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octubre 04, 2025

¿Dónde está Julia Chuñil?


El próximo mes se cumplirá un año desde que Julia Chuñil desapareció del mapa. Hasta el día de hoy nada se sabe. A duras penas se da por enterada la llamada prensa “seria”.

Abro El Mercurio de hoy, y ni una sola línea en torno a su desaparición, pero sí una página entera en la página 6 del cuerpo C dedicada a entrevistar a Valentina Correa, hija de un ingeniero asesinado por un sicario el 18 de mayo del 2020. Asesinado en tiempos de Piñera, no en tiempos de Boric, ni de la Concertación ni de la Nueva Mayoría.

Lo señalado da cuenta de una triste realidad: el doble rasero con que actúan, y se comportan, las élites, quienes más que informar, buscan formar, o mejor dicho, deformar a la opinión pública. El desequilibrio informativo es brutal. No estoy menoscabando el asesinato, muy por el contrario, es un acto abominable y que rechazo tajantemente; lo que estoy diciendo es que el desconocimiento de lo ocurrido con Julia Chuñil es tanto o más repudiable, pero no se le da cobertura, se esconde, se fondea, se oculta.

¿Por qué esta diferencia cuando se asume que estamos en un país no racista? ¿en un país donde todos somos iguales ante la ley?  ¿Quién es Julia? ¿Nadie? Julia es una mujer mapuche, de 73 años, presidenta de una comunidad indígena, la comunidad de Putreguel, que se ha destacado por sus actividades en defensa del bosque nativo y la protección de tierras ancestrales en la comuna de Mafil, Región de Los Lagos, donde ella nació y vivió toda su vida. Los medios de comunicación convencionales, al más puro estilo mercurial, cuando son forzados a abordar el caso, como para desvalorizarla, no trepidan en calificarla de activista medioambiental mapuche.

A casi un año de no saberse nada de Julia, ni de las eventuales investigaciones en curso destinadas a su esclarecimiento, ni de sus resultados, su familia denuncia la existencia de un audio en el cual se afirmaría que el responsable de su desaparición habría dicho que “la quemaron”.

Desafortunadamente estamos ante un nuevo caso en el que el(la) afectado(a) implicado es mapuche, que una vez más permanece en la penumbra. O por ser activista, ambientalista. En el pasado, en tiempos del innombrable, cuando a uno endilgaban la chapa de comunista, o se hablaba de presuntos desaparecidos.

En tanto no se esclarezca el caso en comento, inevitablemente las dudas y especulaciones se instalan. Es lamentable que todo esto esté ocurriendo en tiempos en lo que se asume que estamos en democracia.

junio 06, 2024

El debate en torno al aborto

Foto de Malvestida en Unsplash

En su última cuenta pública el presidente Boric anunció el ingreso al Congreso Nacional de un proyecto de legalización del aborto con el propósito de abrir un debate sobre la materia. Importa consignar que recién desde el último gobierno de Michelle Bachelet se logró aprobar una ley que legalizó el aborto bajo tres causales (violación, peligro de vida de la madre o malformación congénita del feto). Antes el aborto, cualquiera fuera su causa, era considerado un delito y como tal penalizado. Ahora, lo que aspira el proyecto es que el aborto sea libre, sin restricciones, lo que supone que no sea penalizado bajo ninguna circunstancia.

Muchos se preguntan si el país estaba preparado para un anuncio de esta naturaleza. No lo sé, más bien me pregunto ¿cuándo un país está preparado para un anuncio de este tenor? ¿cuándo haya algún acuerdo? Pero para que haya algún acuerdo hay que conversar, hay que debatir, intercambiar puntos de vista, y no andar eludiéndolo, o posponiéndolo. Tenemos que ser capaces de abordar el aborto sin tapujos y en tal sentido, como país, debemos estar siempre preparados, disponibles para enfrentarlo y debatirlo. Por eso no parece pertinente que durante la cuenta pública del presidente se hayan ausentado algunos diputados molestos por el anuncio. En un marco democrático, republicano, nadie puede restarse a la invitación a discutir un tema que es de interés para al menos parte importante del país. Que no se logre zanjar es otro cuento, pero no por ello debemos cancelarlo.

Ahora se pretende avanzar hacia el aborto libre porque bajo la ley actual cuando una madre no quiere tener a un hijo, no está en condiciones de mantenerlo y/o no existen familias interesadas en la adopción del niño por nacer, no puede abortar, salvo que se apele a cualquier subterfugio para caer en alguna de las 3 causales estipuladas en la ley.

No cabe duda que se trata de un dilema tanto ético como legal. Para un sector importante de la población, todo aborto es un asesinato por estar implicada la vida de un ser humano. Por esta razón, quienes en su momento estuvieron contra el aborto bajo las 3 causales más arriba mencionadas, también lo están ahora contra  el aborto libre.  

Legalmente, la prohibición del aborto, a la hora de la verdad, desgraciadamente termina siendo letra muerta para unos y no para otros. En la práctica, allí donde hay leyes que criminalizan el aborto, al final del día quienes van a parar a la cárcel son las mujeres pobres que abortaron en clínicas clandestinas. La condena al aborto vale para los pobres, no para los ricos. Quienes se oponen a leyes abortistas lo hacen desde el olimpo de la comodidad y de los recursos que poseen, y temo que bajo cuerda, más de alguno de ellos haya hecho la vista gorda cuando se trata de un aborto en el seno de su propia familia o de sus amistades inmediatas. Mientras tanto hay todo un negocio turbio con clínicas donde se aborta.

Éticamente, el tema es tanto o más complejo porque para no pocos un aborto implica la muerte, el asesinato de lo que consideran es ya un ser vivo indefenso. Curiosamente, quienes rechazan el aborto por este motivo, son los mismos que hacen la vista gorda frente a los crímenes y las violaciones a los DDHH por parte de dictaduras afines a sus ideas; y paradojalmente, quienes promueven el aborto son quienes rechazan los regímenes que persiguen, torturan, exilian, matan y hacen desaparecer a seres vivos. Como para agarrarse la cabeza.

No creo que nadie pueda verse a sí mismo como partidario del aborto o antiabortista, porque creo que ninguna mujer quiere abortar. Son las circunstancias las que llevan al aborto, y son tales circunstancias las que se deben encarar, particularmente las asociadas a la pobreza, la desigualdad social, económica y ante la ley. En vez de despenalizar totalmente el aborto, lo que corresponde sea afinar el sistema jurídico imperante de modo de concentrar las penas en los sectores que se aprovechan de su condición socioeconómica para eludir las leyes.

En la práctica, lo que ha ocurrido es que los abortos en la clase alta pasan piola, mientras que en la clase baja, los abortos deben realizarse sin las condiciones sanitarias que salvaguarde la vida de la madre. Por eso me resulta chocante ver a quienes viven en Las Condes, Vitacura, Lo Barrenechea, La Dehesa, despotricando contra el aborto, como si allá no se abortara, o envían a sus hijas a abortarse al exterior. Pura hipocresía.

En tal sentido es un imperativo ético-moral poner el acento en la existencia de un ambiente propicio para el desarrollo de la madre y del niño por nacer de modo que el aborto no sea opción.

marzo 08, 2022

Amanece con el pelo largo ..... de Gioconda Belli

                                      Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.

¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
Desde la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres).
Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras
en vez de machos.
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
y de los que nos vendaron los pies.
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio
para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina.
Flores del que se metió en la cama de noche
y nos tapó la boca para violarnos
mientras nuestra madre dormía.
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
y del que nos corrió cuando se dio cuenta de que estábamos embarazadas.
Queremos flores del que nos condenó a muerte
forzándonos a parir a riesgo de nuestras vidas.
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento,
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo,
del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte.
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
y nos encerraron por locas.
Flores del que nos pega, del que se emborracha,
del que se bebe irredento el pago de la comida del mes.
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos.
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género.

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, resurgiremos.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuanto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

agosto 18, 2021

El rompecabezas afgano

Photo by Sohaib Ghyasi on Unsplash

Las estremecedoras escenas que hemos observado en el aeropuerto de Kabul, la capital de Afganistán, no pueden dejarnos indiferentes. Cientos de afganos intentando hacerse un espacio en los aviones que despegan, llegando a colgarse de ellos aun estando en marcha, ilustran el drama que se vive.

Estamos haciendo referencia a una zona con características tribales y donde conviven distintas etnias, donde el único factor que los une es el islam. El interés que despierta todo lo que allí ocurre se explica por tratarse de una zona rica en minerales y su posición geográfica, codiciada por los distintos imperios a lo largo de los siglos. La extinta URSS también estuvo allí en la década de los 80 temiendo la expansión del islamismo en su territorio, viéndose también forzados a retirarse con la cola entre las piernas.

Sorpresivamente los talibanes se han apoderado del país sin encontrar mayor resistencia luego del retiro de las fuerzas estadounidenses estacionadas allí por cerca de 20 años. Dos décadas de presencia, desde el derrumbe de las torres gemelas, en el marco de la operación inicialmente llamada “justicia infinita” destinada a conjurar el terrorismo islámico. Operación dispuesta bajo la presidencia de George Bush Jr.  y que posteriormente pasó a llamarse “libertad duradera”.

Las escenas que llegan diariamente desde la zona nos dicen, trágicamente, que nada tienen los afganos de libertad duradera. Dos décadas en las que se procuró generar y equipar un gobierno y unas fuerzas armadas capaces de sostenerse por sí mismos de modo que los estadounidenses pudiesen retirarse. Todo ha sido en vano, repitiéndose lo ocurrido en Vietnam en la segunda mitad del siglo pasado, donde las fuerzas armadas más poderosas del orbe fueron derrotadas por fuerzas vietnamitas irregulares. Esta vez, en Afganistán bastó que los EEUU se retiraran para que los talibanes volvieran por sus fueros a una velocidad que nadie fue capaz de prever.

Hace tiempo que EEUU quería retirarse por la gangrena financiera y el desprestigio político asociado a su presencia por esos lares. Sucesivos gobiernos lo intentaron, con Obama y Trump mediante retiradas graduales, hasta que Biden cortó por lo sano con las consecuencias que estamos viendo. La prueba más rotunda del fracaso está dada por la nula resistencia, la huida del presidente afgano, y el retorno en gloria y majestad de los talibanes.

Lo expuesto delata que  no es llegar e imponer un gobierno, una cultura en confines remotos. Lo demuestra el hecho que tras 20 años todo haya vuelto a fojas cero. Pero al mismo tiempo, tampoco es llegar y desentenderse de lo que está ocurriendo. Colisionan dos principios, el de no intervención y autodeterminación de los pueblos, con el de respeto irrestricto de los DDHH.

No es aceptable, menos en los tiempos actuales, la imposición de la visión talibán que limita severamente los derechos de las mujeres en relación a los de los varones. Limitaciones para estudiar y trabajar, así como en materia de vestuario, las que en caso de ser desobedecidas son castigadas con brutal severidad.

No están los tiempos para la indiferencia y las fronteras políticas no pueden ser excusa para no involucrarse cuando los DDHH están siendo avasallados.

febrero 16, 2021

Todos somos discapacitados!

Photo by Danny Nee on Unsplash

En efecto, todos, unos más, otros menos, tenemos distintas discapacidades. No somos perfectos, somos imperfectos, en mayor o menor grado. El paso del subdesarrollo al desarrollo no se limita al crecimiento del PIB, incluye nuestro crecimiento como personas. Y este crecimiento pasa por la aceptación, la acogida del otro, la inclusión en oposición a la exclusión.

Por décadas hemos excluido, marginando parte de la riqueza contenida en cada uno de nosotros. La desconfianza en el discapacitado es desconfianza hacia nosotros mismos. Es un imperativo pasar al estado opuesto: confiar en el discapacitado. Cada uno de nosotros tiene mucho que aportar, a mucha honra. Quien no escucha, ve bajo el agua; quien no ve, escucha lo inimaginable. Lo uno va con lo otro.

Abrir oportunidades, acoger, abrazar, nos permite avanzar juntos, ser mejores.

Vamos que se puede! 

febrero 02, 2021

El fallo en torno a la muerte de Frei Montalva

Fuente: https://static.emol.cl/emol50/Fotos/2019/01/30/file_20190130185516.jpg

Hace dos años se dictó sentencia, en un fallo de primera instancia dictado por el ministro en visita, Alejandro Madrid, en el que se señalaba que la muerte de Eduardo Frei Montalva fue consecuencia de una operación quirúrgica de carácter simple con resultado de muerte por la intervención de terceros. Recientemente, los entonces 6 condenados han sido absueltos como consecuencia de la revocación del fallo por parte de la Corte de Apelaciones de Santiago.

Esta revocación se basa en que, a juicio de los integrantes de la Corte de Apelaciones, no ha logrado demostrar que el fallecimiento del ex Presidente de la República Eduardo Frei Montalva sea imputable a alguna acción dolosa o culposa de uno o más terceros, como tampoco a alguna omisión atribuible a quienes en su condición de médicos se hallaban en posición de garante de su vida atendido su estado de salud. En simple, no se habría logrado demostrar la intervención de terceros en su muerte, por ende se afirma que Frei Montalva no habría sido víctima de homicidio y que su fallecimiento sería consecuencia de complicaciones médicas.

Es importante recordar que pocos meses antes de su muerte de hace casi 40 años, el 13 de octubre de 1981, el dictador de entonces pronunció la fatídica frase “No se mueve ninguna hoja en este país si no la estoy moviendo yo, que quede claro”. Esa era la soberbia y el clima imperante, el lenguaje con el que era tratado el país y que llevaron a los cerebros grises y criminales de la dictadura a tomar la decisión de eliminar físicamente al comandante en jefe del Ejército, Carlos Prats, con el canciller de Allende, Felipe Letelier, y con quien fuera el ministro del interior de Frei Montalva, Bernardo Leighton.

El brazo largo de la dictadura se extendió más allá de las fronteras nacionales. En el caso de Carlos Prats, cruzaron la cordillera de los Andes, para liquidarlo junto con su señora. El asesinato de Letelier fue en las barbas mismas del imperio, en Washington, lo que ilustra la osadía de un régimen, osadía que dio inicio al distanciamiento entre los EEUU y la dictadura. Para rematarla, el atentado contra el Bernardo Leighton, en el viejo continente, en Italia, da cuenta de los lazos establecidos con bandas criminales. La operación Cóndor en todo su esplendor.

Frei Montalva, luego de su valiente, histórico, fundamentado y macizo discurso en el Caupolicán, donde rechaza el fraudulento plebiscito del 80 y se pronuncia a favor de una Asamblea Constituyente, emergió como un líder opositor imparable cuyas ideas fuerza terminarían por imponerse. Su peso, estatura e influencia internacional lo pusieron en la mira de un régimen del que se podía esperar cualquier cosa.

De allí que la tesis de su asesinato es plausible y no descartable, razón por la cual la familia del exmandatario recurrirá a la Corte Suprema para revertir el reciente fallo de la Corte de Apelaciones. Pero más allá del fallo definitivo que emerja al término del debido proceso, cada uno de nosotros ya tiene su propio juicio que puede coincidir o no con el fallo.

Se trata de una discusión pública legítima en torno a la credibilidad que nos merezcan cuando de hechos públicos impactantes se trata. A modo de ejemplo, la versión oficial respecto de la muerte de Allende es la del suicidio. Sin embargo, para importantes sectores del país se trataría de una suerte de suicidio inducido, al negarse a doblegarse frente al peso del poder armado.

Esto último abre espacio a pensar en su asesinato. En el caso de Frei Montalva aducir que su muerte se explica por "complicaciones médicas" no es más que un eufemismo dado que se encontraba bajo un entorno lleno de infiltrados. El mismo eufemismo para no decir las cosas por su nombre. Como cuando al golpe se le llamaba “pronunciamiento”, o a la dictadura “régimen autoritario”. Del innombrable podías esperar cualquier cosa, por lo que nada es descartable. Mal que mal, Frei se había erigido como un opositor que daría batalla. Al innombrable no le venía nada de mal dejarlo fuera de carrera. En este contexto, hablar de complicaciones médicas no es sino un eufemismo más. Que no se pueda probar su asesinato no excluye la posibilidad de que lo haya sido. Imposible olvidar que eran tiempos en que se ordenaban asesinatos con el apoyo de siniestros organismos de inteligencia bajo el mando del famoso Mamo.

Cada uno construye su juicio en base a los antecedentes que dispone, la credibilidad que le merece la institucionalidad vigente y las autoridades que la dirigen, el contexto en que se enmarca y sus propios intereses.

El reciente fallo emerge ad portas de las próximas elecciones de abril, donde se elegirán constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales. Se trata de una ocasión propicia para reivindicar la figura de Frei Montalva y el cuerpo de ideas que dieron forma a un programa de gobierno bajo el lema de Revolución en Libertad en la década de los 60. Si bien se trata de un programa de hace más de medio siglo, en tiempos de guerra fría, surgido al calor de las lacerantes injusticias que había que resolver, y en oposición a las propuestas del mundo marxista, a los demócratas cristianos les vendría bien reflexionar respecto de su vigencia de cara al futuro.

En el programa de gobierno de entonces, debidamente actualizado, están las ideas a levantar y que tienen plena vigencia, como antídoto al ramplón neoliberalismo imperante. Es imperativo reivindicar con fuerza las banderas sociales asociadas a las juntas de vecinos, los centros de madres, la sindicalización, la promoción popular, el cooperativismo.

septiembre 21, 2020

Negacionismo a la carta

El negacionismo está campeando como nunca: no hay crisis climática, no hay crisis sanitaria, todo inventado. Y en el medio local chileno, el partido comunista niega que en Venezuela exista una dictadura y que se violan los DDHH, lo que es destacado por quienes hicieron la vista gorda en tiempos del innombrable. Éstos, a su vez niegan que bajo el susodicho se hayan cometido las atrocidades que se conocen. La negación está a la orden del día.

El negacionismo ha existido desde siempre, pero ahora pareciera que está viviendo sus mejores días alentado por las redes sociales capaces de multiplicarlo una y otra vez. El negacionismo consiste en rechazar la realidad, no querer verla, por la vía de ignorar, desechar los datos duros, las evidencias sembrando maliciosamente la duda, la incertidumbre. Sus promotores se amparan en elucubraciones y/o conspiraciones de la más diversa índole.

Su origen se basa en que pone en jaque las bases existenciales de aquello en que se cree y confía total, plena y firmemente. Suele ser patrimonio de posiciones extremas. A modo de ejemplo, por estos días observamos al partido comunista chileno rechazando rabiosamente el informe recientemente emitido por las Naciones Unidas sobre los DDHH en Venezuela. No ven, no quieren ver la realidad de lo que está ocurriendo en dicho país, la tragedia de un país dirigido por miembros de las FFAA venezolanas que se han corrompido a más no poder. Idéntica reacción tuvo el mismo partido en tiempos de Stalin, a quien hasta nuestro laureado poeta, Pablo Neruda, le dedicó un poema. 

La misma actitud tuvo y tiene desde la acera del frente, el soporte civil de la dictadura, los partidos de la derecha, la UDI y RN, quienes negaban hasta el cansancio la existencia de detenidos desaparecidos, torturados y violaciones a los DDHH. Sarcásticamente hacían alusión a los “supuestos” detenidos desaparecidos y hacían circular versiones de que se encontraban en el extranjero disfrutando de la vida. Incluso más, contraatacaban denunciando una campaña, una conspiración del marxismo leninismo internacional. Lo niegan todo por más evidencias que les refrieguen en la cara. Es la imposibilidad de ver la realidad, de no poder creer, de cerrarse a lo que está ocurriendo. 

Con la crisis climática y covid19 el negacionismo está viviendo sus mejores días de la mano de los nacionalistas, populistas y toda clase de movimientos ultras. Su vía de escape para no enfrentar la realidad es resistirse a creer en lo que está ocurriendo, aprovechándose de las circunstancias y dándole la espalda a toda evidencia que se les presente.

El negacionismo implica una renuncia a pensar, a ejercer nuestra capacidad reflexiva, y por lo mismo ha sido origen de las mayores catástrofes sufridas por la humanidad y que pueda experimentar a futuro. Nuestra obligación es rechazar todo negacionismo, y estar siempre abiertos a dudar de aquello en que creemos cuando las evidencias así lo señalan.

diciembre 04, 2019

Los derechos humanos

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Por estos días, a raíz del estallido social vivido en Chile, ha resurgido el tema de la violación a los derechos humanos (DDHH) en el accionar de las fuerzas policiales. Personeros de organismos internacionales vinculados a la temática, en sus visitas al país han verificado numerosos casos de violación a los DDHH luego de innumerables denuncias y desgarradores testimonios por parte de los afectados.

Quienes defienden a los carabineros aluden a las difíciles circunstancias que les corresponde actuar en el cumplimiento de sus funciones, velar por el orden público en un contexto de manifestaciones, agresiones, saqueos, destrucción de bienes públicos y privados. A ello agregan que se encuentran sobrepasados, agotados, y que los carabineros también tienen DDHH.

Al respecto es importante distinguir cuándo se debe hacer referencia a los DDHH y cuándo no. Si una persona ataca o agrede a otra persona podemos estar en presencia de un delito según el tenor de la agresión y sus consecuencias; si una persona ataca o agrede a un carabinero, la connotación del delito es de mayor magnitud por tratarse de una agresión a una autoridad, a un funcionario público, a nuestro custodio.

Distinto es el caso de una agresión por parte de un carabinero, no en el marco de su accionar para repeler a un ataque, sino en el marco de un abuso del poder que le ha sido concedido por la sociedad para su resguardo. Es el caso cuando se dispara, golpea y/o patea en el suelo a una persona que ya ha sido reducida. O cuando se lleva a una persona detenida a una comisaría y se le apremia ilegítimamente, se le desnuda, atormenta, lesiona para reducirlo a la más mínima expresión. En estas circunstancias cabe la expresión de violación a los DDHH. Por tanto, en ella concurre el abuso del poder por parte de un agente del Estado en desmedro de las personas.

Dado el estallido social que se ha estado viviendo desde el 18 de octubre, no pocos han estado relativizando el concepto de los DDHH y su violación por la necesidad de imponer y restaurar el orden a como de lugar. La lógica subyacente es que en este minuto, la imposición del orden es más importante que los DDHH. Ello supone que sería imposible restaurar el orden sin violar los DDHH. Muy por el contrario, la violación de los DDHH “desordena” en vez de ordenar, atiza el fuego, asume que el orden se impone por terror, mediante el amedrentamiento, el efecto “ejemplificador” que se busca cuando se violan los DDHH.

Entre los logros, aprendizajes de la humanidad, de la sociedad en general, se encuentra el de rechazo a los atropellos a los DDHH, los cuales no son permisibles bajo circunstancia alguna.

Tanto carabineros como las FFAA no tienen manos libres para hacer lo que quieran en todo momento, así como nadie la tiene. Menos ellos que tienen el monopolio de las armas. Monopolio que solo tiene sentido en la medida que estén subordinadas al poder civil.

Todo indica que entre los déficits a lo largo de los procesos posdictatoriales de América Latina se cuenta una apropiada formación en DDHH por parte de las FFAA y carabineros, así como en parte importante de la población civil, y en una subordinación total, sin medias tintas de ellas al poder político civil.

*) quien escribe esta columna no es abogado ni experto en DDHH, por tanto, los conceptos vertidos vienen de una persona común y corriente, y por lo mismo estoy abierto a las rectificaciones pertinentes.

noviembre 01, 2019

EXPLOSIÓN SOCIAL EN CHILE

Ilustración: Cristóbal Schmal
INTRODUCCIÓN

A menos de 15 días que el presidente Piñera afirmara que Chile es un verdadero oasis en una América Latina convulsionada, la realidad le estalló en la cara como una bomba de tiempo a raíz de un aumento en la tarifa del tren suburbano (Metro). Afirmación efectuada con motivo de la rebelión indígena en Ecuador con motivo del alza en el precio de la gasolina.

Lo que se inició con total inocencia –mal que mal no era primera vez que subía el precio del transporte público- dio origen a una masiva evasión estudiantil que está desembocando en una rebelión que hace recordar a la revolución de la chaucha en tiempos de Gabriel González Videla, alias Gabito, a fines de los 40, hace ya más de medio siglo. Revolución generada también por un alza en la tarifa de la locomoción colectiva. Pero la rebelión ha sorprendido por su masividad, su extensión, su tenor, y su radicalidad.

La nueva tarifa es consecuencia de un sesudo análisis realizado por un panel de expertos encabezado por Juan Enrique Coeymans, quien sorprendido por la reacción que desató una decisión de carácter técnico –y avalada políticamente por el gobierno-, solo atinó a sostener que “cuando sube el pan no hacen ninguna protesta”. Por su parte, la ministra de transportes, Gloria Hutt, complementó con una frase que ilustra la mentalidad imperante en las esferas gubernamentales y de quienes adhieren al modelo político, económico y social imperante: “los estudiantes están alegando y resulta que su tarifa no varió ni un peso”. Y la guinda de la torta la puso el ministro de economía, Andrés Fontaine, al afirmar que “quien madrugue puede ser ayudado a través de una tarifa más baja”. Todas frases para el bronce de parte de quienes no se movilizan en metro ni tienen que salir a tempranas horas de sus hogares para retornar a altas horas de la tarde.

Estas declaraciones, junto con otras, han incendiado la pradera. Hay todo un descriterio, una falta de tacto, de sensibilidad, signo de la mentalidad instalada del nulo valor asignado a la vida de las personas comunes y corrientes. Tecnicismo puro instalado en las más altas esferas políticas bajo el amparo de una ideología neoliberal que busca la individualización de los problemas y sus soluciones. Es lo que está subyacente cuando un ministro a invitar a levantarse más temprano para acogerse a una tarifa más barata. Se evade el cuestionamiento al modelo neoliberal y se responsabiliza a las personas en el manejo de sus gastos y no a la gestión de la desigualdad.

Hasta este minuto el gobierno y el mundo político oficial no logra entender la protesta, ni tienen intención de entenderla, y por lo mismo, la tesis que se ven forzados a manejar es que habría un manejo político interno y externo. En lo interno, esta visión se cae por su propio peso al ver el estado en que está la oposición, en el suelo. Uno de los dramas del gobierno, aparte de su ineptitud, es que no tiene oposición, y en una democracia, para que funcione al cien por ciento, es imprescindible la existencia de un gobierno y de una oposición. Y en lo externo, elucubran infiltraciones y conspiraciones de carácter internacional encabezados por Cuba y Venezuela.

A pesar que se revocó la decisión de subir el precio del Metro, el tsunami generado sigue su curso, ahora con saqueos, violencia y destrucción de bienes públicos y privados que producen escozor y desazón, que no han amainado. Ello no obstante que el gobierno, absolutamente paralogizado y sobrepasado, ha declarado estado de emergencia, delegando en las FFAA el control público. A la luz de lo que está ocurriendo, esta decisión en vez de apaciguar los espíritus, ha reimpulsado la violencia desatada. De la noche a la mañana, el país oasis se transformó, por obra y arte del Espíritu Santo, en palabras del propio presidente Piñera, en un país en guerra.

CAUSAS

Si buscamos las razones de la explosión social que está atravesando Chile, debería sorprendernos que no haya ocurrido antes, puesto que las causas se arrastran desde los tiempos de la dictadura de Pinochet. A continuación, va un posible listado, no exhaustivo, en un intento por comprender lo que hay tras la masiva evasión inicial y lo que está ocurriendo.

1. El reclamo por las pensiones miserables que reciben los adultos mayores, merced a un sistema previsional privado, individualista, no solidario, que cobra comisiones cuando pagas tu cotización y cuando recibes tu pensión. Es como si en el banco te cobraran comisión cuando depositas y cuando sacas dinero de un cajero. A eso agréguese una fórmula de cálculo esotérico para determinar las pensiones asumiendo proyecciones de vida eterna, de más de 100 años.

2. El drama de una provisión de salud dispar según el tamaño del bolsillo. Si no tienes recursos y debes operarte, listas de espera que los gobiernos prometen reducir, pero que siguen siempre presentes. En los consultorios públicos, los pacientes deben hacer colas de madrugada, bajo fríos inclementes, para eventualmente ser atendidos. Uno de los ministros de salud del gobierno, con total desparpajo, llegó a afirmar que las filas de madrugada en los consultorios se hacen para hacer vida social, o sea, de puro gusto por parte de los pacientes.

3. La desigual distribución de la riqueza nacional, donde el grueso de la torta se la comen los peces gordos a pesar de que Chile es uno de los países con mayor número de horas trabajadas por parte de sus trabajadores. El 10% de la población de mayores ingresos recibe casi 40 veces más que el 10% de la población de menores ingresos.

4. La precariedad del empleo va in crescendo con la consolidación de un modelo que rehúye la negociación colectiva e invita a negociar individualmente, que busca debilitar las organizaciones sindicales y/o dificultar su funcionamiento, mientras se fortalecen las organizaciones empresariales. El gobierno parece estar en CasaPiedra, donde se reúnen los grandes grupos empresariales, antes que en el palacio de la Moneda.

5. La percepción de que la educación es de mala calidad, la que está avalada por los resultados en pruebas estandarizadas internacionales, así como las deserciones que se están dando en la educación superior y las dificultades para terminar los planes de estudios superiores en los tiempos estipulados en los respectivos planes de estudio.

6. El alto nivel endeudamiento en el marco de una sociedad que invita al consumismo mediante una agresiva y persistente publicidad que tiende a distorsionar los comportamientos de las familias. El resultado es que un 25% de los chilenos está moroso por un valor promedio de 3,000 dólares cada uno. Tanto el número de personas como el monto han estado aumentando como consecuencia de la precarización del empleo.

7. La tensión laboral generada por la precariedad, bajos sueldos, alto número de horas de transporte, sumada a la tensión familiar en razón del sobreendeudamiento en que se incurre, ha terminado por catapultar la cantidad de licencias médicas motivadas esencialmente por depresiones, las que terminan sufriendo un verdadero vía crucis para que sean aceptadas por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN).

8. Las remuneraciones que reciben las élites políticas, empresariales, militares, judiciales no se condicen con las que recibe el grueso de los mortales. Para estos no resulta fácil entender que el gerente general del METRO haya recibido una remuneración anual sobre los 220 millones de pesos en el 2018 (300 mil dólares), esto es, sobre 15 millones mensuales (más de 20 mil dólares), lo que significa más de 50 veces más que el sueldo mínimo (400 dólares). Cifras similares se manejan a nivel de directores de empresas.

9. Se está ante un gobierno que surgió elegido por la vía de las urnas bajo la promesa de tiempos mejores, asegurando crecimiento y mayor seguridad. A poco menos de dos años de asumido el gobierno, la realidad da cuenta de un crecimiento muy por debajo del esperado y un fracaso total en el combate a la delincuencia, la que en vez de disminuir, se ha visto incrementada significativamente.

10. El distinto trato a los de arriba y a los de abajo. Resulta chocante constatar el acento puesto en el carácter delincuencial de la evasión en el Metro, en contraste con la reacción de los medios de comunicación masivos cuando la evasión implica a quienes concentran la riqueza nacional. A raíz de un financiamiento ilegal, los máximos representantes de la empresa implicada fueron “castigados” con clases de ética. Por otro lado muchos de quienes tienen propiedades, bienes raíces de alto valor, han pagado por años impuestos irrisorios. Entre ellos destaca el propio presidente Piñera elegido con el voto popular. La clase política no está exenta de esta crítica. Los parlamentarios, tienen un ingreso que es de más de 30 veces el ingreso mínimo, muy por sobre el imperante en otros países.

11. La meritocracia de la que tanto se alardea, no sería más que una palabra vacía, sin contenido. El parentesco es el ticket de entrada para acceder a privilegios. Entre otros casos, el hijo del ministro de economía se adjudicó una beca para seguir estudios de magister en el extranjero destinada a los estudiantes de menos recursos. Y recientemente uno de los sobrinos del ministro del interior perdió un concurso para un cargo en la CORFO, pero hicieron otro para que lo ganara. Para rematarla, los hijos del propio presidente se dieron el lujo de acompañarlo en su gira a China para participar en las reuniones de negocio.

12. En Carabineros se conoció el caso llamado Pacogate donde por medio de maniobras fraudulentas se malversaron sobre los 20 mil millones de pesos (del orden de 30 millones de dólares) por concepto de sobrefacturaciones, boletas falsas y otros, con la participación de altos oficiales.

13. En el ámbito militar, bajo el nombre de milicogate, millones de dólares desaparecieron mediante fraudes y desviaciones de fondos públicos de la ley reservada del cobre, en el que participaron altos miembros de las FFAA. A ello se agrega que actualmente se encuentran procesados por actos de corrupción quienes fueron comandantes en jefe del ejército, Humberto Oviedo y Juan Miguel Fuente-Alba, este último conocido como el señor de los anillos por su refinado gusto por los automóviles de lujo. Se duda que tales procesos culminen en condenas efectivas.
ALGUNAS REFLEXIONES

Lo que se inició como un simple ejercicio de evasión en el pago de la movilización en el tren suburbano, ha desembocado inesperadamente en un movimiento social de envergadura que no ha estado exento de una violencia inédita que tiene al país sumido en la inquietud. Todo ello bajo un gobierno paralogizado, y sobrepasado, que solo ha atinado invocar a las FFAA para controlar el orden público, declarando zona de emergencia y estado de sitio en varias regiones del país. Es así como las FFAA han vuelto a asumir el protagonismo como en los mejores tiempos del régimen de Pinochet. No deja de sorprender que estando el país bajo el control de las FFAA y Carabineros, la población sea testigo de saqueos e incendios a vista y paciencia de ellos, abriendo serias dudas respecto de su origen. Las acusaciones a uno y otro lado se suceden, y multiplican, vía medios de comunicación y redes sociales, con participación no menor de noticias falsas, las famosas fake news.

El gobierno ya echó pie atrás en el alza de las tarifas, pero la crisis no amainó. Después incorporó medidas destinadas a aplacar las movilizaciones al ser vistas como meras aspirinas. Posteriormente, para encarar el desafío planteado por un movimiento multifacético, sin rostros visibles ni banderas partidistas, procedió a cambiar parte de su gabinete, en particular al responsable político de la seguridad y del orden público, el ministro del interior, Andrés Chadwick, primo del presidente. Emerge un nuevo gabinete caracterizado por un rostro más amable y juvenil, pero que en lo sustantivo mantiene su impronta político-económica neoliberal.

El problema que vive Chile es profundo. El reventón que se encuentra en curso y que no amaina, no pocos lo veían venir, otros miraban al techo o lo negaban firmemente en base a la fiebre consumista que nos consume: aeropuertos a tope, restaurantes llenos los fines de semana, carreteras congestionadas en días festivos.

Nos hacíamos los locos y capaz que siga existiendo margen para seguir haciéndonos los locos, sobre todo quienes han navegado con viento a favor, no más del 5 a 10% de la población. Mal que mal, estábamos convencidos que el país completo se había comprado el cuento de la igualdad de oportunidades y de la meritocracia. En su tiempo, Lagos en su campaña para acceder a la presidencia, tuvo como slogan "crecimiento con equidad". Terminó siendo puro humo, a punto tal que los empresarios terminaron amándolo. La derecha hizo su trabajo de hormiga. La inequidad ha crecido y eso ha terminado por empelotar, así de simple.

No cabe duda que la responsabilidad trasciende a Piñera envolviendo a los anteriores. Es un tema complejo y por eso el problema es profundo. Los mortales desconocemos los acuerdos tejidos bajo cuerda desde que se ganó el plebiscito de octubre del 88 hasta la elección de Aylwin en el 89 y su asunción en 1990. Hasta el día de hoy se desconoce qué hubo ahí, y eso nos está pasando la cuenta. Me temo que quienes votamos NO, respaldamos la Concertación y su política de búsqueda de la paz social, del entendimiento, lo hicimos sin percatarnos que estábamos siendo atrapados por una telaraña muy bien tejida desde la derecha.

Cuando ganó el NO entiendo que todos queríamos terminar con el modelo económico. político social y cultural imperante. Nos conformamos con que los militares volvieran a los cuarteles y mantuvimos incólume el modelo económico para no mover demasiado el piso. Mal que mal los empresarios estaban con Pinochet y había que tranquilizarlos. Para eso estaba el sistema binominal y los senadores designados. En ese contexto se gobernó, en la medida de lo posible, el miedo persistía, y nosotros, piano piano, para que no se nos desordenara el naipe. La población aguantó, entendió, aceptó, confió en nosotros.

Todo sea por la democracia, por la libertad obtenida, y las tasas de crecimiento acompañaban, gracias a la apertura al mundo, la vitalización del comercio exterior, el dinamismo de la economía interna. Nos estábamos “portando bien”. La derecha nos premió dejándonos gobernar pero bajo la vigilancia de Pinochet como comandante en jefe y luego como senador vitalicio. Luego, esa misma derecha, cuando vio que ya se podía parar por sí misma, aceptó terminar con el sistema binominal y los senadores designados. A todo esto ya había logrado envolvernos con el modelito, cooptando a buena parte de los profesionales y políticos de la concertación. Las AFP siguieron en gloria y majestad, los establecimientos educacionales subvencionados igual, los créditos subían como la espuma ocultando la baja capacidad de compra al contado de la población con intereses usureros mientras una publicidad a la vena nos inoculaba la necesidad de bienes y servicios como imprescindibles que hasta entonces no lo eran. Los créditos con aval del estado (CAE) para estudiantes universitarios hicieron lo suyo. Mientras tanto hacíamos gárgaras con la meritocracia y la igualdad de oportunidades. Un cuento que ya la gente no se compra cuando ve que los hijos del presidente, de los ministros, de diputados y senadores, de empresarios tienen todas las de ganar, mientras que quienes usan el metro y transantiago tienen todas las de perder.

Todo esto reventó en el 2006 con la revolución pingüina que partió con la tarjeta escolar y que terminó con el acuerdo político de las manitos alzadas. Luego vino el reventón del 2011 de mayor envergadura. Ahora tenemos este, que pilla a una clase política totalmente desacreditada y por tanto sin interlocutores válidos. Con quien negociar? Quienes negocian? Para remate este reventón se da con Piñera, paradigma del modelo, sostén del modelo, en tanto que al frente el movimiento quiere echar abajo el modelo.

Para encarar la crisis, Piñera afirma que el país está en guerra, saca a los militares, a la calle, y lanza unas aspirinas. No entiende lo que está pasando, pocos lo entienden. Los saqueos le vienen bien al gobierno, pero las marchas pacíficas le vienen mal por su carácter masivo, festivo, familiar. Da cuenta de algo más profundo. Cambia el gabinete para descomprimir. Cambia las caras, más jóvenes, con más calle, con menos élites, pone hasta un pingüino! Pone como vocera a la Rubilar, puro pueblo, y como ministro de interior a Blumel, buena onda. Un gabinete más empático, pero la gente parece querer otra cosa, cambiar las entrañas del modelo, algo que no se ve viable bajo este gobierno, y menos con este nuevo gabinete, más neoliberal que el anterior. Su misión es aguantar el chaparrón, consolidar el modelo, desgastar el movimiento, dejar que pase el tiempo, que la gente se canse, hacerle ajustes al modelo, pero para consolidarlo, amarrarlo contra viento y marea.

Los saqueos actuales solo sirven para afirmar al gobierno, llevar agua a su molino, por más que hayan sido precedidos por los saqueos que desde tiempos de Pinochet se suceden sin parar por parte de los grupos empresariales que hoy nos gobiernan.

Y las FFAA, como siempre, será el brazo armado de la élite. Si habrá que masacrar para que el pueblo entienda quienes mandan, se masacrará. La historia chilena es elocuente al respecto. Los anarquistas creen estar en su salsa sin saber lo que les espera. La actuación de las FFAA y Carabineros en la contingencia actual para reprimir las movilizaciones diarias, demuestra que los casi 30 años transcurridos desde su alejamiento de las tareas de gobierno, no le han hecho mella. Las fotos y videos obtenidas desde los celulares (móviles) testimonian una conducta asociada a violaciones de derechos humanos que están siendo denunciadas internacionalmente.

Los jóvenes que salen a la calle me temo que no saben a quién tienen al frente; nosotros sí lo sabemos. Me agarraba la cabeza viendo cómo los jóvenes desafiaban el toque de queda. Los agarran, y chau, para dentro. Después los desaparecen, torturan o aplican leyes de fuga. Y como Ministro de Justicia está Herman Larrain!!! Uno de los benefactores de Colonia Dignidad, lugar que se constituyó como uno de los campos de concentración bajo la dictadura!

PALABRAS FINALES

Cómo terminará esto? Difícil saberlo. El gobierno parece haber perdido el control de la situación, sin atinar a qué hacer. La oposición brilla por su ausencia. No existen interlocutores válidos, no se sabe con quién tratar. El gobierno busca retomar las riendas convocando a las más altas autoridades de los distintos poderes (legislativo y judicial) e invitando a conversar y llegar a acuerdos. Sin embargo el nivel de credibilidad en torno a ellos es casi nulo. Cualquier acuerdo haría recordar a aquel de las manitos alzadas, en el año 2006, con ocasión de la revolución de los pingüinos y que quedó con sabor a nada.

No obstante lo señalado, lo más probable es que termine habiendo un acuerdo para la galería, como señal de que se sorteó la situación, tal como la vez anterior. Se hará la parodia de cambios para que nada cambie, y así hasta el próximo reventón. Lo que sí es claro, que cada nuevo reventón viene cada vez más fuerte. Desde el término de la dictadura, en Chile ya hemos tenido 3, el primero del 2006, luego el del 2011, y ahora en el 2019.

Para el abordaje del tema a fondo, hay al menos dos puntos a resolver que no visualizo. Uno, identificar con claridad con quien negociar, quiénes son los interlocutores válidos, quienes son los representantes de la rebelión. No logro identificarlos en la oposición. Dos, determinar qué se va a negociar. Ambos puntos son neurálgicos y francamente los veo como insolubles.

Por el lado de los sublevados, a la luz de las razones esbozadas, lo que se desea es cambiar el modelo político-económico-social imperante. No parece viable, menos ante un gobierno que es el que sustenta el modelo. Si no se modificó con quienes derrotaron a la dictadura bajo la premisa de que era un modelo injusto, cuesta imaginar que se modificará bajo el gobierno actual. No imagino al gobierno eliminando el actual sistema previsional de pensiones ni de salud. A lo más, algunos retoques para su consolidación. Mal que mal, quienes están en el gobierno son los dueños de las empresas y del país.

En síntesis, de esto se sale con una masacre o con un entendimiento. En efecto, harían bien quienes participan del movimiento, que tengan presente las palabras del presidente Allende en su último discurso: “El pueblo debe estar alerta y vigilante, pero no debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas”.

En cuanto al entendimiento, exige disposición, voluntad, aislar al extremismo, coraje y racionalidad de todo el espectro político, social, económico y cultural, muy especialmente de quienes están en el gobierno, responsable máximo de encauzar positivamente los anhelos de todo un país. Un entendimiento conducente a: 1) la construcción de una nueva constitución política del Estado que defina la sociedad en la que los chilenos quieren vivir; y 2) la implementación de un conjunto de medidas de corto plazo que lleven alivio a la pesada carga que afecta a la mayoría del país. No pocos empresarios han dado señales de estar disponibles para perder algunos de los privilegios de que gozan. Habrá que ver si se concreta esta disposición.

Por todo lo expuesto, mi pronóstico es reservado.

abril 04, 2019

Crisis político-militar en Uruguay


En Uruguay, su presidente Tabaré Vázquez, descabezó la jefatura del Ministerio de Defensa y la del Ejército, esto es, a su propio ministro de defensa y al comandante en jefe del Ejército, al igual que a generales que conformaron un tribunal militar.

El descabezamiento por la reciente revelación de actas del tribunal militar del año pasado y en el que se da cuenta de la desaparición de la nuera del poeta argentino, Juan Gelman, estando embarazada, y de un tupamaro, Roberto Gomensoro, que fue arrojado al río Negro localizado en la zona centro del país. En este último caso, ante el tribunal militar, el teniente coronel José Gavazzo, declaró que “yo lo cargué solo, yo manejé el vehículo, lo llevé al lugar, lo bajé, lo puse en un bote, lo tiré del bote. Yo solo”. Cabe destacar que por este asesinato, el coronel Juan Carlos Gomez, se había autoinculpado, razón por la cual fue encarcelado por 3 años. Finalmente, en 2013, fue declarado inocente.

Ambas confesiones de un coronel y un teniente coronel son inéditas en Uruguay y a nivel latinoamericano, rompiendo un mafioso pacto de silencio que ha perdurado por más de dos décadas. Confesiones que dan cuenta de delitos de lesa humanidad cometidas en tiempos de dictadura y que se encuentran contenidas en actas que fueron reveladas hace menos de una semana.

Los generales que integraron el tribunal militar, y que tomaron conocimiento de las confesiones, consideraron que los hechos no constituían una afrenta al honor militar. El presidente uruguayo, al tomar conocimiento de ello resolvió destituir a estos generales, uno de ellos, comandante en jefe del Ejército recientemente nominado por el mismo presidente.

Cabe destacar que el anterior comandante en jefe del Ejército uruguayo, Guido Manini, muy recientemente también había sido destituido en forma fulminante por opiniones vertidas en torno a la reforma de las pensiones militares y a los enjuiciamientos a militares por violaciones a los derechos humanos por parte de los tribunales de justicia.

Todo ello ocurre en un año electoral, con los partidos tradicionales –colorado y nacional- y el Frente Amplio preparándose para unas elecciones presidenciales marcadas por la incertidumbre. Para las próximas primarias presidenciales, en el Frente Amplio se está abriendo espacio a una nueva generación; en el partido colorado asoma la precandidatura de quien fuera el primer presidente de la transición hacia la democracia, José María Sanguinetti; en el partido nacional, Lacalle Pou está siendo desafiado por Sartori, un joven y excéntrico millonario, novato en el mundo político. Frente a ellos irrumpe, en representación de los nostálgicos de la dictadura, a lo Bolsonaro, el exmilitar Manini, quien sin sacarse su traje militar ya se estaba poniendo el traje político.

Lo expuesto da cuenta de todo lo que falta para tener una democracia de verdad y lo que cuesta sacarse de encima aquello de que “los políticos hacen como que mandan, y los militares como que obedecen”. No solo en Uruguay, en toda América Latina.

marzo 26, 2019

Almorzando con Bolsonaro


El otro día soñé que Piñera me invitaba a almorzar con Bolsonaro. Sorprendido por la invitación no sabía qué hacer, si aceptar o no. Mal que mal, era un honor recibir una invitación de un presidente de la nación, una institución republicana, y más encima para agasajar a otro presidente de una nación hermana que había accedido a la primera magistratura mediante el voto popular, no por la vía de un cuartelazo de madrugada.

Luego de un par de horas pensándomela, de reflexiones entrecruzadas, de consultas a moros y cristianos, decidí saber más en torno a Bolsonaro, conocer su manera de pensar, su ideario. A continuación expongo el resultado de la somera investigación realizada. 

En una entrevista televisiva en el año 1999 afirmó estar a favor de la tortura. El año 2003, siendo diputado, mientras se abordaba un proyecto de ley sobre la violación, a una diputada del Partido de los Trabajadores (PT) le dijo que si fuera violador, no la violaría porque no se lo merecía.

Pero el rosario de declaraciones no se detiene acá. Su postura en relación al homosexualismo quedó de manifiesto en el 2002 cuando afirmó que "no voy a combatir ni discriminar, pero si veo a dos hombres besándose en la calle los voy a golpear". Lo que reafirmó en el 2011 al sostener, sin arrugarse siquiera, “que si tuviese un hijo homosexual, preferiría que se muriera en un accidente”.

En otra entrevista, declaró que no emplearía a hombres y mujeres por el mismo salario. Su racismo quedó al desnudo ese mismo año al afirmar que sus hijos no se enamorarían de una mujer negra, que ese riesgo no existía porque fueron muy bien educados.

Más recientemente, en 2017, su racismo se vio confirmado, al igual que su postura frente a la paridad de género, al sostener que no es cuestión de colocar cupos de mujeres, porque “si ponen mujeres porque sí, van a tener que contratar negros también”. A ello agrega que gastan más de mil millones de dólares al año en brasileños de ascendencia africana que no hacen nada.

Su política de seguridad para el abordaje de la delincuencia es de una simplicidad sobrecogedora. El año pasado, en el marco de la campaña que lo llevó a la presidencia, y en referencia a los seguidores del PT, afirmó que “hay que dar seis horas para que los delincuentes se entreguen, si no, se ametralla el barrio pobre desde el aire".

Por otro lado, defiende la pena de muerte y el rígido control de la natalidad, “porque veo la violencia y la miseria que cada vez se extiende más por nuestro país. Quien no tiene condiciones de tener hijos, no debe tenerlos". Postura asumida en 1993, en el parlamento brasileño, como diputado. Mal que mal, Bolsonaro no es ningún aparecido, es un político de tomo y lomo, que ha sido diputado por más de 30 años.

Su mirada del mundo laboral y empresarial es delatada en el año 2014 al despacharse la frase "es una desgracia ser patrón en este país, con tantos derechos para los trabajadores", expresión que lo retrata de cuerpo entero.

Su respeto por la democracia, por lo republicano, queda de manifiesto cuando en el año 2016 sostuvo que "el pobre solo tiene una utilidad en nuestro país: votar. La cédula de elector en la mano es diploma de burro en el bolsillo. Sirve para votar por el gobierno que está ahí. Sólo sirve para eso y nada más". Su pensamiento en torno a la democracia se ve corroborado al declarar que "A través del voto, no va a cambiar nada en este país. Solo va a cambiar, desafortunadamente, cuando nos partamos en una guerra civil".

Y su admiración por la dictadura brasileña de los años 70 se ve reflejada con dos frases de antología, una en 1999: "Deberían haber sido fusilados unos 30.000 corruptos, empezando por el presidente Fernando Henrique Cardoso", y la otra hace un par de años, en el 2016: "El error de la dictadura fue torturar y no matar".

Tan cristianas frases se ven confirmadas en una conferencia en el año 2017 cuando declara "Dios encima de todo. No quiero esa historia de estado laico. El estado es cristiano y la minoría que esté en contra, que se mude. Las minorías deben inclinarse ante las mayorías".

Como puede verse, todas frases para el bronce. Tanto Hitler, como Stalin, Idi Amin y tantos otros innombrables, deben estar revolcándose en sus tumbas de felicidad ante tamaño heredero.

En consideración a lo expuesto, con independencia de la importancia de Brasil como país, del peso del comercio exterior y de la tradicional amistad que liga a nuestros dos países, decidí rechazar la invitación a almorzar con Bolsonaro no obstante haber sido elegido presidente de Brasil. En efecto, la mirada de Bolsonaro refleja un pensamiento que rechazo íntegramente. No se trata de una incapacidad para compartir con alguien que piensa diferente, lo que hacemos todos los días. Trabajamos, discutimos, conversamos, dialogamos diariamente con todo tipo de personas sin importar lo que piensan. Es parte de una convivencia democrática, abierta. Distinto es el caso de un personaje cuyas declaraciones promueven la violencia. Espero vuestra comprensión.

Si alguien cree que fue elegido por sus posturas en los distintos temas, creo que se equivoca. Su irrupción parece explicarse más que nada por un rechazo de los brasileños a la generalizada corrupción que atraviesa la política brasileña, y porque el candidato que iba punteando en las preferencias de voto, Lula, es dejado fuera de carrera por quien hoy es el ministro de justicia.

Fuente: Quienes quieran corroborar las frases de Bolsonaro los invito a visitar su fuente.