En un dos por tres los fondos de pensiones se están haciendo agua como consecuencia de la crisis financiera. Con ello se abre la interrogante acerca de las bondades/maldades del sistema de reparto que teníamos en el pasado versus el sistema individual actual. La verdad es que al igual que con el tema del sistema de transporte público existente en la capital del reino (transantiago) los sistemas serán tan buenos o tan malos como los queramos, los definamos, los diseñemos, los implementemos.
Lo que estamos presenciando es el fin de una concepción basada en la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado bajo ninguna circunstancia. El presidente de Francia, Sarkozy –a quien nadie puede acusar de comunista ni socialista-, lo dijo con todas sus letras: “En el fondo, con el final del capitalismo financiero -que había impuesto su lógica a toda la economía y que había fomentado su perversión- muere una determinada idea de la mundialización. La idea de la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado por ninguna regla, por ninguna intervención pública. La idea de que los mercados siempre tienen razón es descabellada".
Lo que se requieren son cambios de fondo, no cosméticos ni de forma, que conduzcan a sociedades en los que sea mas rentable producir que especular. Y resulta que en Chile, de la mano de los economistas ortodoxos, neoliberales que han santificado al mercado y demonizado al Estado a lo largo de ya mas de 3 décadas, hemos estado yendo en la dirección que nos ha conducido a la realidad actual empujados por una derecha política recalcitrante y con una Concertación incapaz de hacerle frente y doblegada en este plano. A lo largo de estas décadas hemos observado una derecha dale que dale presionando por desregular, por liberar las fuerzas de mercado.. y al final qué? los mismos adalides del mercado, incapaces de anticipar el actual escenario, son los que claman por la intervención del Estado.. como el cura Gatica, predican, pero no practican...
Algunos tienen la osadía de poner como ejemplo la crisis del 82 en Chile, y poco menos que recomiendan a Obama que miren cómo resolvió Chile ese intríngulis e inviten a nuestros insignes economistas para que le den sus recetas. Lo hacen omitiendo las consecuencias en las tasas de desempleo que superaron el 20% luego de años de dólar a precio bajo y que el innombrable aseguró que no cambiaría (cuando estaba a $39), y que luego cambió, primero a $45 y luego se fue disparando, empobreciendo a los que se endeudaron en dólares y enriqueciendo a los dateados. Con la debacle, hicieron su aparición los buitres, quienes compraron a precio de huevo las empresas cuyas acciones se habían ido al suelo… mientras los sobrevivientes que conservaron sus empleos a duras penas llegaban a fines de mes con sus sueldos.
Así se enriquecieron muchos prohombres del régimen de entonces -los Yurazecs y los Ponce Lerou, este último entonces yerno de Pinochet, entre otros-, que de simples empleados públicos mortales pasaron a ser prominentes empresarios.
Se nos ha formado bajo la tesis bíblica: "te ganarás el pan con el sudor de tu frente" y la vida de señala lo contrario, mas bien te dice "que con el sudor de tu frente a duras penas sobrevivirás"; nos enseñaron que la usura era pecaminosa, pero hoy, la usura está legalizada. En fin, para qué seguir…

