septiembre 15, 2026

Liberalismo, iliberalismo y José Antonio Kast (JAK)? (parte 2 de 2)

En un resumen muy apretado de lo visto en parte 1 (leer), donde identificamos lo que es el liberalismo y el iliberalismo, en el siguiente cuadro se presenta un cuadro comparativo entre ambas y con lo que es una autocracia o una dictadura, en relación a 3 elementos: legitimidad, separación o independencia de poderes, en particular respecto del poder judicial, y los derechos individuales:

Atributo

Democracia Liberal

Democracia Iliberal

Autocracia / Dictadura

Legitimidad

Elecciones libres y periódicas

Elecciones libres y periódicas

Coacción, fraude o ausencia de elecciones

Separación de poderes

Independencia judicial estricta

Captura o subordinación del poder judicial

Inexistente

Derechos individuales

Garantizados e inviolables

Subordinados a la mayoría o al "bien común"

Sistemáticamente violentados

Y ahora procuremos descifrar el pensamiento político, económico, social y cultural de JAK a partir de lo que han sido sus posturas, posiciones, actitudes, declaraciones en el tiempo.

En lo económico su pensamiento es claramente neoliberal, de mercado libre, partidario de un Estado mínimo, limitado a cumplir funciones de seguridad fronteriza y control policial, que no entorpezca la libre actividad económica nacional por parte del empresariado. Esta postura implica que es partidario de desregular, de privatizar, de reducir al máximo los impuestos.

En lo social ha sido partidario de la focalización de las ayudas, contrario a los derechos sociales universales, como es el acceso universal a la educación gratuita y a la salud gratuita. En el ámbito cultural está marcado por su pertenencia al movimiento schönstattiano, caracterizado por su conservadurismo católico tradicional. Ello explica su oposición radical al aborto cualesquiera sean sus causales, a la identidad de género, al matrimonio igualitario, y si me apuran, como lo fue en su momento al divorcio.

En lo político su ideario está dado por su adhesión al régimen del innombrable, poniendo el acento en su oposición al comunismo, al socialismo y a todas sus variantes. De paso, adhiere a corrientes de pensamientos nacionalistas que rechazan agendas globalistas, progresistas, woke. Su postura política es de tal radicalidad que renunció a la UDI, partido formado desde las tripas de la dictadura. Esta renuncia se explica por considerar que la UDI se había desviado de su génesis, fundando un partido, el republicano, situado a la derecha de la derecha tradicional. Quienes adhieren al partido republicano no han trepidado en calificar, tanto a la UDI como a RN, como la “derechita cobarde”.

En lo institucional su postura en favor de la seguridad nacional está marcada por su disposición para aplicar estados de excepción que le permitan posponer garantías individuales para implementar severas medidas punitivas, junto con dar cancha libre a las fuerzas de orden en el ejercicio de sus funciones. La razón de ser del Estado se limita a resguardar las fronteras y el orden público interno.

En el cuadro siguiente se incluyen las características de los gobiernos con los cuales JAK ha mostrado mayor cercanía.

Hungría

(bajo Viktor Orbán)

Caracterizado por un fuerte conservadurismo, por la necesidad de recuperar valores tradicionales, por un rediseño constitucional modificando leyes electorales, coaccionando o comprando medios de comunicación independientes y reconfigurando el poder judicial con perfiles afines. No obstante lo señalado, en las últimas elecciones fue derrotado sin atenuantes.

El Salvador (bajo Nayib Bukele)

Destacado como un modelo de "iliberalismo de seguridad". Su alta popularidad, impulsada por la drástica reducción de la violencia de las pandillas, ha ido acompañada del control del parlamento y la sala constitucional, la concentración de poderes, la suspensión temporal de garantías procesales mediante estados de excepción prolongados y la reelección presidencial a pesar de las prohibiciones constitucionales previas apoyado en la eficiencia punitiva contra la delincuencia generalizada.

Concentración del Poder Ejecutivo y estado de excepción prolongado. Para lo cual no trepida en  destituir magistrados y fiscal general, reformulación y eliminación de límites a la reelección presidencial, régimen de excepción continuo con suspensión de garantías procesales.

Todo esto lo hace aludiendo a la necesidad de imponer la Seguridad nacional, erradicación de pandillas y combate a la corrupción "casta política tradicional".

India (bajo Narendra Modi)

Se trata de un régimen etno-nacionalista mayoritario (Hindutva) con fuerte presión sobre la prensa independiente, instrumentalización de agencias fiscales/judiciales contra la oposición, leyes de ciudadanía con criterios religiosos que debilitan a las minorías. Justifica su accionar en una defensa de la identidad nacional hindú, desarrollo económico y seguridad frente a amenazas externas.

El partido gobernante (BJP) ha combinado victorias electorales masivas con presiones a medios independientes y una retórica nacionalista hindú que margina a minorías religiosas (como la musulmana) y condiciona la neutralidad del Estado.

Turquía (bajo Recep Tayyip Erdoğan)

Es uno de los ejemplos más consolidados. Mantiene elecciones altamente competitivas pero asimétricas, donde el ejecutivo domina los medios estatales, utiliza el poder judicial para procesar a líderes opositores y ha concentrado enormes poderes presidenciales tras reformar la Constitución.

Presidencialismo autocrático, control mediático y restricción a la oposición. Para ello impulsa Reformas constitucionales hiperpresidencialistas, purgas institucionales tras el intento de golpe de 2016, persecución judicial de líderes opositores, intervención en medios independientes. Todo esto lo hace amparándose en un Nacionalismo soberanista, valores tradicionales y protección frente a amenazas internas/externas.

Eslovaquia (bajo Robert Fico)

En el contexto europeo, ha mostrado tendencias iliberales mediante reformas dirigidas a clausurar fiscalías especiales anticorrupción, modificar el control estatal sobre la radiotelevisión pública y endurecer el discurso contra la sociedad civil.

EEUU

bajo Donald Trump)

Atiza la polarización institucional con una retórica contra el contrapeso judicial e integridad electoral desafiando resultados electorales con ataques contra el sistema de votación, efectuando nombramientos judiciales marcadamente ideológicos y erosionando el aparato burocrático profesional (Deep State) en base a su slogan "America First", un populismo anti-élite (anti-establishment) y  una preservación cultural tradicional.

Argentina (bajo Javier Milei)

Se caracteriza por una gobernanza mediante un uso intensivo de decretos de necesidad y urgencia (DNU) extraordinarios, una confrontación constante con el Congreso y Poder Judicial, y una permanente descalificación pública a la prensa y opositores, justificada por la necesidad de emprender una batalla cultural anti-colectivista, una emergencia económica y de desmantelar una "casta política" parasitaria.

En este listado no aparecen países como Rusia; Venezuela y Nicaragua, que en su momento podían haber sido catalogados como democracias iliberales, pero que en la actualidad han pasado a clasificarse, por parte de la mayoría de las organizaciones internacionales directamente como autocracias o regímenes autoritarios, ya que las elecciones efectuadas han dejado de ser verdaderamente competitivas.

Por otra parte, cabe destacar que JAK pertenece, o ha pertenecido, a algunas organizaciones internacionales tales como la Political Network for Values (PNfV), que defiende la familia clásica tradicional y está en contra del aborto, el feminismo y la agenda LGTB+, organización que presidió en el año 2022; la Conservative Political Action Conference (CPAC), conferencia política conservadora vinculada al trumpismo en EEUU, donde JAK ha sido expositor; en redes internacionales agrupadas en el llamado Grupo de la Cumbre Transatlántica (GCT) que articula a partidos y dirigentes de la  derecha ultraconservadora europea; y en el Foro de Madrid, alianza internacional impulsada desde España por VOX, partido de la ultraderecha española, que reúne a políticos iberoamericanos que se oponen a las ideas de la izquierda y a las instituciones multilaterales. Recientemente, en los primeros días de septiembre, este Foro de Madrid tuvo lugar en Santiago de Chile, evento que fue inaugurado por Javier Milei, presidente de Argentina, y clausurado por el mismísimo JAK (ver video).

Cotejando el pensamiento de JAK ya descrito, con su pertenencia a organizaciones internacionales y su adhesión a regímenes/gobiernos específicos, más afines al iliberalismo que al liberalismo, nos permiten afirmar que su impronta es más iliberal que liberal.

Si bien esta impronta no parece ser tan clara en sus primeros meses de gobierno, ello se debería a razones eminentemente tácticas, o por decirlo de otro modo, “el horno aún no está para bollos”. Pero una vez que “el horno esté para bollos”, todo apunta a que sus rasgos iliberales se verán fuertemente remarcados.

Observación: Este artículo ha sido escrito con apoyo de Gemini y Chatgpt.

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