noviembre 29, 2022

El miedo paraliza


Uruguay jugó con miedo, y el miedo paraliza. Sirve para no perder por goleada, y rara vez sirve para ganar. Las veces que Uruguay ha logrado campeonar ha sido sin miedo, saliendo con todo hasta en las situaciones más adversas.

Es cierto que el futbol de hoy no es el de antes, el de las pelotas de trapo, de las canchas de tierra, o de las calles, con arcos marcados a punta de piedras; calles por donde solo de cuando en cuando pasaban los coches con desgano, lentamente, como pidiendo permiso.

Cierto que están lejos los días en que los punteros corrían por las bandas, por las rayas; cierto también que jugábamos con la cabeza arriba, mirando la posición de los compañeros y con la pelota abajo; que dribleábamos en menos de un metro cuadrado; que la velocidad de juego no le llegaba ni a los talones en relación a la velocidad actual. Entonces no había VAR, lo que nos permitía darnos las licencias que la viveza criolla nos enseñó. Lejos están los tiempos en que ante un corner un escupitajo al arquero lo neutralizaba sin que el árbitro se percatara de nada. El VAR lo ve todo. ahora todo parece estar automatizado.

El VAR ha adquirido un protagonismo que nadie imaginó. Ahora hay equipos de árbitros, los menos en la cancha, los más en las gradas de los estadios y en los espacios habilitados para que las cámaras y los drones registren todo detalle. Se han anulado goles cantados, se han verificado fouls descalificadores. El gol de Maradona con la mano de Dios que condujo al título mundial a Argentina en México en 1986 no habría sido posible con VAR y el curso de la historia habría sido otro. El VAR está despojando al futbol de lo que sería la sal y pimienta que lo caracterizaban en tiempos que están yéndose sin mayor remedio.

Así y todo, el futbol sigue siendo clamor de multitudes, porque a pesar de lo descrito, sigue estando condimentado de especies que la dan sabor y gracia, suficiente para distraer a la gente de sus diarios sinsabores, de su realidad cotidiana, de lo que ocurre en el mundo. Tener un mundial como el de Qatar, a todo pasto, en medio de una guerra en Ucrania que no está tan lejos, ejemplifica las contradicciones que nos acosan.

Pero no nos vayamos por las ramas. Con miedo no llegamos a ninguna parte. Lo demostró Obdulio en 1950, en el Maracaná. Ni en futbol ni en la vida. 

noviembre 24, 2022

Un mundial a todo dar

Foto de Flavius Torcea en Unsplash

En Qatar ya tuvo lugar el partido entre Uruguay y Corea. Se dio lo que se temía. Un partido apretado que da cuenta de muchos cambios. Cada vez es más difícil encontrar partidos fáciles. Al menos a nivel del campeonato mundial. La desigualdad futbolística entre países se está viendo reducida. La multiracialidad, o interraacialidad está en pleno apogeo, lo que da cuenta del intenso flujo migratorio imperante. Cuando imaginamos que veríamos a jugadores “de color” jugando con los colores de Alemania. Que países sin historia futbolera jugaran de igual a igual a países con historia, y no solo eso, que les ganaran!

Uruguay entró a la cancha premunido del conocimiento de las derrotas infligidas por países sin mayor historia a dos potencias en el ámbito futbolístico, que han sido campeones mundiales: Argentina y Alemania. Este conocimiento por parte de Uruguay debe haber pesado en su planteo, en su entrada a la cancha procurando adoptar todos los resguardos para evitar ser sorprendido. Respetó al rival, como corresponde. Se plantó bien, con solvencia. Vi bien parado al equipo. La velocidad y los cambios de juego de los coreanos no eran broma. Ambos equipos crearojn situaciones de riesgo y tuvieron sus oportunidades de gol.

Creo que el resultado final refleja el equilibrio que existió en el campo de juego. Un cero a cero que no favorece a ninguno de los dos, quizás menos a Uruguay que aspira a pasar a la ronda siguiente. Lo ideal habría sido llegar al segundo partido con una victoria en el bolsillo. No se pudo, pero al menos no se fue con una derrota. De ahora en adelante todo se pone cuesta arriba. Habrá que ganar a Ghana, a Portugal. Uruguay tiene equipo para ganar a cualquiera. Y también para perder. Pero si se planta bien, con los dientes apretados, aperrando, mojando la camiseta, todo puede ser, no hay nada imposible.

No llores por mi!

Foto de Fauzan Saari en Unsplash

En un rato más juega Uruguay con Corea. En el papel Uruguay debe ganar, pero como están las cosas no se puede cantar victoria. Ya ha habido dos batacazos imprevistos, las derrotas de Alemania y Argentina que nadie, ni en sus peores sueños alcanzó a vislumbrar. España ha sorprendido gratamente con una apuesta arriegada del entrenador al dar espacio a un plantel renovado. Bélgica, no obstante su buen plantel y buen juego se ha visto amagado por un país como Canadá sin mayior tradición futbolística. Las sorpresas están a la orden del día. Espero que Uruguay sea capaz de sortearlas.

Las caídas de Argentina y Alemania no las veo como el fin del mundo. Son varios los países que han terminado campeones a pesar de haber perdido su primer partido. Asi que no es para morirse. De las derrotas se sacan mejores y mayores lecciones que de los triunfos. Las derrotas aterrizan, obligan a repensar, a filosofar, a revisar. Los triunfos, por el contrario, tienden a pasar por alto los errores y andar por el mundo como sin pisar tierra.

Argentina se estaba dando un paseo en el primer tiempo. ganaba por uno a cero pero podía haber sido por más. los anularon 3 goles por offside, más de alguno dudoso. Se fueron tranquilos al descanso. El entrenador seguro que no consideró necesario hacer observación alguna. debe haberles dicho, tranquilos, vamos bien, no hay de qué preocuparse, esto es pan comido. Por el contrario, en el camarín adversario, de Arabia Saudita, el clima debe haber sido otro. El entrenador debe haber subido y bajado a los jugadores, los debe haber aleonado, les debe haber recordado los millones de dólares con que se les paga, y que si pierden se quedarán sin nada. Salieron a la cancha como tromba. En tan solo 5 minutos hicieron dos goles. Tiraron la casa por la ventana mientras los argentinos andaban como zombies. No atinaban a nada. Arabia Saudita se refugió en su cancha defendiéndose con uñas y dientes. Argentina perdió toda compostura, perdió la cabeza, no sabía cómo salir del embrollo. Se tiró con todo, a ciegas, sin claridad. Todos sus pergaminos se vinieron al suelo. El tiempo transcurría inexorablemente y el partido se les fue entre los dedos.

Pero como hace miles de años, una voz de ultratumba le está diciendo a Argentina, no llores por mí, levántate y andá.

noviembre 23, 2022

A propósito del día de la filosofía (parte 2)

 

Foto de Dan Cristian Pădureț en Unsplash

En mi última columna dejé pendiente la relación existente entre la filosofía y las matemáticas. Como para no creerlo, porque en la actualidad parecieran estar en las antípodas. Sin embargo, en el pasado, entre los filósofos podemos encontrar no pocos insignes matemáticos. Filósofos matemáticos o matemáticos filósofos.

Uno de ellos es Tales de Mileto, a quien identifico no como filósofo, sino como matemático, por el teorema que lleva su nombre y que se relaciona con la proporcionalidad de los segmentos cortados por rectas paralelas. Lo interesante es que nos dejó enseñanzas que van más allá de las matemáticas. Una de ellas, que lo primero que debemos aprender es a conocernos a nosotros mismos. Saber quiénes somos. Ni más ni menos que conocernos. También nos recuerda que si queremos vivir bien, no debemos hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros. Pura filosofía, la que como podemos observar está fuertemente enlazada con la ética.

También tenemos a Pitágoras, conocido en el mundo de las matemáticas por su famoso teorema que nos dice que en todo triángulo con un ángulo recto, la suma de los cuadrados de sus catetos es igual al cuadrado de su hipotenusa. Pitágoras, que fue bastante posterior a Tales de Mileto, fue quien descubrió los números irracionales y temiendo haber descubierto algo que no debía, prohibió su divulgación a los miembros de su academia. Uno de ellos lo habría divulgado pagando con su vida tal osadía.

Pero Pitágoras, a quien se conoce como el primer matemático puro, fue antes que nada un filósofo que influyó fuertemente en quienes llevan la batuta en materia filosófica: Platón y Aristóteles. Fundó la Escuela Pitagórica, donde se abordaban toda clase de temas, entre los cuales destacan los religiosos, medicinales y políticos. En las discusiones que tenían lugar en su seno,  no se esquivaba nada.

En concreto, la geometría y las matemáticas en general le deben mucho a la filosofía, entendida como el arte de pensar. De hecho, en la puerta de entrada de la academia que fundó Platón había un letrero que decía “Aquí no entra nadie que no sepa geometría".

Por todo lo señalado, y lo que me falta por señalar, no puedo sino agarrarme la cabeza que existan quienes piensen que hay que reducir las horas de clase de filosofía en el sistema educativo. No pocos creen que los cursos u horas destinadas a la filosofía estarían destinados a adoctrinar en una línea de pensamiento. Todo lo contrario, deben ser cursos que permitan abrirnos a todas las corrientes del pensamiento, a revisarlas por arriba y por abajo, al revés y al derecho. Para tener lo que los gringos llaman un open mind.

noviembre 19, 2022

A propósito del día de la filosofía (parte 1)

Foto de Tingey Injury Law Firm en Unsplash

Aprovechando que por estos días se ha celebrado el día de la filosofía –el 17 de noviembre-, plenamente consciente de mi condición de neófito en la materia, en estas líneas intentaré especular en torno a ella.

La primera pregunta que se me ocurre y cuya respuesta debiera indagar sería ¿Qué es la filosofía?  A esta altura del partido, esto es, de mi existencia, no tengo mayor interés en buscar una definición en diccionario alguno o en google, la que prefiero buscar en mí mismo. Diría que filosofía es la búsqueda de la razón de ser en nuestra vida, de dotarla de un sentido. En consecuencia, la filosofía es una invitación a pensar, especular, reflexionar, analizar, escudriñar respecto del origen y destino del ser humano.

Vista así, solo parece tener sentido filosofar una vez que hayamos  satisfecho nuestras necesidades físicas básicas. Resueltas estas podemos darnos el lujo de filosofar para saber quiénes somos y para dónde vamos. En mis tiempos laborales en el campo del modelamiento de datos afirmaba que tenemos dos mundos: el real y el de las ideas. Para resolver los problemas del mundo real, solemos incurrir en un proceso de abstracción por el cual llevamos los problemas al mundo de las ideas para allí, en base a los conocimientos disponibles –teorías, ecuaciones, leyes, etc.- buscar y encontrar soluciones a los problemas del mundo real. Encontradas las soluciones iniciábamos un proceso de concreción destinado a implementarlas en el mundo real.

El pensar tiene lugar en el mundo de las ideas, invitándonos a abstraernos. Y claro, el resultado de pensar difícilmente nos conduzca a una única solución, a una única respuesta, y si ella existiera, habría que dudar de ella, habría que pensar que acá hay gato encerrado. En el mundo que estamos viviendo pareciera que no se nos invita a pensar, sino que a repetir como loros y a memorizar, lo que otros nos dicen, lo que no necesariamente excluye que pensemos por nuestra cuenta.

Debemos tener la capacidad de preguntarnos por qué las cosas son como son y no de otra forma. Creo que todo esto podemos hacerlo amenamente, sin ponernos graves, donde nos preguntemos qué queremos saber, qué nos inquieta, cuáles son los misterios de la vida que nos abruman o no nos dejan dormir. E invitarnos a investigar sugiriéndonos lecturas específicas.

De todos los filósofos que estudié en mis tiempos mozos, el que más recuerdo, es a Heráclito, el del perpetuo movimiento, cambio, que todo es como el agua que se escurre y que nada vuelve a ser igual, que todo evoluciona por más que lo veamos igual, que creamos que lo que ocurre hoy es lo mismo que mañana. Hasta la rutina tiene su cambio, su gracia. Ningún día es igual al otro.

Otro día continuaré. Muchas cosas se me quedan en el tintero, particularmente el de la relación entre la filosofía y las matemáticas. Como para no creerlo, pero entre los filósofos podemos encontrar no pocos insignes matemáticos. Filósofos matemáticos o matemáticos filósofos.

 

noviembre 17, 2022

Se nos fue Jaime

Ayer falleció un amigo de Arica, Jaime Rodriguez Becerra. Lo agarró una infección que derivó en septicemia y a pesar de todos los esfuerzos médicos, se fue. En el equipo médico estaba Jorge Aguirre, gran amigo de él y que se la jugó para salvarlo. A Jaime lo conocí al llegar, en agosto de 1974. Era profesor de matemáticas y trabajaba en el departamento de Matemáticas de la Universidad del Norte,

A poco andar lo echaron. Eran tiempos de caza de brujas. Jaime era rebelde, hippie para esos tiempos, no se andaba con chicas, le decían el punta. Su expresión era un tanto adormilada, somnolienta. Su vida fue un deambular. Arica fue su tierra de la que se fue contra su voluntad, porque no tenía trabajo, pero volvía una y otra vez, cada vez que podía.

Trabajó con nosotros en Prodat, la empresa informática que tuvimos entre los años 78 y 82 con Yanko, Mauricio, Juan Carlos, Gonzalo. Tenía una sonrisa mefistofélica, como si estuviera escudriñándote. Lo recuerdo ordenado, meticuloso para trabajar.

Luego fundamos Aleph, una suerte de heredero de Prodat, cuyos inicios fueron en la casa que tenía su madre, creo que en calle General Lagos, entre 18 de septiembre y Maipú. No alcanzaba para parar la olla.

Jaime formó parte de La Aventura del Pensamiento, grupo integrado por quienes queríamos respirar aires de libertad en nuestra querida Arica, Siempre Arica hasta morir. Para el plebiscito del 88 fue el primero en apuntarse para el escrutinio clandestino paralelo que el Comando por el NO nos encomendó. Estuvo al pie del cañón, encargado del proceso computacional en la casa secreta en que nos instalamos, en 18 de septiembre con Caupolicán. A él le llevábamos las actas con las votaciones de las mesas y fuimos los primeros en todo el país en entregar los resultados de todas las mesas de la ciudad de Arica. Jaime fue el encargado de remitir estos resultados vía fax al comando central de Santiago.

Finalmente no le quedó más alternativa que irse a la capital del reino, a Santiago. Allá siguió deambulando en distintas universidades, haciendo clases. Estando yo ya en Talca, en el 96 y 97 levanté un programa de diplomado en informática al que le invité a participar. Es así como estuvo en casa las semanas en que le correspondía venir a hacer clases. Estaba a cargo del curso de Especificación de Requerimientos.

Nos alegraba reencontrarnos cada vez que podíamos. Después me lo encontré por casualidad una vez en Santiago. Se había separado y andaba con nueva pareja. Seguímos en contacto. Se hizo cargo de la carrera de ingeniería en informática en la Universidad de Las Américas. No le gustaban las universidades privadas, pero la necesidad tiene cara de hereje. Allí fue la última vez que lo vi, junto con Augusto Aninat, quien en ese tiempo era decano de la Facultad de Ingeniería de la U. de Las Américas. A Augusto lo conocía de mis tiempos como director de la ZOFRI.

Se me fue un amigo, un hombre bueno, al que la vida le hizo muchas zancadillas. La vida continúa mientras nos vamos yendo.

 

noviembre 10, 2022

Interlocking

Fuente: www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl
La Fiscalía Nacional Económica (FNE) es una institución pública cuyo objetivo es luchar contra la corrupción, para lo cual persigue ílicitos anticompetitivos, analiza preventivamente fusiones que pudiesen derivar en monopolios y realiza estudios de mercado. En el cumplimiento de sus funciones, la FNE acusó a un alto personero de los tiempos del innombrable, de haber sido al mismo tiempo director o ejecutivo relevante de tres empresas (Banco Chile, Consorcio Financiero y Falabella) que competían entre sí en los servicios bancarios y financieros que ofrecen. El resultado de este proceso acaba de salir a luz: que Falabella deberá pagar una multa de 1,2 millones de dólares, que se deberán reforzar las normas en materia de libre competencia, y que el personaje implicado deberá renunciar a Falabella. Esto último ya lo habría hecho.

El delito al que estamos haciendo referencia es uno de los clásicos de cuello y corbata, el de ocupar cargos directivos y ejecutivos en instituciones que se asumen deben competir. En este caso: Banco de Chile, Consorcio Financiero y Falabella. A este delito se le denomina Interlocking, definido como la participación simultánea de una persona en calidad de director o ejecutivo principal de empresas competidoras. Como si CocaCola y PepsiCola compartieran ejecutivos. O Paris y Ripley. Simulan competencia allí donde no la hay. Para que nuestro personaje no fuera a parar a la cárcel se llegó a un acuerdo con la FNE: Falabella pagará el millón doscientes mil dólares, el personaje renuncia y todos quedan libres de polvo y paja, como si acá no hubiese pasado nada. Tal como en su momento “los hermanos Carlos” de una importante financiera de la plaza (PENTA) fueron castigados con clases de ética y un trato de guante blanco.

¿A quién estamos refiriéndonos? ¿Quién es el involucrado? Hernán Büchi, quien fuera subsecretario de Salud, ministro de la Oficina de Planificación Nacional (ODEPLAN) y ministro de Hacienda en tiempos del innombrable. Luego del triunfo del NO en el plebiscito del 88, fue nominado como candidato presidencial en representación de la UDI y RN. Su lema de campaña fue “Büchi es el hombre”. Fue derrotado inapelablemente por Patricio Aylwin, quien logró liderar exitosamente a la coalición opositora de entonces. Büchi solo alcanzó a obtener el 30% de los votos.

Posteriormente, en 1990 funda Libertad y Desarrollo, institución que presta apoyo y asesoría a la derecha en materias de orden público y de defensa del neoliberalismo imperante en Chile. Entre 1992 y 1994 pasa a integrar la comisión política de la UDI. De allí para adelante pasa a desempeñarse como ejecutivo y/o director de diversas empresas de los más diversos grupos empresariales (Luchetti, Madeco, SOQUIMICH, Falabella, COPESA, Parque Arauco, etc.). En el año 2014 Büchi lanza, junto a Gabriel Ruiz-Tagle y otros, el medio digital El Líbero para la difusión de las bondades de la doctrina que abrazó, el neoliberalismo. Recordemos que en el 2015 Gabriel Ruiz-Tagle estuvo implicado en la colusión del papel higiénico y que en el año 2019 fue sancionado por usar información privilegiada en su condición de director de Blanco y Negro en una transacción de acciones del club deportivo Colo Colo.

Desde hace años que Büchi ya no vive en Chile. En el 2016 decidió irse a Suiza, donde reside en la actualidad. La razón principal que adujo en su momento fue el de la “incerteza jurídica” que se habría estado viviendo en el país en los años del segundo gobierno de Bachelet por querer modificar la constitución del 80 vía asamblea constituyente, el parlamento o por cualquier otra vía. Esto era visto como una herejía por parte de quienes se parapetaban tras la constitución del innombrable. Büchi no quería que se le moviera el piso al país.

Importa constatar que Büchi solo ve certeza jurídica allí donde las leyes promueven y sostienen un modelo político, económico y social que a él y a quienes representa, las grandes empresas en sus directorios, les gusta. De lo contrario hay incerteza jurídica. Está igual que quienes denuncian fraude cuando pierden una elección, como Trump y Bolsonaro. O como los niños cuando se llevan la pelota para la casa si ven que están perdiendo el partido. O como quienes cuando pierden una elección afirman que es porque los votantes son tontos. Es lo que se llama no saber perder.

Resulta curioso constatar que no se fue del país en tiempos del innombrable, cuando existía incerteza total, no solo jurídica. Cuando no sabíamos si conservaríamos nuestros trabajos, nuestras familias, nuestras vidas. Cuando organismos clandestinos (DINA, CNI y otros) hacían de las suyas. Todo lo contrario, sirvió al dictador de turno sin pedirle cuentas.

A Büchi lo recuerdo como compañero en la universidad. Es de mi generación, compartimos más de un curso. No parecía estudiar para rendir las pruebas, y no obstante ello su rendimiento era excepcional. Parecía tener una inteligencia superdotada.  

Lo relatado en esta columna refleja a un Büchi que al menos yo no conocí, y al mismo tiempo retrata lo que un sistema, un modelo de país es capaz de incidir en nuestros comportamientos. No recuerdo cuál era su concepto de la ética, pero todo indica que al término de la dictadura terminó con ella en los suelos. Un tipo como Büchi, quien tenía bastante más de dos dedos de frente bien sabe que el riesgo de coordinarse y coludirse incide en la intensidad de la competencia, la que se asume debe beneficiarnos ya sea con menores precios, mayor variedad de productos/servicios y/o mayor innovación.

noviembre 07, 2022

Gran asado gran

Una memorable jornada tuvimos este domingo con egresados de IIE-UTalca. Una jornada a la que se me invitó y que tuvo lugar en San Clemente por iniciativa de un grupo de exalumnos míos. Conversamos distendidamente haciendo recuerdos imborrables. Allí estaban quienes habían sido reprobados por mí, así como quienes aprobaron raspando, a duras penas. 


Todos trabajando, unos en la región, otros en la capital del reino; unos en gestión, otros en informática. aprecian en la carrera su capacidad para generar egresados con la flexibilidad necesaria para adaptarse a las veleidades del mercado.  Muchos de ellos trabajan bajo la modalidad del teletrabajo.

Todos rondan los 30 años, sintiéndose contentos en sus trabajos. Algunos formando familia, otros siguen con sus padres. Unos trabajando en la órbita municipal, pública, otros en la privada. Todos dando lo mejor de sí.

Recordamos a Sabino, y sus asados. Juan Pablo Ramírez, apunta a ser su heredero en estas materias. A fuego lento, saboreamos los cortes de carne con los que Juan Pablo se encargó de deleitarnos. Recordamos también a los profes que ya no están, a Víctor Nocetti, a Trung Pham, a Daniel Hormazábal, así como yo me encargué de recordar y caracterizar a otros que los precedieron y que estos egresados no conocieron..

Reivindicamos los buenos tiempos de la carrera, su fortaleza, sus primeros egresados, quienes abrieron camino, a Sabino, a quien se le extraña. Su ausencia sigue doliendo.

Un abrazo, y muchas gracias por permitirme estar, acompañarlos, apoyarlos.

noviembre 04, 2022

Las pensiones que nos persiguen

Foto de Harli Marten en Unsplash

El gobierno ha dado a luz su proyecto previsional que se presenta al congreso nacional con miras a su análisis para su eventual aprobación. Se trata de un proyecto largamente esperado. Ya han existido iniciativas anteriores, todas fracasadas. Por eso, no faltan quienes afirman que la tercera es la vencida. Estamos ante un proyecto que se balancea entre quienes se han parapetado tras el lema “No más AFP” y quienes están tras “Con mi plata, no”.

Las razones que fundamentan el proyecto apuntan esencialmente a romper su carácter eminentemente individualista, y donde solo el trabajador es el que se pone, forzosamente. Dejar atrás un sistema que en su momento, al crearse en 1980 mediante el DL 3500, prometió el oro y el moro. Lo que ha dejado no ha sido sino una estela de frustraciones por motivos que dan para otra columna.

El proyecto propuesto busca un financiamiento tripartito de las pensiones: con aportes no solo de los trabajadores y del Estado, sino que de las empresas. Lo que se propone es moneda corriente en los países, particularmente en aquellos con los cuales queremos cotejarnos, a los cuales queremos acercarnos, de mayor desarrollo.

La otra rareza del sistema que tenemos reside en que cada uno arma su propia alcancía con los ingresos que tiene, sin que exista solidaridad alguna a nivel intrageneracional ni intergeneracional. Es el sueño del neoliberal extremo, en el que cada uno se rasca con sus propias uñas, asumiendo que lo que cada uno gana es exclusivamente gracias a su propio esfuerzo, siguiendo la máxima de “te ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Como si la cuna no incidiera para nada. Como si la suerte tampoco incidiera, ni las trampas de quienes se avivan. Meritocracia pura y dura. Si nos ponemos una mano en el corazón, sabemos que lo de la meritocracia es más cuento que realidad.

Lo que el proyecto propone es incorporarle al sistema una tímida cuota de solidaridad desde el aporte patronal por la vía de la creación de una cuenta colectiva que apunte a mejorar pensiones actuales y futuras. Es lo que objetan quienes están tras la bandera de “con mi plata no”.

No nos engañemos. Más allá de lo que se logre con este proyecto, no veo posibilidad alguna de tener pensiones dignas mientras persistan los sueldos que la mayoría recibe. No se le pueden pedir peras al olmo. Si en vida activa ganamos poco, lo que recibamos como pensión también será baja. Imposible que no lo sea si no hay un mínimo de solidaridad entre nosotros, si nuestro sistema previsional carece de un componente solidario. Si no somos capaces de reconocer que unos ganan lo que ganan por nacer en cuna de oro y otros en cuna de paja; o que unos ganan lo que ganan por pitutos y otros porque no los tienen, estamos fritos. Y por lo mismo, el foco debe estar en reducir la influencia de los pitutos, la influencia de la cuna, y que la palabra meritocracia deje de ser una expresión vacía, sin contenido. Cuando ocurrirá esto? Al paso que vamos será en el año de las calendas griegas.

Agreguemos el factor suerte, que también incide, en unos más, en otros menos, pero que no deja de estar presente. Si bien es cierto que unos se esfuerzan más que otros, no nos compremos el cuento de que nuestro esfuerzo lo es todo.

La travesía que sufrirá el proyecto, con la composición del congreso que tenemos, será un verdadero vía crucis. Quién sabe cómo y ni cuándo saldrá el proyecto. El arte de la negociación, inherente a la política, alcanzará alturas que en este minuto ni sospechamos.

octubre 29, 2022

Segunda vuelta en Brasil: Lula vs Bolsonaro

Foto de Matheus Câmara da Silva en Unsplash

Con 48% de los votos, Lula logró aventajar a Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, sin lograr la mayoría absoluta a la que aspiraba. Bolsonaro, por su parte, alcanzó una votación del 43% por sobre la prevista, comprobándose que disponía de un voto oculto que las encuestas no fueron capaces de contabilizar. De los restantes candidatos solo dos superaron el 1% de los votos: Simon Tebet con un 4% y Ciro Gomez con un 3%, ambos más afines a la izquierda que a la derecha.

Tanto Lula como Bolsonaro pueden sentirse satisfechos con la votación alcanzada: Lula, porque sin perjuicio de no alcanzar el 50% más uno de los votos, logró obtener más votos que Bolsonaro a pesar del poder que otorga estar a la cabeza del gobierno; Bolsonaro también tiene motivos para estar contento con los votos obtenidos porque superó con creces las previsiones de las encuestas.

Para el balotaje Lula corre con ventaja, tanto por que superó por 5 puntos a Bolsonaro en la primera vuelta, como porque los candidatos que salieron en tercer y cuarto lugar han resuelto apoyar a Lula. Los apoyos de Tebet y Gomez son importantes, significativos y previsibles dado que dentro de un espectro de derecha-izquierda, se sitúan dentro del centro y/o la centroizquierda.

Pero también se sabe que los votos obtenidos por ellos no son traspasables automáticamente. Menos en el caso brasileño donde los personalismos, los caciquismos locales y regionales están a la orden del día. Otro respaldo relevante que obtuvo Lula proviene del expresidente Cardoso. Los apoyos de Tebet, Gomez y Cardoso se sustentan en el talante democrático demostrado por Lula durante sus dos períodos presidenciales. En consecuencia, la lógica invita a pensar que Lula debe ganar la presidencia. Sin embargo, bien sabemos que en política no todo es lógico.

Bolsonaro se ha jugado el todo por el todo para repetirse el plato. Tal como en el tramo final de su campaña de primera vuelta lanzó propuestas económicas populistas de última hora, ahora para la segunda vuelta ha lanzado bonos para los pobres. A ello cabe agregar que Bolsonaro tiene a favor su afinidad ideológica con una corriente política de derecha radical que se encuentra en ascenso a nivel mundial.

Pero Lula no dará el brazo a torcer, es duro de roer. Viene de abajo, es sólido, tiene trayectoria. No pudo postular en la anterior elección presidencial gracias a un proceso judicial encabezado por un fiscal, Sergio Moro, en su tiempo motejado como niño símbolo de la lucha contra la corrupción. Por este proceso Lula fue condenado y encarcelado por acusaciones que las investigaciones demostraron infundadas. Por los servicios prestados, al sacar a Lula de su camino a la presidencia, Bolsonaro nombró a Moro como ministro de justicia. El ladrón detrás del juez.

Lo descrito demuestra que Lula ha sufrido golpes bajos al por mayor, y cuando se ha creído que estaba en la lona, se ha levantado. De este desafío confío que también salga airoso. El pueblo brasileño lo merece. Pero no la tiene fácil.

octubre 26, 2022

Soñando con una visita

Foto de Johannes Plenio en Unsplash

Anoche soñé que quien fuera mi jefe hace ya más de una década llegaba de improviso con su familia a vernos. Andaba con su esposa y tres o cuatro de sus cinco hijos. Hace ya al menos un par de años que no nos vemos ni sabíamos nada de ellos. Fue una grata sorpresa. Como siempre, venían de pasada, a la rápida, como para no molestar o apurados por llegar a destino. Antes era fijo que nos pasaban a ver cuando partían en los veranos a Angostura, al sur de Argentina.

Cuando nos vimos no podíamos creerlo. Estaban igual que siempre, incluso más jóvenes. Ellos también nos vieron más jóvenes. No les creímos y ellos tampoco. Frases de buena crianza. Intentamos ponernos al día. A ella, buena lectora de libros le conté que estaba leyendo un libro, Patria, de Fernando Aramburu. Me dijo que no lo había leído, aunque había escuchado de él. Seguro, en materia de libros nadie le gana, se los devora. No recuerdo si me dijo cuál libro estaba leyendo.

Sí recuerdo que me preguntó qué me parecía el gobierno de Boric. Cada vez que nos vemos le gusta picanearme políticamente. Viene de una familia política, de armas tomar y no se anda con chicas. Sabe lo que pienso y para darle en el gusto, o no abrir camorra, le dije que desgraciadamente lo veía mal. Que así como el caso Caval fue el comienzo del fin del gobierno de Michelle II, el estallido social lo fue para el gobierno de Piñera II, ahora lo fue el resultado del reciente plebiscito de salida para el gobierno de Boric.

Hicimos recuerdos de viejos tiempos y reíamos a carcajadas con las anécdotas vividas, con los inolvidables paseos que hacíamos, con el fin de año que pasamos juntos en Viña, con su casa en Viña, la de 8 Norte, siempre soplada, minimalista, feng sui, impecable, amplia. Me habló pestes de cómo está Viña, insoportable, no se puede vivir ya. Ella es así, sin medias tintas. No quise preguntarle por la alcaldesa Ripamonti porque ahí ya no pararía. Extraña a la Reginatto. Sigue con su yoga de arriba para abajo. Nada nuevo bajo el sol.

Le pregunté por los niños y ellos nos preguntaron por los míos. Le pregunté por el mayor, casado o  emparejado con La Dehesa, diseñador; por quien vive o vivía en San Pedro de Atacama, quien se casó a todo trapo y en un dos por tres tuvo a su hija, la niña de los ojos de sus abuelos; por quien fuera capo de las matemáticas desde que tiene uso de razón; por el fanático de los coches, que se conoce al revés y al derecho todas las marcas y que ya ha dado la vuelta al mundo al menos una vez; y por la regalona, la menor, la surfista, deportista, gastrónoma.

Su marido, quien fuera mi jefe en poco más de un lustro, solo atinaba a escucharnos, mirarnos y sonreir. De repente metía la cuchara. Le pregunté por sus malos pasos. Le gusta subir escaleras. De director de Escuela pasó a ser decano de Facultad, y de acá a Vicerrector de Universidad. Hasta acá era lo que sabía, pero como han pasado años que no le veía, lo más probable que ahora fueses rector de alguna universidad. Con su sonrisa habitual, socarrona, optimista, me dijo que no era para tanto. Que seguía como vice, allá en el norte, lleno de proyectos, feliz de la vida.

Y me preguntó por la carrera de acá, la que creó, impulsó, le dio su sello, que dejó andando. Le tuve que decir que andaba a mal traer. Que las postulaciones estaban decayendo año a año, que al interior de la escuela las relaciones están como las pelotas, que el director que trajeron del norte no da el ancho, no atina, parece que solo vino a calentar el asiento. No pasa nada. Un rictus amargo emergió en su cara.

Le dije que hubo un momento en que me preguntaron cómo estaba quien fuera el primer director de la carrera y si tendría sentido sondearlo para resucitarla. Su esposa, que estaba al cateo de la conversación, que no se pierde una, saltó de su asiento y taxativamente dijo: “a Talca no vuelvo ni cagando”. Y mirándolo fijamente a los ojos agregó: “O Talca o yo”. Él tan solo se encogió de hombros y solo atinamos a reírnos condescendientemente. Yo tenía claro que no había posibilidad alguna, que lo pasado, pisado está, como gusta decir a mi mujer. Yo tiendo más a querer repetir buenos momentos. 

No nos dimos cuenta como el tiempo se nos fue volando cuando ya tenían que irse. Nos despedimos ¡hasta la próxima, un abrazo!

octubre 21, 2022

Otra cosa es con guitarra

Foto de Jacek Dylag en Unsplash

Al cumplirse el tercer año del estallido social del 2019, una vez más se desató la barbarie a pesar de todas las medidas preventivas adoptadas. A pesar de que se está bajo un gobierno distinto del anterior. Una barbarie que se expresó destruyendo todo a su paso, sean éstos tanto bienes públicos como privados.

La pregunta es ¿por qué? ¿Qué pasa? ¿Hasta cuándo? Las respuestas dependerán de la mirada de cada cuál, del cristal con que se mira. Para unos, es consecuencia de la desigualdad, de la falta de oportunidades, de la inflación, del modelo; para otros, de la ausencia de autoridad, o que las fuerzas policiales se encuentran con las manos atadas, temerosas de que se les acuse de excederse, o la percepción en quienes protagonizan la ola destructiva de que se puede hacer cualquier cosa y todo queda impune. O bien, de que tras todo esto habría una mano mora, la del comunismo internacional.

Si nos preguntáramos ¿para qué? lo más probable que no demos con respuesta alguna. Quizás unos dirán para echar abajo el modelo de país en que estamos, otros para expresar sus sentimientos de frustración. Parecieran berrinches anárquicos que afloran cada vez con más frecuencia al amparo del anonimato.

No es primera vez que vivimos estos momentos de furia desatada. La historia del país está jalonada de estallidos sociales.  Sin ir más lejos recordemos los vividos hace menos de medio siglo, en la primera mitad de la década de los 80, en plena dictadura. Eran tiempos de alto desempleo motivados por la caída del sistema financiero donde las movilizaciones eran reprimidas con total desprecio por los DDHH. Ya entonces los desmanes hacían de las suyas sin importarles las consecuencias.

Con el arribo de la transición democrática, las aguas amainan al amparo de un nuevo clima. Pero a poco andar, en el primer decenio del presente siglo, el movimiento pingüino del 2006, bajo el gobierno de Bachelet I,  nos pone en estado de alerta. Las marchas y movilizaciones de entonces, pacíficas en su inicio, terminarían desmadrándose con fuerzas policiales sobrepasadas. El modelo de país que estábamos construyendo muestra sus primeras fisuras en el ámbito educacional. Se cambia la LOCE por la LGE.

Las manifestaciones pacíficas, legítimas, inherentes a una convivencia democrática, derivan, degeneran, terminan en expresiones de violentismo puro y duro que amenazan la institucionalidad imperante. Sus actores no son los mismos. Los primeros son quienes expresan un malestar; los segundos, rabias, anarquía.

En el 2011, ahora bajo el gobierno de Piñera I, estalla nuevamente un descontento creciente que encuentra cada vez más eco de la mano de sus líderes más emblemáticos de entonces: Boric, Jackson y Vallejo. Hoy son quienes se encuentran encabezando el poder ejecutivo con el objetivo de llevar a cabo las grandes transformaciones que el país demandaría. Vaya paradoja! Quienes ayer encabezaban las movilizaciones hoy están al frente del gobierno por decisión popular.

El año 2019, bajo Piñera II, saltan todos los tapones a partir de un alza en el precio del transporte público (metro). La violencia desatada sin control alguno hace crujir la estabilidad institucional. Chile pareció un país de tierra arrasada. El oasis, el país modelo es puesto en jaque. Las castas, las élites de todo orden –económicas, sociales, políticas, académicas, culturales, religiosas, deportivas- se agarran la cabeza a dos manos. Días después, una multitudinaria manifestación nunca antes vista que se desarrolló con toda normalidad. En noviembre del 2019, desde la clase política surge el acuerdo por una nueva constitución. Con ello se asume que ahí estaba la madre del cordero, la necesidad de contar con un nuevo pacto social, de tener la oportunidad de sentar las bases de otro país, con bases distintas a las de la constitución del 80. El acuerdo pareció transformar toda la energía destructiva en energía constructiva.

Desde entonces hasta el 4 de septiembre de este año parecían soplar nuevos vientos. En el año 2020 un plebiscito de entrada dijo que casi un 80% quería una nueva constitución y que ésta fuese hecha por convencionales electos con ese exclusivo propósito, descartando la participación de diputados/senadores del congreso. Se eligieron los convencionales, siendo la mayoría de ellos no adscritos a partidos políticos, sino que a movimientos sociales. Vivían su minuto de gloria.  Los militantes de partidos políticos electos se podían contar con los dedos de la mano. La pelota política, como es la elaboración de una constitución, fue entregada a independientes, o supuestos independientes, y líderes de las más diversos movimientos sociales.

La derecha quedó confinada a menos del tercio sin posibilidad de veto alguno. Su bajo número de convencionales electos y el comportamiento del grueso de los convencionales que constituían la mayoría, contribuyó a que la derecha se atrincherara.

Del trabajo de la convención emerge una propuesta convencional que en el plebiscito de salida es rechazada abrumadoramente, por más del 60%, mediante el voto popular obligatorio. Como consecuencia, la pelota ha vuelto a manos de los políticos quienes parecen no saber con ella, incapaces, a la fecha, de acuerdo alguno.

En medio de este escenario, en este último 19 de octubre se cumplieron los tres años desde el estallido, ahora ya no con un gobierno de derecha, sino que con uno de izquierda. Y los desmanes, la violencia desatada, siguen haciendo de las suyas a vista y paciencia de todo un país. Ahora, en un escenario que se ha vuelto más complejo después de la pandemia y de un contexto internacional de retorno a tiempos de guerra fría. La ultraderecha está al acecho esperando el momento oportuno para retrotraernos a tiempos que creíamos idos. Ya no vía golpes, sino vía votos.

Alcanzar al menos tres acuerdos políticos de parte de todas las fuerzas democráticas es un imperativo en el Chile de hoy. Un primer acuerdo para  elaborar una nueva constitución; un segundo acuerdo que aborde los agudos problemas en los campos educacional, previsional y de salud que nos aquejan; y un tercer acuerdo para enfrentar toda violencia, de cualquier índole, venga de donde venga, que nos permita disponer de un piso de seguridad personal, familiar y social que cada día se demanda con más fuerza.

octubre 11, 2022

Proceso constituyente empantanado

Foto de Yves Moret en Unsplash

A más de un mes del plebiscito de salida las aguas aún no se decantan, las conversaciones en torno a lo que viene parecen empantanadas. Unos sacan cuentas tristes, otros cuentas alegres. Los dimes y diretes andan a la orden del día. Quienes anduvieron fondeados los días previos han salido a la palestra arrogándose un triunfo que les habría sido esquivo si hubiesen estado en la primera línea.

Quiénes estuvieron tras la opción del rechazo los podemos clasificar en tres grandes grupos. Uno, el de quienes siguen enarbolando la constitución del 80  contra viento y marea, y ojalá se pudiese retrotraer a la original, sin sus modificaciones posteriores, excepto las que le venían como anillo al dedo. Acá están los de la derecha dura, los republicanos, los ultras con Kaiser, Marinovic, de la Carrera y Cubillos encabezándolos. Son quienes creen que ganaron, que les llegó su hora y asumen que la ciudadanía se pronunció de modo que no hay que seguir dándole vuelta, que no hay nada de qué conversar, que ya está todo dicho.

Dos, el de quienes queriendo seguir con la constitución actual, perciben que ya está muerta, que no hay nada más que hacer con ella, y por tanto están abiertos a conversar, a ver qué hacer. Acá está la derecha blanda, que pareciera asumir una postura realista, consciente que no podemos seguir como estamos  ya sea por el bien de ellos mismos, como del país en que vivimos. Acá veo a Macaya, a Desbordes, a Ossandón, a Briones, buscando desmarcarse de los cabezas calientes, de los ultras.

Tres, el de la centroizquierda que se enojó con el ninguneo a los famosos 30 años, que proviene del mundo concertacionista, que queriendo cambiar la constitución del 80, que cruzó el río y no estuvo disponible para aprobar una constitución como la que salió de la convención. Son quienes dieron la cara por el rechazo, con el beneplácito de la derecha blanda y el disgusto de la derecha dura. Este grupo representó a quienes rechazando la constitución del 80, encontraron que la propuesta constitucional que tenían entre manos era muy mala. Acá veo a Landerretche, Waissbluth, Parada, Rincón, Ealker, Maldonado.

Durante la campaña, tanto esta centroizquierda, como la derecha blanda de ChileVamos, al promover el rechazo se comprometieron con una nueva constitución que incluyera un conjunto de puntos que consideraban vitales, esenciales.  Objetivamente, no cabe duda que fue este sector, el de la centroizquierda, o como quiera que se le llame, el que inclinó la balanza a favor del rechazo.  

Los resultados del plebiscito de entrada dijeron que un 78% de los votantes querían una nueva constitución y que la totalidad de quienes debían elaborarla debían ser electos con ese exclusivo propósito. Los resultados del plebiscito de salida no los contradicen ni mucho menos porque lo que se consultaba era otra cosa: si queríamos o no la constitución que se nos proponía. La respuesta fue categórica: un 62% de los votantes la rechazó.

En medio de estos dos plebiscitos tuvo lugar la elección de convencionales y cuyo resultado tuvo la particularidad de que los votantes privilegiaron a candidatos independientes, o pseudoindependientes de los partidos políticos, y candidatos provenientes del mundo social. El triunfo del rechazo a la propuesta elaborada es una señal de que los convencionales elegidos no  hicieron bien su trabajo. La gente le pasó la pelota a los “no políticos” y el resultado no gustó. Ahora la pelota ha vuelta a manos de los políticos.

El mensaje es inequívoco: la ciudadanía no quiere ni la constitución del 80 ni la que se nos propuso. Hay que elaborar otra que tome en consideración las razones por las que ha rechazado tanto la constitución que tenemos como la que se le propuso. Hay una experiencia acumulada que debe ser asumida, hay lecciones que deben desprenderse del proceso vivido. Abandonar trincheras, mirarnos a los ojos, abrir nuestros corazones, sentarnos a conversar, llegar a acuerdos, ceder, o como diría el padre Hurtado, dar hasta que duela.

octubre 03, 2022

Mahsa Amini ¿Qué está pasando en Irán?


Una joven mujer iraní de origen kurdo y tan solo 22 años ha muerto tras ser arrestada y torturada por no usar el velo islámico (hiyab) en los términos establecidos por el régimen iraní. En simple, por no cubrirse todo el pelo, por dejar al descubierto parte de su cabello. El velo islámico es el que cubre la cabeza y el pecho que usan las mujeres musulmanas cuando están en presencia de personas que no forman parte de su familia inmediata.

El arresto de Mahsa fue ejecutado en Teherán a punta de engaños por parte de agentes de la llamada “Policía de la Moral” del régimen iraní, lo que en otras partes se llaman “fuerzas especiales”. Integrantes que se creen con licencia para todo. La detención implementada, en presencia de su hermano, tuvo el propósito de llevarla a un centro de detención para recibir una “clase informativa”. Solo les faltó decir que para recibir “clases de ética” como las dadas a los hermanos Carlos (Délano y Lavín) a propósito del memorable caso Penta. Al hermano de Mahsa le aseguraron que la liberarían en una hora. La “clase informativa” consistió en dos horas de golpes y torturas que la condujeron a la muerte.

La torturaron hasta tal punto que del centro de detención tuvieron que llevársela en ambulancia al hospital. Como diría algún experto en la materia “se les habría pasado la mano”. En el hospital estuvo dos días en coma hasta morir. Todo por no usar su velo como lo quiere el gobierno iraní. Así de simple. O lo usas como corresponde, o atente a las consecuencias. Para que entiendan, para que aprendan, para que sepan cómo se debe usar el velo. No habría otra forma que entiendan.

Las protestas se suceden. Las mujeres iraníes se rebelan, protestan, salen a las calles cortándose el cabello y quemando el hijab, desafiando a las fuerzas especiales de Irán encargadas de reprimirlas. El cabello ha pasado a ser su nueva bandera. Claman por la libertad. La imperiosa necesidad de imponer “el orden” ha forzado una represión que está dejando una estela de muertos que a la fecha se acerca a la centena, si es que no la ha sobrepasado.

No podemos permanecer indiferentes. Es obligación nuestra reaccionar, escandalizarnos, rechazar, hacer todo lo que nos es posible para impedir que esto siga ocurriendo en Irán o en cualquier otra parte, incluso en la quebrada del ají.

septiembre 29, 2022

Bolsonaro versus Lula

Foto de Tutz Dias en Unsplash

Este domingo tienen lugar las elecciones presidenciales en Brasil cuya disputa está centrada en Lula y Bolsonaro, representando ambos visiones diametralmente opuestas respecto de lo que se entiende por democracia y desarrollo.

La relevancia de estas elecciones se explica por tratarse del país más grande de América Latina y porque ahora se da la confrontación que no pudo tener lugar en las elecciones pasadas. A estas últimas no pudo concurrir Lula por haber sido sacado de la carrera presidencial por iniciativa del propio Bolsonaro vía judicial a través del entonces fiscal Moro.

Posteriormente, Bolsonaro, una vez entronizado en la presidencia, se encargó de premiar a Moro designándolo como ministro de justicia. Cargo al cual tuvo que renunciar poco tiempo después. El proceso judicial siguió su curso, comprobándose que Lula era inocente de todas las acusaciones por las cuales se le mantuvo encarcelado por poco menos de 2 años.

Desde que salió de la cárcel, Lula se ha empeñado en recuperar su imagen pisoteada una y otra vez por Bolsonaro y sus seguidores inmediatos. Desde entonces inicio la travesía para volver a la presidencia, no dejándose amilanar por los ataques de que ha sido objeto. Travesía que lo tiene adportas de alcanzar un triunfo apoyado por los tiempos en los que estuvo en la presidencia, período en el que redujo significativamente la pobreza y posicionó a Brasil dentro del concierto de naciones más poderosas del mundo. La duda está en si logra ganar con mayoría absoluta en primera vuelta.

En términos ideológicos, en los tiempos que corren, claramente Lula representa a la izquierda, en tanto que Bolsonaro a la ultraderecha. En tal sentido, dado un contexto de avances de la derecha extrema, particularmente en Europa, esta elección cobra especial importancia en el concierto latinoamericano.  En efecto, en nuestro continente la ultraderecha está al acecho, particularmente en Chile, cuyo último candidato presidencial, José Antonio Kast, no dudó en visitar Brasil para abrazar la causa bolsonarista y obtener su apoyo.

Un triunfo de Lula en Brasil tendría un efecto tonificador para una izquierda que se encuentra de capa caída a nivel mundial y un reconocimiento para quien emergió décadas atrás como un líder de los desposeídos y que ha sido injustamente perseguido.

Bolsonaro está en las cuerdas y para ello está recurriendo a golpes bajos, que es el terreno en el que mejor se mueve. Pero todo indica que esta vez no saldrá con las suyas como ocurrió hace 5 años. Eso al menos espero!

septiembre 26, 2022

El ascenso de la ultraderecha en Italia

Foto de Damiano Baschiera en Unsplash

Este domingo 25 de septiembre del 2022, tal cual estaba previsto, ganó la ultraderecha italiana. Giorgia Maloni es la gran triunfadora con tan solo 45 años, la edad de mi hijo. Me asombra cómo el postfascismo está retrotrayéndonos a tiempos que creíamos superados. Pero como bien sabemos, el ser humano parece ser un animal capaz de tropezarse más de una vez con la misma piedra.

En términos futbolísticos diríamos que la delantera encabezada por la ultratrechista Meloni y secundada por dos bufones como son Salvini y Berlusconi, ha ganado por goleada. Cuesta entender cómo el discurso ramplón, populista, simplista del fascismo de la 2GM haya encontrado eco en la Italia actual, al igual que en no pocos otros países. La comprensión de este fenómeno es todo un desafío para lo que se supone es el sentido común. Su discurso es el clásico fascista, nacionalista, homofóbico amparado en su condición de mujer, madre, cristiana e italiana.

En un mundo que está siendo preso de una inseguridad desde los más diversos frentes, el mayor atractivo de Meloni parece ser el de no ser de medias tintas; de no admitir grises, es sí o es no, es blanco o negro, estás conmigo o contra mí. Azuzan a las multitudes levantando un enemigo al cual lanzar sus dardos, sea éste el comunismo, el feminismo, la inmigración, el globalismo. Enemigos que identifican como los responsables de todos los males. Un discurso que a la vuelta de la esquina se desploma no sin antes dejar una estela de tragedias.

El triunfo de Meloni no es un caso aislado, es consecuencia de un efecto dominó, de un período signado por el miedo, la incertidumbre. Ha sido precedido por Trump y Bolsonaro y Orban, en EEUU, Brasil y Hungría. En Francia el ascenso de Marine Le Pen alcanzó a ser detenido a duras penas. En Suecia y Polonia los nacionalismos andan a la orden del día, y para qué hablar de Putín, quien se ha nutrido del nacionalismo ruso para invadir Ucrania.

Italia en Europa pareciera ser lo que es Bolivia en nuestro continente, donde sus gobiernos tradicionalmente han sido de corta duración. Podríamos tranquilizarnos con que en italia todo puede ser, con que sus gobiernos son de corta duración, que más temprano que tarde, el gobierno de Meloni caerá y que la vida sigue igual.

¿Cuál es el mar de fondo tras este resultado? Me temo que es el hastío, el cansancio con una casta política que por décadas se ha dado vueltas en sí misma. La corrupción reinante también está haciendo lo suyo, la clásica avivada que termina socavando los cimientos de cualquier sociedad que se precie de tal. Lamentablemente me temo que la ciudadanía termine apelando a los peores. Como quien dice, poniendo a los gatos a cuidar la carnicería. Ojalá me equivoque!