enero 26, 2026

Entretelones en la conformación de un equipo

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Sendos artículos aparecidos en los diarios La Tercera y The Mercury Times donde se dan entretelones de la conformación del gabinete de José Antonio Kast como si fuera un cuento de hadas, me hizo recordar cuando se conformó el primer equipo directivo de la Universidad de Tarapacá surgido en democracia en los años 90.

Derrotado el innombrable en el plebiscito del 88, en las elecciones presidenciales del año siguiente triunfa Patricio Aylwin en representación de la Concertación de Partidos por la Democracia conformada por múltiples partidos opositores a la dictadura, entre los que destacaban el PDC (Partido Demócrata Cristiano), el PS (Partido Socialista), el PPD (Partido por la Democracia) y el PR (Partido Radical).

Con la llegada de Aylwin una corriente de esperanza recorre al país y las universidades no son ajenas a este ambiente. En las universidades se inician procesos eleccionarios conducentes a elegir a sus rectores, dejando atrás la figura de los rectores delegados impuestos desde el gobierno. Se convoca a un proceso eleccionario en la Universidad de Tarapacá, al igual que en todas las universidades estatales. Por tratarse de una universidad resultante de la fusión de las sedes que la Universidad de Chile y Universidad del Norte tenían en Arica, en ella imperaban dos culturas: la de la Universidad de Chile que era eminentemente masónica, y la cultura de la Universidad del Norte donde predominaba la católica. Por otro lado, la sede de la Universidad de Chile era de carácter humanista que incluía las pedagogías y las carreras sociales, en tanto que la sede de la Universidad del Norte, era más tecnológica, volcada a las ingenierías.

Se convoca a elecciones para la rectoría y surgen dos postulantes: Claudio Díaz, masón, partidario de la dictadura, quien provenía de la Universidad de Chile, profesor de ciencias, y Jorge Urquart, también profesor, proveniente de la Universidad del Norte, católico, DC, doctorado en letras de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), opositor a la dictadura. Había dos clivajes comprometidos: el de la dictadura versus democracia, y el de la masonería versus catolicismo. Jorge Urquhart me invita a participar como jefe de campaña, lo que acepto con mucho gusto, sin pensar en las consecuencias. Y empezamos configurando el equipo de trabajo y la campaña propiamente tal recorriendo las facultades, institutos y departamentos en que se estructuraba la universidad, conversando, dialogando con los académicos. Sin arrasar, ganamos con holgura. 

El día del triunfo, por la noche el rector electo nos convoca a quienes habíamos participado en la primera línea de la campaña a celebrar en su casa con un cóctel. En medio de la celebración, Jorge Urquhart se me acerca, y pregunta: ¿qué cargo quieres? Me pilló de sorpresa, nunca imaginé una pregunta de ese tenor. No tenía cargo alguno fuera de ser académico. A lo más había sido jefe del Área de Computación y Director del Departamento de Computación en tiempos de la Universidad del Norte, cargo eminentemente técnico el primero, y académico el segundo. Cargos que ocupé más que nada porque las autoridades no encontraban a otro personaje dado que no era santo de la devoción de las autoridades de entonces.

Sin pensarlo mayormente le respondo que me gustaría ser director de extensión y comunicaciones porque me interesaba estrechar la vinculación con el medio por parte de la universidad y siempre me ha atraído todo lo asociado a las comunicaciones. Jorge Urquhart me mira de arriba abajo y luego de unos segundos me dice “No, no puedo darte ese cargo”. Le pregunto ¿Por qué no? La respuesta fue lapidaria: “No puedo poner a una persona con tu sordera en un cargo que demanda mucha comunicación oral”. Quedé de una pieza y solo atino a responder: “Entonces para qué me preguntas”. Bueno, me dice, confiaba en que me dirías el nombre del cargo para el cual te tengo en vista, esperando que saliera de ti. Y yo entonces le pregunto ¿para qué cargo me tenías pensado? Y me responde: Director de Planificación. Le pregunto ¿porqué? Su respuesta fue simple: “por ser organizado, metódico, cuadrado, ingeniero”. Me pareció totalmente plausible el razonamiento por lo que acepto sin sospechar siquiera el objetivo que el rector electo tenía en mente a la hora de asumir el cargo.

Así fue como a medida que fue conversando con las distintas personas que estábamos presentes en el coctel fue configurando su equipo directivo. Resultado: cada uno de los presentes salimos del coctel, con un cargo bajo el brazo. Creo que nadie se imaginó esto. Así partió la bolita. Pocos días después me encomendó una tarea destinada a cumplir con uno de los objetivos centrales planteados en la campaña: reestructurar una universidad pequeña que estaba jibarizada en 8 facultades porque la lógica del gobierno de entonces era dividir para reinar. Esta estructura tenía asociada una elevada burocracia con un alto costo de mantenimiento y en el que todos los decanos eran designados.

En consecuencia, se me encomienda la tarea de reestructurar las facultades con miras a su reducción, una tarea compleja porque iba a pisar callos, dado que iban a haber decanos que dejarían de ser tales, lo mismo vicedecanos, directores de departamentos. Y durante la campaña habíamos planteado que debíamos hacerlo, no imponiendo dictatorialmente como había sido en los años previos, sino participando colectivamente.

Es así como en calidad de director de planificación organizo reuniones a nivel de facultad con los académicos para conocer sus posiciones, criterios y fundamentos, las que dan origen a una propuesta de fusión de facultades acompañada del criterio de fusión empleado. Dicha propuesta, que reducía las facultades de 8 a 5, fue sometida a consideración del consejo académico y de la junta directiva. No sin dificultades, fue aprobada y oficializada por la contraloría de la universidad. Fueron dos años intensos en el que hubo no pocos heridos.

Luego de la reestructuración me correspondió generar una estrategia de desarrollo para la universidad, la que también fue elaborada a partir de conversaciones e innumerables reuniones con los consejos de cada una de las facultades. Para este trabajo tuve la valiosa colaboración de Marianela Vega, quien fuera alumna mía en los tiempos de la Universidad del Norte en la carrera de Ingeniería Comercial. El resultado, plasmado en un documento, propone la necesidad de establecer áreas de desarrollo prioritarias, las que se presentaron bajo un triángulo con tres niveles, en cuya cúspide se encontraban las áreas de agronomía en zonas áridas y arqueología.

La elección se explicó porque en ambas áreas la universidad tenía significativas ventajas comparativas dada la aridez del entorno geográfico y la existencia de los valles de Azapa y Lluta en medio de esta aridez. En un segundo nivel, en apoyo al primer nivel se proponían las áreas de ingeniería y de economía, y en un tercer nivel el área asociada a la educación y las ciencias sociales como soporte de las anteriores. El fundamento de este ordenamiento residía en la necesidad de priorizar dados los escasos recursos disponibles para atraer académicos con miras a desarrollar todas las áreas al más alto nivel. Esta propuesta no fue aceptada, optándose por no priorizar área alguna dejándose en libertad de acción para que todas las áreas se desarrollaran en igualdad de condiciones.

Con el tiempo esas áreas que habíamos definido como prioritarias, se encuentran al más alto nivel dentro de la Universidad de Tarapacá, ganándose su espacio en igualdad de condiciones, pero muy probablemente a un mayor costo de lo que habría sido bajo un esquema como el que habíamos presentado hace ya más de 30 años atrás. Hoy la Facultad de Agronomía está especializándose en agricultura en zonas áridas, y el área de arqueología junto con ser capaz de atraer académicos de nivel mundial tiene una revista reconocida internacionalmente, organizar pasantías, congresos, conferencias, con invitados extranjeros. De hecho, entiendo que son las dos áreas que en la actualidad más se destacan en la universidad.

 

 

enero 23, 2026

Intentando descifrar a Trump

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Trump tiene múltiples propósitos. Uno de ellos es llamar la atención, que el foco esté puesto en él y para ello no pierde ocasión para estar en todas. Al cumplirse un año de su gobierno, es imposible encontrar un día siquiera, de entre los 365 días, en el que no haya estado en la portada de los medios de comunicación escritos y no escritos. Ha sido un año tan vertiginoso, sin duda, que cualquiera pensaría que llevara mucho más tiempo. Partió como tromba con sus famosas órdenes ejecutivas. Desde entonces, no ha parado.

Ha estado en todas. Si no es por la guerra arancelaria que ha desatado, es por la guerra en Ucrania, o por la guerra en Gaza, o por el bombardeo en Irán, o por el secuestro de Maduro en Venezuela, o por su intromisión en las elecciones argentinas, o por su voluntad de apoderarse de Groenlandia por las buenas o por las malas, o por despreciar o menospreciar a Europa, o por sus amenazas a México y Colombia, o por querer resucitar la doctrina Monroe, o por querer sacar a la máxima autoridad monetaria de EEUU, o por deportar a los inmigrantes ilegales, separándolos violentamente de sus familias. Si no es por una cosa, es por otra, porque siempre tiene que estar en el candelero.

Esta necesidad de ser protagonista permanente de lo que está ocurriendo revela una personalidad digna de ser analizada, no sé si por psicólogos, psiquiatras o neurólogos. Un psiquiatra norteamericano, Otto Kernberg, especializado en los trastornos de personalidad, lo ha estado estudiando. Kernberg, nacido en Viena (Austria), con tan solo 11 años, junto con sus padres, por ser judíos, tuvo que huir de la barbarie nazi a Chile en 1939. En 1961, vuelve a emigrar, hacia EEUU donde está radicado actualmente.

Consultado por Trump, afirma que no le extraña su comportamiento, que asemeja al de Hitler en su tiempo. Si bien fue elegido por medio de una votación popular, su actuación es el que caracteriza a las dictaduras. Kerberg recuerda cuando le expulsaron de la escuela; recuerda cuando sus amigos no podían seguir siéndolo y le quitaron el saludo; recuerda los carteles en los que se prohibía el ingreso a locales comerciales por parte de “judíos y perros”.

Kernberg sostiene que tanto Trump como Hitler son personajes que emergen cuando una gran parte de la población se siente insegura, no escuchada, desprotegida, impotente, insatisfecha, y víctima de un mundo hostil que los lleva a anhelar la llegada de un “hombre fuerte” capaz de revertir este estado de cosas invocando la “unidad nacional” para encarar la “emergencia”. Al caer bajo un alto nivel de estrés y miedo, la población, sin percatarse, en vez de desarrollar un comportamiento adulto, pasa a seguir un patrón infantil. Cuando esta sensación de inseguridad, de desprotección se vuelve abrumadora, surge naturalmente el deseo de confiar, de entregarse a quien invite a volver a hacer “grande” al país. Es lo que vemos en el mensaje trumpista “Make America Great Again”.

El común denominador de estos líderes es su agresividad, narcisismo, descalificación como enemigos, o antipatriotas, a quienes no comulgan con los ideales que pregonan, y porque exigen incondicionalidad. Invito a mis lectores a hacer el ejercicio de quienes cumplen actualmente con estas características en forma moderada o radical.

enero 21, 2026

Gravar la automatización

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Hace 5 años escribí dos columnas referidas a la necesidad de implementar una renta básica universal (RBU) tituladas RBU: ¿podremos vivir sin trabajo? y Dándole vueltas a la RBU. En ellas afirmaba que, al paso que vamos, nos estamos encaminando hacia un mundo que nos permita vivir decentemente sin necesidad de tener un trabajo remunerado. Afirmación que está sustentada en un desarrollo científico-tecnológico que no solo está destruyendo más puestos de trabajo que los que crea, sino que, además, como guinda de la torta, los está precarizando. La informalidad crece, los contratos de por vida tienden a desaparecer para reemplazarse por contratos temporales.

Las máquinas nos están reemplazando. Las grandes empresas con miles de trabajadores están dando paso a empresas con decenas de trabajadores apoyados por máquinas, robots. Y al paso que vamos tendremos empresas conformadas por máquinas-robots apoyados y/o controlados por unos pocos trabajadores. No sé si ya tenemos empresas sin trabajadores, pero para allá vamos. Se me dirá que en algún minuto de la cadena habrá uno o más trabajadores dado que los robots habrán de ser creados por humanos. Entiendo que ya hay robots que están siendo fabricados por robots, y la inteligencia artificial (IA) ya está haciendo su aporte acelerando este proceso de empresas con cada vez menos trabajadores.

Es en este contexto que irrumpe la llamada RBU que ha ido tomando distintas denominaciones (bonos, seguros, etc.) y formas según el país que se trate.

Toda una paradoja el “progreso” en que estamos inmersos, con cada vez más bienes y servicios, pero en condiciones laborales cada vez más inestables que nos hacen vivir a salto de mata. Vivimos con ingresos cuyo componente fijo va en descenso, mientras con nuestros costos ocurre lo contrario: los fijos van in crescendo. El impacto psicológico y sociológico no es menor. Las relaciones familiares, sociales, laborales, políticas se deterioran. El piso se mueve, se desestabiliza. Muchos de los crecientes conflictos sociales y políticos que estamos observando se relacionan con esta temática.

Lo expuesto también ayuda a explicar la pérdida de relevancia del factor trabajo en beneficio del factor capital. Para los dueños del factor trabajo, los trabajadores, la mano de obra manual e intelectual, estos son tiempos aciagos. Por el contrario, para los dueños del factor capital, los capitalistas, la automatización les viene de perillas, aunque no están exentos de la necesidad de sortear obstáculos vinculados con los grandes capitales que exige la automatización que exigen los tiempos actuales.  Lo prueba la desaparición de las pequeñas empresas, o absorción de ellas por empresas de mayor tamaño, en los más diversos sectores -bancario, aeronáutico, pesquero, supermercadista, etc.-.

Lo señalado explica que la expresión bíblica “te ganarás el pan con el sudor de tu frente” esté batiéndose en retirada y el surgimiento de la RBU que más temprano que tarde terminará por imponerse sencillamente porque vamos hacia un mundo con menos trabajo. Lejos de ser una mala noticia, debe ser una buena noticia, porque nos amplía el espacio de libertad de uso de nuestro mayor tiempo libre. Pero para ello debemos estar preparados, porque al menos hasta ahora estamos siendo educados, formados, para trabajar, no para saber qué hacer con nuestro tiempo de ocio. Además, debemos estar preparados para financiar una RBU que no sea meramente testimonial o de supervivencia.

El punto es ¿cómo financiamos una RBU decente? Lo razonable es que lo hagan las máquinas que están realizando el trabajo que nosotros hacíamos. Bill Gates lo ha dicho recientemente: hay que gravar la automatización. No puede ser que las empresas estén automatizando, eliminando puestos de trabajo sin atenerse a las consecuencias. Gates lo dice sin pelos en la lengua al afirmar que “El trabajo humano tiene valor social. Si lo sustituye la tecnología, debemos reinvertir en la humanidad”.

Por lo demás va en beneficio de las mismas empresas porque ellas sin demanda no tienen destino. De nada les sirve estar insertos en una población sin poder adquisitivo.

Estamos inmersos en un proceso de automatización imparable y acelerado por la irrupción de la IA que ha llegado para quedarse. No atender las consecuencias en el plano social que esto conlleva es lo que parece explicar una realidad marcada por la emergencia de conflictos que se prolongan en el tiempo. A su vez, tales conflictos abren espacio a políticos identificados con posturas extremas que hoy parecen campear por doquier.  

 

enero 17, 2026

Sacando las castañas con la mano del gato

Lo que estamos viendo en el mundo por estos días es imposible que esté pasando desapercibido para cualquier persona que tenga algún interés por lo que está ocurriendo. Hoy me limitaré a la situación en que se encuentra Venezuela. Escribiré en base a lo que sé y que es de conocimiento público.

1.      Tenemos un presidente capturado, Nicolás Maduro, raptado subrepticiamente a comienzos de este año por parte del gobierno de EEUU, pasándose por el aro la soberanía, el derecho internacional, el debido proceso, etc. etc.

2.      Sabemos que el susodicho, Nicolás Maduro, resultó electo en un proceso electoral cuyos resultados están muy lejos de ser inobjetables, dado que nunca fue capaz de demostrar que había ganado; por el contrario, todo apunta a que el verdadero triunfador fue su oponente, Edmundo González, cuya candidatura fue levantada una vez que el propio régimen de Maduro invalidara la postulación de María Carina Machado.

3.      Sabemos también que Donald Trump, quiso desconocer los resultados que lo declaraban perdedor en su intento de reelegirse en el año 2020. Desconocimiento que lo llevó a ordenar el asalto del Capitolio para que lo validara como vencedor sin presentar ninguna prueba que acreditara la existencia de fraude electoral.

4.      Si alguien en sus mejores sueños pensó que el rapto de Maduro era para restaurar la democracia, hoy debe estar azotándose. Hoy Venezuela tiene un presidente raptado que se encuentra en Nueva York a la espera de un proceso judicial cuyo tenor es todo un misterio; y tiene en funciones a una presidenta “encargada”, Delcy Rodríguez, quien desempeñaba el cargo de vicepresidenta junto con los cargos de ministra de dos carteras: la de Economía y Finanzas, y la de Hidrocarburos.

5.      Para nadie es un misterio que Delcy es parte relevante de las entrañas del régimen. Si bien la institucionalidad imperante pareciera haberla colocado donde está ante la ausencia de un presidente capturado, todo apunta a que lo está con la venia de Trump a la espera de ver cómo se comporta. Y parece estar portándose como alumna ejemplar, haciendo todo lo que Trump le solicita: está liberando presos políticos que no eran liberados, está vendiendo petróleo en base a las instrucciones del gobierno norteamericano.

6.      Qué no ha hecho la líder venezolana, María Carina Machado, para agradecer a Trump por la captura de Maduro. La verdad que lo realizado por Trump no tiene nada que ver con recuperar la democracia como lo demuestran sus expresiones, dado que nunca ha hablado de ello. Lo que le importa es otra cosa, tener el control de su patio trasero, de los recursos que poseen Venezuela y América Latina.

7.      Machado recibió el premio Nóbel de la paz que quiso transferir a Trump, pero el propio Instituto Nóbel noruego tuvo que salir a la palestra para informar que el premio es intransferible. De momento Machado tendrá que esperar. En este minuto, a Donald le es más útil Delcy que María Carina, al menos mientras Delcy y sus boys hagan lo que Donald les indique.

Hasta ahora al menos, Delcy está siendo más presidenta encargada de Trump en Venezuela que presidenta encargada de Venezuela propiamente tal. En otras palabras, EEUU no necesita tener un embajador en Venezuela, puesto que ya lo tiene en Delcy.

El nombre de presidenta “encargada” le viene anillo al dedo. Es el gran descubrimiento de Trump. Como en un pasado no muy remoto, no necesita invadir, le basta con presidentes encargados, como en tiempos dictatoriales. Sacando las castañas con la mano del gato. Nada nuevo bajo el sol.

enero 14, 2026

Un pirata anda suelto

Foto de Greg Rosenke en Unsplash

El mundo está asistiendo atónito a un acto de piratería más propio de tiempos coloniales que creíamos haber dejado atrás. No contento con el rapto de un presidente en ejercicio, o quizás envalentonado por el “éxito” de su operación llamada “resolución absoluta”, ahora, a punta de amenazas, Trump procura hacer suyos países, organizaciones, regiones. Como un niño no conforme con su nuevo juguete, ahora va por más disparando de chincol a jote, como se llamó un humorístico programa televisivo chileno de hace ya un par de décadas.

Apenas lleva un año a la cabeza del gobierno estadounidense, pero pareciera que llevara años, por el vertiginoso ritmo que le ha impreso. Todos los días, sin parar, sale con algún pastel, con alguna novedad.

Partió afirmando que pararía la guerra en Ucrania y que con él no habría más guerras. Mentira confirmada y agravada porque la guerra en Ucrania continúa, al igual que en Gaza, y lo peor es que tiene al mundo en vilo con sus amenazas, expresiones, decisiones, que hacen dudar de que esté en sus cabales. En mi modesta opinión, esto no puede seguir así. Esto terminará mal si no somos capaces de ponerle atajo, en EEUU, así como en el resto del mundo, Su desmedido ego parece más propio de un esquizofrénico, de un narcisista, de alguien que siempre ha hecho lo que se le ha antojado. Por lo mismo, Trump es un personaje de alta peligrosidad. A continuación, paso a mencionar tan solo algunas evidencias de lo señalado.

a) En lo económico-financiero se ha lanzado contra el presidente del banco central de los EEUU (allí llamado Reserva Federal) para que haga lo que él quiere que haga: recortar las tasas de interés. Quiere destituirlo para tomar el control de la Reserva Federal y para ello no ha dudado en insultarlo públicamente, tildándolo, entre otros calificativos, de tonto y payaso. Faltó que lo acusara de comunista o socialista. Trump quiere controlar la Reserva Federal con un objetivo político, el de ganar las próximas elecciones legislativas. Es la independencia de la Reserva Federal la que está en juego. Y no menciono su comportamiento en materia  de aranceles, las que utiliza a su antojo.

b) En su conducta personal, sus relaciones y conexiones con una red criminal de pederastia que revelan los archivos de Epstein, lo retratan de cuerpo entero. Por otro lado, sus credenciales democráticas están en duda al desconocer los resultados de las elecciones presidenciales a fines del año 2020, sin prueba alguna, junto con alentar a sus adherentes a asaltar el capitolio en un intento de golpe de estado fallido.

c) En lo político tiene al mundo patas arriba intentando resucitar la doctrina Monroe (América para los americanos). Ahora quiere apropiarse de Groenlandia, que está protegido por la OTAN, organización en la que se encuentran EEUU y los países de la Unión Europea. Lo curioso es que entre las obligaciones de la OTAN está la de defender a los países que la integran de cualquier ataque que pudieren sufrir. Acá tendríamos la paradoja que si Trump decide apoderarse de Groenlandia, la OTAN debería defenderse del ataque de uno de sus miembros.   

d) Con los países de América Latina juega como un gato cazando un ratón. Nos considera su patio trasero en pleno siglo XXI. Ya ha metido mano en Venezuela, raptando a su presidente en un acto filibustero, como si viviéramos en el siglo XIX. Generoso con quienes se portan a su regalado gusto -Milei, Noboa, Bukele-, amenazante con las penas del infierno con quienes se oponen a sus designios -Petro, Lula, Scheinbaum-.

e) Está echando abajo toda la infraestructura institucional construida al término de la segunda guerra mundial para evitar, prevenir una tercera guerra mundial. Está quitándole el piso a las Naciones Unidas y a las organizaciones mundiales sectoriales que negociaban acuerdos, y que, si bien no eliminaban las diferencias de poder entre las naciones, al menos las morigeraban. Las actuaciones de Trump están orientadas a la imposición del miedo por la vía de la fuerza.

Trump representa un retroceso civilizatorio mayúsculo que aún no estamos en condiciones dimensionar adecuadamente. Por lo mismo, nos aproxima a una tercera guerra mundial. Mientras tanto, nos tiene en ascuas. ¿Qué hacer? Resistir, denunciar, confiar en que esta pesadilla llegará a su fin, en que seremos capaces de frenar la locura en que Trump nos quiere sumergir.

enero 03, 2026

Venezuela: finalmente Maduro cayó de maduro


La noticia de la captura de Maduro por parte de fuerzas especiales norteamericanas ha sorprendido a todo el mundo a pesar de que su caída se veía venir. De hecho, desde hace ya más de una década he estado escribiendo sobre Venezuela y su vía crucis, en este blog, incluyendo una columna titulada  “Maduro se cae de maduro” (leer). Por tanto, la sorpresa reside en la modalidad de su caída, de su captura, sin medias tintas, con un Trump pasándose por el aro a las Naciones Unidas, al derecho internacional, la opinión pública mundial.

En estricto rigor no debiera sorprendernos porque no es una conducta original por parte del gobierno de EEUU. Su historial de intervenciones es conocido. Lo que sorprende es su carácter desembozado. Normalmente intervenía vía testaferros. Esta vez parece no haberlos encontrados entre los miembros de las fuerzas armadas venezolanas, por lo que no le quedó otra más que hacerlo sin disimulo alguno.

Esta captura me hizo recordar la de Adolf Eichmann por parte de la agencia de inteligencia israelí, Mossad, en 1960, para ser sometido a juicio por crímenes contra la humanidad dada su responsabilidad en el asesinato de millones de judíos en el marco de la 2GM. La similitud reside en que ambos fueron capturados en sendas operaciones secretas al margen de toda consideración del derecho internacional. En ambos casos se impuso la ley del matonaje; o como diría Fernando Atria, por las buenas o las malas.

En el caso de Eichmann se lo llevaron subrepticiamente desde la capital de Argentina, Buenos Aires, a Israel, donde se le juzgó, condenó a muerte y ejecutado en 1962; en el caso de Maduro estaría en un buque de asalto anfibio de la marina estadounidense rumbo con destino a Nueva York donde enfrentaría un juicio en el que se le acusaría de corrupción, conspiración para importar cocaína y narcoterrorismo por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Esto se veía venir. Trump ya había mandado sus “avisos” bombardeando lanchas en aguas caribeñas a su regalado gusto, sin órdenes judiciales ni debidos procesos. Lo más probable es que haya intentado tentar, sobornar a uno, o más altos oficiales de las FFAA venezolanas, pero no habría encontrado ninguno disponible. Su argumento se centra en la necesidad de proteger a la población de la droga introducida por carteles del narcotráfico. A pocos se les escapa que ese argumento no es sino una argucia para apropiarse de las riquezas que posee Venezuela, centradas en el petróleo. 

El mundo político y social observa con estupor e impertérrito lo ocurrido. No faltarán las protestas, las movilizaciones, pero dudo que ellas tengan algún impacto en estos tiempos de pusilaminidad, medios de comunicación controlados por los poderes financieros y redes sociales que emborrachan la perdiz. El gobierno venezolano pondrá el grito en el cielo, pataleará, sus FFAA venezolanas se movilizarán, las organizaciones internacionales reclamarán, pero el mundo seguirá girando tal como cuando han ocurrido otras tropelías, iguales o mayores, de quienes se arrogan el rol de sheriffs, de guardianes del orden, de quienes se creen con el derecho a imponer sus condiciones.

No está de más recordar que esto se inscribe en un nuevo contexto que se está dibujando y cuyos contornos no se visualizan aún con claridad. De la 2GM emergió un mundo bipolar cuyas fuerzas dominantes eran EEUU y la URSS. Con el derrumbe de la URSS, a fines de los 80, surgió un nuevo orden monopolar o multipolar, según como se le mire, que parece estar en su fase final con la emergencia de China, la decadencia de EEUU y el intento de Rusia por abrirse paso en este nuevo mundo que se está configurando. La irrupción de Trump y los esfuerzos de Putin apuntan a resucitar viejos laureles, mientras China, con santa paciencia china se abre paso. Europa no parece saber a qué atenerse ni qué monos está pintando en esta repartija.

¿Rusia y China tomarán palco frente a la intervención estadounidense en Venezuela? Lo más probable es que así sea. Pasando y pasando. Me atrevo a conjeturar que Rusia se apropiará de Ucrania, mientras EEUU mirará al techo dejando a Europa con los crespos hechos. Y China aprovechará de recuperar Taiwán. El juego del poder en acción. Con ello ingresaríamos a un nuevo mundo, el tripolar, cuyos contornos aún están un tanto difusos.

En todo caso esta nueva bravata de Trump no creo que le salga gratis.

enero 02, 2026

Aprender a perder

Foto de Steven HWG en Unsplash

Aprendemos para saber hacer, para saber estar, para saber ser, para saber más. Aprendemos para ganar, ya sea concursos, posiciones, competencias, capacidades, pero llega una hora en que debemos aprender a perder, a aceptar, a asumir pérdidas.

La razón es simple: llega un momento en que nuestras capacidades dejan de crecer, y empiezan a decaer. Llega el minuto en que dejamos de ganar, para comenzar a perder. En unos más temprano, en otros, más tarde. Rara vez estamos preparados para encarar esta fase de pérdidas, físicas, mentales, sociales, financieras. Llega el minuto en que ya no podemos hacer movimientos que nos eran habituales; en que nuestros pensamientos se vuelven más lentos, en que los problemas de comunicación -habla/escucha- dificultan nuestra sociabilidad. En unos más rápidamente, en otros más lentamente, entramos a la etapa de las pérdidas.

No es fácil asumir la tarea de enfrentar, asimilar, aceptar dejar atrás el período de “ganar” para ingresar al de “perder”. Una tarea menos fácil que nunca porque vivimos tiempos en que se tiende a valorar a los ganadores que dejan en el camino a los “perdedores”. Para rematarla, estamos en tiempos en que se procura responsabilizar a los propios “perdedores” de su estado de tales.

Sin embargo, nadie, puede escapar al sino de tener que hacer frente a este período en que suelen resentirse las saludes ya mencionadas -mental, física, financiera, social y familiar-. Solo logran escapar a este sino quienes han fallecido antes de llegar a la fase de pérdidas.

El desafío de quienes estamos en esta fase, los llamados adultos mayores, de tercera o cuarta edad, es aprender a perder. Y quizás el primer desafío que tenemos sea el de asumir, tomar conciencia de las pérdidas, que la eterna juventud no es tal, que cada período tiene su encanto. Que así como hay pérdidas, hay ganancias, las cuales debemos buscar, encontrar, identificar. Con el tiempo podemos ganar sabiduría, experiencia, calma, paciencia, mayor disfrute de la naturaleza, de la compañía de quienes nos rodean.

Quizás no las encontremos, pero no por ello debemos intentar encontrarlas. Aprender a perder es una expresión que recogí de un interesante libro titulado “Las gratitudes”, de Delphine de Vigan, escritora francesa, donde reflexiona en torno a la vejez y la soledad.

diciembre 30, 2025

Chile ¿Qué hacer frente al nuevo gobierno?

En Chile el 2026 se inicia bajo una realidad insoslayable: que el próximo 11 de marzo del 2026 asume José Antonio Kast (JAK). Los distintos actores políticos chilenos están tratando de posicionarse frente a lo que viene, y que no es menor. Mal que mal el perfil de quien encabezará el próximo gobierno es de una derecha radical, el primero desde 1990, cuando en Chile se inició la transición política hacia la democracia.

JAK ganó la segunda vuelta en las últimas elecciones presidenciales con una votación no desdeñable, cercana al 60%. Si bien tiene una manera de ser que no se condice con la de muchos de quienes representan a la derecha radical en otros países, como Milei y Trump, su pensamiento político es afín a ellos. No por nada, a pocas horas de ser presidente electo fue a Argentina a ver a Milei.

¿Qué los une? Me atrevería a afirmar que el común denominador de ellos se centra en un anticomunismo visceral, un cierto desprecio por la democracia clásica, y una propensión hacia el autoritarismo. Para decirlo sin rodeos, una preferencia por las dictaduras, siempre y cuando no sean de “izquierda”, por una “unidad nacional” sui generis que excluye a quienes califica como enemigos internos.

Cuando hago referencia a la democracia clásica estoy identificando como tal a un esquema político donde las FFAA se encuentran subordinadas al poder político; donde los medios de comunicación son libres e independientes, concebidos como un cuarto poder; donde quien preside el poder ejecutivo y quienes integran el poder legislativo son electos mediante el voto ciudadano libre e informado; y donde existe separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, esto es, concebidos como poderes independientes.

Bien sabemos que por más que queramos endulzar la realidad, no es fácil encontrar países en los que esta democracia clásica se practique en su totalidad. Tenemos versiones más o menos cercanas, o lejanas, dadas por los más diversos factores. Lo preocupante es que estamos observando una tendencia hacia una democracia cada vez menos clásica, con crecientes rasgos autoritarios, por no decir, totalitarios o dictatoriales. A diferencia de otros tiempos, que llegaban por la vía de golpes de estado, ahora lo están haciendo por la vía del voto popular. Ya no parece necesario el golpe duro, seco, de la mano militar. Se ha descubierto una nueva vía, el golpe “blando”, el del voto, con la venia de la mayoría.

José Antonio Kast (JAK) ganó mediante el voto popular. No necesitó golpe militar alguno. Su perfil es la del clásico anticomunista. Respaldó al golpe militar, y en 1988 adhirió a la opción del Si que postulaba la continuidad del gobierno bajo el mando del innombrable. Militante de la UDI desde sus tiempos mozos bajo el influjo de Jaime Guzmán, hace unos años renuncia por considerar que estaba abandonando las ideas matrices que le dieron origen, razón por la cual opta por crear un nuevo partido político, el republicano, que dentro del espectro político nacional se ubica a la derecha de la derecha. Uno de los fundamentos de su partida de la UDI, fue por considerar que junto a RN se habían convertido en “la derechita cobarde”, abandonando las convicciones que le dieron origen.

JAK, es anticomunista, de un anticomunismo similar al del innombrable, que enarbola la bandera de una unidad nacional en el que los comunistas no tienen cabida. Por tanto, antes que adversarios políticos, son enemigos, expresión que abre espacio a su marginación, a su ilegalidad, persecución y/o exterminio. Y abre espacio a respaldar, indultar, excarcelar a quienes han sido condenados por ser los ejecutores de políticas que culminaron en acciones, que en su tiempo el diario vespertino La Segunda, sin escrúpulo alguno, se encargó de titular “Exterminados como ratas”.

No tengo razones para pensar que esta concepción política de JAK haya variado, ni se haya morigerado en estos años. A quienes no votamos por JAK, los resultados son claros: nuestros representantes en el congreso nacional están mandatados para ser opositores. Esto implica vigilar cualquier intento de romper la esencia de la democracia clásica, así como de perseguir y discriminar a las personas por las ideas que se profesen. No a la discriminación, particularmente cuando se trate de una discriminación contra los más débiles, los trabajadores, las mujeres, los niños, los adultos mayores, los indígenas, homosexuales, los inmigrantes, las minorías. Todos merecemos respeto y consideración.

En consecuencia, frente a la pregunta qué hacer frente a la llegada de JAK a la presidencia, no cabe menos que situarse en una oposición vigilante y constructiva. En la medida que JAK y su gobierno sean capaces de respetar la democracia tal como la definimos más arriba, sin eufemismos ni engaños, debe contar con nuestra más resuelta colaboración por parte de quienes nos consideramos demócratas, sin medias tintas y en el más pleno sentido del término. Por el contrario, si no resisten la tentación por sobrepasar las líneas rojas más arriba señaladas, solo cabe ejercer el rol opositor que se nos asignó.

No por azar sostengo que nuestra oposición debe ser vigilante y constructiva. Una oposición destructiva le hace un flaco favor a Chile y la democracia, desvalorizándola. El punto está en identificar ¿qué distingue una oposición destructiva de la constructiva? ¿quién establece donde termina una y empieza la otra? Pero esto ya es tema para otra columna. 

diciembre 15, 2025

Respirando por la herida

La derrota de la izquierda, del gobierno, está muy bien sintetizada por quien fue su candidata presidencial, Jeanette Jara: “la democracia habló fuerte y claro”. Es la peor derrota desde el retorno a la democracia con una diferencia de poco menos de 20 puntos porcentuales. Tendremos que morder el polvo de una derrota estrepitosa, que se dio a lo largo y ancho de todo el país, sin excepción. Previsible, pero no por ello menos amarga.

Las preguntas ¿por qué? ¿qué pasó? son inevitables y no tienen una respuesta única ni inmediata. Unos responsabilizarán a otros, y éstos a los unos dependiendo de dónde se ponga el acento. Si bien es un tanto prematuro especular en torno a las razones, puesto que aún está fresco el dolor, me es imposible soslayar algunas reflexiones que necesito compartir.  

Un dolor que emana de la resurrección del pinochetismo puro y duro de la mano de José Antonio Kast (JAK). Nunca antes había ganado alguien que para el plebiscito del 88 votara por el SI. La derecha, para acceder al gobierno pudo hacerlo recién en el 2010, de la mano, y tras un candidato que había estado con el NO a la continuidad del innombrable: Sebastián Piñera. Éste, incluso se dio el lujo de conmemorar los 40 años del golpe haciendo referencia a los cómplices pasivos. Bueno, hoy, Chile eligió, por la vía del voto, democráticamente, con un papel y un lápiz, en favor de uno de esos cómplices pasivos, por uno de los que estuvo por la continuidad del innombrable hasta el fin de los tiempos.

Chile votó por un personaje cuya visión de los DDHH se opone fuertemente a la que predominó a lo largo de estas décadas. Un personaje cuya trayectoria política habla por sí sola. Habla de unidad, tal como lo hacía el innombrable, para quien los desaparecidos no eran tales, las denuncias de torturas no eran sino patrañas del “marxismo leninismo internacional”. El pinochetismo ha vuelto por sus fueros en gloria y majestad. Duele, duele mucho. Mal que mal, qué no hicimos para sacarnos de encima la dictadura y soñar con un futuro libre de tutelajes.

Respirando por la herida no faltan quienes en vez de respirar profundo y reflexionar están queriéndonos invitar a un segundo estallido social, evento que le permitiría a Kast justificar una política de represión que le vendría como anillo al dedo; tampoco faltarían quienes, a la luz de los resultados, concluyan que estamos ante una democracia de pacotilla, burguesa, rehén de quienes detentan el poder económico.

Respirando por la herida no faltan quienes imputan la derrota a la ignorancia de los chilenos, a su poca dignidad, escasa empatía, no saber lo que quiere, y los miedos que lo acosan alentados por el clima de intoxicación generado por los medios de comunicación convencionales y las redes sociales que la derecha ha sabido gestionar magistral y macabramente.

Respirando por la herida podemos desahogarnos por la vía de imputar la derrota a una estrategia comunicacional por parte de JAK basada en la necesidad de un gobierno de emergencia para enfrentar una migración y una narco delincuencia descontrolada, como si el país se estuviese cayendo a pedazos, afirmando que el gobierno de Boric estaría siendo el peor de la historia. Estrategia comunicacional que desgraciadamente le resultó exitosa.

Respirando por la herida no faltarán quienes responsabilicen de la derrota a llevar a una candidatura comunista en un país en el que el anticomunismo está inoculado hasta la vena desde los inicios del siglo pasado, reforzado en tiempos de Gonzalez Videla y consolidado en tiempos del innombrable.

Tenemos que sacudirnos y ser capaces de asumir un mínimo de autocrítica en la forma más objetivo posible -si es que la objetividad existe en este orden de cosas-, y percatarnos que algo no hemos hecho bien para llegar a esto. Descifrar ese “algo” es la gran tarea que tendremos por delante. Tarea en la que volarán plumas, pero que será indispensable realizar si queremos resucitar, volver a ser una alternativa creible y confiable con vocación de mayoría.

diciembre 13, 2025

Entendiéndonos entre matones

Foto de Robin Veselý en Unsplash

Pablo Ortúzar, antropólogo y doctor en Teoría Política de la Universidad de Oxford, investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES) y académico de las universidades de Chile y Católica, en una entrevista para The Mercury Times (TMT) publicada el día antes de la segunda vuelta presidencial, se preguntó “¿No resulta matonesco que la izquierda plantee que si no los elegimos, ellos volverán a romperlo todo?”.

Es una pregunta apasionante, pero que conlleva un sesgo muy fuerte, tan fuerte que se le llega a ver el plumero a su autor. Es como si yo preguntara “¿No resulta matonesco que la derecha plantee que si no los elegimos, ellos volverán a romperlo todo?” ¿Acaso no han destruido sindicatos y toda organización social que amenace sus privilegios? ¿No es matonesca la grotesca desigualdad social  que destruye el tejido social?

Sería interesante saber qué entendemos por matonesco y por romperlo todo. Muy probablemente Pablo se refiere a lo que la derecha llama “octubrismo”, un vocablo que tiene un significado opuesto para la izquierda. La derecha lo asocia a la vertiente violenta, destructiva y delictiva del estallido social que se produjo el 18 de octubre del 2019 hace ya poco más de 6 años en tiempos de Piñera.

Pablo, sin querer queriendo, asocia estas acciones a la izquierda. Interesadamente confunde izquierda con lumpen. No olvidemos que por esas fechas se registró una masiva manifestación pacífica de millones de chilenos y chilenas destinada a expresar un malestar social y la necesidad de cambios profundos en el país. La derecha pone el acento en la violencia y la destrucción de bienes públicos y privados que se dieron por esos días. Para remate imputa su responsabilidad a la izquierda obviando la masividad de las protestas. Es la clásica estrategia de criminalizar las protestas, y por esta vía, limitarlas, prohibirlas, dañando un derecho inherente a toda democracia.

Pero volvamos a la interrogante de Pablo donde asume que si no gana lo romperá todo. A qué le llama “romper todo”. Sería bueno aclararlo. La izquierda no es partidaria de destruir bienes públicos y privados, sí lo es el lumpen. ¿Qué es el lumpen? ¿quiénes lo integran? ¿de dónde viene el lumpen? ¿quién lo genera? ¿es de izquierda o de derecha? Habría que preguntarle a quienes conforman el lumpen.

La palabra matonesco también me produce ruido. ¿No es matonesco amenazar con “tirar del mantel” si no salen ellos? ¿No es acaso “tirar del mantel” amenazar con invertir en el exterior? ¿o poner en jaque los puestos de trabajo? ¿No es matonesco lo hecho por Angela Vivanco? ¿por el exfiscal Miguel Guerra? ¿por el abogado Luis Hermosilla?

En síntesis, existen presiones sociales y presiones económicas, las que dependen de los poderes que se tengan. Quienes tienen poder económico ejercen presión económica, siguiendo la máxima de que “quién pone la plata, pone la música”. Quienes tienen poder social, ejercerán presión social, enfatizando la necesidad de satisfacer sus carencias, y este poder social se obtiene organizándose, adscribiéndose a organizaciones sociales -sindicatos, juntas de vecinos, etc.-.

Al poder económico le interesa debilitar el poder social, así como al poder social le interesa debilitar al poder económico. Nada nuevo bajo el sol. Lo nuevo es como nos engañamos una y otra vez.

 

diciembre 12, 2025

El desafío de avanzar, no retroceder

Con la 2da vuelta en las próximas horas, a pesar de estar fuera de Chile hace ya más de 9 meses, me es imposible dejar de expresar las reflexiones que por estos días dan vuelta en mi cabeza.

Reflexiones que giran en torno a la interrogante ¿qué hemos hecho, o qué ha pasado, para que tengamos al pinochetismo resucitado? No estoy diciendo que ya ganó, porque eso está por verse y no pierdo la esperanza de que en la puerta del horno se queme el pan. Mi interrogante apunta en otra dirección a la luz de los resultados de la 1ra vuelta presidencial y de las elecciones presidenciales donde la ultraderecha, o derecha radical, ha pasado a tener un protagonismo inédito. La derecha tradicional, histórica, ha pasado a un segundo plano.

Si bien alguien podría decir que algo similar está ocurriendo en la izquierda, no es comparable porque no es la ultraizquierda la que está llevando el pandero en el sector dado que ni el Frente Amplio (FA) ni el Partido Comunista (PC) son partidos ultras como sí lo son los partidos que están tras Kast y Kaiser. Quien representó a la ultraizquierda en la primera vuelta fue Eduardo Artes, y bien sabemos que su peso electoral fue ínfimo.

Prueba lo señalado la composición del nuevo congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, dado que la bancada más numerosa es la de la ultraderecha, mientras que la ultraizquierda no tiene representación alguna. Si alguien tiene la tentación de incluir al PC dentro de la ultraizquierda, creo que se equivoca medio a medio.  Si algo ha caracterizado al PC chileno dentro de la izquierda es su tinte conservador, institucional, legalista, del que solo se ha desmarcado cuando fue perseguido en tiempos del innombrable.

Escribo estas líneas porque veo una ultraderecha inflada, eufórica, que da por ganada la elección, cantando victoria, donde ya están pensando en la distribución de cargos, intentando definir los primeros pasos a seguir, las medidas a adoptar en lo inmediato. Se dan el lujo de afirmar que la incógnita se centra en los puntos porcentuales de diferencia con que ganarían.

Hablo de un pinochetismo resucitado porque es primera vez, desde los 90, que tenemos a un candidato presidencial pinochetista en un 100% con posibilidades de ser elegido. Todos los candidatos que durante la transición ha levantado la derecha eran versiones que buscaban desmarcarse del pinochetismo. Kast en cambio es una versión pura y dura del pinochetismo. No solo él, sino su entorno inmediato. Nadie debería llamarse a engaño al respecto.

Estamos ante un fenómeno muy curioso que uno podría entender si el país se estuviese cayendo a pedazos. Pero todo el mundo sabe que no lo  está, sino todo lo contrario. Si bien no estamos creciendo como quisiéramos, que tenemos problemas migratorios, de inseguridad, de corrupción, ellos no son de la dimensión que la derecha multiplica maliciosamente.

Basta cotejarnos con otros países para darnos cuenta que estamos arriba de un barco navegando en aguas tempestuosas que no está naufragando ni mucho menos. El próximo gobierno recibirá un país en marcha, que no se está hundiendo, que está andando. Algunos pensarán que podría andar mejor. Es posible, pero no es tarea fácil en el contexto en que estamos. Basta levantar la mirada, ver cómo están otros países para darnos cuenta.

Veo a un gobierno que en estos 4 años ha estado capeando fuertes temporales para llegar a puerto en buen pie. No olvidemos que han sido años con dos guerras en curso -la de Gaza y Ucrania-, donde la corrupción se está enseñoreando a nivel mundial de la mano del narcotráfico y en medio de un flujo migratorio de dimensiones planetarias.  

Por último, qué mejor indicador de que no estamos tan mal como se pregona insistentemente, que el flujo migratorio es hacia nuestro chilito y no al revés. Esto nos dice que en chilito se está mejor que en los otros países. En tiempos del pinochetismo eran más quienes se iban, que quienes llegaban.

Tenemos cosas que corregir, hacer mejor, bien, pero lo que no podemos ni debemos hacer, es retroceder en los avances alcanzados en estas décadas.

 

diciembre 10, 2025

Dos botones de muestra

Tal como un año atrás desapareció Julia Chuñil sin que se tenga rastro alguno de ella hasta la fecha, el pasado mes de noviembre fue encontrado muerto en su casa, Miguel Ángel Toledo Cancino, capitán en retiro de Carabineros. Hasta el día de hoy nadie sabe qué pasó. Son los misterios del Señor, los que muy probablemente se multipliquen en caso de que José Antonio Kast (JAK) triunfe en la segunda vuelta. Son los casos de los que no se habla en la llamada “prensa seria” comandada por The Mercury Times (TMT) y La Tercera (LT).

De Julia ya escribimos hace ya más de un mes (leer). De su desaparición sigue sin saberse nada. Hoy lo haré en torno a Miguel Ángel.

Miguel Ángel era un excapitán de Carabineros que al retirarse antes del 2021 se transformó en empresario en el campo de la faena forestal en el Fundo Canihual localizado en Tirúa. Como emprersario, en febrero del 2021 presenta una querella criminal en el juzgado de garantía de Temuco en contra de funcionarios de la policía uniformada (Carabineros de Chile) por los presuntos delitos de hurto organizado de madera, encubrimiento, montajes y hostigamientos. Con ello denunció públicamente la existencia de una red de corrupción y crimen organizado dentro de carabineros, al menos en la región de la Araucanía.

Respecto del robo de madera denunció la existencia de una red operada por el crimen organizado bajo la protección de carabineros activos y en retiro, incluyendo a altos mandos. El objetivo de esta red del crimen organizado era blanquear la madera robada con documentación falsa para luego exportarla.

Respecto de los montajes policiales denunció la realización de falsas emboscadas atribuidas a grupos mapuches para justificar la petición de mayor cantidad de recursos, mayor militarización, y encubrir el robo de madera por parte del crimen organizado para imputarlo a grupos mapuches.  

Estas denuncias, realizadas en febrero del 2021, generaron una investigación solicitada por Carabineros al Ministerio Público para determinar la veracidad o falsedad de sus acusaciones. Esta solicitud fue realizada porque la institución (Carabineros de Chile) estaba interesada en el esclarecimiento de los hechos que afectaban su reputación. Lo concreto es que hasta el día de hoy, de esta investigación, nada se sabe, o no se conocer resultado alguno de ella. Miguel Ángel se fue de este mundo sin saber en qué terminó su denuncia. Según el Servicio Médico Legal (SML) la causa de su fallecimiento fue un edema pulmonar agudo cardiogénico, descartándose la intervención de terceros.

Cuesta creerlo. Me hace recordar los tiempos en que se afirmaba que fulano, zutano y mengano habían fallecido al intentar fugarse. Probablemente no aguantó más. Denunciar una red de corrupción al interior de una institución no es broma, ni sin consecuencias.

Los casos de Julia Chuñil y Miguel Ángel Toledo son tan solo dos botones de muestra ocurridos en estos años. No quiero ni pensar en lo que nos espera si llega a salir JAK.

Para saber más: https://www.revistadefrente.cl/las-denuncias-de-crimen-organizado-y-corrupcion-institucional-levantadas-por-el-ex-capitan-miguel-angel-toledo-por-nicolas-romero-reeves/


diciembre 04, 2025

Jara y Kast en la recta final

Dentro de poco más de una semana tendrá lugar la segunda vuelta presidencial chilena, una elección trascendente, quizás más trascendente que nunca dadas las cartas que están sobre la mesa. Jeanette Jara (JJ) y José Antonio Kast (JAK) están en las antípodas de posturas políticas. Si no me equivoco, es primera vez que desde el inicio de la transición se enfrentan dos candidatos con posturas tan opuestas.

Confieso que me preocupa un escenario político actual en el que uno de los candidatos, JAK, representante de la derecha dura, reivindica la dictadura del innombrable. Y si uno hace un rastreo por los medios de comunicación convencionales, lo califican ya como eventual ganador. Para estos efectos se apoyan en encuestas y en los resultados de la primera vuelta logrados por los distintos candidatos. Ocupan un lenguaje en que se le da por ganador y se actúa en consecuencia, especulando con posibles ministros, con primeras medidas a adoptar.

Quienes me conocen, saben que nunca he simpatizado con el marxismo ni con el fascismo. La democracia cristiana, y sus principales líderes de antaño, Frei Montalva y Radomiro Tomic, influyeron fuertemente en mi pensamiento político. La flecha roja con las dos barras que atravesaba me representaba cabalmente, interpretándola como la fuerza humanista-cristiana destinada a superar tanto al fascismo como al comunismo.

Quienes me conocen también saben que mis preferencias, en las primarias presidenciales, estaban con Carolina Tohá. Ganó JJ en buena lid, y quienes estábamos con Carolina, no dudamos en respaldar a JJ. Su militancia en el partido comunista (PC), es todo un tema que ha sido puesto sobre la mesa en forma interesada. Para ello se ha aprovechado la fuerte dosis de anticomunismo inoculado por décadas en el país por quienes no han trepidado en defender los horrores en que incurrió la dictadura del innombrable.

Es así como hoy tenemos la paradoja de llegar a una elección en el que uno de los candidatos, JAK, representa a las fuerzas políticas que adhirieron al gobierno del innombrable, a la violación a los DDHH incurridos bajo el simulacro de que estábamos en guerra contra un “enemigo interno”. Y al frente está JJ, cuyo partido, el PC chileno, cuando ha sido parte del gobierno, nunca persiguió, torturó ni hizo desaparecer a sus opositores, como sí lo hizo el gobierno que JAK apoyó y apoya hasta nuestros días.

Este cuadro configura un escenario muy raro por decir lo menos: un candidato, JAK, que se dice demócrata, respaldó una dictadura, y una candidata, JJ, que repudia la dictadura, pero que es atacada por pertenecer a un partido, el PC, que respalda dictaduras, pero que en Chile no ha perseguido a nadie. Todo lo contrario, fue perseguido con saña, sin compasión. Las mismas iglesias cristianas tuvieron que salir en defensa de los comunistas que estaban siendo exterminados.

Tenemos un candidato, JAK, de origen foráneo, proclamando chilenidad, pero adherente a la tesis de la existencia de una guerra interna, enfrentando a una candidata, JJ, más chilena que los porotos. Tenemos un candidato, JAK, que pretende encabezar un gobierno de emergencia, como si Chile estuviese en crisis, haciendo suya la tesis de que el país se estaría cayendo a pedazos cuando los datos duros dicen todo lo contrario. Toda una paradoja como para agarrarse la cabeza.

El solo hecho de que exista la posibilidad de que gane JAK es lo que duele. Duele porque sería una suerte de golpe blando. Duele que gane por la vía de bots, mentiras esparcidas al por mayor. Duele que gane evadiendo debates, ocultando su agenda valórica. Duele que un adherente de la dictadura gane por la vía del voto. Duele que se ignoren los avances alcanzados en democracia. Duele que en democracia se vote por quien no cree en ella. Siento que se está jugando sucio.

El solo hecho de que exista la posibilidad de que gane JAK, me hace pensar, a mi modesto juicio, que estamos ante una democracia degradada, distorsionada a punto tal que está dispuesta a hacerse el harakiri.

Al frente está JJ, quien está dando la cara por Chile. En contraposición de JAK, JJ es una mujer sencilla, que viene de abajo, y que a lo largo de su vida ha dado muestra de resistencia, trabajo, tolerancia y capacidad para conversar, alcanzar acuerdos.

Si bien estas líneas tienen un tinte pesimista, no pierdo la esperanza. Los partidos hay que jugarlos hasta el final. Estamos en los minutos finales y siempre es posible remontar, dar la sorpresa, que las encuestas fallen o estén sesgadas, que la ciudadanía sea capaz de sobreponerse a las presiones mediáticas, a los bots que inundan las redes sociales.

diciembre 01, 2025

IIE la rompe … (parte 13)

Que me perdonen quienes me leen si vuelvo a recordar los inicios de la carrera de Ingeniería en Informática Empresarial (IIE), pero lo hago por dos motivos: uno, porque me tocó vivirlo con mucha intensidad y muchas ganas; y dos, porque creo que los primeros años son vitales, tal como lo fue la infancia para cada uno de nosotros. Los primeros años marcan, dejan huella y suelen ser definitorios. La vida nos puede llevar a senderos desconocidos, no previstos. Tal como en nuestras vidas una buena infancia nos provee los pilares para enfrentar el futuro, también es cierto que no lo asegura. Si insisto en esta fase del desarrollo de la carrera es porque me tocó vivirla.

Hoy quiero recordar las exposiciones y conversaciones con empresarios, altos ejecutivos y profesionales que la dirección de la carrera invitaba periódicamente para que los alumnos los conocieran y tuvieran oportunidad de intercambiar ideas e impresiones con ellos con el objetivo de que conocieran el mundo que les esperaba, el terreno laboral con que se encontrarían una vez egresados.

Es así como la dirección de la carrera se esforzó por organizar estos eventos, de los cuales me permitiré recordar una charla en particular, titulada “Historia de una empresa del sector computacional” en tiempos de la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE), hoy reconvertida en Facultad de Economía y Negocios (FEN).

La charla estuvo a cargo del dueño y alto ejecutivo de una empresa localizada en Santiago que se inició como proveedora de servicios de arriendo de equipos informáticos y que luego se expandió a la prestación de servicios informáticos. Sus clientes eran tanto empresas privadas, como públicas, tales como bancos, ministerios y municipios.

Lo que más rescato de esa conversación con los alumnos de la carrera, fue el énfasis puesto por el ejecutivo en que solemos no estar preparados para fracasar, en circunstancias que siempre está la posibilidad de equivocarnos. Insistió en que el éxito de todo emprendimiento de un nuevo negocio, empresa, o proyecto, tiende a ser precedido de varios intentos que vieron el sabor amargo del fracaso. Por ello invitaba a perseverar, a no claudicar. El éxito no llega de un paraguazo, sino que suele venir de la mano de varios fracasos, los que al final del día, no deben verse como tales, sino como pasos imposibles de soslayar. 

En tal sentido lamentó que la sociedad valore el éxito y castigue el fracaso, sin percatarse que uno o más fracasos son la antesala de todo éxito. En la ocasión también apuntó a la actitud que todo emprendedor al momento de dar curso a una idea, la de ser capaz de resistir fracasos, errores y caídas. Ellos no deben amilanarnos, sino que, por el contrario, levantarnos una y otra vez. Recalcó que aprendemos más con las derrotas que con los triunfos. Y lo ejemplificó con su propia experiencia, dado que antes de formar la empresa actual de la que es socio y gerente, incursionó y fracasó en el rubro de la ferretería, de una clínica dental y en la agricultura con una plantación de papas.

En relación a la empresa que hoy lidera, planteó que un elemento al que le concede máxima importancia está referido al clima humano que ha de imperar. Sostuvo que, si se desea que una empresa sea productiva, es imperativo que el personal se. sienta a gusto, considerado y respetado, lo que exige una organización de naturaleza horizontal antes que vertical, lo que implica confianza, la existencia canales de diálogo capaces de anticiparse a potenciales conflictos, y una política de remuneraciones consistente con lo planteado. En tal sentido expresó que una de las mayores satisfacciones que le reporta la empresa es que los trabajadores la sientan suya.

Ojalá estas charlas prosigan invitando ahora a quienes han egresado de IIE, y sus empleadores, para que cuenten sus experiencias. Dar a conocerlas a nuestros estudiantes vale oro.