agosto 23, 2026

La inteligencia nuestra de cada día (parte 1 de n)


Le ha salido competencia a la inteligencia humana: la inteligencia artificial (IA). Está por verse si será competencia, o complemento. O ambas cosas, competencia y complemento.

Todos hablan de (IA) y no sé si todos saben de qué están hablando. Ni yo lo sé.

Estas líneas están destinadas a despejarme porque ando en tinieblas, a pesar que desde hace tiempo vengo escuchando, o viendo, no escuchando, porque a esta altura de mi vida casi no oigo nada, en torno a la IA. En mis tiempos mozos, o no tan mozos, me sumergí en dos lenguajes de IA: List Programming (LISP) y Programming Logic (PROLOG), lenguajes que emulan el razonamiento humano por la vía de “programar” la lógica subyacente en el raciocinio.


Fuente: https://gemini.google.com/app/a631d59677e8eb27 (*)

En el caso de PROLOG, todo “programa” se estructura en base a reglas y hechos. Así, por ejemplo, declaramos como regla que, si dos personas tienen los mismos padres, entonces las dos personas son hermanos. Y si declaramos como hechos que los padres de Freddy son Ricardo y Gerda, y que éstos también lo son de Ronny, entonces la regla nos dice que Freddy y Ronny son hermanos.

Nos parece de Perogrullo, porque lo tenemos tan internalizado que lo damos por entendido. Lo que hay tras este ejemplo no es otra cosa más que razonamiento puro.

Hoy, estos lenguajes -LISP y PROLOG-, al igual que tantos otros, parecen lenguajes prehistóricos, pero fueron el preámbulo de lo que estamos viviendo.

Por tanto, deduzco que lo que hace la IA no es otra cosa que dotar, inyectar de “racionalidad” a las máquinas, a los computadores u ordenadores, por la vía de “lenguajes”, “programas”, o “sistemas”.

Veamos ahora qué se dice sobre la IA, porque lo escrito hasta acá es de mi cosecha. Para eso consulté a Chatgpt, a Gemini, a Claude, todas herramientas de IA. A las tres les hice una misma consulta o petición que va más allá de su definición con miras a preparar una próxima disertación. La petición fue:

“Me puedes hacer una presentación en powerpoint de no más de 10 diapositivas explicando que es la inteligencia artificial, cómo nace, qué diferencia tiene con la inteligencia humana, qué consecuencias indeseables y deseables trae consigo en el corto, mediano y largo plazo”.

Confieso que quedé impresionado con la velocidad con que me llegaron las respuestas, al igual que su contenido. En esta oportunidad me centraré en la definición que me dieron de IA.

Gemini nos dice que “es una rama de la ciencia de la computación dedicada a crear sistemas capaces de realizar tareas que simulan la cognición humana”.

Chatgpt dice que es “una tecnología que está cambiando la forma de aprender, trabajar, crear y decidir”; también afirma que es “una máquina que aprende patrones y reúne métodos que permiten a las máquinas realizar tareas asociadas con capacidades humanas: reconocer, predecir, generar, traducir, decidir”.

Por su parte, Claude afirma que es “un conjunto de sistemas capaces de realizar tareas que, hechas por humanos, requerirían inteligencia: percibir, razonar, aprender, decidir y crear”. Claude agrega que no es “un robot con conciencia”: es matemática + datos + poder de cómputo.

Cotejando la definición que nos dan, con lo que sostuve en uno de los primeros apartados de esta columna (dotar, inyectar de racionalidad a las máquinas), pareciera que me quedé corto, porque no solo razona, sino que aprende, reconoce, predice, genera, traduce, decide, salvo que dentro del verbo razonar incluyamos todas estas acciones.

Lo que cabe rescatar es la puntualización que hace Claude cuando afirma que no es un robot con conciencia. En efecto, es racionalidad pura sin emocionalidad, por más que nos pongan máquinas o robots con capacidad para llorar o reir, para alegrarse o entristecerse. En estas materias, el ser humano es insustituible.

Es importante resaltar que lo que nos dicen estas herramientas de IA no es palabra sagrada ni mucho menos. Sus expresiones, definiciones, aseveraciones, hay que tomarlas con pinzas. No es llegar y creer en ellas a pies juntillas. Hay que contrastarlas, verificarlas, cotejarlas, confirmarlas. Lo digo porque las he pillado dando pasos falsos, entregando información errónea.

Este es el primero de una serie de columnas en torno a la IA que no sé cuántas serán, por eso las titulo con parte x de n, donde el valor de n lo ignoro en este minuto porque las estoy escribiendo sobre la marcha. Solo lo sabré el día que termine la serie. Confío en vuestra comprensión. Estoy abierto a las observaciones que me hagan llegar.

(*) Hecha por Gemini luego que le enviara este escrito y pidiera que la ilustrara a partir de las ideas expresadas. ¿Qué les parece? No me gusta, es fría, pero la hizo en un dos por tres sin pedir nada a cambio, al menos hasta ahora, y más encima ofreció hacerme otra si no me gustaba. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario