julio 04, 2026

Intentando entender el anarcocapitalismo (parte 2)

Fuente: https://chatgpt.com/c/6a49839a-6fa4-83eb-88ae-a84d43daa317

El anarcocapitalismo propone la supresión del Estado por considerar que coarta las libertades individuales e impide el pleno desarrollo de mercados libres sin restricciones ni reglas que lo entorpezcan. Sin Estado me pregunto quién se encarga de la justicia, de dirimir los conflictos, de la provisión de seguridad que suele estar bajo la responsabilidad de agentes policiales estatales dado que se consideran servicios de carácter públicos.

La respuesta que da Murray Rothbard, padre del anarcocapitalismo, es que la justicia y la seguridad no tienen por qué verse como servicios públicos de carácter "especial", sino que como servicios económicos al igual que cualquier otro servicio.

Lo que nos propone su modelo es, en lugar de una policía estatal, monopólica, disponer de múltiples agencias de protección privadas, tal como en la actualidad lo hacen las empresas privadas de seguridad que toda persona o empresa, interesada en su seguridad, contrataría. Así como cuando contratamos seguros contra incendios, contra robos, contra terremotos.

En vez de pagar un impuesto al Estado, pagas la contratación de un seguro de protección a la empresa que tú quieres, que te provea más confianza, más seguridad. Si no quieres, no contratas el servicio. Así de simple, y no pagas nada. Las empresas proveedoras de seguridad competirán por ofrecerte el máximo de seguridad, al menor precio posible, y tú eliges.

El trabajo de estas empresas se centrará en evitar y/o reducir la delincuencia porque las consecuencias de sus acciones deberán ser cubiertas por ellas. Si un delincuente roba a quien no está asegurado, -este pierdo lo robado; si por el contrario, robó a quien está asegurado, éste se verá resarcido de acuerdo al seguro contratado. En consecuencia, la misión de estas empresas será de carácter preventivo como disuasivo, buscando proteger las propiedades aseguradas y evitar que los delincuentes cometan delitos.

Respecto del tema judicial, de la provisión de justicia, frente a conflictos o delitos, Murray nos propone, en reemplazo de los juzgados estatales, tribunales privados de arbitraje donde los jueces y árbitros son elegidos y contratados por las partes en conflicto. Al igual que en el caso de la seguridad, acá las empresas responsables de proveer justicia, conformadas por abogados, serían contratadas por las partes comprometidas en un conflicto o delito.

También habría empresas aseguradoras de justicia. No me queda claro de dónde vienen estos jueces y árbitros. Probablemente se encuentren adscritos a empresas.

La justicia rothbardiana no requiere cárceles estatales ni multas dado que se basa en la indemnización económica a las víctimas por los daños causados y los costos de la captura del victimario. En caso que los victimarios no tengan los recursos para pagar a las víctimas, serían forzados a trabajar para empresas privadas destinando los sueldos a pagar a las víctimas hasta saldar su deuda.

Las críticas a este modelo no son menores, tanto desde una perspectiva de lógica económica como de factibilidad. En un mercado totalmente libre, sin regulaciones, las empresas más grandes, tanto para proveer seguridad como justicia, terminarían absorbiendo a las más pequeñas, por las buenas, o por las malas dado que no existe un Estado moderador. La paradoja reside en que al final del día la empresa más grande terminaría comiéndose a las demás. Sería una suerte de nuevo Estado, pero de carácter privado.

A lo señalado habría que agregar el tema de los fallos de mercado. Si en un barrio una familia contrata a una empresa de seguridad para el cuidado de su casa, la vecindad se ve indirectamente beneficiada con la incorporación de un vigilante. Es el caso conocido como el del polizón o del free-rider dado que hay un tercero que se beneficia sin pagar un peso.

En una sociedad desigual, y más si existe mucha desigualdad, ésta se expresará a la hora de contratar seguridad y justicia. Quienes tienen más poder económico, dispondrán de más y mejor seguridad y justicia. Si una persona no ha contratado empresa de seguridad por no disponer de recursos, y es asaltado. No tiene defensa alguna y el delincuente no es enjuiciado. En este esquema la vulnerabilidad de quien no dispone de recursos, es total.

En una tercera parte incursionaré en el pensamiento de Murray respecto de las FFAA.

Intentando entender el anarcocapitalismo (parte 1)

Intentando entender el ascenso del anarcocapitalismo que por estos días está viviendo tiempos de gloria de la mano de sus impulsores, he dado con Murray Rothbard, fallecido en 1995, y de quien este año se celebra el centenario de su nacimiento. Milei, Musk y otros lo recuerdan.

¿Quién es Murray Rothbard? Nació en Nueva York, en 1926, hijo de inmigrantes judíos, siendo su madre rusa y su padre polaco. Fruto de su experiencia como inmigrantes a comienzos del siglo pasado, ambos inculcaron en Murray valores orientados a la promoción del esfuerzo individual, a la valoración de la propiedad privada, y al rechazo a toda injerencia estatal.

Ahí reside el punto de partida de su anarquismo sustentado en su defensa radical de la libertad y un pensamiento hostil a la existencia de un Estado. Estudia matemáticas y economía, obteniendo los grados de bachiller y maestría en economía, doctorándose en la Universidad de Columbia con la tesis titulada El pánico de 1819: Reacciones y políticas. En ella analizó la primera gran crisis financiera de EEEUU, demostrando cómo la expansión del crédito bancario terminó por distorsionar la economía.

Políticamente es imposible encasillar a Murray dentro de las categorías de derecha e izquierda, porque unas veces respaldó a unos, y en otras ocasiones a otros. Rechazaba todo intervencionismo estatal, no solo el económico, sino que el militar, como lo prueba su rechazo a la guerra del Vietnam en los años 60.

En 1940, huyendo de la Alemania nazi, llega a Nueva York, Ludwig von Mises, a quien Murray conoce a fines de década cuando estaba haciendo su posgrado en la Universidad de Columbia. Pasa a ser su discípulo. En 1949 Ludwig publica su libro La Acción Humana, un tratado que deslumbró a Murray al encontrar en él lo que buscaba: una adhesión sin matices de la economía de libre mercado que incluía todos los elementos para su defensa.

Es a partir de entonces que Murray abandona el liberalismo clásico, abrazando la Escuela Austríaca (de economía) de Ludwig, convirtiéndose en un anarcocapitalista. En lenguaje actual, abandona las posturas de “la derecha cobarde”. Murray pasa a defender los derechos individuales absolutos basada en el derecho natural, promoviendo la eliminación total del Estado en todas las esferas de la vida, tanto pública como privada, la existencia de un mercado totalmente libre.

Estos conceptos los desarrolla durante su vida mediante múltiples artículos y se pueden encontrar en los siguientes textos claves de su autoría: “Hombre, economía y Estado” (1962), donde explica la economía desde la perspectiva de la acción humana individual; “Hacia una nueva libertad: El manifiesto libertario” (1973), donde se explaya sobre el funcionamiento de una sociedad sin Estado; y “La ética de la libertad” (1982), donde expone la base moral y filosófica de sus ideas.

Sus ideas pueden agruparse en los siguientes ámbitos:

Político: promueve la eliminación total del Estado sobre la base de que los servicios que provee pueden ser atendidos más eficientemente por empresas privadas en un mercado competitivo, incluyendo los servicios policiales, militares, y de justicia.

Economía: promueve el libre mercado puro, sin intervención gubernamental alguna en la economía, la propiedad privada, y la eliminación de los bancos centrales o estatales.

Ética: el Estado es visto como una organización criminal que se financia con impuestos coercitivos, y nadie tiene derecho a emplear la fuerza física o la coacción contra otra persona o su propiedad privada.

Cabe agregar que Murray fue un incansable activista político que cofundó el Cato Institute, cuna del conservadurismo económico norteamericano, y el Mises Institute, la institución destinada a preservar y difundir, no solo el legado intelectual de Ludwig, sino que Murray, así como de otros próceres del pensamiento anarcocapitalista que hoy abrazan algunos de sus más fieles seguidores que encabezan los destinos de algunas naciones.

En una segunda parte intentaré indagar en torno a cómo enfrenta Murray el tema de la seguridad, de la justicia, de la convivencia, de que el pez más grande no se coma al más pequeño, el más fuerte al más débil, el de la defensa cuando se es atacado. Aspectos todos que para mi resultan todo un misterio resolver sin que medie un Estado.