octubre 22, 2019

Explosión social en Chile: una introducción

Ilustración: Cristóbal Schmal
A menos de 15 días que el presidente Piñera afirmara que Chile es un verdadero oasis en una América Latina convulsionada, la realidad le estalló en la cara como una bomba de tiempo a raíz de un aumento en la tarifa del tren suburbano (Metro). Afirmación efectuada con motivo de la rebelión indígena en Ecuador con motivo del alza en el precio de la gasolina.

Lo que se inició con total inocencia –mal que mal no era primera vez que subía el precio del transporte público- dio origen a una masiva evasión estudiantil que está desembocando en una rebelión que hace recordar a la revolución de la chaucha en tiempos de Gabriel González Videla, alias Gabito, a fines de los 40, hace ya más de medio siglo. Revolución generada también por un alza en la tarifa de la locomoción colectiva. Pero la rebelión que está en curso al momento de escribir estas líneas ha sorprendido por su masividad, su extensión, su tenor, y su radicalidad.

La nueva tarifa es consecuencia de un sesudo análisis realizado por un panel de expertos encabezado por Juan Enrique Coeymans. Éste, sorprendido por la reacción que desató una decisión de carácter técnico –y avalada políticamente por el gobierno-, solo atinó a sostener que “cuando sube el pan no hacen ninguna protesta”. Por su parte, la ministra de transportes, Gloria Hutt, complementó con una frase que ilustra la mentalidad imperante en las esferas gubernamentales y de quienes adhieren al modelo político, económico y social imperante: “los estudiantes están alegando y resulta que su tarifa no varió ni un peso”. Y la guinda de la torta la puso el ministro de economía al afirmar que “quien madrugue puede ser ayudado a través de una tarifa más baja”. Todas frases para el bronce de parte de quienes no se movilizan en metro ni tienen que salir a tempranas horas de sus hogares para retornar a altas horas de la tarde. Estas declaraciones, junto con otras, han incendiado la pradera. Hay todo un descriterio, una falta de tacto, de sensibilidad, signo de la mentalidad instalada del nulo valor asignado a la vida de las personas comunes y corrientes. Tecnicismo puro instalado en las más altas esferas políticas bajo el amparo de la ideología neoliberal que busca la individualización de los problemas y sus soluciones. Es lo que está subyacente cuando un ministro a invitar a levantarse más temprano para acogerse a una tarifa más barata. Se evade el cuestionamiento al modelo neoliberal y se responsabiliza a las personas en el manejo de sus gastos y no a la gestión de la desigualdad.

Hasta este minuto no logran entender la protesta, ni tienen intención de entenderla, y por lo mismo, la tesis que se ven forzados a manejar es que habría un manejo político. Pensamiento que cae por su propio peso al ver el estado en que está la oposición, en el suelo. Uno de los dramas del gobierno, aparte de su ineptitud, es que no tiene oposición, y en una democracia, para que funcione al cien por ciento, es imprescindible la existencia de un gobierno y de una oposición.

A pesar que se revocó la decisión de subir el precio del Metro, el tsunami generado sigue su curso, ahora con saqueos, violencia y destrucción de bienes públicos y privados que producen escozor y desazón, que no han amainado. Ello no obstante que el gobierno, absolutamente paralogizado y sobrepasado, ha declarado estado de emergencia, delegando en las FFAA el control público. A la luz de lo que está ocurriendo, esta decisión en vez de apaciguar los espíritus, ha reimpulsado la violencia desatada.

octubre 17, 2019

Cataluña jaqueada

A dos años del referéndum realizado en Cataluña consultando a su población si quería o no la independencia de España, nuevamente los ánimos se caldean a raíz de las sentencias condenatorias contra quienes convocaron al referéndum.

En ese tiempo, España estaba gobernado por Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP), representativa de la derecha española y que poco después cayó bajo el peso de la corrupción de los suyos. Ya entonces, el bipartidismo estaba saltando por los aires, fragmentándose las preferencias ciudadanas a diestra y siniestra, la que persiste y que de alguna manera ha dificultado la conformación de gobiernos estables. Desde entonces, la inestabilidad parece ser el signo de los tiempos, no solo en España, sino que en el mundo entero.

Esta inestabilidad persiste, y en medio de ella, la condena de desde el poder judicial a la dirigencia catalana responsable de un referéndum que desde el punto de vista de España es considerado ilegal. Esta condena ha resucitado un clima áspero y desatado escenarios de violencia no deseada por nadie con dos dedos de frente.

La decisión judicial se da en un contexto distinto al de años atrás. Quien gobierna ahora ya no es el PP, sino que el partido socialista obrero español (PSOE), ad portas de una elección en la que se juega la continuidad de su dirigente máximo, Pedro Sánchez. Lo que está ocurriendo hoy en Cataluña inevitablemente tendrá consecuencias electorales.

Como siempre, la derecha presiona y exige a Sánchez para que imponga, a como dé lugar, el orden y la autoridad, poniendo énfasis en la necesidad de que prevalezca el imperio de la ley, tal cual la entienden, sin medias tintas.

Complejo escenario el que se vive. El PSOE, con Sánchez a la cabeza, invita a poner paños fríos, a la moderación, al entendimiento en un contexto de ofuscación.

Más allá de antecedentes políticos, culturales, sociales y/o económicos que justifiquen las posturas de unos y otros, Cataluña debiera tener presente que en un mundo globalizado, de derribo de fronteras, más que construir muros, deben tenderse puentes. Por otro lado, España debe tener presente que no podrá ser suya toda una región, toda una cultura, cuando gran parte de ella no la quiere. Tanto España como Cataluña deben quererse, de lo contrario es imposible que puedan constituirse en una unidad. Ya no están los tiempos para imposiciones. La gran riqueza de España reside en su diversidad cultural, por lo que estoy convencido que hay más razones para quererse que para no quererse.

En esto, lamentablemente percibo que la dirigencia política ha fallado y no ha estado a la altura de sus responsabilidades.

octubre 16, 2019

IIE celebra 15 años de vida

Recientemente la carrera de Ingeniería Informática Empresarial que se imparte en la Universidad de Talca celebró sus 15 años de trayectoria. Su creación representó una decisión audaz por cuanto fusiona dos mundos que históricamente se han dado la espalda, el de la gestión, la administración, y el tecnológico. Por lo general, las carreras son de un ámbito o del otro, así como las competencias, las habilidades de los jóvenes.

Sin embargo, en la actualidad, gracias a los avances científicos y tecnológicos, estos dos mundos están forzados a entrelazarse. Avances que se expresan en términos de capacidades y velocidades de almacenamiento y búsqueda de información difíciles de imaginar tan solo una década atrás. Esta realidad que permite manejar un volumen de información sin precedentes, impacta en la gestión y la capacidad de las organizaciones para sus procesos de toma de decisiones.

Se está frente a la paradoja de que por un lado, los ejecutivos disponen de más información que nunca para tomar decisiones con mayor certidumbre que en el pasado, pero al mismo tiempo, las organizaciones están navegando en un mundo de mayor incertidumbre, más volátil.

En este contexto ha irrumpido el Ingeniero Informático Empresarial con singular éxito, en grandes y pequeñas organizaciones, en consultoras, ocupando puestos de trabajo para los cuales fueron formados.

Una carrera única a nivel nacional, nacida en la región del Maule, que se ha logrado posicionar gracias a sus primeros egresados, verdaderos colonizadores en el campo profesional, caracterizados por sus competencias para innovar al interior de las organizaciones, para trabajar en equipos multidisciplinarios y para comunicarse efectiva y eficientemente con sus superiores, sus pares y con quienes están bajo su responsabilidad.

Estas competencias son alcanzadas gracias a un modelo de trabajo con empresas inédito, en el que los estudiantes, desde los primeros años se involucran en la ejecución de proyectos reales en empresas de la región. Esto les da un sello especial, la de egresar con experiencia laboral, lo que es altamente valorado por las empresas.

A la fecha ha tenido dos directores, el primero, responsable de lo que denomino la fase de creación e impulso de la carrera; el segundo, a partir del 2011, responsable de la fase de consolidación, que es en la que se encuentra actualmente.
Estas características han estado avaladas en sendos procesos de acreditación, el primero, en el año 2012, que le permitió acreditarse por 5 años; y el segundo, en el año 2017, por 6 años.

Feliz cumpleaños a la carrera, a sus egresados, a sus docentes, a sus estudiantes, a sus autoridades, y todo su personal!

octubre 09, 2019

Ecuador en el candelero: la paciencia tiene un límite

No sin sorpresa, Ecuador está dando que hablar con ocasión de multitudinarias protestas callejeras, la ocupación del parlamento y un presidente Lenin Moreno, que se refugia en Guayaquil. Como las notas de un acordeón, los titulares de los medios de comunicación se suceden de país en país. No hay país que se libre de estar en el candelero. Lo fue recientemente Perú a raíz de la disolución de su parlamento por parte del poder ejecutivo, tal como antes lo fue Argentina y así sucesivamente.

De la noche a la mañana Ecuador pareciera haberse sumido en una crisis política-económica. No nos engañemos, es una crisis de larga data, que se arrastra desde hace tiempo. Si bien la chispa que gatilló las protestas fue el fin de los bajos precios de los combustibles como consecuencia de la eliminación de los subsidios, el conflicto es más profundo.

El tema es altamente ilustrativo del desencuentro entre el mundo de los expertos, los técnicos y el mundo real, el de la sociedad en que vivimos, el del pan nuestro de cada día. Un desencuentro que se expresa en la toma de decisiones supuestamente científicas, que desde las más altas esferas se estiman imprescindibles, sin considerar sus consecuencias en la población, asumiendo que ésta entenderá, aceptará y/o aguantará. De lo contrario, deberá apelarse al imperio del orden y la autoridad, a como dé lugar, mediante estados de emergencia, toques de queda y/o la militarización de las calles. Así de simple.

Decisiones que suelen ampararse en el realismo, en la necesidad de sincerar los precios, pero que no toma en cuenta una realidad social cuya capacidad de aguante no es infinita. Lo vimos en Argentina, donde a Macri el gobierno se le está escapando de las manos por lo mismo.

Los planes de ajuste económico o los paquetazos, normalmente originados en las asépticas oficinas del FMI (Fondo Monetario Internacional), por economistas graduados en universidades de clase mundial, se formulan en absoluta desconexión de los afectados. Sacan cuentas alegres, suman y restan, calculan déficits, descubren forados que hay que eliminar o cubrir, y listo. Parecen tuertos, ya que por una extraña casualidad recomiendan recortes en el ámbito social –educación, salud, vivienda y otros-, pero no en el ámbito de defensa donde los gastos en armamentos y personal armado no son menores. También sería interesante revisar también los gastos en el ámbito político, de nuestros representantes en el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Resulta chocante la capacidad que tienen los de arriba para asignarse remuneraciones, dietas y/o gastos reservados indecentes en relación a los ingresos de los de abajo.

La paciencia tiene un límite, en unos más altos que en otros, pero ese límite existe. Sería bueno que quienes nos gobiernen alguna vez sienten cabeza, dejen de oír los cantos de sirena del FMI, y tomen el toro por las astas de una vez por todas.

octubre 03, 2019

Los ataques a Greta

Confieso que me ha llamado profundamente la atención las críticas de las que ha estado siendo objeto Greta Thunberg, una adolescente ambientalista sueca de 16 años que está liderando un movimiento global contra la crisis climática, desde las más inverosímiles fuentes. Entre ellos me permitiré destacar a Putín, Trump y uno de los hijos de Bolsonaro. Los dos primeros, por ser los líderes de EEUU y de Rusia respectivamente, en tanto que el tercero, por ser el hijo del presidente de Brasil y posible embajador en los EEUU.

Putín, en el más reciente foro energético celebrado en Rusia hizo alusión a la complejidad del mundo moderno y a los altos niveles de pobreza que aún persisten en distintas partes del mundo. Esta realidad dificultaría limitar el uso de combustibles fósiles para alcanzar el desarrollo en aquellos países que aún son subdesarrollados.

Trump por su parte, como es común en él, luego del discurso de Greta en la cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas, apeló al sarcasmo al afirmar que “parece una niña muy feliz que espera un futuro brillante y maravilloso. ¡qué lindo verla!”.

En tanto que el diputado brasileño, Eduardo Bolsonaro, no trepidó en acusar a Greta de estar siendo apoyada por una sociedad financiada por el magnate húngaro George Soros para fomentar una agenda de la izquierda.

Los tres, Putin, Trump y Bolsonaro, dan cuenta de la pobreza mental de los actuales líderes políticos mundiales y del negacionismo en materia climática.

Todas estas afirmaciones son complementadas con videos, fotos trucadas y noticias falsas que se distribuyen por las redes sociales como verdaderas bombas de racimo para contrarrestar el impacto que está teniendo el movimiento de carácter mundial encabezado por Greta. Un movimiento que acusa a los líderes políticos, económicos y financieros mundiales de traicionar a su generación con sus palabras vacías, por su incapacidad para limitar el calentamiento del planeta y enfatizar lo económico. En su apasionado discurso ante las Naciones Unidas llegó a acusar que “estamos en el comienzo de una extinción masiva, y de lo único que ustedes pueden hablar es de dinero y cuentos de hadas de crecimiento económico eterno”.

El movimiento que se inició frente al parlamento sueco, se ha ido expandiendo a nivel mundial a través de huelgas escolares pacíficas denominadas “Viernes para el futuro”. Un movimiento al que no pocos, sin prueba alguna, acusan de estar siendo instrumentalizado por oscuros intereses económicos-financieros o por el marxismo leninismo internacional.

Es hora de tomarse en serio lo que expresa este movimiento, que no es otra cosa que la de hacer un alto en el camino para reflexionar respecto de un modo de vida, un modelo de desarrollo depredador, generador de pobreza y de desigualdades extremas.

Los niños y jóvenes nos están invitando a compatibilizar el desarrollo humano con la naturaleza. Tras este movimiento no hay oscuros intereses, muy por el contrario, hay una invitación a actuar con mayor humanidad, con mayor respeto por la madre tierra que nos cobija, por nosotros mismos. Una invitación a modificar nuestros actuales comportamientos y decisiones con miras a dejar de hipotecar el futuro de las generaciones que vienen. Nuestros hijos y nietos lo agradecerán. Nada de mal nos hace efectuar un alto en el camino para repensar lo que estamos haciendo.

septiembre 26, 2019

Soplarán nuevos vientos

Los vientos políticos soplan en distintas direcciones, aunque por momentos lo hacen en una única dirección. En los tiempos actuales, se observa un ascenso de los populismos de derecha, que algunos denominan neofascismos, expresión que me resisto a utilizar porque no tengo claro su significado.

Sin embargo, hay signos en sentido contrario que dan cuenta de una reacción, de una suerte de despertar que se encuentra en curso. Veamos algunos de estos casos como botones de muestra.

Tenemos el caso de Trump, un presidente que nadie imaginó que pudiese llegar a ser presidente elegido en un país como los Estados Unidos de Norteamérica. Ascendió bajo el lema de volver a hacer grande al país con un discurso xenófobo, guerrero, y que gobierna a punta de amenazas, de twitts, rodeado de halcones, que se da el lujo de defenestrar de un día para otro a sus colaboradores, sin expresión de causa, y que se las da de hacer lo que se le antoja. Su conducta, su comportamiento, es el que en Chile se conoce como el del clásico patrón de fundo. Y no pocos le siguen. Desde que llegó a la presidencia ha estado bajo la amenaza del “impeachment” –la destitución- como consecuencia de lo que se conoce como la trama rusa, esto es, la filtración de información desde el Kremlin en torno a su rival en la contienda electoral, Hillary Clinton, con miras a perjudicarla. Ahora el impeachment se ha concretado por otro hecho de similar tenor. Una llamada al presidente de Ucrania para obtener información que perjudicara a quien se visualiza como su contendor en la próxima contienda electoral presidencial. Es la gota que rebalsó el vaso. No será fácil que se le destituya, pero lo expuesto es una clara y positiva señal de la resistencia existente en torno a una manera de mirar el mundo.

Otro caso es el de Bolsonaro, cuyo comportamiento en todos los planos está siendo fuertemente cuestionado no solo en el mundo, sino que en su propio país, donde fue elegido. Su popularidad, basado en un rancio anticomunismo absolutamente desfasado en el tiempo, se encuentra en rápido y franco descenso difícilmente reversible. Su concepción de soberanía entendida como que puede hacer lo que quiera en el Amazonas, así como en el plano de los derechos humanos y de las actuaciones policiales y militares, está empezando a ser debatida y rechazada por los propios brasileños.

En el Reino Unido, el nuevo primer ministro Johnson, personaje que compite con Trump con su peinado, convencido también que podía hacer lo que quiere, suspendió el parlamento británico para poder dar curso, por las buenas o por las malas, al brexit –la salida de la Unión Europea-. Suspensión que fue anulada por el Supremo británico por lo que el parlamento fue reactivado. En el interín, las huestes conservadoras han sufrido no pocas escisiones que han debilitado a Johnson, forzándolo a negociar el brexit con la Unión Europea, a lo que se resiste. Su lógica política es similar a la de Trump. Juega al todo o nada, visualizando la política como una guerra por medios distintos a las armas convencionales.

En Argentina Macri lleva todas las de perder en las próximas elecciones luego de haber sido aventajado en las primarias a pesar que dentro de la dupla opositora se encontraba su predecesora, la famosa Cristina. Los argentinos parecen decididos a darle la espalda a Macri, quien habiendo recibido un país desendeudado, la deja endeudado hasta más arriba de la coronilla con sus políticas neoliberales.

Otro caso interesante es el de Italia, donde Savini, primer ministro de un gobierno de coalición, otro xenófobo populista, de derechas, luego de patear el tablero con su renuncia para provocar elecciones anticipadas, ve frustradas sus expectativas al conformarse un nuevo gobierno sin su presencia.

En España, las derechas están al acecho, frente a un PSOE que se resiste a gobernar con Unidas Podemos, cuyas exigencias no le parecen aceptables. De allí que el país está siendo convocado a nuevas elecciones. El paso del bipartidismo al multipartidismo no cabe duda que dificultan la conformación de gobiernos constituidos por partidos que no se toleran mayormente. Lo mismo parece darse en Uruguay y Bolivia donde en los próximos meses el electorado está llamado a pronunciarse.

En todo caso, y esto vale tanto para las derechas como para las izquierdas, los llamados a la unidad no tienen ningún valor si no hay un objetivo común y un camino compartido para su logro.

A nivel global, el fenómeno, o huracán Greta, está dando que hablar rompiendo esquemas con la denuncia de la crisis ambiental o climática y la necesidad de actuar de inmediato para evitar el apocalipsis al que estamos siendo llevados. El llamado de Greta, desde el mundo de los niños al de los adultos, es respaldado desde el mundo científico y por el sentido común. No obstante ello, no faltan quienes se ven tentados a atacar al mensajero y difundir tales ataques por las redes sociales asumiendo oscuros intereses tras el llamado. Me pregunto: ¿cuál es el mal que promueve Greta?

Como puede verse, de todo hay en la viña del Señor.

septiembre 20, 2019

Desde Pullay

 
Entre las noticias de estos días, a media página de un diario nacional, se informó que los servicios de hoteles de mascotas, guardias y aplicaciones de transporte estaban colapsados para fiestas patrias.

Las cuentas alegres corrían a raudales en estos ámbitos. Muchos se quedaron con los crespos hechos por no haber obtenido cupo para sus mascotas. Algunos de los “hoteles” ya tenían sus cupos completados con más de 15 días de antelación. Las peluquerías caninas también veían incrementada la demanda por sus servicios para amononar a las mascotas.

Curiosamente, una de las cosas que más llaman la atención a los turistas extranjeros que nos visitan, aparte de la basura y el cablerío que observan por doquier, es la cantidad de perros callejeros que suelen encontrar. Solo faltaría que estos últimos solicitaran al gobierno, junto a diputados y senadores, que subsidie el financiamiento de nuevos hoteles y peluquerías caninas para que los acojan.

En paralelo, hay niños que no tienen hogar, que son derivados al servicio nacional de menores o a casas de acogida. Las familias parecen preferir recoger mascotas antes que recoger niños abandonados.

Las empresas de seguridad también se frotan las manos, ante la creciente demanda por sus servicios en estos días, tanto para resguardar los recintos donde se desarrollan los distintos eventos asociados a las fiestas patrias, como a casas particulares cuyos moradores salen de vacaciones. Lo mismo ocurre con las aplicaciones de transporte como Uber y Cabify, que por estos días ofrecen tarifas y servicios especiales.

Al leer estas noticias, uno pensaría que estamos en jauja, en el país de las mil maravillas, de un país desarrollado, en marcha, que ha resuelto sus problemas esenciales, que se da el lujo de preocuparse de sus mascotas –perros y gatos-, que está a otro nivel.

En paralelo, un pueblo al sur de Chile, Puerto Octay, celebra las fiestas patrias sin agua potable, pero no importa. Su alcaldesa afirma que los vecinos entienden la emergencia, en tanto que el gobernador sostiene que están replicando la experiencia adquirida cuando en Osorno se quedaron sin agua por más de una semana, y por último, un comerciante, en un alarde de infinita comprensión declaró que gracias a Dios pudo retomar sus actividades luego de estar parado tres días. Los camiones aljibe están permitiendo sortear la emergencia.

En el diario nacional al que se hizo referencia al inicio de la columna, en una misma página, también se informa que distintas autoridades nacionales –desde el ministro de Desarrollo Social hasta la ministra de Deporte- sugieren consumir comida saludable, celebrar con recato, y no dejar de hacer ejercicio, o al menos bailar cueca, dado que con 40 minutos de cueca nos permiten quemar una empanada de pino o un choripán. Simultáneamente, en avisos publicitarios a página entera, se nos invita a comprar vinos, empanadas, carnes, chorizos, con grandes facilidades de pago. Total, de la obesidad se hará cargo el país a través de sus servicios públicos colapsados.

Son las contradicciones del país en que vivimos. Mientras tanto, en nuestras manos está la libertad de caer en tentación y endeudarnos bajo la presión mediática, o de resistir alejándonos del consumismo, yéndonos a Pullay.

septiembre 12, 2019

Universidad de Talca: acreditación por 6 años

En estos días se ha dado a conocer la acreditación de la Universidad de Talca por 6 años en todas las áreas por parte de la Comisión Nacional de Acreditación. Se trata de un hecho de gran relevancia, porque constituye una suerte de sello de calidad, no solo para la universidad, sus estudiantes, egresados, personal administrativo, académicos y autoridades, sino para toda la región del Maule.

Relevante porque se trata de un logro que escasas universidades han alcanzado y que la sitúa dentro de un selecto grupo de ellas. Relevante porque es el logro de una feliz conjunción de producción académica, gestión administrativa y conducción estratégica, esto es, de sus instancias operativas, tácticas y estratégicas. Relevante porque es un logro que involucra a todos sus integrantes, de capitán a paje, de quienes formaron parte de ella en el pasado, están en ella en el presente, y para quienes ingresarán a futuro, ya sea a trabajar como a estudiar, o a vincularse con ella.

Se trata de un logro que nos demuestra que la adversidad es para superarla, no para amilanarse. Imposible no recordar su difícil nacimiento cuando se fusionan lo que eran sedes regionales de la Universidad de Chile y la entonces Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de Santiago para dar origen al Instituto Profesional de Talca en marzo de 1981. Fruto de la movilización de los más diversos sectores de la ciudad, que se sentían menoscabados por no tener una universidad en la región, en octubre del mismo año, nace la Universidad de Talca.

Imposible no resaltar que ella ha logrado, desde su nacimiento hasta la fecha, encumbrarse desde una de las regiones más pobres del país. Imposible no destacar su aporte al desarrollo económico de la región, a través de la formación de profesionales, la visionaria constitución de centros tecnológicos como medio de vinculación con el medio por la vía de potenciar los sectores productivos regionales, así como su aporte a la introducción de nuevas tecnologías en el aparato productivo regional. Imposible no mencionar su contribución al desarrollo cultural de la región. Allí están, entre otros, el Parque de Esculturas, el Jardín Botánico, sus espacios culturales, sus coros y orquestas. Todo ello en menos de cuatro décadas.

Merecido premio el obtenido por la Universidad de Talca que debe enorgullecer a todos quienes se sienten parte de la familia utalina, y que al mismo tiempo, representa todo un desafío, que no es otro que el de sostener, mantener y acrecentar lo ya alcanzado.

septiembre 11, 2019

Las olas que nos acosan

Tal como en tiempos no tan remotos, en los más diversos países se vivieron olas dictatoriales, transicionales (hacia la democracia), hoy parece que se estuviera ingresando a una ola nacionalpopulista.

Batista en Cuba, Trujillo en República Dominicana, Pérez Jimenez en Venezuela, Rojas Pinilla en Colombia, Somoza en Nicaragua, son algunos de los cabecillas de una ola dictatorial militar a mediados del siglo pasado. Tras todos estos gobiernos estaba el respaldo de una oligarquía que hacía la vista gorda ante las penurias que vivían sus respectivos pueblos. Dictaduras que no eran sino el aparato armado de los sectores más pudientes en sus respectivos países, y que contaban con la anuencia de USA, país que se había erigido como el adalid de la democracia a nivel mundial. No meto en este saco a Perón en Argentina, porque su retrato no calza cabalmente con el de las dictaduras mencionadas.

En la década de los 50 y 60, los niveles de pobreza eran tales que la prédica marxista, al influjo de la revolución bolchevique en Rusia, se hizo sentir fuertemente en el grueso de los países latinoamericanos, aunque sin la fuerza para acceder a las esferas de gobierno. A fines de los 50 con el triunfo de la revolución cubana al mando de Fidel Castro, alienta a las fuerzas de izquierda, pero sin lograr proyectarse mayormente. Las democracias se sostienen a duras penas, formalmente, con sus respectivos poderes ejecutivos, legislativos y judiciales de dudosas independencias en contextos de ebullición política marcados por aspiraciones de justicia difíciles de contener.

El desencuentro entre las demandas populares y la (in)capacidad del sistema social, político y económico para satisfacerlas, hacen crujir las frágiles democracias imperantes. Los poderosos sectores dominantes de lustrosos apellidos, no trepidan en invocar a las FFAA en sus respectivos países a poner coto al desorden que se estaba generando al orden existente. Así es como desde la caída de Goulart en Brasil, las FFAA brasileñas dan inicio a una nueva ola dictatorial de corte militar. Una ola caracterizada por la imposición de una doctrina de seguridad nacional fraguada en la Escuela de las Américas bajo la dirección de las FFAA de USA para extirpar el llamado “cáncer marxista”. Como un efecto dominó, Uruguay, Argentina y Chile caen en esta ola, de la que recién salen a fines de los 80, dándose inicio a lo que se ha llamado la fase de transiciones hacia la democracia, que no pocos dan por terminada, pero que otros aún no dan por concluida.

Hoy pareciera que estamos inmersos en una nueva ola cuyo perfil está en construcción, pero cuyas principales características están dándose a conocer. Una ola nacionalista, populista, derechista, ya no con las FFAA por delante, sino que por detrás, debido al desprestigio que su paso por los gobiernos en los distintos países. Desprestigio ganado por la brutalidad de sus acciones atropellando los más elementales derechos humanos de sus conciudadanos, como por el reguero de corrupción que han dejado, no solo en su propio seno, sino que en prácticamente todos los ámbitos, sean estos políticos, religiosos, sindicales como deportivos. Se trata de una ola que nace como consecuencia de la incapacidad de los gobiernos para resolver las dificultades que plantea la actual realidad social, económica y política de los países. Una ola no exenta de contradicciones, porque se postula como nacionalista, en circunstancias que sus principales líderes descienden de inmigrantes; se presenta con ribetes populistas, pero cuyos impulsores tienen raíces en los sectores más pudientes, cuyo razonamiento es de causa-efecto sin matices y parcial ante desafíos complejos que ameritan un mayor desarrollo; y se postula como derechista porque prioriza, por sobre toda otra consideración, el orden y el derecho a la propiedad.

La tragedia radica en que al amparo de las democracias vigentes no pocos países están sucumbiendo a esta ola de la mano de siniestros personajes, entre los que destaca con luces propias, Bolsonaro. Éste, sin pelos en la lengua, acumula una interminable cantidad de frases para el bronce por lo descalificatorias, propias de un anticomunismo que adquiere ribetes enfermizos, porque hace rato que el comunismo se batió en retirada, sepultándosele sin pena ni gloria.

Hagamos un esfuerzo para escapar de las olas y ser dueños de nuestro destino. Creamos en nosotros, en nuestra capacidad de reflexión, de decisión, sin dejarnos tentar por cantos de sirena.

septiembre 03, 2019

El cambio climático: ¿qué nos dicen los datos duros?

Hace poco un amigo me hizo llegar una pregunta que calificó de trascendental: ¿el calentamiento global –o lo que ahora se denomina cambio climático- obedece a un ciclo natural de la tierra o ha sido causado por el hombre? Quien me formuló la pregunta lo hizo acompañándola con un video titulado “La verdad sobre el cambio climático. El negocio de la ONU” donde un ingeniero chileno, Douglas Pollock, expone su pensamiento sobre la materia.

En el video se plantea que toda la parafernalia en torno al tema no sería más un nuevo gran fraude al que nos tendría acostumbrados la ONU (Organización de las Naciones Unidas) al hacerse eco de la “gran mentira” del calentamiento global para engordar su corte de burócratas, refugiar a izquierdistas, y/o lucrarse con las temáticas de la tecnología renovable, la economía circular y tantas otras yerbas que pululan por estos tiempos. Importa recordar que la ONU es una organización creada al término de la segunda guerra mundial con el propósito de generar una instancia global que reduzca la posibilidad de nuevas conflagraciones a nivel planetario.

Quien me formuló la pregunta afirmó no tener la formación ni siquiera para intentar dar una respuesta. Yo tampoco la tengo, así como tampoco la tiene el grueso de los mortales. Son pocos, muy pocos, quienes poseen la formación científica para responder la pregunta, y quienes la poseen, tienen respuestas discordantes. En concreto, no existe consenso en la materia, aunque la opinión ampliamente mayoritaria en el campo científico, es la que está tras la postura de la ONU.

¿Quién tiene la razón? No lo sé, y el caso es ilustrativo de una realidad. En este tema, así como en tantos otros, no existen respuestas únicas. Se han logrado grandes avances científico-tecnológicos, la frontera del conocimiento se ha extendido notablemente, pero así y todo, estamos lejos, muy lejos de tener respuestas o caminos únicos. A los expertos les encanta respaldar sus posturas, los resultados de sus experiencias, en base a evidencias. ¿Qué nos dice la realidad? Que allí donde existen controversias, encontraremos evidencias para todas las posturas.

Lo señalado no nos exime de opinar ni tomar postura, ya no en base a conocimientos que no tenemos, sino en base a la información que recogemos, a nuestras intuiciones, miradas, personalidades. Sin descartar que el cambio climático pueda obedecer a un ciclo natural de la tierra, me inclino a pensar, y quiero creer, que ha sido causado por las actividades del ser humano. Mi postura se sustenta esencialmente en que si el cambio climático es producto del ciclo natural de la tierra, independiente de lo que hagamos, entonces no tenemos remedio, estamos fritos; por el contrario, si es causado por nosotros, y estamos a tiempo de revertir el proceso, entonces pongamos manos a la obra para hacer todo aquello que se requiera para salvarnos. Sería triste que por creer que todo lo que ocurre es independiente de las actividades del ser humano no hagamos nada y nuestros hijos y nietos se vayan a la cresta cuando capaz que podían salvarse. Más vale prevenir.

Por lo demás, lo que se nos pide no tiene nada de malo, muy por el contrario, se nos exige una producción más limpia, mayor austeridad por parte de quienes están ahogados en el consumismo, un comportamiento más afín con la naturaleza, en sintonía con ella. No creo que haya una mano negra que guía las acciones de la ONU o que la minoría ni la mayoría de los científicos esté siendo cooptada por oscuros intereses capitalistas o socialistas.

Por último, respondiendo la pregunta que encabeza la columna: ¿qué nos dicen los datos duros? Nos dicen que tenemos que andar con pies de plomo, ojo al charqui.

agosto 27, 2019

¿La política divide?


Por esas cosas de la vida, en estos días, me reencontré con un compañero de infancia en tiempos de boyscout, cuya familia tenía un fundo en Collipulli, adonde fuimos de campamento en la década de los 60.

Por esos años, los de la guerra fría, del mundo bipolar, en América Latina no pocos cayeron bajo el embrujo de la revolución cubana. En Chile, las elecciones presidenciales del 64 estuvieron marcadas por este contexto, con una poderosa izquierda marxista, una derecha que no atinaba, y una pequeña democracia cristiana (DC) en ascenso. La derecha, luego del naranjazo en Curicó del 63 paralogizada ante la inminencia del triunfo del candidato del Frente de Acción Popular (FRAP), Salvador Allende, deja caer a su candidato, el radical Julio Durán, para respaldar al candidato DC, Eduardo Frei Montalva, cuyo lema era Revolución en Libertad. Triunfa este último, siendo uno de sus lemas más recordados, el de Chile 2 Rusia 1, rememorando la hazaña de chile en el mundial del 62 en el legendario estado Carlos Dittborn, en Arica, la puerta norte de Chile. Todo un símbolo de los tiempos que se vivían.

Para la derecha, el gobierno de Frei Montalva fue mucho más allá de lo que esperaban, en tanto que la izquierda le negó la sal y el agua. El ambiente político estaba crispado, y hasta en las mejores familias se respiraban las diferencias, entre cónyuges, entre padres e hijos.

En la familia de mi compañero boyscout, el padre era de derecha y la madre demócratacristiana. En casa, mi tío era alessandrista, los almuerzos eran tensos. En casa de mi amigo, el dueño de casa optó por lo que consideró lo más sano. En esta casa no se habla más de política, porque la política divide. Donde yo vivía, en medio de un almuerzo mi tío zanjó abruptamente una discusión, rechazando que rebatiéramos a quien nos daba de comer.

De lo expuesto ¿se puede afirmar que la política divide? ¿no será la realidad la que nos divide? Las distintas percepciones, miradas, énfasis sobre las más diversas temáticas, no son acaso naturales, consustanciales a nuestra naturaleza humana, a nuestros intereses, a nuestras respectivas vivencias. La política no haría más que desnudar, poner sobre la mesa estas miradas, las que pueden ser tan similares como opuestas a las que uno tiene.

Hay sectores que enfatizan la necesidad de la unidad nacional. Muy loable por cierto, pero no se puede forzar, sobre todo en un contexto marcado por las extremas desigualdades en todos los planos, tanto económicos, como sociales, culturales, educacionales.

La política no divide, por el contrario, hace posible que las divisiones se expresen, se relacionen, se comuniquen. La división existe, es consustancial a la existencia de distintos pensamientos sobre las más diversas materias. La buena política, la verdadera, supone la existencia de redes de comunicación e información para la resolución pacífica de los conflictos o diferencias inherentes a toda sociedad, procurando que ellas no se exacerben, buscando puntos de confluencia, de negociación, de conversación. La mala política, o la politiquería, supone que los políticos no conversan, que no se escuchan, que los espacios son más de confrontación que de conversación. La política supone el uso de la palabra por sobre la bayoneta, de la persuasión, de la negociación por sobre la imposición.

La unidad nacional sin política es una falacia, es esconder los problemas bajo la alfombra. Proscribir la política, se ha comprobado que abre espacio a lo peor de una sociedad, la imposición de la fuerza bruta, de la hipocresía y de la delación.

Si no nos gusta la política como está, la solución no está en desterrarla, sino que en mejorarla, en rescatar su sentido más pleno, que no es otro que el de ser un espacio de conversación en torno a los problemas que nos aquejan para resolverlos de común acuerdo. Si no nos ponemos de acuerdo en un plazo razonable, dirimir mediante un voto emitido en forma libre, sin violencia y sin presiones.

Así de simple. La política existe desde el minuto que vivimos en sociedad, junto con otros. Cuando creemos, o afirmamos que no existe, o cuando se dice o amenaza que acá no se habla de política, estamos dejando que ella sea usurpada por terceros para que trapeen con la política llevando agua a su molino.

agosto 22, 2019

Reflexiones en torno a los Juegos Panamericanos

Hace un par de semanas terminaron unos juegos panamericanos que posibilitaron el lucimiento de Perú en su calidad de anfitrión del evento por su capacidad organizativa y sus instalaciones deportivas. Por su parte, cada país participante saca sus respectivas cuentas, efectuando un análisis comparativo vertical y horizontal. El primero, comparándose con respecto de sí mismo en similares eventos pasados, y el segundo a través de una comparación con otros países. Normalmente esta comparación se centra en el total de medallas de oro, o en el total de medallas obtenidas por cada país. Como es de esperar, unos salen mejor parados que otros. En la tabla que sigue, junto con las medallas ganadas por país, se incorporó el PIB/per cápita y su tamaño en millones de habitantes.

Fuente: Elaboración propia a partir de información proveniente de:
PIB p/cápita (dólares): https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.PCAP.PP.CD?end=2018&start=2018&view=bar

Medallas p/país:
https://www.t13.cl/noticia/deportes13/polideportivo/lima-2019-asi-va-team-chile-medallero-juegos-panamericanos-10-08-2019

Población p/país (en millones de habitantes): https://es.m.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_y_territorios_dependientes_por_poblaci%C3%B3n

Si bien se trata de un ejercicio interesante, tiene sus limitaciones por referirnos a valores absolutos, los que suelen inducir a engaño o error por cuanto no dan cuenta de la realidad en su totalidad. A modo de ejemplo, si bien Estados Unidos tiene casi cuatro veces más medallas de oro que Argentina, no hay que olvidar que tiene una población de más de 6 veces la de Argentina. A ello se agrega un producto interno bruto per cápita tres veces mayor. Si hiciésemos una tabla basada en el total de medallas por millón de habitantes, las posiciones de los países sería otra. Lo mismo ocurriría si asociáramos el total de medallas ganadas por cada país con su respectivo PIB per cápita.

Otro ejemplo lo tenemos al comparar a Cuba con Chile. Cómo explicar que Cuba logre ganar más del doble de medallas de oro que Chile en circunstancias que su población es de poco más de la mitad de la población chilena y cuyo PIB per cápita sea un tercio del chileno? Como para agarrarse la cabeza si se tiene en cuenta que en Chile impera lo que no pocos consideren un exitoso modelo neoliberal, en tanto que en Cuba están bajo un fracasado modelo comunista.

Lo expuesto revela que debemos ser cuidadosos con los rankings y el uso de indicadores, los cuales rara vez logran dar cuenta de la realidad en su integridad, y por lo mismo, tiende a manipularse con fines non sanctos. La relación causa-efecto no es simple.

Tras las cifras hay políticas, en este caso, políticas deportivas, educacionales o de salud, poblaciones más o mejor dotadas físicamente, apoyos estatales, privados y/o faamiliares, que difieren de un país y otro, y que hacen y/o explican las diferencias. Conocerlas, identificarlas, nos ayudaría mucho a progresar en el sentido más profundo del término.

agosto 15, 2019

No llores por mí Argentina

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Fuente: http://www.record.com.mx/galerias/humor/no-llores-por-mi-argentina

Difícil resulta sustraerse a lo ocurrido en las últimas elecciones primarias presidenciales efectuadas en Argentina destinadas a definir los candidatos de cada una de las coaliciones políticas. Si bien estaba cantado quienes ganarían en cada una de estas coaliciones, la contienda electoral serviría para medir fuerzas, ver cómo viene la mano. Y así fue.

Si bien competían más de media docena de coaliciones, la atención estaba centrada en la votación que obtendrían la coalición oficialista, Juntos por el Cambio liderada por Macri, el actual presidente; la coalición opositora, Frente de Todos, encabezada por Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete en el gobierno de Kirchner; y Roberto Lavagna, candidato de la coalición Consenso Federal. Esta última buscó romper la creciente polarización entre las dos primeras coaliciones embarcadas en una lucha frontal centrada en el eje peronismo-antiperonismo.

Para introducir una cuña en el peronismo, Macri se hizo acompañar como candidato a la vicepresidencia a un peronista moderado, en tanto que la candidata natural del peronismo, Cristina Fernández, en una jugada estratégica magistral, decidió dar un paso al costado, ofreciendo a Alberto Fernández, con quien ha tenido desavenencias no menores, que encabezara el Frente de Todos, relegándose ella como candidata a la vicepresidencia. Para sorpresa de no pocos, Alberto Fernández aceptó la oferta.

Los resultados de la elección fueron contundentes, echando por tierra todos los vaticinios de las empresas encuestadoras. El triunfo de la dupla peronista sobre la dupla oficialista, antiperonista, fue por paliza, bordeando el peronismo el 50% con una ventaja sobre los 15 puntos a la dupla encabezada por Macri.

Los resultados señalan que todos los esfuerzos, no solo ahora, sino que siempre, al menos hasta ahora por derrotar o dividir al peronismo han sido en vano. Ni las dictaduras militares, todas antiperonistas, han podido doblegar una fuerza política que puede pasar por altibajos, pero que de una u otra forma, resucita una y otra vez.

Cuál es la receta? La desconozco. El peronismo parece ser como una ameba, que se amolda según la ocasión, que es capaz de cobijar en su seno a moros y cristianos, que no encuentra parangón en ningún otro país. Si bien en sus inicios tuvo una ideología más o menos definida, a lo largo de su existencia ha logrado que se identifiquen con él, desde la izquierda montonera hasta la derecha neoliberal en tiempos de Menem.

El peronismo parece conservar la manija, seguir teniendo el sartén por el mango. Desde el advenimiento de la democracia en Argentina, los gobiernos no peronistas, el de Alfonsín y De la Rúa, no fueron capaces de terminar en el período constitucional para el cual fueron elegidos.

No obstante lo expuesto, si bien en las elecciones presidenciales de octubre está todo dado para que gane el Frente de Todos, no se puede cantar victoria antes de tiempo. Se ha jugado un primer tiempo, pero falta el segundo. Le ventaja parece irremontable, pero en política sabemos que todo es reversible.

Macri centró sus dardos en la corrupción olvidando dos cosas. Una, que en el tema de la corrupción no es un elemento diferenciador porque la ciudadanía asume que prácticamente todos están corruptos; y dos, que hay que gobernar pensando en la gente antes que en el FMI. Los argentinos están cansados de los préstamos del FMI que ellos no ven, pero que si ven que siempre deben terminar pagando. Esa es la madre del cordero. Quieren que se gobierne para ellos, no para el “mercado”, esto es, para los banqueros.

Aunque a destiempo, en forma forzada, ahora parece estar entendiéndolo. Le alcanzará para ganar en octubre? Ya lo sabremos.

agosto 06, 2019

Tiempo de aromos

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Por estos días, en la zona centrosur de Chile los aromos están en flor, luciéndose con su amarillo furioso, arrebatado, cuando el sol está radiante, en todo su esplendor, en pleno invierno. A pesar de los fríos que nos azotan, Imposible esquivar la sonrisa frente a los aromos que buscan alegrarnos el almanaque, ya sea en los campos, los caminos, como en las ciudades.

Me recuerdan la niñez, mi ciudad natal, Montevideo, donde por estos días también su aroma nos inundaba acompañando nuestros juegos en las plazas, parques y calles, cuando jugábamos a las bolitas, a los trompos, a las tapaditas con los figurines de antaño, con las pelotas de trapo.

Tanto los aromos como los árboles desnudos que se preparan para reverdecer sus laureles, invitan al optimismo en medio del frío, invitan a resucitar, a renovarnos una vez más. Es la invitación que por momentos también nos hace a nosotros mismos, a repensar lo que hacemos, lo que queremos en medio de un mundo que parece ir a la deriva, un mundo que hostiga a la naturaleza, que busca someterla, sin percatarse que al hacerlo, se está autoinfligiendo una herida mortal.

Cuando los problemas parecieran acosarnos por todos lados –la xenofobia, la homofobia, la inseguridad, la corrupción, el pesimismo- los aromos en flor nos sorprenden y llaman al optimismo, a mirar la otra cara de la medalla. Su amarillo brillante nos fuerza a levantar la vista en medio del frío invernal, a sonreir, a confiar, a abrirnos, a abrazar, a buscar puntos de encuentro, a recordar que hay caminos de solución, que la naturaleza es maravillosa.

En Europa los calores son de miedo, por sobre los 40 grados Celsius, el ártico se está derritiendo, China y USA agarrándose de las mechas, Bolsonaro afirmando que el Amazonas es suyo y que en él se podrá hacer lo que él quiera. En Chile una línea de buses opera con patente adulterada y una empresa proveedora de agua potable deja sin ese vital elemento a toda una ciudad por más de una semana por un error que deja al desnudo el nivel de precariedad bajo el cual opera. En Venezuela, si no fuera por la tragedia que encierra lo que se está viviendo en sus confines, uno creería que se trataría de una de esas telenovelas a las que nos tenían acostumbrados décadas atrás. Tragedia expresada en la emigración de millones de sus habitantes. En Argentina, su presidente haciendo malabarismos para reelegirse con el desembozado apoyo de plomo del FMI y la banca internacional.

La irrupción de los aromos en flor, en un ciclo que se repite todos los años, nos dice, una y otra vez, que no debemos bajar los brazos ni dejarnos llevar por el pesimismo. Muy por el contrario, nos recuerda que siempre existe una nueva oportunidad para hacer las cosas como corresponde, en base al sentido común. Tan simple como eso.

Aunque parezca mentira, el mundo no es una porquería. Otro mundo es posible. Renunciar a esto es como morir en vida. Hay que pelearla con la convicción de que sí, se puede. Los aromos nos señalan el camino.

julio 31, 2019

Estatutos universitarios

Por estos meses el grueso de las universidades estatales se ha abocado a la renovación de sus estatutos, en los que se establecen ciertas normas básicas asociadas a su gobernanza, funcionamiento y organización interna.

La razón de ello reside en la reciente promulgación de la ley de universidades estatales, la que obliga a las instituciones de educación superior a crear o actualizar sus estatutos. Cabe destacar que los estatutos actualmente datan de 1981, cuando la dictadura estaba en pleno apogeo encabezado por el innombrable. Por lo mismo, tiene su impronta, esto es, la concentración del poder, la no participación, el verticalismo. Huele y respira, autoritarismo, lo que no deja de ser una contradicción cuando de universidades se trata, las que se asumen templos del saber, responsables del desarrollo del conocimiento como fruto de la investigación, de la búsqueda de la verdad científica en un contexto de diálogo libre y abierto.

De todas las universidades estatales, las únicas que han logrado modificar sus estatutos son la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago. Las restantes han sido incapaces de hacerlo, ya sea por falta de voluntad política de sus rectores y/o de sus respectivas comunidades universitarias. La realidad al interior de las universidades ha sido tal, por los más diversos motivos, que las voces que han demandado cambios estatutarios han sido minoritarias y/o escuchadas. De hecho, tenía que venir una ley que lo exigiera para que las universidades estatales, particularmente las regionales, despertaran de su letargo y se sumieran en la construcción de los nuevos estatutos.

Los puntos clave, a mi entender, son dos. Uno, el de la distribución del poder. Bajo los estatutos actuales, la concentración del poder en las autoridades unipersonales, rectores y decanos, es manifiesta, y se expresa en su capacidad resolutiva y en la disponibilidad presupuestaria, de la que carecen las autoridades colegiadas, que son esencialmente consultivas y que no pueden levantar mayormente la voz sin que corran el riesgo de que les caiga todo el peso del poder de los rectores y/o decanos, ya sea por la vía de la calificación, de la jerarquización, de la asignación de trabajos y/o conformación de comisiones de la más diversa índole. Y dos, la participación de los distintos estamentos que constituyen la comunidad universitaria, la que bajo los estatutos actuales está concentrada en sus académicos. La participación de los estudiantes y personal administrativo, debidamente regulada, como toda participación, es esencial para el crecimiento de las organizaciones, particularmente en el mundo de hoy. Para los estudiantes, su participación es esencial en su proceso de formación, como espacio de aprendizaje para constituirse en los futuros líderes de una sociedad libre.

A casi 40 años de la vigencia de sus actuales estatutos, las universidades están frente a una oportunidad de dar un salto cualitativo de proporciones. Del empuje, la fuerza, del vigor y entusiasmo que logren desplegar sus respectivas comunidades, dependerá el surgimiento de estatutos que dinamicen el quehacer académico y que posibiliten una sana, respetuosa y fecunda convivencia interna.

julio 25, 2019

Camino al abismo

Hasta la fecha la idea de desarrollo que tenemos parece asumir que estamos ante un mundo con recursos infinitos y/o que funciona con una suerte de control automático de modo tal que de alguna manera se las arregla para que se logren sortear los problemas que se pongan al frente.

Las razones de esta postura se basan en que a lo largo de la historia el ser humano ha sobrevivido a catalismos naturales o provocados de las más diversas índoles. Históricamente los agoreros del fin del mundo han tenido que morderse sus premoniciones. Si bien esto ha sido cierto hasta ahora, ello no garantiza que siga siendo así.

Al paso que vamos, la sostenibilidad de la vida planetaria, está en jaque. No podemos seguir recorriendo el camino hacia el desarrollo promoviendo el crecimiento y el consumo sin fin. En algún minuto este comportamiento nos pasará la cuenta, quizás no a nuestra generación, pero sí a las que vienen.

El cambio climático parece confirmar lo señalado. Los significativos aumentos en las temperaturas extremas, cuyas consecuencias están generando desastres en los más diversos confines a un ritmo creciente, dan cuenta de una realidad de una magnitud difícil de dimensionar. En paralelo, estamos viviendo tiempos de progreso científico-tecnológico sin precedentes, un progreso dulce y amargo.

Dulce porque ha permitido eliminar algunos cataclismos, como enfermedades que diezmaban a poblaciones enteras, así como prevenir cataclismos como terremotos y maremotos, de modo de amortiguar sus nefastas consecuencias. Y también porque ha permitido elevar la calidad de vida de muchas personas.

Amargo porque incluye una capacidad de producción de armamentos y de destrucción nuclear inimaginables, junto con la de alterar negativamente el medio ambiente en forma irreversible.

Si nuestro comportamiento fuese esencialmente racional, debiéramos ser capaces de internalizar las consecuencias y los costos futuros en terceros de nuestras decisiones y actuaciones presentes.

Para desviarnos del camino al abismo en que pareciera que estuviésemos empeñados, es indispensable incorporar en nuestras cabezas los conceptos de sostenibilidad y economía circular.

julio 18, 2019

Osorno sin agua

En pleno siglo XXI, en una ciudad de Chile, su población se encuentra sin disponibilidad de agua potable desde hace ya más de una semana. Estamos hablando de un país que se vanagloria de estar adherida a la OCDE, de tener el más alto ingreso per cápita de América Latina, de ser la punta de lanza del neoliberalismo a nivel planetario. Del país que no pocos miran, unos embobados, otros con recelo.

Un país cuya producción y distribución de agua potable se encuentra totalmente privatizada, no en tiempos del innombrable, sino que bajo uno de los gobiernos de la Concertación, el encabezado por Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Se asumía que para encabezar la transición hacia la democracia, se había escogido a quienes se plantearon como alternativa a la continuidad de la dictadura, la Concertación de Partidos por la Democracia. Desconozco en qué minuto se le dio vuelta el paragua, pero lo concreto es que por razones que también desconozco, aunque imagino, en vez de plantarle cara al neoliberalismo, terminó por consolidarlo, restringiéndose a limarle sus aristas más ásperas.

El país, cansado de escoger a quienes han terminado por ser cooptados por la derecha, ha terminado por colocar en el gobierno a quienes son los auténticos impulsores del modelo político, económico y social que se tiene. Ahora a ellos les ha estallado este desastre en Osorno, revelador del contexto en que se mueven, se gestionan las empresas privadas cuyos objetivos uno, dos y tres, no es otro que maximizar utilidades a como dé lugar, sin mayores consideraciones. Revelador también de un gobierno que está haciendo el loco, y de un Estado que mira al techo, sin capacidad alguna de fiscalización al amparo del concepto predominante, que no es otro que dejar que las empresas privadas se muevan como pez en el agua.

Estamos ante un espectáculo digno de Ripley, donde la versión que circula señala que quien estaba a cargo de rellenar un estanque de petróleo de un motor ubicado cerca de la toma de agua potable, justo antes de los filtros, abrió la llave de paso para rellenar, y al parecer, habría omitido u olvidado cerrar la llave, provocando el rebalse de petróleo a los filtros, inutilizándolos y afectando la planta de tratamiento de aguas. Estos motores, localizados en las inmediaciones de la planta de tratamiento de aguas, suelen ser eléctricos justamente para evitar los motores a petróleo por los riesgos de manipulación que encierra, como el que estamos presenciando.

La razón por la cual la empresa sanitaria habría desechado el uso de motores eléctricos sería de orden económico: la electricidad en hora de punta es muy cara, razón por la cual no habrían encontrado nada mejor que instalar generadores diésel para generar energía propia durante las horas punta. Inteligencia pura guiados por la maximización de las utilidades. Cero gestión del riesgo. Cero consideraciones éticas.

Quien preside el directorio de la empresa responsable de este desaguisado de marca mayor, es Guillermo Pickering, quien fuera subsecretario de Interior en tiempos de Frei Ruiz-Tagle, subsecretario de Obras Públicas bajo el gobierno de Lagos, miembro del directorio de Ferrocarriles del Estado, director de Metro, hoy cooptado por el neoliberalismo y privatizado hasta la médula.

Este es el paisito en que nos movemos. Solo falta que venga un Trump para que nos diga: bueno, si no les gusta, váyanse a otra parte. Mientras tanto Piñera que estaba a punto de partir a un evento privado mundial gracias a una invitación de Google que nadie conocía, y que se vino a conocer a última hora, en un gesto que enternece, decidió no solo no viajar con su familia, sino que quedarse en el país, para “monitorear” el desastre y ponerle término cuanto antes. Con ello espera amortiguar y revertir la eventual caída en las encuestas que este evento le reportaría.

Lo ocurrido invita a pensar en la necesidad de una reingeniería profunda en nuestras propias cabezas de modo de situar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones siempre, no solo cuando queda la crema.

julio 13, 2019

Educación: deponer y continuar el paro

Desde un inicio se pudo constatar que el paro de los profesores no iba a estar exento de dificultades. En una primera columna afirmé que el diálogo con las autoridades gubernamentales iba a ser difícil, pero imprescindible. Desde el primer minuto se pudo observar a un Colegio de Profesores en disposición de sentarse a la mesa a conversar. No se vio igual disponibilidad por parte del gobierno, el que se abrió recién a la cuarta semana del paro al constatar la adhesión que lograba atraer el movimiento de los profesores y el rechazo a la conducta gubernamental.

Iniciadas las conversaciones, el gobierno se allanó a abordar puntos accesorios, pero no los sustantivos, manteniéndose en su posición, particularmente, la de no tener los recursos económicos para satisfacerlos, en especial, aquel relativo a la deuda histórica cuyo origen se remonta ya a casi cinco décadas, cuando eh 1974 se inicia un sostenido deterioro en las remuneraciones de los profesores, las que se ven congeladas y reducidas en un contexto inflacionario, y que se agudiza con el proceso de municipalización de la educación pública y la recesión económica a comienzos de la década de los 80. Este deterioro ha trascendido lo meramente económico-financiero afectando el valor que antaño la sociedad asignaba a la educación pública y a quienes cumplen un rol estelar en ella, sus profesores.

Todos los intentos por revertir este proceso se iniciaron con el retorno de la democracia, pero han sido discontinuos, parciales, marginales, siempre con la excusa, la permanente excusa de que no existen los recursos para financiar los gastos que involucra dejar atrás, de una vez por todas, la deuda histórica.

El Colegio de Profesores ha sido persistente, y sus máximos dirigentes a lo largo de todas estas décadas, han bregado al máximo en procura de resolver lo que es a todas luces injusto. Su dirigencia actual ha tenido una fuerte voluntad de diálogo, encontrándose con una débil respuesta por parte de un gobierno que parece apostar por el desgaste del movimiento.

Ahora se está en una de los momentos más complejos, al tener que decidir los profesores entre deponer o continuar el paro. La decisión adoptada por las bases refleja cabalmente esta complejidad, al revelar una división que no deja de ser profunda. La de quienes apuestan al todo o nada, y la de quienes, privilegian hacer un alto en el camino, una suerte de repliegue, para respirar, para repensar, para recuperar fuerzas, para evitar el desgaste de un paro que se prolonga por más de un mes y que ya estaba mostrando signos de agotamiento. La votación alcanzada por ambas alternativas es ilustrativa de una factura en partes prácticamente iguales que de hecho debilitan a todos.

Continuar el paro en las actuales condiciones, con una mitad disponible para deponerla, lo debilita fuertemente. Es hora que los dirigentes que pregonan una y otra postura se reúnan y acuerden un camino que considere el sentir de las bases. En el minuto actual, este sentir pareciera invitar a deponer y continuar. Deponer por un período de tiempo, para unificar criterios, plantear propuestas de solución concretas a las autoridades, y luego de un tiempo prudencial, de uno a dos meses, en caso de no verse satisfechas las demandas básicas, continuar el paro.

A las negociaciones hay que ir con papel y lápiz en mano, sabiendo sumar, restar, multiplicar y dividir, sabiendo cuántos son los recursos involucrados y no olvidar cuántos son los recursos que se han llevado por fraudes, por sobresueldos, por gastos reservados, por nepotismos, por compras directas sin licitaciones. A eso hay que hincarle el diente, porque ahí están los recursos.

julio 04, 2019

Una derrota dolorosa

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La derrota de Chile ante Perú en la Copa América es especialmente dolorosa por un conjunto de circunstancias, pero de la que hay que sacar las lecciones que correspondan si es que no se quiere caer en un estado depresivo.

A continuación paso a enumerar algunas de estas circunstancias. En primer lugar se perdió jugando mal. Más allá del infortunio, de los goles que se perdieron, en muchos pasajes del partido, el dominio de Perú fue manifiesto.

En segundo lugar, los pergaminos de los que venía precedido Chile eran sustancialmente mayores que los de Perú. Chile llegó precedido del cartel de campeón actual, además de que la cantidad de jugadores chilenos que juegan en los más importantes equipos europeos es sustantivamente mayor que la de jugadores peruanos. El favorito, sin lugar a dudas era Chile y tenía todas las de ganar.

En tercer lugar, si bien al inicio del campeonato en Chile no nos hacíamos mayores expectativas, con el correr de los partidos, tales expectativas fueron in crescendo, entusiasmando la solidez y ensamblaje de los noveles jugadores con quienes ya tienen su buen recorrido, llegando la convicción de que la llamada generación dorada estaría siendo sucedida por otra similar. Todo esto se vino al suelo.

En cuarto lugar, era el partido que en el papel asomaba como el más fácil. Ya todos veíamos a la roja en la final, lista para disputarla con Brasil en su propia casa y dar el batacazo, tal como lo dio Uruguay allá en 1950 con el legendario Maracaná.

En quinto lugar, al menos en el partido contra Perú, se perdió precisión, vértigo, ataque, al que nos acostumbraron los equipos del loco Bielsa y Sampaoli y que nos permitió figurar en el mapa del futbol mundial.

En sexto lugar, se miró en menos al rival, olvidando que los partidos hay que jugarlos, todos, con los dientes apretados, como lo hizo Perú. Que no hay partidos ganados de antemano. La historia está llena de resultados inesperados. El partido de Uruguay con Perú fue un buen antecedente que no parece haberse considerado. Allí Perú mostró claramente que no era pan comido. Uruguay tuvo su primer trago amargo.

Se me escaparán otros factores, pero creo que esos bastan.

Lo importante es rescatar las lecciones que nos deja esta frustración. Antes que nada, tener claro que no somos los mejores del mundo, aunque tampoco somos los peores.

Dos, que no hay partidos regalados, que a todos ellos hay que entrar concentrados, que no se puede mirar de arriba abajo a nadie, así como tampoco de abaja a arriba, como ocurría antes. Nos fuimos de un extremo a otro.

Tres, lo expresado nos dice que no hay que dejarse llevar por la soberbia, que es necesario conservar la humildad a como dé lugar.

Cuatro, que hay que acelerar el proceso de renovación, de formación de jugadores, que hay que trabajar más con los niños, con los jóvenes, con la cantera de los clubes. Quinto, que hay que recuperar el espíritu de ataque que nos inculcó el loco Bielsa, de llegar de atrás hacia adelante con el mínimo de toques posibles.

En fin, creo que con esto basta. Dejo a los lectores los agregados y las críticas que lo escrito sugiera. Salud.

Educación: el paro continúa

Luego de las conversaciones entabladas por los dirigentes del Colegio de Profesores con la Ministra de Educación y sus asesores, los resultados fueron expuestos a las bases para someter a votación tres opciones. Tres de cada cuatro profesores que votaron, resolvieron proseguir con el paro.

La decisión mayoritaria se sustentó en que si bien se accedía a algunas de las demandas, en otras se invitaba a seguir conversando, o bien, eran rechazadas de plano por el gobierno, esencialmente aquellas que involucraban recursos financieros. Respecto de esto último, la razón esgrimida se apoyaba en que no se disponía de tales recursos.

Cuesta entender la lógica de no disponer de recursos para financiar gastos en el campo de la educación cuando día a día somos sorprendidos, una y otra vez, con fraudes y/o actos de corrupción al por mayor, en las más diversas esferas, políticas, militares, religiosas. Los profesores observan, incrédulos, cómo miles de millones de pesos son destinados a gastos reservados de los que no se rinde cuenta, a financiar asesorías sin la más mínima justificación o a familiares de personajes del mundo privado que se trasladan al mundo público con sueldos que no se condicen con el discurso de “tiempos difíciles”.

A estas alturas de una movilización que se prolonga por más de un mes, no deja de llamar la atención la displicencia con que ha actuado el gobierno frente a un gremio que ha procurado, en todo momento, seguir la senda del diálogo, en la esperanza de que ella sea conducente al objetivo de tener una mejor educación con sus más importantes protagonistas, que no son otros que los profesores. Cualquier solución debe ser con ellos, no contra ellos o sin ellos. Ya no están los tiempos para imposiciones. En una columna anterior, afirmé que en el campo de la educación, así como en muchos otros, el diálogo es difícil, pero imprescindible. De otro modo no hay solución.

Desafortunadamente, por parte del gobierno no se observa interés por resolver el conflicto, más bien por el contrario, pareciera que se quiere agudizar. Es difícil entender que en medio del conflicto, la propia Ministra de Educación se haya dado el lujo de viajar al norte para ver el eclipse estando invitada al Congreso Nacional para tratar el tema del paro docente.

Cuesta imaginar el objetivo que persigue el gobierno. Podría pensarse que está apostando al desgaste, sin embargo parece ocurrir lo contrario porque la desaprobación al gobierno crece, al igual que respecto del manejo de la crisis. En cambio, el apoyo a los profesores ha estado creciendo.

La otra tesis que explicaría el comportamiento del gobierno en esta esfera, sostiene que busca destruir la educación pública por la vía de estimular la migración de la población escolar desde las escuelas municipalizadas a las escuelas subvencionadas pagadas y a las particular pagadas. Objetivo que se está dando desde hace tiempo y que se refuerza con el viaje de la ministra al norte en medio del conflicto, señal de estar más interesada en el eclipse solar que en el eclipse de la educación pública.

A pesar de los vertiginosos cambios que se han producido en los últimos tiempos, y no obstante que han transcurrido 80 años, aprovecho de recordar lo que expresara en su momento Pedro Aguirre Cerda, para quien gobernar es educar, y cuya vigencia creo que se mantiene en pie: "Para que la enseñanza pueda cumplir su misión social es necesario que sea: gratuita, única, obligatoria y laica”.