Es JAK un presidente liberal? ¿o un presidente iliberal? Para responder estas preguntas deberemos saber qué es el liberalismo y qué es el iliberalismo, para identificar sus diferencias. Y una vez que tengamos claro esto, cotejarlo con el perfil de JAK. Por lo tanto, también debemos conocer este perfil, el que viene dado no solo por su actuación en calidad de presidente, sino por su trayectoria. Recién entonces podremos afirmar cuán liberal o iliberal es.
Estas
interrogantes son las que me acosan cuando se discute si JAK es un demócrata de
tomo y lomo, o no. Unos lo acusan de iliberal, otros todo lo contrario, de ser
un demócrata a carta cabal. Para descifrar este enigma, van estas líneas.
Partamos
intentando precisar qué entendemos por liberalismo. A pesar de admitir
múltiples miradas sobre él, todas ellas convergen hacia una alta valoración de
la democracia y su expresión en términos del imperio de un estado de derecho,
de una alta valoración de los derechos individuales, de la existencia de
divisiones de poderes y medios de comunicación independientes, y de elecciones
libres, periódicas y competitivas de autoridades de los poderes ejecutivos y
legislativos.
Bajo
el liberalismo, la
libertad de cada individuo encuentra su límite en la libertad y los derechos de
los demás. Esto implica que la libertad debe estar acompañada por derechos y
deberes individuales, así como la existencia de un Estado de derecho y de
límites al poder. De allí que bajo el liberalismo, que
asimilo a lo que entendemos por una democracia liberal, el poder de una mayoría
electoral está constreñido por disposiciones constitucionales destinadas a proteger libertades
individuales.
Respecto de lo que se está identificando como iliberalismo,
concepto acuñado por Fareed Zakaria[1]
en 1997, y que asocio a "democracia iliberal", describe regímenes o
líderes que mantienen elecciones libres y un marco legal formal, pero debilitan
activamente las libertades civiles, el pluralismo y el contrapeso de poderes
característicos de una democracia liberal. En consecuencia, los gobiernos con sesgo o tendencias iliberales tienden
a mantener elecciones formales, pero buscan erosionar las garantías
constitucionales, la separación de poderes, los contrapesos institucionales o
los derechos civiles. Esta erosión se da a una velocidad que depende de las
circunstancias, de los recursos disponibles, de las resistencias con que se
encuentren.
Esto
es, parece liberalismo, pero no lo es. Es liberalismo porque respeta las
formalidades propias de una democracia liberal, particularmente las asociadas a
los procesos electorales, pero tienden a minar todas aquellas garantías propias
del liberalismo y que tienen relación con el equilibrio de poderes, los
contrapesos, y los derechos individuales.
|
Concepto |
LIBERALISMO |
ILIBERALISMO |
BAJO EL ILIBERALISMO |
|
Mayoría |
Con contrapesos |
Sin contrapesos |
El poder ejecutivo electo sostiene que al obtener una mayoría en
las urnas adquiere legitimidad para gobernar sin las trabas que aspire
imponer el poder judicial, el parlamento u otros órganos autónomos. |
|
Estado de derecho |
Fortalecimiento |
Erosión |
Las leyes e instituciones se reforman o instrumentalizan para
favorecer al partido gobernante y dificultar la fiscalización o la
alternancia. |
|
Libertades individuales y prensa |
Fortalecimiento |
Erosión |
Se reduce el pluralismo político por vías legales, reglamentarias
o presupuestarias, presionando sobre medios independientes, la oposición y la
sociedad civil. |
|
DDHH |
Alta valoración |
Baja valoración |
Se privilegia la inmunidad de las fuerzas de orden, postergando
garantías individuales en aras de la seguridad ciudadana. |
|
Diversidad cultural |
Acepta |
Rechaza |
Se promueven valores morales tradicionales como el único
referente válido, ignorando la diversidad de proyectos de vida que promueve
el liberalismo cultural (derechos LGTBIQ+, feminismo o derechos
reproductivos). |
|
Globalización |
Fortalecimiento |
Erosión |
Se tiene un discurso fuertemente crítico hacia organismos
multilaterales e internacionales de todo orden que puedan interferir o
delimitar sus actuaciones. |
|
Institucionalidad política |
Fortalecimiento |
Erosión |
Se atacan los pesos y contrapesos institucionales del Estado
cuando estos chocan con sus políticas de seguridad o control fronterizo. |
|
Derechos fundamentales (expresión, movimiento, huelgas, etc) |
Fortalecimiento |
Erosión |
Se justifica la restricción de derechos fundamentales por emergencias
(económica, delictual, inmigración, terrorismo, etc.) o por “amenazas
externas” que afecten la identidad nacional o la defensa de valores
culturales tradicionales. |
De lo descrito se desprende que el iliberalismo es primo hermano del autoritarismo clásico. La diferencia entre uno y otro reside única y exclusivamente en que a este último tipo de gobiernos suele llegarse vía golpes de Estado o desembozados fraudes electorales, en tanto que al iliberalismo se llega vía elecciones sin manifiestos fraudes electorales. Pero ambos tienen en común el interés por monopolizar poder y debilitar los contrapesos institucionales, al amparo de una hipotética “unidad nacional”.
En
la segunda parte procuraré responder la pregunta del millón: cuán liberal o
iliberal es JAK a la luz de las definiciones dadas y de lo que es JAK, que es
lo que intentaré descifrar.
[1] En "The
Rise of Illiberal Democracy" (El auge de la democracia iliberal), publicado en
noviembre/diciembre de 1997
en la revista Foreign Affairs.

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