julio 02, 2015

La probidad en entredicho

Hace rato que el tema de la relación entre la política y los negocios anda dando vueltas sin que se avizore solución alguna. La propia agenda de la probidad que en un momento de éxtasis fue alabada por moros y cristianos, está siendo perforada sin asco. Una perforación pequeña, una pequeña rendija, que terminará siendo un forado. Para eso, unos y otros son expertos.

Para el común de los mortales, de carne y hueso, que trabajan con sus manos y mentes, el espectáculo que se está observando no tiene nombre y es el retrato mismo de la degradación ético-moral que se está viviendo, en Chile y en la quebrada del ají como consecuencia de unas élites convencidas que el dinero todo lo puede comprar.

Con esta lógica, la democracia se convierte en letra muerta, porque hasta los votos se pueden comprar, y si no se pueden comprar, entonces se compran a quienes son elegidos. Eso explica los altos costos de las campañas políticas y de los bienes públicos privatizados en tiempos del innombrable, así como los financiamientos de empresas privadas a congresistas o funcionarios públicos por trabajos de dudoso gusto. Lo peor que hasta quienes posaban de inmaculados, también se han visto implicados en lo que eufemísticamente hoy no pocos llaman irregularidades. A esta altura ya cuesta encontrar a alguien que se libre de haber caído en tentación.

No obstante este desolador panorama, aún hay patria porque si la influencia del dinero fuese tan determinante de los resultados electorales, se supone que quienes más gastan en las campañas son los elegidos. Afortunadamente no siempre es así. Esto habla bien de los votantes que no se dejan seducir por imágenes construidas a punta de meter más y más plata.

Lo que hoy no está tan claro es si quienes salieron elegidos con nuestros votos, están representando a quienes les votamos o a poderes fácticos que les financian desde las sombras, y más encima, al amparo de franquicias tributarias. Que alguien salga elegido con el voto popular y después una empresa aporte recursos a su fundación o le financie informes truchos, es algo que para cualquiera con dos dedos de frente huele a azufre.

Cómo impedir que nuestro voto sea escamoteado por esta vía es el gran desafío. No visualizo solución por la vía legal, que suele ser vulnerada sin vergüenza alguna. La única solución es ético-moral. Esto es, tener una formación ético-moral que se constituya en una barrera infranqueable, a prueba de balas y tentaciones. Tener políticos y empresarios de primera, nacidos para servir, no para servirse.

Desafortunadamente, lo que tenemos es resultado de un sistema educacional mercantilizado que poco tiene de educación. Mientras este escenario continúe en estos términos, seguiremos inmersos en copas futboleras, o de vino, que nos ayudan a distraernos, aunque sea por un rato. Salir campeones es importante, pero no tanto como tener una sólida formación ético-moral a prueba de balas.

junio 25, 2015

Chile: un triunfo a la uruguaya

En la semana Chile obtuvo un resonante triunfo, no exento de polémica, sobre Uruguay. Con ello logró pasar a semifinales, dejando en el camino a su duro y complejo oponente.

El partido tenía especial relevancia porque se daba en el marco de la Copa América. No era un partido amistoso más. Era relevante porque se trata de un campeonato que se juega en Chile en momentos muy especiales. En efecto, Chile cuenta, hoy por hoy, con un plantel de jugadores de excepción como nunca antes ha tenido en su historia futbolística. Nunca antes ha tenido tantos futbolistas jugando en el exterior, y en las ligas más importantes a nivel mundial. A ello cabe agregar la disponibilidad de un entrenador serio, responsable, concentrado a más no poder.

Este campeonato está hecho para que lo gane Chile, sí o sí. Por eso el partido era crucial. Chile no podía perder. Era ahora o nunca. Los dos principales enemigos de Chile, más que el rival, eran la ansiedad y el riesgo de que cayeran en ofuscaciones.

El rival no era Uruguay, porque por individualidades, juego y velocidad, actualmente Chile es superior futbolísticamente. Más ante un Uruguay sin Suárez y con un Cavani debilitado por el accidente protagonizado por su padre. Por tanto, la clave era dominar la ansiedad por la necesidad de ganar en su condición de local, ámbito en el que los chilenos han sido tradicionalmente deficitarios. Ha sido frecuente que cuando deben ganar, pierden.

En esta ocasión, la ansiedad, en vez de ser una variable en contra, corría a favor, esencialmente porque se dispone de un plantel de jugadores ya está curtido en mil batallas, en mil circunstancias. Están para cosas grandes.

Distinta era mi percepción respecto del riesgo de ofuscación, de abandonar su propio juego y caer en el del rival, en el cuerpo a cuerpo, en el pelotazo, en la provocación, en perder los estribos, en que los uruguayos los sacaran de quicio.Los partidos de Uruguay por lo general son ásperos, duros, de meta y ponga.

Chile solo podía perder si caía en el juego uruguayo, porque en ese caso se desdibujaban todos sus atributos, su toque, su velocidad. Curiosamente, Chile mantuvo la calma y quien perdió los estribos fue Uruguay, particularmente Cavani. Sin perjuicio que su expulsión perjudicó notoriamente a Uruguay, la victoria de Chile fue inobjetable. Habría sido injusto llegar a penales y que en esa instancia todo se resolviera a favor de Uruguay.

Por el contrario, Chile ganó a la chilena y a la uruguaya. A la chilena, con toque, velocidad, pases certeros, a ras de piso; a la uruguaya, recurriendo a viejos trucos habituales en tiempos idos, o no tan idos, en las canchas rioplatenses. Como cuando frente a un corner, un defensa le agarraba los pantalones a un atacante cuando estaba presto a saltar para el cabezazo. Esta vez fueron los chilenos lo que sacaron de sus casillas a los uruguayos.

junio 18, 2015

El rey Arturo y su Ferrari

De regreso de un casino en las afueras de la capital del reino, el rey Arturo, con un par de copas de más acompañadas de una dosis de exceso de velocidad, fue protagonista de un accidente que nos despertó, una vez más, para volver a la realidad. Los héroes que fabricamos, también fallan, no son perfectos, cometen errores. Errores, no horrores, como otros. Curiosamente, quienes justifican los horrores, no perdonan los errores.

El futbol y todo lo que le rodea es a imagen y semejanza de la realidad más allá del futbol. Por eso importa lo ocurrido, por eso despierta pasiones, posturas a favor y en contra del rey Arturo, porque con o sin motivo, sigue siendo el rey.

El rey Arturo lo tiene todo, y no tiene nada. Tienes todo lo que se puede comprar, pero no tiene lo que el dinero no puede comprar. Eso vale tanto para el rey Arturo como para Martincito, y tantos otros.

Desgraciadamente, esto se da en un paisito donde se cree que todo se compra y vende, donde parece de lo más natural comprar educación, salud y pensiones dignas, decentes; donde no faltan quienes reclaman por el “derecho a pagar” por una mejor educación, una mejor salud, una mejor pensión.

En el país existe un acuerdo tácito para que quien quiera y pueda, tenga un Ferrari, pero no existe similar acuerdo para que sobrepase los límites de velocidad. Eso no tiene precio, por los daños y perjuicios a terceros. El rey Arturo tuvo suerte, porque no mató a nadie, aunque puso en riesgo a terceros.

Los agravantes están dados por los antecedentes del rey. No es primera vez que se involucra en incidentes de menor y mayor cuantía fuera de las canchas, como si tuviese licencia para vulnerar las reglas imperantes, una y otra vez. Agrava su comportamiento su reacción ante el carabinero que lo esposa, ocupando un lenguaje que deja al propio rey en muy mal pie. Agrava lo ocurrido su condición de referente para muchos.

Loa atenuantes van por el lado de su origen, su historia de vida, una vida de esfuerzo coronado por el éxito, su amor por Chile, su capacidad para dar la cara, pedir perdón, estar avergonzado y arrepentido. No se esconde en errores. Ojalá muchos de los involucrados en boletas truchas, en recepción de pagos por trabajos no realizados, en colusiones y abusos, reaccionaran como él y no se escondieran tras bufetes de abogados ni en asumir errores inverosímiles o apremiantes necesidades económicas que nadie cree o en frases para el bronce como aquella salida de boca de un supuesto honorable: “no he hecho nada que no hagan los demás”.

Sin embargo ello no lo exime de las consecuencias ni de la responsabilidad que le atañe por su actuación. Este caso me hace recordar el mordisco de Suarez en el mundial último. Cuando llegó a su país, la hinchada encabezada por el propio presidente de la República Oriental del Uruguay, Pepe Mujica, solidarizó con él, yendo en masa al aeropuerto a recibirlo. Acá, lo más probable que cuando el rey Arturo vuelva a las canchas reciba una ovación que difícilmente olvidará.

junio 11, 2015

Cambalache recargado


En Argentina, en la década de los 30 del siglo pasado, en medio de una dictadura cívico-militar que había derrocado a Hipólito Yrigoyen para “restaurar el orden”, fue compuesto Cambalache, un tango cuya letra lo dice todo, que revela el mundo que se vivía. Comienza afirmando “que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también”.

Fue un amigo, conversando electrónicamente, quien me hizo saber que parecen vivirse tiempos de cambalache, término que actualmente se asocia a trueque, a “pasando y pasando”, donde todo tiene su precio. Cualquiera diría que estamos en tiempos donde no hay espacio para aquello que no tiene precio, la solidaridad, la amistad, la confianza. Sin embargo, leyendo la letra de Cambalache los tiempos actuales no parecen diferenciarse mayormente de los de hace ya casi un siglo atrás.

Más adelante, en Cambalache sostiene “que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dublé”. Como para percatarnos que no hay nada nuevo bajo el sol, lo que no nos viene nada de mal para quienes creen que el mundo se está viniendo abajo. El tango entero parece ser una oda al presente, y por lo mismo, nos viene como anillo al dedo.

Cualquiera diría que fue escrito por estos días, y a propósito de lo que estamos viviendo todos los días, donde estamos viendo sabandijas de uno u otro lado, aunque más de uno que del otro, pero eso da igual, porque como dice la letra de Cambalache “vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos”.

No obstante los cambios, los prodigiosos avances científico-tecnológicos que nos dejan con la boca abierta, en esencia, los tiempos de hoy no parecen diferir mayormente de los de ayer. Mal que mal, como prosigue Cambalache “hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador ¡todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor!”

Más adelante prosigue “Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, el que no llora no mama y el que no afana es un gil”. Si en vez de haber puesto siglo veinte, hubiese puesto siglo veintiuno, habría pasado piola. Finalmente, Santos Discépolo, el autor del tango, la remata: “Si es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de las minas, que el que mata o el que cura o está fuera de la ley”.

Con todo, no renuncio a ser optimista. A pesar de todo, no da lo mismo ser un bribón que no serlo. La tranquilidad de conciencia del que actúa bien sin necesidad de prohibiciones, vale oro, oro purito, oro de ley.

De todo lo que está ocurriendo algo bueno ha de salir. Es preferible mil veces que se destape la olla a seguir manteniéndola tapada, que es lo que hemos estado haciendo.

junio 04, 2015

Doble estándard

Días antes de la elección del mandamás de la FIFA, la justicia norteamericana resolvió ordenar la detención de más de una decena de entre sus más altos dirigentes por denuncias de corrupción. El cerco se estrechaba sobre Blatter, su máximo dirigente, quien iba una vez más a la reelección. A pesar del escándalo, Blatter ni se inmutó, mantuvo su candidatura y ganó una vez más la presidencia de la FIFA, riéndose de los peces de colores. A los pocos días, renuncia.

Nadie duda que la corrupción ha hecho presa de la FIFA. No es un tema de ahora, sino que se viene arrastrando desde los tiempos de Joao Havelange. El negocio es muy atractivo, son millones de millones de dólares los involucrados, la tentación es fuerte. En tiempos de neoliberalismo, la resistencia al virus de la corrupción es débil. Esto vale en este caso y en muchos otros.

Lo que no deja de llamar la atención es que la justicia norteamericana haya venido a percatarse hoy que hay corrupción en el seno de la FIFA. ¿porqué la denuncia surge ahora y no antes ni después? Si bien la conducta de Estados Unidos de Norteamérica (USA) no deja de sorprender, haciendo un catastro cabe recordar algunas de las volteretas de un país que se precia de ser símbolo de las libertades y la democracia.

Recuerdo que la familia Bush tenía negocios con Osama Bin Laden. De la noche a la mañana Osama, de amigo del occidente, pasó a ser el terrorista número uno a nivel mundial. ¿qué pasó en el interín? Nadie sabe. Recuerdo también que Saddam Hussein, en Irak, fue apoyado por USA y era considerado amigo de occidente. De vuelta, de un día para otro, Saddam Hussein pasó a ser el enemigo a quien había que derrocar. Lo derrocaron y ahí está Irak, más destruido que ayer, y generándose un nuevo monstruo de mil cabezas: el Estado Islámico.

Recuerdo que USA respaldó las dictaduras latinoamericanas existentes a mediados del siglo pasado. En Cuba, Fulgencio Batista fue colocado y apoyado por USA; al igual que Leonidas Trujillo en la República Dominicana, Marcos Pérez Jimenez en Venezuela y Gustavo Rojas Pinilla en Colombia. Una vez desgastadas, los gobiernos norteamericanos les retiran su respaldo. Lo mismo ocurrió con las dictaduras latinoamericanas que sobrevendrían después. En el caso chileno, Nixon, junto con Kissinger, no dudó en promover y financiar la caída de Allende para entronizar al innombrable. Menos de dos décadas después, le quitaron el piso. Lo mismo ocurrió con las dictaduras militares que se instalaron por la misma época en Argentina, Brasil y Uruguay, todas con el respaldo civil de no pocos políticos y empresarios.

En todos estos casos visualizo un común denominador: juegos de intereses que terminan por tirar por la borda hasta las mejores intenciones, y que explican dobles estándares e inconsistencias que perduran hasta el día de hoy en los más diversos ámbitos.

Está bien, tarjeta roja para la FIFA, pero la tarjeta roja hay que aplicarla siempre, ante todo acto de corrupción, no solo cuando me conviene. En caso contrario, pierde valor.

mayo 27, 2015

La violencia policial

Pareciera que estuviésemos inmersos en una sociedad que para resolver sus problemas, no encuentra nada mejor que actuar violentamente, olvidando que la violencia solo conduce a situaciones peores. En estos días, con motivo de las protestas estudiantiles, la violencia policial está nuevamente en el candelero. Lo peor es que la consecuencia no es la imposición del orden, sino las víctimas que deja.

La violencia policial se asume que es una respuesta en situaciones extremas orientadas a imponer un orden, y por lo mismo, su magnitud debe ser en proporción a la amenaza. Dado que quienes tienen el monopolio de las armas, sus responsabilidades son mayores, y por lo mismo, requieren capacidad de discernimiento, de reflexión y de tomas de decisiones difíciles en breves intervalos de tiempo. Cuando esa capacidad no existe se reacciona de la misma manera cualquiera sea la amenaza.

Todo indica que la formación policial parte de un diagnóstico errado. La presencia policial está destinada a dar seguridad, no provocar miedo, ni provocar, ni amedrentar. Visualizan las protestas, como virtuales amenazas, como la proximidad de un combate. Meten en un mismo saco a violentos y pacíficos, a encapuchados con estudiantes, a quienes andan con bombas molotov con quienes van premunidos de banderas. Olvidan que las protestas son una expresión democrática, que va siendo uno de los pocos espacios que tiene la población para expresarse. La responsabilidad y el rol de los carabineros en una protesta es proteger a los manifestantes, aislarlos del lumpen, de los encapuchados, de los violentos.

Esta responsabilidad de proteger a quienes se expresan pacíficamente no se logra parapetándose o infiltrándose a la espera del más mínimo asomo de violencia para actuar con tutti; sí se logra acompañando y protegiendo a quienes protestan. No hace mucho tuve ocasión de estar en Praga, donde no sin estupor pude observar cómo los policías flanqueaban a los manifestantes, protegiéndoles. Esta filosofía, esta concepción es la que extraño.

Acá pareciera que seguimos con la lógica militarista, policial, castigadora, la que no ha logrado ser modificada.

No son pocos quienes adhieren a esta lógica de la “mano dura”, del “castigo ejemplar” que está cobrando muchas víctimas, particularmente entre nuestros jóvenes. Lo peor de todo que esto puede terminar por configurar una manera de ser pasiva, arratonada, todo para evitarnos “mayores” problemas y/o víctimas entre nuestros más cercanos.

La violencia policial que hemos estado viendo últimamente, ahora inocultables gracias a las nuevas tecnologías de información y comunicación, parecen señalarnos que no se trata de “excesos”, sino que de una política de represión que en democracia no debe tener cabida.

En democracia se asume que las fuerzas policiales están supeditadas al poder civil, al poder político, esto es, que no se mandan solos. Por tanto, al poder político le cabe su dosis de responsabilidad que no podemos soslayar. Los hechos son más que elocuentes.

De seguir así, será necesario encontrar otras fórmulas distintas, imaginativas para protestar sin pagar los dolorosos costos que se están pagando, particularmente en términos de vidas tronchadas. Hace más de medio siglo, en la India, Mahatma Gandhi señaló un camino: la desobediencia civil.

mayo 21, 2015

Un rebelde indomable

Recientemente, en la capital del reino, Santiago de Chile, en medio de la primera protesta estudiantil del año, la Universidad de Talca otorgó el grado de Doctor Honoris Causa a Ricardo French Davis, chileno, economista. Este grado, se otorga en muy contadas y especiales ocasiones. Como bien sostuviera Carlos Massad, expresidente del Banco Central al hacer su presentación, se otorga a quienes se distinguen por su trayectoria y contribución al país desde el ámbito de sus competencias. En el caso de Ricardo, lo es por su contribución en el ámbito económico y de las políticas públicas desde los más diversos organismos nacionales e internacionales.

Le he venido siguiendo la pista desde la década de los 60, en tiempos de Frei Montalva, y sus características centrales se mantienen incólumes. La expresión que mejor lo retrata fue la que dio el propio Massad: un rebelde indomable. Yo lo tenía por un rebelde indoblegable, que para el caso viene a ser lo mismo. He seguido su trayectoria con admiración, tanto por su lucidez y claridad conceptual, como por su bondad. El propio rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, lo resaltó al catalogarlo como “un hombre bueno” en todo el sentido de la palabra.

Siempre me llamó la atención que en su larga trayectoria mantuviera un bajo perfil, sin asumir cargos de primera línea, ya sea como ministro o presidente del Banco Central. Si en las elecciones presidenciales de 1970 hubiese ganado Radomiro Tomic, no me cabe duda que su nombre era fijo en el gabinete. De hecho, él fue actor importante en la estructuración del programa económico de Tomic. Posteriormente, con la llegada de los gobiernos de la Concertación no pocas veces sonó su nombre.

Dos son los factores que han incidido en ello. Por un lado su modestia, su sencillez, no ambicionar cargos. Se sentía incómodo promoviéndose a sí mismo. El otro factor, su pensamiento económico de avanzada que no pocas resistencias provocaba. En su exposición, al recibir el grado de Doctor Honoris Causa, Ricardo, premunido de hojas sueltas que por momentos revoloteaban al azar, se paseó por las últimas 5 décadas de nuestra historia económica como Pedro por su casa. Hizo alusión a que los mercados no pueden andar sueltos y que el Estado no puede ser neutral en un contexto de desigualdad. Con eso lo dijo todo, resumiendo con ello, su postura, su posición de hoy, de ayer y de siempre en favor de la justicia y la democracia.

Para el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Talca, Arcadio Cerda, la incorporación de Ricardo a su cuerpo académico, es un honor. Sí, un honor y una responsabilidad porque Ricardo sintetiza como pocos la necesidad de que la economía esté al servicio del hombre y la sociedad, no al revés.

mayo 15, 2015

La Copa América

El próximo mes el país se enfrascará en la Copa América, con lo que todo lo demás pasará a segundo plano, lo que posibilita que la política se dé un respiro luego de un cambio de gabinete que no solo concitó la atención nacional, sino que también la internacional. Cambio que quedó marcado no tanto por su extensión, sino que por su profundidad dado que se cambió el equipo político y el económico, representados por el reemplazo de Peñailillo por Burgos en el Ministerio del Interior, y el de Arenas en Hacienda, por Valdés. La idea que pareciera inspirar estos cambios es avanzar en las reformas pendientes a través de un clima de menor crispación política, de mayor diálogo, tanto en el ámbito político como económico. La reacción de “los mercados” no se hizo esperar, y en una primera reacción ven con buenos ojos esta nueva fase.

El mercado político, esto es, la oposición de derechas, ha visto signos de moderación, de freno al ímpetu con que se estaban llevando las riendas del poder político. Para deducir esto, los medios de comunicación que los representan destacaron una frase para el bronce del nuevo Ministro del Interior: “No me gustan las retroexcavadoras porque van para atrás, y yo quiero ir para adelante”. Esta frase da para otra columna.

El mercado económico también reaccionó favorablemente, en la esperanza de que los cambios que se avecinen logren amortiguarse dada la confianza que les inspira el nuevo Ministro de Hacienda, confianza que no logró tener el ministro saliente.

Todo esto ha dejado en segundo plano la desvergonzada relación financiera entre parte del mundo político y empresarial, que hacen dudar que nuestros representantes en el parlamento y en los municipios efectivamente representen a quienes les votamos y no a quienes les financian sus campañas.

Mientras tanto, el país se sumergirá en el éxtasis futbolero que se avecina. Si bien se aseguraba que Chile era un firme candidato al título; hoy, se duda de ello, tanto por el alza de algunos de los equipos rivales gracias al buen momento de sus figuras estelares, como por el mal momento de algunas de nuestras piezas esenciales, de los principales equipos del campeonato local –Universidad de Chile, Colo Colo y Universidad Católica- y la ausencia de una renovación, de una generación de relevo de similar peso a la actual. No se ven los herederos del rey Arturo ni del niño maravilla, Alexis. La defensa hace agua y los artilleros andan con la pólvora mojada. Las lesiones hacen el resto para mirar con aprensión las posibilidades de aprovechar la condición de local por parte de Chile.

Con todo, no hay que perder la esperanza. Los partidos hay que jugarlos hasta el último minuto. Ninguno se debe dar por perdido, ni por ganado. Al igual que la vida. Hay que jugársela hasta el final, hasta que las velas no ardan. Con la bandera al tope. Esto vale en futbol y en todo lo demás.

mayo 08, 2015

Cambio de gabinete: las formas también importan

Cuando el país estaba centrado en las peripecias de algunos políticos, ejecutivos y empresarios por justificar lo injustificable, o en los alegatos en la Corte internacional de Justicia en torno a la demanda boliviana para obligar a Chile a negociar una salida al mar, Michelle, de golpe y porrazo, en un dos por tres, anuncia un cambio de gabinete. Lo hace en una entrevista a un animador de televisión privada, diciendo lo que en otra entrevista, de hace poco menos de un mes atrás dijo que no haría a un periodista de la televisión estatal. Para asegurarse que no se filtrara la noticia, tan solo pocos minutos antes de la entrevista le pidió la renuncia a todos los ministros. Anuncia un cambio de gabinete e informa que dentro de las próximas 72 horas tendrá decidido quienes son ratificados, quienes se van, y quienes llegan.

Fallaron las formas, no así el fondo. En efecto, el cambio de gabinete se veía venir desde fines del año pasado, que se desactivó porque se estaba logrando la aprobación de importantes leyes, pero que se aceleró con el caso CAVAL primero, y luego con las boletas ideológicamente falsas. Los involucrados pertenecen al mundo empresarial, profesional, ejecutivo y político, lo que revela la crisis ético, moral y política que estamos viviendo. El cambio se pensaba que sería a la vuelta de vacaciones, o al término del primer año del gobierno, el 11 de marzo, o ahora para el 21 de mayo. Por tanto, se trata de un cambio esperado por todos, moros y cristianos, de derecha a izquierda.

Cambio esperado y cantado como consecuencia de múltiples factores, que permiten visualizar quienes seguramente se irán. Entre estos factores destaca la invisibilidad de muchos de los ministros. Apenas se les conoce, no sé si por déficit comunicacional o porque no han hecho nada. Otros, por encontrarse salpicados por boletas, informes y/o pagos recibidos de PENTA o SOQUIMICH.

Desde que tengo uso de memoria, es primera vez que un cambio de gabinete se anuncia de esta forma. Algunos quieren darle un toque mágico afirmando que Michelle dio un golpe comunicacional, que asumió el liderazgo que la ciudadanía le demanda al tomar el toro por las astas. No obstante mi posición favorable a sus políticas, no puedo sino discrepar de la forma tan burda, con aires de improvisación y cierto dejo de irrespeto por quienes han sido sus máximos colaboradores en todo este tiempo. Las formas también importan. Tampoco recuerdo un cambio de gabinete sin tener claridad sobre quienes se van y quienes se quedan, ni quienes vienen. Ahora todos están en ascuas, en estado de espera. Algunos esperando una llamada de confirmación, en tanto que otros, una de invitación a ser parte del gabinete.

Si bien es cierto que el cambio de gabinete es condición necesaria para superar la crisis política que se está viviendo, junto con recuperar la confianza y credibilidad ciudadanas, no es suficiente. Es clave dilucidar la orientación que adoptará el gobierno en la fase que viene y el rol que jugarán los partidos políticos en la conformación del nuevo gabinete y en esta nueva etapa. ¿Será un gabinete para poner el pie en el acelerador con miras a implementar el programa por el cual fue elegida Michelle? ¿o para poner el pie en el freno?

La duda se despejará cuando se conozca el nuevo gabinete. Por sus rostros e historias, los conoceréis. ¿Volverán los viejos tercios? ¿O llegará una nueva camada? Lo más probable es que veamos una mezcla. La capacidad para gestionar esta mezcla, sin perder el norte, será el mayor desafío de Michelle para recuperar su liderazgo y credibilidad. En caso contrario, los años que quedan se convertirán en una agonía.

abril 30, 2015

Reflexiones en torno al trabajo

Foto de Abhishek Kirloskar en Unsplash

Hace más de 100 años, en un primero de mayo de 1886, trabajadores de Chicago iniciaron una huelga para obtener una jornada laboral de ocho horas. Eran tiempos de lucha donde la consigna era ocho horas de trabajo por día, junto con ocho horas de reposo y ocho horas para la recreación semanales. Lo que tenemos hoy se lo debemos a ellos. Fue obtenido a punta de huelgas sin reemplazo, porque una huelga que no es capaz de paralizar a la empresa, no es tal. La huelga es un recurso extremo, agotadas todas las instancias, que exige disciplina, convicción, sacrificio, atributos escasos en los tiempos que corren. En Chile, solo desde 1931, bajo el gobierno de Carlos Ibañez del Campo, el 1° de mayo es feriado legal, en homenaje a los mártires de Chicago, origen del grueso de las conquistas laborales obtenidas desde entonces.

En los años subsiguientes, las luchas de los trabajadores posibilitaron sucesivas conquistas que se vieron frenadas, en Chile y el mundo, con el arribo del neoliberalismo que llegó de la mano de un período de progreso científico-tecnológico sin precedentes. Constituye toda una paradoja que los avances que observamos en la vida diaria no estén redundando en una mejor calidad de vida y en la resolución de los grandes problemas que afligen a la humanidad.

Lo prueba el malestar y la inseguridad reinante, la amenaza del cambio climático, las frecuentes migraciones forzadas en busca de un mejor destino, la desertificación, la escasez de agua, la obesidad, la contaminación, la congestión, el armamentismo. La desigualdad, en vez de amainar como consecuencia del desarrollo, se ve acrecentada. En Chile, el 1% de la población captura el 30% del producto nacional. Se trata de una anomalía que para unos, la derecha, es natural, para otros, es antinatura, porque no es fruto del trabajo productivo, sino que de la especulación, de los pitutos, de los privilegios, de los fraudes.

La desigualdad es fruto de la creciente desvalorización del trabajo en beneficio del capital que se ve reforzado con un desarrollo científico-tecnológico que reemplaza trabajo humano por máquinas. Hoy somos capaces de producir millones de productos y/o servicios con cada vez menos personas. Se acabaron las empresas con miles de trabajadores. KODAK, la empresa de productos fotográficos con casi 150 mil trabajadores en la década de los 80, se declaró en quiebra hace un par de años. Hoy, INSTAGRAM, una empresa del mundo fotográfico, al igual que KODAK, con menos de 15 empleados, cuenta con millones de clientes. WhatsApp, la tecnología que los usuarios de celulares conocen al dedillo, con poco más de 50 empleados, presta servicios a casi 500 millones de clientes. Esto es, la tasa de clientes por productor se ha elevado exponencialmente. Con menos trabajadores producimos mucho más y llegamos a muchos más clientes.

Vamos hacia un mundo con menos trabajo, con menos trabajadores, mientras simultáneamente nuestras esperanzas de vida se extienden, esto es, estamos viviendo más tiempo. El mundo del trabajo remunerado tiene sus días contados. Cada vez son menos quienes se apropian de las rentas.

La subsistencia de la paz social en este mundo que vivimos, está exigiendo romper la relación, el cordón umbilical existente entre el trabajo y la remuneración. De otro modo, la producción mundial no tendrá compradores. Para tener compradores sin trabajo, necesariamente tendrán que tener ingresos por el solo hecho de existir, no por tener trabajo remunerado. Ingresos que tendrán que provenir de quienes se están apropiando de las rentas del capital. De otro modo el mundo no se podrá seguir moviendo. Así de simple.

abril 24, 2015

Las tragedias que encierran las migraciones

En medio de erupciones y actos de corrupción en Chile, un barco en el mar Mediterráneo, con cientos de emigrantes, que se dirigía desde Libia hacia la isla italiana de Lampedusa, volcó a pocos kilómetros de la costa libia muriendo casi todos sus ocupantes. No es la primera vez, el año pasado murieron más de 3,000 personas ahogadas por esta vía. Esto se viene repitiendo cada vez con mayor frecuencia, a punto tal que “ya parecen ser comunes”, “accidentes” a los cuales nos estamos “acostumbrando” mientras seguimos viviendo con nuestros respectivos problemas.

El naufragio no es sino la parte visible de múltiples tragedias subyacentes. Las personas huyen de guerras, persecuciones, pobrezas y hambre. En esta ocasión las víctimas provienen de Libia, cuya institucionalidad está por los suelos. La que tenían era la de Muamar Gadafi, la que se derrumbó con su muerte en el marco de la “primavera árabe” en 2011. Al parecer, los libios salieron del fuego para caer a las brasas. Hoy, sin Gadafi, Libia está sumido en el caos. Quién lo diría!

Lo concreto, es que existe un flujo migratorio, imparable e inevitable, del norte de África hacia Europa. La razón es simple: la desigualdad. Una desigualdad en todos los planos. Mientras las condiciones en África no cambien, al igual que las de Europa, será imposible frenar este flujo. Es la ley de los vasos comunicantes en acción producto del brutal desnivel de vida de uno y otro lugar. Nada ni nadie podrá detener el flujo en tanto coexistan regiones con poblaciones viviendo privaciones al lado de regiones con poblaciones viviendo sin penurias.

Este desnivel, esta desigualdad, es usufructuada por mafias constituidas por traficantes que lucran con la tragedia de familias desesperadas que no trepidan en arriesgar sus vidas y en pagar lo que sea necesario.

Europa no puede dar la espalda a quienes emigran, legal o ilegalmente, en busca de un mejor destino. Europa no tiene derecho a taponear el ingreso de quienes emigran, dada su responsabilidad en la conformación de los países que fueron sus colonias hasta la primera mitad del siglo pasado. Europa tiene un importante rol que cumplir en la resolución de conflictos y en el desbaratamiento de las redes de traficantes que organizan estas travesías suicidas y juegan con los sufrimientos y esperanzas de cientos de miles de víctimas.

El resto del mundo, particularmente nosotros, no podemos permanecer impávidos antes estas tragedias. Es nuestro deber acompañar a las víctimas y sus familiares. Vivimos en un continente de inmigrantes y emigrantes. Inmigrantes producto de guerras o persecuciones o desempleos, que llegaron a nuestras tierras buscando paz, tranquilidad, trabajo. Emigrantes que se fueron producto de crisis políticas o económicas, exiliados por falta de trabajo o por su pensamiento político. Sabemos muy bien lo que significa abandonar la tierra que te vio nacer.

abril 16, 2015

La danza de los millones

A lo largo de estos meses, diariamente hemos tenido sorpresas que nos tienen con la boca abierta. Ni que estuviésemos en Macondo, ni que se tratara de una teleserie cuyos creativos postergan el final inventando cualquier cosa para mantener la tensión. En este caso se trata de una teleserie cuyos protagonistas estelares son peces gordos y uno que otro no gordo, pero que es quien suele pagar los platos rotos. Peces gordos empresariales y políticos.

Una teleserie donde se mueven millones de lado a lado, mientras que la chusma, a la que se le va la vida pateando piedras, solo atina a contamplar impávida estos movimientos. La población está paralogizada al descubrir que en una pasada hay conspicuos personajes que se embolsan millones como si nada, sin arrugarse siquiera. Son operadores, hijos, primos, tíos, nueras o yernos de. Los mismos de siempre. La mayoría emparentados de alguna manera, operando en las sombras por décadas.

Los que reclaman, o ponen el grito en el cielo, los más porque quizás no los han invitado al festín, y los menos porque habiendo sido invitados, se desistieron de participar. A estos últimos seguramente el Señor los tendrá en su regazo.

El tema es preocupante porque quienes deben dar el buen ejemplo, están dándonos el mal ejemplo. Se asume que el buen ejemplo lo deben dar los viejos a los jóvenes; los de la derecha a los de la izquierda; los profesionales egresados de universidades confesionales a los de las otras universidades. Por el contrario, dan el mal ejemplo.

Cuando partió la bolita? Mi hipótesis es que todo partió cuando al arrancar la transición democrática en los 90 se acordó no airear, o se hizo la vista gorda con las oscuras privatizaciones de las empresas del Estado a precio de huevo al poder civil que estaba tras la dictadura, los jóvenes de Chacarillas y quienes capturaron para sí el aparato estatal. Entre ellos destaca con luces propias, Ponce Lerou, el ex yernísimo. Allí nacen las grandes fortunas de quienes compran conciencias, financian campañas políticas y tienen a no pocos políticos golpeando sus puertas mendigando raspados de olla.

Dicen que fue una condición impuesta al primer gobierno democrático para que pudiese asumir o que pudiese gobernar sin que la derecha le moviera mayormente el piso. Mal que mal eran tiempos complejos, con Pinochet vivo y en la comandancia en jefe, con capacidad para boinazos y operaciones de enlace, para frenar investigaciones en torno a los pinocheques.

Lo concreto es que el país, la gente que la trabaja, que se endeuda para sobrevivir o para darse gustitos terrenales, está viendo que hay empresas con capacidad para pagar por trabajos reales o ficticios a cambio de boletas o facturas para descontar impuestos. Todo esto sin pestañear siquiera.

Vivimos tiempos de vergüenza. Es necesario restaurar la honestidad, la credibilidad, la confianza. Para ello se hace indispensable sacar toda la basura que hay bajo la alfombra. Y para ello se necesitan barrenderos, que no pueden ser los mismos que ensuciaron todo. Este es el gran acuerdo que se requiere. No otro.

abril 10, 2015

Evolución de los modelos de negocio


Los negocios del pasado eran relativamente simples, estables, duraderos. Desde la segunda mitad del siglo pasado, de la mano del vertiginoso desarrollo científico y tecnológico, los negocios se han tornado complejos, inestables, cambiantes. La creatividad, la innovación y el emprendimiento dejan su huella. Desaparecen negocios que perduraron por siglos, y los que se generan tienden a ser volátiles. Para surgir, consolidarse, mantenerse en la cresta de la ola y no morir en el intento, es necesario innovar, permanecer en estado de alerta, no pestañear, dormir con al menos un ojo abierto. Así es el mundo que nos está tocando vivir.

En este marco surgen los modelos de negocio, distintas maneras de hacer negocio, de producir y/o comercializar productos o servicios, de agregar valor a nuestras propuestas, de llegar a nuestros clientes. Innovamos para capturar un apetitoso segmento de mercado, para no quedar fuera del mercado, para diferenciarnos.

Un tipo de modelo de negocio es aquel en el que se desea acceder a dos segmentos de mercado dependientes entre sí, y en el que un segmento subvenciona al otro. Es el modelo que adopta una discoteca cuando cobra entrada a los varones, no así a las damas. Ello supone que habrá damas en la discoteca como para que los varones se vean tentados a pagar sus entradas. Similar modelo es el que adopta un periódico gratuito, cuyo mercado son tanto quienes reciben el periódico como sus anunciantes. Los lectores leen gratuitamente gracias a los anunciantes que son quienes pagan por su publicidad. Para que este esquema o modelo de negocio funciones es indispensable que exista un alto número de lectores, lo suficientemente alto como para que resulte atractivo para los anunciantes pagar por incluir su publicidad en el periódico. Similar modelo aplica Google que ofrece gratuitamente capacidad de almacenamiento para quienes crean una cuenta de correo electrónico, la que es financiada gracias a los anunciantes que pagan por incluir sus avisos publicitarios atraídos por el alto número de usuarios con que cuenta Google. Este modelo se denomina de los dos o más lados.

Otro modelo es el llamado de cebo y anzuelo porque se basa en la venta a bajo precio, o del regalo, de un producto (el cebo), sobre la base de que posteriormente deberá comprar los consumibles, repuestos o servicios asociados al producto. Es el caso de las máquinas de afeitar en base a hojas desechables. También es el caso de las máquinas fotocopiadoras cuya expansión se vio facilitada cuando la empresa comercializadora decidió dejar de venderlas para cobrar mensualmente en base al número de fotocopias sacadas. O las impresoras de bajo precio, pero que demandan cartuchos de tinta de alto precio.

En fin, así como estos existen muchos otros tipos de modelos de negocios surgidos al amparo de internet. El mundo de los negocios ha cambiado drásticamente. La estabilidad y placidez de antaño, de nuestros viejos y abuelos ha quedado atrás. Vivimos tiempo de cambio, que nos a obliga a estar en estado de alerta permanente. Es el mundo que nos toca vivir, el de los celulares, el de la comunicación instantánea, de estar siempre galopando para no perder oportunidades. Por momentos me pregunto si acaso vale la pena, si acaso este mundo es mejor que el de nuestros antepasados. Hay más recursos materiales, tenemos más, pero ¿somos más?

La ética en las empresas

El comportamiento ético en las empresas está dado por quienes trabajan en ellas, pero sobre todo por quienes son sus dueños y máximos ejecutivos. Ellos marcan la pauta. Los mercados para que funcionen bien, para que los precios reflejen la escasez o abundancia de un bien o servicio en relación a su demanda, exigen comportamientos empresariales éticos. En caso contrario los mercados se ven distorsionados.  En efecto, una colusión de empresas que dominan el mercado, obtienen precios por sobre los que se dispondrían si los mercados fuesen libres, y por ende, ganancias por encima de las que se tendrían sin colusión. Da lo mismo que la colusión sea legal o ilegal, da lo mismo que existan pruebas o no, lo concreto es que se trata de una conducta no ética. Es el caso de los pollos o de las farmacias.

Es curioso que los comportamientos no éticos se encuentren sobre todo entre los campeones, los amantes del libre mercado. Lo que no quita que entre sus críticos también existan tales comportamientos. De todo hay en la viña del Señor, aunque más en un lado que en el otro.

Las conductas no éticas conllevan ganancias para unos en perjuicio de otros. Otro ejemplo. Una industria que genera empleo y que al mismo tiempo evade impuestos. Es el caso de PENTA, donde uno de sus controladores adujo que se trata de una máquina para generar empleo, como para justificar su comportamiento no ético, al ser también una máquina para defraudar al Estado.

Que una sobrina trabaje en un municipio tase los terrenos de su tío y le pase el dato que los terrenos pasarán a ser urbanos con el cambio del plan regulador, es un comportamiento no ético. Da lo mismo que sea legal o no. Hay conflicto de intereses, hay acceso a información privilegiada, se está en posición dominante, se sabe lo que el común de los mortales no sabe. El libre mercado se distorsiona, deja de ser libre para pasar a ser cautivo de quienes están dateados. Es el caso de CAVAL.

Que una empresa pague contra boletas o facturas por informes, servicios o productos que no existen o que si existen no se ocupan,  boletas o facturas que servirán para descontar impuestos, es un comportamiento no ético. También lo es cuando las empresas financian a políticos o funcionarios del Estado, porque los comprometen. Es el caso de SQM. Ahí pecan empresarios, políticos y funcionarios.

Que una alta autoridad de un banco contrate a la nuerísima para apoyar la obtención de permisos para la realización de dos grandes proyectos del banco, revela un comportamiento no ético de lado y lado: tráfico de influencias. De parte del banquero porque está comprando influencia, mal que mal no está contratando a la niña por sus cualidades profesionales, sino por su condición de nuerísima y la influencia que puede ejercer para la obtención de los permisos requeridos; y de la nuerísima por su capacidad para inhibir comportamientos éticos por parte de quienes otorgan los permisos. Es el caso del Banco de Chile.


Tanto se ha insistido en la necesidad de aprovechar las oportunidades que nos provee el mercado, que hemos olvidado la ética, esto es, que no puede ser a cualquier precio, a costa de conductas no rectas. Con todo, más temprano que tarde, los comportamientos no éticos también se pagan. 

abril 01, 2015

Gran Acuerdo Nacional: ¿Para qué?

El caso PENTA, reveló toda una trama urdida para financiar a un partido político, la UDI, heredera del pinochetismo duro por la vía de defraudar sin misericordia alguna al fisco. En medio de este caso estalla, más que en las manos del gobierno, en la cara misma de Michelle, el escándalo CAVAL que tiene como protagonistas a su hijo pródigo y la nuerísima. Después, como si de una telenovela se tratara, se revela que la empresa SQM, hacía lo mismo que PENTA, pero en un espíritu “más democrático”, distribuyendo sus aportes a diestra y siniestra.

Es importante aclarar que los casos PENTA y SQM no tienen nada que ver con el caso CAVAL. PENTA y SQM constituyen un modelo de financiamiento privado ilegal de la política. Un modelo que deslegitima la democracia al convertirla en letra muerta, porque al final del día terminamos teniendo en el senado y la cámara de diputados a representantes de las empresas financistas antes que a representantes nuestros. Todo esto a pesar de que ya existe todo un sistema de financiamiento público y privado legal, este último por la vía de los gastos reservados. PENTA inclina la balanza, y explica que la UDI se haya podido convertir en el partido más grande de Chile. No es un misterio para nadie el chorro de plata que había tras sus candidatos, como lo prueba la cantidad de “palomas”, gigantografías y otros recursos que desplegaban en sus campañas sin arrugarse siquiera.

Todo este castillo fue construido a lo largo de estas décadas a partir de las oscuras privatizaciones de las empresas del Estado durante la dictadura del innombrable que enriquecieron a los actuales dueños de PENTA y SQM. Recordemos que ambas fueron empresas del Estado, la primera fue el Instituto de Seguros del Estado (ISE), en tanto que la segunda fue la Sociedad Química Minera (SOQUIMICH), compradas ambas a precio de huevo en tiempos del “capitalismo popular” por los fervientes y “desinteresados” partidarios del dictador.

Distinto es el caso CAVAL porque no apunta al financiamiento de la política, sino que a llenarse los bolsillos por parte de sus protagonistas, por la vía de la especulación con la compra-venta de terrenos sobre la base de información privilegiada, uso y abuso de influencias indebidas. Distinto también es porque involucra al hijo prodigo y la nuerísima de una presidenta cuyo mayor capital era la confianza que irradiaba. Confianza que se vino al suelo en un dos por tres a partir de este caso.

No obstante las diferencias en los distintos casos, los tres tienen algo en común: la corrupción. La clase política, la clase empresarial y el aparato estatal se encuentran atrapados en un dilema: alcanzar un acuerdo nacional para tapar todo esto, una suerte de amnistía, como astuta y sibilinamente propone Jovino; o un acuerdo nacional para destaparlo todo, hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga. Por salud, me inclino por esta última alternativa. Para sanarnos, tenemos que limpiar nuestras heridas, no basta con ocultarlas, haciéndonos los lesos. Quien debiera liderar este esfuerzo de sanación, si es que aspira a “resucitar” en estos tiempos de “resurrección”, es la propia Michelle.

marzo 26, 2015

Una democracia inmadura

Desde hace meses que nos encontramos impactados por el maridaje entre la política y los negocios. Si bien es cierto no se trata de algo nuevo, puesto que es un tema que viene desde tiempos remotos, lo nuevo es su envergadura, su extensión y el conocimiento disponible.

Tanto en Chile como en otros países, desde que se tiene memoria, han existido vasos comunicantes entre el mundo empresarial y el mundo político. En democracia, las autoridades legislativas aprueban las leyes que las autoridades ejecutivas aplican y que la ciudadanía debe respetar. La gran conquista democrática consistió en lograr que estas autoridades se eligieran a partir del voto universal, y que el voto del pobre pesara lo mismo que el voto de un personaje de la élite. Ese era nuestro orgullo. Pero como el agua que se escurre por intersticio que exista, el dinero se encargó de interferir en las decisiones mediante una publicidad a la vena, atosigadora, persistente, explícita e implícita.

El interés de la élite por influir en el proceso electoral se expresa financiando a los candidatos que no amenacen sus intereses, quienes habitualmente confunden con los de la comunidad, convencidos que lo que es bueno para ellos, es bueno para el país. Célebre es la frase de quien fuera director general de General Motors, Charles Wilson, en 1953, cuando afirmó que “Lo que es bueno para General Motors es bueno para el país (EEUU)”. No digo lo contrario, pero la sola afirmación supone una arrogancia que está muy extendida. A modo de ejemplo reciente, frente a la denuncia de uno de los fiscales, de que PENTA era una máquina para defraudar al fisco, uno de los imputados en el caso, Carlos “Choclo” Délano, muy suelto de cuerpo, afirmó que PENTA era una máquina para generar empleo. En otras palabras, como que tenía licencia para evadir impuestos.

Casualmente, los protagonistas suelen ser personajes –entre los cuales destacan José Yuraszeck y Julio Ponce Lerou-, quienes hicieron sus fortunas al amparo de oscuras privatizaciones efectuadas desde las entrañas de la dictadura. El primero, ligado al sector eléctrico e implicado en los más bullados manejos financieros que se tenga memoria, vinculado a la UDI y uno de sus financistas, en los últimos años, en una suerte de lavado de imagen, se introduce al mundo del deporte asumiendo el control de la propiedad del Club Deportivo de la Universidad de Chile. El segundo, Ponce Lerou, por su condición de yerno del innombrable, de la noche a la mañana, aparece con una fortuna que uno ni en 100 vidas trabajando tendría. Con la llegada de la democracia, Ponce Lerou, muy generosamente contribuye a financiar el quehacer político, ese que tanto denostó su exsuegro al hablar de “los señores políticos”, y muy astutamente, lo hace a todo el espectro político. Es así como actualmente tenemos en el candelero, no solo a conspicuos personajes de la derecha, sino que también a personeros de la exConcentración.

Hoy, parecen seguir haciéndose fortunas al alero de información privilegiada, tráfico de influencias y colusiones, lo que da cuenta de que estamos en presencia de una democracia imperfecta, inmadura. La demora en su reconstrucción, ya llevamos 25 años, nos está costando cara. Acelerar la profundización de la democracia es el desafío actual. En caso contrario seguirán medrando los pillos. Con todo, más vale ganarse la vida trabajando que haciendo fortunas mediante martingalas non sanctas, pero que el endiosamiento del libremercado ha convertido en sanctas hasta al hijo pródigo y la nuerísima.

marzo 18, 2015

La desigualdad delictual

Recientemente, en un programa televisivo se presentó un análisis comparativo de las penas vigentes en Chile para los distintos delitos, que incluyó también una comparación con otros países. En este análisis llamó la atención las diferencias entre los delitos cometidos por delincuentes comunes, y los cometidos por los delincuentes pertenecientes a las élites. Pero lo más llamativo fue la diferencia en las sanciones.

Si bien el fiscal nacional expresó que “queremos que este sistema de justicia sea una red que no solo atrape mariposas dejando pasar los elefantes”, el sistema que tenemos dice otra cosa. Pareciera que su objetivo fuese atrapar mariposas y dejar pasar los elefantes. De otra manera cuesta explicarse porqué las penas por delitos cometidos por las élites tienen penas que avergüenzan. Los delitos de soborno, cohecho, colusión, evasión tributaria y otros que suelen ser cometidos por personajes de cuello y corbata se castigan con penas irrisorias en relación a las vigentes en otros países con los cuales nos gusta tanto cotejarnos, y también son irrisorias respecto de delitos comunes.

Las evidencias señalan con mucha claridad que por más que se endurezcan las penas a quienes cometen delitos para sobrevivir, no tiene mayores efectos disuasivos, a diferencia de lo que ocurre con quienes delinquen para enriquecerse, que por lo general son personajes de altos ingresos, de codicia ilimitada. En estos últimos, las sanciones penales sí tienen efectos altamente disuasivos. Paradojalmente, las penas vigentes siguen el camino inverso, lo que daría cuenta que quienes legislan lo hacen en beneficio de los de arriba y en perjuicio de los de abajo.

Recuerdo que el gobierno anterior tuvo como uno de sus eslóganes favoritos que con su llegada se acabaría la fiesta de los delincuentes, que se terminaría con la puerta giratoria. Todo señala que no solo no se acabó, sino que se reforzó. Pareciera que muy por el contrario, la fiesta alcanzó ribetes extraordinarios, en particular para las élites, una fiesta tipo Farkas, como para tirar millones por la ventana mientras los mismos congresistas se resisten a aumentar el sueldo mínimo más allá de ciertos límites para no desfinanciar el presupuesto público. Esto es lo chocante! La distinta vara que se aplica para unos y para otros; para los de arriba y los de abajo, la que no hace sino multiplicar la desigualdad de origen mientras nos cantan al oído música celestial de la necesidad de emprender, de innovar, de aprovechar las oportunidades, de la meritocracia.

Es hora de poner las cosas en su lugar. Los países ya no aguantan dobles raseros. Lo que está ocurriendo en Brasil y en distintas partes del mundo, es muy sintomático. Da cuenta de un hastío, de un cabreamiento. El espacio natural para abordar, enfrentar y encarar este tema es el político, pero si los actores no están a la altura de sus responsabilidades, y en vez de responder ante quienes les votaron, lo hacen para representar a quienes los financian, la indignación se hará sentir con mucha fuerza.

Está clarito que el camino a seguir es el contrario al que hemos transitado. Menos cárceles y más oportunidades para los de abajo, y más cárceles junto con castigos ejemplificadores para los empingorrotados personajes que incurran en delitos. Hay que terminar con la fiesta de los de arriba.

marzo 12, 2015

Ver para creer

La creación de una Comisión Asesora Presidencial para regular la relación entre la política y el dinero ha despertado suspicacias no menores por razones más que comprensibles. Entre ellos destaca la incredulidad. Se ha perdido credibilidad en tiempos de cólera.

La creación de la comisión surge cuando en la cocina se destapan varias ollas. La de las boletas truchas por trabajos no realizados para financiar campañas electorales; la olla de evasiones tributarias que se desprenden de la olla anterior; la olla de tráfico de influencias ejercida por el hijo pródigo; la olla de conflicto de intereses que afecta a las élites económicas, políticas y tecnocráticas. Son siempre los mismos. De una cocina con estas ollas, uno solo podría esperar que emerjan platos corruptos.

Por tanto, la comisión se crea para que los platos que salgan de esta cocina sean platos decentes, lo que implica que las ollas a las que estamos haciendo referencias, estén vacías de boletas truchas, de evasiones tributarias, de tráficos de influencia y conflictos de intereses. Pero para ello, tendríamos que cambiar los ingredientes que echamos a las ollas, y los ingredientes, para el caso que nos ocupa, no son otros que las conductas, los comportamientos de las élites, de las castas que se repiten el plato una y otra vez. O cambiar las élites, siempre que los sustitutos no tengan los mismos vicios. La propia comisión está conformada por los mismos de siempre, con una que otra excepción.

Uno podría preguntarse: ¿Podría ser de otra manera? Muy probablemente no. ¿Quién está libre de conflicto de intereses? ¿De generar una que otra boleta trucha? La diferencia está en que no estamos hablando de mariposas, sino que de elefantes. Como bien dijera el fiscal nacional, hay gente a la que le encanta cazar mariposas, pero no elefantes, y que son quienes afirmaban que se iba a terminar la fiesta de los delincuentes, haciendo la vista gorda ante los elefantes. El resultado fue que no solo continuó la fiesta de las mariposas, sino que los elefantes –los delincuentes de cuello y corbata- pasaron de carnaval en carnaval.

No obstante las legítimas dudas que tenemos de que realmente la comisión llegue a buen puerto, no debemos dejar que la desconfianza nos corroa, por más poderosas razones que tengamos para desconfiar. Por sanidad mental, no queda más que confiar una vez más en que demos un paso adelante en el combate contra el tráfico de influencias y los conflictos de intereses. Pero no nos hagamos mayores ilusiones en tanto sigamos inmersos en un modelo neoliberal, y un modelo educativo, que no hace sino alentar el tráfico de influencias, los conflictos de intereses y la opacidad. Mientras no abordemos la madre del cordero, no le pidamos peras al olmo.

marzo 05, 2015

Gatos de campo

El período estival, que normalmente es parco en materias políticas y judiciales, este año no lo fue gracias a personajes que difícilmente olvidaremos. Ni siquiera el Festival de Viña logró opacar el protagonismo adquirido por quienes se han comportado como verdaderos gatos de campo, quién sabe desde cuándo!

Los protagonistas, de cuello y corbata, son todos personajes de las élites, malandrines de marca mayor. Se han constituido en verdaderas máquinas para defraudar al fisco a través de un intrincado mecanismo que se destapó a partir de las confesiones de un exgerente general del hoy mundialmente conocido holding PENTA. Saltaron los tapones, y con ellos, ilustres e inmaculados personajes, desde empresarios, ejecutivos de empresas, políticos y exfuncionarios públicos.

La fuerza política más involucrada, es la UDI. Desde el conglomerado empresarial PENTA, sus dos pilares, los dos Carlos, se encargaban de financiar las campañas electorales de sus candidatos más allá de los aportes reservados, que poco tienen de tales. Estos aportes no son gratis, son para asegurarse que en la Cámara de Diputados y en el Senado voten leyes que favorezcan a las empresas de PENTA, o al menos no las perjudiquen.

Es así como nosotros votamos por candidatos para que nos representen, pero que al final del día terminan representando a quienes financiaron sus campañas. El maridaje entre política y negocios no puede ser más nefasto, y la consecuencia es la que estamos viendo. Una democracia cartucha, donde la ciudadanía se siente pasada a llevar en todos los planos.

Uno de los personajes formalizados, Iván, afirmó con total desparpajo que no había hecho nada distinto a lo que hace todo el mundo. Lo mismo pensaría el hijo pródigo y la nuerísima cuando vieron que podían embolsarse de un paraguazo 2,500 millones de pesos. La filosofía de “aprovechar las oportunidades” que brinda la vida, metiéndose la ética al bolsillo o tirándola a la basura. ¿Dónde se formaron estos personajes? ¿Quiénes los formaron?

Pepe Mujica, peculiar personaje uruguayo, quien acaba de terminar su período presidencial en gloria y majestad, tan pobre como cuando entró, sostuvo en su oportunidad que a quienes les gustan los negocios, que no se metan en política. La razón la estamos viendo, porque cuando lo hacen, distorsionan la voluntad popular.

El tema es cómo evitar este maridaje. Soy escéptico respecto de la sola alternativa de legislar porque creo que las élites se encargarán de sortear las vallas que se interpongan para poner a sus peones en las instancias de poder. Si esta alternativa no es complementada con un sistema educacional que nos convierta en protagonistas, que nos agregue valor, que nos provea de capacidad para pensar, reflexionar, discernir, para separar la paja del trigo, la legislación poco servirá.

La clave, a mi juicio, está en tener un sistema educacional que nos eduque para que no nos metan el dedo en la boca una y otra vez. Difícil, muy difícil.

febrero 26, 2015

Política y ética

Los hechos que estamos conociendo, no solo en Chile, sino que a nivel mundial, y que se arrastran desde hace tiempo, dan cuenta de una nefasta disociación entre la política y la ética. No son lo mismo, pero deben relacionarse entre sí, porque de lo contrario la política pierde sentido.

Es lo que está ocurriendo. Da vergüenza ver a muchos políticos mendigando ante las empresas para financiar sus campañas usando toda clase de artilugios. Quienes ganaron sus cargos en virtud de los recursos financieros que dispusieron a partir de “raspados de olla”, lo hicieron con malas artes, porque en caso contrario muy probablemente habrían perdido. Da vergüenza ver a muchos de estos políticos solicitando a familiares que facturen por servicios a empresarios para que estos puedan imputarlos como gastos. Da vergüenza que estos empresarios acepten facturas por servicios no prestados. No quiero meterme en la vaina de la evasión de impuestos que hay tras todo este tinglado.

Nada de esto es gratis. Después viene la pasada de cuenta. Esos millones pasados bajo la mesa después se cobran. Diputados y senadores que hacen las leyes, deberán hacerlas a la pinta de quienes los financiaron, en vez de quienes los votaron. Lo mismo vale respecto de los alcaldes y concejales, y de toda autoridad pública.

Da vergüenza ver el tráfico de influencias y la opacidad en las actuaciones de quienes se supone deben ser modelos de comportamiento. Da vergüenza que el hijo de la presidenta, socialista por más señas, eche por tierra el combate contra la desigualdad haciendo uso de sus privilegios para que su esposa obtenga un préstamo con miras a obtener plata fácil, a la pasada, especulando, riéndose de todos los que se ganan la vida con el sudor de su frente o de su trabajo. Más encima tiene el desparpajo de afirmar que no hizo nada ilegal, olvidando que su actuación por más legal que sea, es inmoral, particularmente cuando se profesa el ideal socialista que procura defender a los trabajadores, no a los especuladores.

Ahora se aspira regular la relación entre la política y los negocios, entre el mundo público y privado. No creo que sea regulable porque siempre se encontrará una vía para vulnerar las regulaciones cuando la vara ética está por los suelos.

No se trata de que los políticos y empresarios sean angelitos inmaculados; se trata simplemente que para tener una democracia que funcione razonablemente bien es indispensable que existan políticos y empresarios decentes, que haya un mínimo de respeto por el otro. Políticos y empresarios cuyas actuaciones estén regidas por un mínimo de cánones éticos que cualquiera con dos dedos de frente conoce.

febrero 19, 2015

Agarra Aguirre

Los hechos que se están conociendo –PENTA, CAVAL y otros- dan cuenta de que si bien la derecha ha estado perdiendo terreno electoralmente, lo ha ganado culturalmente.

Desde la dictadura, se han tenido 20 años de gobiernos de una coalición de centroizquierda, la Concertación, seguido de un interregno de 4 años para la derecha, con un candidato fuera de molde, Piñera, que ganó en gran parte porque la gente se compró el cuento de que una persona con fortuna, no necesita robar. Y ahora, se tiene de vuelta una Concertación ampliada, con PC incluida, la Nueva Mayoría, gracias al encanto de Michelle y el cansancio de tanto abuso en tiempos de cólera.

Debe reconocerse que Chile hoy tiene más, que su ingreso per cápita ha crecido una enormidad, que los niveles de pobreza de antaño han disminuido significativamente, que después de la dictadura no vino el caos, muy por el contrario, un crecimiento sin precedentes. Sin embargo, el desarrollo es algo más que crecimiento. No se limita a tener más, sino que a ser más. En este plano la realidad actual dista de ser la patria buena y justa que se buscó a fines de los 80.

Los abusos a todo nivel que se están destapando, y que involucran a moros y cristianos, da cuenta de la penetración del ideal neoliberal. Parecen ser pocos los que se libran del veneno “todo vale” introducido en tiempos dictatoriales y que ha impregnado a gran parte de la sociedad chilena. Todo parece haber comenzado cuando los prohombres que estaban tras las bambalinas de la dictadura compraron empresas estatales cuando fueron rematadas a precio de huevo; cuando la usura dejó de ser usura; cuando las oportunidades había que aprovecharlas a como diera lugar.

La ética, la moral, dejó de ser la guía de las decisiones, pasando a ser reemplazadas por lo que en su momento Radomiro Tomic describió como la psicología del “agarra Aguirre”. Psicología bajo la cual en los medios de comunicación se difunden los valores de una sociedad de consumo que degrada el quehacer y la existencia personal, familiar, social, política y económica. El gran triunfo de la derecha es haber logrado que la codicia que la caracteriza, se expanda hacia el centro y la izquierda. El caso de la nuerísima y su príncipe consorte que “inocentemente” asiste a una reunión con el vice del banco de la Teletón parece no ser sino el broche de oro de una cadena que parece recién iniciarse. Una reunión para hacerse de un crédito con miras a embolsarse miles de millones de un viaje, especulando.

Y ahora tenemos Festival! Quien tasó la apetitosa propiedad donde la nuerísima puso sus ojos, es nada menos y nada más que el actual seremi de vivienda! Para remate, a un fiscal a cargo de una de las causas que se investigan, lo cambian por uno que es hijo de un senador socialista. Aunque me equivoque, me es imposible no pensar que acá hay gato encerrado, que se está maniobrando para dejar que pase el tiempo aprovechando que estamos en tiempos de Festival. Que se esté buscando un acuerdo para “salir” del pantano.

Soy partidario de los acuerdos, que es la esencia de la política, pero no de los acuerdos para tapar sinvergüenzuras, sino que de los acuerdos para destaparlas.

Lo expuesto desmoraliza a quienes quieren vivir de un trabajo decente. Por este camino nos vamos al abismo. Lo inmoral no deja de serlo por ser legal.

Es hora de rebelarse, de separar la paja del grano, de vivir con la frente en alto, de no dejarse llevar por la codicia que nos está destruyendo, como personas, como país.

febrero 12, 2015

Sebastián y la nuerísima

La empresa CAVAL, una sociedad de propiedad del hijo de Michelle, Sebastián Dávalos, y de su esposa, Natalia Compagnion, la nuerísima de Michelle, le echaron el ojo a una propiedad en la V Región que les aseguraría ganancias en el corto plazo. Para comprarla, no necesitaban un crédito por unos millones, sino que por 6,500 millones de pesos!!! A quién se lo pidieron? Al Banco de Chile, que no da crédito a cualquier hijo de vecino, pero en este caso, su vicepresidente Andróniko Luksic, accedió a tener una reunión en noviembre del 2013 con Natalia, quien llegó acompañada por Sebastián. Por obra y gracia del Espíritu Santo, el crédito fue concedido.

No escapará a la comprensión de nadie con dos dedos de frente, que la concesión del crédito no fue por bolitas de dulce. Tampoco escapa a la inteligencia de cualquiera que la petición no era por nada. La tentación de ganancia rápida y fácil, sin mayor riesgo, estaba ahí. Ni la nuerísima, ni el hijo de Michelle, el damo de Chile, no podían dejar escapar la “oportunidad”. Ellos, más que nadie, eran los llamados a rechazar la tentación.

Esto ocurre cuando la derecha, desnuda por el caso PENTA, que reveló la colusión del mundo de los negocios con la UDI, está en las cuerdas. Pero ojo, cuando un adversario está malherido, más peligroso se torna. Y hoy, aún desde el suelo, con toda razón celebra alborozada el “virtual” empate que le llegó desde el cielo, con oposición y gobierno maltrechos.

No faltarán quienes sostengan que no hay paralelismo alguno. Efectivamente se trata de hechos, errores, delitos o irregularidades de distinto tenor, no homologables. Legales o no legales, da lo mismo, pero éticamente reprochables. Lo que tienen en común es el tráfico de influencias, el uso de posiciones de poder y/o de información privilegiada que el común de los mortales no tenemos.
Para resolver este desaguisado, Sebastián no solo debe dar un paso al costado; su madre, Michelle debe despedirlo ipso facto. No hacerlo hecho, la compromete.

Sebastián y la nuerísima no estuvieron a la altura de las circunstancias. Avergüenzan. Su actuación constituye una afrenta para quienes lucharon por derrotar a la dictadura; para quienes siguen creyendo que los valores éticos son importantes, no solo para cacarearlos, sino que para vivirlos.

El día que no nos escandalicemos ante hechos de esta naturaleza, será el día en que como país habremos perdido la brújula. Tenemos el deber de denunciar estos hechos si queremos dar señales claras, sobre todo a las nuevas generaciones. Un país donde domina la política del “todo vale” no tiene futuro; un país cuyas élites son capaces de resistir las tentaciones de las “oportunidades” que provee el poder o el dinero, por el contrario, es un país digno y con futuro, donde sus habitantes pueden caminar con la frente en alto.

febrero 05, 2015

Nadie aborta por gusto

Hay al menos tres temas, desde que tengo uso de razón, por los cuales han saltado y saltan los tapones valóricos: el divorcio, el aborto y la eutanasia. Se explica porque estamos insertos en una cultura, una civilización que valora sobremanera la vida, su carácter sagrado, la familia, su indisolubilidad. Soy parte, y me siento parte de una cultura a favor de la vida y la familia.

Sin embargo, tenemos que lidiar con la vida real, no la imaginaria. Y es en esta vida real donde nos desenvolvemos. Cuando se abordó la necesidad de legislar en torno al divorcio, los sectores conservadores pusieron el grito en el cielo, motejando como divorcistas a sus partidarios, olvidando que se estaba en el peor de los mundos, porque los matrimonios se anulaban en base a la disponibilidad de recursos, y de mentiras, dejando a los hijos de tales matrimonios en pampa. La anulación suponía que lo que había existido, simplemente no había existido; que allí donde hubo fuego, ni brasas, ni rastros quedaban. La derecha recién se avino a legislar sobre el tema, cuando en sus propias filas la indisolubilidad matrimonial de muchos de sus seguidores hacía agua. En concreto, la ley de divorcio no hizo sino dejar atrás una farsa como lo era la anulación.

Ahora estamos en medio de un debate en torno al aborto. Al igual que ayer, los sectores conservadores ignoran una realidad lacerante: la existencia de abortos en condiciones de riesgo por su carácter ilegal, en pobres condiciones sanitarias para unas, y condiciones sanitarias propias del primer mundo para otras. Ignoran que nadie aborta por placer, por gusto, por voluntad. Legislar en torno al aborto es una necesidad, tal como ayer lo fue hacerlo sobre el divorcio, y tal como en un futuro no muy lejano lo será alrededor de la eutanasia.

La posición de la Iglesia Católica la entiendo como una invitación a no abortar, y me parece razonable que así sea. Yo tampoco soy partidario del aborto, y creo que nadie quiere abortar. De igual modo cuando me casé, no fue para divorciarme, sino para vivir juntos toda la vida. Sin embargo, en el derrotero de la vida real, en unos, más que en otros, concurren factores, circunstancias, coyunturas, que hacen imposible seguir juntos. Lo mismo vale respecto del aborto. Tener un hijo o una hija, dar vida, es lo más grandioso que puede ocurrirle a una persona, sin embargo, debe reconocerse que también puede no serlo. De hecho así lo ha sido para muchas mujeres que se han practicado el aborto.

enero 29, 2015

Triunfo de la izquierda populista en Grecia

Así tituló editorializó uno de los medios de comunicación nacionales el resultado de las recientes elecciones en Grecia, donde triunfó ampliamente el movimiento Syriza liderado por Tsipras, nombres prácticamente desconocidos hasta hace poco.

En la última década se está observando el surgimiento de nuevos partidos, a uno u otro lado del espectro político, aún cuando cada vez es menos nítida la frontera entre unos y otros. De hecho, el movimiento Syriza, identificado con una suerte de izquierda radical, para ser gobierno se alió con los llamados Griegos Independientes, que representan a una derecha nacionalista a pesar de tener posturas claramente antagónicas en muchos temas importantes. ¿Qué los une? La oposición a seguir los dictados de una austeridad impuesta desde fuera.

Para no ser motejado de izquierda populista, hay que seguir los cánones que el poder establecido pregona de la boca para afuera: austeridad, equilibrio fiscal. En Chile, y en el mundo, la derecha postula una austeridad muy suigeneris: para todos, menos para ellos; equilibrio fiscal para todos, menos para su propia seguridad. En efecto, no dudan en aumentar gastos militares y en policías a costa de la inseguridad del resto.

Bueno, en este caso, los griegos se cansaron de años de austeridad que han representado años de humillación; se cansaron de vivir al ritmo impuesto por la troika: la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo.


El drama de Grecia es el mismo de tantos otros países. Los platos rotos los termina pagando el pueblo, o como se dice ahora, la gente, los ciudadanos de a pie, los que viven de un trabajo decente, honrado. En Chile, no los paga el prestigioso y experimentado académico que gana más de 30 mil dólares por una charla-almuerzo y que se los pagan sin chistar; tampoco los paga un gerente general de un consorcio mafioso que se echaba mensualmente sobre los 60 mil dólares al mes.

El triunfo de la izquierda en Grecia es un grito de supervivencia, de decir basta, hasta cuándo nos van a ver las canillas! No queremos guerras ni dictaduras, ni imposiciones; tan solo queremos paz, queremos conversar, queremos sentido común, queremos sensatez. No estamos contra el concepto de la austeridad, pero no una austeridad para quienes no tienen la responsabilidad de la situación que les aflige. Harta austeridad hace falta a quienes la imponen!

De lo que se trata es de algo muy simple: hacer lo que dicta el sentido común. Tanto la derecha como la izquierda tradicional parecen haber perdido el rumbo, como lo demuestran los resultados electorales, no solo en Grecia, sino que en gran parte del mundo. En España aflora Podemos, mientras el PP y el PSOE están en caída libre, en otros países no asoma nada, salvo altos niveles de abstención que dan cuenta de desconfianza, de pesimismo.

enero 20, 2015

Traje a la medida

Finalmente, luego de transcurrido casi un cuarto de siglo, fue aprobada por el Congreso Nacional la reforma al sistema electoral binominal. Solo falta su promulgación por parte del gobierno para hacerse efectiva, si es que el Tribunal Constitucional no da un golpe a la cátedra acogiendo el requerimiento que amenazó con presentar la UDI.

Importa recordar que el sistema electoral que nos ha regido es tal que en cada distrito y/o circunscripción siempre se eligen 2 diputados o senadores, y que cada lista solo puede presentar dos candidatos. Mediante este sistema, la minoría, salvo que cayera por debajo del 33%, se aseguraba la paridad con la mayoría. De esta forma la minoría se aseguraba una capacidad de veto, esto es, nada podía aprobarse sin su venia. 

Confieso que no me hago mayores ilusiones respecto de la capacidad del nuevo sistema electoral para revertir tanto la crisis de representatividad, como el desprestigio que embarga a la clase política. Prueba de ello la encontramos en los altos niveles de abstención, el carácter endogámico del quehacer público, que se expresa en apellidos que se repiten una y otra vez.

Sin embargo, hay que reconocer que el nuevo escenario abre posibilidades para el ingreso de nuevos jugadores que aireen y renueven un ambiente político anquilosado. Ojalá estos nuevos jugadores constituyan un aporte sustantivo al quehacer público y traigan buenos hábitos y un compromiso a fondo con el futuro de Chile antes que con sus respectivos bolsillos. Es lo que nos hace falta.

La oposición, y la UDI en particular, no atinó a nada mejor que calificar la reforma como “un traje a la medida de la Nueva Mayoría” poniendo el acento en el aumento en el número de parlamentarios que tendrá el nuevo Congreso. Sin embargo, lo que está tras el rechazo de la oposición es el dolor que les produce haber quedado desnudos porque les quitaron el traje que habían hecho a su pinta y que lograron mantener incólume durante todas estas décadas.

Gracias a las revelaciones del caso PENTA, esto pilla a la derecha, y a la UDI en particular, por los suelos, malherida, como lo ilustran sus manotazos de ahogado, procurando no hundirse sola, sino que acompañada. Sin embargo, no será fácil para la UDI homologar el caso PENTA con cualquier otro que procuren poner sobre la mesa. A futuro, PENTA constituirá todo un modelo de malas prácticas, fraudes e ilícitos al por mayor por parte de quienes se erigían como puros e intocables. La realidad está mostrándonos en toda su crudeza que no son tan impuros e intocables como se presumía. Más encima tenían el desparpajo de autodenominarse UDI-Popular.

En concreto, se ha dado un paso adelante con la supresión del sistema electoral binominal, que tendrá más y más sentido, el día que redoblemos nuestro poder ciudadano, no solo a través del voto, sino que ejerciendo día a día nuestra ciudadanía, expresándonos y organizándonos.

enero 14, 2015

Terrorismo en Francia: ¿qué hacer?

El asesinato de periodistas de una revista satírica, sarcástica, Charlie Hebdo en Paris, Francia, nos vuelve a remecer. De tiempo en tiempo, demasiado frecuentemente, estamos siendo testigos de actos de barbarie que llevan a preguntarnos ¿cómo es posible? ¿por qué? ¿para qué? ¿qué hacer?

Quisiera aclarar que estas preguntas las formulo con la intención de tratar de entender lo ocurrido, sin que ello implique en modo alguno justificarlo. Ningún asesinato, de ningún ser humano, tiene justificación alguna. Sin un mínimo esfuerzo de comprensión, la mera represión asoma como solución mágica, en circunstancias que todos sabemos que dicha salida es ficticia.

El semanario Charlie Hebdo es todo un símbolo libertario, desvergonzado, de sátiras en todas las direcciones, a todas las culturas, religiones, razas. Nadie se libra de ellas. Las viñetas del profeta Mahoma en sus portadas es un fiel reflejo de este espíritu y no cabe duda que afectan los sentimientos de no pocos musulmanes. Imposible que no lo hagan, así como en el caso del mundo cristiano, y por lo general se tiende a evitar caricaturizar a Jesucristo, procurando tratarse con respeto su significado más profundo.

En Europa viven millones de musulmanes, la mayoría en Francia y Alemania. Lo han hecho abandonando sus países de origen en busca de mejores horizontes, procurando escapar de la pobreza. Lo han hecho aportando lo mejor de sí en los países que los han acogido. Merkel, la canciller de Alemania, en oposición a quienes responsabilizan al islamismo de los atentados, ha dicho sin ambages que el islamismo es parte de Alemania, que su contribución al desarrollo es indesmentible. Merkel, al igual que Hollande, han sido claros en especificar que los atentados no tienen nada que ver con el islamismo. El terrorismo no tiene apellidos.

No sin dificultades se han insertado aportando su trabajo e integrándose a la sociedad que los acoge. Desafortunadamente, las dificultades económicas que encara Europa para salir de la recesión, y que golpean más fuertemente a los inmigrantes, han alimentado el resurgimiento de grupos políticos radicales, extremistas y fascistas con discursos nacionalistas, antiinmigratorios, islamofóbicos y demagógicos.

No dejemos que el fanatismo nos obnubile la razón. El terrorismo busca crear la imagen de un choque cultural, de una guerra de civilizaciones, de oposición del mundo musulmán al mundo judeocristiano. Tal choque es ficticio porque la inmensa mayoría de quienes profesan algunas de estas culturas buscan el bien, la convivencia pacífica, el respeto por los demás.

Francia ha resuelto enfrentar al terrorismo por la vía de seguir siendo Francia, el país cuyo lema es libertad, igualdad y confraternidad. Sería positivo que, al igual que muchos otros países, también dejara de ser la Francia exportadora de armas y financiamiento a grupos extremistas,

enero 07, 2015

Parásitos de PENTA

Como mecanismo preventivo, cada vez que hay un problema eléctrico, deben saltar los tapones del tablero. En caso contrario se corre el riesgo de incendio con consecuencias mayores. El caso PENTA, holding empresarial financiero ligado a la extrema derecha, me trajo a la memoria esta asociación con el tema eléctrico. No me queda claro si es una práctica que se extiende más allá de PENTA y de la UDI. Lo concreto es que al menos saltaron los tapones.

Para cualquiera con al menos dos dedos de frente, resulta evidente que el costo de las campañas políticas, al menos de los partidos de derecha, excede con creces el financiamiento legal, ya sea por aportes reservados, que se asume tienen un tope. Cuando la UDI levanta un candidato presidencial, Golborne, mete millones para instalarlo; cuando ven que no prende, lo bajan, y para subir a otro candidato, Longueira, mete otros tantos millones. El vía crucis no terminó ahí, sino que continúa como si de una teleserie turca se tratara, con depresión de por medio, para finalmente desembocar en Evelyn, forzados a desembolsar otra tanda de millones. Todo a saco roto, para terminar perdiendo las elecciones presidenciales, hace poco menos de un año, sin pena ni gloria.

Estoy haciendo referencia tan solo a las elecciones presidenciales, porque las parlamentarias también implicaron un gasto que llega a revolver el estómago. Todo esto ¿quiénes se ponen? ¿para qué? ¿por qué vía? ¿a quiénes?

Las respuestas, desgraciadamente, ponen en entredicho la democracia que creemos estar construyendo. No obstante todas las regulaciones que se han intentado establecer para que la voluntad ciudadana no se vea distorsionada por el poder económico, el resultado es patético. En efecto, quienes se ponen son quienes tienen más recursos económicos, el 0,01% de la población de mayores ingresos, y no lo hacen por bolitas de dulce, sino que para perpetuar su capacidad de multiplicación de sus ingresos. Y lo hacen financiando a quienes en el plano legislativo aprueban las leyes a su pinta, o a quienes en el plano judicial deben interpretar las leyes a su pinta.

El resultado, desafortunadamente, es una democracia con una ciudadanía y una clase política capturada por el poder económico. En la práctica, pasamos a tener un simulacro de democracia. De hecho, la apatía electoral, dada por el incremento de la abstención en las elecciones, es una expresión de rechazo a una democracia donde el factor dinero sea tan determinante.

Por otro lado, desde un punto de vista positivo, hay que rescatar que el caso PENTA se haya descubierto y que la ciudadanía no salga de su asombro, señal de que conservamos una capacidad de asombro y denuncia, que ojalá sea un estímulo para reconstruir una democracia más sana, que vele por los intereses de todos, y no se limite a defender a los poderosos de siempre.

Si Jorge Alessandri, el Paleta, estuviese hoy entre nosotros, lo más probable que estaría avergonzado o espantado. Él perteneció a otra derecha, una que parece haber desaparecido, una derecha republicana, austera, que no hacía ostentación de sus riquezas, una derecha centrada en la producción antes que en la especulación, una derecha centrada en agregar valor real al país antes que en inventar figuras financieras que terminan cayendo como castillos de naipes.