mayo 16, 2008

Para agarrarse la cabeza

Debo confesar que hay realidades a la vista que no alcanzo a comprender. Por ejemplo, el tiempo que muchas veces ocupa la reparación, ampliación o construcción de calles o avenidas. En Talca tenemos el caso de la prolongación de la Alameda que ya lleva meses interminables sin que se sepa a ciencia cierta cuál es la razón ni quienes son los responsables. Los perjuicios que ocasiona esta demora son cuantiosos, empezando por los locatarios del mercado CREA y del comercio aledaño. Presumo que sus ventas han bajado ostensiblemente. Si estuviesen organizados sospecho que ya habrían interpuesto una demanda contra quienes resulten responsables. Esto se repite con la ampliación del cruce sobre la panamericana.

Otra pildorita está dada por la remodelación de plazas. No hace mucho se remodeló la plaza de armas de Talca. Si bien requería reparaciones, dudo que ellas merecieran una remodelación cuyo costo desconozco. Y a propósito de plazas, pareciera que la orden es remodelar las plazas a como dé lugar, sin importar si lo requieren o no, ni su costo. Total, pareciera que hay plata para tirar por la ventana y que hay que gastar como sea. Hay una plaza que está siendo remodelada y que casi nadie ha ocupado en el pasado ni veo que se ocupe en el futuro.

Estos fenómenos me hacen pensar en la tragedia que nos embarga: no sabemos qué hacer con los recursos cuando disponemos de ellos aún cuando nuestros niveles de pobreza son alarmantes. Digo tragedia por lo que revela: que nuestro problema no es la carencia de recursos financieros, porque cuando los tenemos no sabemos qué hacer con ellos e inventamos cualquier cosa para ocuparlos. Pareciera que nuestro problema es más profundo: una enorme incapacidad para concebir, diseñar e implementar proyectos que aborden las verdaderas necesidades insatisfechas de corto, mediano y largo plazo. Este es el drama que visualizo.

Y los responsables de ello no son los otros: están entre nosotros. Son tanto los dirigentes como los profesionales y los ciudadanos. Los primeros y los segundos porque no abren las compuertas a la participación ciudadana, y los ciudadanos porque no exigen la apertura de dichas compuertas, porque no reclaman, no ponen el grito en el cielo, porque no ejercen sus derechos ciudadanos; por el contrario, callan, muerden en silencio su rabia dejando pasar uno y otro gol.

Si los ciudadanos no exigimos, difícilmente lograremos un cambio en el comportamiento del resto de los actores, y seguiremos agarrándonos la cabeza viendo una barbaridad tras otra.

mayo 09, 2008

Matón de barrio

Joaquín decidió no postular a la alcaldía que le ofrecieran los dos Larraín presidentes de RN y la UDI. Su respuesta provino luego de consultar con su almohada y la familia sobre la base que no veía su futuro en esos menesteres. Su proyecto apunta a niveles mas elevados, tal como de alguna manera se ha venido insinuando en los últimos tiempos. Sobretodo cuando se autodefinió como aliancista-bacheletista, definición que sorprendió a medio mundo, pero particularmente en su propio sector, en el que se inició un proceso marcado por la desconfianza que no ha amainado, por el contrario ha aumentado como lo ilustra la airada reacción del senador Arancibia.

Con su actitud, Joaquín se desmarca de la tesis del desalojo proclamada por Andrés (Allamand por más señas) e inicia un camino complejo, pedregoso. Tal como Andrés tuvo su travesía por el desierto que lo llevó a Washington, y desde donde regresó virado, Joaquín ahora está en medio de una especial travesía que nadie sabe a ciencia cierta dónde ni cuando culminará. En su momento, Andrés se fue luego ser uno de los adalides de la política de los acuerdos y de ser derrotado en las urnas por su compañero de lista de entonces, Carlos Bombal (UDI).

Hoy, los roles parecen haberse intercambiado, con un Joaquín que se muestra convencido de la necesidad de los consensos, de alcanzar acuerdos conducentes a otorgar gobernabilidad y para alcanzar el tan esquivo desarrollo al cual aspiramos. Andrés, por el contrario, mas preocupado de la alternancia y de evitar la permanencia de la Concertación, se ha convencido a través de la tesis del desalojo, de endurecer la oposición para de esta forma alcanzar el gobierno.

En este juego, Joaquín ha sido claro en afirmar que aspira jugar a futuro un rol articulador, moderador, y para estos efectos el senado le parece el espacio más apropiado en el que podría quizá desempeñarse si su partido así lo estimare. Yendo más allá incluso dio el nombre de la región por donde le gustaría competir y postular: la quinta región costa.
Bastó que dijera esto, con toda inocencia, para que el exalmirante, excomandante en jefe de la armada, y actual senador Arancibia por dicha región en representación de la derecha, reaccionara como un resorte. Ello, por lo que considera como una intromisión en su feudo, desechando la posibilidad de una primaria en el sector para definir el cupo, advirtiendo que si Joaquín quiere ir por la región “se va a encontrar conmigo”. No contento con eso, su frase lapidaria fue: "la lógica de Lavín es la del matón de barrio". Así de simple, así de bravucón. Su concepción es clara: es su “cupo”, es su región, es su propiedad. Si hacemos memoria, debemos recordar que su postulación pasó por la bajada de Sebastián de manera de no correr riesgos y asegurarse la elección aprovechando el sistema binominal reinante.

Ante tamaña reacción, luego de un prudente silencio inicial y evitando polemizar, para reforzar la parada en la que se encuentra, afirmó que "ese es el tipo de lenguaje que le hace mal a la política en Chile y que yo quiero cambiar". Sin embargo, faltaba la última estocada del senador Arancibia. Sin pelos en la lengua respondió que "lo que daña a la política son las indefiniciones, ambigüedades e inconsecuencias y no un lenguaje directo, claro y sincero". O sea, Arancibia tiene el monopolio del lenguaje directo, claro y sincero. Sospecho que por el contrario, el apetito político que por tantos años mantuvo oculto, se le ha abierto descaradamente.
Estas actitudes, estas conductas, la ciudadanía las sigue de cerca, y explican las dificultades que enfrenta la derecha para crecer y constituirse en alternativa de gobierno.

mayo 05, 2008

Petróleo en Brasil

Dentro de las noticias internacionales no ha dejado de llamar la atención aquella que concierne al eventual descubrimiento de importantes yacimientos petrolíferos en el país más grande de Latinoamérica, Brasil. Con este descubrimiento se sostiene que podría alcanzar su independencia energética, lo que lo llevaría al siempre tan esquivo desarrollo.

Desafortunadamente la realidad no es tan simple. La historia nos señala, una y otra vez, porfiadamente, que la existencia de importantes recursos naturales no garantiza absolutamente nada. Por el contrario, a la fecha, al menos en nuestro continente, su descubrimiento ha conllevado la existencia de enclaves, focos de fuerte crecimiento, pero sin estar acompañados de desarrollo; ha traído consigo fuertes migraciones de trabajadores en busca del empleo.

Chile tiene una larga experiencia en la materia. En tiempos ya remotos, el salitre –el oro blanco del norte- fue el señuelo de capitales foráneos y de trabajadores nacionales que desde todos los rincones del país se vieron atraídos por las expectativas generadas. La pampa se llenó de actividad, pero los pobres siguieron siendo pobres de solemnidad viviendo en condiciones inconcebibles. La historia y las novelas han registrado a sangre y fuego la realidad de entonces. Si bien el salitre no se acabó, un producto sustituto convirtió los entonces bullentes pueblos de la pampa nortina en pueblos fantasmas. Las promesas de desarrollo fueron palabras que se llevó el viento.

Más recientemente, la riqueza pesquera de este mar que tranquilo nos baña, atrajo la inversión de importantes empresarios, dando origen a una importante industria pesquera. En su momento, no faltaron quienes con voz engolada anunciaban la llegada del desarrollo de la mano de este nuevo sector productivo. Los malos olores que debían sufrir los habitantes, así como los perjuicios que su actividad generaba en el sector turístico había que soportarlos. No obstante que autoridades sanitarias exigían la implementación de nuevas tecnologías que evitaran la emisión de desechos químicos al mar, así como de los olores, las empresas amenazaban con el cierre y la pérdida de la fuente laboral para cientos de trabajadores si no se les daba tiempo para la reconversión. Finalmente el cierre llegó por sobreexplotación de la especie marina y/o el desplazamiento de los cardúmenes hacia otras latitudes. De desarrollo no quedó nada, tan solo el vacío, el desempleo, la rabia por esperanzas una y otra vez frustradas.

Estas historias nos indican claramente que el descubrimiento de una riqueza natural no nos asegura nada si al frente no se dispone de un sólido aparato estatal administrado por autoridades capaces de imponer sus condiciones ante los inversionistas nacionales o internacionales que como buitres se dejan caer de inmediato. Si no se dispone de tales autoridades, mas vale que no se descubra nada.

abril 24, 2008

Asumamos nuestra responsabilidad

Si bien a lo largo de la historia desde siempre se han presentado fenómenos reñidos con la ley o la ética, se tiene la percepción que existe un aumento de ellos. Esto puede deberse a diversos factores. Uno, que efectivamente hay más situaciones de esta naturaleza; dos, que en el pasado permanecían ocultos; tres, que tenemos una prensa más inquisidora, y por ello, están saliendo a flote más casos; y cuatro, que estemos ante una ciudadanía ejerciendo sus derechos. Probablemente una combinación de los tres primeros factores estén presentes, no así el cuarto. 

Por el contrario, la ausencia del ejercicio de ciudadanía creo que es una de las causas, porque de otra forma es inexplicable la sucesión de eventos impresentables que de alguna manera nos están retratando, ya sea como actores activos o pasivos. 

En la inauguración del hospital de Curepto participó medio mundo. Todos sabían que era un tongo, pero así y todo, solo más de un mes después de inaugurado, estalla el escándalo de que no estaba operativo. Todo Curepto tenía que saberlo, pero nadie dijo nada. 

Recuerdo también la inauguración del tren al sur por parte de Lagos, con bombos y platillos, además de globos. Lo tuvieron andando con pinzas, hasta que poco a poco se fue cayendo, se fueron abandonando tramos. Hoy tenemos solo tren hasta Chillán. 

Qué está revelando todo esto? Una relación de verticalidad, de relación con la autoridad de temor, de súbdito, de acatamiento de órdenes, de no ejercicio de la ciudadanía, de aplicar la política de “no meternos en forros”. Desgraciadamente este esquema en el que “la gente muere pollo” es el que hace posible que unos pocos hagan lo que quieran en tanto que muchos se enteran pero no hacen nada para cambiar las cosas. 

En un contexto de secretismo, de oscuridad que viene de tiempos inmemoriales, de sacralización del lucro a toda costa, de ausencia de controles –o de controles que no se activan- no debiera extrañarnos la proliferación de actividades ilícitas o irregulares. El neoliberalismo rampante sin control nos está pasando la cuenta. 

Es un imperativo moral cambiar este contexto por otro marcado por la participación y la transparencia. Esto es posible, no es algo que esté fuera de nuestro alcance. De nosotros depende. Participación no solo implica votar, sino que involucrarnos en nuestra vida barrial, laboral, social a través de las organizaciones correspondientes y que hoy agonizan. Nada nos perjudica más que la existencia de juntas vecinales inactivas, de sindicatos moribundos, de partidos políticos débiles. 

Este es uno de los mas grandes desafíos que tenemos si no queremos que los poderosos sigan haciendo y ganando lo que quieran y los débiles sigan siendo atropellados una y otra vez. El otro desafío es rescatar la solidaridad que se ha guardado en el baúl de los recuerdos y reemplazado por el afán de lucro sin ton ni son. Pero este es tema para otra columna.

abril 18, 2008

Emulando el circo romano

Tradicionalmente la prensa se encarga de informarnos de los múltiples crímenes que se cometen diariamente. En la última semana, esta información se vió desplazada por el rol jugado por el parlamento al juzgar y condenar, cual circo romano, a una ministra por irregularidades cometidas en el ministerio que se encontraba bajo su responsabilidad. Los hechos están siendo investigados por la contraloría, pero el parlamento se anticipó aprovechando su “nueva mayoría” construida con dos tránsfugas de la Concertación: la destituyó y no solo eso, la condenó a no ocupar cargos públicos en los próximos 5 años.

Sin perjuicio de la gravedad de los hechos denunciados, de las irregularidades detectadas y que aún faltan por delimitar, lo que ha llamado la atención es la saña con que la oposición se embarcó en esta acción. Si de irregularidades se tratara, muchos ministros que debían haber caído por razones mucho más poderosas, ni siquiera fueron acusados. Sospecho por tanto, que Yazna no ha sido sino un chivo expiatorio en virtud de encontrarnos en una sociedad, cuyo subconsciente, está marcado por su discriminación contra los indígenas y un machismo desesperado que se resiste a la emancipación femenina. A la luz de lo ocurrido, y de los femicidios que semanalmente tienen lugar, uno se pregunta cómo mierda fue elegida Michelle. En este contexto su elecciòn surge como una suerte de milagro.

Si bien el Senado debía pronunciarse jurídicamente, todo el mundo sabe que actuó como lo que es, un órgano político. Y por tanto, la actuación opositora se enmarca en la preparación del desalojo, poniendo a prueba la mayoría con que cuenta en el parlamento a espaldas de la ciudadanía.

Esto ocurre adportas de un período electoral que se iniciará con las próximas elecciones municipales seguidas de las elecciones parlamentaria y presidencial; ocurre cuando la Concertación lleva ya casi dos décadas gobernando.

Lo ocurrido con el nuevo hospital de Curepto ilustra la existencia de una cadena de autoridades que parecen súbditos serviles antes que ciudadanos empoderados capaces de decir y sostener la verdad: “El hospital no está listo”. No es primera vez. Otro ejemplo lo tenemos con el tren al sur que también se inauguró sin estar listo. Hacerlo por razones políticas es desnaturalizar el sentido de la política, es hacer polítiquería barata, cortoplacista, inmediatista. Nadie se atrevió a contradecir la orden de la autoridad. Reminiscencias de un pasado no muy remoto en el que toda orden era ley.

Lo que está ocurriendo no debilita la democracia, por el contrario, la fortalece si la Concertación fuese capaz de hacer la lectura apropiada de los hechos y adoptar los correctivos que corresponden. Más vale tarde que nunca. Los plazos se están agotando. No es mucho lo que pide la ciudadanía: tan solo quiere un gobierno decente, con capacidad de aprender de sus propios errores.

abril 11, 2008

El negocio de las universidades chilenas

El gobierno militar dio luz verde a la creación de universidades privadas sin mayores exigencias. Cualquier hijo de vecino, con o sin pergaminos, podía abrir una universidad. En las postrimerías de la dictadura, cuando se perdió el plebiscito, este proceso creativo se aceleró.

Tras estas nuevas universidades preparaban su desembarco del gobierno conspicuos personajes, en su mayoría, exministros, exsuperintendentes, poderosos hombres de negocios, todos fuertemente entrelazados por los más inverosímiles vericuetos familiares, quienes en un arrebato de generosidad y espíritu de servicio vieron en las universidades una vía para continuar prestando servicios a la nación que tanto querían. Esto ocurrió luego que la ciudadanía resolviera prescindir de ellos –en el plebiscito del 88- para que continuaran haciendo de las suyas desde el aparato estatal.

A diferencia de la educación básica y media, en la educación superior la legislación estipuló que las nuevas instituciones fuesen sin fines de lucro. Hasta el día de hoy se desconocen las razones por las que la legislación autorizó el lucro en los establecimientos educacionales privados básicos y medios –subvencionados con financiamiento público o no- , no así en el ámbito de la educación superior. A la luz de la lógica dominante entonces y perpetuada hasta nuestros días, esta dicotomía solo se explicaría como un arrebato de timidez, vergüenza ajena, o remordimiento de conciencia por parte de quienes fraguaron este engendro.

No obstante que estas universidades fueran creadas sin el más mínimo afán ni espíritu de lucro, como por milagrosa casualidad se han ido generando fortunas en torno a ellas. El afán de lucro –concebido como un camino a la santidad por quienes lo ensalzan una y otra vez- ha logrado el milagro de la multiplicación de los panes, perdón, de las universidades. Es así como hoy ingresan Pedro, Juan y Diego, no importando si reúnen los requerimientos académicos para cursar estudios superiores; lo que importa es que paguen. Es así como hay universidades privadas –reconozcamos que también existen algunas universidades públicas- que están produciendo profesionales como quien produce salchichas.

Para poner atajo a este proceso se ideó la acreditación, como mecanismo orientador de las decisiones por parte del mercado. Pero cuando unas y otras –mas temprano o mas tarde- terminan siendo acreditadas por el imperio de las influencias de un cada vez mas amplio círculo de personajes entrelazados unos con otros, y logrando su autonomía, como es lo que ha estado ocurriendo, solo resta por encomendarse al Señor.

abril 03, 2008

Los independientes

Fuente: Foto de Ankush Minda en Unsplash

A raíz de los resultados de una encuesta, que delata una baja adhesión ciudadana tanto a la Alianza (15%) como a la Concertación (23%), algunos de los diputados y senadores autoproclamados independientes intentan aprovechar de llevar agua a su molino señalando su importancia en el sentir político nacional.

El tema es importante porque delata una profunda confusión. En primer lugar el propio concepto de independencia en materia política es de dudoso gusto. De partida, una postura independiente revela que no se adhiere a ninguna de las coaliciones existentes; por otro lado, si es que efectivamente son independientes, su conjunto no tiene una única postura. En la práctica, el conjunto de los independientes es una masa amorfa, que no se puede englobar en un único saco. De hecho existen independientes de derecha, así como otros lo son de izquierda, en tanto que otros lo son según la ocasión. Por otra parte, una posición independiente es muy cómoda, dado que no fuerza rendición de cuenta alguna ante nadie y carecen de brújula, salvo la que dicta su conciencia, la que se puede mover de lado a lado sin arrugarse siquiera. Eso explica porqué no existen gobiernos independientes, y cuando existen, son un desastre.

Desafortunadamente, tanto en Chile como en otros países, es un verdadero deporte denostar el valor de los partidos políticos, acción en la que los medios de comunicación juegan un rol crucial cuando machacan una y otra vez sobre sus debilidades sin enfatizar en la misma medida sus fortalezas. Con ello no hacen sino alejar a quienes están llamados a jugar un rol más activo en la sociedad.

Todo ser humano, desde el momento que vive en sociedad, junto con otros, en una polis, que piensa, pasa a ser un ser social, un ser político con un pensamiento conformado por un conjunto de ideas y valores respecto del tipo de sociedad al que aspira y los medios para alcanzarla. Si este conjunto coincide con el de algún partido o alguna coalición lo más razonable es que la persona milite en él; si estas ideas no coinciden pero se acercan a las que sostiene algún partido, adherirá a él y votará por sus representantes cada vez que sea llamado a hacerlo. Sin no existe tal partido, es su obligación moral dar origen a él. Es lo que han hecho y hacen los grandes hombres públicos sin necesidad de escudarse en la independencia.

Por eso la ciudadanía, a la hora de las elecciones, suele votar por quienes representan a los partidos antes que por los independientes que no rinden cuenta a nadie. Expreso lo anterior teniendo plena conciencia de las debilidades de los partidos, las que se explican en gran parte porque no nos involucramos ni comprometemos con ellos, adoptando la postura cómoda de mantenernos al margen para no quemarnos. En democracia es indispensable fortalecer los partidos políticos involucrándonos en ellos. Al no hacerlo, debilitamos la democracia y abrimos espacio a los aventureros que hacen política basados en la antipolítico, como aquellos que en sus tiempos de gloria despreciaban a “los señores políticos”. Aquellos que terminaron siendo los maestros de la corrupción.

El sistema binominal debe terminar, pero no para abrir espacio a un conjunto de gatos sueltos y pseudoindependientes que pretenden hacer lo que quieren en representación de una ciudadanía que los eligió dentro de un redil; el sistema binominal debe terminar para dar cabida a corrientes de opinión estructuradas que no se encuentran representadas en las dos coaliciones mayoritarias.

En una democracia de verdad, quien se margina del partido por el cual fue elegido pierde su cargo automáticamente, ya sea en el gobierno, en el parlamento o donde sea. Hay que ser muy frescos para continuar ocupando cargos que se ocupan en virtud de la militancia que en su momento detentaron.

marzo 28, 2008

Nadie sabe para quien trabaja

Hace bien el país en escandalizarse ante los desaguisados de la Concertación que distorsionan por completo su razón de ser. Mas allá del festín que con ellos se da la derecha, desmoraliza comprobar la multiplicación de hechos que delatan una defraudación a la fe pública. Lo que ha estado ocurriendo en ferrocarriles, donde nos creímos el cuento de su recuperación, su viabilidad, su modernización, su extensión hasta Puerto Montt resulta una vergüenza. Chile es un país que se merece un ferrocarril de alta velocidad, al menos de Arica a Puerto Montt. El tiempo que tomaría de Arica a Santiago sería de 7 horas, y de Talca a Santiago de menos de una hora. Todo este sueño se encuentra postergado por ineptitud y/o por corrupción.

Lo mismo ocurrió en su momento con Chiledeportes, donde el organismo responsable de implementar las políticas nacionales en materia deportiva se puso a asignar recursos a entidades inexistentes y/o con propósitos que nada tienen que ver con el deporte.

Y ahora estamos ante una acusación constitucional contra la Ministra de Educación por el tema de las subvenciones a los establecimientos educacionales y se viene a descubrir que hay millones de pesos perdidos, mal asignados o “irregularmente” distribuidos.

Y más recientemente, por acuerdo del propio comité político del gobierno se acuerda descabezar al Servicio Nacional de Registro Civil e Identificación por eventuales irregularidades en la adjudicación de una licitación por la renovación de su plataforma tecnológica. Uno de los asesores del director nacional e integrante de la comisión evaluadora habría estado relacionado con la empresa ganadora de la licitación.

Si a esto agregamos las denuncias de corrupción en los municipios, de las que estarían sobresaliendo aquellas administradas por alcaldes de la UDI, partido que estaba rasgando vestiduras en estas materias, solo nos queda por pensar respecto de dónde estamos parados.

Lo señalado demuestra que si alguien cree que puede llevar agua a su molino al respecto, creo que se equivoca. Acá hay un tema colectivo de degradación que nos atañe a todos. Al sector público y al sector privado. A personas humildes y poderosas, pero sobre todo, a estas últimas, las que teniendo autoridad para hacer el bien, hacen el mal.
Resulta paradojal, o quizá por eso mismo, que todo esto se esté dando en tiempos de bonanza, en circunstancias que debiésemos estar dando el gran salto al siempre esquivo desarrollo al que aspiramos.

marzo 21, 2008

De regreso en casa

Del suave invierno europeo –con síntomas de sequía por falta de lluvias-, aterricé a un caluroso verano que se prolonga sin misericordia. El cambio climático está afectando a todo el planeta, a unos más que a otros. A pesar de los intentos por revertir el proceso de deterioro ambiental, la falta de consenso ha impedido, al menos hasta ahora, la adopción de decisiones drásticas. Ellas no se toman por sus costos de corto plazo, obviando los costos de largo plazo que genera su postergación.

Al arribar a Chile vía el aeropuerto de la capital pude constatar mi retorno a una realidad que si bien no olvidaba, había relegado a un segundo plano a pesar que una amiga me había prevenido de ello. Desde el bus que me llevó del aeropuerto al terminal de buses, el camino destacaba por su aridez y la basura acumulada. En torno a ella, los perros callejeros deambulaban famélicos en busca de alimento. Alzando la vista, los cables telefónicos y eléctricos concentraban mi atención. Intenté ver en ellos, sin mayor éxito, una suerte de arte callejero. Por otra parte, de tiempo en tiempo, el trayecto del bus dejaba constancia de los populares hoyos, o “eventos”, al parecer inextinguibles.

Al leer los titulares de la prensa del día, me sentí transportado a un país donde la corrupción parecía estar a la orden del día. Ya no era EFE, ni Chiledeportes lo que estaba en el ojo del huracán, sino los subvenciones del Ministerio de Educación y las denuncias de corruptelas en municipios, entre las que destacan las encabezadas por ediles de la UDI, pinochetistas, y paladines de la lucha contra la corrupción. La última parece afectar al servicio de registro civil que para la renovación de su plataforma tecnológica habría incurrido en actitudes non sanctas al adjudicar una licitación a una empresa en particular. Todo ello como parte de una historia interminable que da cuenta de la complejidad, por no decir perversidad, que ha adquirido la relación público-privada en nuestro país en el que la función privada ha sido endiosada y la pública denostada.

Como guinda de la torta, me encuentro con que en la testera del senado se logró ubicar Adolfo. Con el apoyo de la derecha logró lo que ni en sus mejores tiempos como presidente de la DC habría soñado: la testera como senador “independiente”. Solo falta que el día de mañana la derecha lo proclame como su candidato presidencial.

La realidad política nacional que emerge del verano que se va parece estar llena de sorpresas, al punto que se puede decir que ya nadie sabe para quien trabaja. Ojalá que la reflexión a la que nos invita la semana santa nos conduzca a mirarnos con mayor optimismo.

marzo 13, 2008

Desde Madrid

Ad portas de retornar al país, me encuentro en Madrid disfrutando de unos días de sol y unas temperaturas que dan cuenta del arribo de la primavera. Por estos días queda la resaca de unas elecciones cuyos resultados afianzaron el bipartidismo, como consecuencia de la tendencia hacia el voto útil por parte de la ciudadanía para desesperación de las fuerzas minoritarias.

Quizá el dato más destacable es que el resultado final no logró ser alterado con el asesinato de un exconcejal socialista en los días previos a la justa electoral. La ciudadanía y el gobierno socialista fueron capaces de sobreponerse a un acto terrorista de la ETA.

El resultado favoreció la continuidad de Zapatero y la postergación de las aspiraciones de la derecha. Victoria para la izquierda, derrota para la derecha. Victoria agria porque la mayoría es precaria y Zapatero estará forzado a negociar con las fuerzas minoritarias; para la derecha, derrota dulce porque aumentó el número de sus escaños en el congreso.

Por los tópicos abordados en la campaña, se puede hablar de las dos Españas: la tradicional, encarnada por la derecha heredera de Franco y la iglesia, y la progresista representada por el PSOE, laica y moderna que busca la ampliación de las libertades. Los temas relevantes se centraron en la inmigración, la situación económica, las autonomías, y el terrorismo.

La derecha postulaba la tesis de frenar la inmigración, empadronarla, y expulsar a los ilegales sobre la base que quitan puestos de trabajo a españoles que la estarían pasando mal. La izquierda sostiene que tras todo inmigrante hay un ser humano con un drama a cuestas y que la inmigración existe por la desigual realidad económica entre los países, la que no se corrige con represión, sino que con medidas de apoyo a los países de donde provienen los inmigrantes.

En materias económicas las diferencias se circunscribían al énfasis en el deterioro del PIB, de la inflación y del desempleo, así como en la responsabilidad que le cabía al gobierno. Zapatero insistía que el deterioro se debía a factores externos y que el gobierno estaba tomando las medidas apropiadas como lo demuestra el hecho que los indicadores eran menos malos que los registrados en los otros países europeos.
En lo que se refiere a las autonomías, desde siempre la derecha ha sido el paladín de la España única, de la asociación entre el castellano y el español, con Madrid como capital del reino. La izquierda, por el contrario, prefiere hacer mención a la España plural, cuya riqueza reside en su diversidad, en sus regiones con sus culturas, las que importa desarrollar y promover, y no conculcar.
Respecto del terrorismo, la derecha, fiel a su mentor, solo es capaz de manejarse a punta de represión, de endurecimiento, de autoritarismo, obviando que el terrorismo de ETA nació en tiempos de Franco, tiempos en los que campeaba la derecha por sus fueros. no obstante, ni entonces ni ahora ha sido capaz de derrotarla. Muy por el contrario, es en tiempos de derecha cuando alcanza su máxima expresión el terrorismo vasco.

En síntesis, veo las mismas dos Españas que en el pasado resolvieron sus diferencias con una trágica guerra civil, con la diferencia que hoy son capaces –no sin dificultades- de convivir democráticamente. En nuestro país, pareciera que estuviéramos intentando hacer similar ejercicio, porque también veo dos Chile.

marzo 04, 2008

Desde Cáceres

Llevando ya más de una semana en Cáceres, ciudad declarada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, he podido apreciar sus pasajes, su gastronomía. Sus pimentones, quesos y jamones destacan, al igual que en toda España. Los mapas existentes no son solo los geográficos, sino que también existen los gastronómicos. Es así como se tiene un mapa de quesos, otro de jamones, otro de vinos, y de lo que se quiera.

Cáceres localizada en la región de Extremadura, al suroeste de España, limita con Portugal, desde donde en siglos pasados emigraron los que serían nuestros conquistadores. Hoy conserva su casco antiguo y sus cigüeñas que lo sobrevuelan anidando en las torres, en las cúpulas, buscando la altura como quien busca la altura para dirigir su mirada hacia el infinito, hacia las espléndidas y majestuosas llanuras que se extienden a lo largo y ancho por estos lares. En ellas pastan cabras, corderos, chanchos, chivos, caballos, vacas. Los espacios son predominantemente públicos, en tanto que los animales, privados. Sus dueños pagan un canon anual por animal para tener el derecho al pastoreo de sus animales.

Su clima se asemeja al de la zona centrosur de Chile, con inviernos largos y crudos, veranos tórridos, y primaveras y otoños cortos pero espectaculares. Excepcionalmente este último año tanto el invierno como el verano han sido suaves, preocupando la ausencia de lluvias, lo que prevé dificultades en la provisión de agua y energía.

En estas semanas han tenido lugar los dos debates conducentes a la elección general que tendrá lugar el día que esta columna salga al aire. El ambiente que rodeó a estos debates se asemejó al boxeril, donde cada uno de los pugilistas entraba a la sala como si de un ring se tratara, rodeados de sus asesores y con el conductor a modo de árbitro al medio. En ellos Rajoy, en representación de la derecha, le tocó asumir el rol de retador, en tanto que Zapatero debía defender la corona. El debate fue a dos rounds, los que se caracterizaron por ser de meta y ponga, aunque sin mucha claridad. Con un atacante, Rajoy, que se jugaba el todo por el todo intentando inclinar la balanza a su favor; y Zapatero, buscando esquivar los furibundos golpes del adversario. Me atrevería a afirmar que nadie ganó por fuera de combate, y que la victoria fue por puntos dependiendo del cristal con que se mira. El resultado real se sabrá la noche del 9M. Los temas centrales fueron el terrorismo, la realidad económica, la inmigración y la unidad de España.

febrero 26, 2008

Desde Bremen

Escribo estas líneas encontrándome ahora en Bremen, ciudad localizada al norte de Alemania y que tiene alrededor de medio millón de habitantes. En pleno invierno habitualmente llueve, pero he tenido la suerte de que los cielos despejados y el sol me acompañen en este periplo. El frío reinante –con temperaturas bajo cero- domina la escena, pero el sol invita a salir. Da gusto ver cómo todos suelen salir a caminar y pasear por calles, plazas y parques. En el caso de las familias salen con sus bebés rosados y regordetes como chanchitos. Todo transcurre como si no existieran problemas, como si todo estuviese resuelto.

Si bien la inmigración por estos lares no alcanza los niveles de otras ciudades donde he estado, ella existe y es particularmente llamativa por el contraste y por tratarse de Alemania, país que históricamente se ha vanagloriado de su homogeneidad racial. En efecto, para alguien que proviene de Chile no deja de llamar la atención ver a un negrito color azabache emparejado con una alemana blanca y rubia, o a una pareja alemana con un par de hijos vietnamitas. Este proceso se está dando lugar no sin dificultades porque el tema de la segregación está presente, cambiando el rostro de Alemania sin desfigurarlo. Por el contrario, está enriqueciéndolo con el aporte proveniente de otras culturas.

Quizá más que en otras ciudades europeas, en Bremen, en el sistema de transporte público, la bicicleta es un protagonista de primera línea junto con el tranvía. Mientras en nuestra América Latina hemos cubierto de alquitrán los restos de vías existentes y relegado al olvido a los tranvías, aquí ella reina en gloria y majestad, distinguiéndose por su suavidad, no contaminación, no congestión y seguridad. Lo mismo ocurre con el sistema ferroviario como vía de comunicación y transporte con las cercanías.

Viniendo de Chile, es inevitable que mis ojos se centren en el tema del transporte público tan mal resuelto y que acá se resuelve tan bien. Por momentos pienso que en todas las ciudades debieran renacer los tranvías. En Santiago podría haber al menos una del poniente al oriente y de norte a sur y con buses alimentadores, al igual que en el resto de las ciudades en base a su distribución poblacional.

También me llamó poderosamente la atención el respeto por el descanso de los trabajadores. En fines de semana los locales comerciales se encuentran cerrados, incluyendo los de los grandes centros o casas comerciales, forzando a los consumidores efectuar las compras en los horarios habituales. Ello explica que en esos días las familias se vuelquen a los numerosos y amplios espacios públicos, llenándolos de vida.
Desde Paris

Paris me recibió con un cielo gris, pero sin el frío polar de Bremen. La escena está dominada por su vida cultural, la que se respira por todas partes, en los amplios y numerosos espacios públicos inviolables y no privatizables compartidas por franceses nativos e inmigrantes y los turistas, que hasta en invierno los repletan.

Museos, centros culturales, parques, jardines de los tiempos de gloria, bibliotecas públicas a las que acceden moros y cristianos, dan cuenta de todo un mundo que a quienes vivimos en los países subdesarrollados no deja de invitarnos a pensar y repensar. Cada rey ha dejado su huella impresa a sangre y fuego a prueba del paso del tiempo, al igual que los presidentes de la quinta república. Mitterrand dejó su pirámide en medio del Louvre, así como Pompidou su centro cultural.

Hoy los franceses se agarran la cabeza con Sarkozi puesto que nunca asumieron que al mes de ser elegido presidente se separaría y que a poco andar, en pleno ejercicio de la presidencia, se casaría con una modelo. No solo eso, más encima, italiana, y para rematarla, de izquierda. Algunos intentan matizarlo con humor señalando que fue un flechazo, otros que le hará bien al presidente.

Al igual que en los otros países visitados, la inmigración es tema de debate. Uno de los afiches públicos afirmaba taxativamente que Francia no es un país racista, pero el solo hecho que surja un afiche de este tenor constituye una señal. Algunos franceses se sienten amenazados por el volumen de la inmigración, fenómeno que en este país no es reciente, sino que se remonta a varias décadas atrás. Hoy existen muchos nietos e hijos de inmigrantes, nacidos en Francia, que se consideran franceses como el que más, pero que se sienten y son discriminados por su aspecto físico.

Otro de los aspectos más llamativos tiene que ver con la educación. En materia pedagógica se mantienen a la vanguardia, ya sea en materia de material didáctico y bibliográfico, como en su profesorado. Éstos desarrollan su profesión con pasión por enseñar buscando motivar el aprendizaje de sus alumnos. Les importa que aprendan y buscan los más diversos métodos para lograrlo.

Mientras tanto, en Chile el tema parece centrarse en el desvío de los subsidios educacionales y un asesinato que habría sido motivado por los celos del fundador de una de las universidades privadas más grandes del país.

febrero 18, 2008

Desde Cadaqués

Cadaqués surgió como pueblo de pescadores en la costa brava catalana que ha atraido a artistas de renombre, pero quien dejó su marca fue Salvador dalí, a punto tal que se le llama el pueblo de Dalí.

Es una bahía tranquila que está a poco menos de 3 horas de Barcelona. En su casco viejo se encuentran callejuelas estrechas y pedregosas que albergan talleres artesanales. He llegado acá en pleno invierno en un día bajo un sol esplendoroso, en el que el blanco de la cal reluce junte al fuerte azul de sus postigos. Luego de subir y bajar por sus senderos llegué a la casa-museo de Dalí, la que se encontraba cerrada, en reparaciones, pero así y todo valió la pena, porque lo más rescatable es el ambiente que se respira y su localización que invita la meditación.

Durante el trayecto a Cadaqués se puede observar la aridez de la zona, la que se ve agravada por la sequía que se vive y que tiene a los embalses en niveles críticos. En pleno invierno prácticamente no ha llovido. El cambio climático se está haciendo sentir en el mundo entero. De hecho las preocupaciones y temas que se abordan aquí y en Chile no difieren mucho.

Estando en Barcelona tuve ocasión de presenciar una masiva protesta por la vía Layetana contra la nueva ley de educación, a la que se acusa de promover la privatización de la educación pública, tema que en Chile pasó colado en tiempos de Pinochet sin mayor ni menor discusión pública.

En España se avecinan las elecciones generales, donde el partido gobernante socialista, PSOE, mide sus fuerzas con la oposición, el PP, de derechas y cuyo discurso se centra en la inmigración. Se palpa la fuerza de la inmigración desde los más diversos confines, ya sea desde nuestra América Latina, como de Africa y Asia, la que está incidiendo en el ámbito cultural, comercial y poblacional. Hoy estamos ante una Europa multiracial, diversa, heterogénea que alarma a las fuerzas más nacionalistas. Se ha intentado acotar, limitar, controlar o empadronar la inmigración, pero sin mayor éxito porque ella tiene su origen en las aberrantes diferencias de ingreso existentes entre los países de donde provienen los inmigrantes y los países a los cuales emigran. Mientras subsistan estas diferencias, la inmigración continuará su curso inexorable.

En Chile algo de eso tenemos, claro que confinado a nuestro “barrio”, donde la realidad económica de países vecinos invita a emigrar hacia nuestro país que es visto como “modelico”.

Todo esto mientras en las primarias de los demócratas en USA, Obama crece como la espuma con su mensaje “Yes, we can” ; en Chile el almanaque veraniego está siendo entretenido por los generales en retiro Santelices y Cheire. Pero esto ya es tema para otra columna.

febrero 10, 2008

Desde Barcelona

El primer aniversario del Transantiago me encuentra en Barcelona, España; el año pasado, dos días antes de su inicio partía a Montevideo, Uruguay, agarrándome la cabeza a dos manos, y mirando de reojo las noticias que llegaban desde Chile. Imaginaba que este nuevo sistema de transporte público partiría con muchas dificultades, tanto por la envergadura del cambio, como por su implementación de un viaje para toda la ciudad de Santiago, como porque visualizaba que nada estaba terminado. El impacto no se vio por unas pocas semanas, dado que se lanzó en pleno período vacacional; pero al volver todos de sus vacaciones e iniciarse el año escolar, todas las deficiencias salieron a flote. En la decision de seguir adelante a como diera lugar debe haber incidido ese axioma tan nuestro, de que “en el camino se arregla la carga”. Desgraciadamente esta lógica nos está costando muy caro. Recuerdo esto porque en Barcelona da gusto ver cómo funciona el transporte público. No solo está conformado por el metro y los buses, sino que últimamente también se ha incorporado la bicicleta, la que está siendo masivamente utilizada tanto por jóvenes como adultos para desplazarse en distancias cortas. En otra ocasion me referiré en detalle a esta alternativa. Si puedo adelantar que en Barcelona tanto el metro, como los buses y las bicicletas están en manos del municipio (ayuntamiento), que existen vías exclusivas para unos y otros, y una red de información. Además, importa señalar que el transporte público no se autofinancia, se subsidia. Es increible el flujo turístico que se vive en esta ciudad cuyas principales actividades giran en torno al turismo y el comercio. Para lo primero cuenta con un patrimonio artístico espectacular marcado por Antoni Gaudí, un arquitecto genial que marcó un estilo y cuya presencia se respira por doquier, partiendo por la Iglesia de la Sagrada Familia y el parque Guell, además de un conjunto de edificaciones que si bien se concentran en Barcelona, se extienden por varias ciudades de España. En términos culturales las actividades se suceden sin cesar. Por estos días, entre otras, se presenta una exposición titulada “En Transición” que tiene lugar en el Centro de la Cultura Contemporánea. En ella se aborda el período que va desde los últimos años de la dictadura de Franco y los inicios de la democracia, en un recorrido que muestra el cambio progresivo, así como las ataduras que intentaron imponer los hombres de Franco destinadas a restringir el devenir democrático. Al recorrer dicha exposición no pude sustraerme a las similitudes, semejanzas y diferencias existentes entre lo vivido por España y lo que vive Chile.

febrero 02, 2008

La gran diferencia

Patricia Troncoso, alias Chepa, decidió poner término a su huelga de hambre que se prolongó por más de 100 días. El desafío. No era primera vez que acudía a la huelga de hambre como expresión de rechazo a las acusaciones en su contra, pero por sobretodo, a la realidad indígena.

Su caso recorrió el mundo enteró y concitó el interés desde los más diversos rincones. Se trata de una aguerrida mujer siempre ha sido cercana a la iglesia católica, fue catequista y permanente defensora de los derechos humanos desde los tiempos de la dictadura militar. Estudió ciencias religiosas y teología en la Universidad Católica de Valparaíso. Incluso tuvo la intención de ser monja. A propósito de la construcción de la central hidroeléctrica de Ralco se involucró en la defensa del medio ambiente y en la comuna de Alto Biobío se interiorizó de la realidad indígena. Hizo suya esta realidad yéndose a vivir a una de sus comunidades, en la localidad de Ercilla, en la región de la araucanía.

Se involucró en diversos actos de protesta en defensa de los mapuches que culminaban en desórdenes públicos; en el año 2002 fue acusada de participar en un atentado contra un fundo sureño; fue acusada de amenaza terrorista, cargo del que fue liberada en el 2003. Posteriormente, el año 2004, se le aplicó la ley antiterrorista y fue condenada a 10 años de cárcel por incendio terrorista. Por su pertenencia a la Coordinadora Arauco-Malleco, se la acusa de asociación ilícita terrorista, cargo del que es absuelta. En 2006 protagoniza su primera huelga de hambre exigiendo su libertad, la que se prolonga por más de 2 meses.

En síntesis, estamos ante una mujer del mundo no indígena dispuesta a dar la vida por la causa mapuche; una mujer cuya exquisita sensibilidad y deseo de justicia no podemos ni debemos ignorar, y que nos deben llevar a reflexionar. Ella ha puesto sobre la mesa, en la agenda pública una problemática que históricamente se ha escondido y que el Estado no ha sabido encarar.

Ante el caso, las dispares reacciones del gobierno de la Concertación y de la oposición revelan mucho. Por un lado, un gobierno que monitorea de cerca la situación y que conciente de la férrea disposición de “la Chepa” por llegar hasta las últimas consecuencias, decide ponerse en acción con miras a evitar la pérdida de una vida humana y su conversión en leyenda, amén del alto costo político que tal desenlace encerraría. Por otro lado, una oposición que monitorea el comportamiento gubernamental, a fin de que no se saliera del libreto del estado de derecho. Mientras para el gobierno y la Concertación lo primero era salvaguardar la vida de una persona que la estaba poniendo en jaque, para la oposición lo primero era el imperio del derecho.

Desde palacio se afirmaba que “primero que nada privilegiamos la vida humana” y de la necesidad de actuar con flexibilidad, enfocando el tema como una oportunidad para entablar un diálogo efectivo, a fondo, con las comunidades indígenas para abordar problemas centenarios. A como diera lugar, había que evitar la muerta de Patricia.

Desde la oposición, la mirada era diametralmente distinta. El foco fue puesto en el precedente que se estaba generando para otros casos, en la debilidad gubernamental de ceder a una presión desde una huelga de hambre. Para ella, lo importante es aplicar a rajatabla el imperio de la ley, sin matices. Para la Alianza había que dejarla morir. Esta mirada opositora fue fiel a su origen y afinidad con la dictadura y gobiernos autoritarios. El ministro del Interior, Pérez Yoma, fue muy expresivo al afirmar que "este Gobierno no es el gobierno de la señora Margaret Thatcher, que el que estaba como huelguista de hambre podía morir". De esta forma hizo alusión a Bobby Sands, miembro del IRA que murió tras una huelga de hambre de más de dos meses.

El caso retrata la gran diferencia que subsiste entre quienes nos gobiernan hoy y quienes nos gobernaron en tiempos de Pinochet. Es una diferencia clave que de alguna manera explica la continuidad de los gobiernos de la Concertación.

enero 25, 2008

Envenenado

Al cumplirse un año más de la muerte de Eduardo Frei Montalva, la sociedad chilena continúa sin conocer con certidumbre respecto de los motivos de su fallecimiento. Los tribunales de justicia, a más de 25 años, no han sido capaces de esclarecerlo. Sin embargo, por el contexto de su muerte, existe la convicción de que se está ante un caso de envenenamiento encubierto por un pacto de silencio mafioso.

Contexto determinado porque en esos años la dictadura no tenía frenos, la prensa estaba amordazada, los partidos políticos se encontraban prohibidos. Frei ingresó a la clínica para someterse a una operación que no revestía mayor complejidad y salió cadáver. Los esbirros del régimen le hicieron la cruz a raíz de su franca oposición a la constitución del 80 que se estaba plebiscitando sin registros electorales ni discusión pública. Su histórico y valiente discurso en el teatro Caupolicán, fue su sentencia de muerte.

Frei debía ser eliminado porque su figura y su palabra tenían el respeto dentro y fuera de nuestras fronteras; Frei debía ser borrado del mapa porque era un obstáculo para los designios de Pinochet y sus adherentes. En realidad, todos los que nos oponíamos a la dictadura debíamos desaparecer. De hecho, si de algo están arrepentidos quienes añoran aquellos tiempos, es de no haber matado a todos los opositores. Pero en la práctica ello no era posible, de allí que se debía ser selectivo. La elección fue con pinzas y sin pinzas. Con pinzas cayeron el Frei Montalva, el general Prats y el exembajador en USA, Letelier, Tucapel Jiménez y muchos otros por su ascendiente sobre terceros; sin pinzas, mataron, torturaron y desaparecieron a los demás que se cruzaron en el camino. Los demás no somos sino sobrevivientes. Con pinzas el racional está dado por “matando la perra se acaba la leva” que Pinochet explicitó el mismo 11 de septiembre para referirse a la necesidad de deshacerse de Allende.

No solo se envenenó a un hombre, a un expresidente de la república, sino que se envenenó a una sociedad entera, envenenamiento que desgraciadamente subsiste hasta nuestros días y que se expresa de las más diversas formas porque el paraguas bajo el cual rige nuestra convivencia es una constitución que con todos sus parches continúa posibilitando la subsistencia del miedo, la arbitrariedad y discrecionalidad del más fuerte sobre el más débil.

Son innumerables los casos de quienes han sido despedidos de sus empresas al amparo de la legislación vigente, sin derecho a defensa ni el debido proceso. Entablar un juicio es ir a pérdida porque quien adoptó la decisión lo hizo dentro de sus facultades legales. Ese es el veneno que sigue destruyéndonos; veneno que no nos permite mirarnos a los ojos, decir lo que pensamos sin sufrir las consecuencias.

Es cierto, ya no estamos tan intoxicados como en los 90, pero el proceso de desintoxicación es tan lento que la posibilidad de recaída es fuerte. Este es el fundamento de la necesidad de profundizar el proceso de desintoxicación si queremos vivir en una sociedad más sana.

enero 18, 2008

La demanda marítima peruana

Finalmente el gobierno de Perú presentó ante la Corte Internacional de La Haya una demanda sobre espacios que en la actualidad se encuentran bajo soberanía y jurisdicción chilena. Esta demanda está referida al límite marítimo que para Chile está fijado en el paralelo 18º 21`03” en tanto que Perú reclama que este límite debe fijarse en la bisectriz. La pretensión peruana afecta a más de 60,000 km2 del mar chileno. Importa destacar que Perú está haciendo uso de un derecho que le asiste para resolver lo que considera una controversia –que para Chile no lo es-, así como Chile podrá hacer valer los derechos que le asisten de acuerdo al derecho internacional.

Tanto Chile como Perú ya han nominado sus equipos jurídicos para enfrentar esta demanda ante la Corte. Lo que viene entonces es una convocatoria de la presidenta de la Corte a los agentes de cada país para definir un calendario y fijar fecha para la entrega de los antecedentes del caso. Luego la Corte define si el caso es de su competencia. Con toda seguridad la estrategia chilena se centrará en impugnar la competencia del tribunal en virtud de que los límites marítimos ya estarían fijados por tratados vigentes. En caso de aceptarse la demanda peruana, estaríamos ante un juicio que se puede prolongar por más de 5 años.

Ambos países están moviendo sus respectivas piezas, entre las que destacan los respaldos políticos para obtener la unidad de todos los sectores. En consecuencia, se avecinan tiempos en que se apelará a la unidad nacional. A uno u otro lado de la frontera ya se respiran aires nacionalistas que deberán administrarse con mucha responsabilidad. Lo peor que puede pasar es que se abra espacio a sectores ultranacionalistas que hagan perder de vista los costos que encierra el debilitamiento de las relaciones existentes entre ambas naciones. En las últimas décadas estas relaciones se expresan en la magnitud que ha adquirido la inmigración peruana en nuestro país y la inversión chilena en suelo peruano.

Llama la atención la oportunidad en que se presenta la demanda, por cuanto objeta límites marítimos que habrían sido fijados en tratados suscritos en 1952 y 1954 que hoy Perú sostiene que sólo serían acuerdos pesqueros. Lo que cualquier mortal se preguntaría es ¿por qué se objetan tratados que tienen más de 50 años de vigencia? ¿por qué ahora se objeta lo que no se objetó por tanto tiempo bajo gobiernos de todo tipo?

Si bien es un tema relevante para todo el país, lo es especialmente para Arica porque le afecta muy directamente al arrinconarla físicamente, dejándola prácticamente sin costa. Sería el golpe de gracia para una ciudad que ha sido vapuleada sistemáticamente desde hace ya más de 30 años y que solo recientemente ha recibido un cierto respiro con la decisión nacional de otorgarle el estatus de región.

enero 10, 2008

Cambio de Gabinete

Desde hace tiempo se especulaba en torno a un cambio radical que fue cobrando fuerza por diversos motivos, pero que se tuvo que acelerar por la renuncia indeclinable del Ministro del Interior, Belisario Velasco. Esta renuncia generó un clima político que aceleró la necesidad de estructurar un nuevo gabinete para la segunda mitad del gobierno de Michelle. Bajo un régimen presidencialista como el chileno, la tradición señala que los ministros no renuncian, a lo más ponen sus cargos a disposición, y digo a lo más porque de hecho sus cargos están permanentemente a disposición del presidente, en este caso, la presidenta. Por tanto, si un ministro renuncia queda una sensación de falta de respeto a la figura presidencial, y por tanto, de debilitamiento de la presidencia.

En este caso Belisario renunció, aparentemente cansado de las críticas que se le formulaban respecto a que no se le veía asumiendo un liderazgo como jefe de un gabinete que aparecía desordenado y descoordinado; y/o cansado de esperar una audiencia con la presidenta para reclamarle por no ser invitado a participar en las últimas reuniones del comité político del que se asume es parte.

Si bien la renuncia de Belisario fue el detonante del cambio ministerial, las causas son mas profundas. Estando en la mitad del período presidencial, se visualizó la necesidad de -empleando un símil futbolístico- iniciar el segundo tiempo con un nuevo equipo. Finalizado un primer tiempo, el diagnóstico era lapidario: no obstante vivirse un período de bonanza económica con un precio del cobre por las nubes, y de ser el primer gobierno de la Concertación con mayorías en el Congreso (en la Cámara de Diputados y en el Senado) se instaló la idea que el gobierno era incapaz de administrar y conducir un proceso ordenado de desarrollo y superación de las inequidades. Los desastres y corruptelas del Transantiago, de Ferrocarriles y de CHILEDEPORTES, junto con la rebelión pinguina, el paro de los subcontratistas de CODELCO, y el tratamiento a las reivindicaciones mapuches, son problemas que si bien el grueso de ellos fueron heredados, su manejo con tintes tecnocráticos que menoscaban su carácter político –tintes implícitos en la concepción de un gobierno ciudadano que relega a los partidos políticos a un segundo plano- por parte del gobierno de Michelle ha dejado mucho que desear.

Lo que se pretende para este segundo tiempo, es poner en la cancha a jugadores que permitan jugar esta última parte en forma mas ordenada y efectiva, capaz de hacer más goles que el contrincante, capaz de remontar un escenario adverso marcado esencialmente por el impacto del Transantiago.

Porqué ahora? En la segunda mitad de este año tendrán lugar las elecciones municipales, en tanto que el próximo año se llevarán a cabo las elecciones parlamentarias y presidenciales, esto es, se inician tiempos eminentemente políticos, electorales. Y por tanto, es necesario parar en la cancha jugadores duchos, experimentados, con un perfil más político que técnico donde los partidos políticos recuperan su protagonismo. Todo esto bajo la conducción de un Ministro del Interior que busque y tenga la capacidad de alcanzar el máximo de acuerdos que permitan avanzar en materias sociales, particularmente educativas y previsionales.

Lo expuesto se da en un momento político especial. Si bien la Concertación registra una baja en la adhesión ciudadana, esta baja no se expresa en un alza de la oposición tanto de la derecha como de la izquierda extraparlamentaria. Solo aumenta los que no están ni ahí y que electoralmente se expresa en un aumento de los votos en blanco y nulos, así como de la abstención y de la resistencia de los jóvenes a inscribirse en los registros electorales. O sea, los ciudadanos son cada vez menos y más viejos, y por tanto, la clase política es cada vez menos representativa de la población. Se está configurando un escenario que puede dar paso a aventuras de nostálgicos de la dictadura como de personalismos o caudillismos.

Por otra parte, tanto en la oposición como en la Concertación, sobretodo en esta última coalición, se están produciendo escisiones que están alterando el mapa político. En el Senado, Cantero, Zaldívar y Flores junto con Bianchi están conformando la bancada independiente-; en la Cámara de Diputados, lo mismo ocurre con Valenzuela, Isasi, Escobar y los 5 diputados recientemente renunciaron a la DC luego de la expulsión de Zaldívar. Esto implica que la Concertación perdió la mayoría que tenía tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, dificultando más la gestión del gobierno de Michelle. A esto cabe agregar los “díscolos” que permanecen en las respectivas coaliciones cuyos votos en el parlamento no están asegurados puesto que se amparan en la libertad de conciencia y en que se deben a sus electores antes que a los partidos. En esta línea el gobierno se desgasta en permanentes negociaciones en las que los díscolos sacan sus “mascadas” para favorecer a sus electores, sus regiones y/o su visibilidad con miras a futuras elecciones. Esta conducta, que no se daba bajo los anteriores gobiernos de la Concertación -donde el alineamiento era prácticamente total-, está erosionando la eficiencia en la tarea gubernamental.

Como ya se señalara, el perfil de quienes integran el nuevo gabinete es claramente más político y experimentado que el de quienes se fueron. En esta materia, de los 5 cambios realizados, destacan los del Ministerio del Interior y de Obras Públicas.

En el primero, se colocó a Edmundo Perez Yoma, DC alvearista, Ministro de Defensa en tiempos de Frei Ruiz-Tagle, hijo de Edmundo Perez Zujovic, asesinado a fines del gobierno de Frei Montalva, en su calidad de Ministro del Interior. Asume el cargo que en su tiempo ocupó su padre asesinado por un grupo terrorista de ultraizquierda en Puerto Montt, así como podríamos afirmar que el padre de Michelle fue asesinado por un grupo terrorista de ultraderecha encabezado por Pinochet al amparo del aparato estatal del que se apoderó mediante un golpe de Estado. En consecuencia, estamos entonces ante un hecho cargado de simbolismo.

Como Ministro de Obras Públicas, reemplazó a un tecnócrata como era Eduardo Bitrán por un presidente de uno de los partidos políticos (PPD) que sustentan a la Concertación, Sergio Bitar, también con una amplia experiencia ministerial –fue ministro de Minería en tiempos de Allende y ministro de Educación en el gobierno de Lagos-. Ellos tendrán la gran responsabilidad de conducir a buen puerto el término de este gobierno. La evaluación de lo que se haga o no se haga, la hará la ciudadanía en las próximas elecciones, sobretodo, en las municipales.

Se destacaron los cambios más relevantes, pero ellos han sido acompañados de otros que si bien no tienen tanta visibilidad, muestran su profundidad. Ellos fueron precedidos por cambios en varias intendencias y el cambio en la vocería –la secretaría general de la presidencia- que detentaba Ricardo Lagos Weber, y que ahora está en manos de Francisco Vidal, un verdadero guerrero de la política, capaz de poner patas arriba a la oposición por su facilidad de palabra y llamar a las cosas por su nombre. Y próximamente deberán venir cambios en las secretarías regionales ministeriales y direcciones de organizaciones públicas nacionales, los que deben venir en las próximas semanas de modo que a la vuelta de vacaciones, esto es, a comienzos de marzo esté instalado completamente el nuevo equipo que deberá jugarse el todo por el todo para ganar un partido cuyo resultado es de difícil pronóstico.

enero 04, 2008

Lo que se nos viene encima

El inicio de un nuevo año es una buena oportunidad para visualizar el contexto en que nos situamos y proyectarnos en consecuencia. Si bien no es fácil reducir las reflexiones a una columna, al menos haremos el intento. Para ello emplearé un enfoque descendente, de arriba hacia abajo, top down. Por tanto partiré de lo mundial, luego a lo latinoamericano, para terminar en lo nacional.

El mundo parece tener a desestabilizarse, lo que implica necesariamente la búsqueda de un nuevo equilibrio. Esto vale tanto en el plano político, como económico, e incluso ecológico. El mundo monopolar que emergió con el derrumbe soviético y la hegemonía norteamericana están siendo jaqueadas, mostrando fisuras inocultables –frecuentes crisis bursátiles cada vez más agudas, emergencia de China, creciente pérdida de control sobre la producción petrolera, el desastre de la guerra en Irak-. Sin embargo, aún no hay claridad respecto de lo que viene y tampoco se puede ignorar la capacidad del capitalismo para la resurrección y adaptación a las nuevas circunstancias.

En Latinoamérica seguimos dando muestras de infantilismo político al ser incapaces de abandonar los énfasis en cuestiones fronterizas y adoptar políticas comunes y confiables en beneficio de las grandes mayorías que continúan siendo postergadas y excluidas del progreso. Los arrebatos de modernidad no son más que islas en un mar donde sigue campeando la pobreza y la marginalidad. El reciente conflicto entre Colombia y Venezuela a raíz de la frustrada liberación de los rehenes por parte de la guerrilla, no es sino un botón de muestra. Ayer fue el de Argentina con Uruguay a propósito de la instalación de una planta de celulosa, o el del gas entre Argentina y Chile, así como mañana puede serlo el de Chile con Perú a propósito de los límites marítimos, o el de Chile con Bolivia por el tema de la mediterraneidad de esta última nación.

En Chile cuesta encontrar un gobierno al cual todo se le haga tan cuesta arriba todo. Si bien Michelle ha contado a su favor una holgura financiera gracias a un precio del cobre excepcional, ella se ha visto anulada por desaguisados heredados del Transantiago, EFE, Chiledeportes que han afectado su accionar. 

Este será un año marcado por las elecciones municipales, las que precederán a las parlamentarias y presidenciales del próximo año. Si bien la derecha pareciera tener el camino despejado para concretar la alternancia, el tema no está zanjado por su suerte de debilidad congénita de la que padece: su tendencia al personalismo y una oferta que no inspira confianza. De otra manera no se explica que a pesar de la baja que las encuestas asignan a la Concertación, ella no se exprese en un aumento de la Alianza. Todo indica que se está abriendo un espacio que no está siendo satisfecho por ninguna de las fuerzas políticas dominantes.

diciembre 27, 2007

Se nos va otro año

Se nos va un año marcado por el Transantiago. Recuerdo que dos días antes de su puesta en marcha (el 10 de febrero) me fui de vacaciones y estando en el exterior me agarraba la cabeza preguntándome cómo partiría eso porque me daba muy mala espina. Veía que los paraderos no estaban listos, tampoco los validadores de tarjetas, ni estaban instalados los GPS, que no habían pistas exclusivas, que no había software de flota, y un largo etcétera que el tiempo se encargó de desmenuzar. Con razón Michelle dice que fue lo peor del año. Algo le decía que la cosa no estaba para bollos.

Poniéndome en su pellejo, creo que primaron quienes ponían el acento en que su partida ya había sufrido al menos una postergación, que el costo de posponer su inicio sería altísimo –el tiempo se encargaría de mostrar que era irrisorio al lado del costo actual-, pero sobretodo, pienso que la lógica que predominó a la hora de tomar la decisión fue que se partía a como diera lugar –contra viento y marea- o no se partiría nunca, porque en Chile existe un adagio que dice “que en el camino se arregla la carga”.

No cabe duda que hay responsabilidades políticas, pero siento que acá hay un fallo más profundo, ilustrativo de las dificultades para dar el gran salto hacia adelante. Con una patita en el desarrollo: tenemos rasgos de modernidad –la penetración tecnológica vía celulares, cajeros bancarios, Internet y las catedrales del consumo-; y la otra patita en el fango, en el subdesarrollo, incapaces de zafarnos de él, del cual Transantiago no es sino un botón de muestra.

Si todos los buses estuvieran en las calles, si los choferes hicieran su pega y no se durmieran en los laureles, si las estaciones intermodales planificadas estuviesen listas, si los buses pasaran a las horas convenidas, si las calles no tuviesen hoyos, otro gallo cantaría. Pero no, teníamos un transporte público tercermundista, ineficiente, inseguro, contaminante, congestionante, y se apostó por otro que sería eficiente, seguro, no contaminante, etc. Y Michelle ha tenido que cargar con esto, intentando enderezar este entuerto con santa paciencia. Lo logrará? No lo sabemos, porque para ello requiere el concurso de moros y cristianos, de los operadores, del proveedor tecnológico, de los usuarios, de los técnicos, de los políticos, de los empresarios, de los trabajadores. De todos.

En el presente año, Transantiago nos deja una gran lección para el futuro: nunca más un proyecto de esta envergadura entre cuatro paredes, entre iniciados sin la participación e involucramiento de quienes se vieron afectados: la ciudadanía. Es hora que los empresarios, políticos, economistas, técnicos aprendan que los problemas actuales no son meramente técnicos o económicos: son sociales, y por tanto, como tales hay que abordarlos. Es más fácil el proceso decisional cuanto solo uno corta el queque, pero los costos de los errores que emergen se pagan caro.

No hay atajos, para abordar seriamente problemas de envergadura en la toma de decisiones deben participar todos sus actores. Esa es la esencia de la democracia madura que avanza de verdad hacia el desarrollo. Todos juntos. Esa es la gran lección que debiera dejarnos Transantiago. Si la aprendemos daremos el gran salto; en caso contrario seguiremos revolcándonos en el subdesarrollo.

diciembre 12, 2007

PSU: el peso de la cuna

Dentro de las próximas semanas se tendrán los resultados de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) rendida recientemente. Una vez que aparezcan, como un ritual, se darán a conocer rankings en los que aparecerán con los más altos puntajes los mismos de siempre, de los mismos establecimientos educacionales, con variaciones marginales que no alteran la matriz del tema.

Tales rankings nos dirán que los alumnos de establecimientos particulares pagados obtienen mejores puntajes que aquellos que vienen de particulares subvencionados; y que los más bajos puntajes serán de quienes provienen de establecimientos municipales. Se agregará también que la diferencia entre unos y otros se ha incrementado, o que tal o cual establecimiento ha ascendido o descendido, obviando que una golondrina no hace verano.

Tengo la sensación que la rendición de la PSU y sus resultados dicen nada relevante; que da lo mismo, que no es necesaria, que podríamos ahorrarnos todo el proceso y costos asociados.

No faltarán quienes se pregunten: pero entonces, ¿cómo resolvemos el problema de disponer de un total de vacantes universitarias menor que la cantidad de interesados en seguir estudios universitarios? De partida, debemos reconocer que la brecha entre oferta y demanda está tendiendo a reducirse. Año a año hay más vacantes, sobre todo en universidades privadas. Aunque mientras subsista esa brecha deberá existir algún mecanismo de selección.

Me gustaría conocer la correlación entre el nivel socioeconómico de los alumnos que rinden la PSU y los resultados que obtienen. Sospecho —por no decir tengo certeza— que la correlación es altísima. Ojalá los expertos pudieran calcularla. De ser así, se confirmaría que en lugar de que los alumnos rindan la PSU —los medios de comunicación publiquen sus resultados, elaboren rankings, efectúen comparaciones, y cosas así— bastaría sólo con publicar los puntajes socioeconómicos de cada alumno, donde los puntajes indiquen el nivel de ingreso de sus familias.

O sea, todo estaría predeterminado por la cuna, por el hogar de donde provenimos, por eso que los sociólogos llaman capital sociocultural; desigualdad de origen que el sistema educacional chileno es incapaz de alterar. ¿Alguien de buena fe cree que un estudiante pobre de un establecimiento municipal, financiado con una subvención de menos de $ 50.000 mensuales, puede disminuir la distancia con otro estudiante, hijo de una familia de mayores recursos, que puede pagar una matrícula superior a los $ 200.000 mensuales en un particular pagado? Mejor, pedirle peras al olmo.

diciembre 07, 2007

Sin Pinochet

A un año de la muerte de Pinochet el país sigue funcionando –bien o mal-, su familia sigue en las cuerdas, y las FFAA incluido el Ejército que él comandó, está terminando por replegarse a los cuarteles. Las investigaciones en torno a los atropellos a los derechos humanos y delitos de carácter financiero siguen su curso.

Poco a poco se está venciendo el silencio cómplice mantenido por tantos años de quienes participaron en los más variados crímenes al amparo del Estado; poco a poco se va develando la verdad muy especialmente gracias a la santa paciencia de parte de los más afectados, sus familiares más directos.

Recientemente, desde Miami a dónde se había fugado en 1998, regresó para entregarse un ex capitán del Ejército, Carlos Minoletti, quien comandó el entierro clandestino de 26 cuerpos de ejecutados por la Caravana de la Muerte en 1973. Cuerpos que fueron desenterrados a fines de 1975 o comienzos de 1976 en una operación comandada por el general® Miguel Trincado con el fin de lanzar desde un avión los cuerpos al mar.

Esta operación decretada por Pinochet a través de un criptograma que envió a los regimientos de todo el país, fue realizada en el marco de lo que se denominó "operación retiro de televisores", cuyo objetivo fue desenterrar todos los cadáveres de prisioneros que habían sido sepultados clandestinamente. Para no dejar huella alguna.

Hoy, cuando la democracia parece estar en jaque por las sucesivas crisis partidarias que no se sabe si delatan ambiciones de poder, rencillas personales, ausencia de debates, predominio de intereses o pobreza de ideas, he querido traer a colación estos horrores para no perder la perspectiva.

Entonces, desde las más altas esferas de gobierno se amparaban los crímenes cometidos al amparo y con los recursos del Estado y con un poder judicial incapaz de hacerle frente. Muy distinta es la situación actual. Si bien falta mucho camino por recorrer, importa tener presente que en democracia los problemas se resuelven con más democracia, no con menos democracia. Con más participación, fortaleciendo los partidos, no debilitándolos. En Chile no deben tener cabida los caudillismos ni aventuras personales; una de nuestras fortalezas es nuestra institucionalidad la que urge mejorar.

Sin Pinochet ya es hora de cambiar el sistema binominal; de la inscripción automática y el voto voluntario; y dar derecho a voto a todos los chilenos que viven en el exterior.

noviembre 30, 2007

Desbande parlamentario

Foto de Hansjörg Keller en Unsplash
Una nueva mayoría conformada por la minoría opositora y la adhesión de senadores que fueron elegidos en listas de la Concertación rechazó la solicitud por mayores fondos para el Transantiago. Sin haber llegado siquiera a la mitad de su período presidencial, el único gobierno de la Concertación que logró partir con mayoría parlamentaria, hoy se encuentra en minoría, en las cuerdas. Ese es el hecho crudo y real. Entre las circunstancias bajo las cuales se está dando esta situación mencionaré tan solo las más evidentes. La muerte de Pinochet, así como la distancia que gran parte de la derecha ha tomado respecto de su figura, están debilitando la cohesión entre los partidos de la Concertación. Esto, a pesar que el propio ejercicio del poder ejecutivo y la gobernabilidad que han dado a lo largo de estos años debieran haberla cohesionado. 

A esto se agrega el agotamiento de un modelo económico-social que registra avances y logros, pero que a la fecha ha sido incapaz de reducir el alto nivel de inequidad imperante, y que por el contrario, tiende a incrementarla. El progreso que muestran las cifras presenta signos de agotamiento, aflorando problemas de carácter cualitativo no resueltos. La agenda actual está copada por temas vinculados a la calidad en los servicios y/o productos que reciben los más pobres en materia de educación, salud, vivienda, transporte y previsión. Es ahí donde están los nudos a desatar. Y para desatar estos nudos las fórmulas van desde la búsqueda de acuerdos hasta la polarización pasando por negociaciones y movilizaciones. 

Entre estas posturas existe una infinidad de matices, ya que cuando se habla de acuerdos se debe especificar si se trata de acuerdos de cúpulas o de bases, y si de cúpulas se trata, qué clase de cúpulas. Porque hoy las voces que más tienden a escucharse son las de sectores empresariales y políticos con asientos en el parlamento. Representación que deja mucho que desear por un sistema binominal cuyo punto fuerte, según la derecha, residía en su supuesta capacidad para dar gobernabilidad y estabilidad, las que ahora están cautivas de congresistas “díscolos”, bajo el pretexto de que se deben a la ciudadanía antes que a sus partidos. Bajo este argumento la adhesión y cohesión partidaria se hace pebre, en desmedro de la democracia propiamente tal. 

La democracia no se reafirma haciendo caso omiso o debilitando a sus instancias partidarias. Mal que mal los partidos son organizaciones a las cuales se adhiere voluntariamente. Bajo un régimen parlamentario, la pérdida de la mayoría en el congreso habría motivado la disolución del congreso por parte del gobierno y la convocatoria a elecciones anticipadas para que la ciudadanía se pronuncie si respalda al gobierno con una nueva mayoría parlamentaria, o esta se la concede a la oposición para que encabece un nuevo gobierno. Como estamos bajo un régimen presidencial, los tiempos que vienen se avecinan duros dado que se deberá gobernar bajo una legislatura con dominio opositor y en un ambiente político fuertemente crispado, donde se deberá estar negociando caso a caso quedando a merced de chantajes puntales. Lo que nos puede costar caro.

noviembre 23, 2007

El loco en su salsa

La categórica derrota de Chile ante Paraguay ha tenido el mérito de reponer las cosas en su lugar. Sí, porque los medios de comunicación, en forma cuasi automática y prácticamente sin excepción, habían abierto expectativas a partir de la llegada del loco Bielsa a la conducción del seleccionado nacional. Expectativas que no tenían respaldo alguno. Nadie desconoce los pergaminos del loco, ni los antecedentes de que venía precedido, pero es un ejercicio de irresponsabilidad creer que un entrenador, por más pedrigee que tenga sea capaz de hacer milagros.

Los resultados de una selección dependen no solo del entrenador, sino de otras dos variables claves: el proceso y los jugadores. Y del primero no veo nada. La nómina de jugadores se elabora en las semanas previas a los compromisos y el equipo se para a última hora de acuerdo al estado físico en que se encuentren. Así, sin un proceso preparatorio, pueden llegar lejos otros países, como Argentina y Brasil, que cuentan con canteras inagotables de jugadores, aparte de quienes se encuentran jugando activamente en el extranjero. No es el caso nuestro. No podemos darnos el lujo de parar un equipo sobre la marcha sin sufrir las consecuencias. No contamos con jugadores ni habrá entrenador alguno, por más loco que sea, que logre milagros.

Los escasos logros de Chile y los chilenos son a punta de esfuerzos, de sangre, sudor y lágrimas. No somos un país mayormente dotado. Todo nos cuesta. Somos un país terremoteado, donde de la noche a la mañana todo se nos puede derrumbar; donde debemos reconstruir con bases sólidas para que todo el andamiaje y el esfuerzo desplegado no se nos vengan abajo una y otra vez.

Acaba de terminar esta primera fase de las eliminatorias y ya todos los jugadores han vuelto a lo suyo. Incluso el loco regresó a Rosario. No hay proceso alguno hasta la próxima fase, o hasta que se logre programar un partido preparatorio, donde no podrán estar todos.

Respecto del plantel de jugadores, convengamos que nos falta mucho aún. Si bien como nunca antes contamos con jugadores en el extranjero, pocos son los fogueados, que registran continuidad en equipos de clase mundial. Para remate esos pocos se nos lesionan (Alexis Sánchez), se hacen expulsar (Arturo Vidal), faltan a la disciplina (Jorge Valdivia) o se automarginan (Raúl Pizarro).

Por eso, a la hora en que empiezan a asomar las primeras críticas al loco por parte de los mismos que lo ensalzaban, no le pidamos peras al olmo. Perdón, al loco Bielsa. No fue él quien infló nuestras expectativas.

noviembre 16, 2007

¿Porqué no te callas?

Esta expresión, junto con el video retransmitido una y otra vez gracias a Internet, emitida por el rey de España en plena cumbre de presidentes y jefes de Estado latinoamericanos, ha dado la vuelta al mundo como reguero de pólvora.

Llamó particularmente la atención por provenir de quien ha sido el decano de estas cumbres y desempeñar un rol silencioso, contemporizador, moderador, articulador. Se puede especular si lo sacó de las casillas la permanente interrupción de Chávez a Zapatero, o las alusiones al carácter fascista de Aznar, o la verborrea de Chávez. Cualquiera sea el motivo de fondo, lo concreto es que proviniendo del rey adquiere un tufo especial, como la expresión de quien se dirige a un vasallo, una suerte de rémora de tiempos coloniales.

Quien por el contrario, mantuvo la calma, fue Zapatero, a quien se le había concedido la palabra por un tiempo limitado y que se veía persistentemente interrumpido por Chávez. Zapatero hizo gala de un talante democrático que lo situó por encima del rey y de Chávez, no solo por su reacción física, sino por sus palabras y solidaridad hacia un compatriota, aún cuando fuere uno de sus más acérrimos rivales, como lo es Aznar.

Zapatero sabe más que nadie quien es Aznar, no solo un expresidente de España, sino que un oscuro personaje que intentó ocultar la verdad respecto de los responsables del atentado en la estación de Atocha en Madrid a horas de las elecciones generales; que a espaldas de la opinión pública respaldó la política invasora de Bush en Irak, no solo de palabra, sino que enviando tropas españolas a la región; que en sus andanzas por el mundo como expresidente intenta promover la teoría del desalojo de los gobiernos que no comulgan con la derecha. La defensa de Zapatero a los ataques verbales de Chávez hacia Aznar responden al viejo axioma de los grandes estadistas y que pocos están dispuestos a practicar: lo cortés no quita lo valiente. Con su actuación, Zapatero se sacó los zapatos.

El incidente tuvo el mérito de poner sobre la mesa una realidad candente: las fisuras que alejan las posibilidades de entendimiento en nuestro continente. Fisuras que tienen que ver con latentes conflictos fronterizos o comerciales que pueden emerger en cualquier momento, pero sobretodo con enfoques, visiones que van desde países donde dominan posturas neoliberales extremas que responsabilizan al Estado de todos los males, hasta aquellos que proclaman nacionalismos y socialismos trasnochados que satanizan actuaciones privadas.

Lo triste, es que estas mismas fisuras ilustran cuán lejos estamos de la unidad latinoamericana tantas veces proclamadas, y particularmente del desarrollo al que aspiramos.

noviembre 09, 2007

Intereses usureros

No obstante que desde los tiempos bíblicos se prohibe la usura, en la actualidad ella campea como Pedro por su casa. Bajo el actual modelo económico cualquiera diría que es un concepto obsoleto. Conceptualmente la usura podemos entenderlo como todo cobro por encima de un cierto valor razonable. Ahora qué se entiende por razonable es lo que se deja en el limbo, aunque legalmente se establece como todo cobro por sobre una tasa de interés máxima legal. Claro que ésta suele sortearse por la más diversas martingalas de que hacen gala muchas empresas, particularmente las dominantes. Sí, porque además de las tasas de interés han creado comisiones, ya sea por mantención y/o administración anual y mensual de deudas como por avances en efectivo, pagos en cuotas, etc.

El problema de fondo reside en que los más pobres, los más necesitados, y también los no tan necesitados, terminan pagando las ganas por los bienes y/o servicios que adquieren, mucho más que los poderosos que se pueden dar el lujo de pagar al contado.

Incluso nos tientan a comprar vía tarjetas. En el pasado, hasta con el respaldo de la teoría económica, todo producto que comprabas tenía un único precio contado menor que si la adquisición la hacías en cuotas. Hoy es al revés. En las grandes tiendas si voy a comprar y quiero pagar al contado me cobran más que si pago con tarjeta. Ejemplo: un producto X contado vale $ 40,000, pero con tarjeta vale $ 30,000 y caemos como pajaritos porque al final terminamos como Pepito: pagando doble o más.

Vía planes de marketing que recurren a mensajes subliminales, apelando al subconsciente para generar dependencias y/o adicciones, nos meten el dedo en la boca una y otra vez resaltando rebajas y ocultando intereses y comisiones o presentándolos en formatos que no se entienden.

Para rematarla nos encontramos inmersos en una sociedad que nos consume de modo tal que no nos hacemos tiempo para enterarnos siquiera si nos están estafando, aunque se tiene la percepción que existe una estafa brutal. Y cuando uno tiene la certeza que se le está estafando, y quiere encarar legalmente el caso, al frente se encuentra con que las empresas se apertrechan con equipos de abogados tan curtidos en estas lides que a uno lo hacen abandonar la aventura de intentar defender lo suyo.

Si bien uno pensaría que existen instituciones estatales encargadas de protegernos en este ámbito, como la Fiscalía Nacional Económica o el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), la verdad que están castrados de nacimiento, porque fueron creados de forma tal que a lo más pueden “informar” o “advertir”, porque carecen de atribuciones fiscalizadoras propiamente tales. Esto porque se asume que estamos bajo un régimen de libre mercado, donde todos somos mayorcitos y sabemos lo que hacemos en medio de una supuesta libre competencia entre las empresas. Como para creer en el viejo pascuero.

noviembre 02, 2007

La señora K

El domingo pasado tuvo lugar la elección presidencial argentina, donde triunfó ampliamente Cristina Fernández de Kirchner por sobre una decena de candidatos, ninguno con posibilidades reales de amagar su victoria.

Las razones que explican una votación por sobre el 40% y a una distancia mayor de 20 puntos porcentuales se centran en el deseo de continuidad y la desconfianza respecto de los restantes candidatos, ninguno confiable.

Kirchner no quiso repostularse aún cuando tenía asegurada la victoria, y en su lugar puso a su mujer endosando su potencial votación. Cristina no ganó tan solo por ser la mujer de Kirchner; ella tiene su propio capital político, es abogada, senadora nacional, tiene pensamiento propio.

Así y todo, en Chile una situación como la planteada en Argentina –que un presidente sea sucedido por su mujer- no es posible. Y no es posible simplemente por impresentable, por pudor. De la misma forma que en Chile ningún presidente osaría intentar modificar la constitución para posibilitar su reelección aunque su mandato cuente con la aprobación ciudadana. Ha sido posible en Perú en tiempos de Fujimori; en Venezuela con Chávez, quien se las arregló para repetirse el plato; al igual que Lula en Brasil o que Uribe en Colombia. Ni se arrugaron para hacerlo. Pero en Chile no ha sido posible. El único que intentó hacerlo fue Pinochet, mediante el plebiscito en el que pretendió que la ciudadanía lo ratificara. Y ya sabemos lo que le ocurrió a pesar de contar con todo el peso del poder armado y del Estado.

La elección de Cristina se da en una coyuntura especial. No sería la primera mujer presidenta en Argentina, porque ya lo fue Isabelita de Perón, pero ésta asumió a la muerte de Perón por ser su compañera de fórmula, pero no porque ella en particular fuera elegida. Si bien Cristina es elegida por su propio peso y con el impulso de su marido, cabe agregar un dato no menor, cual es el antecedente de que a este lado de la cordillera preside el gobierno una mujer llamada Michelle.

El voto argentino constituyó un importante respaldo a lo realizado por Kirchner, quien con tan solo un respaldo de poco menos del 25% de la ciudadanía, proveniente de una provincia del sur, fue capaz de revertir el proceso de decadencia con que sucesivos gobiernos sumieron a la Argentina mediante políticas neoliberales que desembocaron en explosivos estallidos sociales. Proceso que desarrolló con una sólida postura ante el FMI y privilegiando los intereses nacionales por sobre los foráneos.

octubre 24, 2007

Los investigadores en ascuas

La reciente publicación del presupuesto 2008 para nuevos proyectos FONDECYT, ha saltado la alarma en los círculos científicos nacionales porque no se esperaba una reducción que en términos reales sería del 20%.

No se esperaba por muchos motivos. Hace años que se informa que nuestro gasto en investigación y desarrollo (I+D) es muy bajo, tanto en términos del gasto per cápita como de su proporción respecto del PIB. Chile gasta menos del 0.7% de su PIB en I+D; los países más desarrollados gastan por sobre el 2%. Chile se está integrando al mundo bajo un modelo económico de ventanas abiertas de par en par como se aprecia por el bajo nivel de sus aranceles y los múltiples tratados de libre comercio firmados desde la llegada de la democracia.

Con un precio del cobre por las nubes, nadie podría decir que estamos en un período de vacas flacas, por el contrario, y por tanto es tiempo de sembrar para poder cosechar más adelante. ¿Si no sembramos ahora, cuándo sembraremos? Si la ciencia y la tecnología ha sido la fuerza conductora del bienestar social en los países desarrollados, cómo explica nuestro parlamento esta reducción presupuestaria incomprensible.

Año a año nuestras exportaciones aumentan, pero la estructura de ellas sigue basándose en recursos naturales sin mayor valor agregado, esto es, sin mayor conocimiento, sin conocimiento “encapsulado”. Salmones, frutas, maderas, cobre. Todo esto en bruto, a lo más empaquetado, refrigerado. Incluso exportamos madera en chips, desmenuzada!!!! molida!!!! Capaz que vuelva convertida en muebles importados!!!

Los procesos de innovación no pueden ser atribuidos al espíritu santo, como tampoco son fruto solo de un ambiente proclive a ella, en que todos nos pongamos a innovar de la noche a la mañana. La innovación es la resultante de un encadenamiento de procesos que se inicia con I+D en ciencia y tecnología, y ella solo tiene lugar si contamos con personal capacitado para investigar. No cualquiera investiga, por lo tanto no cualquiera innova, puesto que para investigar se requiere disciplina, conocimiento, haber sido entrenado en el método científico, y tener conocimientos acabados junto a una santa paciencia. Sus resultados científicos tienden a expresarse en publicaciones, modalidad de rendición de cuentas para que sean sometidos al escrutinio de los pares. Cuando estos resultados tienen un potencial comercial, en vez de publicarse suelen patentarse, mecanismo que posibilita la recuperación del esfuerzo y la inversión realizada.

Para pasar a la famosa segunda fase de desarrollo, caracterizada por la exportación de bienes y servicios con mejores precios, necesariamente tenemos que modificar nuestra matriz exportadora, y ello solo lo lograremos con más capital humano avanzado, esto es, doctores y/o investigadores, con más proyectos, con más laboratorios, capaces de generar nuevos conocimientos e incorporarlos en la cadena productiva nacional. Y tanto su formación, como el desarrollo de su tarea investigativa, demandan la disponibilidad de recursos. Los resultados no son visibles en el corto plazo, pero debemos partir ya si no queremos quedarnos empozados en el subdesarrollo.

Por ello los investigadores chilenos se han visto sorprendidos y a la luz de la información disponible, no alcanzan a comprender la lógica subyacente en esta reducción presupuestaria. Acá pareciera que una vez más, entre lo urgente y lo importante, nos inclinamos por lo urgente, posponiendo lo importante, esto es, chuteando la pelota para más adelante. Total, son unos pocos miles de investigadores los afectados. Como si el resto de la ciudadanía no se viera afectado. Pan para hoy, hambre para mañana.

octubre 19, 2007

Del pelao al loco

Transcurrida la primera fecha de las eliminatorias para el mundial, Chile partió siguiendo la lógica. Perdió de visita ante Argentina y ganó de local frente a Perú. La historia pesa tanto que se repite una y otra vez. Incluso con el Loco en la banca.

No hay nada nuevo bajo el sol. Lo nuevo es que ahora tenemos a un entrenador de pedrigee mundial al frente de nuestra selección a quien se le ha tratado con guante blanco en los medios de comunicación.

En efecto, si Juvenal, el Peineta o el Pelao hubiesen estado dirigiendo a la selección, lo más probable es que ya estarían siendo vapuleados. Ante Argentina, por habernos hecho dos goles con pelota parada, tener un arquero que solo atinó a ver cómo la pelota se clavaba en el mismo ángulo una y otra vez. Ante Perú, por el exceso de pelotas perdidas y porque un gol fue por un error de un defensa peruano, en tanto que el otro por una genialidad individual de Vidal que se la dio en bandeja a Matigol. Cero trabajo en equipo.

Con el plantel de jugadores que tenemos, deberíamos clasificar. Como nunca antes se ha juntado una constelación de estrellas. Antes eran contados con los dedos de una mano los que jugaban en el extranjero; hoy la mayoría del plantel es jóven y muchos de ellos juegan en equipos de categoría mundial. Incluso nos estamos dando el lujo de tener al margen de la selección a Pizarro que juega en el Roma de Italia, y al Niño Maravilla lesionado.

¿Cómo se ve la mano del entrenador? Se ve en su capacidad para convertir un conjunto de jugadores estrella en un equipo de trabajo, y eso es fruto de un proceso que toma tiempo. Desde los tiempos de Riera, en el 62, que no veo un proceso propiamente tal. Una y otra vez levantamos expectativas que no descansan en proceso alguno, sino que en chiripazos, individualidades, en vez de procesos que demandan esfuerzo, trabajo constante. Son pocos los que pueden darse el lujo de juntarse de un día para otro y ganar. Argentina y Brasil, pero no nosotros.

Terminado el partido con Perú se desarmó la selección, cada uno a su equipo, el Loco a sus videos, y nos vemos el próximo mes, cuando nuevamente se haga una convocatoria a los jugadores que estén bien en ese momento. Y en pocos días el Loco intentará inculcarles su filosofía de juego, buscando compatibilizarla con las virtudes de cada jugador. Para eso no es necesario ser Loco, ni Pelao ni nada, ni tampoco tener un costo tan alto que deba esperarse la recaudación de un partido para poder pagarlo. Solo se necesitan dos dedos de frente.

Pero claro, si clasificamos, se dirá que fue gracias al Loco; en caso contrario, probablemente se diga que fue a pesar de él. En mi opinión, mientras no nos convenzamos de la necesidad de conjugar bien los tres elementos –jugadores, entrenador, proceso- los resultados que obtengamos seguirán siendo fruto del azar.