septiembre 26, 2013

La necesaria degradación


Por estos días, como nunca antes, se está planteando la degradación militar y la pérdida de todos los grados, honores y reconocimientos, al menos, del innombrable y de su brazo ejecutor, el Mamo. Se podría afirmar, que el día que ello ocurra, sería uno de los componentes a favor del fin de una transición que parece interminable.

La razón es muy simple: el innombrable, por haber conducido a las FFAA por un camino de locura, imponiendo una política de terrorismo de Estado en contra de sus conciudadanos, y el Mamo por haber implementado tal política. Una política absolutamente reñida con la ética y moral que hizo posible los horrores.

La degradación vale más que mil palabras y perdones. No caben las frases de buena crianza. La degradación supone que las FFAA, como institución, se avergüenza de haber sido desviada de su destino, por quienes tenían la responsabilidad de hacer honor a los grados que ostentaron. La degradación es una señal contundente, clara, nítida para las actuales y futuras generaciones de chilenos, pero sobretodo, para quienes integran las FFAA, y en particular, para quienes la dirigen.

Esta degradación no puede provenir sino de las propias FFAA, señal del fin de una doctrina de seguridad nacional que permitió a los militares discernir por sí mismos cuando la seguridad nacional está siendo afectada por factores externos o internos.

No es la venganza la que invita a la degradación, sino la necesidad de que nunca más nadie, por alto que sea su cargo, se vea tentado a seguir similar camino. Para que las actuales y futuras generaciones de uniformados sepan con meridiana claridad, qué es lo que les honra, y qué los deshonra.

Los involucrados, uno fallecido, y el otro pavoneándose como Pedro por su casa en un penal de privilegio, sin que a la fecha se arrepienta de lo realizado. En estricto rigor, la degradación debiera hacerse extensiva a quienes los respaldan al interior de las FFAA.

Recién ahora, habiendo transcurrido 40 años desde el golpe y sus consecuencias, surgen voces en esta dirección. Han tenido que transcurrir 40 años para que se esté perdiendo el miedo. Un miedo instalado a punta de bayonetas, exilios, desapariciones, relegaciones, torturas y pérdidas de trabajo que la instalación de la democracia protegida de los 90 no fue capaz de eliminar, aunque sí de ir disminuyendo aceleradamente.

La historia está poniendo las cosas en su lugar. Está la posibilidad de que emerja un nuevo Chile.


septiembre 18, 2013

La campaña de la derecha

Pasadas las fiestas patrias, viene el regreso a la realidad, al día a día, y levantar la mirada respecto de lo que viene. En menos de lo que canta un gallo tendremos las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejeros regionales.

Desde la derecha se afirma que ahora sí empieza la campaña. Desafortunadamente no es cierto. Que quieran recomenzarla una y otra vez es otro cuento, porque hace rato que la han iniciado. Lo prueba la candidatura presidencial de Golborne, a quien quisieron levantar como un candidato independiente, cuyo pasado terminó por convencer a la UDI que con él no llegaban a ninguna parte.

Sobre la marcha, rápidamente, sin mediar agua va, de un día para otro, levantan como candidato, para salvar la estantería, a Longueira, uno de los fundadores y próceres de Chacarillas. A lo largo del país, las murallas nos recuerdan que en algún minuto Longueira fue candidato presidencial, que ganó las primarias, y que a poco andar dejó de estar en carrera por motivos de salud relacionados con una depresión que sus cercanos prefieren mantener como una suerte de secreto de Estado. Como aquellos jerarcas de la Unión Soviética, en tiempos comunistas, cuando de la noche a la mañana, eran borrados de la memoria, como si no hubiese existido nunca.

Reunido nuevamente el equivalente al Comité Central del Partido Comunista, los mandamases herederos de Guzmán, en un dos por tres, imponen un nuevo candidato, esta vez, una candidata, Evelyn, desplazando sin asco a quien se asumía con mejores derechos por haber competido en las primarias: Allamand.

Cuando sus partidarios levantan a Evelyn, lo hacen alabando cualidades tales que no pocos se preguntaban porqué no se les había ocurrido ponerla sobre la mesa antes de haber puesto a Golborne y a Longueira.

La ruleta presidencial está acompañada de la parlamentaria, donde el mayor desaguisado, ha sido el de la nominación como candidato a senador por la región de Antofagasta de Cruz Coke, porque era absolutamente previsible que legalmente era prácticamente imposible sostenerla. Y efectivamente se cayó luego de tirar plata por la ventana al por mayor, al inundar la región, con gigantografías, que irán a terminar en el tarro de la basura. Solo la derecha puede darse esos lujos.

Con todos estos antecedentes, es imposible no sorprenderse que entre los partidarios de la candidatura de Evelyn cunda el pesimismo, lo que ya está generando conflictos al interior de los responsables de la campaña. A la fecha la estrategia ha sido mostrar a una Evelyn sonriente, suelta, relajada, que aspira dar en el gusto a todos. Sin embargo están surgiendo voces en contrario, porque visualizan que su candidatura no prende. De allí que postulan la idea de mostrarla tal cual es, sin pretender competir con Michelle en simpatía, porque por esa vía estaría perdida. Y mostrarla tal cual es implica un cambio radical de estrategia.

Por lo expuesto, no se puede afirmar que la campaña comienza recién ahora, después de las fiestas patrias. Hace rato que comenzó.

septiembre 12, 2013

El destape

Por estos días, en Chile, a 40 años del golpe militar, como nunca antes, se está viviendo una suerte de destape desde los más diversos sectores de la sociedad, poniendo en tela de juicio la actuación y la responsabilidad que les cupo. Tímidamente asoma la vergüenza entre algunos de quienes obviaron lo que se traían entre manos los responsables de las barbaridades que trajo consigo un régimen sin piedad que está entrando a la historia por sus horrores.

Como en ninguno de los aniversarios anteriores, imágenes, documentos, testimonios dan cuenta de lo ocurrido y las miradas de cada uno de nosotros, de quienes lo vivimos y quienes no lo vivieron, pero que heredaron sus consecuencias. Las heridas mal curadas, no cicatrizadas, se reabren una y otra vez. El tiempo, en vez de correr a favor de los responsables, ha corrido en contra. La historia se está encargando de poner en su lugar a cada uno de los actores de la tragedia.

Creímos que era posible otro país. La gran tragedia nacional, lo ocurrido, desde antes que asumiera Allende, nos vino a demostrar que no fue posible. Los grandes intereses nacionales e internacionales, se encargaron de impedirlo. Lo demás, son excusas. La injusticia y la pobreza reinante, no era consecuencia de la izquierda marxista, del comunismo internacional, sino que por el contrario, producto de una oligarquía eminentemente feudal. Allende es fruto de una realidad que el país quería cambiar por las buenas.

Las FFAA, las que se asume que pertenecen a todos los chilenos, no fueron capaces de sustraerse a los cantos de sirena de una derecha que no trepidó en cerrar todo espacio a salidas políticas buscadas por quienes avizoraban lo que vendría. Fracasadas estas salidas, surge la solución militar, unilateral, acicateada por quienes no podían tolerar lo que estaba ocurriendo.

¿Nos equivocamos? ¿En qué nos equivocamos? ¿Fuimos irresponsables? ¿Fuimos extremadamente voluntaristas? ¿Cuáles fueron nuestros delitos? ¿Haber creído que podíamos construir un país distinto? Lo ocurrido nos demuestra que fuimos más allá de los límites de lo tolerable por parte de quienes se creen dueños del país. Ese fue nuestro pecado, nuestro gran error. Ellos, no nosotros, son quienes definen lo que se puede y lo que no se puede hacer: este es el camino por donde hemos transitado desde el año 1990.

Hoy tenemos motivos de satisfacción y de insatisfacción. Entre los primeros, observar una nueva generación más suelta, sin miedo, que recogen nuestros sueños de antaño; entre los motivos de insatisfacción, observar que la persistencia de una derecha desvergonzada. Que no se avergüenza de haber respaldado una política de exterminio al amparo de una doctrina de seguridad nacional digitada desde Washington.

La reconstrucción de Alemania vino de la mano de una vergüenza colectiva por su adhesión al nazismo. La vergüenza es un valor que en Chile aún hace falta. Ni el Mamo Contreras ni Alberto Cardemil ni muchos de quienes estuvieron en Chacarillas sienten vergüenza por sus actuaciones ni por sus adhesiones a tesis de “presuntos o falsos detenidos desaparecidos”. Hace falta que sientan vergüenza en vez de orgullo.

Inevitablemente, más temprano o más tarde, la verdad aflora. La historia se está encargando de poner a Pinochet y los suyos en el lugar que se merece.

septiembre 05, 2013

Cómplices pasivos


Recientemente el Presidente de la República, Sebastián Piñera declaró, en relación al Golpe y sus consecuencias, que “hubo muchos que fueron cómplices pasivos: que sabían y no hicieron nada o no quisieron saber”. Esta simple frase remeció el escenario nacional, en particular, dentro de su propio gobierno y entre sus huestes.

No podía ser de otro modo porque los cómplices pasivos a los que hace mención, están entre quienes conforman el primer gobierno de derecha en 20 años y quienes lo respaldan. Son los primeros sorprendidos porque los desnuda, al reconocer, a décadas de distancia, lo que se sabía tras las bambalinas, pero que se ocultó y negó persistentemente al amparo de tribunales de justicia y medios de comunicación que abdicaron de sus funciones. Unos, amedrentados por el miedo que la dictadura había instalado, pero no pocos, convencidos que la depuración, la “limpieza”, “la extirpación del cáncer marxista” era imprescindible para hacer de Chile una gran nación.

Es de temer que quienes siguen resistiéndose a asumir su responsabilidad con los horrores cometidos, no pocos, de repetirse la historia, confrontados a una situación similar, tales cómplices activos y pasivos, volverían a actuar del mismo modo. Una y otra vez, convencidos que el dilema existencial es dicotómico, esto es, “o ellos o nosotros”, “si no los matamos, nos matan”, no hay espacio para unos y otros.
Superar esta dicotomía, esta visión del mundo entre “buenos y malos”, y donde siempre los malos son los otros, los que piensan distinto, es el drama que nos mantiene rezagados. A lo largo de estas décadas hemos aprendido mucho, pero aún nos falta por aprender.

El clima que se vivió hace 40 años era de una beligerancia tal que el golpe fue absolutamente previsible, donde la política entendida como el espacio de diálogo y discusión civilizada de las diferencias y de resolución de los problemas de la sociedad, había sido totalmente sobrepasada por la militarización, expresada tanto por el lenguaje como por el protagonismo que adquirieron las FFAA y los polos revolucionario y reaccionario entre las distintas fuerzas políticas, en desmedro de posturas moderadas totalmente sobrepasadas y que buscaban salidas políticas. Los poderosos intereses económicos y financieros afectados, junto con un contexto internacional de guerra fría, terminó por hacer lo suyo.

Lo que sobrevino fue un golpe y una dictadura cuyas características han dejado heridas que se resisten a cerrar. A lo largo de todas estas décadas, quienes alimentaron a la dictadura han tenido la desfachatez de responsabilizar de ello a las víctimas y sus familiares de quedarse entrampados en el pasado sin mirar el futuro, como si fuera posible poner una lápida a lo ocurrido.

Cualesquiera sean los errores que antes del golpe se hayan dado, nada puede justificar los horrores que se desataron desde entonces y que han ido saliendo a la luz pública gracias a la apertura democrática, la perseverancia de las víctimas y sus familias, y de los sucesivos gobiernos. Los avances en esta materia son incuestionables y le hacen bien al país en su conjunto. Todo ello, “en la medida de lo posible”, definido por la correlación de fuerzas fácticas y no fácticas, políticas, sociales, económicas, culturales.

Desafortunadamente, salvo excepciones, en las fuerzas de la derecha, UDI y RN, no se visualizan mayores y sinceros arrepentimientos entre quienes conformaron el poder civil que empujó política, económica y financieramente el golpe. Por el contrario, ante las expresiones de Piñera reaccionaron con molestia. La propia candidata a sucederlo, Matthei, se distanció de sus palabras aludiendo a su edad en esos tiempos, cuando tenía 20 años, omitiendo las barbaridades cometidas cuando tenía 25, 30 y 35 años. Todo un prototipo de complicidad pasiva que no se quiere reconocer.

agosto 27, 2013

El golpe y sus consecuencias


La proximidad del 11 de septiembre vuelve a enrarecer el ambiente, provocando pasiones, debates, reflexiones, discusiones. En este año, quizá reforzadas porque se cumplen 40 años desde un golpe militar inédito en la historia nacional e internacional, y que repercutió tan significativamente en nuestra convivencia, que sus secuelas perduran hasta el día de hoy. Además, los debates se refuerzan porque la conmemoración de estas cuatro décadas desde entonces se da ad-portas de una elección presidencial y las elecciones parlamentarias, junto con la primera elección de consejeros regionales.

En este contexto los ánimos parecen exacerbarse, en una suerte de gangrena que el tiempo no ha sido capaz de sosegar ni apagar. Por el contrario, se reactivan una y otra vez, sin que las nuevas generaciones, herederas de las que vivieron aquellos tiempos puedan soslayar lo vivido. Es así como hasta el día de hoy tenemos un país dividido política, económica, social y culturalmente. Una división lacerante, agudizada por los niveles de desigualdad en todo orden. Los esfuerzos por mitigar las desigualdades parecen insignificantes e inútiles.

A 40 años del golpe, un senador de la derecha, de la Región del Maule, tuvo el coraje de dar un primer paso, admitiendo lo que no vio en décadas –las violaciones a los DDHH- y pidiendo disculpas. Dio un paso difícil, tan difícil que no fue seguido por su partido, ni por su candidata presidencial, y paga un precio, el aislamiento en su sector.

Consultada al respecto, la candidata Evelyn no fue capaz de levantar la mirada y abrir su corazón, llegando incluso a centrar la responsabilidad en la DC al afirmar que “cada uno tiene que hacerse cargo de su pasado. El golpe no vino porque sí, no vino de la nada. La Democracia Cristiana pidió prácticamente el golpe. Hubo situaciones anteriores gravísimas.”

Al respecto es bueno puntualizar que efectivamente, la mayoría de la DC, en base al clima confrontacional imperante –que unos intentaban mitigar mientras que otros procuraban agudizar, a uno u otro lado-, estuvo a favor del golpe, como lo estuvieron muchos chilenos(as), sin imaginar siquiera las características que iba a tener la dictadura que sobrevendría. Una minoría en la DC, que se expresó a través de un histórico documento, “La Declaración de los 13”, tuvo la lucidez de prever lo que sobrevendría. Quienes respaldaron el golpe no lo hicieron para exterminar a los vencidos, sino que para reconstruir el tejido nacional. Lo que hizo la dictadura fue lo contrario, destruirlo. En vez de tender la mano al vencido, lo aplastó, lo persiguió sin misericordia. De allí que a poco andar, al visualizar las violaciones a los DDHH por parte de la dictadura y el silencio de su soporte civil, el gremialismo hoy refugiado en a UDI, la Democracia Cristiana, junto con la Iglesia, no dudó en condenar tales violaciones, e inició un camino que la enaltece: socorrer a los vencidos y ayudar a levantarse a una izquierda diezmada y perseguida dentro y fuera de nuestras fronteras. Una izquierda que hace rato asumió sus errores frente a una derecha que a la fecha no logra asumir sus horrores.

Fueron muchos los demócratacristianos quienes se la jugaron por quienes en el pasado habían sido sus adversarios. A ellos, mi homenaje.

agosto 21, 2013

Los egos en acción

Ya se ha despejado quienes son los candidatos definitivos a la presidencia y los candidatos al parlamento. En esta ocasión me referiré al escenario presidencial. A muchos ha sorprendido la cantidad de candidatos a la primera magistratura de la nación, la mayor en décadas. Se tienen pocos registros de tantos candidatos, 9 en total. Muchos incluso se han enterado de quienes no conocían ni habían visto en toda su vida.

Incluso muchos se sorprenden de que podrán llegar a tener que votar hasta 3 veces, si se contabilizan las primarias y asumiendo que habrá segunda vuelta ante una eventual dispersión de votos entre los 9 candidatos. Y entonces se preguntan: ¿porqué no hay solo 2 candidatos como en los Estados Unidos donde viven 300 millones de personas mientras acá tenemos 9 candidatos siendo tan solo poco más de 15 millones? ¿no existe acaso una forma más fácil y eficiente para elegir un presidente? En estricto rigor allá también hay más de 2 candidatos, pero la atención se centra en los dos principales candidatos con reales posibilidades de ser elegidos. Igual que acá.

La razón de tantos candidatos, desgraciadamente, y a mi modesto entender, está en los egos. De otra manera es difícil explicarse porqué hay tantos candidatos en circunstancias que las primarias están justamente para decantar, filtrar. La lógica al respecto es la siguiente: las primarias tienen por objetivo que las grandes corrientes de opinión dispongan de un mecanismo para dirimir las diferencias que existen al interior de cada corriente en forma civilizada. De otro modo, no tiene sentido hacer primarias. Y las grandes corrientes de opinión las podemos agrupar en 2, 3 y quizá 4 categorías, pero no en 9! Si no hubiésemos tenido primarias podríamos haber llegado a tener 13 candidatos!

Todos sabemos que nuestro corazoncito está más a la izquierda o más hacia la derecha, por más independientes que seamos, y por tanto, no es necesario ser muy astuto para que quienes estén interesados en postular lo hagan en las primarias del bloque que deseen, más cercano al gobierno o a la oposición. Nada impedía que el Meo, Parisi, Sfeir, Claude, Miranda y Jocelyn-Holt fueran a las primarias oficialistas u opositoras, dependiendo dónde se sintieran mejor, y divulgaran su respectiva buena nueva para conquistar adherentes. Sin embargo, aduciendo mil y un motivos, no quisieron participar en las primarias presidenciales. En concreto, le hicieron el quite a las primarias para tener su minuto de fama en la primera vuelta.

Lo sintomático, que ni siquiera sirven como expresión de protesta o rechazo a lo existente, porque ahora, con el voto voluntario esta protesta se puede expresar por la vía de la abstención.

Si nos ponemos una mano en el corazón, se sabe que la verdadera disputa se centra en dos candidaturas. Por tanto, si realmente nos queremos ahorrar una segunda vuelta, en nuestras manos está que así sea y no perdamos el tiempo votando por quienes no tienen ninguna posibilidad y no estuvieron dispuestos a participar en ninguna primaria.

Por último, si se quiere dar el batacazo, y haciendo política ficción, qué se saca con tener algunos de estos candidatos 7 en la presidencia si no tiene representación en el parlamento. Nos guste o no, se gobierna con el parlamento, no con la calle. Ésta, a lo más complementa al parlamento, presionándolo, pero no lo sustituye. A estas alturas del partido los votantes no estamos para darnos gustitos personales como es el que se están dando estos 7 personajes a los que aludimos, por más válidas que sean nuestras aprensiones por las candidaturas con verdadera opción de ser elegidas y de gobernar para conducirnos hacia el país que queremos, o al menos lo menos alejado de lo que queremos.

Por lo expuesto, invito a no dejar para una segunda vuelta lo que podemos resolver en la primera. O lo que es lo mismo, no dejemos para mañana, lo que podemos hacer hoy, por más que nos duela la guata.

agosto 14, 2013

Los hijos de .....

Para las próximas elecciones, estamos apenas a 3 meses de ellas, no sin asombro observamos una gran cantidad de parientes de actuales políticos, hij@s, herman@s, espos@s de ellos, cuyos nombres están figurando como candidatos en las plantillas que se están configurando.

Existen razones para ello, de hecho, en general existe una cierta propensión a que l@s hij@s sigan las aguas de sus progenitores, ya sea por inducción de estos últimos, por inercia, porque está en la “sangre familiar” o porque es lo que ven. En el mundo de las FFAA es bastante común. En la oficialidad, no es menor el número de militares, aviadores o marinos, que suelen ser hijos de; al igual que en el mundo civil, aunque quizá en menor grado. Lo mismo que en el ámbito político, pero dado su cariz público y la necesidad de someterse al escrutinio público, no es posible evitar que llame la atención y fruncir el ceño, particularmente cuando se trata de una actividad bajo sospecha. Dentro de cierto margen, parece razonable la existencia de hij@s de, mal que mal, han crecido en un particular entorno, bajo una determinada cultura o educación. Somos lo que somos por nosotros mismos y nuestras circunstancias.

Sin embargo, no puede dejar de llamar la atención cuando de casos emblemáticos se trata, como lo es cuando se habla del hijo de Lavín, dos veces candidato presidencial, exministro de Piñera, exjefe de campaña del defenestrado Longueira, y actual jefe de campaña de Matthei.

O cuando se trata del hijo del propio Longueira, a quien de la noche a la mañana, después de dejar en el camino a Allamand, se le habría declarado un cuadro depresivo. Se sabe que la propensión a la depresión por parte del hijo de un depresivo es mayor que la del hijo de un no depresivo. En ese cuadro, no se entiende su postulación, salvo que se quiera aprovechar la existencia de una “marca” conocida en el mercado y difundida en los más diversos murales a lo largo del país a un costo no menor. Quizá sea parte de una estrategia de ocupar óptimamente los recursos disponibles.

O cuando se trata de la hija de Golborne, quien fuera candidato presidencial de la UDI y bajado a raíz de un escándalo con tarjetas de crédito en sus tiempos de gerente de la Cencosud y de sus inversiones en paraísos fiscales. Y ahora la premian doblemente al subirlo como candidato a senador por una circunscripción, Santiago poniente, ahora acompañado de la candidatura de su hija como diputada por uno de los distritos de la circunscripción.

Después tenemos el caso del hijo de Coloma quien postula como diputado en un distrito, aún a costa de que la UDI bajara la candidatura del diputado actual. En síntesis, se trata de algo muy cercano a nepotismo, tal como lo define la real academia española: “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos”. Digo cercano, pero no nepotismo propiamente tal, porque debe ser mediado por el voto, o sea, la población puede votar o no por la candidatura propuesta.

Si bien en esta ocasión he hecho mención a candidaturas del lado de la derecha, porque son las que más se visibilizan en la actualidad, no cabe duda que se trata de un fenómeno generalizado, que se da a diestra y siniestra.

En general, como doctrina, no he creído necesario poner cortapisas a postulaciones a elecciones o reelecciones porque en definitiva es la gente la que decide. Sin embargo por el poder, la influencia, o los abusos que los cargos reportan, parece llegada la hora de fijar límites con miras a abrir ventanas que contribuyan a que entre aire fresco, renovado, limpio, no contaminado. Todo esto no sería necesario si a la hora de votar lo hiciéramos por quienes no son l@s hij@s de, salvo excepciones.

agosto 08, 2013

Por la boca muere el pez

El gobierno y el entonces Ministro de Economía, Pablo Longueira, hoy desaparecido, se permitió calificar el censo realizado como el mejor en la historia del país. Resultó ser tan, pero tan bueno el censo, que una comisión designada por el propio gobierno, en vista de los errores de todo orden cometidos, recomienda repetir. Digno de ripley!!!!

En síntesis, un censo fallido, que no servirá para nada, que permitió tirar por la ventana 60 millones de dólares, como si nos sobrara la plata.

Los censos no se realizan todos los días, sino que de cuando en cuando, alrededor de cada 10 años, porque demandan recursos financieros, profesionales y de tiempo, pero que son necesarios para saber cuántos somos, quienes somos, qué tenemos, dónde estamos parados, y con sus resultados vertebrar las políticas públicas que requiere la realidad nacional a la luz de la sociedad que queremos. Hoy no sabemos ni quiénes somos, ni cuántos somos, ni qué tenemos.

La oposición no necesitó hacer nada para colocar al gobierno en este trance, puesto que éste se colocó solito en él cazado por su propia soberbia. Soberbia que lleva a sus personeros a transmitir a la ciudadanía lo macanudos que son. Ellos, los que sí saben cómo hacerlo, no como otros. Tanto saben que no se resignan a reconocer los errores. Prefieren revolcarse en el estiércol pidiendo una segunda opinión. El orgullo los enceguece y la humildad pena por su ausencia.

El gobierno de los mejores, el gobierno de la excelencia, que a lo largo de estos años se ha llenado la boca con cifras en las que nadie cree acompañados de una letra chica que nadie lee. Todo esto, en tiempos donde el ministro responsable era el de economía, Pablo, hoy a punto de ser agasajado por sus correligionarios de la UDI, una suerte de homenaje post-mortem.

Esto ocurre en las postrimerías de un gobierno que trata de perpetuarse a como dé lugar dando palos de ciego, levantando y bajando candidatos como malos de la cabeza.

Esto ocurre en nuestro querido chilito, donde los abusos a todo nivel andan a la orden del día, y donde proclamamos al mundo entero que somos el faro que ilumina el universo con nuestra educación, nuestra salud y nuestra previsión. Señor, ten piedad de nosotros!

El presidente pidió perdón, lo que es de agradecer, aunque no supo a cuantos millones de chilenos y chilenas pedírselos.

julio 30, 2013

A fuego lento

Las candidaturas presidenciales, luego de sucesivas escaramuzas, se están decantando. Por la coalición opositora, Nueva Mayoría, la candidata ha emergido con mucha fuerza luego de una contundente victoria en unas primarias donde participaron 3 millones de personas. Al otro lado, en la coalición oficialista, la Alianza, el candidato triunfador, a poco andar quedó en el camino, fundido. Ello forzó a la nominación de un nuevo candidato, que finalmente terminó siendo una candidata, cuya confirmación está a la espera de lo que resuelva la convención de RN. Sin embargo, lo más probable es que la confirmen; al menos desde el gobierno están jugándosela todo para que así sea.

Ad portas del plazo para la inscripción de las candidaturas presidenciales y parlamentarias, las sucesivas bajadas y subidas han dejado muy mal parados no solo a los partidos de gobierno, la UDI y RN, sino que al sistema político en su conjunto. Nadie puede alegrarse con lo que ha estado ocurriendo.

La oposición se salva porque su candidata fue confirmada en las primarias, pero ahora paga las consecuencias de no haber hecho primarias parlamentarias, de donde debieron haber salido candidatos al congreso legitimados. Se farreó una oportunidad de renovar sus elencos, de abrir ventanas para que entrara aire fresco, y ahora están enfrascados en negociaciones que nadie sabe en qué terminarán porque deben resguardarse frágiles equilibrios entre los partidos que conforman la Nueva Mayoría en medio de egos que andan a la orden del día. La cocción es a fuego lento.

En esferas de gobierno el tema es patético porque los partidos que lo sostienen tuvieron que sacar a sus candidatos presidenciales del gabinete, Miguel y Laurence, para que participaran en las primarias presidenciales. Laurence se cae acosado por inversiones en paraísos fiscales y decisiones gerenciales en el ámbito privado que perjudicaron a miles de clientes de un conocido supermercado. La UDI, desesperada, a dos meses de las primarias, levanta a quien se asume era su candidato natural, Pablo, sacándolo del gobierno, para impedir a toda costa el triunfo de Miguel, candidato de RN. Gana Pablo, y en un dos por tres, se funde. La UDI, como quien saca conejos de un sombrero, para evitar que Miguel alcance a posicionarse, entre cuatro paredes, resuelve poner sobre la mesa un tercer nombre, el de Evelyn. Sin asco se echaron los resultados de las primarias al bolsillo.

Por estos días se están cocinando, las candidaturas parlamentarias para las próximas elecciones de noviembre, y por más que se intente ocultar, lo concreto es que estamos presenciando un espectáculo vergonzoso con subidas, traslados y bajadas por doquier. A Ena e Iván los mandaron al sur por orden de Pablo, quien puso a José Antonio, pero ahora que Pablo ya no está, y ante la amenaza de triunfo del díscolo de la derecha, José Manuel, reflotan a Laurence para que compita con él. ¿Quién entiende esto? Lo bajaron de las presidenciales por razones ético-morales, y ahora lo ponen como candidato al Senado. ¿Desaparecieron las razones ético-morales que motivaron su renuncia? Si nunca existieron tales razones, entonces ¿por qué lo bajaron?

Junto al casi nulo poder real del mundo político al lado del mundo económico-financiero, estos son los desaguisados que ponen a la política a nivel de la farándula, lo que permite aventurar que vienen tiempos tormentosos. Todo a fuego lento.

julio 24, 2013

Jugando al luche


Carlos (en adelante C): Qué tal Patricio? Qué novedades traes?
Patricio (en adelante P): Bien, aprovecho de contarte que levantamos a Evelyn en reemplazo de Pablo

C: Pero cómo? Si estábamos conversando sobre mecanismos, cómo lo íbamos a hacer y resulta que me traes a Evelyn con Pablo en medio de la depre …. Si me tiras Evelyn yo te pongo a Miguel, mal que mal viene de una primaria donde sacó casi tantos votos como Pablo ….
P: pero Pablo ganó y por tanto el cupo es nuestro; ustedes ya perdieron ….

C: No perdimos, porque fue un empate y Evelyn no estuvo en ninguna primaria
P: Pero ahora Evelyn está dispuesta a jugar hasta al luche.

C: Si tú me quieres imponer a Evelyn entonces vamos con tutti a la primera vuelta con dos candidatos
P: No escuchaste a Sebastián?, él no quiere por ningún motivo dos candidatos, sería una vergüenza para él y nuestro gobierno que lo ha hecho tan bien.

C: Ya sé que quiere un único candidato, pero a los dos nos conviene llevar dos candidatos, mal que mal la carrera presidencial la tenemos perdida, y con dos candidatos cada uno tira el carro a sus candidatos al parlamento.
P: Si, pero no podemos hacerle un desaire a Sebastián…. además el candidato al final será nuestro y te aseguro que va a apoyar todos los candidatos al parlamento sin discriminaciones

C: Y quieres que te crea?
P: Porqué no? Nuestra palabra vale!

C: Tanto vale que pusieron un candidato, lo bajaron, levantaron a otro en un dos por tres, y ahora salen con que le bajó la depre, y antes que cante un gallo levantan un tercer candidato, ahora mujer.
P: La depre fue algo imprevisto que nos sorprendió a todos y que le puede pasar a cualquiera.

C: A una semana de haber ganado las primarias, perpetuando su nombre en los muros a lo largo de todo el país …. cuantos millones no tiraron por la ventana.
P: Para eso está la plata.

C: Patricio, no me compro el cuento de la depre intempestiva… ustedes deben pagar las consecuencias de haber puesto en carrera un caballo que venía fallado … a Pablo no lo atropelló ninguna micro …. Ustedes sabían que no podía ser candidato, y ahora se entiende porqué tiraron a Laurence.
P: Carlos, por favor, no me provoques, lo que estás diciendo es una infamia que no te la puedo aceptar.

C: Son especulaciones, pero los hechos dan para pensarlo así; además, tú sabes que la política está basada en especulaciones, escenarios ….
P: Alégrate porque ahora estamos poniendo sobre la mesa a lo mejor que tenemos, una mina que vale oro.

C: Cada vez que levantan un candidato dicen que vale oro, lo mismo dijeron con los dos que bajaron; ya no te creo.
P: Ahora sí, mira que esta mujer se las trae, mírala, está feliz, radiante…. además en tu partido hay muchos que la quieren.

C: Estamos cansados que nos veten …
P: Cuándo los hemos vetado?

C: Bastó que levantáramos a Miguel, que mal que mal estuvo en las primarias y le hizo el peso a Pablo, para que ustedes lo vetaran, y de eso hay testigos.

P: Lo que pasa es que no es un candidato de unidad.
C: Acaso Evelyn sí lo es?

P: Recuerda que el ADN de Evelyn es RN, no la UDI, incluso llegó a a decir que en la UDI no la quieren; poner sobre la mesa el nombre de Evelyn es un gran gesto de nuestra parte.

C: Gracias Patricio, me emocionas con tu gesto, todo sea por la unidad y para que no andemos como el perro y el gato, mal que mal Chile está primero, así que venga un abrazo y con Evelyn hasta la muerte.

julio 18, 2013

La caída de Longueira


La bajada de Longueira, habiendo dejado en el camino a Allamand en primarias, previa bajada de Golborne por parte de la UDI, ha dejado estupefacto a medio mundo. Y ha dado lugar poco menos que a un verdadero funeral de Estado como si Longueira hubiese fallecido. El gobierno, a través del propio presidente, en hablar al país como una suerte de caudillo de sus huestes, olvidando su condición de presidente de todoas los chilenos, luego de visitar a la familia del afectado.

Los motivos aducidos para la bajada se relacionan con la salud mental, depresión, crisis de pánico, o bien, que su hijo menor tendría cáncer, todos motivos que no son de última hora, sino que, de ser reales, se incuban desde hace tiempo, y por tanto, que debieron haber sido previstos. En este plano, la responsabilidad en el escenario bajo el cual se encuentra la derecha y el país, es del propio Longueira, de la UDI, y de su propia familia.

Los cuadros depresivos no surgen de la noche a la mañana, ni menos a semanas de haber triunfado en las primarias. Siempre hay signos de tales cuadros que hay que saber leer, con mayor razón en el ámbito político, y por quienes han estado toda una vida en la política. Pablo no es un aparecido en la política, por cuanto está en ella desde los tiempos de Pinochet, ya sea en la Secretaría Nacional de la Juventud, en Chacarillas, y en la presidencia el Centro de Alumnos de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile en Beaucheff, cuando no habían elecciones, sino que cuando los dirigentes estudiantiles eran designados a dedo desde las alturas. Está lo suficientemente curtido como para que ahora nos vengan a hacer creer en su intempestiva muerte política por depresión. Porque de ser así, estaríamos ante un acto de irresponsabilidad política de su partido, la UDI, de marca mayor que no puede aducir desconocimiento de su estado de salud.

Si efectivamente es una severa depresión o una crisis de pánico, por lo intempestivo, las causas habría que buscarlas en hechos ocurridos últimamente, sobre todo en las semanas después de las primarias. Ellas pueden ir desde que se haya descubierto un condoro que de hacerse público lo liquidaría no solo a él, sino que a su propio partido y a su familia; hasta los proyectos fraguados a sus espaldas tanto por parte de RN con la oposición, como del gobierno con su propio partido, para reformar el sistema electoral binominal, o que un análisis sereno de los resultados de las últimas primarias lo llevaran a concluir que no ganaba las presidenciales de fin de año, frustración que no soportaría.

Como podemos ver, especulaciones sobran. Para qué hablar de lo que viene. Una verdadera caja de Pandora. Lo razonable es que la UDI asuma su responsabilidad en lo ocurrido y reconozca el mejor derecho que le asiste a Allamand, el perdedor en las primarias, en aras de la unidad que tanto se pregona. La tentación es levantar otro(a) candidato(a) y asumir que RN acepte ese otro candidato(a), supuesto que no visualizo como aceptable. Por tanto, a la hora de escribir estas líneas, cuando el ambiente sigue caldeado, lo más probable es que la derecha termine llevando dos candidatos, escenario ideal para la irrupción en una eventual segunda vuelta, de un tercero, que no sea ninguno de estos dos.

Esto se está dando a unos 100 días de las elecciones presidenciales, con una derecha, huérfana de candidato. Por ello algunos recuerdan el naranjazo en Curicó, hace ya 50 años, que produjo un pánico tal en la derecha ante la posibilidad concreta que Allende ganara la presidencia. Entonces, la derecha bajo a su candidato de entonces, Julio Durán, y apoyó sin reservas a Frei Montalva.

Hoy, Piñera aparece intentando salvar la estantería que se cae a pedazos hablando al país como si de un problema nacional se tratara, sin visualizar que el país necesita que se hable con la verdad. Hay quienes sabían lo que estaba pasando, y lo ocultaron. No es el minuto de sacar cuentas alegres, sino de sacar lecciones respecto de lo que no se debe hacer, como es bajar a un candidato, para levantar otro que venía fallado. Para resarcirse del error cometido, la UDI no debiera sino asumir su responsabilidad y respaldar, sin condiciones, al candidato que RN levantó para las primarias.

julio 11, 2013

Nada nuevo bajo el sol


Lo ocurrido en Egipto no fue sino una crónica anunciada de un golpe fraguado en las mismas esferas de siempre. Desde el 2010, vientos de cambio soplan por esos lares, en lo que se conoce como la primavera árabe. Gobiernos caracterizados por el nepotismo, la corrupción y la miseria de sus habitantes, parecían caer como las piezas de un dominó como consecuencia de movimientos ciudadanos convocados por redes sociales. Vientos democráticos parecían recorrer a Túnez, Libia y Egipto. Las caídas más emblemáticas son las de Gaddafi en Libia, y de Mubarak en Egipto. El primero, porque jugó para todos lados con tal de perpetuarse, abrazándose con unos u otros según las circunstancias; y Mubarak, por haber sido un fiel aliado de USA por 30 años.

Las FFAA egipcias, ni se arrugaron para dar el golpe “suspendiendo” la constitución. Un golpe a un gobierno elegido democráticamente, y por tanto, legitimado por las urnas. Las FFAA, al igual que en Chile hace 40 años, que por sí y ante sí “deciden” dar un golpe. Incapaces de resistir los cantos de sirena, actúan, golpean sin misericordia aprovechándose de tener el monopolio de las armas. Cantos de sirena que provienen de sectores civiles ocultos en las sombras de la noche.

Razones no les faltan nunca, como quien saca conejos de la manga. En Chile, y en otros países que hemos pasado por estas, nos conocemos de memoria tales conejos. Es necesario restaurar la institucionalidad quebrantada, poner atajo al caos y al desenfreno. FFAA que no hacen sino escuchar el clamor de un pueblo. En Chile, se trataba de extirpar el cáncer marxista que roía el alma nacional; en Egipto, a falta marxismo, se trata de extirpar el fundamentalismo musulman. Hoy, al igual que ayer, las FFAA no son sino el instrumento de quienes digitan los golpes cuando sus intereses se ven amagados.

No soy marxista, ni fundamentalista musulmán, pero no me compro el cuento de que se trate de “pronunciamientos”, ni que vengan a restaurar “institucionalidades quebrantadas”.

Desde Wall Street, en Nueva York, la capital financiera del imperio, no dudan en aconsejar a los golpistas respecto del camino a seguir: Egipto necesita un Pinochet. No importa el reguero de muertes, desapariciones, torturas que deje en el camino. Lo importante es el resultado, la restauración de un orden, de su orden, el único aceptable, aquel que da cancha tiro y lado al mundo de las finanzas. El fin justifica los medios, como sostiene Maquiavelo.

Pocos parecen dudar que el gobierno de Morsi es un mal gobierno, pero en democracia, cuando un gobierno por más que sea impopular, debe durar el tiempo para el cual fue elegido, y en ningún caso por la fuerza de las armas. Un mal gobierno será derrotado en las elecciones siguientes, no con un golpe militar. Esa es la esencia de la democracia. Elecciones donde los candidatos participen en igualdad de condiciones.

Entre las primeras frases de buena crianza lanzadas por los golpistas para la galería, están las de convocar a elecciones democráticas. Y como bien se preguntara un diario británico ¿qué ocurre si vuelven a ganar los hermanos musulmanes? ¿O acaso piensan proscribirlos?

julio 04, 2013

Las batallas que vienen

Las primeras primarias legales hicieron su estreno en Chile. Costó llegar a ellas, esencialmente porque la derecha siempre fue reacia a ellas. De hecho, la oposición, a través de lo que fue la Concertación, con todas sus limitaciones, ya tiene su historial de primarias, que la derecha no tiene.


Tanto la derecha como la oposición se atrevieron a dirimir sus diferencias internas vía primarias, claro que tan solo a nivel presidencial, porque a nivel parlamentario, no se aprovechó la oportunidad. Ahora, entre 4 paredes se deben estar negociando cupos a espaldas de la ciudadanía, índice de que aún falta mucho por avanzar, por transparentar.

En la derecha la tienen más fácil, porque se disputan 2 cupos entre igual número de dos partidos. En la oposición la tienen más difícil, porque son dos cupos para 5 partidos. Como para que arda Troya. La derecha estará al aguaite de que así sea.

Estas primarias arrojaron varias sorpresas. De partida, la alta participación en tiempos de cólera, de manifestaciones, de protestas. Por más que se le quiera bajar el perfil, no hay que olvidar que se temía una participación baja, del orden del 10%, y que si se acercaba al 20% se podría considerar como exitosa. Lo concreto es que al final superó con creces el 20%, y esto, a pesar de que la incertidumbre se limitaba a la distancia entre quien saliera primero y segundo, y quien sería el segundo; por la derecha el esfuerzo de sus candidatos por no diferenciarse, para hacer tortillas sin romper huevos, hizo que la incertidumbre se limitara al nombre que aparecería en la papeleta. Después de la batalla, a uno de ellos, al perdedor, Allamand, le cayó la teja que al no separar aguas de Longueira, le costó caro.

La otra sorpresa viene dada por la arrasadora victoria de Michelle. La adhesión que fue capaz de concitar, parece explicar gran parte de la alta participación. Más de la mitad del total de votos fueron para ella. Con esta votación se posiciona como la favorita para las elecciones de noviembre. Un favoritismo que traslada la incertidumbre a si habrá o no segunda vuelta y que se confirma porque la sola votación de Michelle duplica a la suma de los votos de los dos candidatos del gobierno.

A pesar de los persistentes ataques del gobierno a la candidatura de Michelle, dos tercios de los votantes optaron por la Nueva Mayoría y tan solo un tercio por la coalición de gobierno. Salió perdiendo por paliza.

No cabe duda que, en este minuto, quien mejor sintoniza con el sentir, y con lo que quiere la ciudadanía, es la oposición, ahora con una candidata empoderada con una votación estimulante que le permite proyectarse con nuevos bríos.

En los meses que siguen veremos en carrera dos candidatos con trayectorias y visiones de país diametralmente opuestas. Por un lado, Longueira, el hijo que no tuvo Jaime Guzmán, quien ha asumido como una cruzada el sostenimiento de un modelo de país; por el otro lado, Michelle, hija de un torturado, que ha sido capaz de sobreponerse a las dificultades, sin rencores ni odios. Su credibilidad, es una cualidad que la ciudadanía valora en alto grado. Ella nos propone otro modelo de país. Propuesta que solo se viabilizará si su triunfo en noviembre es complementado con la victoria parlamentaria. En caso contrario, todo se pondrá cuesta arriba.

Si bien hay otros candidatos, ellos no son sino piedras en el camino que habrá que sortear, puesto que se levantan a sí mismos o que construyen partidos para que los respalden. Dominados por la egolatría, fueron incapaces de levantar la mirada y de someterse a primarias, tan solo para darse el gusto de estar en las papeletas de noviembre e intentar que todo se resuelva en una primera vuelta.

junio 28, 2013

Cuentas alegres

Este domingo tienen lugar las primeras primarias presidenciales oficiales en la historia de Chile. Con todas sus limitaciones, constituyen un avance en el proceso de empoderamiento ciudadano. Las habidas anteriormente, por parte de la Concertación, eran a capela, con las patas y el buche, no legales, montadas por los partidos involucrados, con todas sus insuficiencias y debilidades. En el caso de la DC, el PPD, el PS y el PR, desde 1993 que en tres ocasiones delegaron en sus militantes y adherentes la decisión de elegir a su abanderado presidencial. En el caso de la Alianza, en todas las oportunidades anteriores, su candidato presidencial era elegido entre cuatro paredes; si eran incapaces de concordar en un candidato, ocupaban la primera vuelta como primarias. Solo tuvieron éxito en la última elección gracias al desgajamiento de la Concertación de algunos de los entonces llamados díscolos producto de su desgaste. Hoy, los candidatos de partidos que conforman dos agrupaciones, la Nueva Mayoría y la Alianza, han optado por recurrir a las primarias presidenciales. Otros candidatos rehuyeron las primarias optando por ir directamente a la primera vuelta que tendrá lugar en noviembre de este año.

A pesar de la relevancia, del hito que en la evolución democrática representan estas primarias, el foco de los medios de comunicación estuvo en otro lado: en los desmanes, los encapuchados, en las tomas de establecimientos educacionales, especialmente en aquellos establecimientos que serán locales de votación. No estuvo puesto en la masiva protesta estudiantil con apoyo de profesores y trabajadores mineros que tuvo una importante convocatoria del orden de 100,000 personas. Protesta que repone sobre la mesa la necesidad de cambiar un modelo educativo que deja mucho que desear. Mucha cámara, mucha prensa para la violencia, para los desmanes de unos pocos, y poca cobertura para los miles de manifestantes pacíficos. Me recuerda un grafiti en uno de los muros de Porto, en Portugal: “tanta casa sin gente, y tanta gente sin casa”.

Mientras los alcaldes de las comunas cuyos establecimientos educacionales buscaban afanosamente entablar diálogos con los estudiantes para que bajaran las tomas con miras a evitar el desalojo, se observaba un gran ausente: el gobierno. Y en él, su ministra de educación, Carolina Schmidt, quien se encontraba de vacaciones en Italia. El gobierno, sin disimulo, parece más interesado en sembrar inseguridad, a la espera de que la ciudadanía le pida más seguridad, petición que interpreta como más represión. Un gobierno incapaz de dialogar, de escuchar a estudiantes; un gobierno que parece querer ver delincuentes, encapuchados tras los estudiantes; un gobierno más interesado en agudizar los conflictos que en resolverlos, para que después la ciudadanía le pida mano dura, que sería lo que más le gusta. Por este camino vamos mal.

Recuerdo, cuando en Praga, la capital de la República Checa, con motivo de una protesta, los policías flanqueaban la manifestación, para protegerla, para evitar que sea infiltrada, para que se desarrolle pacíficamente, para que la gente no tema expresarse sin riesgo que derive en una violencia insensata. En Chile, esto parece impensable.

Lo increíble, es que al final del día, el gobierno saque cuentas alegres porque se desalojaron los establecimientos educacionales sin que se diera “un baño de sangre”, olvidando que dejó pasar el tiempo y que abortó un diálogo que se estaba dando entre los alcaldes con los estudiantes para un desalojo pacífico. Como si quisiera que todo diálogo fracasara, para así poder hacer una demostración de fuerza. Desafortunadamente, no pocos aún siguen creyendo que se educa con imposiciones, con la fuerza bruta, antes que con diálogo y persuasión. Para esto último se requiere prudencia, paciencia, infinita paciencia, de la que el gobierno parece carecer. Esta es la educación que se requiere; lo otra es la mala educación a erradicar.

junio 19, 2013

Por las buenas o por las malas

En Chile, las próximas elecciones son una nueva oportunidad para debatir distintas posiciones y miradas en torno al pasado, presente y futuro del país. En medio de este debate, las palabras de un destacado abogado constitucionalista, Fernando Atria, ha logrado que la derecha haga gárgaras con ellas poniendo el grito en el cielo por una supuesta voluntad de la oposición por cambiar la constitución que nos rige por cauces extrainstitucionales.

Los mismos que hoy se escandalizan ante la búsqueda opositora de alternativas que posibiliten un cambio en las reglas de juego que gobiernan nuestra convivencia, son quienes la impusieron “por las malas”.

Sería bueno que recuerden bajo qué circunstancias fue impuesta la constitución que nos rige. En tiempos del innombrable, cuando su palabra era ley, y entre quienes le rendían pleitesía se encontraba Jaime Guzman, el ideólogo de la constitución y fundador de la UDI, partido destinado a perpetuar el buen nombre del innombrable. Inventó un plebiscito fraudulento, sin registros electorales, allá en 1980, cuando la oposición era perseguida. Entonces, Eduardo Frei Montalva, sacó la voz en un histórico acto en el teatro Caupolicán, denunciando los atropellos. Dos años después, su voz fue acallada con su muerte.

Quienes hoy rasgan vestiduras ante una modesta advertencia de un abogado constitucionalista, son los herederos de quienes impusieron la constitución que nos rige “a las malas”. Entiéndase bien: nadie quiere cambiar la constitución a las malas, por el contrario, lo que se quiere es cambiarla “a las buenas”. El país demanda una constitución “por las buenas”, y la inmensa mayoría del país así lo quiere. Son otros quienes nos han impuesto e imponen una constitución “a las malas”. Una minoría, que por más de 30 años, ha logrado perpetuar una constitución que la mayoría rechaza. Una minoría que impuso cerrojos en la constitución que limitan los cambios solo a aquellos permisibles por esa misma minoría. Ella manda aunque gobiernen otros.

Este es el drama de Chile. Desde los 80 la constitución ha sufrido múltiples cambios, pero solo aquellos que la minoría admite, por tanto, estamos jugando en una cancha a la pinta de la minoría, siempre con viento a su favor. ¿Hasta cuándo? Este veto se está haciendo insostenible a la luz de las explosiones sociales que de tanto en tanto, en los más diversos rincones del país, y cada vez más frecuentemente, se están dando.
Los nudos que debemos desatar, queremos desatarlos por las buenas, pacíficamente, y ello demanda algún grado de disposición de parte de una minoría que se cierra a la construcción de un país más integrado, que no quiere guerra, sino paz, que no quiere jóvenes encapuchados, sino jóvenes estudiantes, que no quiere adultos mayores con pensiones miserables, que no quiere más abusos de los de arriba sobre los de abajo. ¿Es mucho pedir?

junio 14, 2013

Partió la bolita

En sendos debates televisivos, por primera vez, se confrontaron posturas, tanto de los candidatos presidenciales oficialistas, como opositores, de cara a las primarias que tendrán lugar a fin de mes. Entre ambos debates, como guinda de la torta, Chile avanzó hacia su clasificación al mundial de fútbol, con una victoria, que complementa la alcanzada la semana pasada en tierras guaraníes.

De la mano de Sampaoli, sin aspavientos, silenciosamente, Chile está revirtiendo el declive que experimentó con Borghi, recuperando el equipo la vertiginosidad, la seguridad, la contundencia, que en su momento alcanzó con el loco Bielsa, quien dejó su marca que perdura hasta hoy. Todo esto, junto con una pléyade de jugadores excepcionales, como nunca antes tuvo selección chilena alguna. Por tanto, en materia futbolística, vamos por buen camino.

A nivel político, en cambio, da la sensación, que estamos entrampados, divididos en bloques irreconciliables, que reflejan la creciente desigualdad existente en el país, que afecta todos los ámbitos.

En el debate opositor, no hubo temor en marcar con claridad las diferencias existentes entre los cuatro candidatos; por el lado oficialista más que un debate, lo que hubo fue un foro en el que llamó la atención la angustia, el temor de la derecha por un eventual triunfo de Michelle, que visualizan como una amenaza.

De otro modo no se explica la permanente alusión a la Concertación y a los comunistas. En este plano pareciera que quieren reproducir el clima de polarización y la campaña del terror implementada con ocasión del plebiscito. Tanto Allamand como Longueira, se centran en repetir una estrategia, la de yo o el caos, que en su momento fue un rotundo fracaso.

Las diferencias entre candidatos opositores y gobiernistas, están centradas en el modelo político –definido por una constitución política con cerrojos que la hacen inmodificable-; el modelo educacional –el más privatizado, segregado y caro a nivel mundial en relación a nuestros ingresos-; el modelo previsional –cuyas pensiones que no se condicen con el respeto que le debemos a los adultos mayores-; el modelo de salud -donde el acceso a sus servicios está dado por el tamaño de los bolsillos-; y el modelo laboral –sesgado a favor de una de las partes, la empresarial, en desmedro de los trabajadores-. Si hay algo en común en todos estos sectores, es la desigualdad y su consecuencia, los abusos.

De los debates se deduce que por el lado de la derecha, lo que se quiere es perfeccionar los modelos, hacerle ajustes, para darles más competitividad, convencidos que por esa vía, se reducirán las desigualdades y los abusos. Por el lado opositor, existe la convicción que los modelos requieren cambios sustanciales, avalados por más de 30 años de implementación de estos modelos, que si bien han permitido reducir la pobreza, han agudizado las brechas y los abusos.

junio 06, 2013

El ladrón detrás del juez

El caso de las pensiones a falsos exonerados políticos le ha venido como anillo al dedo al gobierno y a la derecha en tiempos de elecciones. La Contraloría emitió un informe en el que se concluye que casi 3,000 personas no reúnen los requisitos establecidos por la ley para calificarlos como exonerados políticos, esto es, personas que perdieron sus trabajos por razones políticas.

Como resultado de todo esto, han salido varios trapitos al sol que nos dejan con la boca abierta. Como es el caso de conspicuos personajes que reciben pensiones como exonerados políticos. Es una vergüenza. Se eximen de esta vergüenza quienes han renunciado a estos beneficios que por ley les pudiera corresponder, pero que por ética, por decencia, han resuelto no recibirlos.

Este es uno de los dramas que vive nuestro país. La decencia está por los suelos. Se asume que estas pensiones estaban destinadas a quienes la han pasado mal por razones políticas, perdiendo sus trabajos, siendo forzados a exiliarse, afectados por torturas y/o detenciones. El origen de la ley es impecable, apunta a reparar un daño manifiesto, pero su mal diseño e implementación han posibilitado su aprovechamiento por algunos.

Curiosamente, quienes hacen gárgaras con este escándalo, son quienes desde las sombras avivaron la cueca a los altos mandos de las FFAA para que tuvieran lugar las repudiables acciones que dieron origen a la ley que apuntaba a reparar en mínima parte el daño causado.

Lo que corresponde es separar la paja del trigo, esto es, investigar y que la justicia actúe sin contemplaciones, verificando que quienes reciban las pensiones sean efectivamente acreedoras de ellas; en caso contrario, deben detenerse y exigirse la devoluciones pertinentes, aunque esto último difícilmente pueda tener lugar. Debe tenerse presente que no siempre será posible verificar fehacientemente la condición de exonerado político a casi 40 años de los hechos. Sin perjuicio de lo expuesto, en aquellos casos de manifiesta mala fe en la aplicación de la ley, por una suerte de mínima decencia, debe ponerse atajo.

Junto con ello sería bueno que el gobierno y la derecha deje de seguir disparando al voleo y dejar que la justicia cumpla con sus obligaciones. Y sobretodo que, a través de dos de sus diputados, no se aproveche del pánico, presentando un proyecto destinado a amnistiar a los responsables de los delitos que motivan las pensiones a los exonerados políticos. El ladrón detrás del juez.

mayo 30, 2013

Fumando opio

La zurda cumple el rol del MIR en los 60 y 70. Todos podríamos ser o posar de zurdos, no faltan razones para serlo, pero al final del día juegan para la derecha. Así fue en aquellos años y sigue siendo hasta hoy. fueron los ultras los que facilitaron el golpe, y lo que es peor, al final son los primeros en venderse, en delatar a sus compañeros de ruta apenas los aprietan.

Hoy la zurda cumple un rol similar jugando para la derecha. con los encapuchados, los escupitajos y otras hierbas, le hacen el juego al gobierno, desvirtuando las protestas posibilitando su criminalización, y esterilizando movilizaciones que tienen sentido, pero que pierden sentido cuando son infiltrados por quienes siempre aspiran a más, sin límites. Tanto llega el agua al cántaro, que al final éste se rompe. Siguen la conocida tesis de agudizar las contradicciones del sistema, Estirando el elástico creyendo que al final encontrarán el paraíso, en circunstancias que lo que finalmente encontrarán será el infierno mismo.

La ultraizquierda es infantilismo revolucionario, es no medir las consecuencias, no percatarse de las responsabilidades que se tienen. la derecha debe estar celebrando alborozada el renacer de los ultras que siembran el temor en los sectores medios, En quienes tienen su casita, su negocio, su trabajo. y estos sectores, que son los que definen para donde se inclina la balanza, terminan optando por quienes les ofrecen más represión, más policías, más militarismo. No están los tiempos para los militares, pero no vaya a ser que estemos girando en exceso a cuenta de lo que admite la democracia. La violencia física es más vistosa que la violencia de la injusticia y la desigualdad, y por lo mismo, más fácil de explotar por parte de la derecha, la misma derecha que en materia de violencia las sabe todas. Los ultras son niños de pecho al lado de los derechistas, quienes no tienen escrúpulos para asesinar, torturar y hacer desaparecer. hay evidencias de ello.

En el contexto nacional, en un año electoral, marcado por la adhesión que despierta Michelle, más emocional que política, los ultras, la multiplicidad de candidatos, la división, le hace el juego a la derecha. es cierto que crecimos en dictadura, y no hemos sabido envejecer en democracia. Efectivamente lo que piden los ultras es lo mismo que pedíamos hace 30 o 40 años, y ¿Que pasó? Quedamos atrapados en una dictadura que ni sospechábamos que podría darse! acaso tenemos que repetir la historia? Por algo dicen que el ser humano es el único animal que se tropieza con la misma piedra!

Lo que plantean los jóvenes es de justicia! Pero otra cosa son los ultras, los encapuchados, los que escupen, los que tiran mierda para todos lados, los que meten en el mismo saco a la derecha y a la Concertación. Así quieren ganarse las mayorías? Así será imposible! Por ese camino, solo retrocederemos. A modo de ejemplo: qué tal si en vez de andar parando, tomándose las universidades, tirando piedras, escupiendo, ¿dejan de pagar? Bajo el modelito actual todo los viene de perillas, excepto que dejemos de pagar!! Ahí el modelito se va a la cresta! Tal como el 88, con un papel y un lápiz, logramos evitar la perpetuación de Pinochet, pero no evitamos que se pepetuara el modelito. A este modelito lo liquidas dejando de pagar! Si todos dejan de pagar, el modelo se va a la cresta!

Ese es el camino y no otro! El de la unidad, el de la desobediencia civil, la no violencia activa, el camino que abrió Gandhi y con el cual logró la independencia de la India. Pero acá parece ser más fácil tirar piedras que dejar de pagar.

mayo 29, 2013

Felipe Berríos

Sugiero darse unos minutos para ver y escuchar este video donde se entrevista a una persona valiosa, que intereses espúreos relegaron a África: el sacerdote Felipe Berríos.

mayo 28, 2013

Con el agua hasta el cuello

A menos de una semana del discurso presidencial ante el Congreso Nacional con motivo de las glorias navales, a raíz de una persistente lluvia, el país quedó con el agua hasta el cuello.

En una entrevista televisiva, Piñera nos mostró un país que avanza, que progresa gracias a un gobierno que construye sobre roca, no sobre arena; un país que crece, mientras el mundo se estanca. En menos de una semana, unas lluvias que no tienen nada de espectaculares, que se repiten de tiempo en tiempo, desnudaron una vez más, nuestra realidad: nuestra fragilidad, nuestra desigualdad, nuestro estado de indefensión. Y los que más sufren frente a adversidades naturales y de las otras, las no naturales, como son los abusos, la libertad para elegir, son los más pobres, los que tienen menos, quienes tienen los trabajos más precarios.

Estas lluvias nos retratan de cuerpo entero, en especial, delatan las debilidades del modelo político, económico y social que tenemos, de libre mercado que pregona la libre competencia, pero no la practica, como el padre Gatica, porque lo que tenemos no son mercados competitivos ni transparentes, sino mercados oligopólicos, oscuros.

Las inundaciones que estamos viendo esta semana, son consecuencia de políticas cortoplacistas, del dominio sin contrapeso de inmobiliarias cuyas construcciones generan externalidades negativas que afloran en estas circunstancias. Todo esto, ante un Estado indefenso, con atribuciones cercenadas, y en caso de tenerlas, que no las ejerce, porque muchos de quienes hoy están a cargo de las instituciones públicas, son propietarios de las inmobiliarias y/o empresas constructoras. El ladrón detrás del juez, el gato cuidando la carnicería.

Todo esto da cuenta de los resultados de un modelo privatizador y depredador que lleva ya más de 30 años, manejado tanto por quienes lo instalaron –la dictadura-, luego por sus opositores –la Concertación-, y ahora, por los partidarios de la dictadura –la derecha actual en el gobierno-. El resultado es lo que tenemos. Con luces y sombras. Entre las luces destaca un sostenido crecimiento y una significativa reducción de la pobreza, y entre las sombras, la discriminación y una desigualdad que limita severamente nuestras posibilidades de desarrollo sustentable, real.