marzo 13, 2009

Jovino en la testera

En la semana, con los votos de la oposición, los independientes y los senadores escindidos de la Concertación –Zaldívar y Flores- se concretó la elección de Jovino Novoa como presidente del Senado. A casi 20 años de la llegada de la Concertación al gobierno, un ex alto funcionario de la dictadura asume la testera senatorial.
En cierta forma, su elección representa una resurrección de la derecha más dura, más comprometida con el régimen militar. Mal que mal fue subsecretario general del gobierno de Pinochet en un período en el que se violaron impunemente los derechos humanos de personas indefensas. Estamos hablando de ejecuciones, desapariciones y torturas. Y hasta la fecha no se sabe que haya asumido a la fecha alguna responsabilidad, ni siquiera alguna reflexión que lo lleve a siquiera pedir perdón. Su respuesta ha sido la explicación basada en el contexto o el silencio. Recordemos que en esos tiempos se informaba que las muertes eran resultado de falsos enfrentamientos.
Al asumir, Jovino nos invita a mirar el futuro con unidad y sus adherentes hacen referencia a su legitimación democrática al haber sido elegido en votación popular. Silencian que su condición senatorial se la ganó gracias a un sistema binominal que posibilita la elección de quien sale tercero en desmedro del segundo. Efectivamente, salió tercero, tras Girardi y Andrés Zaldívar. Desafortunadamente su invitación a mirar el futuro silenciando su pasado se parece mas a un insulto a la inteligencia humana.
No pocos son quienes honestamente están cansados de estos recordatorios del pasado y quieren concentrar sus energías en enfrentar los desafíos del presente de cara al futuro. Sobretodo los más jóvenes. Sin embargo ellos deben comprender que no sacamos nada con ocultar el pasado y evadir el inevitable debate político que hemos pospuesto año tras año en aras de la convivencia, de la tranquilidad, de una transición pacífica.
Desafortunadamente este debate tendrá que darse en algún minuto. No podemos hacernos los lesos indefinidamente como si acá no hubiese pasado nada. Borrón y cuenta nueva. Aquí quedó la crema y nos invitamos a reinicializarnos, a partir de cero, a caminar juntos tomados de la mano. Eso no se lo cree nadie.
Es como si un asesino en serie, luego de concretar la masacre nos recordara que todos somos hijos de Dios y nos invitara a olvidar sus crímenes sin mediar siquiera un arrepentimiento siquiera.
Lo descrito retrata los bemoles de nuestra transición, sus contradicciones, sus limitaciones. La pregunta que aflora, en el plano de la especulación: ¿era posible otra transición que nos reportara mayores beneficios y/o menores costos? Mi respuesta: no lo sé.

marzo 06, 2009

En el día de la mujer


Esta columna está escrita hace ya más de 10 años, y no obstante ello, mantiene plena vigencia, con tan solo marginales variaciones.

Parece mentira que haya que celebrar el día de la mujer. Su sola existencia, y que no exista un día del hombre, revela que la sociedad actual, no obstante los avances y progresos en las más diversas esferas, en materia de género, deja mucho que desear. 

El origen del día internacional de la mujer parece remontarse a fines del siglo XIX, en medio de la revolución industrial y de desarrollo del movimiento obrero a nivel mundial. En el plano político la discriminación se expresaba en negarles el derecho a sufragio. Las primeras luchas en esta dirección se dieron bajo los principios de libertad, igualdad y fraternidad de la revolución francesa. 

La postergación de la mujer era parte de la cultura imperante en una sociedad retrógrada, postergación funcional a los intereses de los sectores más conservadores habituados a observarlas como “objetos” antes que como personas. De allí que su emancipación se asocie a las fuerzas de izquierda, las que han encabezado las luchas históricas a favor de sus derechos no exclusión y no discriminación. En Chile, recién a mediados del siglo pasado, bajo un gobierno radical, la mujer adquirió su pleno derecho a sufragio. Se ha avanzado en materia de legislación, de conciencia social. La sociedad “ya sabe” que no hay derecho a discriminar contra las mujeres, ya nos hemos impregnado públicamente de esta concepción. Paso importante, pero insuficiente si aspiramos a una sociedad democrática constituida por mujeres y hombres libres en plenitud. 

Insuficiente en tanto que subsista el nivel de violencia intrafamiliar y postergación que sufren las mujeres, las que se agudizan en momentos de crisis económica como el que se vive en la actualidad. Las cifras son alarmantes y dan cuenta de la resistencia que en la práctica, produce esta concepción de la mujer como persona. En Chile esta discriminación se expresa en el frecuente asesinato de mujeres por sus parejas o exparejas; en un promedio de ingreso salarial sustancialmente inferior al de los hombres que cumplen igual función. 

Al menos en Chile las mujeres deben pensársela muy bien de denunciar a sus parejas ante los carabineros porque no las inflan y/o porque los jueces suelen fallar bajo un subconsciente en el que el machismo reina. Cuantas mujeres no han sido asesinadas luego de haber denunciado a sus parejas? Aún cuando la ley deja mucho que desear, de todas maneras otorga las atribuciones a los jueces para que adopte las medidas cautelares pertinentes. Pero no se ejercen en plenitud porque subyace esa mentalidad machista que continúa subsistiendo en el subconsciente de cada uno de nosotros.

Si bien hay avances, como se puede observar en la figura del iceberg que encabeza esta columna, persisten comportamientos y conductas discriminatorias que es indispensable dejar atrás cuanto antes. 

Para terminar, invito a ver este video que ilustra una realidad que impacta.



febrero 20, 2009

Los cuentos del tío

En Estados Unidos de Norteamérica el escándalo Madoff no será el único, aunque probablemente sea el que afecte al mayor número de conspicuos personajes a nivel mundial. Empleando los entresijos más recónditos el hombre ha hecho de las suyas. Mientras los organismos reguladores miraban para otro lado y estaban en manos de quienes no creen en las regulaciones, personajes como Madoff hicieron de las suyas mediante versiones modernas del cuento del tío.

Para los despistados importa señalar que Madoff es un multimillonario de 70 años acusado de estafar a al menos 4,000 personas por un monto del orden de los 50 mil millones de dólares. Para hacernos una magnitud del desaguisado, es como si nos hubiesen estafado en 2 millones de pesos a cada uno de los 15 millones de chilenos. Como puede observarse no es una cifra menor.

El organismo responsable de supervisar los servicios financieros en USA es el SEC, organismo regulador de la bolsa de valores que no detectó la estafa, destapándose su fracaso y las consecuencias del gobierno republicano de Bush que hizo de la desregulación su caballito de batalla. De hecho los nombres de quienes ponía al frente de los organismos reguladores eran personajes provenientes del mundo privado de Wall Street campeones de la no regulación. Era como poner a un gato a cargo de la carnicería.

El cuento del tío Madoff era muy simple: ofrecía tasas de interés levemente superiores a los bancarios. No eran tasas exorbitantes que pudieran inducir a la sospecha. Por el contrario, pasaban piola. Además Madoff no era un personaje cualquiera: tenía su bien ganado prestigio en los pasillos de la Bolsa de Nueva York. Es un tipo serio, educado, como tantos que tenemos por estos lados. De aquellos cuya palabra vale y orienta las decisiones de muchos. Un personaje creíble, confiable, de cuello blanco, de los que no escandalizan, como sí escandalizan quienes se roban un par de gallinas.

Los inversionistas veían como sus cartolas registraban periódicamente los aumentos en sus cuentas, al igual que nuestros queridos fondos de pensiones. Mientras más y más gente se fiaba de este tío, y los que retiraban sus ahorros eran los menos y se iban con sus billetes en mano, todo iba de maravilla. Hasta que un buen día, cuando fueron más los que querían retirar sus fondos que quienes ponían sus recursos en manos de Madoff, que se rompió el hechizo, se desinfló la burbuja, se descubrió el engaño. Madoff no fue capaz de responder. Ahora se está intentando saber qué hizo con todo lo que recaudó.

Lo concreto es que no ha habido creación de riqueza alguna, no ha existido valor agregado. Ningún recurso se destinó a producir, tan solo para jugar al birbiriloque con familiares y amigos. Engañó a medio mundo a vista y paciencia de todos porque vivimos tiempos de engaños colectivos, en que se nos hace creer en ganancias fáciles como consecuencia de especulaciones antes que en aquellas que surgen del sudor de nuestras frentes. Estados Unidos y el mundo entero se creyó el cuento aquel que nos decía que era de tonto no endeudarse. Gastar y endeudarse ha sido la máxima que ha estado guiando nuestras actuaciones.

Pocos son los que ahorran y muchos los que consumen por sobre sus ingresos. Mientras no se revierta esta situación, no tendremos vuelta. El día que dejemos de escuchar cantos de sirena, ese día será el inicio de un nuevo amanecer.

febrero 19, 2009

Reelecciones indefinidas

Algunos países, mejor dicho gobernantes, parecieran concentrar sus esfuerzos y energías en perpetuarse antes que en gobernar propiamente tal. Las razones varían según la ocasión. Algunos le toman el gustito al poder, a otros se les hace poco un único período presidencial otros se escudan en embargos, bloqueos y demases. Y nosotros, por lo general les damos el gustito. Quienes se quieren repetir el plato una y otra vez, mal disimulan sus apetitos insaciables. Personalmente, os confieso, desconfío de todos ellos.

No pretendo con ello afirmar que allí donde la reelección no es posible, o está acotada, las cosas se dan de maravilla. O que en esos países podamos hablar de la existencia de una democracia. Para que ella exista deben darse ciertas condiciones mínimas. Por lo general, si nos ponemos una mano en el corazón, ellas no se dan. Sin embargo convengamos que en algunos lugares estas condiciones se dan más que en otras. A modo de ejemplo, es importante que periódicamente el pueblo –o como se dice ahora, la gente- tenga la posibilidad de pronunciarse respecto de sus autoridades. Pero que estas tengan la posibilidad de ser elegidos una y otra vez me hace ariscar la nariz porque o son autoridades excepcionales, o nos las están viendo una y otra vez manipulando el poder de que disponen, ya sea el político y/o el de los medios de comunicación.
No es necesario que siempre sea el mismo nombre. A veces pueden recurrir a delfines o títeres manteniendo las riendas del poder. Por ejemplo, algunos recurren a sus esposas, otros a sus hijos. No es raro que existan verdaderas dinastías familiares, mal que mal la familia política no se caracteriza por ser muy abierta, al igual que la familia militar, donde los apellidos se repiten una y otra vez.

En América Latina no son pocos los que han caído en la tentación, algunos mas disimuladamente que otros. En Argentina la reelección no era posible, pero Menem impulsó sin disimulo alguno su propia reelección. Y así lo hizo. Lula tampoco se aguantó, seguramente acicateado por sus colaboradores inmediatos con el argumento de darle continuidad al accionar gubernamental. Al igual que Uribe con la cantinela del combate al terrorismo. Aunque para ello deban apelar a cambios constitucionales, revocaciones, referéndums, convocatorias. Así como antes recurrían a pronunciamientos como eufemísticamente tendían a tildar a los vulgos golpes militares las oligarquías criollas, rancias o no.

En la actualidad lo importante es levantar las restricciones que limitan el período y las atribuciones para gobernar. El tiempo y las atribuciones disponibles se les hace poco. Siempre más y más. Son insaciables. Excusas no faltarán nunca, las que por lo general giran en torno a la necesidad de enfrentar un enemigo externo o interno, los que suelen calificarse como terroristas. Para unos –Fidel y Chávez entre otros-, los caballitos de batalla son los yanquis y sus representantes burgueses enquistados en nuestras sociedades; para otros, sobretodo los militares de corte fascista –Videla en Argentina, el Goyo Alvarez en Uruguay y el “innombrable” en Chile-, el marxismo leninismo internacional que amenazaba comerse las guaguas.

febrero 13, 2009

Michelle en Cuba

Photo by Jasmina Ajkic on Unsplash

Luego de meses de incertidumbre y emplazamientos desde la oposición, e incluso desde el interior de la Concertación, Michelle emprendió su peregrinación a Cuba acompañada de un séquito de colaboradores, parlamentarios y empresarios. Parte de la expectativa nace porque la última visita de un presidente chileno, Allende, fue hace ya 37 años, y ser esta la primera de una presidenta desde el inicio de los gobiernos de la Concertación. 

Pero más allá de los hitos que representan las fechas, la visita pone sobre la mesa, temas, conceptos ideológicos, que erizan la piel, que fuerzan a tomar partido, que destapan contradicciones y dobles estándares. Allí reside el quid de la importancia que reviste toda visita, toda acción en que esté involucrada Cuba, la Cuba de Fidel. No es posible desconocer que la llegada de Fidel al poder en el año 59, esto es, hace ya 50 años, estuvo cargada de contornos épicos que cautivaron al mundo entero. 

Una pléyade de jóvenes revolucionarios, desde la sierra, por la vía revolucionaria, lograron lo que parecía imposible: el derrocamiento de una de los tantos dictadores armados que entonces asolaban a los países de América Central: Fulgencio Batista, lacayo del imperialismo norteamericano que había convertido a Cuba en un burdel. 

La reacción norteamericana no se hizo esperar: Fidel debía respetar las propiedades y los intereses norteamericanos en la isla y seguir las pautas que ella dictara. Eran los tiempos de la guerra fría y para EEUU era impensable una eventual insubordinación. No obstante ello, Fidel resuelve hacerle frente con el apoyo de la entonces Unión Soviética. Viene el bloqueo norteamericano que perdura hasta nuestros días. En el ínterin, la Unión Soviética se desmorona a fines de los 80, arrastrando consigo a todos los países europeos que estaban bajo su órbita, y con ella, el comunismo pierde terreno. 

Posteriormente el comunismo chino también sufre su propia metamorfosis. Tan solo Cuba intenta mantenerse fiel a un sistema económico y político que en las últimas décadas del siglo pasado vivió sus peores días desde los tiempos de la revolución rusa de 1917. Así como en la actualidad los está viviendo el sistema alternativo –el capitalista-. 

 Mas temprano que tarde, el régimen de Fidel, caerá por su propio peso, por el cambio generacional o por las circunstancias. Mal que mal, ninguna dictadura ha logrado resolver un tema clave: la sucesión. Por más avances que se registren en materia de salud, de educación, de previsión, de equidad, no pueden serlo en base a la eternización de quienes detentan un poder absoluto, con todo lo que ello significa. El desarrollo alcanzado bajo las dictaduras no es sustentable, razón por la cual no es desarrollo propiamente tal. El riesgo de la vuelta atrás estará siempre a la vuelta de la esquina.

febrero 06, 2009

La gran tentación

Los tiempos que vivimos son propicios para tentaciones totalitarias del más diverso signo. En no pocos países surgen voces invitando al proteccionismo, al nacionalismo, al estatismo, al populismo.

El proteccionismo es alentado por quienes claman por alzar barreras arancelarias con miras a generar empleo por la vía de limitar el comercio exterior y promover las producciones nacionales. Son los que creen que cada uno se las puede arreglar por sí mismos obviando la interdependencia en que estamos sumidos.

El nacionalismo es azuzado por quienes ven en los inmigrantes y extranjeros un obstáculo para el empleo de los connacionales, olvidando el aporte que realizan, no solo en materia de trabajo sino de contribución a la diversidad cultural y al entendimiento entre los pueblos. Son quienes ven a las personas como objetos de usar y tirar: se ocupan mientras sirvan, y se tiran cuando ya no sirven.

El estatismo o comunismo es estimulado no solo por quienes siempre han desconfiado de la iniciativa privada, sino que también por los propios privados que gustan de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias amparándose en el Estado en momentos críticos y denostándolo en caso contrario.

El populismo es acicateado por quienes ven espacio para saciar sus más viles instintos sembrando esperanzas sin base entre los desesperanzados y cometiendo toda clase de tropelías para saciar sus ansias de poder. La siembra populista tiende a encontrar terreno abonado no solo en bases populares, sino en élites parasitarias.

Tanto unos y otros tienen en común la búsqueda de chivos expiatorios, sean estos extranjeros, inmigrantes, judíos, árabes, comunistas, gitanos, indígenas, negros. Si no existen, se inventan. Maestros en esta materia han sido Hitler, Mussolini y Stalin, entre otros, para no mencionar a nuestro imborrable innombrable.

Ya pocos recuerdan el origen de esta crisis. Lo que sí sabemos que es su itinerario: partió en el ámbito bursátil-financiero, está llegando a la economía real afectando el empleo y los bolsillos de moros y cristianos, y terminará por impactar el ámbito político.

Estos son los tiempos que ponen a prueba nuestro temple para resistir a la gran tentación totalitaria. Basta recorrer la historia para percatarnos que los grandes totalitarismos surgen en este tipo de contextos. El agravante actual reside en que se trata de una crisis global, planetaria, de una dimensión no conocida en el pasado. La crisis es también una oportunidad para escapar a toda clase de extremismos que estarán tentándonos.

enero 30, 2009

Miradas cortas y largas

A lo largo de la vida –en nuestro entrono social, familiar, laboral- nos ha tocado encontrarnos con personajes de las más variadas categorías, sobre todo cuando de autoridades se trata. En estas líneas me tomaré la libertad de abocarme a una taxonomía en particular, aquella que clasifica a quienes tienen la mirada corta y la mirada larga.

A los primeros podríamos agruparlos en quienes tienen dificultades para ver más allá de sus narices, y que por lo general se enfrascan en lo operativo, subsumiéndose en ellos. Son de vuelo rasante, con los pies en la tierra, quizá demasiado apegados a ella. Son terrenales, buena onda, accesibles. Tienden a centrar su atención en los costos, buscando su reducción, antes que en incrementar ingresos. Por ello suelen ser ahorrativos, austeros, aunque no faltan quienes exprimen el limón de otros antes que el suyo. Estos personajes tienden a sufrir y agobiarse con el ejercicio del poder. El tiempo que están en él pareciera eternizarse. Aparentemente no desean el poder, pero les tienta como el fruto prohibido y se hacen de rogar para hacerse con él. Desafortunadamente, una vez que tienen el poder en la mano no saben qué hacer. Quienes los rodean lo perciben y suelen transformarse en consejeros que terminan por enredarle la perdiz. Ven los árboles antes que el bosque, por lo que suelen perderse en él.

Los segundos, los de mirada larga, son quienes vuelan a lo alto, no se enfrascan en lo operativo, en el día a día, otean más allá del horizonte, fabrican escenarios y toman decisiones sin dejarse enfrascar por lo que ocurre en el día a día. A diferencia de los otros, gozan con el ejercicio del poder y el tiempo que están con él se les hace agua. Están por encima del resto de los mortales, creen ver lo que los demás no vemos, razón por la cual tiene propensión a mantener distancia de los ciudadanos de a pie. Son percibidos como de otro planeta. No se pierden en los costos de sus acciones y decisiones. Sus prioridades van por otro lado. Sienten que sus decisiones no deben verse limitadas por los costos. Estos no son problemas para ellos, la vía para abordarlos es generando mayores ingresos y si es necesario, recurrir al endeudamiento. Sus ideas y proyectos no deben verse frenados por motivo alguno. Quienes los rodean, sienten un temor reverencial por ellos, razón por la cual no les cuentan la firme de lo que ocurre. Ven el bosque antes que los árboles que lo constituyen.

Reconozcamos que todos tenemos una mezcla de ambas miradas, pero por lo general hay una que predomina. Les invito a realizar el ejercicio respecto de algunos personajes que la vida ha querido ponerlos allí donde se encuentran e intente identificar a cual categoría se asemeja más. Ejercicio que también podemos hacernos con nosotros mismos, aunque no seamos autoridad, y cuéntenme cómo les fue.

enero 20, 2009

Haciendo historia con Obama

Ayer asumió la presidencia de la primera potencia mundial, Barack Obama, en un hecho sin precedentes, al menos en la historia norteamericana. Para ilustrar el significado de lo que está ocurriendo basta realizar un símil con nuestro país. A cerca de medio siglo de la abolición de la segregación racial, los norteamericanos se dieron el lujo de escoger como presidente a un descendiente de africano. Su padre nació en Africa, vivió en Hawai, y teniendo Obama tan solo 6 años, este padre volvió a África, abandonando a su esposa. La madre blanca de Barack, con tan solo 25 años rehizo su vida. Barack no la tuvo fácil.

En Chile, a poco de llegar al bicentenario de nuestra independencia, no tenemos ni esperanza que algún mapuche o descendiente de alguna de nuestras razas aborígenes o de nuestras minorías étnicas, asuma la conducción de nuestro país. Así como en otras materias los norteamericanos dan vergüenza, en esta en particular, están dando una lección al mundo. Una lección de democracia, de tolerancia, de integración, de movilidad, que nos quisiéramos tener.

Con esto, Obama ya está haciendo historia. Pero a esto hay que agregar que asume en las condiciones más difíciles imaginables. En medio de una crisis financiera sin precedentes desde la época de la gran depresión que combinado con las más altas expectativas y el involucramiento en guerras con secuelas difíciles de prever.

Cuando el mundo se tornó monopolar, se pensó que la tensión de la guerra fría llegaría a su fin. En cierto modo, la caída del comunismo expresada en la caída del muro de Berlín y la reunificación alemana, produjo una sensación de alivio. Ya no tendrían sentido las carreras armamentistas y la energía podría concentrarse en el desarrollo. A poco andar la tensión ha vuelto por sus fueros. Hoy el mundo tiende a ser multipolar, el prestigio de los Estados Unidos está por los suelos, e internamente está acosado por un déficit fiscal sin precedentes. La receta económica republicana, afín con la neoliberal que impera por estos pagos, es simple, tal como la ven sus admiradores: menos impuestos, menos gastos sociales y una fuerte propensión a incrementar los gastos en seguridad interna y externa, esto es, en fortificar sus FFAA. El resultado no es otro que déficit. El ciclo es conocido: los demócratas deben esforzarse por subsanar los déficits generados por los republicanos.

A esto se debe agregar la crisis financiera actual desencadenada a partir de un mercado financiero que operó sin regulaciones y/o cuyas instituciones reguladores no funcionaron, fieles a la filosofía de los republicanos. Poner al frente del máximo organismo regulador norteamericano (la Comisión del Mercado de Valores –SEC, en sus siglas en inglés) a un campeón del neoliberalismo es como poner a un gato a cargo de una carnicería. Hizo cualquier cosa menos lo que debía.

Desmontar todo esto es la tarea que tiene por delante Obama y las presiones que tiene de lado y lado son mayúsculas: por un lado están quienes votaron por él creyendo en su mensaje de cambio, en su mensaje de “Yes, we can”; por el otro, los poderes fácticos, que desde la sombra están intentando no pagar los costos de sus irresponsables acciones. Mal que mal, lo que el mundo espera es el desmantelamiento de una política neoconservadora iniciada por Reagan y llevada a su máximo esplendor por Bush, con las consecuencias que estamos conociendo. Tanto en el plano económico como militar.

enero 16, 2009

Universidades públicas

En la semana tuvo lugar en la capital del reino un importante encuentro internacional para abordar el tema de los desafíos que enfrentan las universidades públicas de cara el siglo XXI. Son múltiples los problemas que deben enfrentar, por lo que no resulta fácil identificar el principal de ellos. Pero al menos en el caso chileno, pareciera estar centrado en su financiamiento, en particular el bajo financiamiento público que denuncian.

Cualquiera pensaría que el financiamiento de toda universidad estatal, sería en su totalidad público, sin embargo no es así. Por el contrario, las universidades del Estado no reciben más que un promedio del orden del 30% de sus presupuestos, viéndose forzadas a cubrir el 70% restante con recursos provenientes del mundo privado sobre bases competitivas de mercado.

Esta situación ha forzado a las universidades estatales a entrar en una lógica de mercado en la que lleva todas las de perder porque la competencia con las universidades privadas no es en igualdad de condiciones. Por su naturaleza estatal están sometidas a controles de los que se eximen las universidades privadas, incluso aquellas privadas que también reciben aportes públicos, tales como las Universidades de Concepción, Austral, Católica de Santiago y otras. Estos controles limitan su capacidad de gestión e impiden que puedan actuar con la velocidad que los tiempos actuales exigen. Sus capacidades de endeudamiento están limitadas dado que no pueden comprometer recursos más allá del período presidencial que se trate.

Cabe destacar que el sistema universitario chileno difícilmente se puede considerar como un sistema propiamente tal, no tanto por su diversidad como por su alto grado de desarticulación y que se ha ido acentuando. Es difícil entender que haya universidades privadas que no reciben aportes estatales en tanto que otras sí, como es el caso de aquellas que pertenecen al consejo de rectores; también resulta incomprensible que existan universidades privadas que reciban mayores aportes estatales que las propias universidades estatales.

En resumen, las universidades estatales se sienten y encuentran constreñidas, incómodas, maniatadas para operar en un esquema competitivo que va minando su razón de ser y distorsionando el proceso decisional al interior de ellas.

De allí que las universidades estatales estén exigiendo disponer de un financiamiento público base mínimo de un 50% del presupuesto total y de un marco regulatorio adecuado que les permita abordar los grandes desafíos que le impone la hora actual. Esto es, ser actores relevantes en el desarrollo regional y nacional, estar en condiciones de asegurar la calidad e instalar sistemas de autorregulación..

enero 09, 2009

Negocios redondos

El progreso –o el atraso, según como se mire- está generando un creciente y soterrado malestar en la población. Desafortunadamente tendemos a reaccionar cuando el o los problemas se nos vienen encima. Es el caso de las antenas repetidoras de señal para la telefonía celular: hacemos la vista gorda hasta que las tenemos a la vista, cuando nos instalan una al lado nuestro. Lo mismo ocurre con las cárceles, los vertederos, las centrales termoeléctricas o cualquier otra empresa contaminante, generadora de externalidades negativas.

El caso de las antenas es grotesco, porque las empresas de telefonía celular pagan generosamente a particulares para que autoricen instalar sus antenas. Es un negocio entre dos, mientras terceros, la vecindad, paga los platos rotos. Tenemos ejemplos por doquier, desde Arica a Punta Arenas. La mayoría observa resignada, unos pocos la pelean, ya sea presentando recursos de protección, apelando a las autoridades, o protestando pacíficamente. Las únicas acciones que han tenido éxito son allí donde los afectados se han expresado mediante ruidosas manifestaciones de protesta siguiendo la máxima de molestar, molestar y molestar. Los recursos de protección presentados ante las Cortes de Apelaciones y resueltos hasta la fecha han sido a favor de las poderosas empresas de telecomunicaciones gracias a una legislación sumamente laxa y a autoridades municipales y de la subsecretaría de telecomunicaciones que no hacen uso de las escasas atribuciones que tienen. Pero mas temprano que tarde, se deberá fallar a favor de la población. En los países más desarrollados ya ocurre.

Existen lugares en los que disfrazan antenas de 24 metros de altura en estilizadas e inocentes palmeras, como si de pasar gatos por liebres se tratara. Por estos días, un barrio completo, con sus autoridades municipales protestan todos los sábados exigiendo la demolición de una antena localizada en un sector residencial y que tiene en la vecindad un jardín infantil. La empresa involucrada no reacciona: a lo más preguntó irónicamente a los pobladores de qué color querían la palmera.

El dueño de la propiedad que autorizó la instalación de la antena no es ningún muerto de hambre: es el padre de un exministro de hacienda y excandidato a la presidencia de la república a quien la prensa de la época gustaba en llamar el príncipe valiente. Otros dos hijos de este ejemplar padre son altos ejecutivos de la empresa de telecomunicaciones que instaló la antena en su propiedad. Si en esto hubiese estado involucrada una empresa del Estado su nombre sería corrupción, pero como esto es entre privados, lo más probable que lo llamemos negocio redondo y que pase piola.

diciembre 31, 2008

Lo que se nos viene

No cabe duda que el 2009 viene movido a todo nível. Esbocemos unas pinceladas, las que nos permiten una columna como esta. Lo haremos desde el ángulo geográfico –mundial, regional, nacional y local-.

A nivel mundial todo indica que estará marcado por lo que haga o deje de hacer Obama, cuya elección constituye todo un hito. Luego del devastador gobierno de Bush dominado por los neoconservadores, Obama tendrá que desmontar todo lo montado por Bush: desde las guerras que ha generado por doquier, hasta el desplome bursátil producido por la macabra desregulación preconizada bajo su administración y que está terminan con la más descarada intervención estatal para socorrer a los poderosos por el efecto tsunami que tendrían sus quiebras. Toda la severidad, toda la estrictez, todo el rigor con el común de los mortales, se abandona cuando de los poderosos se trata. Como decía el innombrable: “ hay que cuidar a los ricos”.

En el plano regional, América Latina, todo indica que seguirá deambulando sin pena ni gloria en busca de su destino con gobiernos para todos los gustos: los que hacen la vista gorda ante los atropellos a los derechos humanos; los que venden toda clase de pomadas privilegiando los voluntarismos; y aquellos que en aras del pragmatismo y la responsabilidad eluden o posponen el abordaje de los problemas de fondo. Todos ellos tienen en común la postergación de las posibilidades de desarrollo de sus pueblos.

Lo nacional estará marcado por lo político y lo económico. A fines de año tendremos las elecciones presidenciales y parlamentarias y que se asumen más estrechas que nunca. Actualmente hay dos caballitos en carrera, pero por confirmar: el de la Concertación a través de primarias abiertas, salvo que se alcance un acuerdo distinto; y el de la derecha, Piñera, que se siga manteniendo en punta para que la UDI le conceda la bendición definitiva a mediados de año. A ellos habría que agregar al menos otros dos para que se reflejen todas las corrientes de opinión y le pongan la sal y pimienta al espectáculo.

En el ámbito local, la nueva región de Arica y Parinacota necesita consolidar su autonomía política eligiendo a sus senadores y diputados, y asumir su dependencia económica respecto de los países vecinos. Nos guste o no, el desarrollo de Arica y Parinacota pasa por leyes especiales o por una relación de buena vecindad con Perú y Bolivia. Mientras persistan los dimes y diretes, los roces, o no dispongamos de una legislación específica como se tuvo en el pasado –Arica, puerto libre; Arica, polo de desarrollo industrial con sus industrias automotriz y electrónica; Junta de Adelanto de Arica (JAA), inédita experiencia descentralizadora sin parangón hasta la fecha-, seguiremos pateando piedras.

En resumen, el 2009 no será para pasarse muchas películas, pero así y todo, no perdamos la esperanza de tener un buen año.

diciembre 19, 2008

¿Qué queremos: más o menos Estado?

Los resultados de una reciente encuesta en torno al tema del mercado y el Estado, y lo que está ocurriendo, ponen en jaque el discurso dominante en las élites políticas, académicas y profesionales. En ellas no hay por donde perderse: el mercado resuelve todos los problemas, santificándolo; en tanto que el Estado todo lo complica, demonizándolo. Al mercado se le atribuye el monopolio de la eficiencia, en tanto que al Estado el de la corrupción.

Al menos así lo afirma, una y otra vez, directa e indirectamente, aquella prensa “seria”, siempre respaldada por “expertos” graduados en las más prestigiosas universidades mundiales. Quienes ponen en duda esta concepción de la realidad han sido relegados –al menos en las últimas décadas- al desván de los perdidos, los ignorantes, los que no saben nada de economía, de los que no entienden cómo funciona la economía.

Pero la gente común y silvestre, así como algunos economistas –los menos- ariscaban la nariz frente al cariz que tomaban los acontecimientos. No podían creer que el tema fuera tan simple como dejar que el mercado funcione, que el Estado debe replegarse. Mientras tanto los Friedmann, los Greenspan y los gurúes nacionales, dale que dale proponiendo e implementando bajas en las tasas de interés; relajando los controles bancarios de modo que ya nadie sabía donde estaba la plata depositada por los mortales como uno; alentando el endeudamiento en créditos hipotecarios y de consumo. Era cosa de tirar para adelante.

En USA el presidente de la Reserva General, equivalente a nuestro Banco Central, llegó a afirmar que “hay que dejar que las abejas de Wall Street polinicen los mercados”. Hasta que la burbuja reventó. En Inglaterra, la Reina Isabel II, al asistir a la reputada Escuela de Economía de Londres (London Economics School) lanzó la quemante interrogante: “¿cómo que nadie fue capaz de prever lo que se nos venía?”

Las ciencias económicas han adquirido un estatus de ciencias exactas, como las matemáticas o la física. Solo ahora, a raíz del desplome bursátil, algunos están empezando a recordar y reconocer, a destiempo y sin mayor humildad, que la economía es una ciencia social.

La gente común y corriente, a pesar de la sistemática publicidad a favor de los mercados, y avalada por lo que está ocurriendo, nos está brindando una dosis de sensatez, afirmando que no se puede dejarlo todo a merced de mercados que a fin de cuentas no es manejado por la mano invisible de millones de personas, sino por un puñado de corporaciones oligopólicas.

diciembre 12, 2008

Apagando incendios

Siempre me ha llamado la atención la facilidad que tenemos para incumplir compromisos amparados en excusas asociadas a urgencias sin el mas mínimo respeto por el otro. El punto es que si acordamos algo es para cumplirlo. Excepcionalmente podríamos fallar, mal que mal, no somos perfectos, podemos tener percances, urgencias. Pero éstas, por su naturaleza, se asumen esporádicas, imprevistas. Cuando fallamos una y otra vez, nuestros compromisos terminan perdiendo valor. El no cumplimiento de los compromisos contraídos afecta nuestras relaciones personales y de trabajo, nuestra productividad, nuestro estado de ánimo. Hacer perder el tiempo representa una falta de respeto. Si quedamos en juntarnos tal día a tal hora, construyo mi agenda con ese dato, y llegado el día y la hora, no puedo quedarme con los crespos hechos. Algunas veces se avisa, otras no. Razones: las más diversas, pero todas tienen en común la necesidad de apagar un incendio. Se conviene otro encuentro, y otra vez lo mismo. Lo triste es que ese tratamiento se lo damos a unos, pero no a otros. Si el encuentro es con una autoridad, no fallamos, pero si es con un hijo de vecino cualquiera, otro es el análisis y su resultado nos conduce a que el encuentro es postergable. Cuando se trabaja en equipo el efecto de estas conductas es devastador. Normalmente un proyecto conlleva múltiples actividades que se deben distribuir entre todos. Mal que mal, todos no pueden estar en todas. Se definen tareas, se asignan responsables, tiempos, plazos. Si un miembro del equipo no cumple los plazos convenidos y comprometidos, todo el trabajo en equipo se retrasa, se deteriora la moral. Los costos se disparan, los ingresos se posponen, el desánimo se apodera de los integrantes. Una mirada rápida sobre el tema nos permite observar que estos desencuentros están vinculados con la planificación del tiempo y la prioridad que le asignamos a nuestros compromisos. Por lo general, nuestra agenda está copada de tareas, unas más urgentes que otras; unas más importantes que otras. Cuando el día se nos va en lo urgente, posponiendo lo importante, si no hacemos un alto, una reflexión, significa que se nos va la vida sin vivirla. Para evitar esto, algunos construyen su agenda mediante un sistema a dos columnas, donde una corresponde a lo urgente, los incendios a apagar, y la otra, a lo importante, lo trascendente y que permite proyectarnos. Una mínima disciplina debe llevarnos a que todos los días, sin perjuicio de abordar lo urgente, siempre deberíamos avanzar en al menos en uno de los puntos calificados como importantes. Pero la clave es no tener incendios, prevenirlos, no apagarlos. Pasarnos la vida apagando incendios hace perderle el sentido a nuestra existencia, además de estar fallando permanentemente a terceros que no se lo merecen.

diciembre 05, 2008

La bajada de Lagos

Como era previsible, al fin se bajó Lagos. Lo hizo luego de sucesivos diletantismos. Incluso la expresión que titula esta columna no es la más feliz porque en estricto rigor no se bajó dado que nunca se subió, esto es, nunca fue candidato, al menos oficialmente. Pero sí, desde que abandonó la presidencia siempre dejó en el aire la eventualidad de su regreso a La Moneda. Nunca imaginó que este retorno sería tan pedregoso.

Las condiciones que había puesto para asumir la candidatura presidencial hacían inevitable este desenlace. Si alguna vez pensó que la Concertación se alinearía en torno a su figura, que los díscolos depondrían sus rebeldías, o que los partidos aceptarían que las candidaturas parlamentarias contaran con su aval para postularse, habría significado que perdió el sentido de la realidad. En este sentido su bajada nos dice que no la ha perdido, por el contrario, que el realismo le decía que sin alineamiento, sin orden, su candidatura estaba condenada al fracaso. Importa consignar que esto vale no solo para él, sino que para cualquier candidato, de gobierno o de oposición.

El devenir histórico ensalza a unos y hunde a otros. El gobierno militar –la dictadura a secas- está marcada a sangre y fuego por sus actuaciones en el marco de las ofensas inferidas a sus compatriotas desde el aparato del Estado. Más allá de dónde están nuestros respectivos corazoncitos, lo que realizamos, concientes o no, es sumar y restar lo bueno y lo malo de unos y otros. No solo la cantidad de lo bueno y malo, sino que también la “calidad”. A todos siempre nos pena algo, la clave es que ese algo no sobrepase lo que podamos tener a nuestro favor.

En el caso de Lagos, si bien nos falta cierta perspectiva histórica, lo menos que se puede afirmar es que su figura es controversial. Junto a sus obras, están también sus fracasos. Grande en su mirada estratégica, en el mundo de las ideas, distante del mundo real, concreto, con sonoros fracasos en el ámbito operativo. Para unos es más lo que suma que lo que resta; para otros, el saldo es negativo.

A eso se agrega que se trata de una personalidad con un ego no menor, reacio a encarar una primaria por su condición de expresidente, y menos a arriesgarse a una derrota, aún cuando todos sabemos que de cobarde no tiene nada, por el contrario, valientes como él hay pocos.

En este marco es fácil entender, comprender su bajada, la que contribuye a despejar el panorama a diestra y siniestra. La derecha tendrá que guardar la artillería que le tenía preparada.

noviembre 28, 2008

Caos creativo

No pocas universidades, en los últimos años, han estado intentando implementar un modelo curricular orientado al desarrollo de competencias. Entre otros propósitos perseguidos, uno de los más relevantes es el de formar profesionales capaces de insertarse con prontitud en el mercado laboral, intentando reducir el tiempo que media desde su egreso y su contratación por parte de alguna empresa y disminuyendo el tiempo de adaptación en la empresa.

Lo expuesto plantea desafíos no menores, destacando sobremanera la necesidad de abordar problemas del mundo real. En el caso de carreras vinculadas a las ciencias sociales, problemas sociales, en tanto que en carreras vinculadas a la gestión y las tecnologías, problemas empresariales. Esto implica que en el proceso de formación los estudiantes deben insertarse fuertemente, en la sociedad y en la empresa. Los estudiantes deben salir de las aulas para empaparse desde ya, de los problemas que a futuro, como profesionales, deberán encarar.

Otro desafío se relaciona con la evaluación de las competencias. Siendo la tarea de evaluar de por sí compleja, más lo es cuando de una competencia se trata porque en ella está comprometida no una capacidad, sino un conjunto de capacidades, las que además deben expresarse, ponerse en acción, movilizarse, en un ambiente real.

De allí que las asignaturas incluidas en un plan de formación con un enfoque basado en competencias, están incluyendo la realización de proyectos en organizaciones productivos y/o sociales cuyos resultados finales deben expresarse en productos tales como objetos, informes escritos, presentaciones orales u otros.

En la semana tuve el privilegio de ser invitado a la presentación de los resultados finales de alumnos de la asignatura Psicología de la Educación en la carrera de Psicología Social de la Universidad de Talca. El formato fue en la modalidad de posters, esquema habitual en congresos de carácter profesional, pero no a nivel estudiantil. Bajo esta modalidad cada grupo de trabajo despliega en la pared una cartulina blanca de mediano tamaño (alrededor de 90 a 120 cm) en el que se incluye el nombre del trabajo, sus autores, un resumen del trabajo realizado, objetivo perseguido, antecedentes del problema a abordar, metodología aplicada para enfrentar el problema, resultados alcanzados, discusión y conclusiones, para terminar con las referencias bibliográficas ocupadas. Por lo general se acompañan de gráficos u fotografías asociadas a la temática abordada. Los integrantes de cada grupo van explicando a quienes asisten y efectúan consultas destinadas a aclarar dudas o conocer más en profundidad el trabajo realizado.

Lo que me tocó presenciar me atrevería a calificarlo de caos creativo. El ambiente era bullicioso, la profesora había llevado bebidas, frutas y otros manjares para servirse. Asistentes, profesores y alumnos recorrían los posters, muchos preguntaban y los interrogados explicaban con lujo de detalle. Una experiencia enriquecedora. Los posters se relacionaban con el mundo educacional actual en Chile, modo de ejemplo, cómo encarar el tema de la violencia entre compañeros en el aula, el de ser un profesor efectivo en un ambiente escolar no efectivo, y el de la propensión de la mujer docente por extender su rol maternal en el aula. En estos posters me detuve e hice consultas, las que fueron respondidas con creces y entusiasmo. Fue una linda experiencia que me dejó animoso respecto de lo que se está haciendo y de que no solo hay malas noticias.

noviembre 20, 2008

Tocando fondo

En un dos por tres los fondos de pensiones se están haciendo agua como consecuencia de la crisis financiera. Con ello se abre la interrogante acerca de las bondades/maldades del sistema de reparto que teníamos en el pasado versus el sistema individual actual. La verdad es que al igual que con el tema del sistema de transporte público existente en la capital del reino (transantiago) los sistemas serán tan buenos o tan malos como los queramos, los definamos, los diseñemos, los implementemos.

Lo que estamos presenciando es el fin de una concepción basada en la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado bajo ninguna circunstancia. El presidente de Francia, Sarkozy –a quien nadie puede acusar de comunista ni socialista-, lo dijo con todas sus letras: “En el fondo, con el final del capitalismo financiero -que había impuesto su lógica a toda la economía y que había fomentado su perversión- muere una determinada idea de la mundialización. La idea de la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado por ninguna regla, por ninguna intervención pública. La idea de que los mercados siempre tienen razón es descabellada".

Lo que se requieren son cambios de fondo, no cosméticos ni de forma, que conduzcan a sociedades en los que sea mas rentable producir que especular. Y resulta que en Chile, de la mano de los economistas ortodoxos, neoliberales que han santificado al mercado y demonizado al Estado a lo largo de ya mas de 3 décadas, hemos estado yendo en la dirección que nos ha conducido a la realidad actual empujados por una derecha política recalcitrante y con una Concertación incapaz de hacerle frente y doblegada en este plano. A lo largo de estas décadas hemos observado una derecha dale que dale presionando por desregular, por liberar las fuerzas de mercado.. y al final qué? los mismos adalides del mercado, incapaces de anticipar el actual escenario, son los que claman por la intervención del Estado.. como el cura Gatica, predican, pero no practican...

Algunos tienen la osadía de poner como ejemplo la crisis del 82 en Chile, y poco menos que recomiendan a Obama que miren cómo resolvió Chile ese intríngulis e inviten a nuestros insignes economistas para que le den sus recetas. Lo hacen omitiendo las consecuencias en las tasas de desempleo que superaron el 20% luego de años de dólar a precio bajo y que el innombrable aseguró que no cambiaría (cuando estaba a $39), y que luego cambió, primero a $45 y luego se fue disparando, empobreciendo a los que se endeudaron en dólares y enriqueciendo a los dateados. Con la debacle, hicieron su aparición los buitres, quienes compraron a precio de huevo las empresas cuyas acciones se habían ido al suelo… mientras los sobrevivientes que conservaron sus empleos a duras penas llegaban a fines de mes con sus sueldos.

Así se enriquecieron muchos prohombres del régimen de entonces -los Yurazecs y los Ponce Lerou, este último entonces yerno de Pinochet, entre otros-, que de simples empleados públicos mortales pasaron a ser prominentes empresarios.

Se nos ha formado bajo la tesis bíblica: "te ganarás el pan con el sudor de tu frente" y la vida de señala lo contrario, mas bien te dice "que con el sudor de tu frente a duras penas sobrevivirás"; nos enseñaron que la usura era pecaminosa, pero hoy, la usura está legalizada. En fin, para qué seguir…

noviembre 14, 2008

El desafío postmunicipal

Los resultados de las recientes elecciones municipales debieran alertar a la clase política y a la ciudadanía respecto del camino a seguir. Cuando me preguntan quién ganó en ellas, mi respuesta es: nadie, porque si alguien ganó fue la abstención, la no inscripción, la cantidad de votos nulos y en blanco.

El padrón electoral ha envejecido en términos alarmantes. Los jóvenes no se inscriben: ayer representaban más del 30% del padrón electoral, en tanto que hoy representan menos del 10%. En paralelo cada vez son más quienes se abstienen, a pesar que el voto es obligatorio, y su magnitud es tal que resulta prácticamente imposible multar a quienes estando inscritos no votan. Y cada vez son más quienes votan nulo o en blanco.

En síntesis, la apatía está ganando terreno, y siendo la nuestra una democracia representativa, al ser cada vez menos quienes emiten votos válidos, se genera un cuadro en que los candidatos elegidos -alcaldes, concejales, o los parlamentarios, o el presidente de la república- nos representan menos. Lenta y persistentemente estamos deslegitimando un sistema político, el democrático.

El tema es complejo. El camino fácil nos lleva a disparar contra la clase política, y no nos van a faltar razones para ello, pero a nosotros, como ciudadanos de a pie, también nos cabe una responsabilidad. Reclamamos porque se repiten el plato una y otra vez, pero al mismo tiempo los reelegimos una y otra vez; reclamamos porque en campaña ensucian la ciudad, pero por lo general los elegidos son quienes más empapelan las ciudades.

Recuerdo el caso de un candidato que estando en plena campaña, recorriendo los barrios en bicicleta con sus adherentes, se detuvo en una plaza y comenzaron a repartir folletos en las casas. En una de ellas, el candidato sostuvo una animada conversación con una pobladora. Esta, al recibir un díptico, le consultó al candidato: “¿Acaso UD. me va a pagar la cuenta del agua?”. Sorprendido, el candidato solo atinó a contra preguntar: “¿Y acaso usted cree que mi función como su representante será pagarle la cuenta del agua?”. No escapará a la comprensión del lector que el candidato en referencia no ganó, y sí haya ganado quien ante similar pregunta diera cualquier otra respuesta conducente a sembrar la esperanza.

No creo que la clase política sea capaz de renovarse por la vía de la apatía, muy por el contrario, lo será por la vía de nuestro involucramiento, de incrementar nuestra tasa de asociatividad, de integrarnos a las más diversas organizaciones, sean estas políticas, sindicales o sociales. Hoy suelen penar las ánimas en las juntas vecinales, en los sindicatos. El individualismo está haciendo presa de nosotros, no dándonos tiempo para nuestra vida en sociedad, y eso lo estamos pagando caro en términos políticos. Revertir esto es el gran desafío postmunicipal, válido para todos los partidos políticos, para todos nosotros.

noviembre 07, 2008

El desafío de la Concertación

Si hiciéramos un recorrido por los titulares de la prensa de los últimos años, la Concertación debió haber perdido por paliza en las últimas elecciones municipales. Si el país real es el que muestran todos los medios de comunicación, acá estaríamos en tierra de nadie, copado por los narcotraficantes, la corrupción, los crímenes, la inflación desbocada, el caos.

En este cuadro la oposición debió haber ganado con holgura, ya sea la que está a la derecha como a la izquierda de la Concertación. Con los pies en la tierra los resultados señalan un descontento, aunque no de la magnitud de muchos agoreros, y por tanto remontable.

Este descontento se resiste a volcarse hacia la derecha, lo que se explicaría porque el modelo económico-social que pregona no haría sino exacerbar la desigualdad imperante jugando todas sus cartas al crecimiento y ninguna hacia la redistribución, salvo la asistencialista vía focalización de subsidios, y poniendo todo el acento en el chorreo. Pero en Chile ya estamos vacunados bajo esta filosofía porque está comprobado que el chorreo no opera naturalmente.

También se resiste a marcar preferencia hacia la izquierda dura. Los resultados confirman que la lista de Juntos Podemos mantiene vigencia, pero no logra perforar la barrera del 10%. Si bien están pagando cara su exclusión como consecuencia del sistema binominal imperante, las elecciones municipales permiten revelar que su peso electoral tiene un techo aún bajo esquemas no binominales.

Si bien la prensa tiende a poner de relieve un cierto ascenso del partido comunista (PC), al igual que el del partido humanista (PH), la verdad es que su avance para los años de circo que llevan, es minúsculo. Sobretodo al lado del partido regionalista independiente (PRI) que de la noche a la mañana irrumpe con cierto peso electoral, aunque no se puede obviar que en su seno conviven Adolfo (Zaldívar), Fernando (Flores) y los Carlos (Cantero y Bianchi) quienes poco tienen en común, por no decir nada. Solo falta que para las próximas elecciones se les sume Alejandro (Navarro) para que tengamos una verdadera bolsa de gatos.

Por otra parte, los niveles de no inscripción electoral, de abstención, y de votos nulos y blancos aumentan de elección en elección. El padrón electoral envejece y pocos son los jóvenes que se inscriben. Esto no hace sino deslegitimar los procesos electorales cuyos resultados cada vez nos representan menos. Por tanto, el desafío de la Concertación y de todo el espectro político nacional no es otro que detener y revertir esta tendencia. Para ello es indispensable una reflexión profunda pospuesta una y otra vez, para que de ella emerja un nuevo proyecto, un nuevo sueño, un nuevo relato, que nos interprete, que nos interpele de modo que permita volver a creer, volver a soñar.

octubre 29, 2008

Ricardo Claro Valdés (QEPD)

En la quietud de la noche, arrullado por dulces sueños, murió Ricardo Claro, connotado y visionario empresario, dueño de múltiples empresas, entre ellas, el canal de televisiòn de MEGAVISIÓN. Este canal intentó convertirse en el referente político nacional. Por sus pantallas han desfilado los mas connotados rostros periodísticos del pinochetismo.

En 1992 Ricardo dio un golpe a la cátedra en un programa televisivo de su canal, dejando al descubierto una conversación privada de Sebastián Piñera con el empresario Pedro Pablo Diaz en referencia a Evelyn Matthei. Entonces, tanto Sebastián como Evelyn eran precandidatos presidenciales de RN. Una grabación que le hizo llegar un oficial de Ejército a través de un tercero, Ricardo decidió hacerla pública apretando un botón de su grabadora marca kioto (ver video en http://www.youtube.com/watch?v=psG_AyxEz-w).

Con esta grabación cumplía su propósito de sepultar las aspiraciones presidenciales de Sebastián. Mal que mal no era del gusto de los militares. Se afirma que Ricardo fue un hombre de Iglesia. Mas allá de la imagen que intentó proyectar, las siguientes líneas lo retratan tal cual es. Ellas contienen palabras expresadas por un compañero de universidad de mis tiempos estudiantiles y que reproduzco en homenaje a quienes cayeron víctima de la barbarie.

Aprovecho de señalar que yo fui uno de los que creyeron en la posibilidad de construir un país más justo. Por ello estuve en los días previos al golpe en el cordon Vicuña Mackenna y en el Banco Central formando parte de quienes sentíamos que debíamos proteger las empresas o el oro de las bóvedas del Banco Central de los intentos de la extrema derecha por apropiarse de ellos. El día del golpe no estaba de turno. Solo por eso estoy vivo. Como tal, es mi obligación rendir tributo a quienes creimos que podíamos hacer de este país uno más justo. Para que no nos pasen gatos por liebre, reproduzco las líneas que me enviaran y que retratan al verdadero Ricardo Claro Valdés. No vaya a ser que a futuro lo pretendan santificar, como parece ser el caso de Jaime Guzmán.

"El 17 de septiembre de 1973 la Empresa Elecmetal, después de estar dos años en manos de sus trabajadores retornó a control del grupo Ross y Claro con la nominación de un directorio de empresa compuesto por Ricardo Claro Valdes, Fernan Gazmuri Plaza, Danilo Garafulic, Gustavo Ross Ossa, Raul Briones y el delegado Oficial de los Golpistas Patricio Altamirano.

Durante el último año de la UP la empresa había aumentado casi en un 50% la producción destinada especialmente a la Gran Minería y había resuelto todos los problemas de programación y abastecimiento. Había sido un esfuerzo admirable y en las más difíciles condiciones, pero se había logrado, como expresión de solidaridad de clase y de esperanzas con un Gobierno que se sentía como propio. Los trabajadores de Elecmetal así mismo habían participado decisivamente en la creación de una feria de abastecimiento popular con apoyo de DINAC, y sus dirigentes lideraban la movilización de obreros y empleados en las industrias de esa zona de Santiago.

El grupo empresarial dirigido por el Delegado Oficial de los Golpistas como primera medida al ingresar a la fábrica ese 17 de Septiembre separó del colectivo, que se agrupaba en una fila, a seis de los trabajadores presentes en el recinto, algunos dirigentes de la empresa y otros del cordón Vicuña Mackenna, y después de retener a Fernández en la oficina de Gerencia para evitar su diálogo con los restantes miembros del sindicato de modo de impedirles toda evaluación de la situación, los entregó a un piquete llamado al efecto, compuesto por efectivos del Ejercito y Carabineros. En esas llamadas, que daban instrucciones según testimonio de sobrevivientes, jugaba un papel central Ricardo Claro.

Los trabajadores retenidos eran José Devia Devia, Jose Maldonado, Augusto Alcayaga, Miguel y Juan Fernandez Cuevas y Guillermo Flores. Recordamos particularmente a Juan Fernández, joven dirigente del cordón Vicuña Mackenna y militante socialista, quien había tenido un hijo esa misma semana; a Augusto Alcayaga, dirigente del partido Radical e imbuido en las ideas de respeto a la ley por parte de las Fuerzas Armadas y su lealtad a la Constitución y a la democracia, quien elocuentemente proclamaba esa visión; y a otros tres dirigentes del sindicato, jovenes de edad pero líderes maduros y entregados a la causa de lograr justicia social en Chile.

Todos ellos fueron asesinados brutalmente en los minutos siguientes y repartidos posteriormente en diversas calles de Santiago. Sus cuerpos presentaban feroces golpes y múltiples impactos de bala. La entrega de estas personas al personal que iba a ejecutar "la tarea sucia" fue realizada directamente por el directorio de la empresa. Es más el golpista Patricio Altamirano personalmente retiene en su oficina a Juan Fernandez Cuevas y lo entrega a sus ejecutores. Los demas dirigentes son detenidos al interior de Elecmetal, al no escapar por sus muros, y son sacados en un vehiculo de carabineros y otro dispuesto por la misma empresa.

Son horas de recuerdo, ahora que Ricardo Claro muere en la paz de su soledad espiritual y humana. El Congreso chileno le ha guardado un minuto de silencio en reconocimiento a su labor por este país."

octubre 24, 2008

A votar, a votar

Como buen día electoral, el ánimo debe estar en alto por la posibilidad que tenemos de incidir en quienes deben ser nuestras autoridades. Por otra parte, en la noche estaremos todos contentos celebrando los resultados donde todos ganaremos. Sí, todos nos sentiremos triunfadores por uno u otro motivo.

En efecto, cada uno pondrá énfasis en aquello que le permita sentirse triunfador. No es mala práctica, por el contrario, es muy sano. Sí, es mucho más sano ver el vaso medio lleno que verlo medio vacío.

Todo esto en medio de una crisis financiera a nivel mundial que tiene a medio mundo en ascuas con muchos expertos comiéndose la lengua porque no vieron lo que debían ver, muchos políticos agarrándose la cabeza a dos manos. Pero lo que más llama la atención es ver a los campeones de la no regulación interviniendo los mercados a límites impensables.

Lo que se nos viene no es broma. Las autoridades hacen lo que cualquiera de nosotros haría: intentar llevar tranquilidad a los mercados, a la ciudadanía. Sin embargo rota la confianza, la psicosis por desprenderse de papeles que cada día valen menos, es inevitable. Los fondos de pensiones están sufriendo las consecuencias de una economía de casino que nadie osó frenar en su momento, hipnotizados por un neoliberalismo ramplón. Desafortunadamente lo que está ocurriendo era inevitable. Es como el casino, uno entra con sus pesos y cuando gana debiera irse, pero no se va, sigue apostando embrujado por ganar más y más, hasta que lo pierde todo, hasta la camisa. Son pocos los capaces de irse cuando van ganando.

El problema es que acá se ha estado jugando con las pensiones futuras de uno. Los insaciables neoliberales siempre van a por más. No conformes con el sistemita, siempre piden más y más desregulación, liberalización total. Que las AFP estaban muy constreñidas, que debían autorizarse inversiones en el exterior, primero tímidamente, luego ya no tan tímidamente; multiplicando los fondos por la vía de diversificar riesgos. Y así, lentamente, como en un baile de máscaras terminamos en pelotas, desnudos. Así está el mundo hoy.

Por suerte estamos de elecciones, lo que nos permite mirar con fe el futuro, además que todos sabemos que no hay mal que por bien no venga. Así que ánimo que el futuro es nuestro.

octubre 21, 2008

Los curas de Catapilco

Hace ya 50 años, para las elecciones presidenciales la lucha estaba muy cerrada entre el candidato de la derecha que reunía a liberales y conservadores tras la candidatura de Alessandri, y el de la izquierda agrupada en el FRAP (Frente de Acción Popular) conformada por socialistas y comunistas, representada por Allende. También compitió Frei Montalva en representación de la emergente Democracia Cristiana, cuando daba sus primeros pasos intentando abrir una opción más allá del capitalismo encarnado por Alessandri y el comunismo con Allende a la cabeza. Además postuló un candidato desconocido, surgido de las catacumbas, Antonio Zamorano, cura de Catapìlco, sin ninguna chance de ganar, pero cuya aparición permitiría despistar y alterar los resultados. Este último candidato alcanzó a obtener los votos suficientes para impedir el triunfo de Allende, dado que Alessandri lo superó por muy poco.

Desde entonces, en la política chilena se tiende a expresarse en términos del cura de Catapilco cuando entra en carrera un candidato que sin tener opción alguna, sirve para desordenar el naipe dado que con sus votos impide que un particular candidato gane.

En estas elecciones municipales pareciera que estamos llenos de curas de Catapilco que sabiendo que no tienen posibilidad alguna de ganar, su incursión posibilitará el triunfo de uno u otro candidato.

En las presentes elecciones es posible que la derecha haga suyas alcaldías que de otro modo no alcanzaría en modo alguno. Digo esto porque el mercado electoral de los curas de Catapilco actuales está conformado por muchos que tradicionalmente han votado por la Concertación. Es por ello que al término de la jornada electoral es muy probable que veamos a muchos llorando sobre la leche derramada y/o responsabilizando a terceros sin asumir la responsabilidad que le corresponde.

Dadas sus atribuciones, las alcaldías son cargos muy apetecidos electoralmente porque constituyen una avanzada electoral nada despreciable de cara a las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales. Prueba lo señalado que una importante proporción de los parlamentarios de la derecha, fueron alcaldes en tiempos de la dictadura.

Por lo expuesto la decisión de voto de muchos, más que orientarse hacia quien mejor les interpreta, debiera guiarse hacia aquel candidato con opción de ganar, como forma de impedir el triunfo del candidato que les suscita mayor rechazo. No vaya ser que yendo por lana salgamos trasquilados.

octubre 16, 2008

En medio de las tinajas


Estando de compras en el CREA, hace unas semanas, en la plazuela de las flores sorpresivamente me encontré con un conjunto de pintores/as con sus respectivos atriles dando rienda suelta a sus expresiones artísticas en medio de feriantes y clientes. Otro fin de semana se instalaron en el recién inaugurado paseo peatonal de Talca. También la han hecho en el terminal de buses. Todo esto en medio de una campaña electoral municipal desatada donde la incógnita parece centrarse en cuántos serán los curas de Catapilco que tendremos a lo largo del país.


Las actividades de este conjunto de artistas están "alterando el orden público", esto es, llamando la atención, sorprendiendo gratamente, despertando la curiosidad, invitándonos a expresarnos, a mirar, comentar y discutir las obras que se están desarrollando. Es lo que llaman el desarrollo de actividades "in situ", allì donde ocurren los hechos. Mientras el mundo financiero se sumergía en una crisis sin precedentes, en el CREA cada artista pintó lo que veía, unos pintaron morrones, otros flores, zapallos, floristas. Y para el 2 de noviembre están programando pintar in situ en el cementerio general de Talca.


Quienes organizan y realizan estas actividades están dando rienda suelta a la imaginación y poniéndola en acción. Sus "activistas" han conformado el grupo de Las Tinajas, donde podemos encontrar los mas variados personajes, por lo general anónimos, que están actuando con un poco común espíritu de trabajo en equipo. Digo poco común porque en el ambiente artístico suele primar el individualismo.


Menciono este caso porque uno de los problemas que sufre nuestro país es el del extremo individualismo y la incapacidad y/o dificultad para actuar colectivamente tras un objetivo común, sobre todo en el ambiente artístico. Y aquí estamos ante una iniciativa digna de encomio que está dando sus primeros pasos a traves de un modelo de trabajo innovador que busca dar salida a la inquietud artística de un grupo de personas que quieren sumar a más personas en la convicción que tras cada uno de nosotros se oculta un artista en ciernes. De hecho a la fecha ya son mas de 80 personas –donde se pueden encontrar jóvenes, periodistas, poetas, pintores/as, fotógrafos/as, arquitectos/as, ingenieros, educadores/as, etc.-, las que se han asociado a la fecha y que ya ha obtenido su personalidad jurídica, lo que le permite postular proyectos a fondos concursables o recibir auspicios y donaciones al amparo de leyes que le permitan financiar las actividades que están desarrollando.

octubre 10, 2008

Jugando a los bandidos

Si tuviésemos que caracterizar en pocas palabras las elecciones municipales que tendremos a fines de mes, ellas no serían otras que el título que encabeza la columna porque pocos saben qué monos pinta cada candidato.

Estaremos eligiendo a nuestras futuras autoridades políticas más próximas, las autoridades comunales, las responsables entre otras funciones, del aseo y ornato, de promover el desarrollo comunitario, de aplicar las disposiciones tanto sobre transporte y tránsito público, como sobre construcción y urbanización, de confeccionar el plan regulador. Además, junto con otros órganos del Estado es responsable de la educación, la salud y la protección del medio ambiente, del turismo, el deporte y la recreación.

Dada la relevancia de las funciones señaladas, la decisión respecto de quiénes serán nuestras autoridades locales no es un tema sin significación. Por tanto, lo lógico es que nos informemos adecuadamente respecto de los candidatos.

Lamentablemente, hasta la fecha, prácticamente no sabemos nada de ellos. El grueso de la ciudadanía ni sospecha qué propuesta nos tienen, si es que tienen alguna propuesta, y pareciera que tampoco hiciéramos nada para exigirles un programa de trabajo, un listado de prioridades.

Solo nos inundan de carteles que no dicen nada, salvo sloganes y el respaldo financiero con que cuentan. Agrava lo señalado el hecho que pareciera que postularan como cualquier hijo de vecino, sin filiación política. O no la tienen, o la ocultan. Si esconden el partido en el que militan entonces algo huele a podrido. Personalmente prefiero votar por alguien que teniendo filiación partidaria se presenta como tal antes que por aquel que esconde a su partido como si le avergonzara su pertenencia.

Se afirma que las elecciones municipales no son elecciones políticas porque se vota por personas. Pamplinas! Siempre se vota por personas y toda elección es política desde el momento que las elecciones implican opciones. Esto no es una farándula donde se vota por el más lindo o el mas simpático, se vota por distintos modelos comunales que se diferencian entre sí por las prioridades, los énfasis que otorgará cada candidato a cada campo de acción municipal.

Por eso es de suma importancia saber a qué partido pertenece cada candidato. Mal que mal cada partido tiene un modelo de comuna y los candidatos de cada uno de los partidos son los responsables de alcanzar dicho modelo comunal desde el municipio ya sea como alcalde o concejal. No nos engañemos ni nos dejemos engañar. Necesitamos mayor grado de transparencia, necesitamos que el grueso de los candidatos deje de andar jugando a los bandidos. Y por parte nuestra tenemos que involucrarnos más y ser más exigentes. En caso contrario difícilmente podremos elevar la calidad de la política local.

octubre 03, 2008

A 20 años del 88

El 5 de octubre del 88 tuve el privilegio de estar a cargo del recuento de votos de toda la provincia de Arica, encabezando a un grupo de profesionales y jóvenes voluntarios imbuidos de la convicción de que podíamos derrotar a la dictadura con un lápiz y un voto. Fue un día en el que nos organizamos con una estructura conformada por enlaces, mensajeros, supervisores, digitadores y comunicadores. Días antes habíamos realizado un ejercicio de simulación para comprobar su funcionamiento y que nos permitió efectuar ciertos cambios oportunamente. Importa consignar que dada la total desconfianza que teníamos en la dictadura, se optó por llevar a cabo dos escrutinios. El local de uno de ellos, fue intervenido por el régimen en los días previos bajo los más diversos pretextos. El nuestro operó en la clandestinidad. Ni los mensajeros, ni los enlaces sabían donde nos encontrábamos. Operamos al más puro estilo militar o comunista: compartimentados. Esto nos permitió ser los primeros en todo el país en enviar los escrutinios al comando central localizado en Santiago. Sabíamos que habíamos ganado, pero temíamos que la dictadura no asumiera la derrota, temor que se acrecentaba al observar cómo el subsecretario del interior de entonces, Alberto Cardemil, postergaba la entrega de los resultados. Esta duda se despejó cuando el comandante de la Fuerza Aérea, General Matthei, consultado por los periodistas al ingresar a La Moneda, afirma intempestivamente, antes de ser informado por Pinochet, que el NO había ganado. Con su intervención ahogó todo intento de autogolpe por parte de Pinochet. A 20 años de entonces no es fácil evaluar la democracia que hemos tenido. Primero debemos preguntarnos si lo que tenemos hoy es una democracia. Segundo, toda evaluación supone contrastar la democracia con respecto a algo. Respecto de lo primero, no podemos afirmar que hemos tenido una democracia, como mucho tenemos un remedo de democracia, ya sea por el sistema electoral binominal que tenemos, ya sea por el peso que el poder económico de las grandes grupos empresariales tiene en las instancias decisionales nacionales en desmedro de la ciudadanía, como por el empobrecimiento del poder ciudadano. En relación a lo segundo, si contrastamos la democracia de estos años con la que fue la dictadura, no tenemos por dónde perdernos, incluso en aquellos temas en los que la derecha pone el acento como es el de la corrupción, la delincuencia y la inseguridad consiguientes. Hasta la fecha no ha sido posible cuantificar el nivel de corrupción existente en tiempos de Pinochet. La misma prensa que actualmente denuncia la corrupción existente es la que en su momento silenció los robos de aquellos tiempos. La magnitud de los delitos cometidos entonces son incomparables, pero no copaban los titulares de una prensa amordazada. La inseguridad de entonces no existe en la actualidad. Quienes ayer negaban una realidad marcada por el atropello a los derechos humanos, son quienes hoy pueden expresarse sin riesgo de ser despedidos, torturados, ni desaparecidos. Si contrastamos la democracia con lo que esperábamos no cabe duda que prima un sentimiento de frustración. Esto se refleja en el envejecimiento del padrón electoral, los jóvenes no se inscriben, la abstención aumenta, al igual que los votos nulos y blancos. La adhesión a la coalición de gobierno se encuentra debilitada por desgajamientos tanto hacia su izquierda como hacia su derecha, al igual que su nivel de cohesión interna, resintiendo su andadura gubernativa. Pero las encuestas revelan que este debilitamiento no se expresa en un incremento en la oposición oficial encarnada por la derecha, ni de las fuerzas marginales que se han ido gestando pero que no logran consolidarse. En resumen, logramos zafarnos de la dictadura, pero tenemos pendiente asentarnos como una democracia. El día que lo logremos es el día que llegue la alegría.

septiembre 26, 2008

En caída libre

Mientras en Chile la prensa seria ponía el grito en el cielo ante los desmanes del once y luego celebraba las fiestas patrias con una nueva parada militar que nos dejaría con la boca abierta, la meca de la especulación y del capitalismo mundial, Wall Street, derrumbaba.

Por algún misterioso motivo la oferta de préstamos hipotecarios subía como la espuma impulsada por el aumento en el precio de las viviendas (¿o viceversa?). Los bancos de inversión hacían su negocio, sus ejecutivos ganaban en bonos por resultados, los estados financieros mentían sin que nadie se diera cuenta y las empresas evaluadoras de riesgos no veían riesgos. Se vivía un mundo dorado de bilz y pap, sin regulaciones, donde el Estado lo mejor que podía hacer era sacar las manos de la economía para que operara en toda su expresión el laissez faire.

Desde Chile, los economistas criados y forjados en las más nobles universidades norteamericanos, proclamaban este nuevo evangelio del libre mercado, de la mano invisible. Bajo estos economistas han sido formados los universitarios a lo largo de las últimas tres a cuatro décadas. Pobres de aquellos herejes que osaran discutir las bondades de lo obvio. El totalitarismo, el dogmatismo se hizo carne entre nosotros sin prever siquiera en qué terminaría esto. Total, pregonan, el propio mercado se encarga de resolverlo por sí mismo.

Hoy, en el propio corazón del sistema, ya no solo los banqueros, sino que todo el mundo, ruega por la intervención del Estado. Ese Estado del que tanto denostaban, hoy es invocado para salvar un sistema financiero quebrado. Este fin de semana seguramente veremos la luz del acuerdo al que lleguen demócratas y republicanos luego de la piadosa petición del secretario del Tesoro, equivalente a nuestro Ministro de Hacienda. Acuerdo destinado a salvar a un sistema financiero quebrado cuyo modelo de negocios se basó en la marginación del Estado, en la no regulación, y en premiar el trabajo especulativo, antes que el trabajo productivo.

En Chile no faltarán los economistas, fieles a sus postulados mesiánicos, sosteniendo que hay que dejar que el sistema solito se ajuste; que el Estado se abstenga de intervenir y no le eche más leña a la hoguera. Es muy fácil pontificar sin tener la guitarra entre manos y sin pagar las consecuencias.

Lo que está ocurriendo a nivel mundial no nos es ajeno. Las réplicas las sentiremos con fuerza. El dinero falso que tenemos entre manos, vía tarjetas plásticas emitidas sin regulación alguna por parte de las empresas del retail, nos pasará la cuenta.

Lo que está ocurriendo se puede resumir en el siguiente axioma: gastar lo que no se tiene y tener ingresos sin trabajar no es sostenible en el tiempo. Y cuando ocurre todos terminan corriendo donde papito Estado.

Recientemente salió a la luz pública el libro OIKONOMÍA del destacado antropólogo Andrés Monares, donde efectúa una descarnada disección en torno al endiosamiento que vive la economía en la actualidad, tarea que realiza remontándose a sus orígenes. La crisis actual no es sino la prueba del delito magistralmente descrito en el libro mencionado, aunque debe reconocerse, no fácil de leer.

septiembre 20, 2008

Crisis en Bolivia

Antes de fiestas patrias, la atención estuvo centrada en la crisis política boliviana, y seguramente el tema volverá al tapete noticioso. Mal que mal Bolivia es un país cuya vecindad no podemos ignorar. Que le vaya bien o mal incide en nosotros, sobretodo en el norte grande. Pareciera que Bolivia fuese un país incompleto, con las instituciones no consolidadas y donde los niveles de rapiña empresariales serían ilimitados. De otra manera resulta imposible comprender los niveles de pobreza existente e incompatible con los de riqueza extraídos de sus suelos. La urgente convocatoria hecha a los presidentes de las naciones sudamericanas a raíz de las horas que vive Bolivia, así como la masiva concurrencia de los mandatarios, ilustra la gravedad de su situación interna. Existe la tentación por responsabilizar de esta realidad a Evo Morales, su presidente actual, sin embargo debe reconocerse que hace ya mucho tiempo que se arrastra la inestabilidad boliviana. No olvidemos que Bolivia ostenta el record mundial de golpes de estado y de gobiernos interinos o de transición. Antes de Evo, su último presidente elegido a través de las urnas, fue Sanchez de Losada, quien tuvo que irse arrancando por una crisis económico-política que se le escapó de las manos. El drama de Bolivia es que siempre ha sido gobernado por su oligarquía, cuyo poder económico ha sido complementado por medio del control del poder político y el poder militar. Cuando alguno de estos se le ha escapado de las manos, ha sido con carácter temporal. En el peor de los casos, Al igual que en muchos otros países, Bolivia antes de pertenecer a los bolivianos, mas parece pertenecer a una casta apadrinada por los Estados Unidos de Norteamérica que desde siempre ha tenido una influencia considerable en los destinos de dicha nación. Esto ha sido así hasta la llegada de Evo, cuyo arribo a la presidencia y su mantenimiento hasta la fecha marca un punto de inflexión intolerable para el imperio, tal como lo fue en su momento la llegada de Allende a la presidencia de Chile. Mas allá de los errores y discapacidades que puedan tener quienes nos gobiernan, ellos son multiplicados a través de un intervencionismo desembozado. Que Allende haya intentado gobernar sin el visto bueno del poder establecido, así como Evo lo está intentando ahora, es lo que no resulta tolerable. Para ello el imperio recurre a sus testaferros. La reunión de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) representa un importante avance porque por primera vez, los presidentes se reunieron solitos, sin el tío Sam. La OEA no servía para tratar el tema, porque en ella está EEUU con su capacidad para vetar cualquier resolución que no fuese de su agrado. De hecho, la resolución de apoyo al gobierno de Evo y a la búsqueda del diálogo interno para salir del embrollo actual habría sido impensable con EEUU de por medio.

septiembre 12, 2008

Altibajos futboleros y de los otros

El domingo pasado el país estaba esperanzado en un triunfo sobre la selección brasileña. Esperanza, como tantas otras veces, frustrada con una contundente e inapelable derrota que nos vuelve a aterrizar. A los pocos días, la otra cara de la medalla: el triunfo apoteósico ante los colombianos que devuelve el alma al cuerpo. Este fenómeno cíclico, en el que la esperanza es acompañada de frustración, ésta por la esperanza, es algo que trasciende lo meramente futbolístico.

Sin pretender retroceder mucho en nuestra historia, tan solo me permitiré recordar los tiempos del innombrable cuando al inicio de su dictadura nos vendió el cuento de convertirnos en una gran nación sobre la base del exterminio de comunistas, humanoides, filocomunistas y demases. En los años de euforia empresarial, a mediados de los 70 se llegó a asegurar que a fines de los 80 tendríamos tantos chilenos por teléfono, por automóvil, por casa, etc. Nos creímos el cuento, por lo que nos endeudamos como nunca y terminamos como siempre: con la recesión del 82 en el que no quedó títere sin cabeza, excepto los buitres que siempre encuentran su puerta de escape.

Esa aterrizada nos volvió a la realidad, la que se prolongó por bastantes años, hasta que nuevamente nos volvimos a entusiasmar. Sumergidos en el olvido las penurias de las esperanzas frustradas, nos volvimos a creer el cuento. Incluso se llegó a decir que llegaríamos al bicentenario de frac, con los pantalones largos, convertidos como tromba en un país desarrollado. Ya estamos en el 2008 y la gran mayoría continúa pateando piedras.

La analogía con el futbol salta a la vista: nos creímos el cuento que Brasil ya no era el mismo de antes, que no venía Kaka; y que nosotros estábamos como nunca: con los últimos partidos eliminatorios ganados y con un plantel estelar que incluye figuras actuando en clubes a nivel mundial. Y volados como estábamos, decidimos jugarle al ataque a los brasileros en nuestra cancha. En un dos por tres los brasileros nos hicieron retornar a la realidad. Nuestra estrategia había sido suicida.

A los pocos días, pese a enfrentar a un rival de menor enjundia, Colombia, nuestra estrategia fue mas cautelosa, sin regresar al juego arratonado de antaño. El juego y el resultado nos devolvieron la alegría y la esperanza. Desgraciadamente, mientras la irregularidad nos caracterice seguiremos presa de la inspiración nuestra o la de los rivales. Y la irregularidad solo la podremos superar el día que entendamos que los resultados, al menos en el mediano y largo plazo, son resultados de procesos, de esfuerzos persistentes, sostenidos.

septiembre 05, 2008

El fenómeno Obama

Las elecciones norteamericanas que se avecinan, como toda elección política, tendrán todo el glamour que los americanos querrán darle, que las circunstancias aconsejan y de momento se estima que la lucha será cerrada.
Todo esto aderezado con numerosos ingredientes, de entre los cuales destaca la osadía por llevar como su candidato a la presidencia es un negrito de Harvard con ascendencia africana en desmedro de Hillary. La respuesta del partido republicano no se hizo esperar: McCain designó a una joven mujer como su compañera de fórmula, ya sea para capturar la decepción de quienes no se convencen que Hillary ya no está en carrera, o para compensar la elevada edad de McCain, o para darle jovialidad y la consiguiente vitalidad a una candidatura que representa a un partido, el republicano, que arrastra el desgaste de 8 años de gobierno de Bush.

Si bien estas elecciones tienen lugar lejos de nuestras fronteras, ellas son importantes para nosotros por el peso que tiene Estados Unidos en el mundo. Lo que haga o deje de hacer su gobierno influye en nosotros. La crisis económica que vive el mundo, y nuestro país en particular, tiene su origen en problemas financieros que enfrenta. Querámoslo o no, lo que ocurre allá influye en nuestras vidas. La fortaleza o debilidad del dólar, incide en nuestras exportaciones/importaciones, y por ende en nuestro nivel de actividad económica.

Hoy Obama ya es el candidato oficial del partido demócrata, logrando lo que en un comienzo se veía como imposible: derrotar a Hillary y encarar las elecciones con un partido demócrata unido tras él a pesar de unas primarias que dejó heridas que recién están cicatrizándose. Con el slogan “Yes, we can” (“si, podemos”) a décadas de los sueños y asesinatos de Martin Luther King y John Kennedy, Obama resucita el entusiasmo de entonces por la vía de invitar a recuperar la fe y la capacidad para soñar y cambiar.

Sin embargo, difícilmente habrá cambios estructurales. A lo más cambios cosméticos para mantener incólume la esencia de un sistema que está siendo gobernado por las grandes corporaciones multinacionales. En esta perspectiva pudiésemos creer que nos da lo mismo quien sea el candidato elegido; sin embargo, a pesar de todo, no da lo mismo porque en los matices está la diferencia, y estos matices no son tan menores.

Si Obama osara desafiar las bases del poder que ostentan estas grandes empresas, lo más probable que corra el mismo trágico destino que los grandes soñadores que le han precedido: asesinado.

agosto 29, 2008

Con egresados de la Tarapacá

Hace unos dos meses tuve el privilegio de participar en un encuentro de camaradería con egresados/as de los años 90 de las carreras de Ingeniería en Computación (de ejecución y civil) de la Universidad de Tarapacá.

Fue un emocionante encuentro que tuvo lugar en Santiago, la capital del reino, en el que se reencontraron quienes no se veían por más de 15 años. De los profesores, tan solo dos pudieron estar presentes. Desfilaron recuerdos y anécdotas inolvidables que dieron cuenta de la existencia de una comunidad.

Estuvieron egresados que se han abierto paso en la selva santiaguina, que se fueron de Arica con el dolor del alma. La falta de oportunidades los llevó a emprender vuelo, a buscar nuevos horizontes. Son esforzados nortinos/as que vivieron sus mejores años en la ciudad de la eterna primavera donde muchos de ellos conocieron a quienes hoy son sus parejas. La alegría y la emoción del reencuentro llenaron la jornada. Algunos de ellos residen en el exterior.

No olvidan a su universidad, su alma mater, en la que se formaron y con la que quisieran tener una estrecha vinculación. Son todos hombres y mujeres de esfuerzo, personas solidarias entre sí, que se apoyan mutuamente. La mayoría ha triunfado tanto en su desarrollo personal como profesional. Irradian alegría, entusiasmo, fuerza, capacidad de trabajo. Algunos tienen sus propias empresas debiendo sortear diariamente los desafíos que los altos niveles de competitividad les plantean; otros trabajan en importantes empresas del sector informático. Por insertarse en un campo marcado por la innovación tecnológica, deben estar permanentemente estudiando y anticipándose a lo que viene. El que pestañea, pierde. Pero no han perdido: han demostrado ser fuertes y valientes: son nortinos.

En esta reunión acordaron agruparse, sumar fuerzas, crear un sitio web que los represente, que sea un espacio de apoyo mutuo, que les permita relacionarse con su universidad. La Universidad de Tarapacá también los necesita. Mal que mal, la tradición se construye piedra sobre piedra.

La semana pasada tuvo lugar una segunda reunión con tanto éxito como la anterior. Allí se presentó el sitio web que crearan, primer borrador de lo que aspiran lograr. Un espacio de unidad entre ellos y con su universidad. No cabe sino respaldar este magnífico esfuerzo que es un ejemplo para todos. En tiempos en los que las noticias tienden a mostrarnos un mundo apocalítico, es un placer destacar este hecho.

agosto 22, 2008

¿Qué perfiles deben tener nuestros alcaldes y concejales?

Se nos vienen encima las elecciones municipales y a la fecha desconozco los programas que están tras cada candidato. No se trata de pedir un detalle pormenorizado de lo que desearía realizar, sino de una simple carta de navegación de modo que el voto que cada uno de nosotros emita tenga algún fundamento, alguna base de sustentación.

En esta ocasión estaremos eligiendo alcaldes y concejales. El alcalde es la cabeza del poder ejecutivo comunal, esto es, el municipio, por lo que esperaría que su programa contenga las líneas gruesas de las realizaciones que aspira concretar al cabo de 4 años, con especificación de sus prioridades. De igual modo, dicho programa debiera señalar el estilo de gobierno que implementará.

Haciendo una analogía con lo que ocurre a nivel nacional, el alcalde sería equivalente al presidente del gobierno, pero a nivel comunal. Los concejales por su parte, serían equivalentes a los diputados en su rol fiscalizador, pero en el plano comunal, dado que el rol sería el de fiscalizar las actuaciones del alcalde.

Este enfoque puede variar dependiendo fuertemente de la personalidad del alcalde y de los concejales elegidos. En la práctica, en estas materias, es posible observar fuertes diferencias en los distintos municipios. En algunos impera un ambiente de concordia entre el alcalde y concejales, a punto tal que ellos en su conjunto parecieran conformar el gobierno comunal, en el que todos reman para un mismo lado. En otros municipios la relación entre el alcalde y los concejales se parece a la del perro y el gato. No escapará a la comprensión de los lectores que el clima de confianza recíproca y colaboración mutua es el que conduce a un período de mayor fertilidad realizadora que uno de crispación.

Lo expuesto no es incompatible con el rol fiscalizador que corresponde a los concejales. En efecto, fiscalizar implica estar atento a toda irregularidad o actuación por fuera de la legalidad con miras prevenirla o corregirla. N ningún caso la fiscalización debe emplearse como instrumento de obstrucción a iniciativas de bien común.

En tal sentido el ideal es que el alcalde sea un ejecutivo proactivo, que ve oportunidades antes que problemas; por el contrario, el concejal debe ser un objetor reactivo, con una mirada crítica que visualiza problemas en las oportunidades, con el fin de superarlos y no frustren el aprovechamiento de las oportunidades detectadas. El estilo lo impondrá el alcalde, por lo que deberán importar mucho las creencias y trayectorias de vida de cada candidato.

A quienes hayan creído en dictaduras y/o en su vida diaria se comporten con un talante autoritario les será difícil sustraerse al modelo impositivo; por el contrario, quienes crean y practiquen de verdad la democracia, tenderán a implantar un modelo participativo de trabajo en equipo.

agosto 14, 2008

No todo lo que brilla es oro

Por estos días tienen lugar las primeras olimpíadas organizadas por China. No olvidemos que hasta la segunda mitad del siglo pasado China se caracterizaba por ser un país atrasado, siendo parte del tercer mundo, con un bajo ingreso per cápita, con una población y actividad centrada en lo rural. Con un régimen político y económico bajo el férreo control del partido comunista y de su líder Mao Tse Tung, no pesaba mayormente en el concierto mundial, salvo por su numerosa población que daba lugar a la expresión “el peligro amarillo”.

Hoy es algo más que un país emergente. Desde que el partido comunista se dignó a abrir el sistema económico dejando, tímidamente, espacio a la iniciativa privada, pero manteniendo cerrado el sistema político, las cosas han ido cambiando de la mano de la famosa paciencia china y de un gran pragmatismo.

En estas olimpíadas estamos observando un despliegue de innovaciones tecnológicas son igual. El mejor ejemplo es el estadio en el que tuvo lugar la inauguración, que emula un nido de pájaros, con elementos constructivos reciclados, como la inauguración propiamente tal en el que fueron capaces de conjugar la realidad con la ficción: los fuegos artificiales que vimos en la televisión no era lo que vieron los que asistieron al estadio; la niñita que cantó no era la que cantó realmente.

Organizar un espectáculo de esta envergadura no es broma y los chinos están saliendo airosos. Imposible no admirar a jóvenes chinos uniformados con delantales con los nombres de los idiomas que hablaban para facilitar su localización por parte de los turistas. Bastaba que un turista chileno localizara a uno de estos chinitos con un delantal que incluyera el nombre “español” para que lo escogiera para que lo acompañara y facilitar su comunicación con el mundo chino. Si bien no hablaban un español perfecto eran capaces de traducirlo, y todo esto aprendido en tan solo 2 a 3 meses!!!! Mientras tanto, nosotros seguimos comulgando con ruedas de carreta.

Claro que no todo es maravilla. Como en todo régimen dictatorial que se precie, por los más diversos intersticios se visualiza el afán propagandístico y de manipulación de las autoridades. El mejor ejemplo es la gimnasia artística donde pudimos ver a niñitas chinas ganando medallas por la vía de realizar acrobacias automáticas ganadas en entrenamientos que presumo esclavizantes y alienantes. Niñitas extraídas de sus hogares a temprana edad para estar al servicio del Estado o de la Patria. Pobrecitas.