septiembre 09, 2026

Informe PISA

Acaba de salir el último informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) con los resultados del 2025. Se trata de pruebas destinadas a medir la capacidad para aplicar sus conocimientos y habilidades analíticas a problemas/situaciones de la vida real, por parte de jóvenes de 15 años. Ojo, no evalúa capacidad memorística, ni conocimientos específicos. Evalúa competencias matemáticas, de comprensión lectora, y asociadas a las ciencias. También evalúa competencias transversales y recoge información contextual vinculada al nivel socioeconómico familiar y al uso de tecnologías, entre otros.

Los resultados a nivel mundial nos confirman una tendencia a la baja que se viene dando desde hace tiempo. Donde la baja es más pronunciada es en la comprensión lectora, esto es, cada vez, entendemos menos lo que leemos, cada vez nos meten con más facilidad el dedo en la boca, nos creemos cualquier cuento, no exigimos evidencias, y somos incapaces de sintetizar textos complejos. Le siguen las matemáticas, donde también vamos hacia abajo, aunque no tan aceleradamente como en la comprensión lectora. Curiosamente, donde nos hemos mantenido más o menos igual, es en el campo científico.

Este panorama a nivel global, es claramente negativo. Se salvan de esta debacle Singapur, Taiwán, Japón y algunas regiones de China, que han aumentado su proporción de estudiantes con alto rendimiento. Quienes más han retrocedido, han sido los países nórdicos (Islandia, Noruega y Finlandia) y algunos países europeos (Alemania, Holanda, Eslovenia e Islandia).

No faltan quienes imputan a la pandemia de Covid esta baja, pero nos engañamos si creemos que ahí está la madre del cordero. Temo que la razón sea más profunda, y se relaciona con una suerte de culto a la tecnología en la vida diaria que, al menos entre los menores está inhibiendo la capacidad para pensar críticamente. Hoy ya no vemos niños leyendo libros o revistas. Más vemos niños mirando pantallas, aislados, que moviéndose, jugando o conversando con otros. Esto, al final del día, pasa la cuenta. Es antinatura que un niño pase sentado con la vista perdida en su móvil. Pero así estamos.

Sospecho que también tiene que ver la descomposición familiar. Cada vez son menos los niños que viven con sus dos padres. Cada vez más, cuando los niños se ponen muy quisquillosos, al menos uno de los padres, para que no los molesten, les pasan un móvil para que no la sigan revolviendo. Y así estamos.

También se relaciona con la pérdida de autoridad de los profesores. Si el niño tiene un problema en la escuela, los padres están tendiendo a inculpar a los profesores antes que a sus hijos. Al mismo tiempo, se presiona para que las aulas tengan más y más alumnos para “economizar”, para equilibrar las finanzas. Los profesores cada vez “valen” menos. Ya nadie quiere estudiar para ser profesor, y si lo hace es porque no quedó en otra carrera. Y si llega a ser profesor a poco andar le hace el quite al aula para asumir tareas administrativas, si es que no decide otro camino.

También la segregación escolar pasa su cuenta. Se aprende más entre desiguales que entre iguales y resulta que los padres con recursos económicos tratan de que sus hijos no se mezclen con la chusma. Los niños ricos van a unos establecimientos, y los niños pobres a otros. Y así seguimos.

Recuerdo que en una ocasión, a Angela Merkel, cuando era la canciller de Alemania, los ingenieros y abogados del sector público alemán fueron a reclamarle por un aumento en sus remuneraciones dado que los profesores ganaban más que ellos. La respuesta de Merkel fue lapidaria: “¿Cómo les voy a pagar más a ustedes en circunstancias que los profesores fueron quienes los formaron e hicieron posible que ustedes hoy sean los profesionales que son?”. Quienes estaban en la reunión se fueron con la cola entre las piernas.

La pregunta que nos debemos hacer es ¿qué han hecho los países a los que les ha ido bien, o no tan mal? Y seguro que no hay que ser un genio para darse cuenta que la “micro” no pasa por hacer repetir a quienes les va mal, ni andar aprobando a quienes les va mal. La “micro” pasa por atender, reforzar a los rezagados con apoyo de los no rezagados, un trabajo apasionante que no requiere mayores vueltas de carnero. Pasa también por integrar, en vez de segregar, por juntar a los “distintos”, negros con blancos, ricos con pobres, lindos con feos.

Tampoco pasa por darle la espalda a la tecnología, pero tampoco por llegar y usarla sin ton ni son, sin mayor reflexión. La tecnología llegó para quedarse y no es mala per se. Depende del uso que le demos. El desafío es integrarla al ambiente escolar bajo una pedagogía guiada por profesores debidamente capacitados y valorados.

¿Cómo estamos en Chilito? Digan lo que digan, los resultados no son como para cortarnos las venas porque al menos en América Latina seguimos en los primeros lugares. No es como para vanagloriarnos mayormente.

Estamos mal en matemáticas, donde casi un 60% de los alumnos de 15 años no logra el nivel básico de competencia, alrededor del doble que el promedio de los países de la OCDE. En comprensión lectora vamos de mal en peor dado que cada vez es mayor la proporción de quienes no alcanzan las competencias mínimas.

La brecha socioeconómica sigue siendo alta: entre el 25% de los estudiantes más favorecidos y el 25% de los estudiantes menos favorecidos existe una distancia de más de 70 puntos. Esto significa que un estudiante de altos ingresos cuenta con una ventaja equivalente a 4 años de escolarización sobre un estudiante de bajos recursos.

El apoyo familiar también es un factor que explica los resultados. Es muy difícil que a un niño le vaya bien sin apoyo familiar, y resulta que el involucramiento familiar en el aprendizaje de los niños ha ido menguando con el tiempo.

Por lo expuesto, el camino a seguir pasa por integrar, no segregar, que es el camino que desgraciadamente se ha seguido en Chile a lo largo de todas estas décadas sin que exista la fuerza política suficiente para revertirlo.

En fin, para qué seguir. Hay factores puntuales y sistémicos implicados en los resultados PISA. Tampoco debemos sacralizarlos porque tiene sus bemoles. El informe PISA no es palabra de Dios ni mucho menos, pero al menos nos sirve para sospechar hacia donde debe ir “la micro”.

septiembre 08, 2026

Un mundo patas arriba

 

Los resultados de las últimas elecciones en una región de Alemania, donde ganó el representante de la AfD están activando, una vez más, las alertas. Al alcanzar un inédito 44% muy lejos de las restantes fuerzas políticas, dan cuenta de la marea ultraderechista que se está viviendo a nivel mundial. No es un hecho aislado, es parte de una tendencia que se está dando, mientras las fuerzas políticas tradicionales experimentan fuertes descensos.

Quienes pensaban que los cordones sanitarios implementados serían suficientes para impedir su alza, se equivocaron. Tales cordones habrían sido útiles tan solo para retrasar su ascenso para asumir responsabilidades de gobierno. Quizás fueron necesarios, pero no suficientes.

Estamos inmersos en una ola que pareciera imparable, pero bien sabemos que no hay nada imparable, nada irreversible. Cada día tiene su afán. Todo lo que va, vuelve. Nada nuevo bajo el sol. Vivimos tiempos apocalípticos, que difícilmente habríamos imaginado. No solo en términos de tiempos políticos, también de tiempos climáticos, tecnológicos, y de todo orden.

Lo que debemos preguntarnos es ¿cómo hemos llegado a esto? ¿qué hemos hecho para que fuerzas políticas de ultraderecha estén dominando la escena? ¿qué es lo que está impulsando a la gente a votar por ellos? A votar por Trump en EEUU; por Milei en Argentina; por Orban en Hungría; por Bolsonaro en Brasil; por Kast en Chile; por De Espriella en Colombia; por Le Pen en Francia; y así en tantos países.

En cada país hay razones específicas que explican el alza de la ultraderecha, las que deberán ser analizadas, pero más allá de ellas, existen razones de orden general, que afectan a todos los países, no solo allí donde la marea ultraderechista se está haciendo más explícita. Estas razones, muy probablemente se relacionen con las dificultades para encontrar empleo y/o la precariedad de éste, la inseguridad, el crecimiento del narcotráfico, la desindustrialización que en mayor o menor grado está afectando a muchos países.

En el caso alemán, el avasallador triunfo de AfD fue obtenido en uno de los estados que antes de la fusión de las dos Alemanias, era parte de la RDA, la Alemania comunista. Triunfo que viene precedido por los obtenidos en otros estados de la misma Alemania comunista (Turingia, Sajonia y Brandemburgo) donde ya se ha consolidado como fuerza política dominante. Vaya paradoja la de quienes en el pasado votaban por los comunistas, ahora aparecen votando por los ultraderechistas. Y que hayan contado con apoyo ruso. Todo un puzle a descifrar.

Debemos ir más allá de las protestas, de las manifestaciones de rechazo, de agarrarnos la cabeza ante lo que está ocurriendo, de los llamados a la unidad. Si aspiramos a revertir esta tendencia, necesariamente debemos respondernos respecto de las causas que están tras los tiempos políticos que estamos viviendo. Escudriñar respecto de las motivaciones que tienen los votantes para optar por fuerzas políticas regresivas que al amparo de la democracia están accediendo a ámbitos políticos que le permitirán socavarla.

Nada sacamos con afirmar que la ciudadanía está siendo engañada; nada sacamos con aludir a los bulos que se trasmiten como reguero de pólvora por las redes sociales; nada sacamos con sostener que una nueva tecnocracia está imponiendo sus cánones; que la clase política está siendo cooptada; que la inteligencia artificial está haciendo su trabajo subliminal.

Tenemos que ir al fondo, a las causas profundas de lo que parece observarse en las nuevas generaciones, una suerte de desapego democrático, de frustración de expectativas; del sentimiento de abandono de los adultos mayores.

Vivimos tiempos en que tenemos más años de escolaridad que nunca, lo que supondría que somos personas más educadas que quienes nos precedieron. Esto debiera reflejarse en términos políticos, en la emisión de votos más informados, más conscientes, menos propensos a ser engañados. Por tanto, descarto la postura de quienes estiman que la población está siendo engañada. Más que votos de adhesión, visualizo votos de rechazo al comportamiento de las fuerzas políticas convencionales.

Identificar lo que hay tras este rechazo, es lo que siento que debemos desentrañar, hacernos una introspección, que sin duda será dolorosa, pero que percibo como inevitable si aspiramos a revertir los tiempos que estamos viviendo.  

En algún minuto la retórica ultraderechista que se está enseñoreando, será frenada y revertida. Debemos hacerlo antes que concrete sus propósitos implícitos, que no son otros que desmantelar, transformar en letra muerta, la democracia, para imponer sus términos.

Tenemos a nuestro favor que todo lo que estamos viendo es antinatura.

septiembre 06, 2026

Inflación evaluativa en el sector público (parte 2 de 2)

Foto de Luke Jones en Unsplash

Como les escribí en mi última columna, acá va lo que prometí: la respuesta de “nuestro amigo IA” a una consulta que le hiciera a propósito de la contradicción que encerraría la alta proporción de evaluación positiva al personal del servicio público por parte de las jefaturas, con la mala evaluación que suelen hacer sus usuarios al servicio que prestan. La consulta, o petición, fue la siguiente:

Me podrías escribir un artículo de no más de 500 palabras centrado en la contradicción que ilustra lo señalado en relación a las críticas que suelen hacerse al desempeño de los servicios que provee el sector público chileno.

La respuesta fue cuasi inmediata, que me dejó con la boca abierta, estuvo precedida de un título de su propia cosecha. Acá va:

“El mito de la excelencia por decreto: La paradoja del empleo público en Chile

En el ámbito de la gestión pública chilena existe un fenómeno tan cotidiano como desconcertante: la profunda brecha entre la evaluación interna del personal del Estado y la percepción ciudadana sobre la calidad de los servicios que este provee. Mientras que la experiencia diaria de los usuarios al realizar trámites suele estar marcada por filas interminables, demoras inexplicables y una burocracia desinteresada, las cifras oficiales del sistema de evaluación muestran una realidad completamente opuesta. Año a año, casi el 98% de los funcionarios públicos califica en la categoría de "Distinción", la máxima nota posible.

Esta asombrosa paradoja ilustra una contradicción estructural: un Estado compuesto casi exclusivamente por trabajadores "excelentes", pero que entrega servicios frecuentemente catalogados como deficientes.

¿Cómo se explica semejante disonancia?

La respuesta no radica en la capacidad individual de los trabajadores, sino en la distorsión del mecanismo evaluativo. La calificación en la administración pública se ha transformado en un trámite formalizado donde la condescendencia es la norma. Las jefaturas enfrentan pocos incentivos para calificar con rigor, pues calificar a un subordinado en una categoría inferior implica costos personales, tensiones laborales e interminables procesos de apelación.

Por otro lado, existe una fuerte presión sindical y de pares para mantener calificaciones altas, ya que de estas dependen incentivos económicos y la estabilidad laboral. En la práctica, el rigor evaluativo se castiga y la complacencia se premia.

Las consecuencias de la ilusión

Esta distorsión produce tres efectos devastadores para la modernización del Estado:

·   Invisibilización del mérito real: Al calificar a casi todos como sobresalientes, el sistema destruye el valor del reconocimiento. El funcionario comprometido e innovador recibe la misma nota e incentivos que aquel que cumple con lo mínimo.

·   Inmunidad al mal desempeño: Las herramientas normativas diseñadas para desvincular a personal insatisfactorio son inútiles, pues las listas de demérito son prácticamente inexistentes.

·   Desconfianza institucional: La ciudadanía percibe que el sector público opera en una realidad paralela, donde los recursos del Estado se reparten mediante bonos de desempeño automático sin correlato en la calidad de la atención.

Un desafío urgente

Para superar esta contradicción no se requiere demonizar a los empleados públicos, sino reformar con urgencia el Estatuto Administrativo. Chile necesita un sistema de evaluación de desempeño independiente, con metas medibles basadas en la satisfacción del usuario y con curvas de distribución de notas reales.

Un Estado moderno no puede construirse sobre la base de una excelencia autoasignada. Mientras la nota máxima sea la regla por defecto y no el reflejo del esfuerzo, la grieta entre el diagnóstico de la burocracia y la experiencia del ciudadano común seguirá erosionando la legitimidad de la institucionalidad pública”.

Hasta acá llega lo escrito por nuestro amigo IA. Como pueden ver, puede escribir lo que le pidas. Puedes hacerlo pasar por algo escrito por ti. Pero ojo, no es llegar y hacer un “copy and paste” porque no es necesario ser muy perspicaz porque por algún lado se le verá “el plumero”. Esto es, que no es de tu cosecha. Puede servir como base para lo que quieras escribir. Es un gran apoyo, sin duda, pero tienes que leerlo con calma, porque incluye pifias, limitaciones, sesgos.

Como todo en la vida, la IA tiene sus pros y contras. ¿Sirven? ¿Ayudan? Si, por cierto, pero no es llegar y fiarse de ella a ciegas, o a tontas y locas. Mejor andar con pies de plomo. Ojo al charqui.

Invito a leer lo escrito por nuestro amigo IA e intentar descubrir sus puntos débiles.

En concreto, no usemos la IA para dejar de pensar, sino que para pensar más y mejor.

septiembre 01, 2026

Inflación evaluativa en el sector público (parte 1 de 2)

Fuente: https://gemini.google.com/app/d32bf6a82ed8b3ce

Estas líneas nacen a raíz de un reciente artículo de prensa en el que se da a conocer que alrededor del 97% al 98% de los funcionarios del gobierno central son calificados en la lista nº 1 (de distinción), calificación máxima.     

Este porcentaje me hizo recordar algunas experiencias personales, tanto en Arica como en Talca, con distintas secretarias que trabajaron bajo mi responsabilidad a lo largo de mi vida laboral. Me siento privilegiado porque las que me fueron asignadas resultaron ser excelentes. No fueron rastreras ni trepadoras. Sencillas, tranquilas, trabajadoras. Así y todo, mis evaluaciones tendían a ser críticas. A mi entender no tenía sentido, en todos los atributos a calificar, evaluarlas con la calificación máxima. Eran excelentes secretarias, pero no perfectas. Siempre hay algo en qué mejorar, que poder hacerse mejor.

Cuando llegaba la hora de conversar y explicarles personalmente la evaluación realizada, las objeciones no estaban centradas en la evaluación recibida, sino en que cotejadas con la evaluación que recibían otras secretarias, salían menoscabadas. No dejaban de tener razón, pero así y todo les hacía ver que no sacábamos nada con engañarnos, con inflarnos, dado que, a la larga, las perjudicaba. Algún mal rato pasaba, pero no daba el brazo a torcer.

Lo concreto es que no calza que casi todo el personal que presta servicios públicos sea evaluado con calificación máxima con las persistentes quejas de mala atención por parte de los usuarios cuando éstos deben recurrir a la prestación de servicios públicos. Si bien una mala atención, tales como los retrasos, las listas de espera, pueden deberse a escasez de recursos no imputables al personal que trabaja, con todo, es contradictorio con el porcentaje de calificación máxima que alcanzan.

Dado esto, me tomé la libertad de preguntarle a “inteligencia artificial” (IA) sobre el tema. Lo primero que le pregunté apuntaba a confirmar si era verdad que tantos funcionarios públicos fueran evaluados “con distinción”. La pregunta que le hice fue: “Sabes cuál es el porcentaje de funcionarios públicos chilenos evaluados con calificación máxima de desempeño”.

La respuesta me dejó atónito. No solo me la confirmó, sino que se explayó largamente. Acá va:

“Sí, las cifras históricas y recientes muestran una tendencia bastante constante en el sistema de calificación del Estado chileno:

Alrededor del 97% al 98% de los funcionarios públicos del Gobierno Central son calificados en la Lista N° 1 (de Distinción), que representa la máxima categoría de desempeño.

Detalles claves del sistema:

1.  Pila de sobresalientes: En mediciones recientes sobre el Gobierno Central administrativo, cerca del 97,4% de los trabajadores evaluados fue clasificado en la categoría máxima. El promedio de los últimos años se mantiene consistentemente por encima del 97%.

2.  Bono de desempeño (PMI): En cuanto al cumplimiento de metas de gestión vinculadas a incentivos económicos, las cifras son aún más altas, alcanzando aproximadamente un 99% de funcionarios que logran el tramo máximo de bonificación.

La paradoja de las evaluaciones: Este fenómeno suele generar debate entre expertos en gestión pública y economistas, ya que en la práctica: menos del 2% o 3% queda clasificado en Lista 2 (Buena) o en las listas de demérito/condicional (Lista 3 o 4), que son las que eventualmente permitirían la desvinculación de un funcionario por mal desempeño.

Existe una fuerte resistencia o falta de incentivos dentro de las jefaturas para diferenciar objetivamente el rendimiento, lo que termina convirtiendo las evaluaciones en un mero trámite administrativo donde casi la totalidad del personal obtiene la nota máxima”.

Hasta acá la respuesta recibida. Como puede verse, IA se las trae. No son palabras menores, son palabras mayores que invitan a la reflexión. No es llegar y creer a pies juntillas lo que nos dice, y hay aseveraciones que no debemos pasar por alto. Y por lo mismo, invitan a desarrollar pensamiento crítico.

En la próxima columna incluiré lo que nos escribió “nuestro amigo IA” cuando le pedí que escribiera una columna sobre la contradicción que encierra una excelente calificación de los trabajadores públicos, y las diatribas que tiende a recibir el Estado en el ejercicio de sus funciones.

Nota: La consulta la hice a gemini.

agosto 28, 2026

La democracia socavada

Foto de Mohamed Nohassi en Unsplash

Mirando hacia atrás, y al tenor de lo que fue la última campaña presidencial llevada a cabo en el curso del año 2025, no puedo sino confirmar que los resultados, tanto de las primarias, de la primera vuelta, como de la segunda vuelta, al menos carecen de legitimidad. En su minuto tuve dudas, ahora tengo certezas

Las razones de mis dudas se centraban en el tenor de una campaña plagada de mentiras esparcidas como reguero de pólvora por medio de las redes sociales de parte de expertos en la materia que actuaban tras bambalinas financiados por peces gordos. Personajes, que se sobaban las manos y congratulaban entre sí cuando se enteraban de los logros que estaban alcanzando. No era para menos. Lograron que los candidatos de sus amores se llevara la guinda de la torta, la presidencia de la república, y un parlamento a pedir de boca.

Esto está ocurriendo no solo en Chile, sino que, en América Latina (Argentina, Colombia, Ecuador, etc.), y no solo en nuestro continente, sino que en todo el mundo. La conjunción de la explotación de las redes sociales, con el respaldo de gurúes tecnológicos y la inseguridad sembrada por sectas religiosas de la mano de organizaciones criminales, están dando sus frutos.

La democracia, al igual que las libertades, frente a una población impávida y sorprendida, están siendo zarandeadas como nunca antes. Una población conformada por habitantes, que parece resignada a ser tratada como meros consumidores, abandonando su condición de ciudadanos. Una población anestesiada a punta de siniestros fabricantes de mentiras que se hacen los desentendidos o que posan con cara de santos, como diciendo “yo no fui”, “no tengo nada que ver”.

Son quienes están tras las fábricas o granjas de “bots” o “fake news”, las que se producen como bombas de racimo, o bombas de mentiras capaces de tergiversar realidades, votaciones y resultados para llevar agua a los molinos de quienes están a su sombra. Estamos hablando de fábricas productoras al por mayor de cuentas en las redes sociales, de mentiras, de comentarios, de videos editados, de manipulación de encuestas, de alteración de audios. Quienes están tras esto se ocultan en el anonimato.

El punto es que esta capacidad está distorsionando resultados, la voluntad popular que se expresa mediante el voto. Y con ello la democracia es distorsionada dado que inevitablemente el naipe se desordena. Se pierde credibilidad. Ya no se sabe qué creer ni a quien creer. No resulta fácil discernir dónde empieza y termina la mentira.

Es este contexto, en el que todo parece ser mentira, y que hay que bucear bajo el agua para distinguir dónde está la verdad, el que explica el descrédito que está viviendo el sistema político democrático, y que invita a soluciones simples para problemas complejos, que no son simples ni mucho menos. Por lo mismo, exigen información veraz, no maliciosa, fidedigna, confiable. Y el tiempo que estamos viviendo se está caracterizando por todo lo contrario, información tendenciosa, sino falsa, que más ayuda a despistar, desorientar, que a desentrañar y resolver los problemas que nos aquejan como sociedad.

Si bien lo señalado es sabido, no por sabido ha de callarse y deja de ser un tema grave. Lo prueba la elección de políticos que acceden a cargos por votación popular por medio de malas artes. Por ello, al inicio de estas líneas afirmé que tengo serias dudas en torno a la legalidad y/o legitimidad de quienes resultaron ganadores, tanto en las elecciones presidenciales como parlamentarias.

Por estos días estoy viendo confirmadas mis sospechas con la detención de uno de los siniestros personajes que están tras las campañas que posibilitaron el triunfo de Kast y de los republicanos. Y temo que no es el único que está tras toda la campaña orquestada para distorsionar, alterar maliciosamente la voluntad popular.

La confirmación de mis sospechas la tengo porque por esas casualidades de la vida, en Bolivia fue detenido Fernando Cerimedo. ¿Razón de la detención? Acusado de contratar a una o más personas para asesinar a un tercero, en este caso a quien fuera su pareja, Nadia Beller. El problema es que hicieron mal su trabajo porque a pesar de descerrajarle varios disparos, no alcanzaron a matarla.

Pero ¿quién es Fernando Cerimedo, aparte de ser el autor intelectual del intento de asesinato al contratar sicarios para que realizaran el trabajo sucio? Yo al menos no tenía idea de quién es.

Para desgracia de Fernando, Nadia sobrevivió. Sobrevivió para contarlo todo y enterarnos de quien es y qué hacía, no solo Fernando, sino con quienes y para quienes trabajaba. Y esto nos está permitiendo desenredar la madeja. Nos venimos a enterar que Fernando y sus boys estaban encargados de una fábrica o “granja” de “bots” (mentiras) para generar mensajes meticulosamente estudiados para causar terror. Todo a cambio de millonarias sumas de dinero contante y sonante. No es necesario ser adivino para descubrir quienes eran sus financistas.

Así ganó las elecciones Rodrigo Paz en Bolivia. Así ganaron las elecciones los postulantes a quienes asesoraba (Milei en Argentina; Abelardo de la Espiriella en Colombia, por mencionar tan solo los que tengo más a mano). Así ganó Kast.

La mano de Fernando está tras los triunfos de todos los candidatos presidenciales ultraderechistas. En Chile, quien más sufrió las consecuencias de su accionar fue Evelyn Matthei, quien quedó fuera de la segunda vuelta gracias a los mensajes subliminales, y no tan subliminales, conteniendo acusaciones nacidas en las oficinas de Fernando. Basta recordar la edición de videos manipulados destinados a dar la impresión de tener problemas mentales e insinuar padecer de la enfermedad de Alzheimer.  

Por ello, insisto, la elección de Kast se enmarca en una devaluación de la verdad y una erosion de la institucionalidad desde el momento que ganó con malas artes. Y bien sabemos que lo que empieza mal, termina mal.

agosto 23, 2026

La inteligencia nuestra de cada día (parte 1 de n)


Le ha salido competencia a la inteligencia humana: la inteligencia artificial (IA). Está por verse si será competencia, o complemento. O ambas cosas, competencia y complemento.

Todos hablan de (IA) y no sé si todos saben de qué están hablando. Ni yo lo sé.

Estas líneas están destinadas a despejarme porque ando en tinieblas, a pesar que desde hace tiempo vengo escuchando, o viendo, no escuchando, porque a esta altura de mi vida casi no oigo nada, en torno a la IA. En mis tiempos mozos, o no tan mozos, me sumergí en dos lenguajes de IA: List Programming (LISP) y Programming Logic (PROLOG), lenguajes que emulan el razonamiento humano por la vía de “programar” la lógica subyacente en el raciocinio.


Fuente: https://gemini.google.com/app/a631d59677e8eb27 (*)

En el caso de PROLOG, todo “programa” se estructura en base a reglas y hechos. Así, por ejemplo, declaramos como regla que, si dos personas tienen los mismos padres, entonces las dos personas son hermanos. Y si declaramos como hechos que los padres de Freddy son Ricardo y Gerda, y que éstos también lo son de Ronny, entonces la regla nos dice que Freddy y Ronny son hermanos.

Nos parece de Perogrullo, porque lo tenemos tan internalizado que lo damos por entendido. Lo que hay tras este ejemplo no es otra cosa más que razonamiento puro.

Hoy, estos lenguajes -LISP y PROLOG-, al igual que tantos otros, parecen lenguajes prehistóricos, pero fueron el preámbulo de lo que estamos viviendo.

Por tanto, deduzco que lo que hace la IA no es otra cosa que dotar, inyectar de “racionalidad” a las máquinas, a los computadores u ordenadores, por la vía de “lenguajes”, “programas”, o “sistemas”.

Veamos ahora qué se dice sobre la IA, porque lo escrito hasta acá es de mi cosecha. Para eso consulté a Chatgpt, a Gemini, a Claude, todas herramientas de IA. A las tres les hice una misma consulta o petición que va más allá de su definición con miras a preparar una próxima disertación. La petición fue:

“Me puedes hacer una presentación en powerpoint de no más de 10 diapositivas explicando que es la inteligencia artificial, cómo nace, qué diferencia tiene con la inteligencia humana, qué consecuencias indeseables y deseables trae consigo en el corto, mediano y largo plazo”.

Confieso que quedé impresionado con la velocidad con que me llegaron las respuestas, al igual que su contenido. En esta oportunidad me centraré en la definición que me dieron de IA.

Gemini nos dice que “es una rama de la ciencia de la computación dedicada a crear sistemas capaces de realizar tareas que simulan la cognición humana”.

Chatgpt dice que es “una tecnología que está cambiando la forma de aprender, trabajar, crear y decidir”; también afirma que es “una máquina que aprende patrones y reúne métodos que permiten a las máquinas realizar tareas asociadas con capacidades humanas: reconocer, predecir, generar, traducir, decidir”.

Por su parte, Claude afirma que es “un conjunto de sistemas capaces de realizar tareas que, hechas por humanos, requerirían inteligencia: percibir, razonar, aprender, decidir y crear”. Claude agrega que no es “un robot con conciencia”: es matemática + datos + poder de cómputo.

Cotejando la definición que nos dan, con lo que sostuve en uno de los primeros apartados de esta columna (dotar, inyectar de racionalidad a las máquinas), pareciera que me quedé corto, porque no solo razona, sino que aprende, reconoce, predice, genera, traduce, decide, salvo que dentro del verbo razonar incluyamos todas estas acciones.

Lo que cabe rescatar es la puntualización que hace Claude cuando afirma que no es un robot con conciencia. En efecto, es racionalidad pura sin emocionalidad, por más que nos pongan máquinas o robots con capacidad para llorar o reir, para alegrarse o entristecerse. En estas materias, el ser humano es insustituible.

Es importante resaltar que lo que nos dicen estas herramientas de IA no es palabra sagrada ni mucho menos. Sus expresiones, definiciones, aseveraciones, hay que tomarlas con pinzas. No es llegar y creer en ellas a pies juntillas. Hay que contrastarlas, verificarlas, cotejarlas, confirmarlas. Lo digo porque las he pillado dando pasos falsos, entregando información errónea.

Este es el primero de una serie de columnas en torno a la IA que no sé cuántas serán, por eso las titulo con parte x de n, donde el valor de n lo ignoro en este minuto porque las estoy escribiendo sobre la marcha. Solo lo sabré el día que termine la serie. Confío en vuestra comprensión. Estoy abierto a las observaciones que me hagan llegar.

(*) Hecha por Gemini luego que le enviara este escrito y pidiera que la ilustrara a partir de las ideas expresadas. ¿Qué les parece? No me gusta, es fría, pero la hizo en un dos por tres sin pedir nada a cambio, al menos hasta ahora, y más encima ofreció hacerme otra si no me gustaba. 

agosto 20, 2026

Con los viejos no se juega


Me encontré con un escrito que reproduzco como una invitación a no jugar con quienes merecen todo nuestro respeto:
Una anciana le extendió su tarjeta bancaria al cajero del banco y dijo: "Quiero retirar 500 dólares".


El cajero le respondió: "Para retiros de menos de 2.000 dólares, por favor, use el cajero automático".

La anciana se quedó curiosa por la razón.

El cajero le devolvió la tarjeta y, de manera irritada, dijo: "Estas son las reglas. Si no tiene otro asunto, por favor, retírese. Hay gente en la fila detrás".

La anciana se quedó en silencio unos segundos, luego le devolvió la tarjeta al cajero y dijo: "Por favor, ayúdeme a retirar todo el dinero que tengo en la cuenta".

Cuando el cajero revisó el saldo de la cuenta, se quedó atónito. Sacudió la cabeza, se inclinó y, con respeto, dijo: "Lo siento, señora, tiene 35 millones de dólares en su cuenta y nuestro banco no tiene tanto efectivo disponible en este momento. ¿Podría programar una cita y regresar mañana?".

La anciana preguntó en ese momento cuánto podía retirar.

El cajero le dijo que podía retirar cualquier cantidad hasta 250.000 dólares.

"Bien, entonces, por favor, deme 250.000 dólares ahora", pidió. El cajero lo hizo rápidamente y luego le entregó el dinero a la anciana clienta de manera muy amable y respetuosa.

La anciana guardó los 500 dólares en su bolso y le pidió al cajero que depositara los 249.500 dólares restantes de vuelta en su cuenta.

No nos compliquen la vida a los ancianos, hemos aprendido muchas habilidades a lo largo de la vida.

Fuente: https://lnkd.in/p/e2a-DkpA

agosto 17, 2026

Puro humo

Foto de Pascal Meier en Unsplash

El gobierno de Kast acaba de ver aprobada en el parlamento su megareforma económica destinada a que el país, que en su diagnóstico “se ha caído a pedazos”, se “reconstruya”.  El gobierno parte con un diagnóstico equivocado al afirmar que el país está en el suelo. Con este discurso ganó la elección presidencial. Con este discurso embaucó a medio país. Ahora este país se está percatando que no se estaba cayendo a pedazos ni mucho menos. Y que sí está corriendo un alto riesgo, si al gobierno no le cae la teja, de que se caiga a pedazos con su accionar.

Este interés por la reconstrucción en el que se encuentra empeñado, tiene como ideas medulares, una sustancial baja en la tasa tributaria a los sectores más pudientes, una reducción del peso del Estado en el quehacer nacional, y un levantamiento de las restricciones que inhibirían la actividad empresarial.

Megareforma donde se asume que la baja impositiva no tiene por qué resultar en déficit como pregona la oposición. La explicación dada desde las esferas oficialistas, gobiernistas, es que tal déficit solo está en la imaginación de los opositores.  Afirman que no habrá déficit porque las medidas contempladas:

1. Incentivarán la inversión, el empleo y el consumo, produciendo un crecimiento económico suficiente para mantener o incluso aumentar la recaudación tributaria;

2. Eliminarán la grasa existente en el aparato estatal para hacerlo más eficiente y abrir mayor espacio al emprendimiento privado; y

3. Eliminarán las restricciones en las más diversas materias, particularmente las asociadas al medioambientalismo.

¿Qué nos dicen las evidencias? Nos dicen que la disminución de los impuestos a los sectores más adinerados:

1. No impactan significativamente en el crecimiento del PIB per cápita ni en el nivel de empleo (conclusiones del London School of Economics, luego de un análisis de recortes de impuestos a los más adinerados en 18 países de la OCDE en el período 1965-2015) y de los recortes en EEUU en tiempos de Reagan, Bush, y más recientemente de Trump, en su primera presidencia. En cualquier caso, los crecimientos alcanzados son de la magnitud que se proyectan.

2. Aumentan el déficit fiscal dado que la disminución de impuestos siempre reduce los ingresos del Estado, los que solo pueden verse compensados si van acompañados de drásticos recortes en el gasto público. En la práctica está comprobado que las reformas fiscales que alivian la carga tributaria de los de “arriba”, como la de esta megareforma, no hacen más que incrementar la deuda pública.

3. Incrementan la desigualdad de ingresos puesto que, para los sectores de mayores ingresos, la disponibilidad de mayor liquidez no la destinan a consumo, sino que a “ahorro”, dado que sus necesidades, al menos las esenciales, ya están más que ampliamente satisfechas. Esto es, esos recursos no “chorrean” al resto de la economía como suponen sus adherentes.

Todo esto me recuerda los tiempos del innombrable quien afirmaba que “había que cuidar a los ricos” para que sus recursos chorrearan al resto de la economía. Me recuerda a los tiempos en que había que cuidar a los patrones porque dan trabajo.

Resumiendo, las evidencias nos dicen algo muy distinto a lo que sostienen quienes empujaron esta megareforma. En efecto, no es difícil prever que el crecimiento que se alcance no es el que se está pregonando, que los inversionistas estarán “ojo al charqui” antes de invertir, que no es llegar y aplicar una liposucción para eliminar grasa estatal, así como pasar a llevar dunas, humedales y otras áreas sin consecuencias indeseables.

Lamentablemente, el resultado final no será otro que un déficit fiscal de proporciones que termina siendo una losa para el desarrollo del país. Como lo sostuvo un connotado economista nacional (Claudio Agostini), la promesa del gobierno, de que la baja de impuestos a los más ricos y/o a las más grandes empresas, se compensará con mayor crecimiento “no pasa, no ha pasado y no va a pasar”.

Basta ver lo que ha ocurrido, y sigue ocurriendo en EEUU. Los gobiernos republicanos tienden a reducir impuestos dejando al país con sus cuentas con saldos negativos, que al final del día terminarán pagando los sectores medios y los más pobres al verse privados de los servicios públicos en áreas que son esenciales para ellos: la salud y la educación.

Como dice Ricardo French-Davis, este gobierno está cometiendo el mismo error en que incurrió la dictadura del innombrable: creer que bajar impuestos a los de arriba y bajar el gasto fiscal es la receta para "reconstruir" el país. Yo diría que es la receta para destruirlo a pedazos.

En síntesis, la megareforma es puro humo cuyas consecuencias no pagarán quienes la impulsaron, sino que los demás. Y quienes la promovieron se reirán de los peces de colores aludiendo a las excusas más inverosímiles e imaginables.

agosto 13, 2026

¿Escándalo en FONDECYT?

Me ha llegado un video titulado escándalo FONDECYT donde se daría cuenta de millonarios proyectos de dudosa prioridad para Chile. 

En él se asume que una revisión de fondos públicos postdoctorales revela investigaciones en las que se asignarían $97 millones para moda feminista en el cine chileno, $91 millones para masculinidad en el Partido Socialista (1932-1958), $81 millones para el conejo europeo, $80 millones para "Amor amapuchao" en el Wallmapu y $96 millones para vegetarianismo. 

Finaliza sosteniendo que no son inventos, que serían proyectos Fondecyt adjudicados y financiados con recursos de todos los chilenos.

Dado el tenor de lo que se afirmaba en el video que podrán ver pulsando 

https://www.instagram.com/reels/Db9guB8FAAp/ decidí indagar en torno a su veracidad.  

Para ello me aboqué a buscar información en el repositorio que posee la ANID (Asociación Nacional de Investigación y Desarrollo), sucesora de CONICYT (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica) a partir del código de los proyectos que aparecen en el mismo video. 

El video es una clara muestra de la estrategia seguida por quienes adhieren a la política gubernamental en torno a la investigación a desarrollar en nuestro país. No emitiré juicios para que cada uno saque sus propias conclusiones y las lecciones que se desprenden.

A continuación acompaño la información obtenida desde el repositorio de ANID (https://repositorio.anid.cl/home). Quienes estén interesados en recabar información de éstos y otros proyectos pueden hacerlo ingresando los códigos de los proyectos.

Proyectos FONDECYT DE POSTDOCTORADO financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) de Chile.

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3190110

Millaleo-Hernández, Ana (USACH)

Amor amapuchao’: Historias de amor con perspectiva de género y sus implicancias en la construcción del Wallmapu.

Foco del estudio

Aportar a un giro epistemológico centrado en perspectivas mapuche y proponer devolver el amor y las relaciones afectivas a las reflexiones sobre la sociedad y movimiento mapuche el lugar central que ellas poseen y que han sido invisibilizadas por medio del protagonismo que ha tomado lo público político como expresión de la colonialidad del saber.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3210060

Laura Christine Tavolacci

(UChile)

South Asian Knowledge and the Formation of Agricultural and Horticultural Science in Britain: 1820-1880 (El conocimiento del sur de Asia y la formación de la ciencia agrícola y hortícola en Gran Bretaña: 1820-1880).

Foco del proyecto

Explorar desde una perspectiva histórica y global el flujo de conocimientos, centrándose en cómo los saberes e información botánica, hortícola y agrícola provenientes del sur de Asia (particularmente la India bajo la influencia colonial) contribuyeron directamente a dar forma y consolidar las ciencias agrícolas y de cultivo en Gran Bretaña durante el siglo XIX.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3220027

Correa-Cuadros, Jennifer Paola

(PUC)

Efecto de la invasión del conejo europeo en las redes tróficas y el ecosistema en Chile central y austral

Foco del estudio

Analizar cómo el conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), una de las especies exóticas invasoras más extendidas en Chile central, altera y articula las cadenas alimenticias nativas. Específicamente, estudia su dinámica en zonas sensibles como la Reserva Nacional Las Chinchillas, donde actúa de forma dual: sirve de alimento para depredadores autóctonos pero, al mismo tiempo, compite agresivamente por recursos vegetales con los herbívoros locales.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3240037

Acevedo-Arriaza, Nicolas Patricio

(USACH)

Masculinidad de la política. Prácticas de género y militancia ampliada en el Partido Socialista de Chile (1932-1958)

Foco del estudio

Explorar la intersección entre las identidades de género y la actividad política a mediados del siglo XX en Chile. En particular, analizar cómo se construyó y ejerció la masculinidad dentro de la militancia del Partido Socialista de Chile desde su fundación en 1932 hasta fines de la década de 1950, examinando las prácticas de género que moldearon la cultura política de la izquierda tradicional chilena.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3240544

Olivares-Olivares, Valeria Alejandra

(UChile)

Trayectorias intelectuales de mujeres de izquierda en Chile: entre la producción de un pensamiento feminista propio y la discusión sobre la renovación socialista, 1950-1990

Foco del estudio

Analizar la trayectoria intelectual de un conjunto de mujeres de izquierda que, durante el periodo que va desde 1950 a 1990, se dedicaron a la producción de conocimiento, el desarrollo de su intelecto y a la reflexión teórica desde diversas disciplinas, con el fin de incidir de manera crítica en los procesos políticos que marcaron su época.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3250123

Alberdi-Soto, Begoña

(USACH)

Revolución verde: vegetarianismo, cultura y gastropolítica en Chile (1904-1959)

Foco del estudio

Explorar el vegetarianismo como un movimiento contracultural en las primeras décadas del siglo XX en Chile con el propósito de entender el diálogo entre estas corrientes vinculadas al cuerpo y la alimentación con la práctica literaria y los discursos intelectuales, espirituales y artísticos de la época. Al rescatar sujetos y textos no solo olvidados, sino marginados de la historia de las ideas y de la cultura, se busca explorar el lugar del vegetarianismo dentro del contexto político y cultural chileno y sus vínculos con otros movimientos disidentes como feminismo, espiritismo, anarquismo y naturismo.

 

Nº proyecto

Investigador(a) principal

Nombre del proyecto

3260471

Cristián Alexis Cabello Valenzuela

(UChile)

Entre el vestir y el actuar: mirada feminista sobre la moda en el cine chileno reciente (2010-2025)

Foco del estudio

Analizar cómo el cine chileno construye representaciones socio-culturales del género y la sexualidad a través del estilo y la moda. Se entiende el género como una construcción performativa y artística, indagándose en el modo en que las decisiones estéticas vinculadas al vestuario permean debates sobre cuerpos, deseo y normas sexuales.

 No incluyo el presupuesto ni sus resultados porque no los encontré. Si alguien me los puede hacer llegar, se lo agradeceré.