abril 27, 2016

Los taxistas y Uber

La ciudadanía ha podido ser testigo de las últimas escaramuzas entre los taxistas y Uber, no solo en nuestro país, sino que a nivel mundial. Se trata de un fenómeno nuevo ilustrativo de los vertiginosos cambios que las nuevas tecnologías de información y comunicación están produciendo. Cambios que afectan esencialmente a quienes se duermen en los laureles creyendo que pueden vivir al margen de tales cambios.

En este caso el cambio es tal que ha producido reacciones destempladas, propias de quienes se sienten fuertemente afectados. En este caso, los taxistas, que prestan servicios de transporte a quienes lo requieren bajo regulaciones específicas.

Hoy este servicio está siendo provisto por conductores, y ocupado por usuarios, gracias a una aplicación de búsqueda y servicio de transporte que se instala en los celulares tanto del usuario como del conductor del vehículo. Uber es la empresa de tecnología que ha desarrollado esta aplicación que proporciona una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, que conecta los pasajeros con los conductores. Este software opera sobre internet facilitando el transporte de personas de un lugar a otro; ofreciendo un plano virtual de la ciudad señalando la localización de los vehículos; y desplegando las características tanto del vehículo como de la persona que lo conduce.

Por tanto, la propuesta de valor de Uber es la utilización de una aplicación para solicitar el servicio de vehículo con las características especificadas por el cliente y con un conductor cuyos antecedentes pueden ser conocidos, ofreciendo en consecuencia, una comodidad, seguridad y rapidez con precios competitivos.

Esta propuesta está dirigida a quienes se encuentran dentro de la cobertura de Uber, cuentan con celulares conectados con internet, poseen tarjetas de débito/crédito internacionales, esto es, a los segmentos de más altos ingresos.

Los taxistas tienen razón cuando sostienen que se trata de una competencia desleal porque ellos están sometidos a regulaciones específicas que no poseen quienes conducen vehículos al amparo de la tecnología desarrollada por Uber. Pero eso no se resuelve amenazando a los conductores ni destruyendo los vehículos que transportan pasajeros bajo esta tecnología, sino que exigiendo las mismas reglas de juego. Ya sea relajando las regulaciones que imperan sobre los taxistas, o elevándoselas a Uber.

Ocurra o no esta equiparación, más temprano que tarde, veo a los taxistas inscribiéndose en Uber, o creando otra aplicación con más y mejores características que Uber.

Lo concreto es que por décadas, los taxistas han actuado como un cartel, creyendo que el mundo no ha cambiado, sin percatarse que, nos guste o no, no tenemos otra salida que subirnos al carro de la modernidad para seguir ganándonos el pan nuestro de cada día. La precariedad, la volatilidad ha llegado para quedarse. Se acabaron los tiempos en que teníamos un boliche que trabajábamos en las mismas condiciones que nuestros abuelos. Los que lo hicieron, desaparecieron o están por desaparecer.

abril 21, 2016

En la medida de lo posible

En 1971, Patricio Aylwin con Sergio Onofre Jarpa dan forma a la Confederación Democrática (CODE) para unir fuerzas contra el gobierno de la Unidad Popular (UP). Esta alianza de la DC con la derecha, da origen a una nueva división en la DC, cuando gran parte de la juventud demócratacristiana da forma a la Izquierda Cristiana (IC) para sumarse a la UP. Estos jóvenes, colocados en la coyuntura histórica de aliarse con la derecha o la izquierda, abandonaron la DC para estar con Allende y su gobierno. Ya en 1969 se había dado origen al MAPU por considerar que el gobierno de Frei Montalva no satisfacía sus aspiraciones.

La polarización de esos años va ganando terreno, estimulada por la intervención norteamericana. Todo intento de moderación se lo llevaba el viento. Para unos, Frei Montalva, como Presidente del Senado, y Aylwin como senador, procuraron establecer vasos comunicantes conducentes con el gobierno para evitar el quiebre institucional; para otros, para desestabilizar al gobierno. En medio de esta vorágine llega el golpe de la mano menos pensada: del innombrable que había sido el segundo de Prats, y que al asumir como Comandante en Jefe, había jurado lealtad hacia el gobierno de Allende.

Frei Montalva y Aylwin, así como la mayoría de la DC respaldaron el golpe como un hecho inevitable no obstante los esfuerzos desplegados para evitarlo, en tanto que otros estaban convencidos que no hicieron otra cosa que contribuir a posibilitar el golpe. Pero ni Frei Montalva, ni Aylwin, ni ningún DC imaginó siquiera lo que habrían de hacer las FFAA con el respaldo de la derecha. Solo unos pocos DC, los famosos 13 que firmaron una carta histórica donde disienten de la directiva de entonces, fueron capaces de visualizar lo que vendría. La DC nunca imaginó, ni en sus peores sueños, las actuaciones de las que serían capaces nuestras FFAA, ni que se tomarían el poder para quedarse indefinidamente.

Es así como a poco andar, la DC toma distancia de la dictadura e inicia su andadura por el desierto, sufriendo muchos de los suyos el destierro, la tortura, la desaparición, la persecución. La adversidad la unió con la izquierda. Y Aylwin vuelve a ser protagonista buscando convocar, junto a otros, para dar forma a una oposición capaz de derrotar a la dictadura con las armas de la democracia.

Se reconcilia con la izquierda y ésta le confía el privilegio de encabezar el primer gobierno postdictadura con su respaldo. Un gobierno que se inicia con un discurso magistral en el Estadio Nacional y que marca el inicio de la transición, un discurso en el que afirma su intención de unir a civiles y uniformados, ocasión en la que las pifias lo inducen a sostener que “Chile es un solo país”. Expresión que parece seguir siendo más un deseo que una realidad.

No obstante, a más de 20 años de distancia, pocas dudas caben que Aylwin lideró un gobierno que el país y la DC pueden mirar con la cabeza en alto.

En toda la trayectoria de Aylwin muchos quieren ver volteretas, zigzagueos, cambios de marcha. Sin embargo, una mirada holística, sistémica, permite visualizar un común denominador, una línea recta, clara, rotunda: el diálogo, la negociación, la persuasión, sin metralletas sobre la mesa ni bajo ella. Todo en la medida de lo posible, la razón de ser de la política. Buscando extender los límites de lo posible, correr el cerco para que haya más diálogo, menos incomunicación, convencido que es más lo que nos une que lo que nos divide. Y todo esto respaldado por un dato no menor: una vida sencilla, austera, que en medio de la modernidad se extraña y agradece.

Al César lo que es del César.

abril 15, 2016

Juventud, divino tesoro

Todos los fines de semana, los sábados o domingos, voy a la feria, más conocida como el CREA a comprar frutas y verduras. Aprovechando que allá también hay un sector con puestos de venta de pescados, suelo comprar a uno de mis caseros, pescados o mariscos frescos. Inevitablemente conversamos de lo divino y lo humano, resolviendo mentalmente los múltiples problemas que acosan a la humanidad.

En medio de estas conversaciones surgió el tema de la juventud a raíz de una pregunta que le hiciera por su familia. El orgullo le afloró por todos los poros porque tiene el privilegio de ver los frutos de los esfuerzos de una de sus hijas, Roberta, quien es deportista, nadadora, desde hace ya 10 años, cuando tenía tan solo 4 años. Actividad incentivada por sus padres, que desarrolla con placer y que le ha proporcionado múltiples oportunidades y satisfacciones.

Para conciliar los estudios con sus entrenamientos, diariamente se levanta a las 5:30 AM para entrenar en la piscina de la Universidad Católica del Maule desde las 6:30 hasta las 8:00 AM, e ir rauda a su establecimiento educacional, el Colegio Esmeralda de Talca, donde está cursando enseñanza básica. Por las tardes vuelve a sumergirse en la piscina desde las 17 hasta las 19 horas para luego efectuar casi una hora de preparación física. Todo esto, bajo la atenta mirada de sus entrenadores que guían este proceso conducente a generar una persona capaz de importantes y significativos logros.

Estos esfuerzos no han sido en vano. Roberta es hoy una adolescente que goza de buena salud, que se siente feliz, que disfruta con lo que hace. A través del deporte, en este caso la natación, ha conocido la disciplina y el rigor; ha aprendido a ordenarse, a gestionar sus tiempos.

Por otro lado, estos esfuerzos, que para otros serían sacrificios, le han posibilitado, representar a la ciudad y a la región, participar en campeonatos regionales, nacionales, e internacionales, conviviendo con otras personas, conociendo otras culturas, otros espacios naturales. Participación que ha reportado títulos y múltiples satisfacciones a ella, su familia y la región.

En medio de tantas noticias que enfatizan lo negativo, un ejemplo reconfortante que es necesario destacar. Esta es la juventud que la región y el país debemos destacar. Prueba de que con voluntad, ganas, los obstáculos ceden.

abril 07, 2016

La detención por sospecha

Mientras nos ven las canillas los de abajo y los de arriba, la clase política parece entrar en estado de pánico. Los de abajo son los que entran y salen de las cárceles una y otra vez por falta de espacio; los de arriba ni siquiera entran, no vaya a ser que se los mezcle con la chusma.

Los más diversos hechos delictuales son puestos en vitrina a través de medios de comunicación que se encargan de atizar el fuego. Los “serios”, denunciando la delincuencia callejera, las protestas capturadas por el lumpen, y submarineando los delitos cuyos protagonistas son de “cuello blanco”.

En medio de este escenario, a los iluminados no se les ocurre, ni más ni menos que “prevenir” mediante la política de detención por sospecha. Sería interesante que luego de implementada esta audaz y original política se lleve una estadística respecto de quienes son las personas a las cuales se les pide identificarse. Lo más probable que sean más los bajos, morenos, mechas tiesas; menos los blancos y rubios; lo más probable que los escogidos por los encargados de implementar la detención por sospecha lo hagan en los sectores y barrios “marcados” por sus antecedentes.

Me pregunto si se hará detención por sospecha a quienes residen en La Dehesa, en Vitacura o en Las Condes. Me pregunto: dónde viven quienes haciendo gárgaras con su amor por la patria sacan sus dineros para invertir fuera del país, o para evadir el pago de impuestos invirtiendo sus recursos en paraísos fiscales. Dónde puso sus recursos el innombrable? ¿Agustín Edwards, propietario de El Mercurio y toda su cadena? ¿se le detendrá por sospecha? Lo dudo.

Me pregunto quienes hacen más daño. Leyendo la prensa “seria” no hay por donde perderse. Es la delincuencia del día a día, a vista y paciencia de todos. Sin embargo me asiste la duda. Sería interesante que los economistas evaluaran los costos que generan al país unos y otros, los de abajo y los de arriba, con sus actividades delictuales. Sospecho que los de arriba puntearían la tabla por paliza. Por tanto no puedo dejar de ver el interés hacia la detención por sospecha como un volador de luces, orientada a distraernos de las denuncias por corrupción que afectan a las élites empresariales, políticas, deportivas y eclesiásticas.

No sé porqué, pero toda la faramalla armada en torno a la detención por sospecha me hace recordar la famosa ley de control de armas que precedió al golpe del 73. Recuerdo que el espíritu que se presumía era el de desarmar, pacificar el país. En la realidad sirvió para tantear el terreno y prepararlo para lo que vendría. En vez de impedir el golpe, la ley terminó por asegurar el éxito de los objetivos del golpe y de quienes estaban tras el golpe, los mismos que aprobaron la ley de control de armas.

Estamos pagando caro el preocuparnos solo de nuestro respectivo metro cuadrado, del cosismo al cual es tan adicto el neoliberalismo, y no del contexto en que nos encontramos, de la realidad que nos rodea.

Por momentos siento que estamos dando palos de ciego.

abril 01, 2016

Papel mojado

Poco antes de cumplirse un año más del asesinato de Jaime Guzmán, el partido que fundó en 1983, la UDI anunció urbi et orbi y con bombos y platillos, una serie de cambios. No es el primero. Años atrás, en pleno apogeo de uno de sus coroneles, Longueira, se bautizaron como la UDI popular. Hoy, buscan eliminar la expresión UDI para dejarla como la Unión Democrática Independiente.

Cuando sus máximos dirigentes explicaron la metamorfosis, enfatizaron el espíritu originario que los anima. Unión, como expresión de una vocación de unidad; Democrática, como expresión de un espíritu de compromiso con la democracia; e Independiente, por su capacidad para sostener posturas con independencia frente a los distintos temas de la contingencia.

Este cambio, así como el del logo, tiene su origen en una marca, la UDI, que está por los suelos, por la vinculación de sus prohombres con delitos tributarios, denuncias de cohecho y su cohabitación con una clase empresarial que la ha apoyado financieramente en una magnitud tal que permite explicar los altos gastos de campaña en que ha incurrido en elección tras elección. Gastos que han contribuido a configurar a la UDI como el partido más grande de Chile, y por ende con más parlamentarios, quienes han retribuido generosamente a las empresas con leyes que han favorecido sus intereses, y que de hecho, siguen favoreciendo. Toda reforma orientada a equilibrar las relaciones de poder entre empresarios y trabajadores, entre oferentes y demandantes, es persistentemente bloqueada o reducida a su más mínima expresión.

Desafortunadamente los cambios impulsados no van al fondo de la cuestión. Resulta inverosímil postular la unión sobre la base de mantener un vasallaje de una mayoría a los intereses de una minoría; resulta difícil de creer en una vocación democrática en quienes nacieron de las vísceras de una dictadura cuyas brutales características se niegan a rechazar; y resulta imposible de pensar que sean independientes cuando dependen tan fuertemente de los intereses empresariales.

Si bien, la crisis que afecta a la UDI es extensiva a toda la clase política, no cabe duda que a la UDI la afecta sobremanera porque es su leitmotiv el que está en las cuerdas. Su salida, es renegar de su pasado, cortar lazos con los intereses de los poderosos, pero eso sería cortarse las venas, arrepentirse de sus actuaciones. Mal que mal, de los arrepentidos será el Reino de los Cielos, pero así y todo, dudo que algún día se arrepientan de haber respaldado lo que respaldaron.

Lo que deben hacer los restantes partidos políticos no es circunscribirse a cambios de forma, de marketing; por el contrario, deben mirarse introspectivamente, críticamente, en relación a la sociedad a la que se asume que deben servir, abandonando todo intento por servirse de ella. El país agradecerá a quienes lo hagan.

En concreto, la mona, por más que se vista de seda, mona queda. Toda frase de buena crianza, si no es evidenciada por hechos y convicciones, no es más que papel mojado.

marzo 25, 2016

Grande Obama

En medio de tantas vicisitudes que se observan por todas partes, estando en Semana Santa he sido invitado a ver el vaso medio lleno de algún acontecimiento. He escogido la visita de Obama a Cuba y Argentina.

Es primera vez que un presidente del imperio pisa tierra cubana en más de 80 años. Desde antes de la revolución liderada por Fidel, referente de la izquierda a lo largo de todas estas décadas, EEUU ha estado dando palos de ciego, no solo con Cuba, sino que a nivel mundial, y para qué decir con América Latina, alentando el derrocamiento de gobiernos y la instalación de dictaduras que apoyó sin escrúpulo alguno. En materia de relaciones exteriores, sus políticas han sido un desastre de marca mayor.

Para justificar la conducta de EEUU hay quienes se amparan en la existencia de la guerra fría, de la repartija de las áreas de influencia al término de la segunda guerra mundial. Pero en estricto rigor, los desaguisados de EEUU vienen de mucho antes y obedecen a una manera de mirar el mundo muy particular. Resulta paradojal que dándoselas de ser un país democrático, amante de la libertad, del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, internamente, sus propios habitantes anden armados hasta los dientes, y todo intento por limitar el derecho de uso de armas, choca contra intereses de los fabricantes de armas. De hecho quienes realmente gobiernan en EEUU son las grandes corporaciones. Ellas son las que se benefician con las guerras en las que incursionan. Incluso podríamos afirmar que EEUU vive de las guerras, las que generan empleo tanto para quienes trabajan en las empresas armamentistas como para los mercenarios que incursionan en las guerras.

En este contexto, Obama está representando un significativo punto de inflexión. En efecto, Obama ha procurado, sin éxito, restringir el uso de armas por parte de la población; ha intentado cerrar Guantánamo, espacio reservado para presuntos terroristas con licencia para torturar y donde no hay espacio para el debido proceso.

Obama ha tenido el coraje para restablecer relaciones con Cuba, por tener las atribuciones para hacerlo. Digo coraje por la considerable influencia que ejercen los sectores conservadores y los descendientes de exiliados cubanos en las más diversas instancias. A la fecha no ha podido levantar el embargo por ser resorte del congreso que se opone a ello.

Obama en su reciente visita a Argentina, también ha tenido el coraje de afirmar que la política exterior que ha tenido su país en nuestro continente ha sido equivocada, en referencia al respaldo a dictaduras que se sintieron con licencia para cometer delitos de lesa humanidad.

Hay quienes sienten que lo hecho por Obama es insuficiente. En Argentina misma, las organizaciones de derechos humanos expresaron su malestar por considerar insuficientes sus expresiones a la luz de la actuación que le cupo a EEUU en aquellos años, los de Nixon y Kissinger.

Por mi parte, prefiero respaldar el paso dado por Obama, asumiendo que apunta a beneficiar a todos los hombres de buena voluntad. Espero no equivocarme.

marzo 17, 2016

Por la boca muere el pez

A raíz de un escándalo por corrupción, hace casi 30 años, siendo un joven diputado, Lula, quien después llegaría a la presidencia de Brasil, declaró: "En Brasil es así: cuando un pobre roba, va a la cárcel; pero cuando un rico roba, lo hacen ministro".

Hoy, la prensa nacional e internacional se solaza con esta frase para el bronce que me hace recordar tanto a Fidel Castro como al innombrable, quien aseguró en su momento que en este país no se movía ni una hoja sin que lo supiera. Fidel, porque hace ya casi 40 años afirmó que para reestablecer las relaciones entre USA y Cuba, tendría que haber un presidente negro en USA y un papa latinoamericano. Asumo que eso lo dijo imaginando que eso no ocurriría nunca.

El innombrable, o el intocable, o el capitán general para los suyos, siguiendo el modelo de Franco en España porque dejó todo atado y bien atado, no solo para que el modelo de sociedad que instauró a sangre y fuego permaneciera vigente más allá de su presencia, sino porque también adoptó todas las providencias para evitar ser procesado en caso que se le diera vuelta la tortilla, como ocurrió cuando perdió el plebiscito del 88.

En efecto, no obstante haber perdido, siguió ejerciendo la presidencia por más de un año, tiempo de sobra no solo para empacar bártulos, fondear horrores, quemar documentos comprometedores, ocultar fortunas indebidas y trasladarlas a paraísos fiscales caribeños, junto con seguir protegido del fuero presidencial para no ser sometido a proceso.

Una vez que, de mala gana, deja la presidencia, lo hace para continuar siendo comandante en jefe del Ejército, y de este modo, continuar con fuero y bajo el manto protector de las armas. Y cuando deja la comandancia, lo hace para saltar al senado como senador vitalicio.

En ningún minuto pisa tierra, siempre por los aires, sin que pudiese ser sometido a proceso. Hasta que se le ocurre salir del país y dirigirse a Inglaterra para someterse a una operación. Creyó que su fuero era extensivo a nivel mundial, sin percatarse que sus crímenes eran de lesa humanidad. Cautivo en Inglaterra, por compasión, lo soltaron sobre la base de las afirmaciones de un gobierno chileno que aseguraba que la justicia era independiente y que nada impedía que fuera procesado. A pesar que nadie se creía estos argumentos, finalmente lo dejaron regresar. Si bien fue procesado, se las arregló para dilatar mediante sucesivas argucias para no ser condenado por la justicia.

Lo de Lula es particularmente doloroso, particularmente para la izquierda, y revela la crisis, la pérdida de la brújula, por la que atraviesa a nivel latinoamericano y mundial. Una crisis donde las convicciones han sucumbido a la tentación de intereses personales. Ese ha sido el gran triunfo de la derecha, no obstante las batallas electorales que ha perdido.

marzo 10, 2016

Blancas palomas

El caso de Longueira, quien fuera diputado, senador, ministro y candidato presidencial, que se bajó a último minuto por depresión, no parece ser sino el broche de oro de conductas, comportamientos, actitudes, procedimientos que cualquiera con al menos dos dedos de frente, calificaría de reprochables. Sin embargo, si uno escucha y ve las conferencias de prensa que los involucrados convocan a su pinta, sin derecho a efectuar preguntas, da la impresión que serían dulces, blancas e inocentes palomas, o que se quieren hacer pasar por tales.

En todos los casos hay algunos elementos que se repiten. Se autocalifican de honestos, intachables. Jovino, Pablo, Ena, Orpis y tantos otros que han estado y están en el candelero, suelen repetir el mismo discurso. Que no se llevaron plata para la casa; que los medios de comunicación los condena a priori en base a acusaciones infundadas sin el debido proceso; que a lo más han cometido irregularidades sin mayor intención. Lo que importa es capear el chaparrón.

Por otro lado, a las denuncias se les busca restar dramatismo al amparo de la leyenda de que en Chile las instituciones funcionan y que por tanto, hay que dejar que operen, sin interferencias. Sin embargo, todos sabemos que las instituciones “funcionan” mejor con los de arriba que con los de abajo. En efecto, las cárceles están llenas de los de abajo por delitos de poca monta, como que no hay espacio para peces gordos.

Con voz engolada, desde las alturas, los que saben, nos informan que la economía está en fase de recesión, como para que nos preparemos para apretarnos el cinturón. Simultáneamente, impávidos, estupefactos, observamos los millones de pesos que se intercambian en las alturas por charlas adobadas con suculentos almuerzos a empresas que fueron del Estado y que se vendieron a vil precio a prohombres de la dictadura. Y éstos, no hallan nada mejor que contratar a quienes fueron sus enemigos en tiempos de guerra para que les sirvan de escuderos. Es así como no pocos de los perseguidos de ayer, terminan cohabitando con quienes fueron sus cancerberos.

Observamos cómo los de arriba, las élites, se embolsan millones vía colusiones, para después descubrir que el delito no está tipificado, y que por tanto no habría delito. Ya ocurrió con las universidades que fueron creadas sin fines de lucro, pero como el lucro no está especificado, entonces no habría delito. Y así, lenta y silenciosamente, salen limpios de polvo y paja. Evaden impuestos, miran al techo, y cuando los pillan piden rebaja por “colaborar”.

Lo último, como si de una teleserie se tratara, el colmo de los colmos, es que párrafos de artículos de leyes salgan de los escritorios de las empresas involucradas. Y después nos salen con que no hagamos de esto una caza de brujas, que dejemos que opere la institucionalidad, esto es, dejar pasar el tiempo. Mal que mal, el tiempo lo borra todo.

Al fin y al cabo, los afectados no serían sino blancas e inocentes palomas. Cualquiera diría que nos están viendo las canillas.

marzo 03, 2016

Los pasteles en el día de la mujer


El otro día, en un restaurante de Barcelona, al atardecer, mientras me servía unas tapas acompañadas de una buena copa de cerveza, en una de las mesas contiguas, dos jóvenes agraciadas conversaban animadamente, sin limitaciones.

Una de ellas desahogaba su tragedia: su pareja era un desastre, lo que en Chile, tienden a denominar como un pastel. Que no hacía nada, que ella tenía que parar la olla, que tampoco se le ocurría ayudar en el quehacer hogareño. En concreto, no sabía qué hacer con tamaño pastel.

La amiga, una vez que la escuchó, no trepidó en emprender vuelo, conminándola a no aguantar tamaña sinvergüenzura. La afectada escuchó pacientemente, y por momentos intentó hacer ver que no era tan fácil, que todo eso era cierto, pero que no se veía viviendo sola, que no era tan simple porque ya llevaban su buen tiempo viviendo juntos.

La respuesta solo sirvió para que la amiga agarrara vuelo y la animara a tomar una decisión drástica, cortar por lo sano puesto que de lo contrario no tendría futuro alguno, que terminaría como tantas otras mujeres comprometidas con pasteles como el susodicho, viviendo a la vuelta de la rueda, sin esperanzas, con vínculos desgastados.

La sugerencia no era otra que la de mandarlo a freir monos a otra parte, que los tiempo no están para aguantar nada; que son tiempos de igualdad, de pararse en las hilachas, que tomara la decisión cuánto antes.

La afectada no se convencía, pero no encontraba los argumentos para oponerse a lo sugerido. A lo más sostuvo que alguna responsabilidad también le cabía a ella. Mal que mal, los pasteles los hemos estado fabricando nosotras mismas.

Al menos en el pasado, la formación de los varones ha tendido a estar bajo la responsabilidad de las madres antes que de los padres. Estos últimos cargaban sobre sí la responsabilidad de ser proveedores, del financiamiento familiar. Si bien esto se está revirtiendo, se trata de un proceso lento, difícil que se está dando a distintas velocidades según la sociedad que se trate. La modernidad y el desarrollo tienen algo que ver con esto. Se asume que mientras más desarrollada es una sociedad mayor es el equilibrio en la distribución de los roles, los cuales ya no están determinados a priori, sino que son establecidos de común acuerdo.

Vivimos tiempos de avances y retrocesos, pero sumando y restando visualizo más avances. Quizá los retrocesos sean los más visibles (femicidios, violencia intrafamiliar, diferencias salariales, distribución de puestos de trabajo), pero una mirada en el tiempo creo que da cuenta de avances significativos que debemos valorar. Avances que benefician a ambos, mujeres y varones. Compartir tareas y responsabilidades beneficia a ambos.

Si bien falta mucho camino que recorrer para que los pasteles dejemos de ser pasteles, falta menos que ayer.

febrero 25, 2016

El descrédito de la política

El humor en el Festival de Viña trapeó con los políticos. Luego de los años que hemos tenido, los humoristas y comediantes no podían dejar pasar la oportunidad. No hay que ponerse graves; hay que tomarlo con humor. Quizá haga falta el regreso de una revista de sátira política como Topaze que tuvo su época de oro a mediados del siglo pasado.

Desde que tengo uso de razón los políticos no han sido muy queridos, excepto en períodos muy puntuales, particularmente cuando hacer política pasa a constituirse en un acto cercano a lo épico, cuando está impregnada de una ética, cuando quienes la ejercen, los políticos, están dispuestos a poner el pecho ante las balas, a jugárselas en las circunstancias más difíciles. Es el caso cuando encaran dictaduras, cuando se despliegan bajo condiciones adversas, sin recursos, perseguidos, exiliados, torturados, desaparecidos. Tiempos de coraje, sin medios de comunicación, desde la clandestinidad.

Esos son los políticos que la ciudadanía valora, no quienes se arriman y sirven a los poderosos; quienes dicen lo que uno quiere escuchar, no lo que piensan. Los políticos se han desacreditado, esencialmente, no solo por los múltiples casos de corrupción que hemos venido conociendo en los últimos años, sino por sus consecuencias. Su incapacidad para poner en marcha lo que se propusieron en su momento; por el contrario, terminan haciendo lo que les dictan quienes han estado financiando regular o irregularmente, con o sin boleta, sobre o bajo la mesa.

Puede que los medios de comunicación estén avivando la cueca, pero eso no basta para hacer realidades. Tienen que haber políticos que den maní, así como personas que se compren falsedades.

Lo descrito no es monopolio de Chile. La política y los políticos a nivel mundial están en jaque. No son pocos los países que viven un ambiente como el nuestro. Ahí están Brasil, Uruguay, Argentina por mencionar países cercanos. Para qué hablar de España, donde los partidos que han concentrado más del 80% de las preferencias ciudadanas en las últimas décadas han visto desdibujar el bipartidismo, dificultando la conformación de una coalición con suficiente mayoría para dar gobernabilidad con estabilidad. Hoy son 4 las fuerzas políticas las que concentran más del 80% del voto ciudadano.

En Estados Unidos el descrédito político se expresa en el debilitamiento del establishment al interior de los partidos tradicionales, el demócrata y republicano. Debilitamiento que se explica esencialmente porque se tiene la sensación que la política y los políticos han sido capturados por la economía, por las grandes empresas. Por la sensación de que al final da lo mismo por quien uno vote.

En todos estos casos, el populismo y los candidatos populistas están al acecho. Para superarlos es imprescindible resituar la política en su lugar, por la vía de un empoderamiento ciudadano, lo que pasa por una mayor capacidad reflexiva y dejar de tomar palco, de modo que no nos metan goles una y otra vez.

Ah, se me olvidaba, y no perder el sentido del humor.

febrero 19, 2016

Lealtad canina

Foto de Pauline Loroy en Unsplash
Un rector de una universidad privada, Carlos Peña, en relación a la conducta de un exsenador, exministro, excandidato presidencial, Pablo Longueira, hizo referencia a una expresión que hizo saltar algunos fusibles del establishment, o de las élites o castas políticas. En efecto, hace referencia a la capacidad de Pablo para informar al gerente general de la empresa SQM, la de Ponce Lerou, el yernísimo del innombrable, “con diligencia de estafeta y lealtad perruna”. Información en torno a los avatares del royalty minero, la reforma tributaria que se debatían en el Congreso. Junto con ello, reprocha a Pablo su disposición a tolerar el pago de más de un millón de pesos por parte de SQM a personas de su entorno. En razón de ello, define a Pablo como un político pícaro.

Las reacciones no se hicieron esperar y la que más roncha ha sacado ha sido la del actual agente chileno ante la Corte Internacional de Justicia con asiento en La Haya, José Miguel, al salir en defensa de Pablo no obstante que ambos no comulgan en la misma parroquia política. Al respecto, el panzer en tiempos de Lagos, no titubea en recordar los tiempos donde palabras sacaban más palabras, en una suerte de espiral sin fin que nos habrían conducido al fatídico golpe del 73. Si bien tiene razón José Miguel en recordarnos la necesidad de mantener la cordura, no perder la capacidad para relacionarnos, no nos perdamos, no emborrachemos la perdiz. Ya perdimos la inocencia.

Los millones de dólares que vemos circular del mundo de los negocios al mundo de la política no tienen nada de inocentes. No estamos hablando de blancas palomas que actúan por amor a Cristo, sin pedir nada a cambio. Pepe Mujica, quien fuera presidente de Uruguay sostuvo que quien se dedica a los negocios, que no se meta en política: A ello agregaría que quien se mete en política que se olvide de los negocios; de lo contrario el maridaje se torna turbio, por decir lo menos.

Pues bien, lo que estamos viendo hoy es la podredumbre que produce la estrecha vinculación que se observa entre no pocos hombres de negocios y no pocos políticos. Ese es el tema. El país observa, estupefacto, lo que cuesta ganarse los porotos, llegar a fin de mes a punta de endeudamientos, mientras ven pasar montos millonarios entre quienes debieran ser modelos de probidad.

No metamos a todos los políticos ni a todos los empresarios en el mismo saco, pero desafortunadamente no son pocos los nombres que saltan al ruedo. La política y los negocios pueden y deben ser actividades nobles, de servicio al prójimo. Desafortunadamente, en los últimos tiempos, no solo en Chile, sino que en muchos países, existen políticos y empresarios que las han emporcado. Aislarlos, denunciarlos y condenarlos es tarea de todos. Mientras el dinero condicione el comportamiento de la política, la democracia no será tal, sino que un mero disfraz. De lo contrario, la sumisión y lealtad canina de unos a merced de otros seguirán a la orden del día.

enero 28, 2016

Desde la plaza Cataluña

Del aeropuerto de Barcelona, un bus me dejó en la plaza Cataluña. El día estaba asoleado, no parecía invierno a pesar de estar en pleno invierno. Clima agradable, temperado. La plaza llena de gente, pero sobretodo, de palomas. Hice un alto para conversar con las palomas a fin de entregarles los saludos y mejores recuerdos de un amigo catalán que cuando niño iba los domingos a darles migas de pan. Este niño, a corta edad tuvo que dejar su país, para recalar en Arica luego pasar por varios países. Desde entonces vive en Chile, ahora en Santiago, pero la tierra, la infancia, siempre tira, particularmente cuando uno se va por voluntad de terceros, o de las circunstancias. Los inmigrantes de ayer, hoy y siempre.

Europa vive momentos complejos, con sentimientos encontrados, entre unos y otros, y no pocas veces, en cada uno de ellos. El flujo migratorio proveniente de África está superando todo pronóstico, desafiando con ello la apertura, la tolerancia y todo un conjunto de valores que se han ido desarrollando desde el término de la segunda guerra mundial. El nacionalismo está al acecho.

Mientras tanto, en Chile el ambiente político se crispa como consecuencia de la aspiración de no pocos por anular una ley de pesca y la podredumbre que ronda en torno a los casos PENTA, SQM, CAVAL, CMPC, CORPESCA y las colusiones de las farmacias, los pollos, los papeles. Casos y colusiones que arrastran consigo a lustrosos apellidos, así como a otros no tan lustrosos.

En España, las cosas no son tan diferentes. El duopolio PP y PSOE, arrastrado por corruptelas que han salpicado particularmente al PP, la derecha española, está siendo jaqueado por nuevas fuerzas políticas. Algunas de ellas, realmente nuevas, y otras no tanto, que irrumpieron con fuerza en las últimas elecciones. La actual dispersión en el ámbito político español está dificultando la conformación del gobierno. Rajoy, arrastra consigo la corrupción de su partido, el PP, que para alcanzar el gobierno tuvo que zafarse del franquismo, al menos en el discurso. El PSOE, se encuentra debilitado por la aparición, desde la izquierda, de PODEMOS, una fuerza política liderada por Pablo Iglesias. Es así como tanto el PP como el PSOE han perdido millones de votos. Hoy son 4 los partidos que concentran más del 80% de los votos, pero ninguno por sí solo posee la mayoría absoluta en el parlamento para gobernar, no visualizándose ninguna alianza capaz de proveer un gobierno estable, duradero. El PP aspira un acuerdo con el PSOE, al estilo de la gran coalición alemana, pero el PSOE se resiste a ello porque importantes sectores en su interior lo visualizan como una alianza espúrea. Son los mismos sectores que le encuentran más sentido a una alianza con PODEMOS.

En caso de persistir el actual estado de cosas, muy posiblemente se tenga que disolver el congreso y llamar nuevamente a elecciones. Esta opción no es vista con mucho interés porque se presume que el cuadro que emerja no sea muy distinto al que se tiene ahora. En fin, el término del bipartidismo trae consigo ebullición cuya duración es difícil de prever.

Me he extendido en torno a esta temática porque visualizo que lo que está viviendo España se asemeja, no poco, a lo que Chile podría vivir próximamente. Sin duda que la multiplicidad de partidos dificulta la conformación de coaliciones estables capaces de dar gobierno.

enero 20, 2016

Después de Sampaoli ¿qué?

Como si de una telenovela se tratara, a medio año de haber obtenido la copa América, la crisis dirigencial del futbol chileno terminó con la salida de Sampaoli, el entrenador más exitoso de la historia. Todo esto mientras una nube proveniente de un vertedero cubría gran parte de la capital del reino. Simultáneamente, los poderes en la sombra desplegaban toda clase de acciones conducentes a evitar la anulación de la ley de pesca, así como reducir la reforma laboral a su más mínima expresión. Como broche de oro, como si el almanaque no estuviese de por sí entretenido, la nuera que obedece al nombre de Natalia sigue dando jugo.

¿Qué tienen en común todos estos hechos? Sus protagonistas conforman la casta que nos gobierna, que orientan nuestras conductas, definen lo que es bueno para el país, sin arrugarse siquiera. Son quienes diariamente cantan loas al libremercadismo, a la competencia, al crecimiento, al desarrollo. Son quienes piensan que sin ellos estaríamos en la época de las cavernas.

Afortunadamente, a pesar de ellos, el país sigue andando, no se encuentra paralizado, lo que demuestra el desfase existente entre esta casta, estas élites y el resto del país que sigue trabajando y pateando piedras como siempre.

Se ha querido presentar la salida de Sampaoli como si fuese una decisión de él, que abandona a una selección que ha sido la primera en coronarse campeón de América en la historia del futbol chileno. Los mismos hinchas que lo endiosaban ahora lo denostan sin misericordia.

Ojo, que no es el primero que se nos va! Ya se nos fue el loco Bielsa, quien estaba haciendo un trabajo de relojería a nivel nacional. Al igual que ahora, un cambio dirigencial motivó su salida. En su momento el loco lo dijo con todas sus letras: con estos dirigentes no trabajo, y se fue. Dirigentes que sacaron a Mayne Nichels y pusieron a Segovia, para después poner a Jadue; dirigentes que “pareciera” que no sabían a quienes ponían. Por favor! Todo quedó al desnudo, no acá en Chile, sino que afuera. Los billetes corrían por debajo de la mesa a tajo y destajo. Finalmente la olla se destapó.

Y ahora estamos con una selección chilena que está quinta en el ranking de la FIFA, próximo a dos encuentras por las eliminatorias, y una ANFP buscando entrenador con poca plata. La que había se esfumó.

Si uno mira los nombres de los dirigentes no puede menos que pensar que acá estamos ante una suerte de juego de sillas musicales donde, desde hace décadas, siempre aparecen los mismos. Y cuando no son ellos, como si salieran de la manga, surgen nombres del mundo político a quienes uno nunca había visto en el mundo del futbol. En la Universidad Católica, ahí estuvo Jaime Estévez y ahora Luis Larraín; en la Universidad de Chile, Yuraczec y Valdés; en Colo Colo, Gabriel Ruiz Tagle, conspicuo integrante del gobierno de Piñera, y fuertemente comprometido en la colusión del confort. Los viejos tercios dirigenciales se replegaron a clubes de menor cuantía, como es el caso de Ricardo Abumohor y Miguel Nasur, dos históricos en estas lides. Y si no son ellos son personajes que manejan sus buenas fortunas, como es el caso de los actuales presidentes de la Universidad de Chile y de Colo Colo.

Abruma tanto desinterés, tanto sacrificio por parte de una casta convencida que sin ellos nos venimos abajo. La misma casta dueña del vertedero responsable de la nube que ellos mismos osan de calificar como no tóxica y que han incumplido una y otra vez las laxas normas ambientales imperantes; la misma casta que logró para sí una ley de pesca en tiempos de Longueira mediante artes non sanctas. Ahí están los inocentes pagos de las pesqueras a algunos honorables que creíamos que nos representaban en el parlamento.

Y después nos queremos comprar el cuento que Sampaoli se fue porque no quería pagar su salida. Lo que hay que preguntarse es ¿porqué de la noche a la mañana Sampaoli no quiso seguir trabajando con nosotros a pesar de lo bien que le iba?

enero 15, 2016

Desde Arica

Invitado por la Universidad de Tarapacá, y en el marco de una reunión del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), tuve el privilegio de presentar en Arica un libro en torno al universidad en nuestro país, escrito por académicos de distintas universidades regionales. La iniciativa de escribir el libro nació en Talca y esta es la cuarta presentación. Las anteriores fueron en Santiago, Talca y Temuco. Las próximas están programadas en Valdivia y Valparaíso.

Esta iniciativa nace fruto de la inquietud por hacer oír la voz de la provincia, de la base académica, cuando por lo general solo se escucha la de Santiago o de autoridades. El libro, apunta a romper con ello y su objetivo no es otro que el de expresarnos, conversar, exponer puntos de vista, lo que pensamos, influir.

El libro sale en un momento muy especial: en términos tenísticos, en una suerte de punto de quiebre en materia de educación, educación superior en particular. Vivimos tiempos en que se intenta cambiar un paradigma impuesto hace ya más de 30 años en tiempos del innombrable.

Es una voz desde las provincias, cuyos capítulos abordan, directa o indirectamente, entre otros, desde distintas perspectivas la relación entre la movilidad social, el desarrollo regional, y la educación pública.

En Chile, al igual que en otros países, están quienes defienden la educación pública como el motor que empuja, favorece, promueve la movilidad, la integración y el desarrollo regional; por otro lado, están quienes se centran en que lo verdaderamente importante es la existencia de una educación de calidad, obviando su dependencia de la capacidad de pago de sus beneficiarios.

Al respecto quizá sea interesante seguir algunas pistas a partir de datos del Banco Mundial que nos señalan que países como Finlandia, Suecia y Noruega cuentan con altas tasas de movilidad social; en el otro extremo, con bajas tasas de movilidad social, están el Reino Unido y EEUU. En los primeros la educación pública brilla por su calidad y solidez no obstante su carácter gratuito; en los segundos, por su elitismo, basados en la capacidad de pago para disponer de una educación de calidad. Esto nos dice que el sueño del ascenso social, de la igualdad de oportunidades por medio de la educación es más probable si nos vamos a vivir a Finlandia, Suecia, Noruega antes que a EEUU o el Reino Unido.

Por el contrario, si lo que nos interesa es una formación de alta calidad de las élites, y otra para disponer de la mano de obra que el país requiere, más vale que nos vayamos a EEUU o el Reino Unido. En consecuencia, la pregunta que tenemos que hacernos, si aspiramos a mayores niveles de desarrollo, es ¿qué queremos ser? ¿a quiénes queremos asemejarnos?

Esto es lo que está en juego en este minuto a partir de la reforma a la educación que se quiere gestar en un contexto en el que la universidad pública chilena parece haber sido capturada por el mercado, abandonando su rol de institución de pensar críticamente la sociedad en que se inserta, perdiendo así su esencia. El libro en comento, titulado LA UNIVERSIDAD EN CHILE: PRESENTE Y FUTURO. Reflexiones desde la provincia, busca contribuir al rescate de esa esencia.

enero 08, 2016

Qué se vislumbra para el 2016

Ya se inició el 2016 sin que nos hagamos mayores expectativas respecto de lo que viene. Ello se explica porque día tras día asoman nuevos hechos, escándalos, como para agarrarnos la cabeza en forma permanente. Ojalá no dejáramos de sorprendernos, porque el día que ello ocurra, sería el día que nos acostumbramos a convivir con los abusos, las colusiones y todo aquello que nos rebaja como personas.

La dignidad exige poner coto a hechos repudiables, vengan de donde vengan, sobre todo cuando provienen de las élites, de la casta que se cree dueña del país, de nuestros destinos. Esta casta que cree haber descubierto como salida a sus desvaríos, relatos o cuentos inverosímiles basados en que no sabían nada, o que nadie les dijo.

Pareciera que viviéramos tiempos de caraduras o caras de palo, que delatan una crisis ético-moral, no del país, sino que de la casta, de las élites, de los apellidos ilustres, de las familias empingorrotadas, con riquezas heredadas, y otras no tanto, que han hecho fortuna con malas artes, que creen que el dinero todo lo compra. Ejemplos tenemos por doquier, en el plano político, como empresarial, civil como militar, deportivo como religioso.

La pregunta del millón es: ¿tenemos remedio? Sí, tenemos remedio, y me atrevo a sostener que ese remedio consiste, primero, en no perder nuestra capacidad de asombro ante hechos inmorales por más legales que sean y no sean constitutivos de delitos. En esta fase estamos.

Segundo, en pasar a una fase de denuncia, de no dejar pasar gatos por liebres. La tesis del caiga quien caiga ya cayó en el descrédito, porque los de arriba, no caen, son duros de matar, y si caen lo hacen sobre sillones bien mullidos. Entre otros, ahí están Jovino, Ena, Ponce Lerou, Natalia. Meo riéndose de los peces de colores. Los mismos que quieren mano dura con los de abajo, que ponen el grito en el cielo por la seguridad o la gratuidad universal en educación.

Tercero, cuando se trata de votar por quienes nos representen en las distintas instancias, políticas, deportivas, vecinales, sociales, decidir racionalmente, sin dejarnos llevar por el marketing, la publicidad. Hoy por hoy, quien mete más plata en una campaña suele llevar las de ganar. De otro modo como explicar que por más barrabasadas que hagan quienes elegimos, tienden a ser reelectos. Eso es una responsabilidad nuestra que no podemos eludir.

El filtro para esto último, decidir bien, no es otra cosa que disponer de una buena educación, amplia, abierta, que no solo nos llene la cabeza de conocimientos que pronto se tornarán obsoletos, sino que nos provea capacidad para comprender, analizar, discernir, evaluar, sintetizar y crear.

Se trata de un cambio complejo que nos tomará décadas, pero es un cambio insoslayable si queremos que dejen de vernos las canillas. Mi aspiración es que en el 2016 vayamos en esta dirección por el bien de todos, tanto de los de arriba como de los de abajo.

enero 03, 2016

2015: El año del hijo pródigo

En un recuento del año que se fue, a nivel nacional, quien se lleva las palmas de punta a cabo, de principio a fin, la guinda de la torta, qué duda cabe, sería el hijo pródigo. Cuando el gobierno de la Nueva Mayoría parecía asentarse, sacando adelante reformas cruciales, y la oposición estaba en las cuerdas con el caso PENTA que salpicó, embarró a la UDI, salta por los aires en caso CAVAL. Sin querer queriendo, el caso PENTA pasa a segundo plano. El protagonismo de Ena von Baer, Moreira y Jovino es desplazado por el hijo pródigo, copando las portadas de los medios de comunicación.

Como si de una teleserie se tratara, de entrega por capítulos, luego viene el caso SOQUIMICH, cuyo gerente puesto en órbita por el yerno del innombrable, se puso a financiar campañas políticas a diestra y siniestra. Con eso, la derecha logró que pocos se libraran de estar involucrados.

Y nosotros, los ciudadanos de a pie, venimos a constatar que los personajes por quienes votamos para que nos representen, corren el alto riesgo de ser capturados por quienes les financian, y por tanto, que a la hora de la verdad, a la hora de aprobar las leyes, éstas tiendan a favorecer a las empresas que financian las campañas de los legisladores.

Este ha sido el año en el que saltaron por los aires tanto políticos, como empresarios, militares, curas y dirigentes deportivos, a quienes creíamos inocentes y dulces palomas, como para confiarles los destinos de la nación, la producción de bienes y servicios, la seguridad del país, el futbol nacional y nuestras almas pecadoras.

El 2015 se remató con dos broches de oro. Uno, las declaraciones del hijo pródigo inculpando a terceros, y particularmente al hijo político de Michelle, de sus propias culpas; dos, la espectacular salida “a vacacionar” del quien fuera el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) adobada por un contrato en las sombras con el cuerpo técnico y pagos en paraísos fiscales. Será difícil encontrar otro año donde las élites nos ofrezcan tanto condimento mientras el estado llano sigue pateando piedras. Formulemos votos para que el 2016 nos traiga un feliz final y unas dosis de cordura para que los de arriba dejen de abusar con los de abajo, aspiración que vale tanto para quienes vivimos en Chile, en el mundo global, como en la quebrada del ají.

diciembre 24, 2015

La hora de las postulaciones a las universidades

En Chile no basta con egresar de un establecimiento de educación media para ingresar a las universidades. Se requiere rendir una prueba de selección, la PSU. Siempre ha sido así en nuestro país, antes era la PAA (Prueba de Aptitud Académica) y si nos vamos más atrás, a los primeros años de la década de los 60, era el Bachillerato.

La desconfianza hacia las calificaciones con que se egresa de la educación media está simbolizada en su baja ponderación a la hora de postular a alguna universidad. A pesar del bajo valor predictivo del puntaje que se obtiene en la PSU, éste sigue pesando fuertemente aun cuando se han estado incorporando nuevas variables, como la posición que un alumno ocupa dentro de su establecimiento.

Es por ello que la publicación de los puntajes PSU son esperados con expectación, dado que inciden fuertemente en las postulaciones que se vienen encima. Este año, esta expectación se ha visto incrementada por las vicisitudes experimentadas por la reforma educacional y la incógnita en torno a las universidades que finalmente se acogerán a la gratuidad, así como su alcance. No hay que olvidar que una de las banderas de las movilizaciones estudiantiles del 2011 fue el de la gratuidad.

Llegada la hora de postular no está de más reflexionar en torno a qué carrera y en qué universidad estudiar. Respecto de la carrera, la postulación debe venir dada, esencialmente, por los siguientes factores. Uno, lo que uno quiere estudiar, lo que quiero ser a futuro. Dos, debo considerar mis capacidades, conocerlas, saber si tengo dedos para el piano de lo que quiero ser. Tres, las perspectivas laborales.

Ninguno de estos 3 factores debe ser soslayado. Nada saco con estudiar lo que quiero si no tengo las aptitudes para ello. Del mismo modo, nada saco con estudiar una carrera basada tan solo en la perspectiva laboral. En este plano es crucial que cada postulante logre conciliar lo que quiere con lo que puede y con las perspectivas futuras.

Una vez acotado el espacio de carreras en las que incursionar, se debe decidir la universidad en que se impartan. Acá los factores que inciden son múltiples, pero me centraré en los que considero centrales. Uno, la calidad del cuerpo académico responsable de la carrera que elegimos. Calidad que se expresa no solo en términos de jerarquías o grados, sino que humanos, de trato, experiencia, dedicación. Dos, el ambiente que respira la universidad, tanto físico como psíquico, que está dado por el alma mater, la historia, los espacios disponibles, las conversaciones, el espíritu reinante. Para ello, una visita, una caminata por los senderos de las universidades donde pensamos estudiar, y conversar con quienes nos encontremos, nos puede ayudar a tomar una decisión crucial que puede definir el curso de nuestras vidas.

diciembre 18, 2015

La universidad en Chile

En la semana, en una cafetería de Talca, con la participación de 40 invitados, se dio el lanzamiento del libro “LA UNIVERSIDAD EN CHILE: PRESENTE Y FUTURO. Reflexiones desde la provincia” escrito por 12 académicos de diversas universidades regionales.

Su primer lanzamiento fue hace cerca de un mes atrás en la capital del reino, en el marco de una feria de universidades regionales efectuado en la plaza de la Constitución. Ahora, en la última semana, con singular éxito, el mismo libro fue lanzado en Talca y en Temuco, en esta última ciudad, en un evento organizado por la Universidad de la Frontera. Para los meses de enero y marzo del próximo año se están programando sucesivos lanzamientos en las ciudades de Arica y Valdivia, organizados por las Universidades de Tarapacá y Austral respectivamente.

El objetivo del libro es dar cuenta de lo que se piensa en las regiones en torno a la realidad universitaria actual. Sus capítulos abordan temas convencionales y candentes. Los convencionales son aquellos referidos a las funciones clásicas asociadas a la creación (investigación), transmisión (docencia) y difusión (extensión) del conocimiento; los capítulos candentes son los vinculados al modelo político-económico en que se inserta la universidad chilena de los últimos 40 años, que han condicionado su financiamiento, gobernanza y acreditación.

Una realidad compleja, como lo ilustra la discusión que por estos mismos días tiene lugar a nivel nacional en torno a qué universidades podrá acceder a la gratuidad. Desafortunadamente la actual discusión pública ha girado en torno a aspectos operativos sin que venga precedida de un marco que clarifique conceptos y oriente la toma de decisiones.

De otro modo es difícil explicarse la confusión reinante y que colinda con lo absurdo, como es el estar ante un Estado no disponible para financiar a universidades públicas, pero sí a universidades privadas. La lógica de condicionar el acceso a la gratuidad en base a la acreditación y no tener fines de lucro, es de dudoso gusto. De hecho, esta lógica se cae por sí sola por al menos dos factores. Uno, porque legalmente ninguna universidad debe lucrar, pero se sabe que muchas de ellas han lucrado a costa del endeudamiento de los estudiantes sin que el Estado tenga la capacidad y/o voluntad para sancionar e impedirlo. Dos, porque las actuales acreditaciones muestran fisuras, por no decir facturas de consideración, que explican muchas acreditaciones truchas.

La portada del libro ilustra su contenido y de las miradas de sus autores. Por un lado, nos muestra a estudiantes en pie de lucha, y por otro a jóvenes volando en base a las hojas de los libros. Realidad y sueños. Tierra y cielo, pragmatismo e idealismo.

Un libro escrito por académicos de universidades regionales, desde sus respectivas provincias, reafirmando su convicción de que Santiago no es Chile, que en provincia también existimos, también tenemos algo que decir respecto de la universidad que queremos.

diciembre 11, 2015

Se buscan líderes

Por razones de espacio, la semana pasada se nos quedaron en el tintero algunas aristas en torno al tema de las jefaturas y los liderazgos, y que son los que intentaré bosquejar en esta oportunidad. Bien pudieron constatar que la diferencia entre un jefe y un líder es tal que no resulta difícil distinguirlos. Basta verlos como se plantan, como actúan, como se presentan.

Los jefes van a todas las paradas protocolares, tienen que estar en la foto, idealmente con quienes se asume que son líderes. Están convencidos que saliendo en la foto con ellos, automáticamente ellos también pasan a serlo. El liderazgo no se compra ni adquiere con fotos o relaciones, tampoco se busca.

Los jefes buscan por afán de figuración, forzadamente, relacionarse, ser parte de redes, las que suelen ser inactivas. Los líderes en cambio, tienden a ser parte de redes de contacto en forma natural con beneficios para todas las partes, y no hacen ostentación de tales redes. Sus redes tienden a ser activas.

El líder levanta la mirada, tiene la mirada puesta en el cielo sin dejar de tener los pies en la tierra. No trabaja solo, sino que se siente formando parte de un equipo. En una canoa rema junto con los remeros, a diferencia del jefe, para quien los remeros deben remar mientras mira el horizonte. El jefe no se siente parte del equipo; el líder sí.

El jefe se pierde en lo operativo, en las formas, en la coyuntura, posee memoria de corto plazo. Convoca a reuniones cuando se le antoja, para tratar los temas que se le ocurren, convencidos que quienes trabajan con él, lo hacen para él, no para la institución a la que pertenecen. Al jefe le gusta actuar por sorpresa, sin una tabla de temas a tratar, sin documentación. La documentación, a lo más es entregada al momento de la reunión, y la decisión debe tomarse al momento, aunque no se haya leído nada. Esto es, la decisión que ha de tomarse, es la que el propio jefe induce a ser adoptada. Sin serlo, aparenta ser democrático.

Los líderes convocan sobre la base de temas previamente conocidos y proveyendo oportunamente toda la documentación necesaria, de modo que al momento de la reunión todos ya tengan opinión formada y no se pierda el tiempo. Los participantes debaten y deciden colectivamente, ventajas y desventajas de las alternativas en juego, conducidos e inspirados por el líder. No hay tiempo que perder, ni se emborracha la perdiz.

Por el contrario, el jefe compartimenta la información de que dispone y/o la guarda bajo la manga para tirarla en el momento más oportuno para sus intereses. El jefe recela de la comunicación horizontal, y él mismo decide qué consulta y a quién. Para el jefe el orden jerárquico es clave, porque de allí emana su autoridad, por lo que tiende a exigir una comunicación vertical, donde se ordena de arriba abajo, y se debe acatar de abajo hacia arriba.

En concreto, estamos llenos de jefes, demasiados. Nos faltan líderes. Vivimos tiempos complejos, de cambios, que nos exige lo mejor de cada uno de nosotros. De allí que el país, el mundo educacional, político, empresarial, económico necesita líderes, no jefes. Líderes dignos de imitar, de seguir.

diciembre 04, 2015

Jefe o líder

Muchos jefes se creen líderes sin percatarse de la abismal diferencia entre unos y otros. En estas líneas intentaré bosquejar lo que separa a unos de otros.

De partida, los líderes no necesitan cargos, lo son por naturaleza, por lo que proyectan, lo que inspiran; los jefes necesitan ocupar cargos, mantenerlos y ascender para ocupar otros cargos. Los jefes no trepidan en nada, buscan escalar a como dé lugar.

Recuerdo, décadas atrás, bajo los olivos del valle de Azapa, en la parcela de un amigo, un delicioso almuerzo y una más deliciosa conversación con Renato Hevia, entonces sacerdote jesuita, quien fuera director de la revista Mensaje. En algún minuto surgió el tema del líder: ¿qué es un líder? La respuesta que dio se me quedó grabada hasta ahora: un líder es quien reúne 3 características difíciles de encontrar en una misma persona: ser un pensador, un soñador y un realizador. Esta capacidad para pensar, soñar y realizar o concretar lo que piensa y sueña, es lo que poseen los verdaderos líderes, no los falsos líderes.

Por lo general poseemos uno o a lo más dos de estas capacidades, pero no las tres. En efecto, podemos pensar y soñar, pero nos cuesta concretar; si somos buenos para realizar, seremos realizadores, pero no necesariamente líderes si no tenemos sueños o los abandonamos en aras del pragmatismo o del realismo. Por otra parte, los sueños tienen que estar hermanados con la reflexión, puesto que de otro modo difícilmente estaremos en condiciones de concretarlos.

Para estos efectos, la autoridad de un líder emana de su aura, no del cargo que ocupa, que por lo demás no necesita; por el contrario, el jefe necesita imperiosamente del cargo y se ampara en él para intentar proyectar una aparente autoridad.

Los jefes buscan imponerse, ampararse en cargos, disquisiciones protocolares, en normativas, ocultan sus verdaderas intenciones, esconden información relevante, despliegan información irrelevante y son incapaces de actuar con transparencia. Los líderes no se imponen, por el contrario, colaboran, orientan, proyectan, dan ejemplo. Hay un dicho popular: el que sabe, sabe; el que no sabe, es jefe.

A los jefes les encanta transmitir y hacerse responsables de las buenas nuevas, estar en actos protocolares, necesitan ser vistos; las malas nuevas, las transmite amparándose en que es decisión de otros, de las que no se hace responsable. El líder en cambio asume la responsabilidad en la buena y en la mala, no se esconde, es capaz de dar un paso al costado cuando no comparte una decisión que afecta al equipo de trabajo en el que se encuentra.

Se me quedan muchas otras diferencias que tendré que dejar para otra ocasión, pero de momento pueden servir para identificar si en nuestros respectivos lugares de trabajo tenemos jefes o líderes. Os invito a hacer el ejercicio.