agosto 09, 2026

La llegada de la vejez

Mientras somos jóvenes, la vejez no es tema; en la adultez, solo para algunos, para los más precavidos. Y cuando llegamos a viejos, ya pasa a ser todo un tema por los más diversos motivos.

A esta altura de la vida se hace imperativo resistir una cierta propensión a adoptar conductas que no ayudan para nada a tener lo que podríamos llamar “una buena vejez”, o “una vejez sostenible” en términos de calidad de vida.

Una de ellas, es la propensión al aislamiento social y el abandono de las redes de apoyo (familiar, vecinal o social) para “no” molestar o por un sentimiento de independencia o autosuficiencia. Craso error, por cuanto no faltan las oportunidades por las cuales requeriremos apoyo, ya sea porque nos caemos, nos roban o estafan, o las nuevas tecnologías nos superan. El apoyo lo necesitamos todos, no solo nosotros, pero debemos reconocer que los viejos lo necesitamos más.

Otra, es la propensión a descuidar la salud física. A comer sin considerar su impacto en la salud. Comer bien, a lo largo de toda la vida, es parte importantísima de una buena salud, pero con mayor razón que antes por el simple hecho de que tenemos más edad. Esto implica realizarnos los controles y revisiones médicas periódicamente, sin esperar a sentirnos mal para recurrir a las consultas médicas. Junto con ello, caminar, realizar ejercicios físicos. No se trata de largas caminatas ni hacer ejercicios sin ton ni son, sino de pequeños ejercicios diarios para mantener el esqueleto.

Otra, es la propensión a desordenarnos, a dejar las cosas en cualquier parte, a dejar que los días pasen sin pena ni gloria aprovechando que ya no hay horarios ni una rutina laboral que cumplir. El ser humano, a toda edad, requiere de rutinas. No tenerlas, arriesga a conducirnos a la apatía, la dejación, al abandono, o derechamente, a la depresión. Nosotros mismos debemos imponernos una rutina para mantenernos vivos. No una rutina estricta que debemos cumplir escrupulosamente, sino una que nos sirva de guía, que no nos deje perdidos en el espacio. No es llegar y aprovechar para levantarnos a cualquier hora, comer a cualquier hora, asearnos cuando queramos, ni hacer lo que se nos dé la gana en forma permanente.

Por último, quienes llegamos a viejos en condiciones relativamente saludables -tanto en términos mentales, físicos, como económicos- debemos aprovechar de hacer aquello que siempre quisimos hacer y no pudimos por falta de tiempo. Ahora se puede leer, escribir, caminar, conversar, socializar, disfrutar la belleza que nos ofrece la naturaleza, viajar, resolver sudokus o crucigramas. 

En fin, para qué seguir cuando a esta altura de la vida se asume que debiéramos saber lo que nos hace bien y lo que nos hace mal. Aunque parezca mentira, la vejez puede llegar a ser la mejor etapa de nuestras vidas. Abrazo!

agosto 08, 2026

Mostrando la hilacha (parte 2 de 2)

En mi columna anterior (leer) di a conocer dos casos que muestran la hilacha de un gobierno que muchos no saben cómo calificar o encasillar. No es para menos, porque si uno coteja las maneras de ser y actuar de vociferadores sin pelos en la lengua de un Trump, de un Milei, de un Bukele, de un De La Espriella, con José Antonio Kast (JAK) no se ve relación alguna con ninguno de estos personajes. Al lado de ellos, JAK parece todo un caballero, un gentleman, caracterizado por la sobriedad en el vestuario, en las formas. Lo que los une, es lo que piensan, los objetivos que persiguen.

En esta ocasión me remitiré a un caso que delata en toda su profundidad la mirada de JAK y de quienes conforman su gobierno. La de castigar a quienes traen malas noticias, a quienes dicen cosas que no le gustan.

Este caso se relaciona con las operaciones que hace unos años se practicaron a Janet Morales, la esposa de Marcelo Araya, general director de Carabineros. Operaciones ejecutadas en el hospital institucional facturadas a Dirección de Previsión de Carabineros de Chile (DIPRECA) y pasando a llevar las listas de espera.

En principio se pensó que se había abierto un sumario administrativo en Carabineros, anunciado por el propio gobierno, para esclarecer el tipo de cirugías, si eran de carácter estético o reconstructivo. Anuncio efectuado por intermedio del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien llamó a esperar los resultados del sumario antes de adoptar cualquier resolución.

Las cirugías practicadas en su momento a Janet Morales, fueron una blefaroplastia, una rinoplastia, una abdominoplastia y la corrección de la cicatriz de esta última. Movido por la curiosidad, al desconocer estas cirugías quise saber en qué consisten.

La blefaroplastia es una cirugía plástica de los párpados destinada a quitar exceso de piel, bolsas de grasa y arrugas en párpados superiores e inferiores. Esta operación te permite una cara más descansada y mirada más joven. Puede ser cubierta por Isapre o Fonasa cuando su función es evitar que el párpado superior caiga tanto que tape la visión.

La rinoplastia es una cirugía de nariz para cambiar su forma, tamaño, punta, dorso, o para corregir problemas respiratorios como los que ocasiona una desviación de tabique.

La abdominoplastia es una cirugía plástica del abdomen, llamada también "lifting de abdomen" destinada a quitar exceso de piel, sobre todo después de embarazos o de bajar mucho de peso. También se realiza para sacar grasa localizada que no se va con dieta ni ejercicio. Su objetivo es obtener un abdomen más plano, firme y una cintura más marcada.

Todo apunta a que estamos frente a operaciones estéticas que nada tiene que ver con la razón de ser del hospital de Carabineros. Para estos efectos importa preguntarse cuál es el objetivo de este hospital que se asume institucional, cerrado, que no atiende público general como lo hace un hospital del sistema público.

Y nos encontramos con que su objetivo es brindar atención de salud integral al personal de Carabineros de Chile y a su grupo familiar. Esto incluye al personal activo (oficiales, suboficiales, carabineros, alumnos de las escuelas), al personal en retiro, a cargas familiares (cónyuges e hijos), así como a viudas y huérfanos de carabineros fallecidos.

Respecto de las principales funciones del hospital de Carabineros, son proveer: a) atención médica general y especializada (urgencia, hospitalización, consultas, pabellones); b) atención médica laboral y traumatológica, con foco en lesiones en acto de servicio; y c) evaluaciones médicas para ingreso, ascensos y licencias.

La verdad es que, si nos atenemos a lo descrito, da lo mismo si las cirugías practicadas son estéticas, reconstructivas o de cualquier otra índole. Ello, por ser la cónyuge de un carabinero, más allá de que sea un alto oficial y del reproche ético que se pueda hacer porque se asume que este hospital no está para que uno se ande sacando rollos ni arreglando la cara para verse mejor. Hay recursos públicos comprometidos de por medio.

Por tanto, de haber un sumario administrativo por estas operaciones, siento que está condenado al fracaso porque legalmente nada indica que no se pueden hacer, salvo razones éticas. Donde sí el sumario podría tener un resultado negativo para el general director de Carabineros es si se pasaron a llevar listas de espera existentes. Pero bien sabemos lo difícil que es decir que no, que debe esperar, cuando la petición viene de la esposa del más alto mandamás de una institución.

El punto es que ahora nos venimos a enterar que el sumario abierto por el gobierno no es por eventuales cirugías para arreglarse la pinta, sino que porque nos enteramos. Esto es, se abre la investigación para saber quiénes fueron los patos malos, los infiltrados que pasaron la información a los medios de comunicación, cómo y con qué propósito lo hicieron. El acento está puesto en “una eventual vulneración de deberes de reserva, confidencialidad y protección de datos sensibles contenidos en registros clínicos y administrativos” como lo señala el medio de comunicación digital El Mostrador.

En síntesis, el gobierno hace la vista gorda ante eventuales actos irregulares, incumplimientos de protocolos o abusos de autoridad, y pone el foco en quienes hacen la denuncia.

agosto 06, 2026

Mostrando la hilacha (parte 1 de 2)

Dos hechos dan cuenta de que no solo en la capital del Reino se cuecen habas, sino que también en regiones. Ambos, en regiones donde he tenido el privilegio y gusto de vivir: en la región del Maule y en la de Arica. Ambos hechos tienen una connotación ideológica claramente identificable.

En esta oportunidad abordaré el caso de la región del Maule que tiene relación con la cancelación, a última hora, de la presentación del libro titulado  “Auschwitz, Colonia Dignidad y más …” del periodista y escritor Gabriel Rodríguez. Presentación que estaba programada para el pasado sábado 1 de este mes a las 11:00 horas en el Museo O'Higginiano y de Bellas Artes de Talca. La notificación de la suspensión se efectuó a última hora (en torno a las 17:30 horas) del día anterior (viernes 31 de julio).

La suspensión es atribuida a una orden directa de Pablo Amaro Valenzuela, Secretario Regional Ministerial (SEREMI) de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región del Maule. Según Pablo, la presentación del libro no se debería a su contenido, sino que a una «descoordinación» interna o de gestión, y que sería reprogramada para otra fecha. Esto es, razones administrativas explicarían la decisión.

¿Quién es Pablo? Es periodista chileno, cercano o militante de la UDI, que prestó servicios a honorarios en la municipalidad de Villa Alegre durante 2024 para un Programa de la Juventud y otro de Gestión Comunicacional. En ese año Contraloría instruyó un sumario administrativo para establecer eventuales responsabilidades por pagos sin respaldos en el Programa para la Juventud, y por informes genéricos en el Programa de Gestión Comunicacional. Hasta la fecha se desconoce el resultado de este sumario. Además, Pablo ha sido concejal en la comuna de San Clemente.

Con los antecedentes expuestos, la explicación dada por Pablo es todo un clásico y se enmarca dentro del esquema de que todo lo que se ve no es como parece y donde por esas cosas de la vida no se alcanzó a avisar con tiempo y que nada tiene que ver con lo que el autor denuncia en el libro.

Desgraciadamente es imposible no asociar la suspensión a una censura y una obstrucción a la libertad de expresión como se ha denunciado, dado que quien hoy nos gobierna, José Antonio Kast (JAK), es un admirador confeso del innombrable, al igual que el núcleo duro de quienes le apoyan, para quienes la libertad de expresión es una piedra en el zapato.

Mal que mal, en el libro se hace alusión a las violaciones masivas a los DDHH, a la violencia estatal, a la memoria histórica, y a los crímenes que tuvieron lugar en Colonia Dignidad en tiempos del innombrable. Actividades que se cotejan con las que tuvieron lugar en los campos de concentración de la Alemania nazi en particular, en Auschwitz. El libro destaca que tanto Colonia Dignidad como los campos de concentración nazi eran espacios cerrados destinados a anular la condición humana mediante la práctica de la represión, tortura y el trabajo forzado con la complicidad del poder estatal y sus cómplices pasivos nacionales.

Por último, el libro invita a reflexionar en torno a la necesidad de preservar la verdad frente al negacionismo y los intentos por silenciar las atrocidades cometidas en un tiempo no tan remoto.

“Casualmente”, por estos días el gobierno de JAK, por medio del Programa de DDHH, ha resuelto dejar de alegar en 20 casos en los que era querellante en contra de exagentes de la dictadura, de un total de 23. Esto implica dejar de perseguir a personas condenadas por violaciones a los DDHH.

¿Será pura casualidad que ambas decisiones -la de suspender la presentación del libro y la de dejar de alegar contra violadores de DDHH-tengan alguna relación entre sí? Por la boca muere el pez.

agosto 05, 2026

Crisis migratoria en Ceuta (parte 2 de 2)

Lo ocurrido, y sigue ocurriendo en Ceuta, debe invitarnos a reflexionar para ver qué nos dice más allá de la inmigración propiamente tal. Para ello retomaré las interrogantes que formulé en mi columna anterior(leer) y cuyas respuestas soslayé, o respondí oblicuamente.

¿Qué gatilló esta estampida? ¿Por qué ahora y no antes? ¿Qué pasó?

Normalmente en esta época se incrementan los ingresos ilegales favorecidos por condiciones climáticas, y en esta ocasión alentados por la vista gorda hecha por el gobierno marroquí y la difusión de la consigna de que la frontera estaba abierta.

¿Quién responde por lo ocurrido y las muertes de un centenar de jóvenes?

La triste realidad es que al final del día, nadie se va a hacer responsable de lo ocurrido. Nos iremos de diretes en diretes. Las familias de quienes perdieron a sus hijos, los llorarán en silencio mientras los responsables de quienes los alentaron a dar el salto permanecerán en la penumbra.

¿Qué monos pintan el rey de Marruecos, Trump y Netanyahu en todo esto?

La actuación del rey de Marruecos puede explicarse por motivos de política interna, utilizando la presión migratoria como arma política. ¿Por qué ahora? Aprovechando el verano y un gobierno español concentrado en contener los devastadores incendios desatados en esos días. A esta complicación habría que agregar los embrollos judiciales que afectan a personeros del entorno familiar y político de Pedro Sánchez.

No se puede descartar que el rey marroquí también haya actuado a instancias de Trump y Netanyahu. No olvidemos que Trump tiene desde hace rato en su mira a Sánchez por negarse al uso de las bases estadounidenses en tierra ibérica por parte de su aviación con destino a la guerra en Irán. Y porque el gobierno español no le soba el lomo, simbolizado en la expresión “NO a la guerra” que ha estado impulsando. Y Netanyahu también tiene cuentas pendientes con el gobierno español por su postura en contra de la guerra en Gaza y a favor de la política de dos estados, israelí y palestino.

¿Qué mar de fondo hay tras esta invasión que nos pilló a todos volando bajo?

Tras todo fenómeno migratorio está la búsqueda de una mejor vida. Uno escapa de ambientes hostiles, de hambrunas, de persecuciones, de falta de trabajo, de condiciones climáticas adversas.

Las condiciones en que se encuentra el continente africano, en relación a Europa, y su proximidad geográfica, son tales que invitan a emigrar. No hay por donde perderse. A esto debemos agregar la responsabilidad que le incumbe a Europa en el desfonde africano. Gran parte de África, por no decir todo el continente africano, fue devastado por países europeos.

En síntesis, el mar de fondo tras todo fenómeno migratorio hay una flagrante desigualdad de condiciones de vida, de oportunidades, de recursos.

No estamos hablando de la desigualdad natural, propia de la naturaleza humana, que emana de la diversidad de talentos, esfuerzos y preferencias de las personas.

Estamos hablando de la desigualdad profunda que nace de los abusos de poder, de posiciones privilegiadas, de las estafas, de la corrupción. Mientras exista esta flagrante desigualdad, inevitablemente persistirán flujos migratorios significativos.

agosto 04, 2026

Crisis migratoria en Ceuta (parte 1 de 2)

No sé si estamos enfrentando más o menos crisis migratorias que en otros períodos de la historia de la humanidad, pero lo que sí se está poniendo de manifiesto es que vivimos en una suerte de crisis perpetua. De una u otra índole. Si no es migratoria es climática, política, o militar.

Quizás sea porque hoy vivimos tiempos de inmediatez, nos enteramos al minuto de todo. La información ya no gotea, sino que es una avalancha en la que debemos separar la paja del grano, la mentira de la verdad. Son tiempos inauditos los que nos están tocando vivir. Difícilmente lo que ocurre nos puede ser ajeno mientras las imágenes y los sonidos nos dan cuenta de lo que ocurre. Y la famosa inteligencia artificial ya ha metido su cuchara creando imágenes y sonidos falsas haciéndolas pasar por verdaderas. En España hay un programa llamado Todo es Mentira que ilustra el estado en que nos encontramos.

En este escenario, de la noche a la mañana, una ciudad española de menos de 100 mil habitantes, localizada al norte de África, rodeada de territorio marroquí, Ceuta, se vio invadida por una corriente migratoria conformada por más de 60 mil niños y jóvenes marroquíes. ¿Qué gatilló esta estampida? ¿Por qué ahora y no antes? ¿Qué pasó? Los habitantes de Ceuta se sintieron asaltados.

Y a las pocas horas, casi todos volvieron a Marruecos. Como para pensar que acá hay gato encerrado. Todo se infla y desinfla. Tiempos en los que todo se ha vuelto efímero. Poco antes incendios descomunales, alentados por los calores y vientos imperantes, arrasaron miles de hectáreas, incluyendo poblados, cuya extinción se veía imposible. Pero lo imposible se volvió posible, y a otra cosa mariposa.

Se afirma, que la política inmigratoria española es la que habría facilitado la invasión. La evidencia dice otra cosa. Entre los años 2021 y 2026 los mayores ingresos irregulares se produjeron a través de Italia (sobre los 470 mil), seguidos por los Balcanes occidentales (sobre los 340 mil) y Grecia (casi 260 mil). A España ingresaron menos de 240 mil en el mismo período. Desgraciadamente, propalar mentiras pareciera estar a la orden del día en no pocos.

Al gobierno de España, encabezado por Pedro Sánchez, concentrado en abatir los incendios, la crisis migratoria lo descolocó. No se lo esperaba. Dicen que todo partió por un bulo, que la corte suprema había dado carta blanca para ingresar por mar a España. Mentira multiplicada como reguero de pólvora por las redes sociales. Desde los sectores opositores, la derecha y la ultraderecha, tanto española como europea, afirman que se debe a la existencia de una política migratoria y una legislación muy generosa hacia los inmigrantes. Los datos del apartado anterior lo desmienten.

Nada nuevo bajo el sol. Los mismos argumentos se trasladan de un país a otro. Olvidan que las causas de fondo de toda migración son más complejas. Olvidan que nadie deja su tierra por gusto, por placer. Olvidan que tras toda migración hay una tragedia de la que se busca escapar. Olvidan, o quieren olvidar, malintencionadamente o no, que tras toda migración hay mafias que buscan explotar la precariedad en que se encuentran los migrantes. Olvidan la responsabilidad que le cabe al Reino de Marruecos por inhibirse y hacerse el loco, por intereses políticos subalternos.

Cuesta creer que no haya mano mora tras esta invasión. Cuesta creer que esto no haya sido organizado con premeditación. Cuesta creer que Trump y Netanyahu no se hayan sobado las manos celebrando este asalto en venganza por la postura de España frente a la guerra en Gaza e Irán. Cuesta creer la reacción del gobierno de Meloni solicitando la expulsión de España del espacio Schengen, así como la de otros países europeos que no estuvieron a la altura de las circunstancias.

Por lo expuesto, asombra que esta tragedia se haya podido desactivar pacíficamente, por parte del gobierno español, mediante una respuesta humanitaria, empática, con pleno respeto a los DDHH, al derecho internacional y la legislación vigente.

Las preguntas cuyas respuestas siguen quedando en el tintero son ¿quién responde por lo ocurrido y las muertes de un centenar de jóvenes? ¿qué mar de fondo hay tras esta invasión que nos pilló a todos volando bajo? ¿qué monos pintan el rey de Marruecos, Trump y Netanyahu en todo esto?

En la segunda parte intentaré responder las preguntas planteadas.

agosto 01, 2026

La famosa curva de Laffer

Llegó a Chile, Arthur Laffer, invitado por Res Pública e Ideas Republicanas, dos think tank de derecha. Llegó para dar un ciclo de conferencias en la Universidad del Desarrollo y traernos la buena nueva de las bondades que traen los recortes de impuestos. Su visita se enmarca dentro de lo que dentro de la ultraderecha se la llamado la gran batalla cultural en que están empeñados para combatir a los zurdos, al zurderío.

Entrevistado por The Mercury Times sostuvo que, en referencia a la mega reforma en trámite legislativo “Ahora creo que Chile ha retomado el rumbo”. Esto es, viene a decirnos que estaríamos haciendo bien las cosas.

Pero ¿quién es Arthur Laffer? Es un economista estadounidense conocido por darle nombre a un gráfico donde se relaciona la tasa de impuestos con la recaudación fiscal. La famosa curva de Laffer escrita en una servilleta. Digo famosa porque nació en diciembre de 1974, en una reunión en el restaurante del Washington Hotel con altos personeros del gobierno de Gerald Ford, cuando se le pidió que explicara su tesis de que subiendo mucho los impuestos no necesariamente aumenta la recaudación del Estado. Para explicarlo Laffer agarró una servilleta que tenía a mano y dibujó la curva en ella, la que ilustra el inicio de esta columna.

Laffer, en la década de los 80, fue asesor económico de la administración del presidente Ronald Reagan e influyó fuertemente en los recortes fiscales implementados en esos tiempos. Recortes implementados tanto en EEUU como en la Inglaterra de Margaret Thatcher, y que ahora están reverdeciendo en manos de Trump y sus boys. Acá ya tenemos una pista de porqué se le trajo. Para respaldar la mega reforma de la dupla Kast-Quiroz.

Pero ¿qué nos dice la curva de Laffer? En simple, si la tasa de impuestos es 0, el Estado no recauda nada. Sin impuestos el Estado no existiría, el sueño de no pocos libertarios o iliberales. En el otro extremo, si el impuesto es 100, esto es, del 100%, tampoco recaudaría un solo peso por el simple hecho de que nadie produciría bien o servicio alguno. Esto último, porque nadie emprendería un negocio para que todos sus ingresos se los lleve el Estado.

Entre medio de estos dos valores (0 y 100) está la curva de Laffer, representación gráfica que se caracteriza por ilustrar el crecimiento de recaudación por parte del Estado a medida que aumenta la tasa impositiva. Esto se reconoce como tal hasta cierto valor. Pasado dicho valor de la tasa impositiva, la recaudación fiscal empieza a decrecer hasta llegar a 0 cuando la tasa pasa a ser del 100%.

La madre del cordero reside en identificar el punto óptimo, esto es, el valor óptimo de la tasa impositiva, en el que se maximiza la recaudación estatal.

Si se nos pasa la mano, esto es, aplicamos una tasa impositiva mayor corremos el riesgo de disminuir el nivel de actividad económica y de alentar el fraude fiscal, con lo que en vez de recaudar más terminamos recaudando menos. Como quien dice, fuimos por lana y salimos trasquilados.  

Si, por el contrario, aplicamos una tasa impositiva menor al punto óptimo, habiendo espacio para subirla sin afectar la actividad económica ni estimular el fraude impositivo, corremos el riesgo de déficit fiscal y/o de disponer de un Estado sin la capacidad para proveer los bienes/servicios que se le exigen.

En resumen, ni tanto ni tan poco. Unos empujan hacia abajo, otros hacia arriba. Y el tema se complica si nos adentramos en la estructura de la tasa impositiva y a quienes afecta, quienes se benefician y/o perjudican con un valor u otro.

La tesis que sostienen quienes promueven la baja de impuestos es que los recortes se pagan solos dado que generarían crecimiento económico, y éste una mayor recaudación impositiva que compensa la baja de impuestos. O sea, la tesis de que los recortes se pagan solos y con creces.

Una tesis sin evidencias empíricas. En la práctica, lo que se ha visto al final del día, es que los recortes terminan en déficit fiscal. Efectivamente tiende a generar crecimiento, pero un crecimiento insuficiente para evitar el déficit fiscal.

julio 25, 2026

Uruguay: un fracaso mundialista

Foto de Nikolai Kolosov en Unsplash

La contratación de Bielsa como entrenador de la selección uruguaya tuvo un propósito claro. No solo clasificar para el mundial que acaba de finalizar, sino que para estar al menos dentro de los 4 primeros. Y transformar al futbol uruguayo. Es claro que, si éste era el propósito, el fracaso fue mayúsculo. Y así se siente. No es para menos. Si bien clasificamos para llegar al mundial, no logramos pasar la primera ronda quedando ni siquiera dentro de los mejores terceros. Y no transformó nada. Pero no solo por eso fracasamos. Fracasamos porque al final del día tan solo quedaron resquemores, diatribas, desencuentros, malestares.

Es imperativo preguntarnos ¿qué pasó? ¿en qué fallamos? Las respuestas serán múltiples dependiendo del cristal con que lo miremos, pero aún así, haré un ejercicio muy personal. Mal que mal me hice expectativas de que podríamos llegar lejos con él.

No soy de los que cree que nos fue mal porque es argentino. Eso constituye un chauvinismo que desconozco en los uruguayos. Tampoco soy de los que creen que Bielsa nunca ha ganado nada, o porque habla sin mirar de frente.

A Bielsa no se le contrató por ser argentino, ni por ganar copas, ni por ser de fácil trato, ni por simpático. Se le contrató porque su convicción, su filosofía de juego, era lo que se aspiraba para la selección uruguaya. Se le contrató para abandonar el juego defensivo, del contrataque, de esperar el error adversario. Se le contrató para tener un Uruguay ganador, disciplinado, profesional, dominador, en cancha rival, al ataque, donde todos atacan y todos defienden.  Y sus primeros partidos por las eliminatorias deslumbraron.

Bielsa estaba en su salsa, feliz en Uruguay. Él mismo sentía que su forma de ver el futbol, como un juego, en el que lo que importa es la búsqueda del gol era compatible con la personalidad de los uruguayos. Él mismo debe haber pensado que la simbiosis entre lo que él buscaba y los atributos de los uruguayos, calzaba totalmente. Creo que en ninguna otra parte del mundo podía sentirse más cómodo.

A Bielsa me tocó verlo cuando estuvo dirigiendo la selección chilena. Curiosamente, en Chile se le quiere. Logró sacar trote a los jugadores, levantar la autoestima a los jugadores. Logró cambiar el juego defensivo habitualmente temeroso donde lo que más importaba era no perder, o perder por lo menos posible.

El público chileno vió por primera vez un equipo que no entraba a defenderse, sino que al ataque, no importando a quien se tenía al frente. Se podía estar ganando por un gol y no por ello se retrocedían las líneas. El pressing era permanente, persistente. Y los jugadores respondieron. No salieron campeones ni mucho menos, pero marcaron una época. Impuso un estilo de juego ofensivo que trascendió a su presencia.

En Chile lo que Bielsa veía como errores en el juego, se asumían como tales para corregirse, ya sea por parte de los propios jugadores como desde los medios de comunicación. En Uruguay, no. Lo que él veía como errores no se aceptaban como tales, ni por jugadores ni por nadie, excepto los bielsistas.

En Uruguay, no sé en qué minuto, algo se volvió tóxico y todo apunta a que pasó sin pena ni gloria. Que los conflictos de camarín y sus obsesiones le pasaron la cuenta.

A Bielsa no hay que evaluarlo tan solo por las copas ganadas, porque si fuera por eso, no se le contrata. Se le contrató porque allí donde ha estado deja huella, deja una impronta, una manera de jugar, más allá de si por esa vía se gana o se pierde. La dejó en Chile, la dejó en España, en Francia, en Inglaterra. El punto es que acá no parece haber dejado nada, excepto, que haya dejado a todo el mundo viendo estrellas, marcando ocupado, forzándonos a preguntarnos ¿qué pasó?

Ojalá esta experiencia sirva para sacar las lecciones del caso. Imputar toda la responsabilidad del fracaso a Bielsa, creo que es un error. La tiene y mucha, pero eso no habilita para que otros, que tienen tanta o más responsabilidad, se laven las manos.

Si no hacemos este ejercicio de sacar las lecciones correspondientes de este nuevo fracaso, seguiremos de tumbo en tumbo.

 

julio 24, 2026

Seguiremos haciéndonos los locos

Foto de Kelly Sikkema en Unsplash        

Una columna anterior titulada Chile se descose (leer), abordé la tragedia que periódicamente nos afecta, el sistema frontal. Lo hice reproduciendo un texto titulado Llueve que se cree fue escrito por Pedro Lemebel.

Al término de la columna pregunté ¿Qué nos dice todo esto? Para responder esta interrogante haré alusión a lo que nos dicen algunos expertos en esta temática. Me apoyaré en Marcelo Lagos, Geógrafo especialista en procesos naturales extremos y gestión de riesgo de desastres, académico de la UC; y en Roberto Pizarro, Ingeniero Forestal, Doctor en Hidrología, director de la Cátedra UNESCO en Hidrología de Superficie y académico de las Universidades de Chile y de Talca.

1. Chile no está preparado para abordar aluviones, desbordes, inundaciones, frente a las cuales nuestra vulnerabilidad es crítica. Estamos mucho más preparados para enfrentar terremotos que inundaciones. Nuestras políticas, acciones, leyes y normativas son extremadamente severas en materia de construcción para responder ante emergencias sísmicas, no así ante emergencias hidrológicas. Incluso más, muchas veces se reprocha la existencia de normativas impulsadas por expertos para construir en terrenos potencialmente inundables. Esto da cuenta de un alto nivel de conciencia sísmica, y un bajo nivel de conciencia hidrológica.

2. Las emergencias han dejado de ser tales desde el momento que se producen frecuentemente. Se han invertido los papeles: ahora la emergencia es que no pase nada porque lo común es que pase algo. Lo excepcional dejó de serlo para pasar a ser lo habitual. Ahora, lo habitual es que pase algo. Los eventos extremos, como son lluvias intensas en poco tiempo, dejaron de ser anomalías para pasar a ser recurrentes, siendo ahora la nueva normalidad.

3. Muchos están viviendo allí donde no existe la infraestructura adecuada de drenaje y mitigación, o en zonas de riesgo como son los cauces naturales de ríos y las quebradas. Por tanto, son los primeros damnificados, y por esas cosas del “destino”, son los más pobres. Acá se denota la ausencia de una planificación urbana, u ordenamiento territorial, que tome en cuenta estas emergencias que llegaron para quedarse.

4. La naturaleza parece tener razones que el ser humano no entiende. No es llegar y doblarle la mano a la naturaleza. Pizarro nos dice que la naturaleza nos recuerda que es dueña del territorio, que los cauces de ríos, humedales, dunas y quebradas tienen memoria hidráulica. Basta que llueva mucho para que el agua busque recuperar el espacio que el ser humano le ha usurpado. Así de simple.

3. Recordando la obra de Benjamín Subercaseaux (Chile o una loca geografía), Chile es una larga y delgada franja territorial situada entre la majestuosa cordillera de los Andes y el océano Pacifico, con una pendiente de miedo. Por tanto, cuando se producen fuertes lluvias, ellas dan origen a vertiginosas caídas de agua desde las alturas que suelen arrasar con todo lo que encuentren en su camino. Lechos de ríos que habitualmente están secos y de donde se han extraído. Legal o ilegalmente áridos, pasan a convertirse en trampas mortales.

Así como hay una polarización política, también estamos teniendo una polarización climática, pasando de sequías a inundaciones y viceversa. Una realidad que habría llegado para quedarse.

Con lo escrito espero haber dado respuesta a la pregunta que formulé en su momento (¿qué nos dice esto?) y que nos lleva a la pregunta ¿qué hacer? A partir de lo que nos dicen los expertos podemos resumir en que necesitamos dejar de mirar al techo y:

a) Tomar conciencia de una realidad que llegó para quedarse, forzándonos a adoptar políticas y acciones preventivas, tal como lo hacemos en el ámbito sísmico;

b) Gestionar adecuadamente las cuencas hidrográficas, esto es, reforestar, proteger los suelos contra la erosión y diseñar obras de conservación de aguas y suelos en las partes altas y medias de la cuenca para frenar el impacto en las zonas bajas;

c) Planificar el uso de suelos urbanos de manera que reduzcan el impacto destructivo de las lluvias extremas en el país;

d) Implementar una infraestructura de drenaje pluvial dimensionada para eventos extremos o continuos; y

e) Liberar las vías naturales de escurrimiento o quebradas que se reactivan históricamente ante eventos extremos y que tienden a ser ocupados ilegalmente.

¿Seremos capaces de hacerlo? O ¿seguiremos haciéndonos los lesos?

julio 23, 2026

Chile se descose

Foto de Yara Kinds en Unsplash

En Chile, un escrito anónimo, titulado LLUEVE, recorre las redes sociales que se atribuye a Pedro Lemebel y que se ha publicado en Ojo de Loca. En este escrito da cuenta de las miserias que las lluvias revelan y que no queremos ver. 

Afirma que llueve y Chile se descose. No de golpe, no de una vez. Primero aparecen las goteras. Después las filtraciones. Luego el techo que cruje. Después la grieta en la ampliación construida con sacrificio, zinc reciclado y dos maestros que cobraron en cerveza. Y finalmente aparece algún periodista a mostrar "el Chile real". Porque en Chile una tragedia no está completa hasta que un periodista empapado la relata frente a una cámara.

Prosigue afirmando que el invierno chileno tiene algo de ritual. Todos los años ocurre exactamente lo mismo. Todos los años las autoridades se declaran preparadas. Todos los años los meteorólogos anuncian sistemas frontales como si estuvieran relatando el desembarco de Normandía. Todos los años las municipalidades aseguran que existe un plan de contingencia. Y todos los años el agua encuentra la forma de demostrar que no existe ninguno.

Porque basta que llueva dos días seguidos para descubrir que el progreso nacional está sostenido con silicona, buena voluntad y declaraciones de prensa.

Los canales se desbordan. Los cerros se deslizan. Las quebradas recuerdan que siguen ahí. Los árboles se caen. La luz desaparece. Las calles se convierten en ríos. Y las casas quedan colgando de la tierra como dientes flojos.

Entonces llegan las autoridades. Siempre después. Nunca antes. Porque en este país la prevención es una especie de leyenda urbana. Algo que todos mencionan pero que nadie ha visto jamás.

Las familias llaman durante años denunciando grietas. Informan que el terreno se está hundiendo. Que el canal se sale cada invierno. Que el muro está cediendo. Y la respuesta suele ser la misma: "Vamos a evaluar." "Vamos a revisar." "Vamos a monitorear." Hasta que la casa finalmente se cae.

Ahí sí. Ahí aparecen la ayuda. Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación. Como si el desastre fuera un requisito administrativo. Mientras tanto, en las poblaciones, la lluvia no tiene nada de romántica.

La lluvia cuesta plata. Cuesta parafina. Cuesta gas. Cuesta leña. Cuesta remedios. Cuesta ropa seca. Cuesta días de trabajo. Cuesta enfermedades. Cuesta salud mental.

La gente no está viendo caer la lluvia desde una cabaña escandinava decorada para Instagram. La está viendo entrar por debajo de la puerta. La está viendo avanzar por el patio. La está viendo acercarse a los enchufes. La está viendo mojar los cuadernos de los cabros. La está viendo transformarse en humedad que después habrá que raspar durante meses.

Pero el Chile publicitario insiste en otra imagen. La del café caliente. La manta. La película. La chimenea. La ventana empañada. La pareja abrazada mirando Netflix, mientras la lluvia golpea suavemente los vidrios.

Una fantasía neoliberal. Una fantasía que tiene su precio. Porque para millones de personas el invierno no es una experiencia estética. Es una amenaza palpable.

Y mientras los más pobres calculan cuánta parafina queda para llegar a fin de mes, el temporal se transforma en espectáculo. Porque en Chile todo termina transformándose en espectáculo.

Incluso el agua. Sobre todo el agua. Los meteorólogos se convierten en celebridades. Los mapas adquieren relevancia política. Los radares meteorológicos parecen instrumentos militares. Y los matinales despliegan reporteros por todo el territorio nacional como si estuvieran cubriendo una invasión extraterrestre. Ahí están. Empapados. Azotados por el viento. Con la parka inflada como vela de embarcación. Gritando mientras la lluvia les golpea la cara. Tratando de explicarnos que está lloviendo. Como si el agua no fuera suficientemente convincente por sí sola.

Mientras tanto los conductores observan desde estudios perfectamente climatizados. Indignados. Conmovidos. Alarmados. A veces incluso furiosos.

Y no deja de tener algo profundamente chileno esa imagen. Un periodista siendo golpeado por el temporal para demostrar que el temporal golpea. Un corresponsal peleando cuerpo a cuerpo con una ráfaga para explicarnos que hay viento. Una señora relatando entre lágrimas que perdió el techo. Un poblado que nadie mencionó durante veinte años convirtiéndose en noticia durante cuarenta minutos.

Porque al letrero de Los Vilos se le voló la V y ahora se llama "Los ilos". Y a los días desaparecen todos nuevamente del mapa. Hasta el próximo desastre. Porque la tragedia también tiene calendario televisivo. Dura exactamente lo que dura el rating. Y el morbo es el padre del rating. Se termina el morbo y volvemos a la programación habitual.

Y de pronto vimos a un país entero entrar en estado de alerta. P rque esa es quizás la palabra que mejor define al invierno chileno. Alerta. Siempre alerta. Alerta temprana. Alerta preventiva. Alerta amarilla. Alerta roja. Alerta meteorológica. Alerta por marejadas. Alerta por remociones en masa. Alerta por viento. Alerta por lluvia. Alerta por frío.

Vivimos permanentemente anunciando la catástrofe que viene. Porque sabemos que viene. No sabemos cuándo. No sabemos dónde. Pero sabemos que viene.

Y también sabemos que después pasará. Como pasa todo. Saldrá el sol. La humedad empezará a retirarse. Las noticias buscarán otro espectáculo. Los periodistas volverán al estudio. Los meteorólogos perderán protagonismo. Las autoridades declararán que aprendieron lecciones.

Y las familias volverán a esperar el próximo invierno. Porque el próximo invierno llegará. Y volverá a mostrar exactamente las mismas grietas. Las mismas desigualdades. Las mismas casas colgando. Las mismas calles sin luz. Los mismos canales desbordados. Los mismos discursos. Las mismas promesas.

Porque la lluvia tiene una virtud que ningún gobierno ha conseguido derrotar: Dice la verdad. Cada invierno cae del cielo para recordarnos dónde están las costuras del país.

Y entonces la cordillera aparece blanca. Vestida de novia. Radiante. Perfecta. Decorando el paisaje para las postales. Mientras abajo, mucho más abajo, alguien sigue poniendo baldes en el living para que no se le llueva la casa.

Y quizás esa sea la imagen más exacta de Chile. La belleza arriba. La emergencia abajo. Y el agua, como siempre, encargándose de unir ambas cosas. Sin respeto también.

Lo descrito es un retrato de Chile, pero que por desgracia se hace extensivo a muchos otros países. Una y otra vez. Y así seguimos.

En invierno son las lluvias las que nos descosen; en verano, son los incendios. Pero ojo que esto no es exclusivo de Chile. Es extensivo a muchos países. A modo de ejemplo, hoy España está siendo azotada por incendios de marca mayor.

¿Qué nos dice todo esto? A ver si en otra ocasión vemos qué no hacemos y debemos hacer..

Fuente: 

://www.facebook.com/Acunadiputadoxd8/posts/llueve-y-chile-se-descose-no-de-golpeno-de-una-sola-vez-la-lluvia-tiene-modales-/10242934959370715/ 

IIE la rompe … (parte 15)

A poco andar de la creación de la carrera de Ingeniería Informática Empresarial (IIE), aprovechando que una de las asignaturas bajo mi responsabilidad era Modelamiento de Negocios, les pedí a los alumnos del curso, que levantaran el modelo de escuela IIE tal cual lo veían. Para ello ocupamos el modelo de Osterwalder que consta de 9 componentes. 

Importa destacar que uno de los alumnos de la carrera fue quien me dio a conocer la existencia de este modelo específico que permite levantar un modelo con cierta facilidad a partir de un enfoque participativo.

El resultado, luego de sucesivas presentaciones y ajustes por parte de distintos grupos de alumnos, lo que emergió fue un modelo de escuela caracterizado por:

Una propuesta de valor centrada en la formación de profesionales capaces de innovar dentro de las organizaciones en que se desempeñen en base a las Tics sobre la base del desarrollo de competencias mediante un temprano acercamiento al ambiente laboral.

Asumimos como segmentos de alumnos a los egresados de enseñanza media, provenientes de colegios municipales o particulares subvencionados de las regiones VI y VII región del Maule, interesados en la aplicación de Tics en las empresas.

Respecto de las relaciones con los potenciales alumnos se ofrecía como atractivo el ingreso a una universidad pública regional pujante, con una sólida infraestructura física y amplios espacios para la convivencia estudiantil y prestación de servicios de apoyo (salud, psicológicos, bibliotecarios, gastronómicos), además de la implementación de un Programa de Apoyo y Seguimiento a Alumnos en Riesgo (PASAR).

Como canales de distribución y comunicación anualmente se realizan, por parte de los profesores de la escuela, charlas a alumnos de 3ro y 4to año de enseñanza media en establecimientos de las VI y VII regiones, una feria pública de posters en que los alumnos muestran los resultados de los proyectos realizados en las empresas de la región, actividades que se complementan con la página web de la carrera, folletos informativos distribuidos en medios de comunicación tradicional y redes sociales, además de la campaña promocional que realiza la propia universidad.

Las actividades consideradas como claves por parte de la Escuela son las de promoción de la carrera en la enseñanza media, las de enseñanza-aprendizaje (docencia), la retención de alumnos, la formalización del trabajo con empresas que faciliten la realización de consultorías y proyectos a lo largo de la carrera, y el proceso de titulación de los alumnos.

Los recursos claves son la disponibilidad de una infraestructura física universitaria, equipamiento tecnológico de vanguardia, y un cuerpo de profesores con sólidos conocimientos en sus respectivas disciplinas y comprometidos con el éxito de la carrera, junto con las empresas, las que son vistas como los laboratorios de la Escuela.

Son considerados como socios estratégicos por parte de la Escuela, la red de empresas que apoyan a la Escuela facilitando la realización de proyectos y consultorías por parte de los alumnos; la red de preuniversitarios y establecimientos educacionales de donde provienen los alumnos que ingresan a la carrera.

En cuanto a la estructura de costos se encuentra concentrada en los sueldos del personal docente, paradocente (ayudantes) y administrativos. 

Respecto del flujo de ingresos, ellos se concentran en los aranceles y las matrículas.

A poco más de 10 años de esta visión, de este modelo de Escuela, cabe preguntarnos ¿sigue vigente? ¿se ha actualizado? ¿qué mejoras se han producido?

julio 21, 2026

¿Con plata se compra el campeonato mundial de futbol?

En atención al interés despertado por el mundial de futbol que acaba de terminar con una España campeona, y dada la existencia de voces que especulan con que “con plata se compran huevos”, en este caso, en vez de huevos, campeonatos, me he tomado la libertad de averiguar al respecto. Esto, con el propósito de verificar qué tan cierto es, me propuse obtener el valor de cada plantilla de jugadores y cuerpos técnicos, para cotejarlo con la posición alcanzada por cada país. El valor de cada plantilla está expresado en millones de euros.

El resultado se puede observar en la tabla que sigue y cuyos valores hay que tomarlos con cautela, dado que son el resultado de consultas realizadas a inteligencia artificial vía herramientas Meta y Gemini. Digo con cautela porque no pocas veces se pegan sus buenos piscinazos como lo he podido comprobar, cuando sabía que estaba dándome datos falsos. En estos casos le hacía ver que me estaba pistoleando y en respuesta reconocía su pifia y pedía las disculpas pertinentes. Así que ojo al charqui.

PAIS

POSICIÓN

VALOR PLANTILLA

CUADRANTE

España

1

 1220.0

AC y BP

Argentina

2

 782.5

AC y BP

Inglaterra

3

 1360.0

AC y BP

Francia

4

 1520.0

AC y BP

Noruega

5

 589.9

BC y BP

Bélgica

6

 547.5

BC y BP

Marruecos

7

 498.3

BC y BP

 Suiza

8

 332.5

BC y BP

 México

9

 191.85

BC y BP

 Colombia

10

 302.35

BC y BP

 Brasil

11

 928.2

AC y BP

 EEUU

12

 210.8

BC y BP

 Portugal

13

 748.4

AC y BP

 Canadá

14

 178.2

BC y BP

 Egipto

15

 201.1

BC y BP

 Paraguay

16

 85.3

BC y BP

 Países Bajos

17

 804.2

AC y MP

 Alemania

18

 947.0

AC y MP

 Costa de Marfil

19

 295.4

BC y MP

 Croacia

20

 378.6

BC y MP

 Japón

21

 412.7

BC y MP

 Australia

22

 156.9

BC y MP

 RD Congo

23

 98.5

BC y MP

 Ghana

24

 187.3

BC y MP

 Ecuador

25

 368.7

BC y MP

 Sudáfrica

26

 89.4

BC y MP

 Suecia

27

 312.6

BC y MP

 Austria

28

 267.8

BC y MP

 Bosnia

29

 112.4

BC y MP

 Argelia

30

 143.2

BC y MP

 Senegal

31

 256.9

BC y MP

 Cabo Verde

32

 67.8

BC y MP

 Irán

33

 94.5

BC y MP

 Corea del Sur

34

 298.1

BC y MP

 Turquía

35

 342.7

BC y MP

 Escocia

36

 224.6

BC y MP

 Uruguay

37

 359.3

BC y MP

 Arabia Saudita

38

 76.2

BC y MP

 República Checa

39

 188.9

BC y MP

 Nueva Zelanda

40

 42.1

BC y MP

 Qatar

41

 58.3

BC y MP

 Curazao

42

 18.7

BC y MP

 Panamá

43

 32.5

BC y MP

 Jordania

44

 28.9

BC y MP

 Haití

45

 15.4

BC y MP

 Uzbekistán

46

 51.2

BC y MP

 Túnez

47

 83.6

BC y MP

 Irak

48

 39.8

BC y MP


Asumiremos que los países de alto valor son aquellos cuyos presupuestos superan los 600 millones de euros, y que los países bien posicionados son aquellos que ocuparon las primeras 16 posiciones de las 48 en competencia, en tanto que los cuadrantes corresponden a

  1. Países de alto valor (AC) y bien posicionados (BP): cuadrante celeste
  2. Países de bajo valor (BC) y bien posicionados (BP): cuadrante verde
  3. Países de alto valor (AC) y mal posicionados (MP): cuadrante rojo
  4.  Países de bajo valor (BC) y mal posicionados (MP): cuadrante amarillo
Asumiendo como ciertos los valores de la tabla se desprende que
  • Los 4 países que ocuparon las primeras posiciones cuentan con plantillas de alto valor, tres de ellos con presupuestos por sobre los mil millones de euros (Francia, Inglaterra y España). Pero ojo, quien se llevó la copa, no es el país que más valoró (Francia), sino España, que es el tercero en la lista de valires. Argentina fue el de menor valoración de estos cuatro.
  • Brasil y Portugal tienen un plantel de alto valor sin que ello redituara en el éxito deportivo que esperaban aún cuando quedaron dentro de los 16 países mejor posicionados. Alemania y los Países Bajos que también son planteles de alto valor, quedaron mal posicionados, fuera de los 16 mejores.
  • Importa notar que, dentro de los 16 países mejor posicionados, 10 de ellos lo lograron con conjuntos de jugadores de bajo valor.

En concreto, podemos concluir ¿que con plata se compran campeonatos? Si y no. Si, desde el punto de vista que sin plata no llegas a ninguna parte; no, dado que el país con plantel de mayor valor de mercado no se llevó la copa (Francia), tampoco quien le siguió (Inglaterra), pero sí se la llevó el tercero(España).

Con plata entras a tallar, pero no te garantiza la copa. Como me dijo Meta, “la plata te lleva lejos, pero no siempre a la final”. Hay correlación, pero no perfecta.

De repente le das con el palo al gato