marzo 22, 2017

Los caballos en carrera

Piñera anunció, con bombo y platillos, lo que sus huestes esperaban, ser candidato presidencial en representación de la derecha. Su discurso se centró en la necesidad de restaurar el rumbo de un país que visualiza con la brújula perdida. Si bajo Michelle se aplicó la retroexcavadora, con Sebastián se aplicaría una retro-retroexcavadora, para poner las cosas en su lugar, para salvar al país de la barbarie en que la habría sumido la Nueva Mayoría. Sebastián competiría en las primarias que habría en la derecha con Ossandón y Felipe Kast.

Paralelamente, desde el Frente Amplio, una nueva fuerza disruptiva que agrupa múltiples movimientos atomizados de izquierda, la periodista Beatriz Sanchez, no sin dificultades, y sin tanta parafernalia, informa que estaría disponible para participar en las próximas elecciones presidenciales. Beatriz es periodista, sin pelos en la lengua, que se ha identificado con los múltiples movimientos sociales que han remecido el país en las últimas décadas. Beatriz viene a sumarse a los otros nombres dentro del Frente Amplio (Alberto Mayol y Luis Messina) para las primarias que tendrían lugar.

En la coalición de gobierno, la Nueva Mayoría, las figuras en carrera, a esta fecha, son Guillier, Lagos, Goic, Atria e Insunza, faltando solo por despejarse si el partido socialista hará primarias y si realmente habrán primarias en el bloque. Lo más probable que tanto en esta coalición como en las otras, tengamos primarias, a pesar de la tentación en muchos por escoger a dedo. Mal que mal las primarias sirven para calentar motores, animar a una ciudadanía escéptica que ha perdido la confianza en la política y los políticos.

La disputa en las últimas décadas ha estado entre la centro izquierda representada en el pasado por la Concertación y actualmente por la Nueva Mayoría, y la centro derecha, representada por Alianza por Chile en sus inicios, luego por la Coalición por el Cambio, y ahora por Chile Vamos. En ambos casos, por más que la mona se vista de seda, mona queda. La novedad está dada por el nacimiento del Frente Amplio como fuerza disruptiva que busca romper el duopolio dominante desde la salida del innombrable. ¿Será capaz? ¿Están dadas las condiciones? Dudas que se espera se vayan decantando.


marzo 19, 2017

Inmigración: derecho o privilegio

Recientemente, aprovechando la visita de la canciller de Alemania, Angela Merkel, Trump nos regaló otra de sus pildoritas declarando que la inmigración no era un derecho, sino que un privilegio.

En base a esta visión, al ser un privilegio, no cualquiera puede ingresar a un territorio, por lo que los inmigrantes deben ser seleccionados, lo que implica especificar requisitos a cumplir, imponer barrera de entrada que deben satisfacerse.

En la práctica, siempre han existido restricciones a las inmigraciones, pero ellas suelen ser de caracter general, sin alusión a aspectos raciales, religiosos, sociales, o culturales. Trump, explicita sin pudor alguno la prohibición de ingreso a inmigrantes procedentes de determinados países.

Asume que de dichos países provienen terroristas, asumiendo que todos los ciudadanos de determinados países lo son.

La inmigración es un proceso que no se da por azar. Tiene relación con diferencias entre países, donde unos buscan escapar de hambrunas, de persecuciones o guerras. Emigrar del país de uno no es broma, no es un acto voluntario en busca de mejores oportunidades. se emigra para sobrevivir, para poder vivir. De esa inmigración se está hablando.

La inmigración no es un privilegio, es un derecho que le asiste a toda persona, a todo ser humano para escapar de la muerte o de una mala vida.

Una medida del desarrollo de un país está dado por su capacidad para recibir con los brazos abiertos a los inmigrantes.

Con una mano en el corazón ¿quién no es un inmigrante? ¿acaso no lo somos? Trump mismo ¿no es acaso un inmigrante o hijo de inmigrantes?

marzo 17, 2017

Obesidad, diabetes y otras hierbas

Estaba en una clínica para hacerme los exámenes que el médico me había solicitado. En la sala de espera había un pequeño puesto para la venta de bebidas y alimentos varios. Prácticamente todos los productos estaban etiquetados con más de dos sellos que la nueva legislación ha impuesto.


Al día siguiente, cuando debía pasar a retirar los resultados de los exámenes aprovecho de ir a la clínica que había al frente donde había una cafetería, limpia, impecable, para tomarme un café. Me sorprendo al ver nuevamente que prácticamente todo lo que estaba en venta tenía uno o más sellos catalogándolos como altos en sodio, en calorías, azúcares y/o en grasas saturadas.

Mi sorpresa se explica tan solo porque me parece inconcebible que en establecimientos responsables de proveer servicios de salud se expendan productos nocivos para la salud. Hay algo que no funciona. Allí donde se supone que se va para tener buena salud, lo menos que se esperaría es que no tienten con productos que conducen, más temprano o más tarde, a tener mala salud.

Lo mismo me temo que esté ocurriendo con los establecimientos educacionales, donde se asume que se provee educación, y por lo mismo, sería una contradicción que en su interior se expendan productos que pueden afectar, en el corto o largo plazo la salud de los estudiantes. También me temo que esté ocurriendo en el interior de las empresas donde trabajamos, en sus casinos.

Allí donde nos educamos, donde trabajamos y donde buscamos tener salud, deberían ser ejemplos a seguir en materia de alimentación saludable. Me resulta una contradicción que en un establecimiento educacional se expendan, “completos”, donde la mayonesa chorrea por todos lados. Lo peor, es que suelen ser los productos de mayor consumo, al igual que las papas fritas y otros productos ultraprocesados nocivos para la salud.

El país ha dado un paso adelante con el etiquetado de los productos, y debemos alegrarnos, pero no por ello conformarnos. Es un gran paso que apunta a informar antes que a prohibir, y la respuesta nuestra debiera ser una disminución en el consumo de productos que conducen a problemas de salud pública. El aumento de la obesidad, la diabetes y enfermedades cardiovasculares en la población es una de las consecuencias de nuestros hábitos alimenticios, agravada por un modo de vida sedentario.

Todo ello en un país, Chile, y en una región, la del Maule, privilegiada por su capacidad para producir frutas y verduras, que no solo satisfacen nuestras necesidades alimenticias, sino que además son fuente de buena salud presente y futura.

En síntesis, lo tenemos para distinguirnos nos distingamos por liderar, tanto a nivel nacional como mundial, los rankings de buena salud, de calidad de vida. De nosotros depende, de nuestras decisiones, no solo de nuestras autoridades.

marzo 16, 2017

Odiosas diferencias

Para amenizar el momento, el comandante de la FACH (Fuerza Aérea de Chile) se mandó una frase para el bronce: “Las pensiones nuestras son diferentes, pues nuestra misión es diferente". Me pregunto: cuál es su misión? cuál es nuestra misión? ¿patear piedras?

Cualquiera diría que su misión es divina y la nuestra terrenal, o al menos que la de ellos, los aviadores, y por ende la de los uniformados -marinos, militares y carabineros- es de naturaleza superior.

La misión nuestra en cambio no les llegaría ni a los talones, estaríamos para patear piedras, para trabajar como negros para poder alimentarlos, a ellos, los que se sacrifican. Nosotros en cambio debemos valer callampa. De allí que sus pensiones "son diferentes".

¿Qué han hecho ellos para tener pensiones diferentes, por no decir privilegiadas? ¿bombardear La Moneda? No desconozco los servicios que provee la aviación, pero nada amerita la brutal diferenciación de unos y otros, de ellos y nosotros no obstante que habitamos un mismo país. Cumplimos roles distintos, pero ello no ayuda a explicar el abismo imperante en materia de pensiones.

¿Cuál es la misión de los médicos? Salvar vidas, una misión noble; ¿cuál es la misión de los panaderos? proveernos el pan nuestro de cada día. ¿qué misión más noble que esa? ¿cuál es la misión de los educadores? educar, formar personas ¿qué misión más noble, más "diferente" que esa?

¿Que unos se juegan la vida y otros no? ¿cuántos son los que se juegan realmente la vida? ¿Acaso los mineros no se juegan la vida en todo momento? ¿los obreros de la construcción que trabajan en altura bajo sistemas de seguridad que dejan mucho que desear?

¿Ello justifica las pensiones de unos y otros? ¿qué unos se rijan por un sistema u otro? Por favor!!! Cuando veo el historial de unos u otros comandantes, generales y demases de las distintas ramas de nuestras "gloriosas" FFAA me pregunto ¿cuándo dejarán de vernos las canillas?


marzo 08, 2017

Ni una menos

Con mucha fuerza, en todo el mundo se conmemoró el día internacional de la mujer. A pesar de los progresos registrados en las últimas décadas en el tema de los derechos de la mujer, desgraciadamente aún queda mucho camino por recorrer contra la violencia machista. Una violencia que destruye lo mejor de nosotros mismos.
Hace ya más de 100 años, en 1908, para reivindicar un sueldo digno, reducir la jornada laboral a 10 horas diarias y prohibir el trabajo infantil, más de 120 costureras de una fábrica estadounidense se declararon en huelga. La respuesta a esta huelga no demoró en llegar. El 8 de marzo de 1908 todas las costureras murieron carbonizadas, encontrándose al interior de la fábrica por un incendio provocado.

Fue en 1910, en el segundo encuentro internacional de mujeres socialistas realizado en Copenhague, Dinamarca, cuando Clara Zetkin, política feminista alemana, presenta su propuesta de conmemorar el día internacional de la mujer con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las mujeres en general, y de las mujeres trabajadoras en particular.

Clara fue una de las precursoras del feminismo en favor de los derechos de las mujeres, y a ella deben las mujeres alemanas su derecho a votar. Clara, socialdemócrata en sus inicios, quiso terminar con la servidumbre de las mujeres, procurando su autonomía para ser realmente independientes, promoviendo su participación activa tanto en la organización como en la producción laboral. Quería que la mujer dejase de ser esclava.

Siendo la realidad actual es sustantivamente superior a la de la época que le tocó vivir a Clara, queda mucho camino por recorrer para desplazar un marco cultural machista que se resiste a dar un paso al costado. Una cultura que está impregnada en todos los estratos sociales, de todos los niveles educacionales y culturales, que afecta tanto a hombres como a mujeres. No solo hay hombres machistas; también hay mujeres machistas.

En el presente año, hasta la fecha, en Chile se registran 6 femicidios, esto es, 6 asesinatos de mujeres por parte de sus maridos o convivientes. El año pasado fueron más de 30. Tras cada femicidio suelen haber hijos e hijas que quedan en el más completo abandono; tras cada femicidio suele haber una historia de violencia intrafamiliar.

En materia laboral, la inequidad en materia de remuneraciones entre hombres y mujeres que ocupan cargos con idénticas funciones y responsabilidades, sigue siendo una tarea por resolver, al igual que el acceso a los más diversos cargos.

En fin, aún queda mucho pendiente por qué luchar. Los varones, lo que debemos hacer es acompañarlas en esta lucha, o a lo menos, no oponernos. Por nosotros mismos, por nuestros hijos.

Como dicen en Argentina, no queremos más mujeres muertas por femicidio. Queremos a cada una de las mujeres vivas. A todas, Ni una menos.

marzo 02, 2017

Mala puntería

Chile, junto con los países que bordean el océano pacífico de América Latina, que comparten la majestuosa cordillera de los Andes, están dentro de los que se encuentran más afectados por el cambio climático que Trump ignora olímpicamente.

Las nieves eternas ya no son tan eternas, los deshielos, las abruptas pendientes, están generando aluviones que se llevan todo por delante. Si a ello agregamos los incendios podríamos afirmar que tenemos el cuadro completo. Sin embargo, no es así.

Somos países que no debiésemos tener problemas de agua. Nuestra cordillera ha sido el maravilloso estanque de almacenamiento natural que está dejando de serlo.

Todos los esfuerzos por detener el cambio climático están siendo tirados a la borda al asumir Trump la presidencia de USA, convencido que todo ello no sería más que producto de una campaña artificial guiada por grupos de interés. Mientras tanto, los multimillonarios están programando viajes a otras galaxias donde tipos como él y sus respectivas familias puedan vivir. Vaya paradoja!

Mientras tanto, nosotros, seguimos votando por ellos como si fueses santos varones. Total, tienen tanto, que no tienen para qué robar. Para no herir sensibilidades internas, tan solo mencionaré los casos de Berlusconi en Italia, Trump en USA, Macri en Argentina. Pero la lista es más larga.

Al mismo tiempo, quienes les votan, los pobres, andan por la vida pateando piedras, cuando no se mueren porque se localizan en las tierras no aptas para asentamientos humanos, por el alto riesgo que encierran, como es el caso de quebradas. Superada una emergencia, los afectados vuelven a construir sus casas en los mismos lugares, con los mismos materiales. No tienen salida, son quienes no tienen la libertad de elegir, son los que el modelito económico expulsa una y otra vez. Mientras tanto, nos refugiamos en nuestro mundo y miramos al techo encadenados a un modelo político-económico que ha derivado en un Estado que hace agua por todos lados, incapaz de actuar preventivamente, a tiempo. Ahí tenemos universidades a  las que se les permite operar sin que sus alumnos sepan si al terminar sus estudios seguirán existiendo; ahí tenemos un instituto de salud previsional (isapre) al que se le ha tenido que aplicar “un corralito”, esto es, al cual nadie puede afiliarse ni desafiliarse por un período de tiempo mientras se ve qué se hace. Se actúa después que haya quedado “la crema”.

No obstante estar viviendo tiempos de un progreso científico-tecnológico sin precedentes, el resultado es decepcionante: más fragilidad, más precariedad, más desigualdad. Para resolverlo, en vez de políticas preventivas, estamos optando por políticas represivas.

En USA, Trump incrementa el presupuesto militar en un 10% para “volver a ser grandes”. En Chile, el alcalde de una de las comunas más ricas de Chile, Las Condes, resuelve prohibir a quienes ofrecen sus servicios para limpian los vidrios de los coches que se detienen en las esquinas con semáforos de su comuna. Y después nos quejamos de la inseguridad reinante.

Está fallando la puntería. Como para agarrarse la cabeza.

febrero 16, 2017

Nacionalpopulismo a la vista

Con la irrupción de Trump, el tablero político mundial se encuentra en jaque. Pocos con dos dedos de frente se hubiesen imaginado que los dardos contra el neoliberalismo, la versión descarnada del capitalismo, provendrían del nacionalpopulismo. El comunismo, el socialismo, el humanismo, el liberalismo parecen verse sobrepasados por esta nueva ola nacionalista y populista.

Una ola que es consecuencia del descrédito de los principales actores de la política, quienes han defraudado las expectativas, las esperanzas de los ciudadanos que depositaron su confianza en ellos. Descrédito que tiene su origen en la corrupción, la que a su vez se explica por la subordinación de la política a la economía. Esta última es la que ha estado definiendo el quehacer político, reduciéndola a la más mínima expresión, máximo logro del neoliberalismo que se ha asociado al internacionalismo y a la globalización por la promoción de tratados de libre comercio, el derrumbe de las barreras arancelarias, de las restricciones al comercio exterior.

Lo curioso es que esta ola nacionalista y populista que está inundando al mundo entero está siendo encabezada por quienes más han usufructuado de estas políticas neoliberales. Es el caso de Trump en EEUU, quien ahora reivindica la protección de los intereses nacionales con independencia del resto del mundo. Y quienes se han visto más perjudicados con las políticas neoliberales no atinan sino a volcar sus ojos en personajes como Trump.

Los causantes últimos del descrédito de la política y los políticos, los dueños del dinero, lograron lo que parecía imposible, que los ciudadanos depositen su confianza en ellos. Desgraciadamente la historia es bastante elocuente al respecto. Basta recordar que los más grandes conflictos, tanto a nivel mundial, como nacional, han tenido lugar cuando la política ha sido asumida por personajes que se dicen ajenos a ella –independientes, apolíticos, militares, religiosos, empresarios-.

Lo expuesto no exime a la clase política de su responsabilidad en la situación actual que se está viviendo y nos obliga, más que nunca, a redoblar los esfuerzos por atajar una ola que nos retrotrae a tiempos de barbarie que lleva a vernos como enemigos antes que como hermanos.

febrero 10, 2017

Ardiente verano

Este verano ha estado marcado, en lo nacional, por los mayores incendios que se registran a lo largo de la historia del país, y en lo internacional, por la irrupción con todo por parte de Trump, como si de un superman se tratara, en sus primeras semanas en la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU).

Los incendios parecen estar ya bajo control, en fase de extinción de los últimos focos, luego de semanas de incertidumbre y dudas. Ahora se entra en fase de análisis, evaluación y reflexión. Ojalá se desprendan las conclusiones correspondientes, se diluciden las causas para poder abordarlas con efectividad y evitar que se repitan. Todo ello con la mirada puesta en el largo plazo de modo de no tropezar dos veces con la misma piedra.

El caso de Trump me hace recordar la expresión de la retroexcavadora con la que se acusó al gobierno de Michelle desde sus primeros días. Al lado de la retroexcavadora con que llegó Trump, la de Michelle era de juguete. Esto, a pesar que Michelle llegó a la presidencia con la mayoría de los votos, a diferencia de Trump, quien es presidente de EEUU gracias al peculiar sistema electoral vigente en ese país, no obstante que obtuvo 3 millones de votos menos que su contrincante demócrata, Hillary.

Lo que está impulsando Trump sí que es una retroexcavadora por cuanto está sacando de cuajo lo que ha sido la esencia del espíritu americano publicitado por décadas, desde que tengo uso de razón. Espíritu caracterizado por su talante abierto a la inmigración, multirracial, promotor de las libertades, no solo en su territorio, acogedor con los perseguidos, sino que en el mundo, la tierra prometida

Trump nos está mostrando la otra cara, la que estaba oculta, la cara por la cual sentían vergüenza, la de la discriminación, la del intervencionismo, la de aquel que se cree superior, la de quienes creen que pueden imponer su voluntad.

Lo que el mundo se pregunta es ¿cuál es la verdadera cara de EEUU? La que ha pregonado desde su independencia o la que representa Trump y sus seguidores?

febrero 02, 2017

Gestión de incendios

Todo indica que la fiebre de incendios que ha estado azotando al país, se está controlando, tanto gracias a los miles de voluntarios como a la colaboración nacional e internacional. Esta última muy significativa, además de encerrar todo un simbolismo que tanto USA como Rusia se encuentren representados con dos aviones de características tan diferenciados y especiales.

La cantidad de incendios en esta época de cada año, al igual que la superficie, y la cantidad de damnificados, aumentan año a año, tendencia que proseguirá inevitablemente si no reaccionamos, si no hacemos nada, si superado “el percance” damos vuelta la página hasta el próximo año. Sería el clásico caso de un país conducido por una agenda concentrada en lo urgente, sin abocarse a lo importante. Incapaces de prevenir, nos pasamos de urgencia en urgencia, tapando hoyos.

Tenemos que dar por hecho que el clima ha cambiado, que los veranos son cada vez más calurosos, que las abundantes y eternas nieves de nuestra majestuosa cordillera, que eran nuestra gran reserva, ya no son tan abundantes ni tan eternas, y por lo tanto aumentan las posibilidades que se incendien nuestras praderas y bosques.

Sobre esa realidad no podemos hacer nada, pero sí podemos actuar para que nuestras praderas y bosques no se incendien tan fácilmente, y para ser más eficaces y eficientes cuando se incendien actuando sobre la gestión de ellos. Esto implica revisar nuestras leyes, normas y comportamientos sobre la materia.

¿Tiene sentido que nuestro cuerpo de bomberos siga siendo voluntario? Si bien nos enorgullece su comportamiento, su sacrificio, su ejemplo, acá estamos frente a una realidad que demanda algo más que voluntarismo y solidaridad: se requiere profesionalismo, recursos tecnológicos y capacidad de manejo.

Lo ocurrido da como para pensar en tener más y mejores aviones para combatir incendios, o en reconvertir los aviones de guerra que tenemos y que por más de un siglo no han entrado en acciones de guerra, excepto para bombardear el palacio de gobierno.

¿Tiene sentido que no tengamos un capacidad mínima de acción por la vía aérea sabiendo que muchas áreas donde se encuentran nuestros bosques son de difícil acceso? Resulta un tanto grotesco observar como vecinos desesperados procuraban salvar sus modestas pertenencias apoyándose con lo que tenían a mano. Tercermundismo puro y duro.

Mientras no cambiemos este enfoque difícilmente saldremos del subdesarrollo. Quizá una de sus características sea justamente esta, la de no tener tiempo para abordar lo importante por estar sumergidos en resolver urgencias.

Así nos la hemos pasado en lo que concierne a la reforma educacional, la reforma de la salud, la reforma previsional, la reforma tributaria, la reforma laboral. Resultado: al final terminamos siendo un país a medias, con el desarrollo a la vista, inalcanzable para los más.

No he tocado el tema de los pirómanos, que es otro punto sobre el que no se me ocurre qué hacer salvo el de generar conciencia por la vía educacional, pero esto último solo serviría para reducir los incendios provocados por negligencias. Me cuesta creer que estemos ante una suerte de banda pirómanos concertados para actuar.

enero 27, 2017

Chile: en estado de catástrofe

Las especulaciones en torno a los incendios que ya han afectado a más de 300,000 hectáreas se suceden diariamente, minuto a minuto.

Unos ponen el acento en la reacción del gobierno, de sus autoridades y de las organizaciones públicas relacionadas. Podemos discutir ad infinitum al respecto y no llegaremos a acuerdo alguno. Todo esto es muy legítimo, pero inconducente en la hora actual. Mal que mal, no es el gobierno el que ha provocado los incendios. El momento sobre la forma cómo ha abordado esta catástrofe llegará una vez que lo hayamos logrado sortear, no antes.

Otros ponen el foco en las empresas forestales responsables de las plantaciones de pino y eucaliptus por tratarse de especies altamente combustibles y que secan los suelos. Es cierto, tales plantaciones consumen mucho más recursos hídricos que las especies nativas, lo que en las condiciones actuales de escasez de agua no deja de ser relevante.

Sin embargo, no son los pinos y los eucaliptos los que provocan los incendios en sí, sino que su mal manejo promovido y estimulado por un decreto ley (el famoso DL 701) establecido en tiempos del innombrable, a inicios de su gobierno, allá en 1974, siendo entonces el director de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el famoso Julio Ponce Lerou, el yernísimo, y que entregó millonarias bonificaciones, a familias relacionadas con la Papelera (CMPC) del grupo Matte, y con la empresa Arauco del grupo Angelini. Como puede observarse, no eran modestas familias que habían perdido sus enseres como consecuencia de desastre alguno.

Otros ponen el énfasis en el aumento de las temperaturas originados por el cambio climático, otros en un mal, o no mantenimiento de los cables de alta tensión; otros ponen el foco en la intencionalidad de pirómanos, cuatreros terroristas incendiarios: unos ven la mano negra de un terrorismo mapuche que se ha trasladado hacia las regiones del Bío Bío y del Maule; otros ven la mano mora de las propias empresas forestales interesadas en el cobro de los seguros comprometidos; otros en la precariedad de recursos disponibles para combatir los incendios.

Lo concreto es que en este minuto, más allá de las divagaciones, solo quedar concentrar toda nuestra energía en superar la emergencia. Si salimos airosos, ya habrá tiempo para analizar lo que pasó y adoptar las políticas, acciones, las medidas, los castigos que correspondan. Ojalá lo ocurrido sirva para tomar conciencia que más vale prevenir que curar.

enero 24, 2017

Chile en llamas

Foto de Christopher Burns en Unsplash
Por estos días es imposible no reflexionar en torno a los incendios que están afectando a Chile. Ya superan las 100,000 hectáreas las afectadas, esencialmente forestales y viñas. Se trata del mayor registro histórico de superficie arrasada por el fuego que está afectando a la zona central del país.

La envergadura del drama, más que buscar responsables, obliga a pensar en qué hacer para evitar que se repita y suframos las consecuencias que se derivan. Lo señalado no quita que de existir responsabilidades individuales, empresariales o de cualquier grupo, se deje caer todo el peso de la ley.

Para reducir el riesgo de incendio será preciso identificar sus causas gruesas. No siendo experto en el tema, me aventuro a explicitar las siguientes: las altas temperaturas que por estos meses se registran, que tienden a ir en aumento y que incrementan las posibilidades de que cualquier chispazo desencadene una tragedia. Altas temperaturas que están vinculadas con el cambio climático, el calentamiento global. Chile es una de los países que está siendo más afectado por este fenómeno que en USA su nuevo presidente Trump parece mirar a huevo.

La otra cara de la moneda está dada por la escasez de agua. Nuestra cordillera, verdadero contenedor de agua con sus nieves eternas, está dejando de serlo, razón por la cual la disponibilidad de recursos hídricos parece ser cada vez menor. A lo anterior se agrega que su demanda es cada vez mayor por parte de los distintos sectores –industrial, minero, agrícola, humano-.

A las reflexiones anteriores debemos agregar que el grueso de la superficie arrasada corresponde al sector forestal, con plantaciones de pinos o eucaliptus, especies no autóctonas que se inflaman con extrema facilidad. La CONAF, entidad estatal responsable del manejo forestal nacional, debe revisar sus políticas al respecto. No cabe duda que las capacidades, tanto de CONAF como de las empresas forestales, no guardan relación con los riesgos de incendios.

Por el lado de nuestra conciencia y capacidad para combatir el fuego deja bastante que desear como lo ilustra el carácter voluntario del cuerpo de bomberos que tanto nos enorgullece. Desgraciadamente los tiempos que corren obligan a revisar esta visión. Si deseamos un contingente de bomberos profesionalizado, capacitado, con los recursos y las tecnologías que los tiempos modernos proveen, necesariamente tenemos que cambiar nuestra actual mirada romántica, con bomberos dependiendo de la caridad, del municipio, o solicitando aportes voluntarios en peajes, cruces de calles.

Ojalá que pasada la emergencia, no se disipen todas las iniciativas que por estos días han estado surgiendo para que no volvamos a vivir este drama que nos destruye. De lo contrario volveremos tropezar una y otra vez con la misma piedra. En nuestras manos está reducir significativamente lo posibilidad de que esto vuelva a ocurrir.

enero 19, 2017

Trump: Jugando con fuego

Al momento de asumir Trump la presidencia de USA, Ronald Reagan quien fuera presidente en la década de los 80, debe estar revolcándose en su tumba. No sé si agarrándose la cabeza a dos manos por el estilo de su correligionario republicando Trump, y la relación que tiene éste último con Putin, el jerarca ruso; o aplaudiéndolo.

El mundo está expectante. Algunos temen lo peor, que concrete lo que sostuvo durante su campaña, esencialmente que expulse a millones de inmigrantes “ilegales”, que se desate una guerra comercial a través de políticas impositivas a empresas que han instalado sus fábricas en terceros países, y que los tratados de libre comercio vivan su ocaso.

Durante su campaña el eslogan de Trump caló hondo, “great again” (para volver a ser grandes) especialmente entre los trabajadores blancos, semianalfabetos, que han perdido su trabajo, que ven programas de televisión de chatarra y que se alimentan de comida chatarra. El país imperial, que no pocos admiran por su nivel de desarrollo, será gobernado por la antítesis de lo que es y fue Obama, su predecesor. Pasando a llevar todos los conductos regulares, diplomáticos, formales, desde que fue elegido hasta el momento de asumir, ha tenido la desfachatez de usar una red social (twitter) para pautear a quienes serían sus colaboradores, a sus compatriotas y al mundo entero, respecto de lo que hará.

Otros, los menos, afirman que no pasará nada, porque USA posee un sistema democrático consolidado, con equilibro de poderes, donde ningún presidente puede hacer lo que quiere. Se reafirman en que otra cosa es con guitarra. Y que de saltarse las reglas establecidas, no alcanzaría a terminar su presidencia. Es lo que apuestan no pocos si es que pretende concretar algunas de las acciones comprometidas a lo largo de su campaña.

El mundo está expectante porque percibe que la responsabilidad de gobernar una potencia atómica no es broma, porque teme un regreso a los tiempos de la guerra fría, ya no con la Unión Soviética ni con Rusia, sino con China. Una China muy distinta a la China campesina y empobrecida de Mao, una China que ya es una potencia mundial. Una China comunista en el plano político, con una férrea dictadura impuesta por un partido único, pero que abraza el libre mercado en lo económico. En qué terminará este cuento, pocos lo saben.

No deja de sorprender que frente a las amenazas de Trump se levante China defendiendo las banderas de los tratados de libre comercio. Si alguien de mediados del siglo pasado resucitara hoy, no entendería nada, encontrándose con un mundo al revés.

enero 10, 2017

Festival de candidatos presidenciales

Este período estival está siendo amenizado por un festival de candidatos presidenciales en medio de una apatía ciudadana sin precedentes, lo que demuestra que en este país, y muy probablemente también en muchos otros países, se está transitando por dos pistas, la del mundo político y la del mundo de las personas comunes y corrientes, cuya mayoría le está dando la espalda a los políticos.

No cabe duda que existe un desencanto con la democracia que tenemos. Al parecer, porque nos habíamos hecho expectativas, defraudadas, no obstante los innegables progresos que se registran desde la última década del siglo pasado. Progresos que se expresan esencialmente en términos de la reducción de los índices de pobreza y los aumentos en las capacidades de acceso a bienes y servicios que en el pasado nos estaban vedados.

Estos progresos debieran llevarnos a mayores niveles de satisfacción. Sin embargo, no es precisamente esto lo que observamos, sino que por el contrario, un malestar, desencanto, como consecuencia de un creciente sentimiento de marginalidad, fragilidad y precariedad que termina por sembrar inseguridad.

No pocos han dejado atrás la pobreza para conformar lo que podría llamarse una capa media baja, pero a costa de más horas de trabajo, más informalidad, más trabajos temporales y/o más endeudamiento, más dependencia de subsidios, por lo que ante cualquier crisis están ante la posibilidad cierta de volver a la pobreza. Y bien sabemos que las crisis están a la vuelta de la esquina y no dependen tanto de nosotros mismos, de nuestros méritos, de nuestra capacidad para aprovechar oportunidades, como de ”terceros”, quienes tienden a ser tanto políticos como empresarios o ejecutivos llamados a cumplir órdenes o normas.

En medio de este escenario llama poderosamente la atención el énfasis puesto en torno a las distintas candidaturas presidenciales sin que exista similar énfasis en las propuestas o programas, así como en los equipos de trabajo. Como si se pensara que da lo mismo, lo importante es el candidato. El programa sería lo de menos.

Desafortunadamente la experiencia nos dice que no da lo mismo, que el programa de gobierno es tanto o más importante que el candidato, sobre todo cuando tras el candidato hay una coalición. Si soslayamos el programa de gobierno, lo reducimos a unas pinceladas gruesas, corremos el riesgo que cada uno interprete su contenido a su pinta, decorándolo con sus respectivos matices. Y la credibilidad de un programa está dada por el candidato.

Urge que cada candidato, y su respectivo equipo de trabajo, vayan más allá de generalidades, de expresiones de sentido común y se la jueguen con posturas claras sobre cada una de las temáticas públicas de interés ciudadano que hemos visto posponer una y otra vez sin que nadie le ponga el cascabel al gato.

¿Hasta cuándo seguiremos jugando a las escondidas? El país no puede continuar con este diletantismo sin que su convivencia se vea afectada. Es hora de cada candidato visibilice su propuesta y equipo de trabajo con absoluta claridad, y deje de andar jugando a los bandidos. De lo contrario se corre el riesgo que la abstención ciudadana siga en ascenso.

enero 05, 2017

La cara obscena de la democracia en USA

A punta de twitteos Trump ya está gobernando USA, aún cuando oficialmente recién el 20 de este mes asuma la presidencia.

Vía twitter ya no insinúa lo que va a hacer, sino que está afirmándose en lo que fue su campaña electoral y que le permitió romper todos los pronósticos. El triunfo de Trump es la derrota del neoliberalismo, de las políticas pregonadas desde los tiempos de Reagan y continuadas sin mayores escrúpulos por demócratas y republicanos. Todos tocaron las teclas económicamente “correctas” siguiendo las directrices de la Escuela de Chicago, del FMI y del Banco Mundial. El paralelismo con el caso chileno y de tantos otros países no deja de impresionar.

Trump ganó porque la gente se cansó de ver cómo mientras unos pocos se arreglaban los bigotes, el grueso de los mortales pasó a vivir en la cuerda floja. En el duelo entre el capital y el trabajo, el primero salió ganando por paliza, mientras el factor trabajo se precarizó, perdió peso y el capital ha terminado por inclinar la balanza a su favor de la mano de gobiernos obsecuentes con los de arriba y duros con los de abajo.

El centro y la izquierda, no obstante los innumerables triunfos electorales obtenidos en los más diversos países, han sido incapaces de revertir un proceso de desmantelamiento de la limitada base industrial que con mucho esfuerzo se había logrado levantar. Desmantelamiento preconizado como dogma por quienes abrazaron un neoliberalismo ramplón bajo la tabla de los nuevos mandamientos de mercados supuestamente libres, pero más falsos que Judas. Neoliberalismo que terminó por cooptar a buena parte de políticos y académicos economistas supuestamente “expertos”.

La pérdida de la brújula por parte de lo que fue históricamente el centro y la izquierda es la que está propiciando el ascenso de la derecha extrema, de un nacionalismo que creíamos haber dejado atrás.

Si Trump no fuese Trump, un magnate, un engendro del neoliberalismo, muy probablemente ya estaría descalificado por comunista. Esto de amenazar a un par de empresas norteamericanas, Ford y General Motors con aplicarles impuestos si persisten en fabricar sus automóviles en México, habla de un lenguaje y una actitud reveladora de una prepotencia. Habla mal de USA y su democracia. Qué democracia es esa donde quien fue electo presidente se dé el lujo de decir lo que se le antoje como si no tuviese que rendir cuentas a nadie? En una democracia se asume un equilibrio de poderes, equilibrio destinado a que nadie se salga de madre.

Las expresiones, las conductas, las acciones de Trump –en USA, en México, con Rusia, China- están desnudando la naturaleza de los distintos poderes en USA, y pone en jaque su condición de modelo de democracia ante el resto del mundo. Viendo a Trump, me recuerda al innombrable por decir y hacer lo que quiera. Eso es cualquier cosa menos una democracia.

diciembre 29, 2016

¿Qué es lo que se nos viene para el 2017?

Parece ser claro que vivimos tiempos turbulentos, de ebullición, como si nos hubiese agarrado una ola de la que no sabemos cómo saldremos: bien o mal parados.

Todos los años se concatenan entre sí, por lo que difícilmente un año puede ser muy distinto al anterior. Sin embargo cada año tiene su sello, que al año siguiente se quiere reforzar o modificar, ya sea marginal o sustancialmente.

A nivel nacional, el país parece transitar por dos vías, como las corrientes de un río: las superficiales y las profundas. Estas últimas las podemos asociar al país real, del día a día, del ciudadano de a pie, que está andando, en marcha, a menor o mayor velocidad, con mayor o menor dificultad, para bien o para mal.

Por otro lado tenemos un país atascado, trancado, que no sabe cómo salir del embrollo. Un país con una casta (élite) que se resiste a desprenderse de privilegios irritantes que en los tiempos actuales son difíciles de sostener. Lo peor es que este esquema de castas, que viene de los tiempos de latifundios, se resiste a morir y tiende a reproducirse por doquier. Así se observa en el ámbito político, militare, económico, religioso o universitario. El nepotismo campea convirtiendo la meritocracia y la igualdad de oportunidades en palabras vacías, sin significación alguna. La corrupción, las colusiones, los jubilazos, son algunas de las realidades que destacaron el 2016 que quisiéramos ver eliminadas, o al menos disminuidas, en el 2017.

A nivel internacional el 2016 parece haber representado un punto de inflexión en el camino hacia la globalización. Lo que se vio como un proceso imparable, hoy está puesto en jaque, lo que se encuentra reflejado en la elección de Trump en USA y la decisión en el Reino Unido por salirse de la Unión Europea, junto con el auge de los nacionalismos. Como si se volviesen a erigir muros allí donde se buscó tender puentes, imperfectos, pero puentes al fin y al cabo.

Muy probablemente en el 2017 esta tendencia continúe como reacción a las fuertes corrientes migratorias que se observan. Muros que se expresarán en términos físicos, como vía aranceles, visas, restricciones que buscarán limitarlas, pero que darán cuenta de tensiones.

Hemos estado viviendo tiempos de paz, o de guerras marginales, locales, y que lo que viene no es broma. Trump procurará que USA “vuelva a ser grande” (great again), en un contexto en que China está lejos de ser la misma de los tiempos de Mao, con Rusia procurando tener el protagonismo de los tiempos de la URSS, un Medio Oriente que sigue siendo explosivo, un sudeste asiático inestable. Una Europa buscando redefinirse y una América Latina en ascuas.

Parecen venirse tiempos difíciles, donde los tambores de guerra buscan su espacio.

diciembre 23, 2016

Desde Arica en tiempos de Navidad

Ya es Navidad, tiempo de celebrar el nacimiento del niño Jesús, de renovar la fe, la esperanza de un mundo mejor, de creer en el ser humano, en nosotros mismos. Me encuentro en Arica, con viejos amigos, con el imponente morro a la vista y su valle de Azapa que se extiende de la mano del esfuerzo humano y de la innovación tecnológica capaz de transformar la aridez del desierto en un vergel en el que destacan los olivos con sus hojas plateadas.

Es tiempo de renovarnos, replantearnos, reflexionar, poner en jaque nuestros comportamientos a la luz de nuestro deber ser. ¿Estamos satisfechos de la vida que llevamos? ¿del mundo en que vivimos? ¿de nuestras actuaciones? ¿de las de los demás? Estas son algunas de las interrogantes que el nacimiento de Jesús invita a formularnos.

Las respuestas que emerjan de tales interrogantes son las que debieran orientar las conductas y decisiones que adoptemos a futuro. Cada uno de nosotros tiene motivos, tanto para estar satisfechos como no satisfechos, por el camino que hemos recorrido hasta la fecha. Sumando y restando cada uno sacará sus cuentas y extraerá las conclusiones, lecciones, decisiones correspondientes.

Esto vale tanto para nuestros ámbitos personales, familiares, laborales como sociales. Son días en los que se nos invita a reforzar los aspectos positivos que se asume deben caracterizarnos. Si aspiramos a vivir en un mundo mejor, la invitación es a ser más generosos, solidarios, colaboradores, a abrir nuestros corazones; a ser más tolerantes, acogedores, consecuentes, dejando atrás egoísmos, resquemores, desconfianzas, dobles estándares.

Estamos en tiempos revueltos con signos negativos. Los fuertes flujos migratorios dan cuenta de las angustias de muchas familias que procuran escapar de hambrunas, persecuciones, pobrezas. La degradación del medio ambiente, el cambio climático, las guerras, entre otros, dan cuenta de una realidad que no podemos soslayar. Una realidad que es consecuencia de nuestras acciones, de nuestras decisiones adoptadas libremente. El nacimiento de Jesús nos interpela directamente a rectificar, a un profundo viraje. En nuestras manos, particularmente en manos de los más poderosos, pero también en cada uno de nosotros, está querer y actuar consecuentemente en armonía con Dios y la naturaleza, esto es, con los demás, con nosotros mismos, y las futuras generaciones.

diciembre 14, 2016

El machismo al desnudo

Al igual que todos los años, la Asociación de Exportadores de Manufacturas (ASEXMA), comandada desde tiempos inmemoriales por el empresario Roberto Fantuzzi, en su cena anual se dio el gustito de regalarle al ministro de Economía, Luis Céspedes, una muñeca inflable. Todo ello bajo la sonriente presencia de dos precandidatos presidenciales de la Nueva Mayoría, Insulza y Guillier, y del propio ministro de Economía.

Una muñeca inflable con un mensaje en su boca donde se lee "para estimular la economía", haciendo una analogía entre las mujeres y la economía, en el sentido que a ambas hay que estimularlas.

La reacción vino con posterioridad, tanto en las redes sociales, como en las diversas esferas políticas. Como en muchos otros casos, los involucrados recién vinieron a percatarse del “desliz” ante la reacción generada y no tardaron en disculparse, partiendo por el propio Fantuzzi.

No se trata de hacer leña del árbol caído, mal que mal acá cayeron en el “desliz” moros y cristianos, de izquierda a derecha, como lo delatan las sonrisas al momento de posar para las fotos que terminaron por dar vuelta al mundo.

La reflexión que cabe es en torno a lo que delata el hecho. Más allá de los avances en términos de género, persiste una sociedad predominantemente machista e hipócrita, que se resiste a batirse en retirada. Persiste la desigualdad en el trato a la mujer, en el acceso a puestos de trabajo, en las remuneraciones, en la educación.

Está quedando atrás una sociedad explícitamente machista, en el que la mujer estaba relegada a funciones domésticas, cuyo rol es procrear y/o ser objeto de deseo para los varones. Se está transitando a una sociedad donde se reconoce que el machismo mata, daña las relaciones humanas, familiares, laborales, afectivas. Por lo tanto el machismo está siendo arrinconado, se está batiendo en retirada, pero sigue existiendo implícitamente, se resiste a morir.

Lo prueban los femicidios, expresión de desesperación de machos que no soportan que la mujer adopte iniciativas, los abandone, reemplace o complemente el rol de proveedores que les ha sido habitual. Machos que no soportan la igualdad de trato.

Tal como el regalo de la muñeca inflable fue un mal signo, la reacción despertada es un buen signo, es señal de una sociedad despierta, que aspira a avanzar hacia la eliminación de un machismo que sigue presente, reprimido o no, y que se resiste a morir.

Es tarea pendiente seguir avanzando a mayor velocidad en este, y en tantos otros temas. Se agradece a Fantuzzi haber puesto el tema sobre la mesa.

diciembre 05, 2016

Todos somos migrantes

Foto de The New York Public Library en Unsplash
Adoptar posturas claras, tajantes, sin medias tintas, consistentes y consecuentes tienden a ser buenas señales, cuando se trata de propuestas positivas, en favor del ser humano. No lo son cuando tales posturas están dirigidas contra grupos de personas, incriminándolas, discriminándolas aduciendo los más diversos motivos.

En USA acaba de triunfar un candidato a la presidencia, Trump, con un discurso basado, entre otros, contra los inmigrantes, en específico, “los ilegales”, sin importar el tiempo que llevan como tales, sus lazos familiares, sus aportes, ni los motivos de su situación, ni que USA fue construido por inmigrantes y arrinconando a los nativos.

Desde antes de Trump, pero especialmente desde su triunfo electoral, las banderas del nacionalismo están recuperando terreno alentadas por las crisis económicas, las incertidumbres, los temores “al otro”, “al distinto”. Olvidamos nuestra común condición humana buscando un chivo expiatorio. Así lo hizo Hitler en la primera mitad del siglo pasado cuando puso la mira en los judíos, los gitanos y todo aquel que no fuese ario, a quienes sindicó como responsables de la crisis económico-financiera en que estaba sumergida Alemania; así lo hizo en la segunda mitad del siglo XX el innombrable y sus compañeros de ruta latinoamericanos vía operación Cóndor, cuando puso el foco en los marxistas, los comunistas, como los responsables de la crisis económico-política que vivía Chile.

Así se está haciendo en el presente siglo en los más diversos rincones del mundo, ahora con el foco puesto en los inmigrantes. En Europa contra quienes provienen de países africanos escapando del hambre y de la guerra en Siria; en USA contra los latinos y musulmanes. En Chile, la derecha se está agarrando de esta veta que le permite emborrachar la perdiz y entroncar tan bien con su filosofía de generar crisis y luego inculpar a terceros.

En Alemania, para frenar a una ultraderecha nacionalista que está tomando vuelo, Merkel ha resuelto repostularse sobre la base de ideas positivas, del aporte de los inmigrantes, de su condición humana, del derecho de todo hombre y mujer a vivir en paz en cualquier lugar del mundo. En Austria, a duras penas acaba de evitarse el triunfo de ese nacionalismo rancio fundado en el temor a quien ve como un enemigo. En USA el nacionalismo está contenido en el reciente triunfo de Trump al amparo del slogan “para volver a ser grandes”, donde una de las medidas para su logro reside en la expulsión de los millones de inmigrantes ilegales que residen en ese país.

No olvidemos que ante todo somos personas, con iguales derechos y deberes, que habitamos un mismo mundo, que no elegimos la familia ni el país en que nacemos. No olvidemos que la inmensa mayoría de las migraciones no son voluntarias, sino consecuencia de circunstancias, persecuciones o en busca de un trabajo esquivo en la tierra que nos vio nacer.

No olvidemos que los delitos son cometidos tanto por chilenos como extranjeros y que los chilenos no tenemos más “derechos” para delinquir que los inmigrantes. No discriminar es de la esencia del verdadero desarrollo. No olvidemos que la tasa de delitos cometidos por inmigrantes no es mayor que la de los chilenos. No nos dejemos llevar por titulares efectistas que ya se están enarbolando en los medios de comunicación.

El nacionalismo es expresión de subdesarrollo, de la explotación del miedo. Resistir esta tentación es uno de los grandes desafíos que tenemos por delante. El nacionalismo ignora los aportes y la riqueza que traen consigo los migrantes.

Por ello, con mucha fuerza proclamo: todos somos migrantes! Y sugiero leer 
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2025/05/24/somos-o-no-somos-el-momento-de-la-izquierda-frente-a-la-migracion/ 

diciembre 02, 2016

Cuba sin Fidel

Photo by Guille Álvarez on Unsplash

Escribo estas líneas a una semana de la muerte de Fidel y a 4 meses de haber estado por primera vez en Cuba, cuando tuve la oportunidad de entrevistarlo imaginariamente.

Los ríos de tinta que se han escrito se explican por la particular personalidad de Fidel, porque gobernó por casi medio siglo una isla que por su tamaño no tiene mayor significación, pero que sí la tuvo por su posición geográfica; se explican porque le plantó cara al imperio de entonces, USA, sin el más mínimo escrúpulo; porque bajo nuestros parámetros su gobierno tuvo las características que identifican a las dictaduras.

A mediados de la década de los 50, Fidel encabezó una resistencia de guerrillas tanto urbanas como rurales que logró concitar un amplio apoyo popular y que culmina el día de año nuevo del 59 con el derrocamiento de Batista.

Desde entonces, Fidel ha sido el líder indiscutido, por su capacidad para encabezar una revolución capaz de derrotar a una dictadura amparada por los norteamericanos. Dictadura que se caracterizaba por la corrupción, el enriquecimiento de los poderosos y las mafias que dominaban la economía cubana y explotaban los negocios de la prostitución, las drogas y los juegos. Cuba era el patio trasero de Estados Unidos. Todo ello en tiempos de gobiernos latinoamericanos rastreros y obsecuentes a los intereses norteamericanos.

La figura de Fidel tuvo su época de oro en la década de los 60 y 70, en plena guerra fría. De ser un país dependiente de USA con la dictadura de Fulgencio Batista, bajo Fidel, pasó a depender de la Unión Soviética. Hasta la fecha se discute si ello fue consecuencia del bloqueo norteamericano que lo forzó a abrazar el comunismo en plena guerra fría, o si lo fue por sus convicciones que en su momento mantuvo ocultas.

La estrella de Fidel se empieza a apagar a fines de los 80 con la caída del muro de Berlín y el derrumbe del imperio soviético. Las dificultades en Cuba se ven incrementadas desde la década de los 90 en consideración a un contexto internacional muy distinto.

Los valores de los indicadores sociales de Cuba bajo Fidel son positivos al lado de los de muchos de nuestros países. En términos del nivel educacional y de salud de su población, nos superan con creces. De hecho, los sectores de más bajos ingresos tienen acceso a servicios educacionales y de salud que acá no tienen.

Fidel no fue ni es santo de mi devoción, como no lo es ninguno de los dictadores ni ningún gobierno sin contrapesos, cualquiera sea su signo, capaz de vulnerar los derechos humanos en circunstancias que ellos mismos califican como excepcionales. No quiero tener doble estándar en esta materia ni en ninguna otra. Estimo que no existe circunstancia excepcional alguna que justifique atropello alguno a ninguna vida humana.

Con la muerte de Fidel, Cuba inicia una nueva fase. A su hermano Raúl le toca transitar hacia una nueva Cuba. El riesgo de que Cuba vuelva a ser lo que fue, y sea recapturado por los intereses económicos norteamericanos está y estará siempre presente. La independencia de Cuba, al igual que la de todos nuestros países sigue siendo una tarea pendiente.

noviembre 25, 2016

¿Fin del ciclo neoliberal?

En el tiempo, el mundo, el continente y el país parecen vivirse oleadas de distinto signo. Actualmente se estaría viviendo un alto dentro de una fase de neoliberalismo furioso preconizada por una derecha política capturada por el mundo financiero antes que por el mundo productivo. Una fase que tuvo entre sus mentores a economistas provenientes de la Universidad de Chicago, que en el caso chileno aprovechó la dictadura del innombrable para servir en una bandeja de plata el modelito que nos rige hasta el día de hoy con algunos aderezos introducidos para limar sus aristas más ásperas. No obstante esas variantes, conserva su esencia, su aroma bajo los cuidados de los múltiples sacristanes que no entienden tanta incomprensión por parte del común de los mortales.

En Estados Unidos de Norteamérica, en la década de los 80, su entonces presidente Reagan fue su impulsor, así como en Inglaterra lo fue la dama de hierro, Thatcher, gran amiga del innombrable. En Chile, este último se encargó de imponerlo a sangre y fuego, aprovechando estados de sitio, toques de queda y caravanas de la muerte, pero tomando la precaución de dejar fuera del modelo a las FFAA, particularmente en lo que se refiere al tema de las pensiones y la salud. Mientras la civilidad estuvo y sigue estando sometida a los vaivenes de las AFP y las ISAPRES, los miembros de las FFAA se abanican al margen de ellas.

A lo largo de todas estas décadas el predominio y peso del neoliberalismo ha sido tal que ha terminado por capturarlo todo, incluso a quienes en su momento lo criticaron, pero que una vez en el poder se vieron inhibidos de aplicar cirugía mayor, por razones que solo la historia sabrá comprender. Lo concreto es que el modelo persiste contra viento y marea, no obstante el creciente malestar que se observa por doquier y que aún no encuentra su cauce más allá de las marchas y las abstenciones en los procesos electorales.

Curiosamente, allí donde el modelo se impuso bajo el alero de los gurúes que pregonaban los beneficios de la libre competencia, de la globalización, del libre comercio se está observando similar desencanto al que se vive por estos lares. Ahora pareciera estarse produciendo un cierre de ciclo para darse inicio a otro que aún no logra visualizarse con claridad.

De tener tan abiertas las ventanas, algunas economías se resfriaron, a otras les dio pulmonía, y ahora no descartan en cerrarlas. Piensan que no es tan malo tener una base industrial mínima aún al precio de algún costo. Es así como en los propios Estados Unidos de Norteamérica parecen haberse hastiado con el libre comercio, los tratados de libre comercio, las rebajas arancelarias. Medidas a las que imputan que se hayan cerrado industrias y trasladadas a terceros países con mano de obra más barata y cuyas exigencias tributarias son más benévolas. El brexit en Inglaterra daría cuenta de similar fenómeno.

Lo que es para agarrarse la cabeza es que fue la derecha la que impulsó el desmantelamiento de la base industrial, y resulta que ahora es esa misma derecha, la que sale al rescate de esa base industrial y encabeza la cruzada en favor del proteccionismo. Lo expuesto señala que al interior de la derecha conviven al menos dos derechas, aquella más afín al neoliberalismo y asociada al ámbito financiero, y aquella más proclive al proteccionismo, que es la que estaría mostrando sus dientes.

Mientras tanto, la izquierda no atina, desconcertada, pues cuando alcanzó a gobernar  no atinó sino a administrar lo que había, en gran parte porque la economía se comió la política, anulándola por completo, para convertirla en un instrumento de los poderes fácticos. En Chile al menos, es la que estaría pagando los platos rotos.

noviembre 17, 2016

¿Quiénes son los irresponsables?

En Chile, con ocasión de la discusión en el parlamento en torno al reajuste en el sector público, se ha convertido en un tópico aludir a la necesidad de ser responsable en el manejo de las finanzas. El gobierno ha planteado un reajuste del 3,2%, propuesta que en una primera votación fue rechazada en virtud de la falta de acuerdo entre los propios parlamentarios de la Nueva Mayoría. En una segunda instancia, con tan solo ajustes, pero sin modificar el porcentaje del reajuste, el gobierno logró su aprobación con votos de la oposición y el rechazo de algunos de los parlamentarios que conforman la coalición oficialista. Esta realidad da cuenta de las fisuras en el seno del oficialismo que ponen cuesta arriba su eventual proyección.

El gobierno ha sostenido, una y otra vez, que este es un gobierno serio, que uno de los activos del país, desde los años 90, ha sido justamente el manejo responsable de las finanzas públicas. Que no va tirar por la borda lo que tanto ha costado y que no caerá en la tentación de dejarse llevar por populismos en un contexto no exento de dificultades. Que el país debe tener confianza en sus autoridades.

Para nadie es un misterio las ventajas que representa para el país disponer de un gobierno serio y responsable. Es lo mismo que ocurre en el seno de una familia. Tener como cabeza de familia a alguien que derrocha los recursos de los que dispone, gastando más de lo que se tiene, es pan para hoy y hambre para mañana. Si esto se repite mes a mes, el endeudamiento se torna insostenible. Nadie puede gastar más de lo que se produce sin un impacto a futuro mediato o inmediato, impacto que a nivel nacional tiende a expresarse en una inflación que suele desbocarse. Bien lo sabemos nosotros por lo que vivimos hace ya varias décadas y por lo que vemos que ocurre en otros países.

Sin embargo, ser serios y responsables no se limita a “cuadrar la caja”. Incluye la distribución de los recursos entre los distintos actores, tema que suele no abordarse porque entraña entrar “a picar”. Entraña analizar y discutir respecto de la proporción de recursos que se deben asignar a los distintos sectores –salud, educación, defensa y otros-; entraña también analizar y discutir en torno a la asignación de los recursos al interior de cada uno de estos sectores. Importa debatir respecto de la distribución de los recursos al interior de las organizaciones públicas, donde se ha tendido a conformar castas que llaman a escándalo. Unos están a contrata, otros de planta, otros a honorarios; para hacer lo mismo, pagan distinto; unos tienen asegurado el trabajo adinfinitum, otros deben mirarle la cara al jefe para que les renueven el contrato. No abordar estos temas, espinudos por cierto, pospuestos una y otra vez, es una irresponsabilidad mayúscula porque su discusión es de la esencia de la política. Lo que se ha hecho a lo largo de todas estas décadas, no ha sido otra cosa que eludirlo, ya sea conveniencia, por el binominalismo que ha conducido al duopolio político, o porque los poderes fácticos han logrado aceitar la representación parlamentaria, como lo prueban los diversos escándalos que han sacudido a la opinión pública. En breve, la economía y la inmoralidad ha anulado la política, reduciéndola a la más mínima expresión.

El resultado de lo expuesto es lo que tenemos: un país con una democracia castrada, con una clase política que se ha farreado la confianza que la ciudadanía había depositado en ella.

noviembre 11, 2016

Con la brújula perdida

Confiaba en el triunfo de Hillary, pero temía el de Trump. Se dio el de este último. Con ello la mayoría del pueblo norteamericano optó por patear el tablero, expresando una insatisfacción, un sentimiento de defraudación, un rechazo a lo existente, respaldando a un personaje que ni en sus mejores sueños se hubiese creído el cuento.

Votaron por Trump los marginados, los perdedores, los invisibilizados por los grandes medios de comunicación, los expulsados por un sistema, el neoliberal. Por lo visto, no son pocos. A ellos habría que agregar a los que no han sido expulsados, ni marginados, pero que sienten que en cualquier momento pueden serlo. Es la inseguridad sembrada por el neoliberalismo el que ha dado el triunfo a Trump gracias a su lenguaje y discurso simple, directo, al mentón, burdo, sin pelos en la lengua, apelando a las emociones y los sentimientos básicos de quienes están en la cuerda floja.

Es toda una paradoja que los perdedores voten por quien a sus ojos es visualizado como un ganador, la misma paradoja de la torturada que se enamora de su torturador, de quienes votan por candidatos formalizados, de pobres votando por multimillonarios.

La inmensa mayoría de los medios de comunicación estaban con Hillary, en tanto que en las redes sociales parecía dominar Trump. Ganó este útlimo. Algo parece estar cambiando.

Lo ocurrido en USA es la expresión de un desencanto con la política que ya se ha expresado en otras latitudes. En Inglaterra, por similares razones, ganó el brexit cuando desde la fiebre de las alturas todos daban por sentado que triunfaría la permanencia en la Unión Europea. En Colombia, su presidente Santos organizó toda una parafernalia en torno a un acuerdo de paz que plebiscitó en la confianza que el pueblo colombiano lo aprobaría. Pero no, perdió. En Chile, el rechazo en las últimas elecciones municipales se expresó por la vía de la abstención.

En Chile, el equivalente al triunfo de Trump sería el de alguien que no pertenezca a las élites, al establishment, a la clase política convencional. No se vislumbra ninguno en el horizonte. Quizá Farkas podría ser el equivalente a Trump, guardando el sentido de las proporciones, pero no se le ven ganas, aunque si se tirara capaz que arrase. Don Francisco está muy viejo.

Dando palos de ciego, con la brújula perdida, el mundo y Chile parecen buscar un destino que no encuentran.

noviembre 03, 2016

Elecciones en USA: Clinton vs Trump

A pesar de no vivir en USA, es imposible sustraerse a lo que ocurra la próxima semana con las elecciones presidenciales que tendrán lugar. La razón es muy simple: vivimos en un mundo global en el que estamos tan interconectados que lo que ocurre en cualquier parte del mundo no nos es indiferente. Particularmente cuando se trata de una potencia, en todo el sentido de la palabra, como es USA. Tanto en el plano ideológico, económico, científico, tecnológico, militar, cultural.

A ello se agrega que en esta ocasión uno de los contrincantes en la lucha por la presidencia es un candidato que ha roto moldes, Trump, y quien tiene al frente una candidata que se ha visto en singulares aprietos a lo largo de la campaña.

Trump ha roto moldes con su estilo directo, su lenguaje desenfadado, poco diplomático. Los candidatos con sus características, en otros tiempos, distintos a los actuales, no han llegado lejos. La pregunta que cabría hacerse entonces es ¿cuál es el atractivo de su mensaje para los tiempos que corren?

Mi tesis es que Trump es consecuencia del mundo que vivimos, de la pobreza cultural que aflige a USA, del neoliberalismo, de la exacerbación de la competencia, de la imposición de la economía sobre la política. El mensaje de Trump va dirigido a los perdedores, a quienes han perdido sus fuentes laborales, a quienes han visto precarizada su fuente laboral, a quienes se han visto acosados por el capital, y responsabiliza de ello a Wall Street, cuya influencia supera con creces a la Casa Blanca en Washington, a los tratados de libre comercio, a los inmigrantes. Entre sus estrafalarias propuestas se incluye la construcción de un muro, financiado por mexicanos. Un personaje con estas características, en tiempos normales, no tendría posibilidades de triunfo alguno. Sin embargo, hoy, sí las tiene. Un multimillonario, pero en quien las propias élites no confían. Un clásico self made man norteamericano que tanto gusta por esos lados.

Quiero creer que no ganará, pero el solo hecho que tenga alguna posibilidad de triunfo inquieta. Mal que mal, quien gane esas elecciones tiene la responsabilidad de conducir a USA cuya influencia sigue presente. En Inglaterra nadie imaginó que en el referéndum en torno a la pertenencia a la Unión Europea la mayoría se inclinaría por la salida (brexit).

Dado que el resultado de estas elecciones nos incumbe, quizá todo el mundo debiera tener derecho a votar en estas elecciones, en vez de limitarnos a esperar ver qué deciden los ciudadanos en USA.

octubre 27, 2016

Terremoto electoral

No cabe duda que lo más relevante a destacar en la reciente elección municipal en Chile, es la alta abstención registrada en todo el país. Si bien era esperable a la luz del desprestigio que vive la política, pocos imaginaban que fuese tan alta. Votó tan solo una de cada tres personas habilitadas para votar, o sea, quien votó lo hizo por tres personas. Mientras más personas se abstienen más vale el voto de cada uno.

La inscripción automática y el voto voluntario han sido puestos en jaque, y no pocos aventuran volver a hacer obligatoria la acción de votar. Sin embargo, lo ocurrido no hace sino confirmar una tendencia en nuestro país desde antes que se instaurara el voto voluntario. El sistema de inscripción voluntaria y voto obligatorio que nos regía, ya mostraba signos de fatiga. Recordemos que el padrón electoral de entonces estaba envejeciendo aceleradamente, dado que los jóvenes no se inscribían. Entonces el desinterés se expresaba por la vía de la no inscripción, hoy es por la vía de la abstención.

Las preguntas que afloran son múltiples, pero me centraré en tres: ¿quiénes se abstuvieron? ¿porqué se abstuvieron? ¿a quién favoreció la abstención?

Quienes se abstuvieron se pueden categorizar en dos grupos. Uno, los mismos de siempre, esto es, quienes no se inscribían cuando el voto era obligatorio. Ahora están inscritos, pero no votan. Este grupo nunca ha votado ni le interesa votar. Como ya se afirmó, son mayoritariamente jóvenes sin mayor educación cívica y para quienes el concepto de ciudadanía no tiene valor alguno.

El otro grupo está formado por quienes por lo general han votado, pero que en esta ocasión nolo hicieron en razón de un sentimiento de defraudación respecto de la política, los políticos y el gobierno. Los casos PENTA, SOQUIMICH y CAVAL no son sino algunas de las guindas de la torta. El primero de estos casos afectó a la UDI, pero no mortalmente porque aparece como razonable que personajes de derecha les financien. Distinto es el segundo caso, donde SOQUIMICH afectó a diestra y siniestra. Que un Ponce Lerou, exyerno del innombrable financie a la derecha, tiene lógica, pero que este mismo personaje financie a personeros que lucharon contra la dictadura no tiene lógica, salvo la de la cooptación, la asimilación, la neutralización.

Por último, está el caso CAVAL que impactó en la presidenta, el gobierno y los partidos que la sustentan. En este contexto, la supremacía moral de la izquierda por sobre la derecha, se fue al tacho de la basura. La consecuencia no podía ser otra más que la fuga de votantes desde el centro y la izquierda hacia la abstención. De allí el retroceso en la votación de los partidos de la coalición gobernante.

Es una vergüenza que a casi 30 años de haber derrotado al innombrable en un épico plebiscito con una masiva inscripción electoral en las más adversas condiciones, hoy nos encontremos con que dos de cada tres no quieran votar. Mal que mal la lucha contra la dictadura fue para recuperar una democracia donde nosotros seamos quienes definimos nuestro destino por medio de un papel y un lápiz. 

No sin razón la derecha ha cantado victoria. Ganó y recuperó comunas emblemáticas. Su virtual candidato presidencial quedó bien posicionado. La derecha clavó estacas, sin embargo aún no está dicha la última palabra.

El gobierno, el centro y la izquierda puede recuperar a quienes se abstuvieron, pero ello pasa por reencontrar su destino, su leit motiv, su razón de ser, lo que implica diferenciarse de la derecha, esto es, resistir y rechazar la tentación de la corrupción, las malas prácticas, ser fieles a sus ideales. Esto implica actuar con transparencia, claridad, con las manos limpias, de cara al sol, seriamente. 

El desafío es mayúsculo, pero por lo mismo, apasionante. 


octubre 20, 2016

El dilema de no pocos: ¿votar o no votar?

Este domingo los chilenos están invitados a votar en las elecciones municipales que tendrán lugar en más de 300 comunas en que se subdivide el país y en el marco de inscripción automática y voto voluntario.

Chile es un país en el que hasta hace poco, la inscripción era voluntaria y el voto obligatorio. En este contexto el país se vanagloriaba de ser uno de los países con más bajos niveles de abstención. Sin embargo la comparación solía hacerse con países con voto voluntario. En las elecciones efectuadas en los últimos años, bajo la nueva legislación –inscripción automática y voto voluntario- se ha producido una suerte de sinceramiento respecto de la participación, comprobándose un bajo involucramiento de la ciudadanía en el quehacer político.

Esta tendencia hacia una mayor abstención se ha visto reforzada por diversos factores, entre los que destaca el comportamiento de los distintos actores políticos y empresariales, muchos de ellos implicados en formalizaciones judiciales que dan cuenta de la construcción de trenzas por debajo de la mesa, a espaldas de la ciudadanía, que decepcionan, frustran, e invitan a la ciudadanía a refugiarse en su respectivo metro cuadrado, para finalmente no concurrir a votar.

Lo expuesto se ve reforzado por estar insertos bajo un neoliberalismo impuesto en dictadura y que se ha ido consolidando a lo largo de estas décadas, en una transición hacia la democracia que hoy está siendo cuestionada a la luz de las manifestaciones de malestar que a diario se observan. Un neoliberalismo que valora e incentiva el individualismo, la competencia en desmedro de lo colectivo, la solidaridad, la colaboración.

El no concurrir a votar es consecuencia de una realidad que expresa una suerte de retraimiento de la sociedad. Desafortunadamente, al no votar lo que se logra es el efecto contrario al que se aspira: se refuerza el individualismo, el neoliberalismo, y se sigue debilitando el tejido social. La decisión de no votar implica que cada vez menos personas deciden quienes han de representarnos, implica replegarse en uno mismo, irse para la casa, no dar pelea, colgar los guantes, bajar la guardia, no asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos que aspiramos vivir en democracia. No dejemos que otros decidan por nosotros.

Votando no resolveremos los problemas que nos acosan, pero es un paso mínimo necesario. El siguiente es votar bien, lo que obliga a evaluar seria y conscientemente las alternativas en carrera en base a distintos factores, y no dejarnos llevar por cantos de sirena. Estos factores variarán según nuestros propios intereses: vocación de servicio, conocimiento personal, ideología, transparencia, comportamiento y trayectoria, entre otros.

Ánimo en tiempos de cólera.

octubre 14, 2016

Un país maltratador

No es para enorgullecerse estar en un país que maltrata a sus niños, sus mujeres, sus viejos, sus trabajadores. Al tenor de las noticias que recibimos a diario, desafortunadamente este parece ser el país que habitamos.

En poco más de una década han fallecido más de 200 menores que se asumía estaban bajo la protección del Servicio Nacional de Menores (SENAME), a los que habría que agregar más de 400 menores fallecidos que fueron derivados al sistema ambulatorio, esto es, en organismos colaboradores o al amparo de programas complementarios. La tercera parte menores de 6 años.

Desconozco la situación en otros países similares al nuestro, ya sea en idiosincrasia, o en nivel de desarrollo, o de ingreso per cápita. Para hilar más fino también debiésemos contar con indicadores tales como las tasas de niños fallecidos por cada mil niños dentro del total poblacional, como del total de niños bajo “los cuidados” del SENAME.

Pero más allá de las cifras, lo expuesto revela un “descuido” descomunal, para agarrarse la cabeza, un escándalo. Si ponemos el grito en el cielo cuando se denuncian maltratos a niños que se entregan al cuidado de hogares del mundo privado, con mayor razón debemos hacerlo cuando ello ocurre en el ámbito de las instituciones públicas. Al SENAME no se envía a los niños para que se mueran, sino para rescatarlos del abandono, del maltrato, de la promiscuidad, del desamor.

El SENAME es una institución estatal destinada a proteger, no atacar al menor. Surgirán infinitas explicaciones orientadas a explicar lo inexplicable, entre las que seguramente destacará la existencia de recursos limitados para albergarlos, protegerlos, encaminarlos, educarlos. Nada nuevo bajo el sol. Una y otra vez los mismos argumentos.

Acá no sobran niños, por el contrario, nuestra tasa de natalidad es una de las más bajas del mundo. Sin embargo, pareciera que sobraran. Lo señalado da cuenta de una realidad penosa, que lamentablemente es extensible a nuestras mujeres, nuestros ancianos, nuestros jóvenes, nuestros trabajadores. Pero esto ya es tema para otras columnas.

Algo huele mal en Chile.

octubre 12, 2016

Expo Proyectos en Empresas 2016

El jueves 13 de octubre, entre 10 y 14 horas se desarrollará en la plaza de armas de Talca la quinta exposición de proyectos realizados por alumnos de la carrera de Ingeniería en Informática Empresarial de la Universidad de Talca en las áreas de: gestión empresarial, desarrollo de sistemas web, innovación y emprendimiento, y procesos de negocios.

Esta exposición, se viene realizando desde el año 2012 a partir de una invitación que la Municipalidad de Talca extendiera a la carrera de Ingeniería en Informática Empresarial, en su intención de aprovechar y poner al servicio de la comunidad los espacios públicos disponibles. La carrera aprovechó esta invitación para dar a conocer a la comunidad su modelo de trabajo con empresas, por la vía de “aprender haciendo”, que constituye su sello, el que es altamente valorado tanto por los alumnos actuales, como por los egresados y sus empleadores. Valoración que se explica porque la realización de proyectos en empresas durante sus estudios ha promovido el desarrollo de competencias genéricas, en particular las relacionadas con el trabajo en equipo y de comunicación, tanto oral como escrita, sin perjuicio de otras competencias asociadas a la responsabilidad y el cumplimiento de compromisos.

Estas características hoy en día son esenciales para cualquier empleador, y en efecto, son las que han facilitado la rápida inserción laboral de los titulados de la carrera, quienes están egresando con una experiencia laboral que les provee el desarrollo de proyectos orientados a la resolución de problemas reales, destacándolos frente a otros postulantes al momento de buscar sus primeros empleos.

La exposición de los resultados de estos proyectos es una oportunidad para mostrar a la comunidad regional los aportes que se hacen desde una carrera joven a muchos emprendedores y empresarios de la región para mejorar la calidad de la gestión de sus negocios.

También, constituye una oportunidad para que los estudiantes de enseñanza media conozcan una opción académica distinta e innovadora que reporta alta empleabilidad a sus egresados. Por este motivo, habrá un stand especialmente equipado para ofrecer información sobre la carrera y sobre el intercambio académico que pueden efectuar los estudiantes.

Adicionalmente, los empresarios y ejecutivos de empresas pueden tomar conocimiento de lo que son capaces de hacer nuestros futuros profesionales, e inscribirse con sus propios proyectos para que sean también beneficiarios de las soluciones ofrecidas por esta carrera. Esta exposición se complementará con una charla sobre la importancia y las alternativas de emprendimiento existentes que se dará a mediodía en la pérgola de la plaza. Dado el carácter público del evento, están todos invitados.