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| Foto de Meg von Haartman en Unsplash |
Por una carta publicada en un medio de comunicación (El Mercurio), me
entero que nueve honorables parlamentarios chilenos viajaron a Tanzania, la
capital de los safaris. El autor de la carta es Augusto Jimeno Rosselot, de
quien no tengo mayores antecedentes.
En la misma carta se señala que su objetivo fue “fortalecer la buena gobernanza y las capacidades mediante la inclusión, la confianza y la igualdad de oportunidades”. Un objetivo que el autor de la carta estima que Cantinflas lo hubiera explicado mejor.
Augusto termina sosteniendo que debiera existir un organismo
que prohibiera este tipo de despilfarros que en nada aporta a los chilenos. Si nos
atenemos al tenor de la misiva, no cabría duda que estamos ante un obsceno
despilfarro de recursos públicos, pagados con los impuestos que se aplican a
los chilenos. Si es que no fueron con gastos pagados.
Por ello, intentaré, vía inteligencia artificial (gemini), confirmar
si es efectivo ese viaje, quienes habrían sido los viajantes, quién costeó el
viaje, y cuáles fueron sus resultados. Las respuestas fueron las siguientes:
Se trataría de la 153.ª
Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP) que tuvo lugar entre el 5 y el 9
de octubre de 2026 en la ciudad de Arusha, República Unida de Tanzania.
Los parlamentarios viajantes que participaron en él, habrían sido: Rojo Edwards (Senador exRN, exRepublicano), Loreto Carvajal (Senadora, PPD), Claudia Mix
(Diputada, FA), Leonardo Soto (Diputado, PS), Patricio Rosas (Diputado, FA), Sebastián Keitel (Senador, Evópoli), Gustavo Sanhueza (Senador, UDI), Jorge Durán (Diputado,
RN), Sofía Cid (Diputada, exRN, Republicana). En todo caso, como puedenvr, hay de todos los colores.
Sin embargo, esta información no me convence porque aparece un diputado que
ya no lo es (Jorge Durán). Incluso en un listado inicial apareció Francisco Undurraga, quien
tampoco lo es, dado que actualmente es Ministro de Cultura, el mismo que está cortando el presupuesto a diversos eventos culturales, que hasta el mismísimo
Cristian Warnken está objetando.
La participación de los parlamentarios habría sido financiada con fondos públicos del Estado chileno, bajo
el ítem presupuestario específico anual destinado a Misiones Internacionales y
Diplomacia Parlamentaria que posee tanto la Cámara de Diputados como el Senado.
Este ítem contempla el pago de pasajes aéreos, seguros de asistencia en viaje y
los viáticos diarios estipulados por ley para cubrir alojamiento, alimentación
y traslados locales en el país de destino.
Uno de los principales objetivos de la
comitiva chilena pareciera que fuera impulsar la candidatura del senador Rojo
Edwards a la presidencia global del organismo para el período 2026-2029, postulación
que fue respaldada institucionalmente por el Congreso y el Gobierno de Chile. En la votación secreta celebrada durante la asamblea, el cargo fue
obtenido por el australiano Milton Dick, en tanto que Rojo Edwards obtuvo el
tercer lugar con 21 votos. ¿Chile se fue con la cola entre las piernas?
¿Chile fue por las puras? ¿Cuánto se gastó?
Las discusiones globales de la asamblea
en Tanzania se centraron en el lema de "Fortalecimiento de la
buena gobernanza" y las principales resoluciones adoptadas se
refirieron a marcos de gobernanza ética e implementación de herramientas
digitales y de IA para auditar instituciones públicas; directrices
parlamentarias para la regulación de minerales críticos para la transición
energética; y resoluciones sobre el papel de los parlamentos nacionales
en la aplicación del Derecho Internacional Humanitario en zonas de conflicto.
En concreto, todas las pistas apuntan a
que el despilfarro denunciado por Augusto Jimeno Rosselot sería cierto y
vergonzoso. Por lo visto, hay harto paño que cortar.






