octubre 19, 2012

La madurez también importa

La expulsión de Gary Medel, en un partido por las eliminatorias para el próximo campeonato mundial, pone sobre la mesa algunas cosas que son importantes de considerar. De partida, era un partido clave, ante un rival de fuste, y en el que por la condición de local, era necesario ganarlo. A ello se agrega que al frente se tenía un rival al que no se podían otorgar ventajas gratuitas. Antes de esta fase Chile lideraba las posiciones; al terminarla, con dos derrotas inapelables, entramos en zona de peligro y la clasificación se pone cuesta arriba.

Recientemente, el mismo jugador, nuestro querido Gary Medel, volvió a ser expulsado en un partido en el que su equipo, Sevilla, iba ganando. Y estaba jugando nada menos que ante el Barca de Alexis, Messi, Villa, Xavi, Fabregas. Una vez más su temperamento lo traicionó.

Quedar fuera del próximo mundial no es broma, sobre todo cuando estamos ante una generación de jugadores como nunca antes en nuestra historia futbolística hemos tenido. Nunca tantos jugadores nacionales son protagonistas de las principales ligas mundiales.

Lo concreto es que lo ocurrido demuestra una vez más que no basta con ser un buen, un excelente jugador. Recordemos el caso del mismo Maradona. Su trayectoria futbolística se vio truncada por razones ajenas al futbol propiamente tal. Un buen jugador, al igual que en todas las esferas laborales, no es solo aquel que juega bien a la pelota. La sociedad actual demanda competencias adicionales que trascienden lo futbolero. La inteligencia futbolística ya no está concentrada en la habilidad de las piernas, sino que en la capacidad para integrarse a un equipo de trabajo, de no perder el foco, de separar lo relevante, lo principal, de lo accesorio, irrelevante o secundario.

El sitial que ocupa el futbol en los medios de comunicación, coloca a los futbolistas como modelos a seguir. Modelos de comportamiento y que por tanto, interesan a la sociedad toda. En la actualidad tenemos casos ejemplares, dignos de ser admirados, seguidos. Ahí está Messi, el Pulga, trabajador, incansable, distribuidor, sencillo, goleador, sin palabras de más. Entre los nuestros me atrevo a destacar a Matías, Mati-gol, quien no la ha tenido fácil. De pocas palabras, técnica depurada, siempre con la cabeza en alto, ha sido capaz de mantener su vida privada fuera de las luces faranduleras.

Otro ejemplo de que no basta con ser un buen jugador es el de nuestro arquero Johnny Herrera quien está siendo formalizado por conducir en estado de ebriedad. Si nos limitáramos a sus virtudes futbolísticas hace rato que debiera haber sido convocado a la selección nacional. La única razón por la que no lo ha sido es porque lo futbolístico no se agota en el juego dentro de la cancha, sino que se extiende más allá de ella. Tiene que ver con la forma como nos relacionamos, y comportamos, con los demás jugadores, con el público, con la sociedad. Tiene que ver con el nivel educacional-cultural, aunque no se agota en él. Más bien, diría que tiene que ver con la madurez.

No hay nada nuevo bajo el sol. Lo expuesto es válido no solo en el ámbito deportivo; se extiende más allá de él. De nada sirve tener una estrella en un ámbito específico, si no es capaz de comportarse como tal. Basta ver en nuestros respectivos entornos laborales para percatarnos de ello. Tipos que saben mucho, capos, estrellas, pero que como personas, son un desastre. Es lo que algunos llaman inteligencia emocional, o la inteligencia para relacionarse con los demás.

Salud democrática

Se nos vienen las elecciones municipales 2012, las primeras con un nuevo padrón incrementado en alrededor de 5 millones de potenciales electores que supuestamente le agregan una dosis de incertidumbre a sus resultados.

Esta incertidumbre se explica porque estos nuevos posibles electores son fundamentalmente jóvenes que no estaban disponibles para inscribirse voluntariamente en un contexto de voto obligatorio. En base a la oferta electoral existente, que no ha variado mayormente respecto de elecciones anteriores, no visualizo mensajes, contenidos que atraigan a este segmento electoral. Incluso más, al tener el voto un carácter voluntario, existe el riesgo de que algunos de los que votaban, ahora no lo hagan.

Antes nos vanagloriábamos de los bajos niveles de abstención en comparación con otros países, sin embargo se trataba de una comparación engañosa cuando el voto era obligatorio. Ahora sí nos podremos comparar, y me temo que salgamos mal parados. Un alto nivel de abstención será una señal de mala salud democrática, esto es, de desinterés por lo público, de rechazo a la oferta electoral disponible.

Siendo Chile un país en cuyo subconsciente prima una lógica neoliberal, intentemos un ejercicio clásico económico, el de la oferta y demanda de un bien o servicio. En nuestro caso de las elecciones municipales, la oferta estaría constituida por los programas municipales de los distintos candidatos, tanto a alcaldes como a concejales; la oferta de los candidatos a alcaldes estaría contenida en sus propuestas de gobierno comunales, y la de los candidatos a concejales, en sus propuestas de fiscalización.

Si nos ponemos una mano en el corazón, salvo contadas y honrosas excepciones, estas propuestas parecieran no existir. A lo más, frases hechas que nos machacan una y otra vez hasta que la publicidad penetre a concho. Y esto implica recursos millonarios. Por tanto, los candidatos con mayor disponibilidad de recursos tienen todas las de ganar con independencia de las ideas que tengan, si es que las tienen. Para rematarla, suelen mostrar rostros y ocultan los partidos a los que se adscriben. Una democracia con una oferta de estas características sería como una mesa coja de una pata.

Por el lado de la demanda existe una gran cantidad de ofertas difícil de diferenciar de la que solo se conocen frases hechas. Por tanto, se estima que somos estúpidos, incapaces de distinguir entre la buena comida y la comida chatarra. En síntesis, asume que no tenemos educación, o que tenemos una mala educación, esto es, que no somos capaces de reflexionar, de discernir entre alternativas supuestamente distintas. Por tanto cada candidato se promueve como quien publicita un bien de consumo cualquiera. Así llegamos a una mesa coja de dos patas, y por tanto, inestable.

En consecuencia, para afirmar esta mesa, nuestra democracia, se hace necesario poner el foco en la educación para tener ciudadanos inmunes a cuentos del tío, y desligar el poder económico en la oferta electoral. Hoy, el que pone más plata sobre la mesa, tiene mayores probabilidades de ganar, lo que corroe la esencia de la democracia.

Con todo, me quedo con esta mesa coja antes que con una dictadura. De lo que se trata, es de tener una mesa más firme, que cojee menos. En base a este criterio inclinaré mi voto.

septiembre 29, 2012

La interminable transición

En los próximos días se cumple un aniversario más del plebiscito del 88 que permitió derrotar en las urnas la pretensión de perpetuación del innombrable, o de la dictadura, al menos en el formato que llevaba hasta entonces.

No pocos han dado por terminada la transición, según los acentos que se pongan. Unos con el término del primer gobierno de la Concertación encabezado por Aylwin; otros con la llegada a la presidencia de Lagos, como primer socialista después del derrocamiento de Allende; otros con el término de los gobiernos de la Concertación; otros con los cambios a la Constitución realizados en el año 2005; otros, con la muerte del innombrable. También están quienes afirman que la transición no terminará hasta que no seamos capaces de generar una nueva Constitución legitimada en su origen.

No ha sido una transición fácil. No fue fácil convocar a la oposición de entonces. Recordemos cuán fragmentada estaba; recordemos la atosigante campaña publicitaria de la dictadura con todo el peso de los recursos estatales y privados cuando se postulaba “yo o el caos”. Optar por el camino electoral, con todo en contra, cuando no pocos se restaron en sus inicios. Sin embargo, a medida que fueron transcurriendo los días, se fue tomando conciencia de la oportunidad que se tenía entre manos. Poco a poco el entusiasmo se fue apoderando de todos, recordándonos la lucha entre David y Goliat.

Desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente. Tal como lo estipulaba la Constitución del 80, fraguada entre cuatro paredes y legalizada mediante un plebiscito en 1980, sin padrón electoral alguno y con las libertades cívicas severamente restringidas, el innombrable no se fue para la casa esa misma noche. Permaneció un año más en la presidencia, para permanecer como comandante en jefe del Ejército. Desde allí se encargó de seguir revolviéndola con operaciones enlace y boinazos. Luego, cuando dejó la comandancia, tampoco se fue para la casa. Tenía reservado su curul en el senado para instalarse como senador vitalicio. De este modo, amparado en el fuero se mantuvo como intocable frente a las demandas de justicia que se empezaron a abrir por los atropellos que durante su régimen. Demandas que surgieron al alero de los nuevos aires democráticos que se vivían. Los juicios se eternizaban gracias a bufetes de abogados bien pagados que se encargaban de protegerlo.

Su inocente viaje a Inglaterra, abrió la caja de pandora, posibilitando su enjuiciamiento a nivel internacional. Mientras tanto, el gobierno de la Concertación y los mismos señores políticos que el dictador tanto había denostado en sus tiempos de gloria, se empecinaban en garantizar, sin mayor convicción, pero sí con temor a la reacción del Ejército, que en Chile se daban las condiciones para que fuese sometido a un justo y debido proceso en territorio nacional.

Su memorable regreso a Chile en silla de ruedas, cuál Lázaro, apenas pisó la losa del aeropuerto de Iquique, anduvo. Cual prófugo, logró escapar a la justicia internacional gracias a las gestiones del gobierno de Chile y aduciendo razones de salud. Poco después, con su fallecimiento marcó un importante hito en la interminable transición chilena. Con él desapareció un importante factor de cohesión de la Concertación.

septiembre 24, 2012

El pensamiento de la derecha

Recientemente salieron a la luz pública declaraciones del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos que habrían sido emitidas meses atrás en un marco coloquial con sus donantes de campaña. Tales declaraciones hacen referencia a las dificultades que tiene para atraer a los votantes de origen hispano y negro afirmando que no lo apoyan porque dependen del gobierno, porque se sienten víctimas, porque estiman que el gobierno debe proveerles apoyo, ya sea en comida, alojamiento, educación, salud. Y son justamente quienes no pagan impuestos a la renta. En buenas cuentas, los considera unos parásitos.

Lo que dijo no es para nada novedoso. Es lo que piensan los republicanos, los think tanks tecnócratas que están tras las bambalinas. Representa el sentir y el pensar no solo de la derecha norteamericana, sino que de la derecha mundial, y muy en especial de la derecha chilena.

Para ellos los pobres son tales por opción de vida, porque han escogido ese destino, por comodidad. No son proclives al trabajo duro, por el contrario, prefieren hacerle el quite. No es un tema de falta de oportunidades, sino que de no querer aprovechar las existentes. Y en respaldo a sus afirmaciones sacan evidencias como quien saca conejos de un sombrero mostrando casos de pobres que han sabido aprovechar oportunidades, saliendo adelante.

De la misma manera, los ricos lo son, fruta de una vida de esfuerzo, de aprovechamiento de oportunidades; en ningún caso porque nacieron encuna de oro. Ahí están los Errázuriz, los Irarrázabal, los Larraín, los Matte. Nos quieren hacer creer que los hijos de estas familias, y de tantas otras que representan el 1% de la población, no están donde están por ser “hijos de”, sino porque se han descrestado. Como para creerles.

El tema de los cupones, o vouchers, no es un tema que les atraiga mayormente, salvo cuando les sirve para promover el endeudamiento, la dependencia con privados mediante intereses usureros. Y hacer de tal endeudamiento, un negocio más. Es el caso en el campo educacional donde han logrado que los pobres se endeuden por educarse en búsqueda de un mejor futuro, al precio de un endeudamiento con privados. Un mejor futuro incierto porque la calidad de la educación que reciben no garantiza que el cartón que reciban sirva para algo.

Para la derecha, acá y en la quebrada del ají, el Estado debe ser tan pequeño como sea posible, si se trata de un ente pensado en prestaciones sociales porque la pobreza y la desigualdad se asume que son resueltas por el mercado, por la mano invisible, sin la injerencia estatal. Pero curiosamente, esa misma derecha, postula un Estado grande solo para proveer prestaciones militares, de control. La derecha no tiene empacho alguno en incrementar los presupuestos de defensa, o de gastos de sus FFAA.

Por lo general, tanto en USA y en el resto del mundo, la derecha no duda en recortar gastos sociales e incurrir en déficit fiscales si se trata de financiar aumentos en los gastos de defensa porque las circunstancias así lo exigen. Circunstancias que siempre son definidas por ellos mismos. En el caso de USA, por los fabricantes de armas.

Las declaraciones de Romney si bien son inoportunas para sus pretensiones electorales, constituyen una muestra clara de lo que piensan y que por lo general ocultan.

septiembre 06, 2012

Levantando un modelo de negocios

El concepto de modelo de negocios es relativamente reciente y, por lo mismo, está en pleno desarrollo, razón por la cual no existe una única definición. Sin embargo, hay cierto consenso en que apunta a mostrar los rasgos esenciales de un negocio o de un emprendimiento en particular. Por tanto, modelar un negocio implica un proceso de abstracción por el cual se procura representar el negocio, en una suerte de grandes brochazos, despojados de sus detalles.

Haciendo una analogía con el mundo pictórico, podríamos asociar el modelo de negocios con un cuadro impresionista de Monet, Manet, Renoir o Degas. Distinto es el caso de los óleos de Enrique Campuzano, Claudio Bravo y Francisco Mery, insignes pintores chilenos, cuyo realismo o hiperrealismo, esculpe la realidad tal cual es, o es vista, enfatizando los detalles, lo que no hace un modelo de negocios tal como lo estamos concibiendo en estas líneas.

El plan de negocios, por el contrario, se centra en la implementación del negocio que se ha modelado. En consecuencia, el modelo del negocio debe preceder al plan de negocio. Si quisiéramos relacionar los conceptos de modelo y plan del negocio en una frase, podríamos afirmar que el plan de negocio está destinado a operacionalizar el modelo de negocio.

Para modelar un negocio, uno de los estudiosos del tema, Alexander Osterwalder, ha propuesto elaborar un documento muy simple que parte con la identificación de los distintos segmentos de clientes a quienes queremos llegar, o a quienes llegamos, dependiendo de si estamos modelando el negocio que tenemos en este minuto, o aquel que queremos tener.

Luego debemos clarificar nuestra oferta, esto es, nuestra propuesta de valor, cuál es el valor agregado con que aspiramos cautivar, atraer a nuestros clientes para que opten por nosotros. Esta propuesta, para que sea atractiva debe apuntar a resolver un problema que tengan los distintos segmentos de clientes a los que estamos apuntando.

Una vez identificados el segmento de clientes y nuestra propuesta de valor, podremos centrarnos en definir la modalidad, los canales o vías de distribución, con que pretendemos llegar con nuestra oferta.

Posteriormente deberemos abocarnos a establecer la forma con que nos relacionaremos con los clientes para fidelizarlos con nuestra propuesta de valor, relaciones que pueden ir desde aquellas asistencias personales dedicadas hasta las automatizadas y de creación de comunidades de interés.

A pesar de su relevancia, recién en este minuto corresponde abocarse a las fuentes de ingreso por parte de cada segmento de clientes que se aspira tener, y por tanto, se debe especificar la política de precios que se tendrá, en el que se indiquen los tipos de ingresos esperados; si éstos serán de una sola vez, en períodos regulares o esporádicos; si serán precios fijos o variables.

Definida la estructura de ingresos de nuestro modelo, se debe proceder a identificar los recursos claves que requiere su operacionalización, esto es, los recursos que nos permitan concretar nuestra propuesta de valor, que ésta llegue a los clientes esperados y permitan generar los ingresos previstos. Estos recursos pueden ser tanto físicos, como humanos, financieros o intelectuales.

Luego deberán identificarse los procesos claves que posibiliten la implementación del modelo de negocio con los niveles de eficiencia y eficacia esperados. En toda organización se tendrán distintos procesos, tales como los de comercialización, producción, selección de personal, control de calidad, atención de clientes, investigación y desarrollo, servicio posventa, entre otros. De los procesos que el funcionamiento del modelo exija, se deberán identificar aquellos que se consideren claves.

A estas alturas, corresponde describir las alianzas, sociedades o redes claves que contribuyan al funcionamiento del modelo, ya sea para optimizarlo, reducir el nivel de riesgos, facilitar las compras o las ventas, desarrollar nuevos negocios, asegurar disponibilidad de recursos claves, aprovechar economías de escala.

Por último se hace necesario estructurar los costos que demandará la operatividad del modelo del negocio, costos que originarán los distintos componentes, en particular, los recursos, las actividades y las sociedades claves. Estos costos deberán desagregarse en costos fijos y variables.

La siguiente tabla resume lo descrito:

Bloque
Contenido
Preguntas
1. Segmentos de clientes
Uno o varios segmentos de clientes.¿A quién nos dirigimos?
¿Qué segmentos consideramos?
¿Cuáles son prioritarios?
2. Propuesta de valorTrata de resolver problemas de los clientes y resolver sus necesidades con propuestas de valor.¿Qué problemas solucionamos?
¿Qué necesidad satisfacemos?
¿Qué beneficios aporta?
3. Relación con el clienteEstablecimiento y mantenimiento de relaciones con cada segmento de clientes.¿Qué tipo de relaciones esperan los clientes que se establezcan y se mantengan con ellos?
4. Canales de distribución y comunicaciones.Las propuestas de valor se entregan a los clientes a través de la comunicación, la distribución y los canales de venta.¿A través de qué canales/medios se contactará y se atenderá a los clientes?
5. Flujos de ingresoLos ingresos son el resultado de propuestas de valor ofrecidas con éxito a los clientes.¿Qué valor están dispuestos a pagar los clientes por dicha solución?
¿Mediante qué formas de pago?
¿Qué margen se obtendrá?
6. Recursos clavesSon los medios necesarios para ofrecer y entregar los elementos descritos anteriormente.¿Qué recursos clave requiere este modelo de negocio?
7. Actividades clave
mediante la realización de una serie de actividades fundamentales.
¿Qué soluciones o actividades clave se va a desarrollar en este modelo de negocio?
¿De qué manera se llevará a cabo?
8. Red de partnersAlgunas actividades se externalizan y algunos recursos se adquieren fuera de la empresa. Proveedores, colaboradores, “competidores”.¿Qué partners pueden hacer mejor o con un coste menor y aportar valor añadido a tu negocio?
9. Estructura de costosLos elementos del modelo de negocio dan como resultado la estructura de costos.¿Cuál es la estructura de costes de este modelo de negocio?

Identificados los 9 componentes de un modelo de negocio que se han mencionado, se tiene lo que se ha dado en llamar un lienzo o poster del negocio. Si se trata de un negocio existente, el lienzo nos ayudará a levantar el modelo del negocio que tenemos, que está tras el negocio que se encuentra en marcha, lo que nos permitirá tener una panorámica para ver dónde introducir mejoras. Si se trata de un negocio que queremos emprender a partir de una idea, el lienzo ayudará a explicitar lo que deseamos concretar asociando a sus componentes más importantes.

Ya sea que tenga su propio negocio o una idea que aspira desarrollar, le invito a levantar el modelo de negocio que ya tiene, o que desea tener. Estoy seguro que le ayudará a pensar estratégicamente y a entender las interrelaciones existentes entre los distintos componentes.

Para saber más:



septiembre 04, 2012

Votar o no votar

Gracias a la aprobación de la inscripción automática y el voto voluntario, la totalidad de la población en edad de votar tendrá, por primera vez, la oportunidad de expresarse en las elecciones municipales de este año y en las parlamentarias y presidenciales del próximo año.

Lo anterior se explica por la reducción y el envejecimiento que había alcanzado el universo electoral dado que el grueso de los jóvenes no se inscribía para poder tener derecho a voto. Dado que el voto era obligatorio, inscribirse implicaba condenarse a tener que votar siempre. Hoy este escollo está superado. No siendo obligatorio votar, cada elección es una oportunidad para votar o no votar, decisión que vendrá dada por las circunstancias y las ofertas disponibles.

Bajo esta nueva realidad, se espera un mayor esfuerzo de los candidatos por atraer a un nuevo cuerpo electoral, en particular a quienes tradicionalmente no han votado nunca por no estar inscritos. Tarea no menor, porque la no inscripción se asocia con un desinterés total por el devenir político.

Este escenario es el que se da en Chile, a poco más de dos décadas desde el inicio del ciclo electoral, cuando la población se volcó con entusiasmo sin igual a inscribirse en los registros electorales para derrotar, en las urnas, a la dictadura con un papel y un lápiz. Desde entonces, no obstante los logros alcanzados, que no son despreciables, un cierto malestar nos recorre. La política que ha emergido en estas décadas ha dejado de ser el espacio de los sueños, de las utopías, supeditada a lo económico. Pareciera que hoy lo político no corta ni pincha sumergida en negociaciones, transacciones. Del todo o nada, nos hemos ido al otro extremo, donde todo parece ser negociable. Los comportamientos y las ofertas del grueso de los candidatos a alcaldes que estamos viendo a la fecha, parecen dar cuenta del peso de la tradición y la resistencia a dar un giro en el contenido y la transmisión de los mensajes.

En estas circunstancias resulta difícil pensar que los nuevos potenciales votantes se sientan atraídos como para que el número de votantes se incremente significativamente. En tal sentido, me temo que el total de votantes no variará mayormente, incluso con riesgo de disminuir porque por primera vez el voto será voluntario.

Desafortunadamente, a mi entender no va en la dirección que supuestamente desean quienes opten por no votar, y que se asume que son quienes se movilizan por cambios estructurales en rechazo al modelo político, económico, social, educacional. Por el contrario, no votar contribuye a consolidar lo existente. Por ello, creo que el gran golpe a la cátedra vendría dado por la masiva concurrencia a las urnas por parte de quienes no han votado nunca. Cinco millones de votos adicionales cambiarían sustancialmente el mapa electoral y la correlación de fuerzas políticas imperantes.

Inconscientemente, quienes no voten están delegando su poder en quienes sí voten. El sistema político institucional vigente no cambiará por el hecho si se opta por no votar; por el contrario, si se opta por votar, se abre una ventana para cambiar el modelo imperante. A estas alturas del partido, parece claro que por la vía de las movilizaciones no parece posible cambiar el modelo imperante, y que necesariamente deben ser complementadas con el voto.

En democracia, por limitada que esta sea, las mayorías no se construyen con bayonetas ni movilizaciones, sino que con votos. No votar es renunciar a participar; implica que me da lo mismo quienes sean elegidos. La verdad es que no da lo mismo, porque siempre habrá al menos alguna alternativa menos mala.

Si nos da lo mismo cualquier alternativa, sería como morir en vida.

agosto 29, 2012

Jurel tipo salmón

El Ministro de Educación, Harald Beyer, ha cometido al menos un par de deslices poco éticos. Uno de ellos tiene que ver con el ranking de gastos por alumno en las universidades, y el otro con el ranking de empresas relacionadas con las universidades.

Bajo la realidad universitaria chilena actual, no se puede hablar de un sistema universitario propiamente tal, a lo más de un conjunto de instituciones que se denominan universidades, pero tan distintas que se hace imposible homologarlas.

En efecto, hay universidades que no realizan investigación alguna, que no publican, que no generan bienes públicos, que son eminentemente docentes y que por tanto, el total de sus ingresos lo destinan a la docencia, en tanto que otras investigan y publican los resultados de sus trabajos investigativos, que destinan parte importante de sus ingresos a este ámbito de su actuación. Por tanto, si una universidad aparece con un gasto mensual por alumno de $ 10,000 y otra con un gasto de $ 100,000 no se puede inferir que la primera es más eficiente que la segunda, ni que necesariamente sea de menor costo como se quiere dar a entender implícitamente. Tampoco nos dice algo respecto de la calidad del profesional que está egresando de la primera, ni del nivel de vulnerabilidad del alumno que ingresa.

En relación al ranking de la cantidad de empresas con las que se relacionan las universidades, Beyer vuelve a mezclar peras con manzanas. Encabeza el ranking la Universidad de Concepción con más de 50 empresas, en circunstancias que se sabe que el grueso de las relaciones que establece con ellas es con propósitos de desarrollo regional, al igual que las que establecen otras universidades tradicionales y estatales. Estas relaciones con empresas no tienen nada que ver con las que establecen muchas de las universidades privadas y que no tienen otro propósito que servir de “salida” al lucro que en el ámbito de la educación superior está expresamente prohibido por ley. Adicionalmente, el Ministro Beyer tampoco se refiere al lado más opaco de la relación universidad-empresa, que son las donaciones que reciben algunas universidades -esencialmente las privadas localizadas en la Región Metropolitana- y que les permite deducir de sus impuestos el monto de la donación. En definitiva, son recursos públicos cuya asignación la deciden los propios contribuyentes privilegiando aquellas instituciones con las cuales tienen una mayor afinidad ideológica.

Él sabe más que nadie todo esto, por tanto, lo que está haciendo el Ministro Beyer es emborracharnos la perdiz. Busca meter en un mismo saco a universidades que son tales, en el auténtico sentido de su significado, con universidades que no lo son, que solo tienen el nombre de tales, cuyo objetivo más que generar, transmitir, difundir conocimientos, es lucrar. Busca “empatar”, “igualar” universidades que lucran con las que no lucran; busca confundir universidades privadas con universidades públicas. Por ley, y por ética, ninguna universidad debe lucrar, ni pública ni privada. Ojalá lo entienda el Sr. Ministro si lo que realmente desea abordar en serio la crisis del modelo de educación imperante.

agosto 24, 2012

Gobierno mal parado

La encuesta del Centro de Estudios Píblicos se ha posicionado como la madre de todas las encuestas, razón por la cual sus resultados son esperados con ansias por unos y otros. Los comportamientos de muchos actores durante el período inmediatamente anterior a la toma de la muestra, se orienta a salir bien posicionado en dicha encuesta. Es conocido el esfuerzo comunicacional desplegado por el gobierno, especialmente en estos últimos meses, para revertir la desmedrada situación en que se encuentra ante la ciudadanía.

No obstante este esfuerzo, los resultados no pudieron ser más negativos, razón por la cual en palacio, como se suele llamar a la casa de gobierno, se ha instalado el nerviosismo y la preocupación.

Que las principales preocupaciones de la ciudadanía sean la delincuencia y la educación constituye una derrota gubernamental de proporciones. No hay que olvidar que una de las ideas fuerzas que impulsó a los partidos que sustentan al gobierno, UDI y RN, fue la del combate a la delincuencia, graficada en el slogan “se les acabó la fiesta a los delincuentes”; al parecer la fiesta continúa, y con creces. En relación a la educación, se visualiza una consistente y persistente disconformidad con su tratamiento por parte del gobierno.

A pesar de los triunfalistas mensajes gubernamentales en materias económicas y de empleo, los resultados de la encuesta parecen decir otra cosa, puesto que son más quienes la consideran mala o muy mala que aquellos que la califican como buena o muy buena, y la mayoría cree que no cambiará. De hecho, más del 50% de las personas desaprueba la forma como el gobierno está manejando la economía y una proporción mayor al 60% considera que frente a las distintas instituciones, grupos y/o personas, ha actuado con debilidad, sin destreza ni habilidad. En relación al presidente Piñera, a más del 60% no le da confianza y lo siente lejano. Difícilmente podrá encontrarse un juicio más lapidario respecto de lo que ha sido este gobierno y su presidente.

Para sintetizar lo expuesto, los ámbitos en los que el gobierno sale peor evaluado se centran en el manejo de los conflictos sociales, de la pobreza, de la delincuencia y de la educación. Los conflictos le estallan en la cara sin capacidad de prevención alguna; la pobreza es abordada bajo un prisma asistencialista no sustentable en el tiempo a pesar de los artilugios comunicacionales; la delincuencia no se bate en retirada, sino que por el contrario, parece sentirse alentada con una política que solo atina al endurecimiento de medidas represivas con resultados negativos; y en materia educacional, su persistencia como problema no resuelto constituye otro de los temas que más preocupan a la ciudadanía y que no visualiza que este gobierno esté abordando y resolviendo adecuadamente.

Resumiendo, los resultados de la encuesta, transcurrida ya más de la mitad del período presidencial, revelan en lo esencial, que las expectativas generadas por el propio gobierno al momento de asumir, en sus primeros meses de andadura, y desde antes, durante la campaña, están siendo defraudadas. Otra cosa es con guitarra.

agosto 16, 2012

Cayó el telón de las olimpíadas

Mientras en Chile nos debatimos en medio de tomas de establecimientos educacionales en respuesta a lo que los estudiantes denominan la inacción del gobierno, y de una reforma tributaria que para el gobierno constituye la piedra angular para la reforma educacional que requiere el país, en Londres tuvieron lugar los juegos olímpicos. Su desarrollo solo puede causar asombro y admiración tanto por su preparación, infraestructura, resultados deportivos e identidad.

Pareciera que cada juego olímpico buscara superar al inmediatamente anterior. En este caso, al deslumbrante evento que tuvo lugar cuatro años atrás en Beijing, la capital de China. Lo concreto es que cada juego es un medio que los países están aprovechando para mostrarse ante el mundo, dotarse de infraestructura de primer nivel, y demostrar o desarrollar capacidad organizativa.

El nivel que han alcanzado los juegos olímpicos en todos los ámbitos se ha tornado inalcanzable para muchos países, tanto para ganar medallas en lo deportivo propiamente tal, como para organizarlos. Hay países que aceptan el desafío de postularse como vía para el logro de los estándares exigidos. Notorio fue el caso de China que aprovechó la oportunidad para constituir su infraestructura deportiva, desplegar su identidad y obtener triunfos deportivos que la catapultaron deportivamente al primer lugar medallero, destronando a la potencia mundial deportiva, EEUU.

En estos juegos, EEUU recupera su sitial, ocupando China un destacado segundo lugar. Ningún país latinoamericano aparece dentro de las primeras quince posiciones. Cuba es el primer país latinoamericano en la posición 16, seguido por Jamaica en la posición 18, y recién en la posición 22 aparece el primer país sudamericano, Brasil con un total de 17 medallas, 3 de oro, 5 de plata y 9 de bronce. Entre los países que no obtuvieron medallas, se encuentra nuestro país.

Estos resultados revelan realidades, pero también dejan incógnitas. Entre las primeras destaca la existencia, o no de una arraigada cultura deportiva acompañada de políticas públicas apropiadas; entre las incógnitas se encuentran aquellas vinculadas a los regímenes políticos y económicos imperantes.

Cuesta entender que un país como China, en pocas décadas, se haya incorporado al selecto grupo de potencias deportivas a nivel mundial, luego de ser uno de los países más atrasados del mundo. Y se catapulta mediante un sistema político totalitario, dictatorial, de partido único, que convive con un sistema económico capitalista. En Chile se trata de una realidad imposible de entender para muchos, entre ellos, quien escribe estas líneas. Algunos intentan explicar esta situación en base a las características de los chinos, su disciplina, su capacidad para trabajar como chinos. Sin embargo este argumento no me convence porque los chinos no son así desde hace poco, sino que lo han sido desde siempre, y no obstante ello no eran conocidos por sus éxitos deportivos ni económicos, sino que más bien por su subdesarrollo, su pobreza. Hoy ya son toda una potencia mundial. Ojalá alguien pudiera explicarme esto. Se lo agradecería.

agosto 09, 2012

ENERSIS: de la danza de los cuervos a la de los millones

Si bien todos los días tenemos más de alguna sorpresa, en esta ocasión haremos referencia a una convocatoria de una empresa, Enersis, a una junta extraordinaria de sus accionistas para aprobar un aumento de su capital por 8 mil millones de dólares.

Para situarnos, debemos recordar que Enersis es heredera de la Compañía Chilena Metropolitana de Distribución Eléctrica (Chilectra Metropolitana), creada en 1921 como empresa estatal, la que fue privatizada en los años 80 en tiempos del innombrable. La causa de la conmoción que esta empresa ha producido en el mercado se debe a múltiples factores.

En primer lugar, se trata de un aumento de capital no menor, puesto que representa dos tercios de su valor de mercado actual, del orden de 12 mil millones de dólares. Para hacerse una idea de la magnitud del negocio, el monto involucrado es 8 veces lo que se espera recaudar con la reforma tributaria que se está discutiendo en el Congreso. Esto retrata muy bien lo que está ocurriendo en el país respecto de la brecha entre el mundo público y privado sobre todo cuando se observa la enorme capacidad del segundo para disponer y administrar recursos financieros: mientras que a nivel público nos enfrentamos por cuatro chauchas , a nivel privado l se manejan cifras siderales.

Segundo, entre los propietarios de Enersis se encuentran, entre otros, Endesa y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), ambas con 60% y 13% de las acciones respectivamente. O sea, parte importante de nuestros ahorros previsionales están en Enersis, lo que significa que indirectamente estamos todos implicados.

Tercero, por la cantidad de acciones de Enersis que posee Endesa (60%) ésta pasa a ser la controladora de Enersis, con la consiguiente consecuencia en términos de los directores que la representan en el directorio y de una serie de prerrogativas que no tienen los accionistas minoritarios. Sus directores son peces gordos, entre los que destacan el presidente de la Bolsa de Comercio, un expresidente de la Asociación de Bancos y de la SOFOFA, y el encargado de las Comunicaciones durante el gobierno de Aylwin. Las AFP se encuentran representadas por un director, el único que se opuso a la operación, pensando que había gato encerrado.

Cuarto, el aumento de capital que aporta Endesa no es con plata fresca como podíamos pensar, sino que con activos que la empresa controladora, Endesa, posee en la región, las que un estudio “independiente”, valoró en unos 5 mil millones de dólares. A estas alturas del partido, tenemos todo el derecho a ser suspicaces de todo estudio supuestamente “independiente”. Esto es, no pone un solo peso o dólar, sino que especies (máquinas, terrenos, acciones en empresas cuyo valor bursátil es cercano a cero, etc.) que tiene en el mundo. Por tanto, se sospecha que los activos de Endesa podrían estar “sobrevalorados”.

Quinto, como el aumento de capital que se quiere aprobar es de 8 mil millones de dólares, y para mantener su participación en la propiedad Endesa se pone, mediante especies o activos, por solo 4.800 millones, significa que los otros 3.200 millones los tienen que poner los otros accionistas, entre ellos las AFP, quienes estarían obligados a ponerlos en platita fresca, no con activos ni nada por el estilo. Esto es, Endesa no pone ni un peso, ni un dólar. A las AFP les correspondería ponerse con mil millones de dólares contantes y sonantes, que son equivalentes a unos 500 mil millones de pesos que provienen de nuestras imposiciones.

En síntesis, de la danza de los cuervos hemos pasado a la danza de los millones. Ojalá que las instituciones “funcionen” y que nuestros ahorros acumulados en toda nuestra vida laboral para financiar nuestra jubilación no se hagan humo.

agosto 02, 2012

El futuro político

En el ámbito institucional, los partidos políticos están viviendo uno de sus peores tiempos. Diversas encuestas revelan que se encuentran desprestigiados, y con ellos, los políticos, y la política en general. Esto, a casi 25 años de su máximo esplendor, a fines de la década de los 80, cuando la población fue convocada por un puñado de hombres y mujeres, de partidos políticos, a decir basta, a decir NO mediante su voto, a un régimen que deseaba continuar “su obra”.

Con los resultados del plebiscito del 88, que por estos días es recordado mediante un film titulado “NO, la película”, la política y los políticos fueron reivindicados. Esta reivindicación se produjo luego de más de 15 años en que los partidos y los “señores políticos” fueron proscritos, perseguidos, diezmados. Luego del plebiscito, “resucitaron”. Gracias a la dictadura, la ciudadanía comprendió su razón de ser y les devolvió su confianza.

Hoy, transcurridas ya más de dos décadas, esa confianza se ha ido perdiendo. Hoy, más del 50% de la población no se identifica con ninguno de los partidos ni bloques políticos existentes. La confianza no se ha traspasado a otros sectores, como tiende a ocurrir. De hecho, el desprestigio alcanza a toda la institucionalidad. No hay sector que logre escapar a esta realidad.

Los empresarios, que tuvieron su tiempo de gloria, también se encuentran severamente cuestionados como responsables de la cadena de abusos financieros que la ciudadanía percibe a diario; a los miembros de las FFAA se les reprochan los atropellos a los derechos humanos luego de su paso por el poder político, además de los privilegios con que cuentan en relación a la población civil. Y para qué hablar del sector eclesiástico, cuyo prestigio anda por los suelos.

La confianza es tan fácil perderla, y tan difícil, ganarla. Por lo general se pierde cuando ella es defraudada. No volver a defraudar esta confianza es clave, y por tanto, hay que asumir errores y contextualizar las actuaciones que dificultaron el cumplimiento de las expectativas generadas con el término de la dictadura. Errores asociados a la extrema prudencia y el peso de la responsabilidad con que los partidos políticos asumieron sus tareas de gobierno, subsumidos en una política de acuerdos que terminaron por desnaturalizar su espíritu originario. Todo ello en un contexto determinado por el peso del poder militar en los primeros años de la transición, y posteriormente reforzado por la sobrerepresentación de la derecha en el congreso, gracias a un sistema electoral binominal que aún nos pena.

La recuperación de la confianza pasa necesariamente por recuperar el espíritu bajo el cual se ganó el plebiscito. Así como ayer el norte estaba centrado en vencer a una dictadura para recuperar la democracia y las libertades, hoy su norte pasa necesariamente por construir una sociedad menos desigual, con mayor equilibrio entre el factor trabajo y el capital, que ponga freno a los abusos mercantiles y la precariedad laboral. Y lo más importante, por ser consecuentes con nuestras propias ideas, con lo que pensamos.

Ser mayoría nos exige ser más.

julio 27, 2012

La pobreza y el salario mínimo

Finalmente salieron los resultados de la encuesta CASEN, los que han pasado a ser los indicadores del nivel de pobreza en nuestro país. Los resultados que conoce la opinión pública han abierto un nuevo debate político que ha pasado a reemplazar al de semanas anteriores entorno al salario mínimo. El gobierno se vanagloria de logros que asume suyos, en tanto que la oposición denuncia que las cifras no son en modo alguno para cantar victoria.

Hagamos un intento por sacudirnos de la hojarasca por la vía de echarle mirar las tendencias y los contextos en que ellos tuvieron lugar. La tendencia, a lo largo de las últimas décadas revela una caída en la pobreza de nuestro país. Hoy es de menos de la mitad de la que existía 20 años atrás. Similar tendencia es la que se da con la pobreza dura, la indigencia, o como se quiere llamar ahora, eufemísticamente, “en situación de calle”. Este período coincide con el de la llegada de la democracia, que con todas sus persistentes limitaciones, hizo posible que hoy estemos con un país diametralmente distinto que interactúa con un mundo que ya no le da las espaldas. Todo esto en un contexto en el que también existieron crisis internacionales.

El país ha sorteado dificultades no sin esfuerzo y con altos costos. Así como ayer el tema clave era el de la reducción de la pobreza, hoy sigue siéndolo junto con el de la desigualdad. El debate hoy hay que centrarlo en términos de la velocidad con que está bajando la pobreza. Estadísticamente, en relación al crecimiento que ha experimentado el país, se esperaría una disminución de la pobreza significativamente mayor. Con las tasas de crecimiento que tenemos, el volumen de actividad y empleo que se está generando, sorprende que la pobreza no disminuya más rápidamente.

De hecho, uno de los principales logros que el gobierno persistentemente señala es el asociado a la generación de empleo, que en casi dos años ha crecido en poco menos del 10%. Surge entonces la pregunta clave: ¿hacia dónde se dirigen los beneficios que reporta el crecimiento? Si el país se encuentra boyante, pleno de actividad, brioso, con altos niveles de empleo ¿porqué tanto temor a la fijación de un salario mínimo más elevado? Si no es ahora ¿cuándo? Es de presumir que son los más pobres quienes reciben bajos salarios, por lo que su aumento les beneficiaría sustancialmente. Es necesario recordar que casi un millón de chilenos reciben el salario mínimo. Pero no, desde las esferas gubernamentales se afirma que no se puede poner en riesgo al país. ¿Alguien puede creer, de buena fe, que un salario mínimo de $200,000 mensuales puede poner en riesgo el crecimiento de Chile? En su lugar, prefieren aplicar bonos, los que por su naturaleza son temporales, específicos, y que se vinculan con una política asistencialista que si bien puede redituar electoralmente, por su dependencia de la voluntad gubernamental, es suprimible en cualquier momento.

La realidad en que nos encontramos, hace posible, sin arriesgar lo alcanzado, subir el salario mínimo y fijar un salario máximo en función de un múltiplo del salario mínimo que contrarreste la propensión existente hacia un aumento en la desigualdad a la que conduce la lógica de mercado imperante. No es posible creer que con un salario mínimo de $200,000 (alrededor de US$ 400), se pone en riesgo el empleo y el crecimiento del país, y que en cambio no lo pone en riesgo un salario mínimo de $193,000. Nadie se puede creer que $ 7,000 mensuales hagan la diferencia entre el estancamiento y el crecimiento.

julio 19, 2012

A río revuelto

El escenario está tan revuelto que resulta difícil vaticinar, a menos de dos años de las próximas elecciones presidenciales, lo que ocurrirá. Los distintos actores políticos están haciendo todo lo contrario de lo que se supone deben hacer.

Por un lado tenemos a un gobierno, la Alianza por Chile, cuyos desaguisados a la fecha ya han dado origen a un sabroso libro titulado Piñericosas. Cualquiera pensaría que no quieren repetirse el plato a pesar de toda una campaña comandada por los mosqueteros, sus candidatos en el gabinete ministerial. Es así como Andrés, en su calidad de Ministro de Defensa se hace parte de todo un operativo militar para localizar a un niño autista desaparecido. Mientras ayer estos mismos efectivos de las FFAA se dedicaban a hacer desaparecer, hoy parecieran dedicarse a la noble tarea de encontrar a un desaparecido.

Pablo, otro ministro presidenciable, que quiere pero no quiere, busca posicionarse empecinadamente como defensor de los abusos a los que son sometidos diariamente los consumidores, obviando que el origen de estos abusos radica en quienes operan en mercados que él ha contribuido a desregular drásticamente. Por último, está Laurence, el más probable candidato gobiernista, y que va a todas las paradas como Ministro de Obras Públicas, asegurando que no es candidato a nada con una sonrisa de oreja a oreja para la foto.

Por el otro lado, una oposición que también hace lo suyo para no ganar las próximas elecciones, tanto municipales, como parlamentarias y presidenciales, a pesar de todas las ventajas que le dan las torpezas oficialistas. Las bases opositoras, la gente de a pie, no sale de su desconcierto al ver el grado de dispersión a nivel cupular, donde el énfasis está puesto en las candidaturas antes que en el desafío de construir un programa común tras un objetivo meridianamente claro. Quizá la mayor exigencia actual a los dirigentes opositores sea la de percatarse que el adversario está al frente, no al lado.

En síntesis, oficialistas y opositores parecieran estar compitiendo por quien lo hace peor.

No pocos están preocupados por lo que ocurrirá con los nuevos electores, como consecuencia de la inscripción automática, ya que éstos podrían inclinar la balanza a uno u otro lado. Sin embargo, lo más probable, que se trate de un temor infundado porque como están las cosas, estos potenciales nuevos electores, difícilmente votarán.

Si bien el padrón electoral se amplió fuertemente, el número total de votantes es posible que no cambie sustancialmente, incluso más, quizás sea menor que el tradicional como consecuencia de la incapacidad existente para vertebrar coaliciones potentes, confiables y con objetivos claros, comprensibles por moros y cristianos.

julio 13, 2012

Razones para reconstruir una mayoría

El contexto que enfrenta el país en la actualidad, tanto interno como externo, es muy distinto al de décadas atrás, e incluso al de unos pocos años atrás: las preocupaciones de ayer no son las de hoy; los temores de hoy no son los mismos de ayer. Lo prueban las diversas manifestaciones que se observan a diario, explosivas, intempestivas.

En lo político, ayer el tema central era recuperar la democracia; hoy es profundizarla. Hoy la exigencia es más y mejor democracia sin las sombras, ni los velos de ayer.

En lo social, ayer el tema central eran los elevados niveles de pobreza imperantes, hoy lo es la desigualdad y la precariedad de quienes salieron de la pobreza y que en cualquier momento pueden volver a caer en ella. También lo es el enriquecimiento desmesurado de ciertos grupos privilegiados. Así como se ha instalado el concepto de sueldo mínimo, también ha surgido la necesidad de frenar los abusos, y surgen voces orientadas a imponer un sueldo máximo.

En lo económico, ayer el tema central era asegurar el mantenimiento y crecimiento del empleo, hoy es la calidad del empleo, lo que ha llevado a muchos a cuestionar severamente el modelo imperante.

En síntesis, ayer, para ganar y dar gobierno, fue necesario conformar una coalición política cuya estrategia, dada la realidad política-económica-social imperante, aconsejaba no tensionar mayormente el modelo dado el poder que conservaban los militares y el empresariado; hoy, en cambio, la nueva realidad pareciera estar aconsejando cambiar las bases de un modelo político-económico-social legal, pero impuesto, y por ello ilegítimo, que ha entrado en crisis en el mundo entero.

La tarea de hoy es gobernar un país inserto en una realidad cuya complejidad es el resultado de un modelo que está mostrando todos sus defectos: el sobreconsumo de las élites, y el consumo de las mayorías basado en el endeudamiento, lo que no es sustentable en el largo plazo.

Para ganar el plebiscito y el gobierno a fines de la década de los 80, vale la pena recordar las ideas fuerza que animaron a sus triunfadores: 1) la democracia es un sistema infinitamente superior a cualquier dictadura; 2) la defensa irrestricta de los DDHH en toda circunstancia; 3) la necesidad de dar gobernabilidad al país y de estar capacitados para gobernar frente a los ataques oficiales de que seríamos generadores de caos.

El actual contexto interno y externo, demanda más y mejor democracia, incorporar el concepto y la aplicación de los derechos sociales y ambientales que complementen los derechos humanos y políticos conquistados. Por otra parte, la sociedad actual ya no tolera la ninguna discriminación, por lo que demanda una reducción de los niveles de desigualdad imperantes, los que obstaculizan el desarrollo. A ello cabe agregar que luego de décadas de crecimiento económico, todo aconseja una fuerte redistribución de sus ganancias, porque la concentración excesiva de los beneficios está frenando el crecimiento.
Todo señala que los grupos neoconservadores o neoliberales que abogan por la desregulación o el libre mercado no están en condiciones de realizar los cambios que se exigen y que en su momento prometieron. La pregunta entonces es ¿Cuál es la mayoría que está en mejores condiciones de hacerlo?

julio 04, 2012

Clientelismo político

En un programa televisivo, quien fuera Ministro de Hacienda en tiempos de Michelle, Andrés, afirmó que Guido “es el líder del clientelismo, de las malas prácticas¨. ¿Razón de tamaña acusación? Por las presiones que habría ejercido sobre él para que contratara a determinados personajes a cambio de que le aprobara los proyectos que como Ministro presentara al Congreso.

El clientelismo existe en todos los niveles, no solo en el campo político, donde por lo que general se trata de intercambio de favores a partir de los poderes que las partes tienen. En este intercambio el cliente es una persona que otorga su apoyo electoral, mediante su voto, a quien le provee algún favor expresado en el acceso a un puesto de trabajo o a algún otro beneficio tangible. Un clientelismo menos conocido es el ejercido por los grandes empresarios, quienes brindan su apoyo financiero, particularmente durante períodos electorales a favor de quienes son proclives a sus intereses.

Durante las campañas políticas esto se puede visualizar con mucha claridad por la desigual distribución de recursos publicitarios de que disponen unos y otros. Sobre todo en el caso de aquellas donde se concentra el percentil de más altos ingresos (Vitacura, Las Condes).

Hace no mucho el gobierno invitó a conversar al clan Matte, en su condición de empresarios de una empresa hidroeléctrica, con motivo de su “téngase presente” por el cual dejaron en suspenso sus proyectos energéticos. Este hecho reveló una forma de clientelismo, quizá más sofisticado, más sobrio, pero que no por ello deja de inscribirse en lo que es el clientelismo propiamente tal, esto es, un intercambio de favores al margen de lo establecido, al margen de lo legal, pero no por ello ilegal, aunque sí pueda ser éticamente reprochable.

El clientelismo es consustancial a sociedades con altos niveles de desigualdad, donde coexisten sectores con bolsillos bien llenos y pocos votos, junto con sectores con muchos votos y bolsillos más bien vacíos.

Personalmente me resisto a caer en el clientelismo, pero no es fácil. Recuerdo que hace exactamente 20 años, postulé a la alcaldía de la comuna donde residía, allá donde nace la patria. Durante la campaña recorría los barrios acompañado de mi familia y un grupo de jóvenes entusiastas y voluntarios que se habían comprado mi cuento. En el recorrido una pobladora me interceptó: “Señor: ¿porqué habré de darle mi voto? ¿acaso Ud. me va a pagar las cuentas de agua, luz y gas?” Mi respuesta fue inmediata: “¿Acaso Ud. cree que mi función como alcalde será la de pagar sus cuentas? Mi función será velar por el bien común”.

Como comprenderán los lectores, con esa clase de respuestas, mi candidatura estaba condenada al fracaso. En el fenómeno del clientelismo siempre hay al menos dos partes, las que deben ponerse de acuerdo para “el intercambio de favores”. El desafío es resistir la tentación de no decidir y/o actuar en base a las convicciones, y que uno de las partes rechace una oferta indebida para que el intercambio no tenga lugar.

junio 27, 2012

Un golpe blando

La semana pasada nos enteramos que un golpe de peculiares características destituyó al presidente paraguayo, Fernando Lugo. No fue de esos clásicos golpes bananeros, militares, tercermundistas, duros, sin pelos en la lengua. No, en este caso fue un golpe parlamentario, blando, republicano, al amparo de la legalidad.

En realidad, todos los golpes se autodefinen como legales. De hecho, los partidarios de los golpes siempre aducen motivaciones legales, y con mayor razón quienes encabezan los golpes. Por último si no encuentran razones legales, las inventan.

En Chile creo que tenemos suficiente expertise en la materia. Primero se prepara el terreno, abonándolo, con resoluciones de cortes supremas, cámaras de diputados, adobadas con reducciones en la producción para generar escasez y mercados negros, y de postre, medios de comunicación que le ponen color vía planes zeta.

En este caso, la oligarquía paraguaya representada en el congreso, ofuscada por la ocupación de sus tierras, acusa a Lugo del asesinato de campesinos, y sin mediar proceso alguno, sumariamente, lo destituye de un paraguazo. Lo expuesto, me hace pensar, que el asesinato fue fraguado por la misma oligarquía agraria para inculpar a Lugo con miras a su destitución.

Lo concreto es que el congreso paraguayo, de un día para otro, se meten al bolsillo el sacrosanto debido proceso, en forma fulminante, en tan solo 2 días, destituye al presidente sin arrugarse siquiera. Criminales latinoamericanos de triste recuerdo no solo tuvieron derecho al debido proceso, sino que se dieron el lujo de dilatarlo indefinidamente para alcanzar a morir antes de ser condenados.

No puedo dejar de hacer la analogía con un golpe de similares características que se llevó a cabo hace 3 años, el año 2009, en Honduras. Bastó que los dueños del país se quisieran sacar de encima a un presidente que se las quería dar de díscolo, para que lo hicieran efectivo. Les costó un poco, pero finalmente salieron con la suya.

Así como en su momento se vivió una ola de dictaduras militares en nuestro continente, seguida de una ola de gobiernos democráticos, o al menos surgidos de las urnas, quizá los golpes de Honduras y Paraguay nos estén preanunciando una nueva ola destinada a reordenar el naipe. Este reordenamiento vendría con mano mora dado el desprestigio en que se encuentran las FFAA para asumir tareas gubernamentales luego de décadas en que dejaron impresa su huella.

En consecuencia, para quienes ansiamos y valoramos la democracia, constituye un negro presagio lo ocurrido en Paraguay por todo lo que significa en un contexto de desprestigio de la política, de sociedades altamente desiguales y endeudadas, fáciles de encandilarse con cantos de sirena.

junio 22, 2012

El presidente más pobre del mundo

Pepe Mujica, el actual presidente uruguayo, es el más pobre de todos los presidentes a nivel mundial. De los 6 millones que gana mensualmente, destina el 90% de su sueldo a fondos sociales. Esto significa que vive con unos 600 mil pesos al mes. Su único patrimonio es un viejo escarabajo del 87 que maneja él mismo. Ahora, siendo presidente, sigue viviendo allí. Cuando lo encaran respecto de cómo puede vivir, simplemente afirma: “Ese dinero me alcanza y me tiene que alcanzar porque hay muchos uruguayos que viven con mucho menos”. Le gusta andar sin escolta y cuando sale a comer, no deja que no le cobren, exigiendo que le pasen la cuenta para pagarla.

Vive con su esposa, senadora, que también dona parte importante de su sueldo y su perra Manuela, un vulgar quiltro. Ambos viven en una parcela en las afueras de Montevideo, parcela que es de su esposa

El Pepe, como le dicen cariñosamente sus coterráneos, no tiene cuentas bancarias, ni deudas. Vive con lo que tiene. No quiere más. Aunque no lo crean, es feliz. Solo lo amarga la injusticia, y lucha contra ella.

Ante una reciente ola de frío polar, ordenó que todos las propiedades fiscales se acondicionaran para servir de refugio a los indigentes, los hoy llamados siúticamente “en situación de calle”, entre ellas la casa destinada a los presidentes.

Este es el presidente actual de los uruguayos y que los enorgullece. Un hombre sencillo, humilde, que sin grandes palabras llega al corazón de la humanidad.

En sus tiempos mozos fue florista, vendedor de flores de la chacra. En las décadas de los 60 y 70, fue guerrillero, tupamaro, participó en acciones armadas. La dictadura lo encarceló y torturó. Se fugó. Con el retorno a la democracia, colgó las armas, las que reemplazó por la caza de votos. Llegó a ser diputado, luego ministro con el primer gobierno del Frente Amplio.

Ahora es presidente, el más pobre del mundo. Cuando le preguntan ¿qué cambió? Su respuesta, con sus ojos brillando, es contundente: “En esos tiempos quería cambiar el mundo; ahora me conformo con cambiar la vereda de la casa”.

Con ocasión de la cumbre de Río + 20 que se llevó a cabo esta semana en Brasil bajo el alero de la ONU, y donde estuvieron Bachellet y Piñera, el Pepe, con la sencillez y honestidad que lo caracterizan se refirió a temas candentes que pocos encaran de frente. Hizo las preguntas básicas cuyas respuestas están destinadas a darle un sentido a nuestra existencia en esta tierra tan vapuleada, tan maltratada por nosotros mismos.

Se preguntó ¿Qué buscamos? ¿Somos realmente felices? ¿Estamos gobernando la globalización? ¿O la globalización nos está gobernando a nosotros? “¿Qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para respirar? ¿Es posible hablar de solidaridad y que estamos todos juntos en una economía basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?

Preguntas quemantes que nos interpelan e impulsan a modificar un modelo de desarrollo que nos está llevando al despeñadero.

Sugiero escucharlo en este video:


junio 14, 2012

Disposición al diálogo

El presidente del senado, Camilo Escalona, se desistió de promover el diálogo entre el gobierno y la oposición al constatar que no tenía piso, dado que uno de los partidos de la Concertación, el PPD, no estaba disponible para respaldar las tratativas en esa dirección.

El tema es relevante porque la política supone agotar todas las instancias de diálogo para la resolución de los conflictos y que la clase política debe estar siempre disponible para estos efectos. También supone flexibilidad, algún grado de probabilidad de avances sustantivos, y confianza en que las tratativas lleguen a buen puerto para todas las partes.

El tema me recuerda lo que ocurre con las relaciones de nuestro país con Bolivia. Desde que tengo uso de razón, Bolivia aspira tener mar, mientras Chile afirma que se trata de un asunto zanjado a través de tratados firmados de mutuo acuerdo. Chile, al menos aparentemente, ha mostrado disposición al diálogo, la que a ojos de Bolivia, y de cualquiera con dos dedos de frente, no ha conducido a puerto alguno, y menos a la satisfacción de las aspiraciones bolivianas. A estas alturas del partido Bolivia ya está convencido que lo que entiende por diálogo es algo muy distinto a lo que presume Chile. Bolivia dialoga para tener una franja marítima apelando a razones históricas; Chile lo hace como prueba de su disposición y voluntad de diálogo. En ocasiones también son motivos internos y/o externos los que inducen al diálogo o a su ruptura, ya sea para distraer a la opinión pública cuando uno de los gobiernos enfrenta dificultades de orden interno, o para descomprimir alguna otra coyuntura compleja.

Esta invitación al diálogo, si bien se desconoce su origen, es muy probable que provenga tanto del gobierno como de la oposición con representación parlamentaria dados los bajos índices de respaldo ciudadano que tienen actualmente, unos y otros. No es primera vez que esta invitación se ha dado, y ¿cuál es el resultado a la fecha? La consolidación de un modelo de país con sus luces y sus sombras. Entre las primeras, destaca la reducción de la pobreza y el crecimiento alcanzado; entre las últimas, los niveles de desigualdad, y un tipo de desarrollo que no necesariamente conduce a una mayor calidad de vida, y sí a una mayor precarización laboral y farandulización de la sociedad.

Desafortunadamente no se visualiza que la invitación al diálogo esté destinada a poner sobre la mesa un modelo de desarrollo impuesto a la fuerza hace ya más de 30 años, cuyos resultados dejan mucho que desear en el ámbito de la salud, la educación y la previsión. Sentarse a conversar sin tocar a fondo estos temas, con la convicción que quienes están al frente solo aspiran a preservar y consolidar lo existente, para no pocos, sería perder el tiempo, engañarse, y engañar a terceros. El gran debate que viene para las próximas elecciones parlamentaria y presidencial, debiera ser entre dos proyectos: uno destinado a consolidar el modelo imperante, y otro destinado a reemplazarlo por uno que asigne el Estado un rol clave en el financiamiento y la provisión de los servicios de salud, educacionales y previsionales.

Este gran debate que no se ha dado a la fecha por los más diversos motivos, está pendiente, no se ve posible seguir posponiéndolo sin agudizar la ya conflictiva convivencia nacional.

junio 09, 2012

El camino del lucro en la educación

Sorpresivamente, por boca del propio ex rector de una universidad privada, la Universidad del Mar, el país se enteró que había sido el pato de la boda durante 40 días. Cuando la junta directiva de la universidad lo designó, se le encomendó “sanearla administrativa y financieramente”, tarea que se tomó en serio, otorgándosele plenos poderes para el desempeño de sus funciones.

El designado, venía precedido de antecedentes que ameritaban su designación por parte de los dueños de la universidad: ex diputado de la República, perteneciente a las filas gubernamentales, ex presidente del Consejo de Transparencia. En síntesis, de confianza total. Se tomó tan en serio su papel de rector, de contar con plenos poderes para el objetivo de sanear la universidad, que al percatarse que todo esto era falso, renunció. Una decisión que lo dignifica.

La universidad, que tiene del orden de 20,000 alumnos matriculados en sedes distribuidas a lo largo de todo el país, se encontraba atrasada en el pago al personal docente y no docente, así como en el pago de las imposiciones a las entidades previsionales. Estos atrasos no se explicaban por déficits financieros, sino que porque se privilegió el pago de los arriendos a las inmobiliarias dueñas de los terrenos y/o edificios que ocupa la universidad. Este mecanismo es la vía de escape por donde lucran las universidades privadas, no obstante que, por ley, tienen prohibido lucrar. Curiosamente, “casualmente”, los dueños de los terrenos y/o edificios, son los mismos que los de la universidad. Y también, casualmente, los montos que se pagan están muy por encima de los “precios de mercado”. Por ahí se escurre el lucro en desmedro de los alumnos, de los profesores, de la calidad de la educación.

El ex rector, se tomó tan a pecho sus responsabilidades, que cuando debió priorizar sus gastos, quiso ponerse al día en el pago de sus remuneraciones a los docentes y no docentes de la universidad, posponiendo otros pagos. Sin embargo, manos negras, provenientes de una suerte de “segundo piso”, hacían lo contrario. Ante esta realidad, el actual ex rector no tuvo más remedio que renunciar, destapando con ello la olla.

Lo expuesto delata la realidad que vive el sistema educacional nacional, las prioridades que imperan en muchos establecimientos educacionales sea en el nivel de educación básica, media como superior. Se privilegia el pago a actores que no tienen nada que ver con la educación, posponiendo el pago a quienes desarrollan la noble tarea de educar.

Los montos son escandalosos y en ellos están involucrados personajes que suelen hacer gárgaras en torno a la república, la ética, los valores, la democracia. Estos personajes, adictos al mercado de la boca para afuera, con sus actos le causan un daño mayúsculo al modelo educacional que pregonan. Un daño mayor que el que le pueden causar sus detractores, que no hacen sino denunciar prácticas inmorales.

Actualmente, la universidad en comento está siendo auditada. Ojalá lo fuera no tan solo en lo financiero, sino que en lo educacional y se desentrañara el misterio de cómo logró ser acreditada institucionalmente en circunstancias que se ha observado que la calidad de la educación no ha estado dentro de sus prioridades. Desafortunadamente, esta es una realidad que se extiende más allá de la universidad que hoy está en el candelero. Ayer fueron otras, y mientras no se aborde a fondo este tema, seguirán existiendo.

mayo 31, 2012

Gabinete de campaña

A la luz de lo que se observa en los medios de comunicación muchos creerían que estamos ad portas de una elección presidencial. Lo curioso es que no es así, puesto que ella tendrá lugar a fines del próximo año. Lo que sí tendremos en los próximos meses es una elección municipal de alcaldes y concejales.

En realidad no solo en los medios de comunicación es donde se presentan los distintos pasos que unos y otros están dando, sino que el propio gobierno es el que estaría agitando el pandero.

Las causas de ello no son difíciles de desentrañar. La baja adhesión que despierta el gobierno constituye un fuerte aliciente para dejar de lado el presente y echarle una mirada a lo que viene. Lo curioso es que este espíritu parece haberse apoderado también del propio gobierno, que en lugar de centrarse en gobernar, ocupa una significativa cantidad de su tiempo y energía en asegurarse que su sucesor no sea alguien de las fuerzas opositoras. Una suerte de fuga hacia delante, con todo un equipo en campaña.

Este equipo, que en otros tiempos no muy remotos sería calificado como una grosera intervención electoral con recursos estatales, es muy ilustrativo de los tiempos que corren. Conformado por personeros del más alto nivel, cumplen roles específicos, ocasionalmente intercambiables. A modo de ejemplo en este equipo se cuenta con un estafeta del más alto nivel, que tiene la modestia de asumir un rol dual pocas veces visto en la historia de este país. Por un lado es precandidato de las huestes gubernamentales, y por otro, estafeta, que viaja a la isla Juan Fernández, recoge un pendrive de parte del alcalde del lugar, para entregárselo a un diputado de su partido (UDI) frente a las cámaras, de modo que todo el país tome conocimiento del importante rol que está jugando en este minuto histórico. Este precandidato, simultáneamente se involucra en un tema tan trascendental como lo son los baños y estacionamientos en los grandes centros comerciales, las catedrales del consumo, mal llamados malls. Por lo mismo se enfrasca en una disputa con un medio de comunicación nacional sobre si tuvo o no una conversación con un senador de su propio partido.

Por otro lado, una ministra en plena faena gubernativa, con desbordante entusiasmo, sin morderse la lengua, proclama a otro ministro, que construyó su fama como un exitoso rescatista siempre sonriente (ERSS), como su candidato presidencial predilecto, aún cuando su partido (UDI) le ha rogado encarecidamente, de la boca para afuera, que no adelante la campaña presidencial, dado que en su minuto abordará el tema. El propio presidente Piñera, sin querer queriendo, para el 21 de mayo le regala a ERSS un caramelo, el puente de Chacao, un caramelo con letra chica porque nadie se atreve a asegurar que efectivamente habrá puente. Caramelo que el ministro-rescatista recibe con una sonrisa de oreja a oreja.

Ya tenemos entonces, un equipo con una jefa de campaña, un estafeta y un rescatista a los cuales debiésemos agregar a otro rescatista, más serio, circunspecto, Andrés, quienes se encargan de desplazarse a las zonas que las circunstancias aconsejen, esto es, a apagar incendios.
Más preocupados de la alta adhesión que despierta Michelle que de gobernar propiamente tal, las consecuencias no pueden ser otras que las que observamos a diario: conflictos que no son abordados ni resueltos oportunamente, que solo se resuelven frente a hechos consumados. La planta de Pelequén solo se cerró después que para la semana santa la población cortara la carretera; lo mismo que en Freirina y tantos otros lugares.

En síntesis, no hay capacidad de anticipación a los conflictos; estamos ante un gobierno reactivo antes que proactivo. Esto, a pesar de ser el “gobierno de los mejores”, de “la nueva forma de gobernar”.