julio 16, 2026

Un triunfo épico


Sin duda que el triunfo de Argentina sobre Inglaterra tiene ribetes épicos. No solo por remontar un marcador adverso. No solo por lograrse en los últimos minutos del partido. 

No solo por lo simbólico, dado que bien sabemos la rivalidad, los desencuentros de todo orden con Inglaterra. Entre ellos destacan la guerra de las Malvinas y la mano de Dios de Maradona con que Argentina ganó a Inglaterra en cuartos de final durante el mundial del 86 desarrollado en México. 

No solo por el trabajo en equipo, de hormiga, de cada uno de sus jugadores, quienes parecen haber hecho suya la máxima de "uno para todos, todos para uno". No solo por el peso de Messi en su incidencia en el juego y en los dos goles. No solo por su hinchada qu eno se cansó de hinchar y no perder la esperanza. 

No solo por el entrenador Scaloni, de pocas, sensatas, sobrias palabras, y de efectuar los cambios oportunoamente. No solo por la garra con que se sobrepusieron a un marcador adverso. Una garra que antes era monopolio de los uruguayos de la que los argentinos parecen haberse contagiado, o capturado. Porque al menos en este mundial, no vi a Uruguay con la garra que los caracteriza.

Ninguna de estas caracterìsticas explica el caracter épico del triunfo alcanzado, pero sí todas ellas. Es la simultaneidad de estas características las que permiten entender el logro alcanzado. 

En Nueva York tendrá lugar una final de miedo, Argentina con España. Vaya paradoja que en la capital financiera del mundo anglosajón, la final sea entre países del mundo hispano.

Siendo uruguayo por nacimiento, chileno por adopción, y viviendo en España, mi corazón está por el triunfo de Argentina. Pero no me cortaré las venas si gana España. Ambas escuadras cuentan con credenciales para ganar. Confío que el comportamiento de ambas escuadras esté a la altura de lo que se espera de ellas.

¿Hay o no hay sobreoferta de profesionales? (parte 2 de 2)

En la columna anterior (leer) hicimos alusión a dos columnas y dos cartas que abordan a un eventual problema de sobreoferta de títulos o exceso de profesionales que existiría en el país (Chile). En ellas no dejan de sorprenderme porque se trata de un debate absolutamente previsible. Más bien me sorprende que, tanto Loreto, Pablo, como Felipe y Jaime, se sorprendan. ¿Acaso esperaban otra cosa? ¿Olvidan el paisito en que vivimos? Acá van algunas pildoritas recordatorias:

1.      En Chile existen carreras universitarias que son tales por esnobismo, clasismo o arribismo. Acá el universitario se sobrevalora, en tanto que el técnico se infravalora. Ser un profesional universitario en el mercado laboral chileno, pareciera que nos sube el pelaje.

2.      El esnobismo, clasismo o arribismo se expresa en que lo que en el mundo son técnicos, en Chile se reemplazó por la figura del ingeniero de ejecución como una forma de “ascenderlo” social y académicamente.

3.      El resultado es que tenemos más profesionales universitarios que técnicos (alrededor de 3 profesionales universitarios por cada técnico) en circunstancias que debiera ser al revés. En los países desarrollados es de 8 a 10 técnicos por ingeniero.

4.      Las universidades, ni cortas ni perezosas, se subieron al carro dado que al mismo tiempo se les empezó a mover el piso financiero. Dejaron de tener asegurado su financiamiento, eliminándose la gratuidad en la educación superior.

5.      Con el innombrable se abrieron las compuertas para que surgieran universidades privadas, con una mano adelante y otra atrás, sin mayores requisitos.

6.      Unos vieron a la opción de generar un nuevo y suculento negocio dado que las instituciones existentes eran incapaces de absorber la demanda por educación superior. Esto, a pesar de que por ley se asumía que a las universidades que se crearan se les exigía que fueran “sin fines de lucro”. 

7.      Otros, antes que un nuevo negocio financiero, vieron la creación de nuevas universidades como una forma de generar nuevos profesionales imbuidos de un nuevo espíritu político-cultural-económico que asegure la continuidad de la ideología subyacente en el régimen del innombrable.

8.      Lo concreto es que hoy estamos llenos de profesionales de primera generación, a punta de un endeudamiento no sostenible con los ingresos que disponen “gracias” a la formación recibida. Y no pocos de ellos, sin trabajo o con trabajos que poco o nada tienen que ver con la formación recibida, o con una formación que no es la que el mercado laboral demanda.

9.      De esta forma se multiplicaron universidades y profesionales, hasta que se descubrió que había que regularlas cuando se descubrió que se producían profesionales como quien produce salchichas.

10.  Y no se encontró mejor manera de “regular” que creando el concepto de acreditación, de universidades y carreras, subdividiéndose en acreditadas y no acreditadas.

11.  Hoy pareciera que vamos camino hacia una paulatina y creciente acreditación desacreditada.

12.  Y la fiesta continúa. Ahora se está descubriendo la pólvora: que hay carreras muy largas, que hay que acortarlas. Y las acortan al mismo tiempo que crean posgrados y postítulos para compensar el descubrimiento de la pólvora. Se chutea la pelota hacia adelante.

¿A dónde iremos a parar? No lo sé. Sólo sé que nada sé, o sólo sé que un libre mercado sin algún grado de planificación no es el camino, así como tampoco lo es una educación superior planificada de espaldas al mercado.

El camino a seguir pasa por el encuentro entre el mercado y un mínimo de planificación que incluya una suerte de “observatorio” honesto que nos diga para dónde va la micro. El drama reside en que la honestidad brilla por su ausencia en tiempos de amoralidad, por ni decir de inmoralidad.

Más en los tiempos que corren, donde ya nos acompaña un nivel de inseguridad y una inteligencia artificial, de Padre y Señor mío, que no podemos soslayar.

 

Carta de JPMatus nov 2002

 De: Jean Pierre Matus Acuña <jpmatusa@utalca.cl>

Fecha: Tue, 12 Nov 2002 18:55:48 -0300

Para: Área UTALCA <dpenal@pehuenche.utalca.cl>

Asunto: despedida

Estimados colegas y funcionarios de la Universidad:

Como muchos de Uds. ya saben, se ha aceptado por la autoridad mi renuncia voluntaria al cargo de profesor asociado de la Fac. de Cs. Jurídicas y Sociales de nuestra Universidad, efectiva a partir del 30 de este mes, hecho que comuniqué por escrito al Rector y al Decano de mi Facultad el día 23 del pasado mes, después de mucho meditarlo y de haberle solicitado personalmente ­pero sin éxito­ al Sr. Rector, a fines de  mayo de este año (a propósito del traslado de mi familia a Santiago), que se redujera mi carga horaria o se me permitiera trabajar en la oficina de Santiago de la Universidad. Así que la principal razón por la que dejo mis labores en Talca es la misma de aquella solicitud: que quiero estar junto a mi esposa y mis dos hijas, verlas despiertas en la tarde todos los días y no ya durmiendo, como me sucede hoy en día cada vez que vuelvo de Talca.

A la hora de hacer un recuento de estos 10 años, lo primero que se me viene a la cabeza es agradecer, otra vez, al Sr. Rector y a la Universidad la oportunidad que me dieron de incorporarme a lo que era en 1992 sólo un proyecto que recién se iniciaba; el apoyo que me dieron para realizar mis estudios de Doctorado; y, sobre todo, la oportunidad de conocer y trabajar junto a quien se convirtió en mi maestro y amigo: don Sergio Politoff L..

También quiero agradecer a los funcionarias y funcionarios de la Universidad, mis colegas y las autoridades que siempre se mostraron cordiales y colaboraron desinteresadamente en los proyectos que emprendimos: Consuelo Cruz, Silvia Torres, Ximena Letelier, Cecilia  Tapia, Gerardo Herrera, Pilar Orozco, Guisela Reyes, Patricia Barrios, Mª Fernanda Pino, Marcela Albornoz, Mª Emilia Murgas, Soledad Jara, José Lara, Carmen Gloria Romero, Patricia Sepúlveda, Elizabeth Díaz, Guacolda Pérez, Leandro Garrido,  Clementina Zapata, Mario Villagra, Luis Navarro, Gabriel Bustos, Francisco Stecher, Patricio Bravo, Marcela Briones, Alejandro Madariaga, Luis Valenzuela, Edgardo Paredes y todos sus colaboradores, Raquel Reyes, Claudia González, Nelson Quezada, Claudio Zúñiga, Sergio Torres, Jenny Mathes, Martin Schafernicht, Blanca Zúñiga, Paulina Royo, Javier Pinedo, Irene Rojas, Juan Robertson, Patricio Masbernatt, Diego Palomo, Patricio Madariaga, Guillermo Schmeda, Matilde García, Carlos Hojas, Juan Franco, Pedro Emilio Zamorano, Patricio Ortúzar, Ricardo Sánchez, Paola Gutiérrez, Sonia Sepúlveda, Ana Gutiérrez, Juan Pablo Prieto, Iván Palomo, y tantos otros que mi mala memoria dejó en el tintero (como el personal de vigilancia y casinos). No puedo dejar de mencionar, además, a mis colegas del Departamento de Derecho Público que, no siendo de la planta de esta Universidad, siempre estuvieron dispuestos a colaborar en las iniciativas que dirigí o coordiné: los Ministros de la I. Corte de Apelaciones don Rodrigo Biel y don Eduardo Meins, el Prof. Alex Carocca, mis alumnos ayudantes y ahora profesionales Patricio Aravena, Carlos Palma y Humberto Alarcón, mis actuales ayudantes Marcia Allendes, Jennifer González, Scarlet Quiroga, Rodrigo Troncoso y Nelson Lorca y, sobre todo, quien ahora es el Ayudante de nuestro Departamento, Roberto Navarro D.

Y en cuanto a los problemas y demases cuitas vividas en la Facultad este último año, comprenderán Uds. con facilidad mi desazón y frustración personal al ver el estado al que hemos llegado  después de estos años en que sin buscar cargos ni prebendas me dediqué exclusivamente al Proyecto común de ³hacer Universidad² como docente (evaluado por los alumnos estos últimos años siempre por encima de la media de la Facultad), formador de numerosos memoristas, investigador y autor de diversas publicaciones (entre las cuales se cuentan, por el sello de nuestra Editorial, las Lecciones de Derecho Penal Chileno que hiciéramos con mi esposa y que en un año han agotado prácticamente sus dos ediciones), creador de medios de enseñanza visuales y electrónicos, organizador y director de Diplomados y capacitaciones a los funcionarios de la Reforma Procesal Penal que incluyen a buen número de Magistrados, Fiscales y Defensores de esta Región y del resto del país, Director de Departamento y agente de la extensión de nuestra Universidad hacia la comunidad local (incluyendo lazos con el Colegio de Abogados y la Asociación de Magistrados) y nacional a través de la realización de cursos, charlas y seminarios varios, y también hacia la comunidad internacional, invitando a participar en seminarios internacionales a profesores europeos que así van conociendo y difundiendo nuestra empresa común.

Creo que es por este trabajo que la Universidad me concedió el honor de promoverme, a fines del año pasado, a la categoría de Profesor Asociado; y  la misma publicación que nos llenara de orgullo al haber puesto a nuestra Universidad entre las 10 mejores del país, menciona mi nombre entre un pequeño grupo de profesores  y profesionales menores de cuarenta años dedicados al Derecho, que puede calificarse como parte de "la nueva generación de hombres y mujeres, menores de 40 años, que cada vez con más fuerza están tomando posiciones de influencia en sus respectivos ámbitos de actividad" (Revista Qué Pasa, 26 de enero de 2002, páginas 15 y 22, Reportaje "La generación de recambio").

Resulta más frustrante aún que, así y todo, haya profesores de mi Facultad que se den el lujo de atribuirme ³incapacidad²,"indecencia", "cobardía", falta de "felling" con el Rector, ³chulería², "profunda imbecilidad", "descarada hipocresía", y otra serie de linduras por el estilo que, lamentablemente, podrían dar la impresión de tener algún viso de realidad si alguien considera que esas serían las razones de fondo por las cuales esos mismos profesores intentaron y lograron impedir las elecciones de Decano que debían realizarse estatutariamente en enero de este año, elecciones a las que, creyendo que los reglamentos de la Universidad y sus instituciones debían operar normalmente, intenté presentarme con el apoyo entonces de un buen número de profesores de la Facultad en enero de este año, aunque sin éxito (por no haberse siquiera realizado las elecciones).

En un ambiente así, donde se ha llegado al punto de difundir el rumor de que mi promoción a la categoría de Profesor Asociado estuvo de alguna manera ³arreglada² (lo que claramente ofende más a la Universidad que a mí), Uds. comprenderán por qué, sumado  al sacrificio personal de tener mi familia en Santiago, se me hacía un poco pesada la pista venir a trabajar todos los días a nuestra Escuela de Derecho.

Finalmente, quisiera decirles que aunque me vaya, y a despecho de los apelativos de ³egoísmo desenfrenado² y "ambición desmedida" que esa gente anda transmitiendo por ahí, tengo la tranquilidad de no irme sin dejarles algo a ellos mismos, a la Facultad y a mis alumnos: en Bilioteca dejo más de un ciento de libros de estudio y de investigación (comprados no sólo por medio de proyectos FONDECYT, sino también a través de las ³actividades extraordinarias² que dirigí y coordiné estos años), junto al depósito de una biblioteca de Derecho Procesal Penal de los Estados Unidos, que consiguiera a través de su Embajada; en las oficinas de la Facultad,  más de $15.000.000 en computadores, impresoras y otros equipos que se encuentran incorporados al patrimonio de la Universidad, adquiridos también con recursos provenientes de esas ³actvidades extraordinarias²; y en nuestro Edificio, la Sala de Práctica Forense ­inaugurada este año por el Pdte. de la Corte Suprema y el Sr. Fiscal Nacional del Ministerio Público­, completamente equipada con mesa de sonido, proyector, internet, y sistema de grabación y edición digital de vídeos, y cuyo financiamiento proviene en buena medida de los ³overheads² de dichas ³actividades

extraordinarias².

Esperando que el dolor que esta renuncia me causa pueda servir para disculparme ante quienes -ya con mucha razón parece-, han sufrido mis mails dirigidos a la comunidad universitaria y no desean recibir más comunicaciones de esta clase, y si ello no es suficiente, que me sirva de excusa la seguridad de que será la última vez que les molesto con mis cavilaciones,

Les saluda afectuosamente,

Jean Pierre Matus A.

P.S.: Por si acaso, también es falso el rumor de que tengo "algo arreglado" en Santiago.

 

julio 14, 2026

En torno al fascismo

Fuente: https://gemini.google.com/app/76d5aba2d904e8ae

En un reciente artículo de opinión publicado en el diario El País (La política de negatividad de izquierdas) en el día de ayer (13 julio 2026), el sociólogo chileno Alfredo Joignant, afirmó que “Si bien el presidente Kast es sumamente conservador en el plano económico y cultural, eso no habilita la crítica hacia un Gobierno “fascista”, de “extrema derecha”, “ultra-radical” o con cualquier otro calificativo de la misma índole” (leer).

Joignant, admite que el gobierno de José Antonio Kast (JAK) es el más derechista de todos los gobiernos desde el retorno a la democracia en 1990 y que no ha ocultado su adhesión al pinochetismo, pero eso no nos habilitaría para calificarlo como de extrema derecha, o de fascista. Para estos efectos se basa en su práctica concreta de gobernante. Afirmar que no correspondería calificar al gobierno de JAK como fascista, o de extrema derecha por las acciones llevadas a cabo en tan solo poco más de 100 días de gobierno, es tanto o más temerario que sostener que sí lo es.

Joignant tiene razón cuando sostiene que “las izquierdas sentaron un pésimo precedente al tratar de “fascista” al expresidente Sebastián Piñera, en un abuso de las categorías utilizadas para nombrar al adversario”. Efectivamente, Piñera al recordar los 30 años del golpe, en septiembre del 2013, denunció a los cómplices pasivos, entre los cuales estaba JAK. Esto es, no son comparables: Piñera no fue un fascista, en JAK está por verse, pero hay muchas pistas en esa dirección.

Joignant encuentra “muy buenas razones para calificar de extrema derecha a los gobiernos de Trump, Orbán y Bolsonaro, en donde la experiencia de ser reprimidos, instrumentalizados por reglas del juego manipuladas y, para decirlo en una sola palabra, de estar regidos por un gobierno “iliberal” justificaba con creces el diagnóstico. La extrema derecha manda en Estados Unidos, y mandaba en Brasil y Hungría”.

Si bien es un tanto prematuro afirmar que estamos ante un gobierno fascista, tampoco corresponde negarlo porque hay poderosos signos que apuntan hacia allá. Pero para poder continuar tenemos que aclarar por qué entendemos por fascismo.

Para estos efectos hace ya casi dos años, escribí un artículo titulado ¿Qué es el fascismo? (leer). En él describo un conjunto de características que identificarían al fascismo, las que resumiré en una tabla que sigue incorporando una columna conteniendo una puntuación que va del 0 al 10, donde 0 significa que el gobierno de JAK no tiene esta característica, y 10 que si lo tiene en grado sumo. Valores intermedios dan cuenta de la fuerza que la característica tiene.

 

Características del fascismo

Puntuación

1

ensalza la patria, idealizándola a través de símbolos (la bandera, el escudo y el himno)

10

2

glorifica la guerra y a las FFAA

8

3

rechaza la globalización que restringe sus ámbitos de actuación nacionales.

6

4

controla y censura a quienes ve como amenazas a su existencia, a sus tradiciones, a su identidad.

4

5

promueve el culto al líder, al que se debe adorar y exigir que defina lo que es verdadero y lo que es falso

0

6

se estructura jerárquicamente a imagen y semejanza de las FFAA, donde unos mandan y otros obedecen

0

7

discrimina los “normales” de “no normales”, en base a la sexualidad, raza, religión, política, u otros factores

2

8

ve la igualdad como una amenaza, como lo prueba la mirada supremacista blanca, aria u otra

4

9

rechaza la democracia liberal, valorando la imposición del orden y la seguridad, sobre la libertad y la justicia.

6

10

promueve la existencia de gobiernos autoritarios, centralizados con poderes para intimidar o suprimir toda oposición política y social

6

11

idealiza la vida campestre, rural, glorificando la historia y la tradición nacional

10

12

valora el trabajo como mecanismo para ser libres “Arbeit macht frei” (“El trabajo nos hará libres”).

8

13

promueve una representación apolítica de los distintos componentes de las ramas productivas

4

14

busca controlar la vida social y política apelando a las emociones por sobre la racionalidad

4

 

Total

72

En consecuencia, si nos atenemos a la tabla, a la puntuación que he dado, de un total máximo posible de 140 puntos, el puntaje total alcanzado de 72 puntos, podríamos afirmar que estamos ante un gobierno, el de JAK, al menos en un inicio, del orden de un 50% fascista. Aprovecho de decirles que la tabla no la encuentro infalible ni mucho menos. Creo que faltan características, así como hay algunas que se pueden fusionar. Con todo, estimo que nos puede servir para responder la pregunta ¿es fascista el gobierno de JAK? Pregunta que espero podamos volvernos a hacer en un tiempo más.

Invito a mis lectores a hacer el ejercicio de poner los puntos (entre 0 y 10) que considera aplicar a cada característica, así como a construir una nueva tabla con las características que a su juicio definirían en un régimen fascista.

Y ojalá me cuenten cómo les fue.


julio 12, 2026

Jugando sucio

Foto de jesse orrico en Unsplash

En la semana vimos un espectáculo grotesco. Un ministro de hacienda acordando con un grupo de senadores de un partido, el PPD, una rebaja al impuesto corporativo a un 23%, para a la hora de los quiu, bajo cuerda, tras las bambalinas, bajarlo a un 22%. Acá hay varios puntos a observar.

En primer lugar, la aplicación de la estrategia “dividir para reinar” para aprobar la famosa megareforma tributaria que pareciera ser el corazón de la política de reconstrucción nacional en que se ha empeñado el gobierno. Aprovechó la disponibilidad de 3 senadores del PPD para “mejorar” el proyecto llegándose a un acuerdo que terminó vulnerando por si pasaba piola.

En segundo lugar, la ruptura de la institucionalidad por parte de los senadores que se pusieron a negociar con el gobierno a espaldas del partido que representan, y de la oposición que dicen constituir. Cuando se es parte de algo, no es llegar y arrancarse con los tarros.

En tercer lugar, el ministro y el gobierno se pasaron de listos. Creyendo tener los votos de los senadores en el bolsillo, rebajaron otro poquito el impuesto en debate dando por sentado que ya no tendrían tiempo para echarse para atrás.

En cuarto lugar, al ver que la movida no había resultado, el ministro echa marcha atrás para salvar el acuerdo que él mismo hizo trizas, o que en lenguaje de gobierno, “hizo caer a pedazos”. La marcha atrás de Quiroz la hace dando a entender que se trataría de un "malentendido".

¿Qué nos dice todo esto? Que todos los actores de este episodio salieron mal parados. El gobierno, porque mostró a uno de sus ministros jugando sucio. Los senadores que se prestaron al juego a espaldas de los partidos por los cuales fueron elegidos. Los partidos políticos por su incapacidad para ordenarse y hacer respetar su institucionalidad.

Que el presidente del PPD no supiera que los senadores de su partido estaban conversando y negociando a sus espaldas, es una vergüenza. No se trata de que no puedan hacerlo, dado que conversar y negociar es la esencia de la política. El punto es que no puedes andar haciéndolo a tu pinta, corriendo solo, a espaldas de tu partido. Eres un senador que representas a un conjunto de votantes, el pensamiento de un partido político. Al final del día todos salieron mal parados.

Sería interesante sacar alguna lección de este episodio. Aprender que la estrategia de dividir para reinar puede ser válida en el ámbito militar, pero no en el político, salvo que en este mundo primen quienes no tengan más de dos dedos de frente. Aprender a respetar la democracia que tenemos si queremos respetarnos a nosotros mismos.

No hacerlo conduce a la prostitución de la democracia. Se la prostituye cuando se actúa jugando a las escondidas o a los bandidos, que es lo que ha dejado al desnudo la maniobra del ministro Quiroz. Así no se hace política. Así no se gobierna. Así no se reconstruye un país, sino todo lo contrario. Cuidar la democracia es tarea de todos, pero muy especialmente por quienes son autoridades.

julio 10, 2026

Neoliberalismo: antes y después

Fuente: https://gemini.google.com/app/8f5dc11099a59519 

El déficit se produce cuando los costos en que se incurre son mayores que los ingresos que se generan. Esto es válido ya sea que estemos hablando acerca del presupuesto personal, familiar, empresarial, comunal, regional, nacional o internacional.

Si se dispone de ahorros, éstos pueden ocuparse para financiar el déficit, o para que no se manifieste, y/o el déficit se financie mediante endeudamiento con terceros, lo que supone que a futuro se espera, o confía, disponer de ingresos por sobre los costos.

En un pasado no tan remoto, cuando no se disponía de un mercado financiero crediticio tan “robusto” como el que tenemos hoy, hablar de endeudamiento eran palabras mayores. Solo nos endeudábamos en casos extremos, como es el caso de comprar una vivienda en el caso de una familia, o de grandes maquinarias para el caso de una empresa.

Pero el caso es que en algún minuto esto cambió. Tal como el plano histórico del mundo occidental se divide en antes y después de Cristo (AC y DC), en el plano financiero podríamos hablar de antes y después de las tarjetas de crédito. Lo digo porque a partir del nacimiento de las tarjetas de crédito la capacidad de consumo se disparó de la mano de un marketing a la vena marcada por una publicidad apabullante que jugó psicológicamente con las aspiraciones de las personas.

Y este antes y después de la aparición de las tarjetas plásticas de crédito en las décadas de los 70 y 80, por esas casualidades de la vida, coincide con el arribo del axioma neoliberal que tan bien encarnaron en su tiempo Reagan y Tatcher en EEUU e Inglaterra, y nuestro innombrable en Chile vía manu militare.

Por tanto podríamos hablar que el tiempo se divide ya no en AC y DC, sino en AN y DN, esto es, antes después del neoliberalismo. Así como estamos viviendo en el año 2026 después de Cristo (DC), en términos económicos-financieros podríamos estar hablando de que estamos en el año 50 DN si creemos que el neoliberalismo nace en 1976. Es cosa de fijar esta u otra fecha.

Lo digo porque da la impresión que no podríamos volver atrás, que habría que dar por sentado que el neoliberalismo llegó para quedarse. Uno conversa con un neoliberal y es algo de Perogrullo, indiscutible, axiomático, que no hay por donde perderse y que cuando celebremos el primer centenario, esto es, el año 100 DN, los progresos pueden llegar a ser tales que nos encontraríamos en el mundo de bilz y pap, en la tierra prometida.

Quienes adhieren al dogma neoliberal no se cansan de vanagloriarse de los avances alcanzados, así como de los perfeccionamientos efectuados en este primero medio siglo. Incluso más, todos los esfuerzos por desmontar el neoliberalismo habrían chocado frente a una realidad que solo invita a perfeccionarlo para su consolidación. Proceso histórico que sus adherentes consideran como irreversible. En esto se asemejan a quienes hablan de la irreversibilidad de los procesos. Bien sabemos que todo es reversible, que solo el tiempo es irreversible. Minuto que pasa, no vuelve.

Todo un tema dado que estos primeros 50 años DN se caracterizan por no tener precedentes en las más diversas esferas, tanto positivas como negativas. Basta ver los logros en el campo científico-tecnológico, en destrucción masiva, en desarrollo espacial, en superación de la pobreza, así como en producción de pobreza, en incremento de la desigualdad, en disponibilidad de bienes y servicios, en precarización del trabajo y en tantos otros ámbitos.

Sin darme cuenta, me he ido por las ramas porque partí con el tema del déficit y después me he ido en volada a otros confines. Lo concreto es que los déficits que vivíamos en los años AN persisten a 50 años DN, pero su contenido, su estructura es otra, muy distinta. AN no existía la capacidad de déficit económico que existe actualmente, pero sin duda que existía un déficit, pero era un déficit de consumo, dado que la pobreza se expresaba en desnutrición, en alta mortalidad infantil, baja esperanza de vida. Hoy el déficit es de otro tenor, es un déficit económico en su origen, pero que se extiende a un déficit de estabilidad laboral, familiar, social. El piso se mueve más que nunca, excepto para los que están arriba.