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noviembre 15, 2023

¿Quién fue el libertador de Chile?


El General José San Martín, el prócer argentino, se llamaba José Francisco de San Martín y Matorras: Nació en 1778 en el Virreinato del Río de la Plata, de padres nacidos en España. Con 6 años, en 1784 viaja a España, donde vive, estudia, ingresa a la academia militar y combate a Napoleón como teniente coronel. En 1812, a la edad de 28 años regresa a Cuyo, metiéndose de cabeza en el caos en que estaba sumido el Virreinato de la Plata por la invasión de Napoleón a España.

Consigue, en medio del caos la independencia de Argentina y en sus delirios de grandeza, empieza a concebir la independencia de América del Sur. Es así como una vez independizada Argentina, San Martín resuelve organizar el “ejército libertador” de América del Sur, gracias a la excelente preparación y experiencia de estratega que había adquirido en la academia militar y ejército españoles.

Todo esto teniendo como referencia la revolución francesa y aprovechando que España estaba ocupada por Napoleón y que las invasiones inglesas habían disminuido fuertemente la capacidad de España como Estado y reducido el apoyo a sus colonias americanas. Con ello debilitó su conexión con América del Sur, abriendo espacio para los levantamientos que se abrirían paso en las colonias.

En el caso argentino uno de los revoltosos y con ganas de extenderse a todo el continente, fue el General San Martín. Expansión que fue detenida por Simón Bolívar. Si bien San Martin se hizo fuerte en Mendoza y Cuyo, en el resto del Virreinato de la Plata los conflictos con sus compañeros sublevados, y en particular con el poder central instalado en Buenos Aires, disminuyó sus posibilidades de ser presidente de Argentina.

Dado que en Argentina no le habrían inflado mayormente, empezó a pensar en grande, en un plan para liberar a Latinoamérica. Para ello se fijó como objetivo derrocar al gran poder de la zona, el Virreinato de Lima. Esto implicó que tenía que empezar por planificar el paso a través de la majestuosa cordillera de los Andes. Travesía no menor, comparable a la planificación para atravesar los Alpes por parte de Aníbal.

Pero Chile, no era "moco de pavo". La declaración de independencia de 1810 era más que nada un papel dado que las fuerzas españolas resistían bien y de hecho ganaron la batalla de Rancagua, la que en Chile es llamada el desastre de Rancagua. Es así como el General San Martín es derrotado en la batalla de Cancha Rayada, cerca de Talca en 1812.

¿Cuándo entra en escena Bernardo O´Higgins? En Mendoza, José San Martín organizó y adiestró un pequeño ejército de 4000 hombres y allí se habría unido O´Higgins, quien hasta este minuto no cortaba ni pinchaba. Quienes sí roncaban, eran los hermanos Carrera, formados militarmente en España, al igual que San Martin. Todo apuntaba a que los hermanos Carrera debieran haberse unido a San Martin, pero habría ocurrido todo lo contrario, se enemistaron, aparentemente porque les hacía sombra en sus ambiciones.

Es así como aparece O´Higgins, quien entabla amistad con San Martín, a punto tal que terminan siendo "hermanos" en una misma logia masónica. La pertenencia a la masonería les hizo impulsar con fuerza la importancia de la educación y el desarrollo de las bibliotecas, actividades que la iglesia católica mantuvo estancadas. Por otra parte, todo apunta a que la masonería participó en el financiamiento para la organización y cruce de los Andes, la que se realizó con éxito en unas tres semanas en el verano de 1817. En este aspecto se debe resaltar el genio de San Martín en la organización y ejecución de esta travesía, de carácter épico considerando la envergadura del desafío que implicaba atravesar la cordillera. Desafío que pone a prueba el dicho "querer es poder", y que revela la importancia del estudio y preparación personal, de la motivación, y de la fuerza de voluntad que tendría San Martín.

Si bien no todos los criollos de Chile apoyaron el cruce de los Andes, entre ellos los hermanos Carrera, sí tuvo el apoyo de Manuel Rodríguez, alias el guerrillero. El caso es que la campaña chilena de San Martín fue exitosa para sus objetivos dado que bajo su mando tuvo lugar la batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818, fecha que quizás merecería celebrarse más que el 21 de mayo, día de las glorias navales que terminó con una derrota.

Al final de la batalla de Maipú, San Martín profirió su famoso grito "La Patria es libre". De allí que algunos crean que es a San Martín, antes que a O´Higgins, a quien debiera considerarse como el verdadero "libertador" de Chile.

De allí que a quien escribe estas líneas, que no es historiador ni mucho menos, extrañe que los historiadores chilenos sigan proclamando a los cuatro vientos que O´Higgins es el libertador. Para el suscrito, el General San Martin merecería dicho honor. Sospecho que no se le proclama como tal porque nació en suelo argentino.

Todo lo escrito es fruto de un intercambio epistolar sobre el tema con un gran amigo. Si estamos equivocados, ojalá algún lector me lo haga saber con pruebas al canto para rectificar.

agosto 23, 2023

José Gervasio Artigas, prócer uruguayo

Uruguay, país con alrededor de 200 mil hectáreas de superficie, a diferencia de Chile, tiene amplias llanuras cruzadas por sierras de escasa altura, sin la majestuosa cordillera de los Andes. Posee un clima templado, suelos aptos para el pastoreo y la explotación agrícola, gracias a sus habituales y copiosas lluvias, que en los últimos años están empezando a menguar fuertemente.

A la llegada de españoles y portugueses, Uruguay, territorio entonces conocido como la Banda Oriental, estaba habitado por indios cuya estructura social era la tribal, predominando los charrúas. Éstos poblaban la orilla del Río de la Plata, y sus medios de subsistencia eran la caza y la pesca. Guerreros indomables, fueron exterminados por las tropas invasoras, pero no sometidos.

El gaucho surge de una mezcla racial de indígenas, esclavos huidos, españoles y portugueses desertores. Vive de faenar ganado y venderlo a Portugal como reacción a la opresión española. Es su medio de supervivencia. El gaucho se caracteriza por su analfabetismo, su vida bárbara, su aislamiento y su explotación por parte del terrateniente, quien le contrataba para robar el ganado de haciendas más pequeñas. Es el desocupado del campo, donde el ganado “crece solo” en haciendas de miles de hectáreas.

El 19 de junio de 1764 nace en Montevideo, José Gervasio Artigas. Descendiente de nobles españoles venidos a menos, poseía ojos claros, pelo castaño, y una complexión débil. Callado, se compenetra de las costumbres y el pensamiento de peones y esclavos del campo, prefiriendo su compañía que las tertulias montevideanas.

Desde los albores del siglo XIX, Artigas se afianza como General en Jefe de los orientales, enfrentando al ejército español e iniciando un largo proceso independentista. Por esa fecha, Uruguay contaba con 30 mil habitantes, de las cuales 12 mil residían en Montevideo, su capital.

En aquellos años, ya la ganadería ofrecía muchas posibilidades, pero era administrada colonialmente, y al mismo tiempo era saqueada por faeneros portugueses y contrabandistas de cuero.

En 1810, la oleada independentista se apodera de todo el continente y al interior de la Banda Oriental se generan los primeros focos conspirativos. Artigas ya había luchado contra ingleses y portugueses, quienes intentaban apoderarse del norte de la Banda Oriental. Las tropas de Artigas estaban conformadas por gauchos, peones, indios y negros.

En 1811, mediante un “tratado de paz”, el Virreinato de la Plata, con asiento en Buenos Aires, asume el control del territorio oriental. Derrotado, Artigas parte al exilio junto a los suyos, iniciando lo que se llamó “el exilio del pueblo oriental”: 14 mil adherentes le siguen y reconocen como el Caudillo. Diría entonces “No quiero que persona alguna venga forzada, todas voluntariamente deben empeñarse en su libertad: quien no lo quiera, deberá permanecer esclavo”. A caballo y a pie, abandonan su tierra en un episodio de contornos épicos. El pueblo, los desheredados, estaban tras Artigas, su conductor, en favor de una autonomía provincial y un federalismo que liberara a la Banda Oriental del asfixiante centralismo de Buenos Aires.

Artigas y su pueblo retornan en 1812, recuperando Montevideo en 1815, e instalando el primer gobierno patriota con el apoyo de las llamadas provincias “rebeldes”: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y la Banda Oriental.

La ruina, el robo y la ocupación del campo constituían la realidad diaria. Era preciso levantar la economía ganadera y para ello Artigas resuelve exigir a los terratenientes la reorganización de sus propiedades, su poblamiento y la incorporación de trabajo en ellas. En caso contrario se entregarían a “brazos útiles” que con su trabajo fomenten su poblamiento y con ella la prosperidad del país. La concepción de la reforma agraria ya estaba en la mente de Artigas. Esto implicaba desconocer la propiedad privada. Surgen los movimientos para recuperar los campos quitados a los hacendados, entonces llamados “notables”. Es así como se desatan sangrientas luchas entre quienes seguían a Artigas, y quienes procuraban restaurar “el orden”.

En 1816 se inicia la invasión portuguesa bajo el argumento de que la Banda Oriental se encontraba entregada a la anarquía. A pesar de la dura resistencia de los orientales, finalmente, en 1817 el ejército portugués entra a Montevideo con la complicidad de Buenos Aires. El heroísmo desplegado por las tropas artiguistas, no logró superar sus deficiencias organizativas, ni la escasez de armas y recursos con que contaban.

Luego de 4 años de luchas, Artigas obtiene importantes victorias que las traiciones se encargan de convertir en derrotas. Debilitado, en 1820 se interna en Paraguay seguido de quienes serían sus más fieles seguidores: los indios.

Cinco años después, desde Argentina, Juan Antonio Lavalleja, al frente de 33 orientales, cruza el río Uruguay para derrotar y expulsar a los portugueses, para declarar, el 25 de agosto de 1825, la independencia de la República Oriental del Uruguay.

agosto 24, 2021

José Gervasio Artigas, prócer latinoamericano

Uruguay, es un país con poco menos de 200,000 km2 de superficie, cuya superficie, a diferencia de Chile, es relativamente plana, con sierras de escasa altura, clima templado, copiosas lluvias y suelos aptos para el pastoreo y la explotación agrícola.

A la llegada de españoles y portugueses, Uruguay, cuyo territorio era conocido como la Banda Oriental, se encontraba habitada por indios cuya estructura social era la tribal,  predominando los charrúas. Éstos poblaban la orilla del Río de la Plata y poseían una cultura tosca cuyos medios de supervivencia eran la caza y la pesca. Guerreros indomables, al no poder ser sometidos, fueron exterminados sin piedad.

El gaucho surge de una mezcla racial de indígenas, esclavos huidos, españoles y portugueses desertores. Vive de faenar ganado y venderlo a Portugal como reacción ante la opresión española. Es su modo de sobrevivir. Se caracteriza por su analfabetismo, su vida bárbara, su aislamiento, y su explotación por parte del terrateniente, quien lo contrataba para robar el ganado de haciendas más pequeñas. Es el desocupado del campo, donde el ganado “crece solo” en haciendas de cientos de hectáreas.

El 19 de junio de 1764 nace en Montevideo, José Gervasio Artigas, descendiente de nobles españoles venidos a menos. Poseía ojos claros, pelo castaño y una complexión débil. Callado, se compenetra de las costumbres y el pensamiento de peones y esclavos del campo, prefiriendo su compañía que las tertulias montevideanas.

Desde los albores del siglo XIX Artigas se afianza como General en jefe de los orientales, enfrentando al Ejército español e iniciando un largo proceso independentista. Por esa fecha, Uruguay era habitado por unas 30,000 personas, de las cuales poco más de 10,000 residía en Montevideo, su capital. En aquellos años la agricultura tenía un escaso desarrollo y la ganadería ofrecía muchas posibilidades, pero era administrada colonialmente y al mismo tiempo, era saqueada por faeneros portugueses y contrabandistas de cuero.

En 1810, la oleada independentista se apodera de todo el continente, y en el interior de la Banda Oriental se generan los primeros focos conspirativos. Las tropas de Artigas estaban conformadas por gauchos, peones, estancieros, indios y negros.

En 1811, mediante un “tratado de paz”, el Virreinato de la Plata con asiento en Buenos Aires asume el control del territorio oriental derrotando a las tropas de Artigas. Éste, derrotado, parte al exilio junto a los suyos, iniciando en “éxodo del pueblo oriental”. 14,000 persones le siguen y reconocen como el Caudillo. Diría entonces “No quiero que persona alguna venga forzada, todas voluntariamente deben empeñarse en su libertad: quien no lo quiera, deberá permanecer esclavo”.

A pie, en carretas, y a caballo, abandonan su tierra en un episodio de contornos épicos. El pueblo, los desheredados, acompañaban a Artigas, su conductor en su lucha por la autonomía provincial y un federalismo que liberara a la Banda oriental del absorbente centralismo de Buenos Aires.

Habiendo regresado en 1812, Artigas y su pueblo recuperan Montevideo en 1815, instalándose el primer gobierno patriota con el apoyo de las provincias rebeldes del Virreinato de la Plata: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y la Banda Oriental.

La ruina, el robo y la ocupación del campo constituían la realidad diaria. Era preciso levantar la economía ganadera, por lo que Artigas exige a los terratenientes la reorganización de sus propiedades, su poblamiento y la incorporación de trabajo en ellas. La concepción de la reforma agraria ya estaba en la mente de Artigas.

Lo anterior implicaba desconocer la propiedad privada. Surgen los movimientos para rescatar los campos quitados a “los notables”, desarrollándose una sangrienta lucha entre quienes seguían a Artigas, y quienes procuraban “restaurar” el orden. La política agraria artiguista basada en la confiscación y el reparto de las grandes haciendas trajo como consecuencia que los latifundistas sacrificaran todo el ganado posible.

En 1816 se inicia la invasión portuguesa bajo el argumento de que la Banda Oriental estaba sumida en la anarquía. No obstante la dura resistencia de los orientales, en 1817 el ejército portugués ingresa a Montevideo con la complicidad de Buenos Aires. El heroísmo desplegado no logró superar las deficiencias organizativas, la escasez de armas y recursos, ni las traiciones de los más inmediatos colaboradores de Artigas.

Luego de 4 años de luchas, Artigas obtiene importantes victorias que las traiciones se encargan de convertir en derrotas. Debilitado, en 1820 se interna en Paraguay seguido de sus más fieles amigos, los indios.

Cinco años después, desde Argentina, Juan Antonio Lavalleja, al frente de 33 orientales, cruza el río Uruguay, derrotando y expulsando definitivamente a los portugueses para declarar, en un día como hoy, 25 de agosto de 1825, la independencia de la República Oriental del Uruguay.

agosto 08, 2018

La fiesta del chancho muerto

Este fin de semana tendrá lugar una fiesta costumbrista en plena plaza de armas de Talca y cuyo nombre despierta la curiosidad de no pocos. Se trata de una fiesta que nació hace una década que identifica muy bien a Talca y a la región del Maule, en particular su vida campesina. Con los años ha ido subsanando sus ripios iniciales y ya el año pasado mostró su madurez, la que se espera confirmar en estos días.


El fuerte de la fiesta es la oferta gastronómica basada en el chancho, la que se ha extendido acogiendo cocinas del resto del país que permiten saborear la riqueza culinaria existente en el país y que no siempre se valora.

La expresión “Talca está de chancho muerto”, se asocia a aquellos momentos de alegría familiar en torno al chancho sacrificado en medio de su crudo invierno para saborear los productos que se derivan de él, entre los que se destacan las prietas, los arrollados, los costillares, los chuncheles y las longanizas.

La vida campesina por estos lares gira alrededor del chancho de tal forma que muchos de sus refranes se relacionan con él y que se han extendido a nivel nacional e internacional. Cuántas veces no “la pasamos chancho” expresando con ello lo bien que la hemos pasado; o cuando afirmamos que alguien anda “más perdido que chancho en misa”; o “ese chancho no da manteca” o “chancho limpio no engorda”, todas expresiones propias del campo chileno que se han ido extendiendo.

Ojalá la fiesta mantenga su origen costumbrista, regional que tan bien nos identifica y que su organización siga caracterizándose por su sobriedad, limpieza y orden. Cada uno de nosotros puede ayudar a ello, llevando sus propios cubiertos, sus ganas de pasarlo bien en familia degustando, saboreando los distintos platos campestres acompañados de un rico vaso de vino de la zona.

mayo 10, 2017

Tropezando con la misma piedra

Como era de esperarse, a uno y otro lado del espectro político chileno se están empezando a vivir las consecuencias de decisiones adoptadas en el seno de las respectivas coaliciones –Nueva Mayoría, Chile Vamos y Frente Amplio-.

En la Nueva Mayoría (NM), la fisura que se observaba, se está transformando en factura a partir de lo resuelto por el partido socialista (PS), en orden a respaldar a Guillier en desmedro de las figuras de su propio partido. Resolución tomada en base a encuestas que colocaban en mejor posición a Guillier, tanto respecto de Lagos, como de Insulza y Atria. Para nadie era un misterio que la democracia cristiana (DC) estaba pendiente de esta decisión para definir si iba o no a primarias. No era necesario tener más de dos dedos de frente para darse cuenta que si el PS daba la espalda a sus precandidatos, que Lagos se bajaría y que la candidata DC, Goic, desecharía las primarias para ir directo a la primera vuelta. Habría sido surrealista ver a Goic compitiendo con un candidato respaldado por 4 partidos (PR, PS, PPD y PC) por más que se advirtiera que de no haber primarias, tener una lista parlamentaria única se haría altamente improbable, como es lo que se está viendo.

Este surrealismo se complementa con el hecho que pronto tendremos unas primarias que fueron promovidas por los partidos de la NM, pero donde esta coalición no estará presente. En cambio sí lo estarán la coalición opositora, Chile Vamos (ChV), y el Frente Amplio (FA), quienes tendrán el privilegio de concentrar la atención pública en torno a sus debates e ideas, junto con acceder a recursos financieros públicos que para estos efectos estarán disponibles. A todo esto renunciaron los partidos de la NM cegados por la trampa de las encuestas, para apostar por quien ven como carta ganadora, dejando de lado sus propias convicciones. Lo lógico habría sido que cada partido llevara su propio candidato, para después sumarse a la carta triunfante. De esta forma se aprovechan las primarias para calentar y afinar motores.

A esto se suma que el candidato del PS, PR, PPD y PC, si bien es cercano a uno de estos partidos, el PR, en estricto rigor, para los efectos legales, es un independiente, que no milita en ninguno de los partidos, y por tanto ahora tiene que enfrascarse en la búsqueda de firmas para poder hacer efectiva la postulación.

Lo razonable hubiese sido que en la NM las primarias estuvieran protagonizadas por al menos 5 candidatos, uno por cada uno de los partidos que la conforman. Haber escabullido este debate le costará caro y ha abierto el apetito en terceros.

Todo esto me recuerda errores históricos de algunos de los partidos que conforman la NM. Es el caso del PC que se apoya la candidatura de Gabito, del PR, para después sufrir la persecución y relegación; es el caso del PS cuando a mediados del siglo pasado le da la espalda a Allende para respaldar a Ibañez, y es el caso de 1970, cuando la Unidad Popular (UP) y la DC se dan la espalda. Pareciera que una y otra vez nos tropezáramos con la misma piedra.

En concreto, mi opinión es que los partidos que actualmente conforman la NM no han sopesado las previsibles consecuencias de decisiones que conllevan a un punto de quiebre en una coalición parida en dictadura, no sin dificultades, pero en la que tantas esperanzas cifró el país. Convivencia que será necesario recomponer con mucho afecto y laboriosidad si se aspira gobernar los destinos del país. La crisis en que está sumida se inscribe en un contexto mundial de la caída de partidos políticos históricos en distintos países. La ciudadanía parece buscar una suerte de "refresh".