En esta ocasión me referiré a las leyes de Nüremberg en las que se define al judío en base a una concepción biológica-racial que sirvió de apoyo al nazismo que se había impuesto en Alemania.
Me
centraré en dos de ellas, las fundamentales: la ley para la protección de la
sangre y el honor alemanes, y la ley de ciudadanía del Reich.
La
primera prohíbe la mezcla biológica entre personas de sangre alemana y la
población judía. Esto implicó la prohibición de matrimonios entre personas
judías y alemanes; la tipificación como delito de las relaciones sexuales
extramaritales entre judíos y no judíos; y la prohibición de emplear a mujeres no
judías (alemanas) menores de 45 años e izar la bandera nacional nazi por parte
de las familias judías.
La
segunda diferencia legalmente a quienes son los ciudadanos del Reich de los
súbditos del Estado. Los primeros son todas aquellas personas de “sangre
alemana”, o emparentada, quienes gozan de todos los derechos políticos y el
estatus de ciudadanos; los segundos (súbditos del Estado), son quienes no pertenecen
a la categoría anterior, entre ellos los judíos, los gitanos y otros grupos, sin
derechos políticos ni de voto.
Estas leyes
fueron complementadas con decretos en los que se define legalmente como judío a
quien tuviera al menos 3 abuelos judíos, y como mestizo (Mischling) a quien
tuviera uno o dos abuelos judíos.
Estas leyes, racistas y
discriminatorias, representaron
la base legal para la marginación, persecución y posterior exterminio
sistemático de la población judía en Europa. Ellas fueron redactadas y discutidas por Hitler y la cúpula
nazi en los días previos al VII Congreso del Partido Nazi (Reichsparteitag) celebrado
en la ciudad de Nüremberg.
Una vez
listas las leyes, ellas fueron aprobadas, en una sesión formal del parlamento
(Reichstag), encabezado por su presidente, Hermann Göring. Sesión convocada
especialmente para este propósito el 15 de septiembre de 1935.
Estas
leyes marcan el fin de la fase de desmantelamiento de la democracia de la
República de Weimar. Fase iniciada a fines de enero de 1933, cuando Hitler
asumió la cancillería alemana y que tomó vuelo el 27 de febrero de 1933 al
incendiarse el Reichstag. Evento que el régimen de Hitler no dudó en calificar
como un intento de golpe de Estado en el marco de una conspiración del partido
comunista. Este hecho fue el pretexto de Hitler para presionar al anciano
presidente, Paul von Hindemburg, para firmar un decreto de emergencia por el
cual se suspendían las libertades civiles (de prensa, expresión y reunión) y se
habilitaba el arresto masivo de opositores.
Las leyes de Nüremberg simbolizan el fin de esta fase desmantelamiento y el
inicio de la fase de consolidación de la dictadura. Formalmente seguía siendo
una democracia, pero en a práctica había dejado de serlo desde el momento que
todos los poderes del Estado -el ejecutivo, legislativo y judicial- ya estaban
todos bajo el control del partido nazi.





