octubre 16, 2008
octubre 10, 2008
Si tuviésemos que caracterizar en pocas palabras las elecciones municipales que tendremos a fines de mes, ellas no serían otras que el título que encabeza la columna porque pocos saben qué monos pinta cada candidato.
Estaremos eligiendo a nuestras futuras autoridades políticas más próximas, las autoridades comunales, las responsables entre otras funciones, del aseo y ornato, de promover el desarrollo comunitario, de aplicar las disposiciones tanto sobre transporte y tránsito público, como sobre construcción y urbanización, de confeccionar el plan regulador. Además, junto con otros órganos del Estado es responsable de la educación, la salud y la protección del medio ambiente, del turismo, el deporte y la recreación.
Dada la relevancia de las funciones señaladas, la decisión respecto de quiénes serán nuestras autoridades locales no es un tema sin significación. Por tanto, lo lógico es que nos informemos adecuadamente respecto de los candidatos.
Lamentablemente, hasta la fecha, prácticamente no sabemos nada de ellos. El grueso de la ciudadanía ni sospecha qué propuesta nos tienen, si es que tienen alguna propuesta, y pareciera que tampoco hiciéramos nada para exigirles un programa de trabajo, un listado de prioridades.
Solo nos inundan de carteles que no dicen nada, salvo sloganes y el respaldo financiero con que cuentan. Agrava lo señalado el hecho que pareciera que postularan como cualquier hijo de vecino, sin filiación política. O no la tienen, o la ocultan. Si esconden el partido en el que militan entonces algo huele a podrido. Personalmente prefiero votar por alguien que teniendo filiación partidaria se presenta como tal antes que por aquel que esconde a su partido como si le avergonzara su pertenencia.
Se afirma que las elecciones municipales no son elecciones políticas porque se vota por personas. Pamplinas! Siempre se vota por personas y toda elección es política desde el momento que las elecciones implican opciones. Esto no es una farándula donde se vota por el más lindo o el mas simpático, se vota por distintos modelos comunales que se diferencian entre sí por las prioridades, los énfasis que otorgará cada candidato a cada campo de acción municipal.
Por eso es de suma importancia saber a qué partido pertenece cada candidato. Mal que mal cada partido tiene un modelo de comuna y los candidatos de cada uno de los partidos son los responsables de alcanzar dicho modelo comunal desde el municipio ya sea como alcalde o concejal. No nos engañemos ni nos dejemos engañar. Necesitamos mayor grado de transparencia, necesitamos que el grueso de los candidatos deje de andar jugando a los bandidos. Y por parte nuestra tenemos que involucrarnos más y ser más exigentes. En caso contrario difícilmente podremos elevar la calidad de la política local.
octubre 03, 2008
A 20 años del 88
septiembre 26, 2008
Mientras en Chile la prensa seria ponía el grito en el cielo ante los desmanes del once y luego celebraba las fiestas patrias con una nueva parada militar que nos dejaría con la boca abierta, la meca de la especulación y del capitalismo mundial, Wall Street, derrumbaba.
Por algún misterioso motivo la oferta de préstamos hipotecarios subía como la espuma impulsada por el aumento en el precio de las viviendas (¿o viceversa?). Los bancos de inversión hacían su negocio, sus ejecutivos ganaban en bonos por resultados, los estados financieros mentían sin que nadie se diera cuenta y las empresas evaluadoras de riesgos no veían riesgos. Se vivía un mundo dorado de bilz y pap, sin regulaciones, donde el Estado lo mejor que podía hacer era sacar las manos de la economía para que operara en toda su expresión el laissez faire.
Desde Chile, los economistas criados y forjados en las más nobles universidades norteamericanos, proclamaban este nuevo evangelio del libre mercado, de la mano invisible. Bajo estos economistas han sido formados los universitarios a lo largo de las últimas tres a cuatro décadas. Pobres de aquellos herejes que osaran discutir las bondades de lo obvio. El totalitarismo, el dogmatismo se hizo carne entre nosotros sin prever siquiera en qué terminaría esto. Total, pregonan, el propio mercado se encarga de resolverlo por sí mismo.
Hoy, en el propio corazón del sistema, ya no solo los banqueros, sino que todo el mundo, ruega por la intervención del Estado. Ese Estado del que tanto denostaban, hoy es invocado para salvar un sistema financiero quebrado. Este fin de semana seguramente veremos la luz del acuerdo al que lleguen demócratas y republicanos luego de la piadosa petición del secretario del Tesoro, equivalente a nuestro Ministro de Hacienda. Acuerdo destinado a salvar a un sistema financiero quebrado cuyo modelo de negocios se basó en la marginación del Estado, en la no regulación, y en premiar el trabajo especulativo, antes que el trabajo productivo.
En Chile no faltarán los economistas, fieles a sus postulados mesiánicos, sosteniendo que hay que dejar que el sistema solito se ajuste; que el Estado se abstenga de intervenir y no le eche más leña a la hoguera. Es muy fácil pontificar sin tener la guitarra entre manos y sin pagar las consecuencias.
Lo que está ocurriendo a nivel mundial no nos es ajeno. Las réplicas las sentiremos con fuerza. El dinero falso que tenemos entre manos, vía tarjetas plásticas emitidas sin regulación alguna por parte de las empresas del retail, nos pasará la cuenta.
Lo que está ocurriendo se puede resumir en el siguiente axioma: gastar lo que no se tiene y tener ingresos sin trabajar no es sostenible en el tiempo. Y cuando ocurre todos terminan corriendo donde papito Estado.
Recientemente salió a la luz pública el libro OIKONOMÍA del destacado antropólogo Andrés Monares, donde efectúa una descarnada disección en torno al endiosamiento que vive la economía en la actualidad, tarea que realiza remontándose a sus orígenes. La crisis actual no es sino la prueba del delito magistralmente descrito en el libro mencionado, aunque debe reconocerse, no fácil de leer.
septiembre 20, 2008
Crisis en Bolivia
septiembre 12, 2008
El domingo pasado el país estaba esperanzado en un triunfo sobre la selección brasileña. Esperanza, como tantas otras veces, frustrada con una contundente e inapelable derrota que nos vuelve a aterrizar. A los pocos días, la otra cara de la medalla: el triunfo apoteósico ante los colombianos que devuelve el alma al cuerpo. Este fenómeno cíclico, en el que la esperanza es acompañada de frustración, ésta por la esperanza, es algo que trasciende lo meramente futbolístico.
Sin pretender retroceder mucho en nuestra historia, tan solo me permitiré recordar los tiempos del innombrable cuando al inicio de su dictadura nos vendió el cuento de convertirnos en una gran nación sobre la base del exterminio de comunistas, humanoides, filocomunistas y demases. En los años de euforia empresarial, a mediados de los 70 se llegó a asegurar que a fines de los 80 tendríamos tantos chilenos por teléfono, por automóvil, por casa, etc. Nos creímos el cuento, por lo que nos endeudamos como nunca y terminamos como siempre: con la recesión del 82 en el que no quedó títere sin cabeza, excepto los buitres que siempre encuentran su puerta de escape.
Esa aterrizada nos volvió a la realidad, la que se prolongó por bastantes años, hasta que nuevamente nos volvimos a entusiasmar. Sumergidos en el olvido las penurias de las esperanzas frustradas, nos volvimos a creer el cuento. Incluso se llegó a decir que llegaríamos al bicentenario de frac, con los pantalones largos, convertidos como tromba en un país desarrollado. Ya estamos en el 2008 y la gran mayoría continúa pateando piedras.
La analogía con el futbol salta a la vista: nos creímos el cuento que Brasil ya no era el mismo de antes, que no venía Kaka; y que nosotros estábamos como nunca: con los últimos partidos eliminatorios ganados y con un plantel estelar que incluye figuras actuando en clubes a nivel mundial. Y volados como estábamos, decidimos jugarle al ataque a los brasileros en nuestra cancha. En un dos por tres los brasileros nos hicieron retornar a la realidad. Nuestra estrategia había sido suicida.
A los pocos días, pese a enfrentar a un rival de menor enjundia, Colombia, nuestra estrategia fue mas cautelosa, sin regresar al juego arratonado de antaño. El juego y el resultado nos devolvieron la alegría y la esperanza. Desgraciadamente, mientras la irregularidad nos caracterice seguiremos presa de la inspiración nuestra o la de los rivales. Y la irregularidad solo la podremos superar el día que entendamos que los resultados, al menos en el mediano y largo plazo, son resultados de procesos, de esfuerzos persistentes, sostenidos.
septiembre 05, 2008
Las elecciones norteamericanas que se avecinan, como toda elección política, tendrán todo el glamour que los americanos querrán darle, que las circunstancias aconsejan y de momento se estima que la lucha será cerrada.
Todo esto aderezado con numerosos ingredientes, de entre los cuales destaca la osadía por llevar como su candidato a la presidencia es un negrito de Harvard con ascendencia africana en desmedro de Hillary. La respuesta del partido republicano no se hizo esperar: McCain designó a una joven mujer como su compañera de fórmula, ya sea para capturar la decepción de quienes no se convencen que Hillary ya no está en carrera, o para compensar la elevada edad de McCain, o para darle jovialidad y la consiguiente vitalidad a una candidatura que representa a un partido, el republicano, que arrastra el desgaste de 8 años de gobierno de Bush.
Si bien estas elecciones tienen lugar lejos de nuestras fronteras, ellas son importantes para nosotros por el peso que tiene Estados Unidos en el mundo. Lo que haga o deje de hacer su gobierno influye en nosotros. La crisis económica que vive el mundo, y nuestro país en particular, tiene su origen en problemas financieros que enfrenta. Querámoslo o no, lo que ocurre allá influye en nuestras vidas. La fortaleza o debilidad del dólar, incide en nuestras exportaciones/importaciones, y por ende en nuestro nivel de actividad económica.
Hoy Obama ya es el candidato oficial del partido demócrata, logrando lo que en un comienzo se veía como imposible: derrotar a Hillary y encarar las elecciones con un partido demócrata unido tras él a pesar de unas primarias que dejó heridas que recién están cicatrizándose. Con el slogan “Yes, we can” (“si, podemos”) a décadas de los sueños y asesinatos de Martin Luther King y John Kennedy, Obama resucita el entusiasmo de entonces por la vía de invitar a recuperar la fe y la capacidad para soñar y cambiar.
Sin embargo, difícilmente habrá cambios estructurales. A lo más cambios cosméticos para mantener incólume la esencia de un sistema que está siendo gobernado por las grandes corporaciones multinacionales. En esta perspectiva pudiésemos creer que nos da lo mismo quien sea el candidato elegido; sin embargo, a pesar de todo, no da lo mismo porque en los matices está la diferencia, y estos matices no son tan menores.
Si Obama osara desafiar las bases del poder que ostentan estas grandes empresas, lo más probable que corra el mismo trágico destino que los grandes soñadores que le han precedido: asesinado.
agosto 29, 2008
Hace unos dos meses tuve el privilegio de participar en un encuentro de camaradería con egresados/as de los años 90 de las carreras de Ingeniería en Computación (de ejecución y civil) de la Universidad de Tarapacá.
Fue un emocionante encuentro que tuvo lugar en Santiago, la capital del reino, en el que se reencontraron quienes no se veían por más de 15 años. De los profesores, tan solo dos pudieron estar presentes. Desfilaron recuerdos y anécdotas inolvidables que dieron cuenta de la existencia de una comunidad.
Estuvieron egresados que se han abierto paso en la selva santiaguina, que se fueron de Arica con el dolor del alma. La falta de oportunidades los llevó a emprender vuelo, a buscar nuevos horizontes. Son esforzados nortinos/as que vivieron sus mejores años en la ciudad de la eterna primavera donde muchos de ellos conocieron a quienes hoy son sus parejas. La alegría y la emoción del reencuentro llenaron la jornada. Algunos de ellos residen en el exterior.
No olvidan a su universidad, su alma mater, en la que se formaron y con la que quisieran tener una estrecha vinculación. Son todos hombres y mujeres de esfuerzo, personas solidarias entre sí, que se apoyan mutuamente. La mayoría ha triunfado tanto en su desarrollo personal como profesional. Irradian alegría, entusiasmo, fuerza, capacidad de trabajo. Algunos tienen sus propias empresas debiendo sortear diariamente los desafíos que los altos niveles de competitividad les plantean; otros trabajan en importantes empresas del sector informático. Por insertarse en un campo marcado por la innovación tecnológica, deben estar permanentemente estudiando y anticipándose a lo que viene. El que pestañea, pierde. Pero no han perdido: han demostrado ser fuertes y valientes: son nortinos.
En esta reunión acordaron agruparse, sumar fuerzas, crear un sitio web que los represente, que sea un espacio de apoyo mutuo, que les permita relacionarse con su universidad. La Universidad de Tarapacá también los necesita. Mal que mal, la tradición se construye piedra sobre piedra.
La semana pasada tuvo lugar una segunda reunión con tanto éxito como la anterior. Allí se presentó el sitio web que crearan, primer borrador de lo que aspiran lograr. Un espacio de unidad entre ellos y con su universidad. No cabe sino respaldar este magnífico esfuerzo que es un ejemplo para todos. En tiempos en los que las noticias tienden a mostrarnos un mundo apocalítico, es un placer destacar este hecho.
agosto 22, 2008
Se nos vienen encima las elecciones municipales y a la fecha desconozco los programas que están tras cada candidato. No se trata de pedir un detalle pormenorizado de lo que desearía realizar, sino de una simple carta de navegación de modo que el voto que cada uno de nosotros emita tenga algún fundamento, alguna base de sustentación.
En esta ocasión estaremos eligiendo alcaldes y concejales. El alcalde es la cabeza del poder ejecutivo comunal, esto es, el municipio, por lo que esperaría que su programa contenga las líneas gruesas de las realizaciones que aspira concretar al cabo de 4 años, con especificación de sus prioridades. De igual modo, dicho programa debiera señalar el estilo de gobierno que implementará.
Haciendo una analogía con lo que ocurre a nivel nacional, el alcalde sería equivalente al presidente del gobierno, pero a nivel comunal. Los concejales por su parte, serían equivalentes a los diputados en su rol fiscalizador, pero en el plano comunal, dado que el rol sería el de fiscalizar las actuaciones del alcalde.
Este enfoque puede variar dependiendo fuertemente de la personalidad del alcalde y de los concejales elegidos. En la práctica, en estas materias, es posible observar fuertes diferencias en los distintos municipios. En algunos impera un ambiente de concordia entre el alcalde y concejales, a punto tal que ellos en su conjunto parecieran conformar el gobierno comunal, en el que todos reman para un mismo lado. En otros municipios la relación entre el alcalde y los concejales se parece a la del perro y el gato. No escapará a la comprensión de los lectores que el clima de confianza recíproca y colaboración mutua es el que conduce a un período de mayor fertilidad realizadora que uno de crispación.
Lo expuesto no es incompatible con el rol fiscalizador que corresponde a los concejales. En efecto, fiscalizar implica estar atento a toda irregularidad o actuación por fuera de la legalidad con miras prevenirla o corregirla. N ningún caso la fiscalización debe emplearse como instrumento de obstrucción a iniciativas de bien común.
En tal sentido el ideal es que el alcalde sea un ejecutivo proactivo, que ve oportunidades antes que problemas; por el contrario, el concejal debe ser un objetor reactivo, con una mirada crítica que visualiza problemas en las oportunidades, con el fin de superarlos y no frustren el aprovechamiento de las oportunidades detectadas. El estilo lo impondrá el alcalde, por lo que deberán importar mucho las creencias y trayectorias de vida de cada candidato.
A quienes hayan creído en dictaduras y/o en su vida diaria se comporten con un talante autoritario les será difícil sustraerse al modelo impositivo; por el contrario, quienes crean y practiquen de verdad la democracia, tenderán a implantar un modelo participativo de trabajo en equipo.
agosto 14, 2008
No todo lo que brilla es oro
Hoy es algo más que un país emergente. Desde que el partido comunista se dignó a abrir el sistema económico dejando, tímidamente, espacio a la iniciativa privada, pero manteniendo cerrado el sistema político, las cosas han ido cambiando de la mano de la famosa paciencia china y de un gran pragmatismo.
En estas olimpíadas estamos observando un despliegue de innovaciones tecnológicas son igual. El mejor ejemplo es el estadio en el que tuvo lugar la inauguración, que emula un nido de pájaros, con elementos constructivos reciclados, como la inauguración propiamente tal en el que fueron capaces de conjugar la realidad con la ficción: los fuegos artificiales que vimos en la televisión no era lo que vieron los que asistieron al estadio; la niñita que cantó no era la que cantó realmente.
Organizar un espectáculo de esta envergadura no es broma y los chinos están saliendo airosos. Imposible no admirar a jóvenes chinos uniformados con delantales con los nombres de los idiomas que hablaban para facilitar su localización por parte de los turistas. Bastaba que un turista chileno localizara a uno de estos chinitos con un delantal que incluyera el nombre “español” para que lo escogiera para que lo acompañara y facilitar su comunicación con el mundo chino. Si bien no hablaban un español perfecto eran capaces de traducirlo, y todo esto aprendido en tan solo 2 a 3 meses!!!! Mientras tanto, nosotros seguimos comulgando con ruedas de carreta.
Claro que no todo es maravilla. Como en todo régimen dictatorial que se precie, por los más diversos intersticios se visualiza el afán propagandístico y de manipulación de las autoridades. El mejor ejemplo es la gimnasia artística donde pudimos ver a niñitas chinas ganando medallas por la vía de realizar acrobacias automáticas ganadas en entrenamientos que presumo esclavizantes y alienantes. Niñitas extraídas de sus hogares a temprana edad para estar al servicio del Estado o de la Patria. Pobrecitas.
agosto 08, 2008
Tiempos perdidos
agosto 01, 2008
No sé cómo catalogar los tiempos políticos que vivimos. Atrás quedaron los tiempos en se creía que la política era capaz de cambiar la realidad, en que se confrontaban ideologías intransables que a duras penas eran capaces de convivir pacíficamente, pero que invitaban a soñar un mundo y un hombre nuevo. Hoy, en cambio parecemos dominados por un pragmatismo apabullante capaz de aterrizar a cualquiera, donde se percibe que la política ya es incapaz de cambiar por sí misma la realidad para imaginar otra sociedad.
Reconozcamos que no es un fenómeno meramente nacional, trasciende nuestras fronteras, y se inserta dentro de un esquema en el que los ciudadanos y el propio Estado han perdido el peso que históricamente tenían. Los límites geográficos están siendo sobrepasados por la globalización a caballo de los avances en el mundo de las telecomunicaciones.
Mientras en el pasado la economía estaba supeditada a los dictados políticos, en la actualidad la política parece encontrarse totalmente subordinada a la economía. La economía elevada a nivel de ciencia. Entre el Banco Central y el Ministro de Hacienda definen lo que se puede o no se puede hacer, acotando el espacio de alternativas políticas disponibles.
El poder de las empresas transnacionales y de los grandes grupos económicos ha ido copando la agenda y acotando el espacio decisional de las autoridades políticas que una y otra vez se encuentran sobrepasados o ante hechos consumados definidos en otras esferas. No obstante ello, son los políticos los que deben dar la cara y asumir las responsabilidades de terceros.
En este contexto ha pasado a constituirse en un verdadero deporte nacional columpiar a los políticos. Curiosamente, cuando necesitamos ejercer más ciudadanía que nunca para asegurar la existencia de una verdadera competitividad, resulta que tenemos menos ciudadanía que nunca.
El padrón electoral no crece, envejece, cada vez más gente vota nulo y en blanco, y los dos bloques políticos mas poderosos lo son mas en virtud del binominalismo que por méritos propios. No solo esto, en las juntas vecinales, los sindicatos, los clubes deportivos, penan las ánimas, salvo honrosas excepciones, pero todos sabemos que una golondrina no hace verano. Sumergidos en el individualismo estamos renunciando a asociarnos con otros para emprender acciones comunes de beneficio mutuo.
Todo esto mientras una economía –incapaz de ser controlada políticamente- reduce nuestra capacidad adquisitiva y nos hunde a un nivel de endeudamiento insostenible. Lo más divertido, por no decir trágico, que capaz que los economistas –los mismos incapaces de evitar y prever la crisis actual- terminen por inculpar a los políticos de producirla y enfrentarla. El ladrón detrás del juez.
Mas temprano que tarde, la política y la economía asumirán el posición que les compete.
julio 25, 2008
Las inocentes antenas
Había un ámbito en el que tenía el privilegio de no haber tenido que vivir y que por tanto solo conocía por terceros, a la distancia: el judicial. De solo conocer las historias de juicios interminables me abrumaba y reafirmaba en mi tesis de procurar resolver todo conflicto a como diera lugar antes de llegar al plano judicial a fin de no ahogarme en los códigos, vericuetos y peripecias de un sector que me son absolutamente desconocidos.
A pesar de ello, en conjunto con los vecinos afectados, he debido ir sumergiéndome en este mundo a raíz de los daños y perjuicios que la instalación unilateral de una antena para telefonía móvil está, y seguirá, produciendo.
Los hechos son simples: una empresa de telecomunicaciones establece un contrato de arriendo a 10 años plazo con el dueño de una propiedad, para instalar una torre que arriba tenga una antena para la recepción y envío de señales. Se trata de un jugoso contrato por unas 25 UF mensuales, esto es, del orden de 60 millones de pesos en los 10 años, de los cuales la empresa no tiene problema en adelantar uno, dos o tres años. La tentación es irresistible. De hecho más de un cuartel de bomberos, de un poblador o de un vecino encopetado venido a menos, tiene su antenita que nada tiene de inocente. Sus efectos se suelen agrupar en 4 categorías: daños a la salud, al patrimonio, al medio ambiente y a la convivencia. En esta ocasión resumiré los efectos sobre la salud por la emisión de radiación ionizante.
Existe meridiana claridad que hay ciertas enfermedades que han aumentado significativamente en las últimas décadas. Este incremento es imposible no relacionarlo con el significativo aumento de la radiación en nuestro entorno. Entre estas enfermedades destacan el cáncer testicular, las cefaleas, los déficits mentales en niños, el adelantamiento del mal de Alzeimer en los adultos, los desórdenes del sueño, autismos, esclerosis múltiple, fibromialgia, síndrome de fatiga, cataratas, hipotiroidismo, diabetes, los ataques cardíacos e infartos en jóvenes, déficits de atención, asma.
Con razón hay quienes afirman que con la telefonía celular se está en presencia del experimento biológico más grande de la historia.
julio 18, 2008
Cuando lo claro es oscuro
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| Foto de Nassim Wahba en Unsplash |
En el mundo actual, de fuerte concentración económica, que se expresa en mercados crecientemente monopolizados por grandes empresas, si al frente no se posiciona un poder ciudadano y una autoridad política empoderada, estas empresas harán lo que quieran con nosotros, y lo que es peor, insertarán cuñas en las relaciones vecinales. De hecho es lo que está ocurriendo en el sector de telecomunicaciones donde lo claro es oscuro.
Una vez que vecinos se percataron de la existencia de obras no menores en una parcela particular, y que ella estaba relacionada con un contrato entre particulares, pero con serias consecuencias sobre terceros, intentaron indagar acerca de la existencia de avisos o permisos. Ni en la Subtel, ni en el municipio tenían idea ni habían recibido solicitud alguna. Subtel quedó en enviar un fiscalizador, pero éste debía venir desde Santiago y no venía. Mientras tanto, las obras continuaban. Ante ello se hizo la denuncia ante el Municipio, la que no fue tratada sino en el Concejo Municipal con la presencia de los vecinos afectados. Se aprobó enviar al día siguiente a los inspectores correspondientes. Un poblador que estaba en el Concejo advirtió que si no se iba a buscar a los inspectores éstos no irían, ya sea porque la camioneta estaba en reparaciones, ya sea porque no había dinero para bencina. Quedaron en buscar y llevar al inspector. Llegando al lugar de los hechos, el inspector pudo constatar que la empresa contratista no tenía permiso alguno. Todo a la mala. En el momento se notificó la paralización. Bastó esta notificación y el regreso de los inspectores al municipio para que las obras en vez de paralizarse, se aceleraran. Al día siguiente, la torre estaba terminada y la antena instalada a vista y paciencia de la vecindad. Una verdadera tomada de pelo a los vecinos y a las autoridades por parte de la empresa.
Esta vecindad pudo comprobar en carne propia la precariedad de una institucionalidad incapaz de hacer frente a estas situaciones cada vez más frecuentes porque el proyecto de ley que duerme en el parlamento consigna la necesidad de contar con el consentimiento de los vecinos dados los riesgos que sobre ellos recae la instalación de una antena.
julio 11, 2008
Proliferación de antenas
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| Foto de REGINE THOLEN en Unsplash |
Esta expansión está siendo liderada por las grandes empresas de telecomunicaciones buscando minimizar costos. En los países mas desarrollados los gobiernos y pueblos están planteando exigencias tales que están forzando el reemplazo de las antenas por satélites que si bien son de mayor costo, no dañan el ambiente, la salud, el patrimonio, ni la convivencia de las personas involucradas. Las empresas recurren a toda clase de subterfugios legales ante la pasividad de las autoridades, porqué no decirlo, de nosotros mismos, sin percatarnos de sus alcances sobre nuestras vidas.
Es así como tenemos antenas en cuarteles de bomberos, a cambio de unos millones que les permita financiar sus actividades; tenemos antenas en casas y predios particulares que de esta manera les ayuda a solventar sus problemas económicos y/o gastos que de otra manera no podrían sostener. Los contratos que se manejan por concepto de subarriendo no son menores.
La legislación sobre la materia es en extremo relajada, presumiéndose que no se producen daños ambientales, ni a la salud ni al patrimonio de quienes residen en los sectores que rodean a la instalación de una antena. El nivel de agresividad que representa una antena cerca de su vivienda sabe muy bien de qué estamos hablando. A medida que se van recogiendo mayores antecedentes respecto de los daños que ocasiona una antena de 30 metros de altura, los países van imponiendo restricciones que están incorporando en su cuerpo legislativo. En Chile existe un proyecto de ley sobre la materia que intenta elevar las exigencias al respecto, y uno de sus puntos mas significativos está dado por la necesidad de contar con la autorización de la vecindad dado que la acción de un particular en beneficio propio está ocasionando costos en terceros. Este proyecto lleva años en el Congreso y de alguna manera explica la premura de las empresas de telecomunicaciones por acelerar sus instalaciones.
No obstante que la legislación actual favorece por completo a las empresas, ellas deben cumplir ciertas formas mínimas que ni siquiera se dan la molestia de satisfacer y que he podido comprobar in situ. En tal sentido el rol de cada municipio es clave, a través de sus autoridades políticas y su instancia técnica, que en este caso es la Dirección de Obras Municipales, instancias de deben hacer uso de las atribuciones que poseen sobre la materia, al igual que todos los organismos comprometidos, entre los cuales destaca la Subsecretaría de Telecomunicaciones. Existen comunas donde las autoridades han ejercido en plenitud sus atribuciones, llegando al extremo de desmantelar instalaciones efectuadas sin mediar siquiera los avisos y los permisos que las leyes contemplan. En esto también importa el firme ejercicio de los derechos ciudadanos que nos competen.
julio 04, 2008
Educación, Estado y Mercado (parte 2)
La semana pasada hice especial mención al origen de la actual arquitectura del sistema educacional chileno, con especial énfasis en la educación superior. Ello, porque esta arquitectura es la que está tras sus características actuales, no obstante los esfuerzos que se puedan haberse desplegado por modificarlas, y que no son recogidos por la nueva ley general de educación (LGE).
Si se tuviese que concentrar en una palabra el proceso que ha vivido desde los años 70 la educación chilena, no solo la educación superior, sobre todo en la década de los 80, es el de la privatización. Desde entonces la bandera de quienes han empujado este proceso ha sido y sigue siendo: menos Estado, más mercado, aunque a la larga no solo tendremos menos Estado, sino que también menos mercado, al igual que está ocurriendo en otros sectores.
Para estos efectos se reemplazó un financiamiento en base a la ley de presupuestos y leyes especiales por una ley donde el financiamiento universitario pasó a basarse en el aporte fiscal directo (AFD), el aporte fiscal indirecto (AFI), el fondo concursable FONDECYT, y el crédito fiscal como préstamo a los estudiantes. El AFD representa una fracción de lo que recibían en el pasado las universidades es el componente mas estable de los ingresos; el AFI introdujo la competitividad en las universidades para atraer a los mas altos puntajes en la PSU, que por lo general coinciden con los mas altos niveles socioeconómicos; en tanto que el fondo concursable FONDECYT apuntó a financiar la investigación de excelencia sobre bases competitivas.
Si bien este escenario ha sufrido modificaciones en las últimas décadas, ellas no han hecho sino consolidar el modelo de educación superior chileno impuesto por la dictadura. A un 5% del AFD se le introdujo tímidamente un componente en base a atributos que intentan incrementar el nivel de competitividad entre las universidades adscritas al consejo de rectores; el AFI no ha experimentado variación alguna; se han multiplicado los fondos concursables para apoyar a la investigación y a la gestión institucional; y al fondo de créditos destinado a apoyar el financiamiento de los estudiantes se le ha complementado con diversos fondos de becas para quienes se matriculen en carreras de baja rentabilidad privada o acrediten determinadas condiciones académicas y socioeconómicas.
En virtud de la laxitud de la LOCE, desde fines de los 80, se dio origen a una multiplicación de universidades privadas que posibilitó el aumento de la cobertura universitaria en los quintiles de mayores ingresos cuyos puntajes no los habilitaban para ingresar a las universidades con financiamiento estatal, esto es, de quienes en el pasado no reunían los capacidades académicas para seguir estudios universitarios. Sin mediar avances cualitativos en la educación básica y media, bajo un prisma netamente mercantil, la oferta de carreras y vacantes de universidades privadas hizo lo suyo.
Las universidades con financiamiento público, pero que debían complementar con ingresos propios para autofinanciarse, entraron en la lógica del mercado recurriendo al cálculo económico convencional y propio de ambientes competitivos. Impregnados de esta nueva filosofía, sus procesos decisionales pasan a confundirse con aquellos que guían las decisiones del mundo privado. Si a ello agregamos un Estado ausente bajo el argumento de respetar la autonomía universitaria, llegamos a la realidad actual que la LGE no altera mayormente.
Por último, el comportamiento del Estado y de la sociedad a lo largo de estos años no ha ayudado a revertir este proceso que -de no mediar un giro que no se ve de dónde pueda provenir- conduce irremediablemente a la pérdida total de la razón de ser de las universidades públicas.
junio 27, 2008
Educación, Estado y Mercado (parte 1)
junio 20, 2008
El triunfo de Chile ante Bolivia y Venezuela de visita es algo inédito. Dos victorias al hilo en el extranjero nos otorgan 6 puntos impensados que nos permiten recuperar con creces los 3 puntos perdidos de local ante Paraguay. Estos son los hechos escuetos.
Triunfos logrados con un plantel conformado por jugadores jóvenes, guiados por la mano del loco quien apostó por ellos. Triunfos rotundos, plantándose Chile en la cancha con una personalidad poco habitual, dominando claramente, sin aratonar, sin refugiarse atrás cualquiera sea el marcador, recuperándose de marcadores adversos.
No olvidemos que derrotamos a dos equipos abordables y claramente inferiores futbolísticamente por historia, aunque las diferencias se están acortando como lo demuestra la igualdad que vVenezuela obtuvo en el mítico estadio Centenario ante Uruguay a pesar de lo devaluado que está. Ahora es dificil hablar de equipos débiles. Tampoco debemos olvidar que en ambos partidos mostramos momentos de desaplicación, de pases y pelotas perdidas. Con todo pocas veces nos paramos en la cancha con la pachorra que mostraron estos jóvenes y nunca habíamos regresado de dos partidos de visita con todos los puntos disputados en el bolsillo.
No olvidemos que tras estos triunfos no hay proceso alguno, no hay continuidad, y que así como ahora estamos celebrando, no tenemos elementos que nos garanticen que no volvamos a la irregularidad de la que tradicionalmente hacemos gala. Esto es, una golondrina no hace verano.
Sin perjuicio de lo expuesto, se ha dado un paso gigantesco tras la clasificación hacia el próximo mundial. Para seguir en esta senda sería bueno que los clubes sean más generosos y otorguen las facilidades para que la selección alcance su objetivo removiendo los obstáculos que habitualmente suelen interponer.
junio 13, 2008
Una de las mayores preocupaciones que se observan es el fuerte aumento del precio del petróleo, el que alcanza niveles impensados hace poco tiempo atrás y que no muestra signos de detener su camino.
La razón de esta preocupación reside en que vivimos en un mundo cuyo desarrollo se ha sustentado en un bajo precio del petróleo. Si bien podríamos entrar a discutir respecto de cuál es el precio que debiera tener, lo concreto es que los precios de ayer difícilmente volverán y el escenario más probable es que siga subiendo inexorablemente.
No es necesario ser economista ni neoliberal para darse cuenta que el petróleo es un recurso no renovable cuya demanda se incrementa como causa y consecuencia del mayor ingreso y del estilo de vida dominante.
Si el día de mañana tuviésemos el ingreso de los norteamericanos, tendríamos al menos dos vehículos por casa. Imaginemos la demanda que tendríamos si los chinos alcanzaran dicho nivel de ingresos con un patrón de desarrollo como el nuestro. El consumo de petróleo se dispara y las reservas desaparecerían rápidamente por más que de vez en cuando descubramos nuevas reservas petrolíferas y produzcamos vehículos más eficientes y nuestras industrias demanden menos petróleo para ponerse en acción.
En este contexto, al margen de las maniobras del cartel de la OPEC por manejar el precio, mas temprano que tarde estaremos enfrentados a la realidad dura y cruel: el petróleo tiene sus días contados. Por tanto, en vez de andar haciendo piruetas intentando frenar esta alza, lo que debiésemos hacer es modificar nuestros hábitos, nuestra estructura de consumo. Esto es, nuestro estilo de vida. Eso duele y cuesta, de allí los pataleos y pataletas. No otra cosa son los intentos por reducir los impuestos sobre los derivados del petróleo o por allegar recursos al fondo de estabilización.
Esto último tendría sentido si estuviésemos ante un fenómeno puntual, pero todos sabemos que no es así. Seguiremos teniendo petróleo caro para rato, incluso más, mucho más caro. Y reducir los impuestos específicos sería engañarnos y olvidarnos que cuando quieres desalentar el consumo o producción de un bien que produce “males”, aplicas un impuesto. En el caso del petróleo su alto consumo por parte de automóviles, buses y camiones produce, entre otros “males”, congestión y contaminación.
Pero no hay mal que por bien no venga. El alto precio del petróleo y su futuro agotamiento rentabilizará fuentes energéticas que hoy no son alternativas viables por su alto costo al lado de un petróleo “barato”. Para eso debemos aguantar el chaparrón y resistir por la vía de cambiar nosotros mismos. Si lo hacemos el costo del cambio será menor que si no lo hacemos.
junio 06, 2008
Diversas universidades estatales han ido cayendo en estado de paro o toma. Algunas llevan semanas, en tanto que otras tan solo días, aunque sin que se visualice con claridad la fecha en que pueden terminar.
Resulta contradictorio que mientras el gobierno de la Concertación logra un gran acuerdo con la derecha a punto de refrendarse en el Congreso, en la calle las protestas, las tomas y paros expresan su repudio a este acuerdo obtenido con mucho esfuerzo, que si bien no satisface plenamente las expectativas de ninguno de los actores, es el consenso al que se ha arribado, y que teóricamente estaría siendo respaldado por al menos el 90% de la ciudadanía.

