agosto 11, 2024

Cayó el telón olímpico

Foto de Chris Karidis en Unsplash

A lo largo de estas semanas se han desarrollado unos juegos olímpicos que han llamado la atención por los más diversos factores. Si bien solo he podido ver tan solo ocasionalmente su desarrollo, ello no me impide escribir unas líneas sobre lo que me ha llamado la atención y que quiero compartir con quienes me leen.

Las circunstancias bajo las cuales se realizaron estas olimpíadas no eran las mejores. En lo interno políticamente pilló a Francia en ascuas, saliendo de una elección parlamentaria a dos vueltas que dejó el panorama en penumbras. Ninguna fuerza política fue capaz de alcanzar la mayoría absoluta por sí misma, forzando a la formación de un gobierno de coalición cuya composición se pospuso, implícitamente, para pasadas las olimpíadas. Francia fue capaz de posponer sus diferencias políticas internas en aras de las olimpíadas. Buen punto a favor. Por otra parte, al inicio de las olimpíadas hubo una amenaza terrorista que se sorteó mediante un inédito despliegue policial para asegurar la tranquilidad y el normal desarrollo de las olimpíadas.  

Por otra parte, cabe destacar que las olimpíadas se realizaron con la activa participación de deportistas que representaban a dos países enfrascados en sendas guerras: Ucrania e Israel. Las guerras no fueron impedimento para que estos países estuvieran presentes en las olimpíadas que representan todo lo contrario, todo un símbolo de paz. Mirando la tabla que se acompaña, la participación de Ucrania no fue trivial desde el momento que se posicionó en el lugar 22 con un total de 12 medallas,3 de ellas de oro; Israel por su parte obtuvo 7 medallas, una de oro.

Si bien EEUU es el país que obtuvo mayor número de medallas, superando en un 30% al país que le sigue, China, éste último país logró igualarlo en la cantidad de medallas de oro (40), lo que no deja de ser un indicador del peso que está adquiriendo China en el concierto mundial. Quien pensaría que en tan solo medio siglo, China no solo se empinaría en la cúspide del deporte, sino en el ámbito político, tecnológico y económico mundial.

Estas olimpíadas han tenido un marco espectacular, y no es para menos. Los franceses le sacaron brillo a la belleza de Paris y de Francia en general, y abrir todo el país a las olimpíadas, y llevarlas a cabo no solo en los estadios, sino en sus calles, avenidas y ríos para deleite y disfrute de los turistas, los propios franceses, y de todo el mundo que tuvo el privilegio de seguir su realización por la televisión.

A lo anterior imposible pasar por alto la capacidad de gestión que demostraron los franceses para organizar un evento de esta envergadura con un soporte tecnológico que no mostró fisuras. Espectacular no solo en materia de gestión, planificación y organización. El éxito además se hizo extensivo al campo deportivo, donde Francia se posicionó en el quinto lugar en número de medallas de oro (16) y en cuarto lugar en el total de medallas ganadas (64).

A lo señalado debo agregar que me llamó la atención la belleza de muchos deportes que lindan con lo artístico como el ballet acuático, las acrobacias gimnásticas, y los records batidos. Haciendo el símil con un iceberg, lo que vimos fue la participación de los deportistas en escena, pero no vimos lo que hay bajo el iceberg: horas y más horas de entrenamiento, trabajo y esfuerzo por parte de los deportistas. Nada fue por azar.

Sin duda que las olimpíadas han dejado de tener el carácter amateur que tuvo en sus inicios. El mundo del negocio se ha insertado en él, vía patrocinios y apoyos publicitarios. Hoy parece imposible estar presente en una olimpíada sin un apoyo económico público, privado o familiar que permita a los deportistas dedicarse en exclusiva al deporte de sus amores.

Por último, quiero resaltar  el positivo ejemplo de diversidad e integración racial que nos han dejado estas olimpíadas fruto de sucesivas migraciones que dejan su huella en los países receptores. Chile no fue una excepción: uno de sus dos medallistas, fue un migrante cubano que hizo de Chile su patria.

Tabla medallera final

País

oro

plata

bronce

total

1 Estados Unidos

40

44

42

126

2 China

40

27

24

91

3 Japón

20

12

13

45

4 Australia

18

19

16

53

 

5 Francia

16

26

22

64

6 Países Bajos

15

7

12

34

7 Gran Bretaña

14

22

29

65

8 Corea del Sur

13

9

10

32

9 Italia

12

13

15

40

10 Alemania

12

13

8

33

11 Nueva Zelanda

10

7

3

20

12 Canadá

9

7

11

27

13 Uzbekistán

8

2

3

13

14 Hungría

6

7

6

19

15 España

5

4

9

18

16 Suecia

4

4

3

11

17 Kenia

4

2

5

11

18 Noruega

4

1

3

8

19 Irlanda

4

0

3

7

20 Brasil

3

7

10

20

21 Irán

3

6

3

12

22 Ucrania

3

5

4

12

23 Rumania

3

4

2

9

24 Georgia

3

3

1

7

25 Bélgica

3

1

6

10

26 Bulgaria

3

1

3

7

27 Serbia

3

1

1

5

28 Chequia

3

0

2

5

29 Dinamarca

2

2

5

9

30 Azerbaiyán

2

2

3

7

30 Croacia

2

2

3

7

32 Cuba

2

1

6

9

33 Baréin

2

1

1

4

34 Eslovenia

2

1

0

3

35 China Taipéi

2

0

5

7

36 Austria

2

0

3

5

37 Hong Kong, China

2

0

2

4

37 Filipinas

2

0

2

4

39 Argelia

2

0

1

3

39 Indonesia

2

0

1

3

41 Israel

1

5

1

7

42 Polonia

1

4

5

10

43 Kazajistán

1

3

3

7

44 Jamaica

1

3

2

6

44 Sudáfrica

1

3

2

6

44 Tailandia

1

3

2

6

47 Etiopía

1

3

0

4

48 Suiza

1

2

5

8

49 Ecuador

1

2

2

5

50 Portugal

1

2

1

4

51 Grecia

1

1

6

8

52 Argentina

1

1

1

3

52 Egipto

1

1

1

3

52 Túnez

1

1

1

3

55 Botsuana

1

1

0

2

55 Chile

1

1

0

2

55 Santa Lucía

1

1

0

2

55 Uganda

1

1

0

2

59 República Dominicana

1

0

2

3

60 Guatemala

1

0

1

2

60 Marruecos

1

0

1

2

62 Dominica

1

0

0

1

62 Pakistán

1

0

0

1

64 Turquía

0

3

5

8

65 México

0

3

2

5

66 Armenia

0

3

1

4

66 Colombia

0

3

1

4

68 Kirguistán

0

2

4

6

68 Corea del Norte

0

2

4

6

70 Lituania

0

2

2

4

71 India

0

1

5

6

72 República de Moldavia

0

1

3

4

73 Kosovo

0

1

1

2

74 Chipre

0

1

0

1

74 Fiyi

0

1

0

1

74 Jordania

0

1

0

1

74 Mongolia

0

1

0

1

74 Panamá

0

1

0

1

79 Tayikistán

0

0

3

3

80 Albania

0

0

2

2

80 Granada

0

0

2

2

80 Malasia

0

0

2

2

80 Puerto Rico

0

0

2

2

84 Costa de Marfil

0

0

1

1

84 Cabo Verde

0

0

1

1

84 Equipo Olímpico de Refugiados

0

0

1

1

84 Perú

0

0

1

1

84 Catar

0

0

1

1

84 Singapur

0

0

1

1

84 Eslovaquia

0

0

1

1

84 Zambia

0

0

1

1

 

agosto 07, 2024

La izquierda debe ser ética y democrática

Foto de Jorge Brito en Unsplash

El título de esta columna se lo debo a un gran amigo que conocí unos meses después de llegar a Chile, en 1962 poco después del campeonato mundial de futbol.

Lo que está ocurriendo en Venezuela es una nueva oportunidad para reflexionar en torno a lo que es, o debe ser un gobierno de izquierda. El chavismo surge a fines del siglo pasado fruto de la corrupción a la que se llegó luego de sucesivos gobiernos socialdemócratas y socialcristianos. Nace con arraigo popular, con un pueblo dispuesto a defenderlo en el 2001 ante un conato de golpe de la derecha venezolana con apoyo de EEUU. El chavismo aparece para implementar un proyecto bolivariano, democrático y ético, por lo mismo, de izquierda.

Del entusiasmo de entonces, en poco más de dos décadas, no queda nada. Todo lo que prometía el chavismo se lo llevó el viento. La muerte de Chávez no hizo sino acelerar un proceso de descomposición que ha desembocado en la tragedia actual marcada por la burocratización, la corrupción, el narcotráfico y el caudillismo. Todo esto, al amparo de la renta petrolera que hizo su trabajo demoledor para echar por tierra un proyecto, el bolivariano, que en su momento abrazó la izquierda. Proyecto que en su origen alentó esperanzas, y que hoy vemos agonizar. Su implementación hoy avergüenza a gran parte de la izquierda. Desgraciadamente no es el primero ni será el último en malograrse en tanto la izquierda no encuentre su cauce.

Y no es para menos. La izquierda, como titulo esta columna, debe ser democrática y ética. Las derrotas de la izquierda no son derrotas de su deber ser: democrática y ética. No olvidemos que el ideal democrático se opone al autoritarismo, al militarismo, al caudillismo, a la concentración del poder.

Por su parte, la ética se opone a la lógica del todo vale en toda circunstancia o dependiendo de las circunstancias. La izquierda es ética, o no es izquierda, así de simple. La ética en la izquierda es crucial, en su ideario y en el comportamiento de sus adherentes. Una ética que implica comprometernos con la verdad, la honestidad, la solidaridad. Esto significa no mentir, ser honestos, ser solidarios con quienes sufren, con los desvalidos, con los postergados, no dejarse corromper. Una ética donde la acción política está destinada a servir, no a servirse ni usufructuar de ella. Una ética incompatible con la corrupción y el oportunismo, que no concibe al Estado como un botín a capturar. Una ética que no se ampara en bloqueos, boicots o agresiones para justificar lo injustificable.

La izquierda debe ser leal con la democracia, sin dobleces ni fisuras; debe ser leal con una ética capaz de distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo justo de lo injusto, el buen trato del mal trato a los demás. Visto lo expuesto, todo proyecto que se precie de izquierda debe ser democrático y ético, cualesquiera sean las circunstancias.  De lo contrario no es izquierda.

No es de izquierda hacer la vista gorda al clientelismo, el autoritarismo, la identificación del Estado con uno o más partidos políticos; sí lo es, respetar y promover la autonomía y participación de las organizaciones populares, sean éstas, juntas vecinales, centros de madres, sindicatos u otras.

Bajo estos parámetros, se desprende que el gobierno de Venezuela bajo la conducción de Maduro, se cae de maduro que no es democrático no ético. Por lo mismo, no es de izquierda. 

julio 30, 2024

Venezuela perdida en su laberinto

Foto de Micho en Unsplash

Las esperadas elecciones venezolanas tuvieron lugar y ahora en vez de certezas, prima la incertidumbre, la incredulidad, la duda existencial.

La razón de ello es que no obstante que el Consejo Nacional Electoral (CNE) entregó los resultados, lo hizo tardíamente y sin respaldo alguno. a ello cabe agregar que la mayoría de quienes conforman el CNE tienen su corazón inclinado hacia quien declaró ganador. Explicaron la tardanza por un hipotético atentado terrorista informático electrónico procedente de Macedonia del Norte, país localizado en el sureste europeo, en la península balcánica. Habría que tragarse varios analgésicos para creerlo.

Pero bueno, creámoslo, no es algo imposible mirando el mundo como está, y en el que son elegidos personajes inverosímiles, tales como Bolsonaro, Putin, Milei, Trump. La lista no termina acá, pero no sigo para no abrumarlos. Lo importante es que finalmente dieron los resultados que resultaron ser lapidarios. Según el CNE, por Maduro habría obtenido 5.150.092 votos (51,2%), y su principal contendor, González, tan solo un 44,2% del total de votos escrutados. Por su parte, el comando opositor ha objetado tales resultados, entregando sus propios cómputos, que dan cuenta de resultados diametralmente opuestos, dando por ganador a González con 6.275.182 votos (68%), teniendo escrutadas el 73,2% de las actas electorales.

Frente a tamaña diferencia en los resultados entregados por un organismo oficial y otro no oficial, lo que cabe es remitirse a las actas electorales, las que aún permanecen en la penumbra, lo que solo contribuye a crispar aún más un ambiente que ya venía caldeado por el desafío que implicó la eliminación por secretaría de la candidatura de Machado, la unidad opositora, y las declaraciones previas a la contienda electoral por parte de Maduro en las que señalaba que si no ganaba habría un baño de sangre. Todo esto auguraba un desenlace como el que se está viendo.

En la noche del domingo, a medida que pasaban las horas y los resultados no salían, no pude dejar de recordar la noche del 5 de octubre del 88 en Chile cuando el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, General Matthei, reconoce el triunfo del NO. Recién en ese minuto el país respiró aliviado, abortando todo intento de perpetuación de la dictadura. De allí que este domingo por la noche, pensé que quizás alguno de los generales de las FFAA venezolanas, se desmarcara saliendo a desmentir al CNE. Pero ello no ocurrió, y ahora pasadas las horas, el comandante en jefe de las FFAA de Venezuela, sale públicamente a refrendar los resultados entregados por el CNE y su respaldo irrestricto a Maduro.

La izquierda mundial está sumida en el desconcierto y qué mejor símbolo que las posiciones que sustentan los partidos comunistas de Chile (PCCh) y Venezuela (PCV): mientras el primero respalda a Maduro, el segundo lo rechaza. Lo que está sobre la mesa no es menor. Está en discusión lo que se entiende por democracia y por dictadura.

Maduro le ha hecho un flaco favor a la izquierda. No es el primero, y dudo que sea el último. Es un fiel reflejo de una izquierda perdida en su laberinto. Maduro está logrando lo que la derecha no pudo: facturar a la izquierda.

 

 

julio 28, 2024

A propósito de la Constitución

Foto de Mikhail Pavstyuk en Unsplash

A propósito de la constitución que nos rige, retocada bajo el gobierno de Lagos, un amigo que vive en Europa me escribió diciendo que “probablemente Lagos no se sentía con el respaldo suficiente para borrarla de un plumazo”. Efectivamente, en sentido estricto, la constitución actual no es la del innombrable, sino que reformada, o retocada por Lagos. Así y todo, se la sigue conociendo como la del innombrable por más que ahora lleve la firma de Lagos. Lo interesante, es que mi amigo piensa que Lagos quizás no fue más allá por no sentir el respaldo suficiente para elaborar una nueva constitución sin tomar en cuenta la vigente.

Efectivamente, se limitó a hacer aquello que sí se podía hacer. Como diría Bill Clinton, “es la política estúpido” (Clinton a propósito de no recuerdo qué, dijo “es la economía, estúpido”). En este caso es la política concebida como el arte de lo posible. Y bueno, todo lo que ha ocurrido en estos años por dotarnos de una nueva constitución, para borrarla de un plumazo, han sido infructuosas porque no existe el respaldo suficiente para ello.

Así como en ese tiempo, en la primera década del presente siglo, Lagos no tenía respaldo suficiente para cambios mayores, ahora, dos décadas después, sigue sin haber respaldo suficiente para tales cambios. Seguimos entrampados, perdiendo el tiempo en intentos fallidos. Lagos se limitó a hacer lo que se podía hacer, lo que no hay que menospreciar.

Lo concreto es que no sacamos nada con seguir imputando a la actual constitución los males que padecemos, que por lo demás puede que sean males que van más allá de la constitución, que tengan que ver más con una manera de ser, la de andar tropezando más de una vez con la misma piedra.

 

julio 27, 2024

Dándonos vuelta en torno al voto voluntario u obligatorio, y las sanciones

Foto de Mick Haupt en Unsplash

Sobre el voto voluntario u obligatorio y las sanciones a aplicar, lo peor que nos puede pasar, es legislar con calculadora en mano, viendo cómo vamos en la parada. Por ello me permitiré recordar la evolución que hemos experimentado en Chile.

Para el histórico plebiscito del 88 la inscripción para votar era voluntaria, y una vez inscrito, el voto era obligatorio. Esto fue así por más de dos décadas. La épica de fines de la dictadura nos convocó a inscribirnos en los registros electorales para poder votar con miras a derrotar al innombrable con un papel y un lápiz, sin odio, sin violencia, pacíficamente.

Con el tiempo, la épica de entonces fue amainando. Es así como el universo electoral fue envejeciéndose y reduciéndose, porque los jóvenes se resistían a inscribirse para no verse “condenados” a votar de por vida dado que el voto tenía carácter obligatorio.

En vista de lo expuesto, en los inicios de la década del 2010 se acordó la inscripción automática y el voto voluntario de manera tal que, no siendo obligatorio votar, para cada elección cada uno viera si votar o no, decisión que vendría dada por las circunstancias y las ofertas disponibles.

En este nuevo esquema el cuerpo electoral se amplió significativamente, dado que incorporó a quienes no estaban inscritos, mayoritariamente jóvenes que se resistían a inscribirse voluntariamente. Como ahora el voto era voluntario, se suponía que habría un mayor esfuerzo por parte de los candidatos por atraer a quienes tradicionalmente no votaban por no estar inscritos. Es así como la totalidad de la población en edad de votar tendría, por primera vez, la oportunidad de expresarse en las contiendas electorales que se avecinaban.

Desde que se implementó el sistema de voto voluntario, la abstención ha estado en alza, como consecuencia del desencanto y desprestigio que ha alcanzado el quehacer y la clase política. El resultado no ha podido ser más frustrante dado que en tanto menos votan, más peso tiene el voto de quienes sí votan. Esto implica que quienes no votan, delegan la decisión de quienes nos representen en los que votan.

Lo ocurrido no hizo sino confirmar una tendencia desde antes que se instaurara el voto voluntario bajo el sistema de inscripción voluntaria y voto obligatorio que ya mostraba signos de fatiga. Mientras antes el desinterés se expresaba por la vía de la no inscripción, posteriormente se expresó por la vía de la abstención. Es así como a fines de la década del 2010, nos encontramos con que dos de cada tres habilitados para votar, no votaban.

Este fenómeno sería ilustrativo de que un cierto malestar nos atraviesa, que la política que ha emergido en estas décadas no es el espacio esperado, que la política actual se halla sumergida en negociaciones, transacciones bajo cuerda, a espaldas de los ciudadanos de a pie, comunes y corrientes. Y para resolver esto, la clase política no ha encontrado nada mejor que forzar las cosas implementando la inscripción automática y el voto obligatorio que nos rige desde comienzos de esta década.

Todo esto al amparo de que el voto es consustancial a una democracia a firme, de que el voto es no solo un derecho, sino un deber. Muy cierto por lo demás, pero si miramos los resultados de las últimas contiendas electorales con voto obligatorio, ellos dan cuenta de un fuerte rechazo a lo que se propone, como fue el caso de los dos proyectos constitucionales que nos presentaron quienes nosotros habíamos escogido para que los elaboraran.

Los sistemas de voto voluntario u obligatorio tienen sus respectivas ventajas y desventajas. En principio me inclinaba por el voto voluntario pensando que forzaría a mejorar la oferta de los candidatos en carrera para atraer a los votantes. Sin embargo, esta mejora esperada no se produjo, y la abstención se mantiene elevada. De allí, que se resolviera implementar el voto obligatorio forzándonos a votar por la opción que consideremos menos mala.

Respecto de las sanciones pecuniarias a aplicar, en la práctica se suelen llevárselas el viento por los más diversos motivos. Parecieran ser más plausibles aquellas sanciones que limitan el acceso a bonos o a servicios públicos a los cuales se tendría derecho si votaran. La experiencia internacional es bastante ilustrativa al respecto.

Esto debiera venir de la mano de la exigencia a quienes son elegidos, ya sea senadores, diputados, alcaldes, concejales, consejeros regionales, alcaldes o gobernadores, a adscribirse a servicios de educación y salud públicos.  Esto es, que sus familias estén en Fonasa y sus hijos estudien en establecimientos educacionales públicos. Todo esto, para asegurar que dicten leyes y/o gestionen tales servicios públicos de manera tal que funcionen apropiadamente, esto es, eficaz y eficientemente, y no al revés.

  

julio 15, 2024

Desde Pimpinelas (Concón)

Estamos en Concón, en calle Pimpinelas invitados por un gran compañero de mis tiempos de estudiante universitario cuya amistad hemos logrado conservar a pesar del paso del tiempo y la distancia. El viaje a Concón lo hice mientras España jugaba la final de la Eurocopa contra Inglaterra que España ganó finalmente, no sin dificultades, en justa lid. En tenis, también ganó el español Alcaráz en Wimbledon, doblegando a Djokovik, en una soberbia actuación. Por la noche tuvo lugar la final de la copa América entre Argentina y Colombia que ganó, muy merecidamente, a mi juicio, Argentina por más que los colombianos insistieran que les robaron el partido. Uruguay terminó en tercer lugar al vencer a Canadá. Los uruguayos quedamos con sabor a poco porque, dadas las expectativas que nos habías forjado, aspirábamos a más. Sin embargo, tengo la sensación que el tercer lugar hace justicia porque tanto Argentina como Colombia fueron más.

El entusiasmo, la convocatoria y la cobertura generada en los medios de comunicación por ambas copas, me llevan a pensar que si Marx viviera hoy, en vez de afirmar que la religión es el opio de los pueblos, tengo la impresión que diría que el futbol es el opio de los pueblos.

Quienes seguimos la organización de la copa América no podemos dejar de señalar que dejó mucho que desear, poniendo al desnudo la debilidad de EEUU para enfrentar contingencias imprevistas como el desborde de público. Pero donde reveló el país que es, fue el fallido atentado contra Trump que, curiosa o casualmente, le está despejando el camino y catapultándolo a la presidencia que al paso que vamos ganará por paliza a falta de contendores.

Con el atentado Trump logra hacer olvidar todos sus problemas con la justicia y el asalto al capitolio por parte de sus huestes, emergiendo como la figura que tanto atrae a los estadounidenses: la del sheriff, la del llanero solitario, que por sí solo resuelve todos los problemas habidos y por haber. El mismo Trump le pone sal y pimienta de su cosecha declarando “se supone que debo estar muerto”. Por tanto, EEUU debiera estar respirando aliviado porque sería un resucitado para cumplir el destino que el Señor le ha asignado a su paso por esta tierra: Make America Great Again. En la convención republicana que ha tenido lugar al día siguiente, Trump le ha sacado lustre al atentado, tan lleno de interrogantes como tantos otros atentados similares. Interrogantes que el tiempo no logra dilucidar y que solo abre espacio a especulaciones de la más diversa índole. Bastó matar al supuesto autor del disparo que le rasgó la oreja para que lentamente le echemos tierra al tema. Como diría alguien: matando la perra se acaba la leva.

El atentado nos confirma el tipo de país que es EEUU, un país armado hasta los dientes, con una policía que deja mucho que desear, donde las leyes son extremadamente laxas en materia de tenencia de armas gracias a la influencia que tiene la poderosa asociación norteamericana de rifles en el ámbito político. Influencia que ha impedido la aprobación e implementación de leyes que limiten la posesión de armas.

julio 09, 2024

¿Qué pasó en Francia?

Foto de Chris Karidis en Unsplash
Este fin de semana tuvo lugar la segunda vuelta electoral francesa para elegir a los 577 diputados de la Asamblea Nacional. La primera vuelta tuvo lugar tan solo una semana atrás. Cabe recordar que estas elecciones se dieron porque Macron tomó la decisión de disolver la Asamblea Nacional ante los magros resultados que obtuvo su partido (Ensemble) en las últimas elecciones de representantes ante el parlamento europeo. Macron se jugó al todo o nada para detener el auge de la ultraderecha encabezada por Le Pen y la caída de su movimiento político.

Cabe destacar que el sistema electoral francés está dividido en 577 distritos donde cada distrito elige un diputado. O sea, estamos ante un sistema uninominal. La razón por la cual hay dos vueltas es porque para ganar en primera vuelta es necesario obtener la mayoría absoluta, esto es, más del 50% de los votos. En aquellos distritos donde nadie haya alcanzado la mayoría absoluta, procede una segunda vuelta adonde no van las dos primeras mayorías, sino todos los que hayan obtenido más de un 12,5% de los votos. Esto implica que a la segunda vuelta pueden concurrir más de 2 candidatos. Generalmente siguen en carrera 3 a 4 candidatos.

Lo que ocurrió en la primera vuelta de hace poco más de una semana, fue que el partido ultraderechista (RN) obtuvo la primera mayoría en 294 distritos, pero la mayoría absoluta solo la alcanzó en 76 distritos. Por tanto, en 501 distritos se tuvo que realizar una segunda vuelta entre todos los candidatos que obtuvieron más del 12,5% en la primera vuelta.

Los resultados de la primera vuelta encendieron las alarmas en las fuerzas opositoras al RN, agrupación identificada con una ultraderecha nacionalista, antiinmigración, antieuropea. Con un 33% de la votación nacional, RN ya tenía en el bolsillo 76 diputados electos, y solo le bastaba elegir 213 diputados más en la segunda vuelta (de 501 diputaciones que seguían en juego) para alcanzar la mayoría absoluta por sí sola en la Asamblea Nacional que le permitiría gobernar en solitario, sin necesidad de hacerlo en coalición con otros partidos. Tal como estaban las cosas todo encaminaba hacia allá dado que en todos los distritos RN había alcanzado la primera mayoría, la que esperaba confirmar en la segunda vuelta.

Sin embargo, entre la primera y segunda vuelta se produjo un hecho inédito. Las fuerzas de izquierda, el Nuevo Frente Popular (NFP), y las de centro (Ensemble) de Macron, tomaron una drástica decisión, la de dejar en carrera a aquellos candidatos con mayor proporción de votos, bajando a los demás. La consecuencia inmediata fue que a la segunda vuelta concurrieran, en la gran mayoría, tan solo dos candidatos, el lepenista y uno del NFP o de Ensemble.

Con esto se aspiraba evitar el triunfo del candidato lepenista concentrando los votos en un único candidato al frente. Fue una apuesta arriesgada porque nada aseguraba que allí donde iba un candidato macronista fuese respaldado por la izquierda o donde iba un candidato del NFP obtuviese los votos de los macronistas.

Los resultados de la segunda vuelta señalan que la decisión fue acertada desde el momento que logró revertir lo que se veía venir. De ser la primera mayoría en la primera vuelta, RN quedó relegada a la tercera mayoría, pasando la izquierda representada por NFP a ser la primera mayoría. Esto queda reflejado en los resultados finales, que permiten al NFP tener 182 diputados; a Ensemble, 168 diputados; y a RN, 143 diputados. La NFP fue la gran ganadora en esta segunda vuelta.

De momento logró impedirse que RN alcanzara la mayoría absoluta, pero nadie por sí sola la tiene, por lo que el próximo primer ministro tendrá que gobernar en coalición. Es claro que nadie querrá gobernar en coalición con RN, pero no es claro que el NFP sea capaz de hacerlo con Ensemble. Por lo demás, el NFP no es un frente monolítico, dado que en él conviven fuerzas disímiles (Francia Insumisa, PC, PS y Verdes que recelan fuertemente entre sí).

En consecuencia, lo que viene, está por verse.

julio 03, 2024

Chile y Uruguay en la Copa América

La Copa América que se está desarrollando en EE. UU., no ha estado exenta de sorpresas, así como de hechos que se daban por sentado. La eliminación de Chile en la primera ronda no se esperaba, aunque tampoco se daba por hecho su clasificación. La clasificación de Uruguay, sí se daba por hecho por los antecedentes que traía consigo como por la serie que le tocó dado que sus rivales -Panamá, Bolivia y EE. UU.- eran totalmente accesibles.

Para que nadie se llame a engaño, quien escribe tiene a Uruguay por país natal y a Chile por país adoptivo: quien escribe quiere a los dos países, y cuando juegan entre ellos, se me parte el alma, pero al final del día, manda el país natal, en el que nací y viví mi infancia, allí donde jugaba en la calle, con pelota de trapo y haciendo arcos con sendas piedras, cuando había pocos coches que enlentecían su paso para darnos tiempo a detener el juego.

Lamentablemente, Chile ha retrocedido respecto de lo que fue su generación dorada en tiempos del loco Bielsa. Retrocedido en todos los planos. Volvió a su tradicional sequía en materia de goles, volvió a jugar más en territorio propio que en el del rival, volvió a sembrar inseguridad, volvieron a reaparecer mil y una excusas a las que estábamos acostumbrados en el pasado: el árbitro, el VAR, el rival, la cancha y/o el tiempo. Todo esto era inevitable, absolutamente previsible si consideramos que no ha existido planificación alguna, no hay proyecto de largo plazo, ni trabajo en la cantera. Siempre apostando al chiripazo, al Espíritu Santo, nunca al trabajo serio, de largo plazo. Lo alcanzado en el mundial del 1962 fue fruto de un proceso, de un trabajo de largo aliento de la mano de Riera. La generación dorada parece haber sido una excepción.

Uruguay, por el contrario, ha dado un salto cualitativo enorme, de la mano Bielsa, cuyo estilo de juego le viene como anillo al dedo a los jugadores uruguayos y a la afición, no solo la uruguaya, sino mundial. Un estilo de juego limpio, veloz, de ataque, de presión, alegre. Uruguay y Bielsa dieron en el clavo al encontrarse. Están hechos el uno para el otro.

Se me dirá que aún no se ha ganado nada. Es cierto desde el punto de vista que no se ha ganado título alguno. Y no es cierto desde el ángulo del espectáculo. Hoy Uruguay da espectáculo, da gusto ver cómo se para en la cancha, la entrega y velocidad de sus jugadores, la limpieza de sus acciones que contrasta con las que se conocían, cuando su fama estaba dada por la brusquedad y lentitud. La única impronta que conserva, y a mucha honra, es la garra charrúa, el amor por la camiseta y la calidad natural que poseen quienes nacen prácticamente con una pelota de trapo en sus pies.

Bielsa tiene detractores en Uruguay por los más diversos motivos: porque no incluyó a Cavani, porque solo a última hora subió a Suárez, a quien le ha dado pocos minutos, porque no mira la cámara, porque se le han ido colaboradores, porque lo logrado hasta ahora es mérito de los jugadores, no de él. Porque no contesta, porque contesta mal. Palos porque bogas, palos porque no bogas. Por lo que sea, no faltan quienes no son capaces de asumir la responsabilidad de Bielsa en el juego que tiene Uruguay hoy por hoy.

Más allá de los resultados, de cómo termine esta copa América, de cómo terminen las eliminatorias para el próximo mundial, Uruguay, su forma de jugar, su estilo, su impronta, es de admirar, deleita la vista. Eso de pararse de igual a igual ante quien sea, de no dar por ganado ni perdido partido alguno, rima con la celeste.

El final del día, la gran lección que se nos está dando, es que lo que importa es el proceso, antes que los resultados. En el proceso, en el trabajo de trastienda, está la madre del cordero. Lo demás es irrelevante, es exitismo, es inmediatismo que se lleva el viento. En la consistencia, la perseverancia y la convicción en el proceso que se está llevando a cabo está la clave de todo, siendo el resultado de todo esto lo menos relevante, aunque se crea lo contrario.

 

junio 28, 2024

Pildoritas

El primer debate presidencial en EEUU de cara a las próximas elecciones dejó al desnudo la decadencia en que está sumido el país. Parece mentira que los estadounidenses sean incapaces de poner en carrera a otros candidatos. La imagen que encabeza esta columna es muy ilustrativa de la coyuntura en que se encuentra no solo EEUU, sino que el mundo. Mal que mal, la influencia de EEUU en el concierto mundial sigue siendo de peso y no nos es indiferente. Un candidato, el republicano ha batido récord de mentiras, en tanto que el candidato demócrata no sé si sabe dónde está parado. Sospecho que tal como están las cosas, salvo que el partido demócrata tenga el valor de poner a otro candidato en la papeleta, Trump ganará por paliza las próximas elecciones.

Mientras tanto, en Bolivia se vio frustrado lo que parece haber sido un golpe de pacotilla con el objetivo, tal como explicitó quien fuera el comandante en jefe del Ejército, de “reforzar la democracia”. Posteriormente, el mismo comandante habría sostenido que el propio presidente Arce le habría pedido el golpe, lo que implicaría un autogolpe. Pareciera que las mentiras y los eufemismos andan a lo orden del día.

En Chile, Jadue, alcalde comunista de Recoleta celebra su cumpleaños en prisión, mientras el abogado Hermosilla, experto en trabajar tras las bambalinas en las designaciones de candidatos a cargos en los más diversos ámbitos, continúa libre de polvo y paja. Ya nadie sabe para quien trabaja.

Como si esto fuera poco para entretenernos el almanaque, tanto en nuestro continente como en Europa se desarrollan sendas competencias futbolísticas, la copa América y la Eurocopa. Chile sufriendo un proceso de transición de una generación dorada que está viviendo su ocaso para dar paso a otra que aún no se asienta. Si bien Chile ya no juega arratonado, aguantando el marcador, ha dejado de lado ese juego intenso, al ataque, que tenía en tiempos del loco Bielsa cualquiera fuera el resultado y el rival. Característica que tiene hoy el seleccionado de Uruguay, dirigido por el mismísimo Bielsa.

Son tiempos líquidos, volátiles, inciertos, inseguros,

junio 25, 2024

El modelito económico (parte 1)

Foto de Eilis Garvey en Unsplash
Esta columna consta de 3 partes, siendo esta la primera, y fue escrita en las postrimerías de la década de los 80, esto es, hace 35 años. La reproduzco, porque ilustra los tiempos que se vivían y porque creo que mantiene plena vigencia. En la columna, cuando hablo de la oposición estoy haciendo referencia a lo que después sería la Concertación.

Está de moda afirmar que el actual modelo económico imperante en Chile debe ser mantenido y reafirmado, si es que se desea un desarrollo sostenido, continuado y estable en nuestra economía. Incluso personeros de la oposición no resisten la tentación de considerarlo atractivo, al cual solo cabría realizarle algunos ajustes marginales. Este modelo cuyos adalides quieren llamar economía social de mercado (ESM), suele ser denominado de mercado a secas por los opositores en virtud de que de social nada tendría. Incluso algunos dudan que sea de mercado siquiera. Habiéndosenos empapado de eufemismos durante más de 15 años, uno de los que más ha penetrado en nuestros esquemas mentales es justamente este: el de hacernos pasar una dictadura económica por ESM. Otros eufemismos han ido quedando en el desván de los recuerdos -léase el de “pronunciamiento” en vez de golpe; “gobierno autoritario” en vez de dictadura; “racionalizaciones”, “reestructuraciones” en vez de despidos o cierres.

Lo que intentaré en estas líneas es bosquejar los motivos que me inducen a sostener que esta no es una ESM, sino que una dictadura económica con rasgos, apariencias de ESM.

Primeramente, precisemos y pongámonos de acuerdo respecto de qué entendemos por una ESM. Lo haremos a través de las características esenciales que debiera tener a la luz de los conceptos que ella incluye, de las experiencias y del devenir mundiales.

Los conceptos que la ESM sostiene son: economía, que tiene relación con la disponibilidad -abundancia/escasez- de recursos, su generación, distribución y consumo; social, que concentra la atención en la distribución de los recursos entre los distintos componentes de la sociedad; mercado, que sería aquella abstracción representativa de la confluencia de la oferta y demanda de recursos que definen sus precios.

Tras estos conceptos existe un conjunto de supuestos implícitos, tales como la concurrencia de múlti0les productores y consumidores, de tal forma que ninguno de ellos, individualmente, esté en condiciones de imponer el precio de ningún bien en particular; la libre movilidad de los factores, en particular los recursos de capital y los humanos; la transparencia en la información, esto es, que todos tengamos acceso equitativo a la información existente requerida para la toma de decisiones.

El rol que suele asignar la ESM al Estado puede ser tanto subsidiario, orientador, como planificador. Incluso cada uno de estos roles puede ser asumido en distintos matices, desde el directo al indirecto, del pasivo al activo.

Es justamente esta diversidad de roles que puede jugar el Estado, como las distintas realidades educativas, sanitarias, previsionales, poblacionales, distribución del ingreso y de la propiedad, las que posibilitan que bajo el nombre de ESM quepa tanto una economía capitalista (EC) como una economía socialista (ES). ¿Por qué entonces, moros y cristianos, hablan de ESM? Simplemente porque hoy “vende más”.

De hecho, las ES, vía “perestroika” y “glasnost” están incorporando al mercado como un asignador nada despreciable de recursos/precios para muchos de sus bienes. Las que no lo hacen están dando la espalda a la realidad, quizás por orgullo, quizás por tozudez, pero más temprano que tarde se cabecearán.

Por otro lado, las EC, muy a pesar de ellas mismas, no han podido reducir el tamaño de sus aparatos estatales. Todo lo que reducen de su rol natural, cual es el de reducir, atenuar, corregir la desigual distribución/dotación de recursos -cualesquiera que éstos sean-, no es para otra cosa que, para incrementar su rol militarista, coercitivo. Con los avances tecnológicos, al rol natural del Estado habría que agregarle el de cautelar y resguardar el uso de los recursos de forma tal que se preserven en cantidad y calidad para generaciones futuras y no se destruya el extraordinario equilibrio que nos ofrece la naturaleza. Un adecuado manejo de los recursos debe ser capaz de evitar talas indiscriminadas de bosques; de pescas y cazas que sobrepasen la capacidad de reproducción de las especies; etc.

Relacionando entre sí los términos EC, ES y ESM, dejando de lado definiciones peyorativas, podemos definir una EC como una ESM que pone énfasis en el mercado como asignador de recursos, y que eleva a un primer rango de importancia el derecho a la propiedad. Por su parte, la ES sería una ESM con el acento puesto en la distribución del ingreso, limitando al mercado como asignador de recursos/precios a aquellos bienes donde se cumplan los supuestos implícitos ya mencionados -pluralidad de oferentes y demandantes, disponibilidad de información, movilidad de factores, etc.-

junio 06, 2024

El debate en torno al aborto

Foto de Malvestida en Unsplash

En su última cuenta pública el presidente Boric anunció el ingreso al Congreso Nacional de un proyecto de legalización del aborto con el propósito de abrir un debate sobre la materia. Importa consignar que recién desde el último gobierno de Michelle Bachelet se logró aprobar una ley que legalizó el aborto bajo tres causales (violación, peligro de vida de la madre o malformación congénita del feto). Antes el aborto, cualquiera fuera su causa, era considerado un delito y como tal penalizado. Ahora, lo que aspira el proyecto es que el aborto sea libre, sin restricciones, lo que supone que no sea penalizado bajo ninguna circunstancia.

Muchos se preguntan si el país estaba preparado para un anuncio de esta naturaleza. No lo sé, más bien me pregunto ¿cuándo un país está preparado para un anuncio de este tenor? ¿cuándo haya algún acuerdo? Pero para que haya algún acuerdo hay que conversar, hay que debatir, intercambiar puntos de vista, y no andar eludiéndolo, o posponiéndolo. Tenemos que ser capaces de abordar el aborto sin tapujos y en tal sentido, como país, debemos estar siempre preparados, disponibles para enfrentarlo y debatirlo. Por eso no parece pertinente que durante la cuenta pública del presidente se hayan ausentado algunos diputados molestos por el anuncio. En un marco democrático, republicano, nadie puede restarse a la invitación a discutir un tema que es de interés para al menos parte importante del país. Que no se logre zanjar es otro cuento, pero no por ello debemos cancelarlo.

Ahora se pretende avanzar hacia el aborto libre porque bajo la ley actual cuando una madre no quiere tener a un hijo, no está en condiciones de mantenerlo y/o no existen familias interesadas en la adopción del niño por nacer, no puede abortar, salvo que se apele a cualquier subterfugio para caer en alguna de las 3 causales estipuladas en la ley.

No cabe duda que se trata de un dilema tanto ético como legal. Para un sector importante de la población, todo aborto es un asesinato por estar implicada la vida de un ser humano. Por esta razón, quienes en su momento estuvieron contra el aborto bajo las 3 causales más arriba mencionadas, también lo están ahora contra  el aborto libre.  

Legalmente, la prohibición del aborto, a la hora de la verdad, desgraciadamente termina siendo letra muerta para unos y no para otros. En la práctica, allí donde hay leyes que criminalizan el aborto, al final del día quienes van a parar a la cárcel son las mujeres pobres que abortaron en clínicas clandestinas. La condena al aborto vale para los pobres, no para los ricos. Quienes se oponen a leyes abortistas lo hacen desde el olimpo de la comodidad y de los recursos que poseen, y temo que bajo cuerda, más de alguno de ellos haya hecho la vista gorda cuando se trata de un aborto en el seno de su propia familia o de sus amistades inmediatas. Mientras tanto hay todo un negocio turbio con clínicas donde se aborta.

Éticamente, el tema es tanto o más complejo porque para no pocos un aborto implica la muerte, el asesinato de lo que consideran es ya un ser vivo indefenso. Curiosamente, quienes rechazan el aborto por este motivo, son los mismos que hacen la vista gorda frente a los crímenes y las violaciones a los DDHH por parte de dictaduras afines a sus ideas; y paradojalmente, quienes promueven el aborto son quienes rechazan los regímenes que persiguen, torturan, exilian, matan y hacen desaparecer a seres vivos. Como para agarrarse la cabeza.

No creo que nadie pueda verse a sí mismo como partidario del aborto o antiabortista, porque creo que ninguna mujer quiere abortar. Son las circunstancias las que llevan al aborto, y son tales circunstancias las que se deben encarar, particularmente las asociadas a la pobreza, la desigualdad social, económica y ante la ley. En vez de despenalizar totalmente el aborto, lo que corresponde sea afinar el sistema jurídico imperante de modo de concentrar las penas en los sectores que se aprovechan de su condición socioeconómica para eludir las leyes.

En la práctica, lo que ha ocurrido es que los abortos en la clase alta pasan piola, mientras que en la clase baja, los abortos deben realizarse sin las condiciones sanitarias que salvaguarde la vida de la madre. Por eso me resulta chocante ver a quienes viven en Las Condes, Vitacura, Lo Barrenechea, La Dehesa, despotricando contra el aborto, como si allá no se abortara, o envían a sus hijas a abortarse al exterior. Pura hipocresía.

En tal sentido es un imperativo ético-moral poner el acento en la existencia de un ambiente propicio para el desarrollo de la madre y del niño por nacer de modo que el aborto no sea opción.

junio 05, 2024

Uruguay: de la mano del loco

Foto de Peter Glaser en Unsplash

No deja de llamarme la atención cómo, en Uruguay, persistentemente se ande jorobando al loco Bielsa en su calidad de entrenador de la selección uruguaya, de la gloriosa celeste. Las razones que se esgrimen van desde que no es uruguayo hasta su manera de ser, que no mira a los ojos, que es obsesivo, que no cita a jugadores que debieran estar.

No deja de sorprenderme porque Uruguay siempre ha sido un país abierto a los extranjeros, a los mismos argentinos; porque Uruguay, futbolísticamente es un país con pretensiones, las que están avaladas por su historia. Una historia que se remonta a tiempos pasados. Desde mediados del siglo pasado, que no hemos logrado campeonar a nivel mundial. Nos apoyamos en tiempos legendarios, pero desde entonces no logramos despertar, salvo momentos puntuales, chispazos.

Tan solo de la mano de Washington Tabarez volvimos a creer gracias a un trabajo en serio, a fondo, a un proceso de largo aliento que nos ha permitido volver a soñar, a creer. Ese ciclo se agotó por el paso ineludible del tiempo que, nos guste o no, deja su huella. Así fue, y los dirigentes se abocaron a la búsqueda de un nuevo entrenador, de un nuevo director técnico. De un nuevo coach, no para andar a la vuelta de la rueda, sino que para sacar lo mejor de los uruguayos, para campeonar, para dejar de jugar a la defensiva, arratonados, de contragolpe.

Se buscó y encontró un técnico con experiencia, el loco Bielsa. Loco por cierto, obsesivo, maniático, llevado por sus ideas, todo lo que se quiera, pero no nos olvidemos de lo que importa ¿y qué es lo que importa? Que Uruguay salga adelante, que sea protagonista, que los jugadores den lo mejor de sí, que seamos capaces de pararnos de igual a igual con quien sea se nos ponga por delante, que juguemos bien, limpiamente, mirando el arco rival, seamos capaces de resistir los 90 minutos de juego, y por último, su ganamos, miel sobre hojuelas.

¿Y qué es lo que ha ocurrido? Bielsa llegó encantado, con plena confianza en que con los jugadores que cuenta Uruguay, podía sacarles trote y llegar lejos con ellos. Sabía el terreno que pisaba. Lo que no sabía, y es lo que sorprende, que tendría tantos detractores porque no es uruguayo, o porque no pone a determinados jugadores, porque está apostando a una renovación, a una generación de recambio. Todas críticas que pueden tener algún grado de validez, pero a la hora de la verdad, lo que importan son el juego que se despliega, y por añadidura, los resultados. Y éstos están a la vista.

Pocos imaginaron que a estas alturas Uruguay estaría en la parte alta de la tabla por las eliminatorias en el próximo campeonato mundial de futbol. Nadie ni en sus mejores sueños se imaginó que seríamos capaces de ganarles a los actuales campeones mundiales, los argentinos, en su salsa; ni a los brasileros en el Centenario. Nos paramos en la cancha como hacía tiempo no lo hacíamos, sin importar a quien tengamos por delante. Algún mérito habrá de tener el entrenador, el loco Bielsa. Se nota su mano.

A pesar de los logros alcanzados a la fecha, las críticas y las zancadillas a su trabajo, a su manera de ser, a los nombres de los jugadores que convoca, persisten, como si se desease que fracase. A este paso corremos el riesgo de la profecía autocumplida, esto es, que sea tanta la crítica que el cántaro se rompa. Y terminemos mordiendo el polvo de la derrota.

Es lo que me temo cuando veo cómo no pocos respiran por la herida a través de las redes sociales, cuando veo a muchos de quienes nos dieron grandes triunfos en el pasado por no ser convocados, ahora se restan, renunciando a la selección. El amor propio les hace jugar una mala pasada.

A esta altura del partido, si queremos llegar lejos, solo nos queda confiar en la mano del loco, en respaldar sus decisiones, sus exigencias y su estrategia de juego que calza muy bien con lo que somos.

junio 02, 2024

¿Qué tienen en común Trump y Jadue?

Tanto Trump como Jadue están viviendo tiempos complejos por estar atravesando procesos judiciales que buscan declararlos culpables de las severas acusaciones que les afectan.

A Trump se le acusa de falsificación de registros comerciales y de sobornar a una estrella de películas para adultos para evitar que se conociera la relación que tuvo con ella poco antes de las elecciones presidenciales de 2016. Cabe recordar que dichas elecciones las ganó en virtud del peculiar sistema electoral estadounidense no obstante que su oponente, Hillary Clinton, obtuvo mayor cantidad de votos. Recientemente, el sistema de justicia imperante en EEUU, lo declaró culpable de 34 cargos que se le formularon.

A Jadue se les acusa de cohecho, fraude al fisco, estafa y administración desleal, cargos vinculados con la compra y venta de insumos durante la pandemia de Covid-19 por parte de la Achifarp (Asociación Chilena de Farmacia Populares). Importa recordar que Jadue fue quien ideó e impulsó la creación de las farmacias populares cuando se descubrió la existencia de colusión entre las cadenas farmacéuticas existentes en el país. A diferencia de Trump, a este minuto Jadue es inocente.

Mientras el proceso a Jadue se encuentra recién en sus inicios, dado que aún no se le declara culpable de nada, y ni siquiera se encuentra formalizado, el proceso a Trump se encuentra en una fase más avanzada desde el momento que se le ha declarado culpable. Sin perjuicio de lo expuesto quedan fases pendientes, tales como la de apelación al fallo.

En el caso de Trump, si la intención de las acusaciones es impedir una nueva postulación presidencial, difícilmente se logre porque quedan aún fases por seguir y los tiempos apremian. En concreto, lo más probable es que Trump alcance a estar en la papeleta electoral. Y tal como están las cosas, con un oponente como Biden, lo más probable, tal como están las cosas, es que Trump gane las elecciones.

En el caso de Jadue, actual alcalde de Recoleta, e impedido de repostularse como tal porque ya lleva dos períodos como tal, el proceso puede afectar una candidatura presidencial a la que se supone que aspira, considerando que ya tuvo un primer intento en las elecciones presidenciales últimas. 

Por lo mismo, llama la atención que se haya resuelto detener preventivamente a Jadue, pero no a Katty Barriga y Virginia Reginatto, sobre quienes pesan acusaciones de similar o mayor calado. Para qué hablar del abogado Luis Hermosilla, quien continúa libre como un pájaro. Imposible evitar pensar que algo huele a podrido y que tienen santos en la corte.

No es difícil aventurar que ambas acusaciones, a Trump y Jadue, tienen alcances políticos imprevisibles, las que van desde la inhabilitación legal para postular y/u ocupar cargos públicos de representación popular, hasta para catapultarlos políticamente con un efecto bumerang.

Muchos lectores se preguntarán porqué estoy metiendo en un mismo saco a Trump y Jadue en circunstancias que las acusaciones son de muy distinto tenor y que ambos se encuentran en las antípodas del pensamiento político, social, económico y cultural.

La razón es muy simple: Trump y Jadue, al igual que sus adherentes, sostienen una postura en común: ven los procesos a los que están siendo sometidos, con una clara intencionalidad: la de inhabilitarlos políticamente. Se ven a sí mismos como víctimas de un sistema judicial acosado por poderes fácticos que intentan por todos los medios impedir que se cumpla la voluntad popular.

Lo que me llama la atención es justamente que, no obstante que Trump y Jadue representan visiones políticas absolutamente contrapuestas, sean capaces de sostener lo mismo: que se les esté persiguiendo políticamente para sacarlos de carrera.