agosto 11, 2026

La vejez nuestra de cada día

Foto de JD Mason en Unsplash

La calidad de nuestra vejez está condicionada, o se explica, por diversos factores. Entre ellos la genética, de dónde venimos. También de la vida que hemos llevado, así como de la mala o buena suerte, y errores que hayamos cometido.

Estamos viviendo más y están naciendo menos niños. La clásica pirámide etaria, se está invirtiendo, si es que ya no se ha invertido. Familias numerosas se encargaban de los viejos, de los adultos mayores. Hoy, familias pequeñas a duras penas pueden encargarse de ellos mismos. Se vive de otra manera.

Quienes llegan bien parados a la tercera edad, a la edad plateada, buscan hacer aquello siempre postergado y que no podían hacer por falta de tiempo. Aspiran vivir en plenitud, íntegramente, atentos al tema de la salud, más preventivos que nunca, buscando ejercer a tope su condición de ciudadanos, atentos al salto de la liebre, a lo que está ocurriendo en el día a día, allí donde está y en la quebrada del ají, integrados al tejido social.

Para esta vida plena en esta etapa plateada de su existencia, es clave disponer de hábitos saludables, una mirada más allá del horizonte, una actitud positiva. Estar en paz consigo mismo, con su familia inmediata, y con su entorno social. Saludar y ser saludado. Desear lo mejor a los demás y que los demás te deseen lo mejor. Darle un sentido a la vida. Para ello no debemos dejar de movernos, de ser curiosos, de interesarnos por los demás, por lo que está pasando.

Para la mayoría es difícil envejecer. La diferencia la hace envejecer con salud, o sin salud. Me refiero a lo que denomino como las 4 saludes: física, mental, económica-financiera y social-familiar. Desgraciadamente la vejez suele asociarse a decrepitud, a enfermedad, a pobreza.

A los niños y jóvenes de hoy les espera una vida larga, más larga de la que nos está tocando. Mientras más preparados estén, mejor será esa vida. La realidad, y difícilmente sea de otra manera, siendo niños y jóvenes, este tema de la calidad de vida cuando sean viejos, no es algo que les quite el sueño. No es para menos. Otras son sus prioridades, sus preocupaciones. Pero las conversaciones de abuelos a nietos pueden ayudar. Las charlas de abuelos en escuelas también pueden ayudar, al igual que las sobremesas abuelos con niños y jóvenes.

Es importante que niños y jóvenes vayan preparándose para esa vida larga que les espera. El mundo que vivimos hoy los viejos no tiene nada que ver con el de nuestra infancia. En este último medio siglo los cambios han sido monumentales. Y no se ve que paren. Siguen a un ritmo vertiginoso tal que la mayoría de nosotros queda fuera de carrera, forzando a abrir válvulas de escape para que no quedemos fuera de bordo, a la deriva. Hoy el grueso de las gestiones, de los trámites, de las transacciones ya no es presencial, sino que vía digital, un mundo que la mayoría de nosotros a duras penas alcanzó a ver en su niñez.

Nacimos en un mundo analógico, y estamos muriendo en un mundo digital, donde son otros los gallos que cantan. Y ahora, con la inteligencia artificial, quién sabe cómo será el mundo que viene, la vejez que les espera a los jóvenes de hoy.

Al empezar esta columna mencioné el tema de la inversión de la pirámide etaria. Vamos, si es que ya no estamos, hacia un mundo en el que los viejos pasaremos a ser una suerte de “mayoría”. Esto sin duda que pondrá en alerta al mundo, tanto político como empresarial.  En lo político abre espacio a políticas públicas hacia esta nueva mayoría que se viene.

Y en lo económico, ya se habla de la economía plateada (“silver economy”). Pero quienes hablan de esta última piensan esencialmente en quienes tienen un alto poder adquisitivo. ¿Y los demás? ¿Qué pasará con ellos? ¿Con quienes no se puedan financiar cruceros ni viajes? ¿Quiénes requieran de cuidados? ¿Quiénes necesiten seguir trabajando para subsistir? Estos no tendrán acceso a edificios senior ni mucho menos. A lo más a hospederías.

Se desprende que este mercado plateado no es homogéneo ni mucho menos, dado que en él la desigualdad está vinculada con la existente en la sociedad en que estamos. Mientras se espera que en los próximos años este mercado de los viejos crezca sobre el 30% dentro de las próximas décadas, el mercado infantil se va jibarizando.

Todo cambia, seguirá cambiando, y cambiará más.

agosto 09, 2026

La llegada de la vejez

Mientras somos jóvenes, la vejez no es tema; en la adultez, solo para algunos, para los más precavidos. Y cuando llegamos a viejos, ya pasa a ser todo un tema por los más diversos motivos.

A esta altura de la vida se hace imperativo resistir una cierta propensión a adoptar conductas que no ayudan para nada a tener lo que podríamos llamar “una buena vejez”, o “una vejez sostenible” en términos de calidad de vida.

Una de ellas, es la propensión al aislamiento social y el abandono de las redes de apoyo (familiar, vecinal o social) para “no” molestar o por un sentimiento de independencia o autosuficiencia. Craso error, por cuanto no faltan las oportunidades por las cuales requeriremos apoyo, ya sea porque nos caemos, nos roban o estafan, o las nuevas tecnologías nos superan. El apoyo lo necesitamos todos, no solo nosotros, pero debemos reconocer que los viejos lo necesitamos más.

Otra, es la propensión a descuidar la salud física. A comer sin considerar su impacto en la salud. Comer bien, a lo largo de toda la vida, es parte importantísima de una buena salud, pero con mayor razón que antes por el simple hecho de que tenemos más edad. Esto implica realizarnos los controles y revisiones médicas periódicamente, sin esperar a sentirnos mal para recurrir a las consultas médicas. Junto con ello, caminar, realizar ejercicios físicos. No se trata de largas caminatas ni hacer ejercicios sin ton ni son, sino de pequeños ejercicios diarios para mantener el esqueleto.

Otra, es la propensión a desordenarnos, a dejar las cosas en cualquier parte, a dejar que los días pasen sin pena ni gloria aprovechando que ya no hay horarios ni una rutina laboral que cumplir. El ser humano, a toda edad, requiere de rutinas. No tenerlas, arriesga a conducirnos a la apatía, la dejación, al abandono, o derechamente, a la depresión. Nosotros mismos debemos imponernos una rutina para mantenernos vivos. No una rutina estricta que debemos cumplir escrupulosamente, sino una que nos sirva de guía, que no nos deje perdidos en el espacio. No es llegar y aprovechar para levantarnos a cualquier hora, comer a cualquier hora, asearnos cuando queramos, ni hacer lo que se nos dé la gana en forma permanente.

Por último, quienes llegamos a viejos en condiciones relativamente saludables -tanto en términos mentales, físicos, como económicos- debemos aprovechar de hacer aquello que siempre quisimos hacer y no pudimos por falta de tiempo. Ahora se puede leer, escribir, caminar, conversar, socializar, disfrutar la belleza que nos ofrece la naturaleza, viajar, resolver sudokus o crucigramas. 

En fin, para qué seguir cuando a esta altura de la vida se asume que sabemos lo que nos hace bien y lo que nos hace mal. Aunque parezca mentira, la vejez puede llegar a ser la mejor etapa de nuestras vidas. Abrazo!

agosto 08, 2026

Mostrando la hilacha (parte 2 de 2)

En mi columna anterior (leer) di a conocer dos casos que muestran la hilacha de un gobierno que muchos no saben cómo calificar o encasillar. No es para menos, porque si uno coteja las maneras de ser y actuar de vociferadores sin pelos en la lengua de un Trump, de un Milei, de un Bukele, de un De La Espriella, con José Antonio Kast (JAK) no se ve relación alguna con ninguno de estos personajes. Al lado de ellos, JAK parece todo un caballero, un gentleman, caracterizado por la sobriedad en el vestuario, en las formas. Lo que los une, es lo que piensan, los objetivos que persiguen.

En esta ocasión me remitiré a un caso que delata en toda su profundidad la mirada de JAK y de quienes conforman su gobierno. La de castigar a quienes traen malas noticias, a quienes dicen cosas que no le gustan.

Este caso se relaciona con las operaciones que hace unos años se practicaron a Janet Morales, la esposa de Marcelo Araya, general director de Carabineros. Operaciones ejecutadas en el hospital institucional facturadas a Dirección de Previsión de Carabineros de Chile (DIPRECA) y pasando a llevar las listas de espera.

En principio se pensó que se había abierto un sumario administrativo en Carabineros, anunciado por el propio gobierno, para esclarecer el tipo de cirugías, si eran de carácter estético o reconstructivo. Anuncio efectuado por intermedio del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien llamó a esperar los resultados del sumario antes de adoptar cualquier resolución.

Las cirugías practicadas en su momento a Janet Morales, fueron una blefaroplastia, una rinoplastia, una abdominoplastia y la corrección de la cicatriz de esta última. Movido por la curiosidad, al desconocer estas cirugías quise saber en qué consisten.

La blefaroplastia es una cirugía plástica de los párpados destinada a quitar exceso de piel, bolsas de grasa y arrugas en párpados superiores e inferiores. Esta operación te permite una cara más descansada y mirada más joven. Puede ser cubierta por Isapre o Fonasa cuando su función es evitar que el párpado superior caiga tanto que tape la visión.

La rinoplastia es una cirugía de nariz para cambiar su forma, tamaño, punta, dorso, o para corregir problemas respiratorios como los que ocasiona una desviación de tabique.

La abdominoplastia es una cirugía plástica del abdomen, llamada también "lifting de abdomen" destinada a quitar exceso de piel, sobre todo después de embarazos o de bajar mucho de peso. También se realiza para sacar grasa localizada que no se va con dieta ni ejercicio. Su objetivo es obtener un abdomen más plano, firme y una cintura más marcada.

Todo apunta a que estamos frente a operaciones estéticas que nada tiene que ver con la razón de ser del hospital de Carabineros. Para estos efectos importa preguntarse cuál es el objetivo de este hospital que se asume institucional, cerrado, que no atiende público general como lo hace un hospital del sistema público.

Y nos encontramos con que su objetivo es brindar atención de salud integral al personal de Carabineros de Chile y a su grupo familiar. Esto incluye al personal activo (oficiales, suboficiales, carabineros, alumnos de las escuelas), al personal en retiro, a cargas familiares (cónyuges e hijos), así como a viudas y huérfanos de carabineros fallecidos.

Respecto de las principales funciones del hospital de Carabineros, son proveer: a) atención médica general y especializada (urgencia, hospitalización, consultas, pabellones); b) atención médica laboral y traumatológica, con foco en lesiones en acto de servicio; y c) evaluaciones médicas para ingreso, ascensos y licencias.

La verdad es que, si nos atenemos a lo descrito, da lo mismo si las cirugías practicadas son estéticas, reconstructivas o de cualquier otra índole. Ello, por ser la cónyuge de un carabinero, más allá de que sea un alto oficial y del reproche ético que se pueda hacer porque se asume que este hospital no está para que uno se ande sacando rollos ni arreglando la cara para verse mejor. Hay recursos públicos comprometidos de por medio.

Por tanto, de haber un sumario administrativo por estas operaciones, siento que está condenado al fracaso porque legalmente nada indica que no se pueden hacer, salvo razones éticas. Donde sí el sumario podría tener un resultado negativo para el general director de Carabineros es si se pasaron a llevar listas de espera existentes. Pero bien sabemos lo difícil que es decir que no, que debe esperar, cuando la petición viene de la esposa del más alto mandamás de una institución.

El punto es que ahora nos venimos a enterar que el sumario abierto por el gobierno no es por eventuales cirugías para arreglarse la pinta, sino que porque nos enteramos. Esto es, se abre la investigación para saber quiénes fueron los patos malos, los infiltrados que pasaron la información a los medios de comunicación, cómo y con qué propósito lo hicieron. El acento está puesto en “una eventual vulneración de deberes de reserva, confidencialidad y protección de datos sensibles contenidos en registros clínicos y administrativos” como lo señala el medio de comunicación digital El Mostrador.

En síntesis, el gobierno hace la vista gorda ante eventuales actos irregulares, incumplimientos de protocolos o abusos de autoridad, y pone el foco en quienes hacen la denuncia.

agosto 06, 2026

Mostrando la hilacha (parte 1 de 2)

Dos hechos dan cuenta de que no solo en la capital del Reino se cuecen habas, sino que también en regiones. Ambos, en regiones donde he tenido el privilegio y gusto de vivir: en la región del Maule y en la de Arica. Ambos hechos tienen una connotación ideológica claramente identificable.

En esta oportunidad abordaré el caso de la región del Maule que tiene relación con la cancelación, a última hora, de la presentación del libro titulado  “Auschwitz, Colonia Dignidad y más …” del periodista y escritor Gabriel Rodríguez. Presentación que estaba programada para el pasado sábado 1 de este mes a las 11:00 horas en el Museo O'Higginiano y de Bellas Artes de Talca. La notificación de la suspensión se efectuó a última hora (en torno a las 17:30 horas) del día anterior (viernes 31 de julio).

La suspensión es atribuida a una orden directa de Pablo Amaro Valenzuela, Secretario Regional Ministerial (SEREMI) de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región del Maule. Según Pablo, la presentación del libro no se debería a su contenido, sino que a una «descoordinación» interna o de gestión, y que sería reprogramada para otra fecha. Esto es, razones administrativas explicarían la decisión.

¿Quién es Pablo? Es periodista chileno, cercano o militante de la UDI, que prestó servicios a honorarios en la municipalidad de Villa Alegre durante 2024 para un Programa de la Juventud y otro de Gestión Comunicacional. En ese año Contraloría instruyó un sumario administrativo para establecer eventuales responsabilidades por pagos sin respaldos en el Programa para la Juventud, y por informes genéricos en el Programa de Gestión Comunicacional. Hasta la fecha se desconoce el resultado de este sumario. Además, Pablo ha sido concejal en la comuna de San Clemente.

Con los antecedentes expuestos, la explicación dada por Pablo es todo un clásico y se enmarca dentro del esquema de que todo lo que se ve no es como parece y donde por esas cosas de la vida no se alcanzó a avisar con tiempo y que nada tiene que ver con lo que el autor denuncia en el libro.

Desgraciadamente es imposible no asociar la suspensión a una censura y una obstrucción a la libertad de expresión como se ha denunciado, dado que quien hoy nos gobierna, José Antonio Kast (JAK), es un admirador confeso del innombrable, al igual que el núcleo duro de quienes le apoyan, para quienes la libertad de expresión es una piedra en el zapato.

Mal que mal, en el libro se hace alusión a las violaciones masivas a los DDHH, a la violencia estatal, a la memoria histórica, y a los crímenes que tuvieron lugar en Colonia Dignidad en tiempos del innombrable. Actividades que se cotejan con las que tuvieron lugar en los campos de concentración de la Alemania nazi en particular, en Auschwitz. El libro destaca que tanto Colonia Dignidad como los campos de concentración nazi eran espacios cerrados destinados a anular la condición humana mediante la práctica de la represión, tortura y el trabajo forzado con la complicidad del poder estatal y sus cómplices pasivos nacionales.

Por último, el libro invita a reflexionar en torno a la necesidad de preservar la verdad frente al negacionismo y los intentos por silenciar las atrocidades cometidas en un tiempo no tan remoto.

“Casualmente”, por estos días el gobierno de JAK, por medio del Programa de DDHH, ha resuelto dejar de alegar en 20 casos en los que era querellante en contra de exagentes de la dictadura, de un total de 23. Esto implica dejar de perseguir a personas condenadas por violaciones a los DDHH.

¿Será pura casualidad que ambas decisiones -la de suspender la presentación del libro y la de dejar de alegar contra violadores de DDHH-tengan alguna relación entre sí? Por la boca muere el pez.