mayo 31, 2025

La derecha en tensión

Foto de Nick Fewings en Unsplash

En la ultraderecha, donde podrían haberse realizado primarias, por ir más de un candidato en su representación -José Antonio Kast, Johann Kaiser, Francesca Muñoz-, decidieron no hacerla. Sin embargo, se pusieron de acuerdo para llevar una única lista para las elecciones parlamentarias, señal de que buscarían potenciar la presencia de los partidos respectivos -republicano, nacional libertario y socialcristiano- en el congreso nacional. Lista que sería aleonada, empujada, arrastrada, por cada uno de los candidatos presidenciales de los tres partidos que la conforman.

Sin embargo, si se visualiza que uno de los tres tiene posibilidades de pasar a la segunda vuelta, lo más probable que los otros dos se bajen a cambio de compensaciones a nivel parlamentario y/o de influir en la campaña. De darse este caso, se esperaría que la bajada sería de Kaiser y Muñoz, para plegarse a Kast por su mejor posicionamiento en las encuestas.

Por la derecha y la centroderecha tampoco tenemos primarias, a pesar de todo el esfuerzo desplegado en esa dirección por parte de los partidos que conforman ChileVamos (UDI, RN, Evópoli). Esfuerzo dirigido esencialmente a realizar unas primarias con los candidatos de la ultraderecha y que ésta desoyó o despreció. El objetivo era claro, llegar a la primera vuelta con un único candidato, apostando a ganar por mayoría absoluta, sin segunda vuelta. De hecho, las encuestas daban cuenta de esta posibilidad.

ChileVamos especuló con unas primarias con candidatos de la centroderecha y con Carter que no fructificaron. También se abordó la alternativa de unas primarias truchas que se descartaron porque era demasiado evidente que serían para no quedar “fuera de la foto” durante todo el período, el mes de junio, en el que el foco estaría centrado en las únicas primarias que están teniendo lugar: las que llevará la izquierda y la centroizquierda.

Por último, Incidió la capacidad de convocatoria, dado que sin la ultraderecha esta capacidad de convocatoria se vería muy reducida. Le faltaría la sal y pimienta que toda primaria requiere para que sea capaz de atraer votantes a ella.

Hoy por hoy, al interior de la derecha se está dando una tensión no menor, referida a quién tiene la primacía en ella: la derecha o la ultraderecha. Estamos ante un desdoblamiento inédito, el de una derecha blanda o centroderecha, y el de una derecha dura o ultraderecha, fenómeno que se está siendo replicado en varios países.

La no realización de primarias por parte de la derecha implica que se rehuyó, postergó el debate asociado a quién tiene la primacía en su interior. Debate que se dará para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, donde se verán las caras para saber quién manda.

Si alcanzaran las dos primeras mayorías en la primera vuelta, implicaría que la decisión final tendría lugar en la segunda vuelta. Sería un fenómeno inédito que no cabe descartar, dependiendo de los contendientes que concurran a la primera vuelta. Si en representación de la izquierda y centroizquierda no solo concurre quien gane las primarias, ahí la derecha podría ir cantando victoria.

mayo 28, 2025

Los famosos tercios políticos

En Chile, políticamente estábamos acostumbrados a manejarnos en base a los famosos tercios, izquierda, centro y derecha. Estos tercios tienden a fluctuar entre el 30% y 40%. Cuando el centro se desperfila y/o se está ante un clima de polarización, suele dejar de tener las riendas. El centro, o es protagonista con las riendas del poder político, o es dama de compañía cuando no tiene las riendas. En este último caso, quien conquista el centro es quien saca premio ganando las elecciones.

En líneas gruesas esta clasificación, de una delantera conformada por 3 atacantes -izquierda, centro, derecha- mantiene cierta vigencia, aunque adquiere particularidades en determinadas épocas. Hoy se podría hablar de una ofensiva con 5 delanteros -extrema izquierda (FA y PC), izquierda (PS, PPD, PR Y PL), centro (DC, Amarillos y partido demócrata), derecha (RN, UDI y Evópoli), extrema derecha (partido republicano, partido socialcristiano y partido nacional libertario.

En vez de referirnos a extrema izquierda, izquierda, centro, derecha y extrema derecha, muchos prefieren llamarlos izquierda, centroizquierda, centro, centroderecha y derecha. Para estas líneas, da lo mismo.  En todo caso, a la corta o a la larga, a la hora de la verdad, se tiende a los famosos e históricos tercios.

La manija, como siempre, la sigue conservando el centro, que hoy se encuentra fragmentado, reducido, en un marco de propensión a la polarización mundial del que el país no ha podido escapar. La única diferencia con otros tiempos radica en que si bien el centro sigue siendo imprescindible, ha pasado a ser un jugador secundario, a diferencia del pasado en que era actor principal.

La clasificación dada, repito, es de carácter grueso, que no ignora la existencia ocasional de caudillos, curas de Catapilco, o próceres de ocasión que rompen esquemas preestablecidos, capaces de alterar los cursos de acción esperados.

Para dar gobierno, esto es, gobernar con cierta eficiencia, en una democracia representativa como la nuestra, necesariamente se debe tener una mayoría robusta. En el caso de una delantera de 3 atacantes (izquierda, centro y derecha), se deberá gobernar con al menos dos de ellos, y en el caso de una ofensiva con 5 delanteros, con al menos 3 de ellos. La realidad política actual invita a pensar que estamos en el escenario de cinco quintos y para gobernar en forma tanto la izquierda como la derecha deben conquistar el centro.

Quien lo conquista, gana el gobierno. Pero conquistar el centro implica alejarse de los extremos, porque si algo caracteriza al centro político, es su aversión a los extremos. Por otro lado, desde los extremos se ve con malos ojos cualquier acercamiento al centro, porque lo asumen como un precio muy alto -la renuncia a muchas de sus convicciones más férreas-, que no están dispuestos a pagar.

Esto es lo que quiso resolver Matthei en primarias, pero todos sus intentos cayeron en saco roto, porque desde la extrema derecha se negaron en rotundo. Por lo tanto la disputa sería en la primera vuelta donde en principio irían hasta 5 candidatos -Matthei, Kast, Kaiser, Parisi y Muñoz-. Sin embargo, estimo que al menos Kaiser negociará su bajada a cambio de una senaduría.

Por el lado izquierdo, la disputa será en primarias, donde se verán las caras candidatos más escorados hacia la izquierda y otros hacia el centro. Quien gane, se asume trae consigo todos los votos de quienes perdieron. Este es un supuesto fuerte, porque hay quienes parecieran estar al aguaite, dispuestos a tirarse a la piscina en la primera vuelta, dependiendo de quien gane las primarias -puede ser el caso de MEO, Mondaca, Mayne Nichols, Trivelli, Frei-.

 

mayo 23, 2025

Las licencias médicas nuestras de cada día

Un informe de Contraloría detectó que, entre 2023 y 2024, más de 25 mil funcionarios públicos y privados viajaron al extranjero mientras estaban con licencia médica. A cada uno de ellos habría que hacerles un sumario, designar los fiscales correspondientes, efectuar las investigaciones pertinentes, para que al final no pase nada, o no pase mucho. 

Ahora ponemos el grito en el cielo, nos agarramos la cabeza, nos escandalizamos, y sacamos frases para el bronce: se dejará caer todo el peso de la ley, que nadie está por encima de ella, y así estamos. Al final no pasará nada, o casi nada. Un nuevo escándalo que, más temprano que tarde, se llevará el viento.

¿Es algo de ahora? ¿o de siempre? Esto no solo es de ahora, debe venir de hace tiempo, pero que viene in crescendo. Recordemos a la doctora María Luisa Cordero que entregaba licencias médicas al por mayor y hoy es diputada de la derecha. ¿Las razones? Intuyo que son de variado orden. Hay un cierto relajo, los jefes no quieren hacerse problemas. Hay quienes por nada piden licencias. Y los médicos, para no hacerse mayores problemas también, las conceden. Las depresiones andan a la orden del día y las licencias que se conceden por ellas se prolongan una y otra vez. Estamos en un esquema, sistema, que invitaría a la diablura, a la avivada.

Capaz que no falten quienes a la hora del sumario, si es que hay sumario, para sacarse el pillo, sostengan que sus médicos les hayan dado licencias médicas y para salir de la depre les recomiende pegarse un pique al exterior para respirar otros aires y volver cero kilómetro, renovado. Capaz que vuelva renovado, pero que al pisar tierra chilena, le vuelva la depre. Y así estamos pistoleándonos una y otra vez. Sin querer queriendo nos estamos viendo las canillas.

Y mientras tanto, los mismos que se van de vacaciones al amparo de licencias médicas, capaz que después anden despotricando con que el país se está cayendo a pedazos, que nos estamos llenando de inmigrantes, que ya no podemos andar tranquilos por las calles, que estamos estancados.

Estamos frente a un delito manifiesto, por donde se le mire. Así y todo ya estoy viendo excusas de algunos próceres que se han visto pillados con las manos en la masa. Estamos ante una flagrante falta a la probidad, de corrupción en el que la Contraloría hizo su pega como correspondía. Es preciso reconocer, apoyar, respaldar una actuación que nos hace bien porque ayuda a limpiarnos, a purificarnos, a asumir que esto no puede seguir. Estamos ante un problema que es parte importante de porqué andamos a la vuelta de la rueda, del porqué no damos el salto al desarrollo. Muchos se preguntarán porqué esto no se hizo antes. Lo mismo me pregunto yo. Pero más vale ahora que nunca.

¿Fue muy difícil encontrar este “forado”? No tanto. Las tecnologías de información disponibles facilitan cruces de datos. La unidad investigadora de la Contraloría, debe haber solicitado a la superintendencia de salud, la base de datos de quienes han pedido licencias médicas, y por cada uno, la fecha que le fue concedida la licencia, el total de días, el motivo y el médico que se la otorgó.  Por otro lado la misma unidad investigadora debe haber solicitado a la policía de investigaciones la base de datos de quienes han salido del país para registrar sus fechas de salida y entrada. Dentro de Contraloría, su unidad de informática debe haber cruzado ambas bases de datos, para dar respuesta a la consulta (query): ¿Quiénes son los que han salido del país estando con licencia? Una simple sentencia sql que cruza dos bases de datos permitió obtener la nómina de las más de 25 mil personas que se dieron el lujo de salir del país estando con licencia médica y reirse de quienes hacen su pega.

Lo mismo se podría hacer para pillar a los malandrines que evaden impuestos y lavan platas negras, cruzando bases de datos de propiedades y vehículos que poseen, con los ingresos que declaran.

Hoy se puede saber todo si existe voluntad para ello 

mayo 22, 2025

Mejor hablemos de ideas

Foto de AbsolutVision en Unsplash

El presidente regional de un partido opositor, en DiarioTalca titula su última columna (“Tohá se equivoca: la probidad sí importa”) de un modo que invita a reflexionar sobre el modo en que se está haciendo política. Al leer la columna observo que hace alusión a la nominación de Cristina Bravo, exgobernadora de la región del Maule, como jefa de su campaña territorial en la región.

Los hechos señalan que Cristina está actualmente en calidad de imputada en una de las aristas de la investigación que se está llevando a cabo contra la Fundación Urbanismo Social dentro del Caso Convenios. Que esté imputada no implica que sea culpable en tanto las instancias judiciales no la declaren como tal . Mientras tanto debe asumirse su inocencia. Esto vale para este caso como para cualquier otro.

Nunca he escuchado a Carolina Tohá afirmar que la probidad no le importe, muy por el contrario, que sí le importa, y tiene una trayectoria de vida que así lo confirma. Una trayectoria sujeta a errores, como la de todo ser humano, de cualquiera de nosotros. El titular en comento me llamó la atención por cuatro factores:

Uno, por tratarse de una columna escrita por un abogado que debe saber que todo imputado, es inocente en tanto no se demuestre lo contrario por parte de las instancias judiciales pertinentes. No soy abogado ni mucho menos, pero así entiendo que funcionan las cosas en un estado de derecho.

Dos, por tratarse de un presidente de un partido, Evópoli, que nació para refrescar la política, para innovarla, para oxigenarla con nuevos aires, con una nueva mirada desde un liberalismo tanto en lo económico como cultural, orientado a tender puentes, a buscar acuerdos, y no para andar metiendo cuñas destinadas a sacar ventajas más propias de la política tradicional.

Tres, porque la política propiamente tal, está asociada al debate, intercambio de ideas, a diferencia de la politiquería que nos arrastra al fango, a basurear, a tirar barro contra personas. A Sócrates se le imputa una frase que importa tener presente: “Las mentes fuertes discuten ideas, las mentes promedio discuten acontecimientos, las mentes débiles discuten sobre personas”. Por ello me pregunto: ¿qué estamos discutiendo, conversando o intercambiando? ¿sobre ideas, acontecimientos, o personas?

Cuatro, porque a pesar de que el prestigio de la política está por los suelos, los principales candidatos presidenciales que tenemos en carrera, tanto oficialistas como de gobierno, tienen una trayectoria nada desdeñable. Por lo mismo, más vale que nos centremos en los aspectos positivos de los candidatos de nuestras preferencias, antes que andar metiendo el dedo en la llaga de lo negativo de los demás.

En síntesis, la probidad debe importarnos a todos. Nadie tiene estampado a sangre y fuego el sello de la probidad. Resaltemos lo positivo de los candidatos que tenemos, dejando que los ciudadanos por sí mismos sean capaces de identificar a quien es el(la) más idóneo(a) para conducir los destinos del país en los próximos años.

mayo 21, 2025

Milei y las criptomonedas

Foto de Kanchanara en Unsplash

En las recientes elecciones legislativas de Buenos Aires, el partido de Milei, La Libertad Avanza (LLA), se impuso holgadamente, de la mano de su portavoz Adorni, relegando a un tercer lugar al candidato de PRO. Con ello ganó el gallito que sostenía con Macri, quien sufrió una fuerte derrota allí donde desde hace años era su feudo, el gran Buenos Aires.

Recordemos que a mediados de febrero de este año, hace poco más de 3 meses, Milei, como presidente de Argentina promovió la criptomoneda $LIBRA a través de las redes sociales, subiendo su cotización como la espuma en un 1300% en tan solo horas. Ni cortos ni perezosos, decenas de miles de inversores se sintieron atraídos en su compra con el aval de la publicidad que le había dado Milei. Lo concreto es que en pocos segundos, “alguien” tiró del mantel para que la cotización de la criptomoneda se fuera a pique, desplomándose. Quienes compraron la criptomoneda, creyendo hacer fortuna, se encontraron con que de la noche a la mañana lo invertido se les había desvanecido entre los dedos. En simple, se sintieron estafados, o dicho de otro modo: fueron estafados.

Y en medio de este escenario estaba el mismísimo presidente de la República Argentina, Javier Milei, el de la motosierra, el de viva la libertad carajo.

¿Por qué se desplomó la criptomoneda? Alentados por Milei, muchos la compraron, haciendo subir su valor, hasta que uno o más vivarachos, se desprendieron de los paquetes que tenían, vendiéndolos para aprovechar su alto valor. Su venta masiva produjo una abrupta caída en su valor ocasionando cuantiosas pérdidas a quienes habían comprado a alto valor.

Todo legal. Dado el escándalo generado, para sacudirse del escándalo generado, Milei conformó una comisión para determinar la existencia de fraude y encontrar a los responsables de lo ocurrido, haciéndose el desentendido, que inocentemente había promovido la criptomoneda porque creía en ella, que quienes estaban atrás eran serios.

Lo concreto es que nadie sabe qué hizo la comisión designada por el mismísimo Milei, que nadie recuperó su dinero perdido, apostaron y perdieron, que Milei se lavó las manos, nadie es responsable de nada. Y colorín colorado la comisión se acabó.

Sin perder tiempo, Milei aprovechó de inmediato la holgada victoria obtenida recientemente para disolver la comisión que él mismo había creado destinada a investigar a su propio gobierno por el escándalo de las criptomonedas. La disolvió sin arrugarse siquiera porque supuestamente, en palabras de su portavoz Adorni, “ya había dado respuestas a todos los requerimientos que se había autoencomendado”. Nadie conoce tales respuestas.

Moraleja: no hay que dejarse engañar con el cuento de ganancias rápidas, aun cuando el mismísimo presidente nos esté invitando a hacerlo. Ojo, que no es primera vez que Milei promueve una criptomoneda que termina yéndose a pique. Hace tan solo poco más de 3 años que siendo diputado de LLA hizo lo mismo promoviendo una criptomoneda, $VULC, que a las pocas semanas perdió todo su valor.

Hay que ser bien carajo. Y los argentinos lo siguen votando. Mientras tanto, sus admiradores chilenos y en todo el mundo, están creciendo a vista y paciencia de todos. ¿Nos estaremos volviendo locos?  ¿Nos estarán viendo las canillas?

mayo 19, 2025

La guerra judicial

En una creciente cantidad de países estamos observando lo que podríamos llamar una suerte de guerra, o relación incestuosa, entre el mundo político y el judicial. Al expresarnos de este modo pareciera que fueran mundos distintos, que no se tocan, que no se interceptan. La realidad parece decirnos otra cosa. Que entre ambos mundos se pisan la cola, colisionan.

A este vínculo se le suele denominar con una expresión inglesa, lawfare, anglicismo que nace de “law” (ley) y “warfare” (guerra), por lo que su combinación podríamos traducirla por guerra judicial.

Hurgando en las distintas definiciones que se han dado, podemos afirmar que por guerra judicial (lawfare) buscamos expresar la idea de persecución judicial basada en intereses espurios y no en el imperio de la ley, el uso de procedimientos judiciales con fines de persecución política, el uso político del derecho, la instrumentalización de la justicia, la judicialización de la política y/o la persecución judicial.

Otra definición más fuerte, pero no por ello menos válida, es aquella que la define como un mecanismo de ablandamiento político, o una suerte de subliminal invitación a no meternos en las patas de los caballos. En la práctica, tendría por objetivo excluir del ámbito político a quienes buscan impulsar cambios estructurales en la sociedad. En este marco observamos a diario filtraciones, todas interesadas, con propósitos políticos.

Distintas herramientas de inteligencia artificial hacen referencia a la guerra judicial (lawfare) como el uso estratégico del derecho y el sistema legal para lograr objetivos políticos, económicos o sociales. A menudo, implica el uso de acciones legales para bloquear políticas, proyectos, la participación pública, silenciar u obstaculizar la acción de los opositores o silenciar a los críticos u opositores.

De hecho, cualquiera con dos dedos de frente, percibe que el lawfare está siendo utilizado ya sea por gobiernos, oposiciones, corporaciones, redes sociales, medios de comunicación convencionales y hegemónicos, grupos de interés y personas con miras para influir en la política y el discurso público. Unos más, otros menos, pero pocos políticos escapan a la tentación de intervenir en el campo judicial, al igual que desde este último en el terreno político.  Que unos y otros se hagan el Larry, es otro cuento.

Lo concreto es que el resultado de todo esto, del lawfare, la guerra judicial no hace sino socavar la democracia, silenciar a los disidentes y perpetuar la injusticia. Lo prueba el clima de polarización política que se está viviendo, donde pareciera que todo vale, y donde quienes estarían sacando más provecho serían los “no políticos”, “los antipolíticos”, o quienes se las dan de independientes, “cansados de tanta politiquería”. Lo estamos viendo aquí y en la quebrada del ají.

Probablemente así haya sido siempre, pero pareciera que ahora es más descarado, grotesco y visible. En un pasado no muy remoto esto era más sibilino y uno de los mejores ejemplos de “lawfare” lo dio el innombrable quien “legalizó” su “pronunciamiento” con el aval de la Corte Suprema que se cuadró de inmediato colocándose a sus ordenes sin decir agua va.

En Brasil se usó el lawfare para excluir a Lula de la contienda presidencial que posibilitó el triunfo de Bolsonaro, así como ahora en Chile se sacó de la carrera presidencial a Jadue. Son dos claros ejemplos de exclusión política a partir de instancias judiciales. Lo que no fue posible en EEUU con Trump, quien aún con más de 30 procesos judiciales en curso, se dio el lujo de postular y ganar.

Ejemplos tenemos al por mayor, pero con los dados, creo que basta para darse cuenta de lo que estamos hablando.

mayo 13, 2025

Se nos fue Pepe

Hoy, en un martes 13 de este mundo, se nos fue Pepe Mujica. Aunque parezca mentira, Pepe fue chacrero, florista, tupamaro, de la izquierda extramuros, la ultraizquierda, la terrorista, participante en asaltos a mano armada en la década de los 60. Por lo mismo, fue torturado y estuvo encarcelado por más de 10 años bajo la dictadura. Fueron sus años jóvenes.

Luego, un tipo con pinta de abuelo, bonachón, socarrón, tirado a filosofar, a sacar lecciones de la vida.

Cuesta encontrar en la historia política de un ejemplo similar en algún país del mundo. Y más cuesta encontrar un país en el que la ciudadanía haya depositado, democráticamente, la confianza para dirigirlo, a un candidato con sus antecedentes.

Y el pueblo uruguayo apostó por él, quien nos habla en lenguaje cotidiano, por cuya humanidad ha pasado mucha agua, como por todos nosotros. Entre sus frases para el bronce se encuentra aquella que dice: “Yo antes aspiraba a cambiar el mundo. Ahora, me conformo con cambiar la vereda de mi casa”. Una frase que para muchos refleja evolución, madurez, pragmatismo, realismo, sensatez, sin por ello, perder la brújula; para otros, revela traición.

Un presidente que no asumió la presidencia para confrontar, sino que para conversar. Afirmó que los uruguayos “necesitamos inversión, porque se necesita más y cada vez mejor trabajo”, y por otra parte sostuvo que “la riqueza es hija del trabajo y el trabajo necesita inversión”.

Cuando asumió la presidencia, en su primer discurso ante la asamblea legislativa, da cuenta de la transformación experimentada por un guerrillero convertido en un hombre de paz. Sostuvo:

Me estoy imaginando el proceso político que viene, como una serie de encuentros, a los que unos llevamos tornillos y otros llevan las tuercas. Es decir, encuentros a los que todos concurrimos con la actitud de quien está incompleto sin la otra parte. ¿Pero de qué nos sirven los tornillos sueltos, si son incapaces de encontrar sus piezas complementarias en la sociedad?

Vamos a buscar así el diálogo, no de buenos, ni de mansos, sino porque creemos que esta idea de la complementariedad de las piezas sociales, es la que mejor se ajusta a la realidad.

Nos parece que el diagnóstico de concertación y convergencia es más correcto que el de conflicto, y que sólo con el diagnóstico correcto se puede encontrar el tratamiento correcto.

Esta lectura fue, y sigue siendo refutada, particularmente por quienes fueron sus compañeros de ruta de los años 60 que se resisten a “renovarse o reciclarse”, quienes los acusan de renegados que se han pasado a las fuerzas del capitalismo; de ser neoliberales o socialdemócratas que han abjurado de la revolución y el socialismo, y que pertenecen a las más diversas variantes del oportunismo y del travestismo.

En este exguerrillero, y otros que lo secundan, confiaron en su momento los uruguayos, dentro de la primera década del presente siglo, los destinos de una nación envejecida, con baja tasa de natalidad y cuyos mejores hijos tienden a buscar nuevos horizontes más allá de sus fronteras.

Un hombre que nos invitó a vivir con sencillez, a no dejarnos tentar por el consumismo, a rebelarnos ante la injusticia, a ver la belleza de lo simple. Gracias Pepe por tu ejemplo, por señalarnos un camino.

mayo 11, 2025

Revolviendo el gallinero

Trump  esté causando un gran descalabro de las finanzas internacionales, al igual que Milei en Argentina. La verdad que está dejando el despelote. Trabaja para sí mismo. Fue a Roma, al funeral de5l Papa Francisco, quien no era santo de su devoción ni mucho menos. ¿A qué fue? A emborrachar la perdiz y porque no quiere estar fuera de la foto. Dice que va también porque hay muchos que quieren hablar con él. Quienes no querían al Papa fueron al funeral: Milei, Putin, la creme de la creme ultraderechista tendrá su cumbre. Seguramente fueron para iluminar a los cardenales conservadores de modo que escojan a un Papa alineado con la ultraderecha. El resultado no parece ser el que esperaban. A lo más logró que el Papa fuera norteamericano como él hijo de inmigrantes, a quienes persigue sin asco.

Por estos días se las da de ser el pacificador del conflicto indio-pakistaní por Cachemira. Como candidato dijo que la guerra en Ucrania la terminaba en 24 horas. y ahí sigue. Larga frases para el bronce como hojas al aire para seguir en el candelero.  

A China le había alzado los aranceles a niveles estratosféricos, los que ahora ha bajado como si fuese un acto de misericordia. Lo más probable es que China le plantó cara y Trump haya arrugado. Todo apunta a que Trump es un artista a la hora de bluffear.  

Este pájaro Trump, que ahora se quiere repetir el plato en el 2028, sospecho que va a terminar mal. Si alcanza a terminar su período presidencial actual será porque hasta quienes no lo pueden ver, prefieren que siga, porque si no sigue, quien seguiría es el vicepresidente Vance, y los opositores de Trump presumen que sería peor.

Lo concreto es que Trump tiene al mundo patas arriba,  incluso para quienes lo veían con buenos ojos, como uno de los suyos. Ronald Reagan debe estar agarrándose la cabeza en su tumba.

mayo 05, 2025

Primarias habemus

Poco a poco se ve despejando el panorama presidencial. Ya está claro que solo habrá primarias en la izquierda. A la derecha, a pesar del deseo y esfuerzo desplegado para que tuvieran lugar, no le fue posible. Quería llegar a la primera vuelta con un(a) único(a) candidato(a), pero no hubo caso. Fue tal el deseo que incluso pensaron hacer unas primarias truchas, de mentira. Alcanzó a caerles la teja que, de hacerlas, habrían hecho el ridículo, habría sido un fiasco.

En la ultraderecha, pensaba que podrían ocupar las primarias para dirimir la disputa que protagonizan Kast y Kaiser para ver quien de los dos va a la primera vuelta.  Así como no quisieron concurrir a primarias con Evelyn, tampoco quisieron hacer unas primarias entre ellos.

Me sigue costando creer que tanto Kast como Kaiser sigan corriendo hasta la primera vuelta. Dado que rechazaron ir a primarias, pienso que uno de los dos se bajará a cambio de un cupo senatorial. Dado que se disputan un mismo espacio electoral, yendo los dos se debilitan mutuamente, facilitando la primacía de Evelyn de cara a la primera vuelta.

Importa consignar que la ultraderecha no solo ha puesto sobre la mesa a Kast y Kaiser, puesto que a ellos habría que agregar a Francesca Muñoz, del Partido Social Cristiano, quien le ganó la disputa interna a Rojo Edwards. Si no he mencionado antes a Francesca ha sido simplemente porque la veo como un mero saludo a la bandera.

¿Cuál podría ser el motivo por el cual al final del día Kast, Kaiser y Muñoz estén en la papeleta de la primera vuelta presidencial? Se sabe que los partidos que están tras ellos (Republicano, Nacional Libertario y Social Cristiano) han acordado ir en una lista parlamentaria, al igual que la coalición de ChileVamos que agrupa a la UDI, RN y Evópoli, quienes irán en una única lista parlamentaria.

Mi tesis es que mientras la derecha representada por ChileVamos va por ganar la presidencia del país, la ultraderecha ha renunciado a ella para concentrar su energía en ganar peso en el congreso, tanto en el senado como en la cámara de diputados. Mientras la lista parlamentaria de la derecha será liderada por una única candidata presidencial, Evelyn, la de la ultraderecha será liderada por tres candidatos presidenciales, uno por cada partido que integra la lista parlamentaria. La puja en el sector estará dada por definir quien predominará en ella: la derecha o la ultraderecha, y esta forma condicionar apoyos de cara a una eventual segunda vuelta electoral.

En la izquierda lograron acordar primarias para definir al candidato(a) presidencial. Gran logro no exento de riesgos, pero claramente es mucho más lo que podía perder de no realizarlas. Gran logro que da cuenta de una capacidad que no ha mostrado la derecha ni la ultraderecha.

Logro que no alcanza a ser opacado por la ausencia de la DC, partido que decidió ir directo a primera vuelta con Alberto Undurraga, alternativa que está en discusión al interior de la misma colectividad. Lo más probable es que al final del día se sume a la candidatura vencedora de las primarias a cambio de espacios en la lista parlamentaria para no comprometer su eventual extinción.

Se despejó el panorama respecto de quienes van a las primarias y qué partidos los respaldan: Gonzalo Winter (FA), Jeanette Jara (PC-AH), Carolina Tohá (PPD, PL, PR, PS) y Jaime Mulet (FRVS). Todos candidatos que representan distintas sensibilidades dentro de la izquierda y la centroizquierda, que se han comprometido a dirimir sus diferencias en una breve campaña cuyo tenor definirá si será capaz de convocar a la ciudadanía a participar en ellas.

Tenor que incidirá en lo que ocurra posteriormente, a la hora de la primera y segunda vuelta de las elecciones de fin de año. Si la campaña se desenvuelve limpiamente, sin golpes bajos, sin zancadillas de mala leche, y tiene un carácter marcadamente propositivo, el sector será capaz de dar vuelta la ventaja que las encuestas arrojan a favor de la derecha y la ultraderecha.

¿Cómo medir el éxito o fracaso de las primarias que llevará a cabo la izquierda? Personalmente la mediré por la capacidad de convocatoria, por la cantidad de ciudadanos que se sientan llamados a participar en ella. Una convocatoria en torno al millón de votantes sería un fracaso, en tanto que una convocatoria que bordee los dos millones de votantes, como un éxito y un preludio de un triunfo en primera vuelta.

abril 30, 2025

La caída de Paulina

La caída de la precandidata del PS era inevitable desde el mismo momento en que se levantó. Acá no se trata de hacer leña del árbol caído, sino de reflexionar en torno a algo cuya lógica nunca pude entender bajo ningún punto de vista, ni siquiera el político.

Cuando en algún momento sostuve que Paulina Vodanovic debía bajarse, se me increpó con la expresión de que todo partido político tiene el derecho a presentar candidato(a). Eso nunca lo he objetado. Este derecho lo tienen todos los partidos, pero muy distinto es el caso de la pertinencia desde el punto de vista político. Pertinencia que podemos discutir. A continuación, paso a exponer los antecedentes que me llevaban a pensar que se trataba de una candidatura sin destino, un suicidio político con consecuencias.

No obstante que todo partido político tiene el derecho de presentar candidatos, también tiene el derecho de no presentarlos, tal como de hecho lo hizo el propio PS en las elecciones presidenciales del 2018 en el que resolvió apoyar la candidatura de Alejandro Guillier a pesar de que en su seno se habían levantado las candidaturas de Jaime Atria, José Miguel Inzulza y del expresidente Ricardo Lagos.

En la actualidad, el PS es uno de los partidos que con mayor fuerza que sustenta al gobierno de Boric. Es un partido que junto al PPD y al PR concurrieron a respaldarlo cuando a pocos meses de instalado sufrió su primera crisis. Respaldo que se expresó en incorporar a sus mejores hombres y mujeres en tareas de primera línea para incorporar experiencia y visión política en las más altas esferas y en los niveles intermedios de gobierno. Todo esto estabilizó un gobierno que estaba siendo zarandeado desde la oposición y por errores propios no forzados.

A pesar de lo expuesto, que fortalecieron al PS por el nivel de responsabilidad con que actuó, actualmente ha visto mermada sus posibilidades por dos hechos objetivos. Uno, la caída de quien fuera subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien tenía tras sí una trayectoria política con proyección de futuro, que de la noche a la mañana se desplomó por hechos que aún se investigan; y dos, la frustrada venta de la casa de Allende que forzó la renuncia de Maya Fernández, nieta de Salvador Allende, y la destitución de la senadora Isabel Allende, hija de Salvador Allende. Es impresentable que ambas no supieran que esa operación de venta al Estado no podían realizarla, una por su condición de ministra, y la otra por su condición de senadora. Y el PS no puede desentenderse de ello.

Al PS le cuesta reconocer que no tenía candidatos a la vista. Su única carta era Michelle, y Michelle había dicho una y otra vez que no iba. Así y todo, el PS se aferró a la posibilidad que fuera la candidata, porque no tenía otra a la vista. Cuando esa posibilidad se esfumó, la interna socialista recién vino a descubrir que no tenía cartas.

En el PPD tenían a Carolina, quien estaba al aguaite, a la espera que Michelle confirmara lo que ya se sabía, que no estaba disponible. Apenas se entera, Carolina renuncia como Ministra del Interior, y levanta su candidatura confiando en el respaldo de todas las fuerzas del socialismo democrático.

Así ocurre con excepción del PS que se resiste a respaldar a Carolina por los más diversos motivos, unos plausibles, otros no tanto, y levanta a Paulina en una decisión que sacó ronchas dentro del PS donde las aguas ya estaban inquietas. De hecho, no todo el PS se cuadrará tras Carolina. Unos irán tras Jara, otros tras Winter, aunque se espera que la mayoría se incorpore a la campaña de Carolina. Esta dispersión es propia, no solo del momento que vive el PS, sino de su propia historia, no exenta de complejidades.

No hay duda que tras Paulina hay un partido, el PS, que cuantitativa y cualitativamente es más sólido que el PPD, partido que sustenta a Carolina. Pero en esta pasada, Carolina tuvo la capacidad de anticiparse en su decisión de postularse avalada por encuestas que la invitaban a lanzarse a la piscina. Es así como ya ha logrado el respaldo del PL y del PR. A la corta, o a la larga, es muy posible que también obtenga el respaldo de la DC.

El PS puede tener la tranquilidad de que estará respaldando a una candidata que si bien no está inscrita en sus filas, su formación y cultura política provienen del PS. Así como el apellido Allende encierra un simbolismo especial, el apellido Tohá también encierra el suyo, y que no es ajeno al del PS.

Por último, cualquier análisis político objetivo, realista, indicaba que si lo que se ha dado en llamar socialismo democrático (PS-PPD-PR) llevaba dos candidatos a las primarias, lo más probable es que el ganador de ellas saldría entre Jara y Winter. Y con cualquiera de ellos como candidatos de la izquierda y la centroizquierda, la posibilidad de alcanzar la presidencia en las próximas elecciones, se reducían sustancialmente. Como siempre, no hay espacio para darse gustos personales que no hacen sino favorecer a la derecha.

Lo expuesto es lo que explica mi postura en orden a que la candidatura de Paulina no tenía destino, que estaba condenada desde su partida.

Con Carolina como única candidata en representación del socialismo democrático es altamente probable que ganemos las primarias, superemos el escollo de la primera vuelta, y ganemos en la segunda vuelta. Esto último, siempre que hagamos las cosas bien, no hagamos chambonadas, no perdamos la brújula, y tenemos siempre presente que el adversario no está al lado, sino que al frente. Si somos capaces de tener unas primarias ejemplares, masivas, que convoquen e inviten en vez de espantar. Difícil tarea.

 

abril 23, 2025

¿Make Amerika Great Again?

Donald!

Disculpa que me haya demorado en responderte, pero he estado muy ocupado. Recién ahora puedo hacerlo. Lamento tener que decirte que estamos mal, que tu comportamiento no se condice con la de un presidente del país más poderoso del planeta, ni con lo que entendemos por un gobernante democrático. En estos pocos meses en los que has estado gobernando, tus actuaciones más parecen las de un clásico matón de barrio, o las de un niño mimado que siempre ha hecho lo que ha querido.

Quien podría creer que los estadounidenses te hayan votado para que los presidas. Y más encima, has escogido como vicepresidente a Vance, otro personaje siniestro que ha estado viajando a Gröenlandia con su señora para clavar su bandera, a la UE para decirles lo que deben hacer, y ver al Papa en domingo de resurrección. Tanto tú, como Vance, como Musk, y quienes te rodean están convencidos que todo lo pueden comprar porque hasta ahora así ha sido.

Estás cruzando todos los límites imaginables. Has amenazado con cortarle la cabeza al presidente de la Reserva Federal porque no hace lo que tú quieres; estás recortando los presupuestos de las universidades porque no están haciendo lo que tú quieres. Solo falta que te creas ser el próximo Papa.

Era inevitable que en algún momento surgieran quienes te pararan el carro, que activaran el freno de mano, porque de lo contrario no pararías hasta no destruirlo todo. En vez de hacer “nuevamente grande a América” (Make Amerika Great Again -MAGA-), lo que estás haciendo es todo lo contrario. Se veía venir que esto no va a parar hasta que surgieran quienes te pararan los carros, te dijeran “basta, hasta acá llegamos, de acá no pasas”.

Colmaste la paciencia y te estabas aprovechando de la ausencia de liderazgo a nivel mundial, pero subestimaste la capacidad de reacción. No todos han entregado su oreja. China , sin decir agua va, silenciosamente está respondiendo al alza arancelaria con otra alza; Canadá, la UE y muchos otros países están tomando nota de la naturaleza maquiavélica del “aliado estadounidense” que tienen.  

Se te nota mucho que quieres y crees que puedes hacer lo que quieras. Estás poniendo a prueba la institucionalidad democrática de EEUU. Crees que porque fuiste elegido puedes hacer lo que se te antoje. Ser elegido es una condición necesaria, pero no suficiente para ser un presidente democrático. Para serlo, además hay que gobernar democráticamente, no pasar a llevar a nadie, respetar la institucionalidad imperante, no andar esparciendo fake news ni mandando a sus adherentes a asaltar el capitolio porque los resultados no son los que uno cree.

Vas por mal camino, es lo menos que te puedo decir. Saludos a Melania.

abril 21, 2025

La inevitabilidad de Matthei

Sin querer queriendo, Evelyn Matthei, en una entrevista hecha para sacarle brillo, se metió innecesariamente en el barro. Todo ocurrió en una entrevista radial hecha por Checho Hirane, humorista, comediante, y quien comulga en la misma parroquia que ella. Mas encima, la estaba entrevistando para lucirla.

Frente a una inocente pregunta en torno al golpe, declaró que éste era inevitable, al igual que las muertes que se produjeron en los dos primeros años subsiguientes.

¿Qué es lo inevitable que ocurra? ¿Qué es inevitable? Inevitable es todo aquello que va a ocurrir, que va a darse, hagamos lo que hagamos. Inevitable es todo aquello que ocurrió, ocurre y ocurrirá sin que nosotros seamos arte ni parte, sin que nosotros podamos hacer nada para impedirlo.

Inevitable es la muerte, al menos hasta ahora. Podremos estirar la cuerda, y de hecho la hemos estirado. Basta ver cómo ha aumentado la esperanza de vida. Pero al final del día, al menos hasta ahora, nuestra andadura por esta vida es finita. Al final del día caerá el telón. Eso es lo inevitable.

El golpe no fue inevitable. Para que se produjera, concurrieron elementos, personas, hechos ambientes, climas, comportamientos, que pusieron sus respectivos granos de arena para hacerlo posible. El golpe no fue producto de un rayo divino que apareció por obra y arte del espíritu santo para iluminar al innombrable diciéndole: “Levántate y da el golpe”. Un innombrable que no fue sino el brazo ejecutor de lo que, al conmemorarse los 40 años del golpe, el presidente Piñera magistralmente identificó como los cómplices pasivos.  

Este es el golpe que Evelyn tildó de inevitable en circunstancias que todo era evitable. Podemos conversar, discutir, discrepar en torno a las responsabilidades, las decisiones, las actitudes, las posiciones, los roles que cada uno de nosotros cumplió en ese aciago período de nuestra historia, pero de allí a calificar al golpe de inevitable hay mucho trecho.

Y para qué hablar de las muertes, que en los años inmediatamente siguientes al golpe, Evelyn califica de inevitables. Acá no hubo guerra civil. El golpe se dio con las cartas marcadas. El golpe se dio sobre seguro, sabiéndose que no habría resistencia, como lo demuestra el control inmediato sobre todo el país por parte de la dictadura apenas instalada. No encontró resistencia que merezca el nombre de tal.

Todo lo que sobrevino después no tuvo sino un propósito: amedrentar, inhibir, decapitar cualquier asomo de rebelión. Y para ello no se trepidó en nada, recurriéndose a todo, vulnerándose incluso las reglas propias de una guerra, que para el caso ni siquiera existió. El titular de un vespertino de la cadena mercurial fue muy elocuente: “Exterminados como ratones”.

¿Eran inevitables las desapariciones? ¿las torturas? ¿las violaciones? ¿las vejaciones? Que ahora, a más de medio siglo de entonces, vengan a decirnos que todo esto era inevitable, indigesta, por decir lo menos. Y nos fuerza a impedir que sea “inevitable” que, como resultado de la próxima contienda electoral presidencial, esta visión asuma la conducción del país.

 

abril 17, 2025

La propuesta DC

La Democracia Cristiana (DC) tiene un precandidato presidencial, Alberto Undurraga. En vez de una única primaria presidencial a la que no concurra la derecha, la DC propone dos primarias, una del Frente Amplio (FA) con el partido comunista (PC), y otra a la que concurran los precandidatos de los partidos socialdemócratas (PS, PPD, PR), del Partido Liberal (PL), del Frente Regionalista Verde Social (FRVS) y de la DC.  El del PL ya está fuera de carrera por razones reglamentarias, lo que también podría ocurrir con el del FRVS.

No es una alternativa a descartar de buenas a primeras, pero conlleva un riesgo. Que se tengan dos primarias implica que a la primera vuelta van dos candidatos, uno en representación de la izquierda dura (FA-PC), y otro en representación de la centroizquierda. Si bien se habla de muchos otros candidatos que irían directo a la primera vuelta, ellos solo estarán en la papeleta para ponerle pelos a la sopa, siendo imposible tomarlos en serio.

La derecha, hasta este minuto, tiene 3 candidatos en carrera (Matthei, Kast y Kaiser). Salvo Matthei, los otros candidatos no quieren primarias, por lo que al paso que van, no tendrían primarias, dado que no estarían dispuestos a realizarlas solo con Carter, quien así lo ha solicitado una y otra vez.  Dudo que finalmente estén en la primera vuelta Kast y Kaiser, sospechando que a lo más irán dos, Matthei, y Kast o Kaiser, dependiendo de quien de los dos esté mejor posicionado en la recta final. No descarto que terminen bajándose Kast y Kaiser a cambio de dos asientos en el congreso nacional, porque las presiones para ello desde los poderes fácticos deben estar a la orden del día. Si bien habrán otros candidatos que puedan catalogarse de derecha, como podría ser el caso de Parisi, no moverán la brújula.

Por tanto, la propuesta DC implicaría un escenario en el que para la primera vuelta se tenga un candidato en representación de la izquierda dura (PC o FA), otro por la centroizquierda, otro por la derecha, y uno o dos por la ultraderecha. En este escenario, al tenor de las encuestas al día de hoy, el riesgo reside en que para la segunda vuelta queden fuera la izquierda y la centroizquierda y nos enfrentemos al inédito panorama de una segunda vuelta entre candidatos de derecha y ultraderecha.

No acoger lo planteado por la DC también conlleva un riesgo que no es menor: que se produzca una fuga de votos del mundo del centro, más apolítico, hacia la derecha. Realidad que podría agudizarse si en la primaria oficialista ganara el presentado por el FA (Winter) o Jara (PC).

Sopesar los riesgos mencionados es tarea de la dirigencia política, la que debe hacerse responsable de sus consecuencias.

La crítica a la política

 

Foto de Marco Oriolesi en Unsplash

Esta columna está escrita en respuesta a quienes no ven con buenos ojos la política, a quienes la ven como algo ajeno, que no les concierne, como un tema que no es de su predilección, lo que no necesariamente implica que no tengan ideas ni posturas.

No soy político ni mucho menos y siempre vi la política como algo ajeno a mí. No porque no me interese, sino porque nunca me he sentido en condiciones de “vivir” de la política. Vivir de ella supone tener recursos económicos suficientes, espaldas financieras, que nunca he tenido. Por otra parte, tampoco he querido vivir de la política porque pasaría a ser dependiente de cargos, posiciones o mecenas. Valoro muy fuertemente mi autonomía.  

Sólo me involucré en la arena política gracias al innombrable, implicándome con tutti en el plebiscito del 88 para derrotarlo con un lápiz y un papel. Y como respaldo al renacer de la democracia , me inscribí en un partido político que después de 20 años terminé abandonando cuando pasé a ser un adulto mayor, pero a cuyas ideas gruesas sigo adhiriendo.

La política es áspera. En ella, los codazos suelen andar a la orden del día, pero es el espacio público de debate, discusión, análisis de ideas, pensamientos contrapuestos, muchas veces descarnado, lleno de zancadillas, traiciones, contradicciones. En la política asoma lo mejor, y lo peor, del ser humano. La política es lo que somos como personas, no otra cosa, y tampoco podría no serlo.

Hay algo que siempre debemos tener presente: la política es la arena de discusión pacífica de enfrentamiento de posiciones disímiles mediante el intercambio de palabras, no de balas. He ahí la madre del cordero. La política es el espacio en el que los problemas se abordan y resuelven civilizadamente, no militarmente. Está la solución política versus la solución militar. Allí donde no hay política, hay militarismo; allí donde no gobiernan políticos con mentalidades políticas, terminan gobernando militares propiamente tales o políticos de cartón con mentalidad militar.

No sacamos nada con afirmar que la política no nos concierne, o que no somos políticos, porque si somos seres humanos pensantes, reflexivos, interesados en lo que nos rodea, en el bien común, en lo que nos afecta, así como a nuestro prójimo, no podemos desentendernos de la política sin arriesgar a que caiga en manos de “no políticos”, de quienes se disfrazan como tales, pero que tienen mentalidad militarizada.

La política no ve el mundo en blanco y negro. Quienes así lo ven, queriendo, o sin querer queriendo, están militarizados. Son quienes juegan al todo o nada, sin matices, olvidando que el mundo, la realidad, está llena de claroscuros. La política hay que cuidarla.

Cuando abandonamos la política, o el interés por lo público, o la tornamos ineficiente le estamos abriendo cancha a su opuesto. Cuando le estamos dando la espalda a las soluciones políticas, le estamos dando el pase a las soluciones militares, las del golpe y raja, las del tú o yo, rechazando la solución del tú y yo. Esta última es la solución política, más difícil y compleja por cierto, pero a la que nunca, nunca, debemos renunciar.

Dicho esto, invito a quienes me leen a rescatar lo positivo de la política y no sumarse al coro antipolítico que termina llevando agua a esquemas militarizados. Desafortunadamente no pocas veces son los mismos políticos los que no contribuyen a esto, alimentando con sus comportamientos y decisiones la animadversión hacia ellos. Debiendo ser modelos de virtud ciudadana, desgraciadamente no suelen serlo.

Pero ojo, los políticos no son extraterrestres, son personas como cada uno de nosotros, y más encima, en democracia nosotros los votamos. No solo los votamos, sino que tendemos a reelegirlos una y otra vez a pesar de que despotricamos anónimamente como si esto fuese un deporte. Alguna responsabilidad nos cabe por los políticos que elegimos y tenemos. No podemos hacernos los lesos. En tal sentido, la crítica a la política que solemos hacer, es una crítica a nosotros mismos, y que por lo mismo, solo a nosotros nos cabe enmendar, y no andar sacando las castañas con las manos del gato recurriendo a manu militari.

abril 15, 2025

Jugando con fuego (parte 2 de 2)

Foto de Arnaud Jaegers en Unsplash

La derecha, al paso que van, se está dando un lujo con no tener primarias que solo a fin de año se sabrá si no le costará caro. La renuncia de Kast y Kaiser para definir con Matthei quien pasaría a la primera vuelta no parece tener ninguna lógica si se considera que las primarias son una suerte de precalentamiento que permiten calentar motores, de vitrina para mantener visibilidad pública estando presentes en los medios de comunicación, junto con aleonar a las huestes y dar a conocer lo que se está proponiendo.

Más incomprensible es que no haya una primaria entre Kast y Kaiser que se disputan un mismo espacio ideológico, el de la derecha dura, extrema. La única lógica que se me ocurre que pueda estar tras la no existencia de primarias en este sector es la creencia de que ganarán por paliza tal, que dos de los suyos llegarán a la segunda vuelta. De ocurrir esto sería un verdadero golpe a la cátedra. Convencimiento que considero rayano en la soberbia. En estas circunstancias estarían jugando con fuego.

En la izquierda estaría dándose lo contrario, dado que todo apunta a que tendrían una primaria con al menos seis candidatos. Esta primaria conlleva el riesgo de una lucha fratricida entre los precandidatos, lo que explicaría la invitación hecha por Bachelet para que sea un espacio de debate de ideas, programas y proyectos tras un mismo objetivo con sellos diferentes.

El gran desafío será el de convertir este debate en un modelo ejemplar de discusión, que atraiga y convoque en vez de espantar; en el que cada uno sea capaz de dar cuenta de su sello, de su marca, de su postura respecto de los temas de interés nacional, sin desacreditar a los demás. No será fácil, porque la realidad política está marcada por la tentación de que los precandidatos se den patadas en las canillas bajo la mesa para sacar ventajas que terminen costándoles caro. Sería lo que se está ahorrando la derecha al no hacer primarias.

Si estas primarias presidenciales, la izquierda las lleva a cabo en forma ejemplar, por la altura con que fueran capaces de debatir sus precandidatos y seguidores, es altamente probable que despierte el interés ciudadano. Interés no solo de quienes militen en los partidos participantes en la primaria, sino de los independientes habilitados para votar.  Si consiguen que voten más de 2 millones de electores estarían dando un batacazo. Este, creo yo, es el gran desafío que tiene la izquierda.

Con todo, aún no está dicha la última palabra. De acá al 27 de abril, fecha tope para inscribir primarias, puede pasar cualquier cosa: que en la izquierda finalmente hayan dos primarias -una en la centroizquierda que incluya a los partidos vinculados a la socialdemocracia y a la democracia cristiana, y otra en la izquierda dura que incluya a los frenteamplistas y a los comunistas-; al igual que en la derecha, donde una primaria pudiese incluir a Matthei y Carter, en tanto otra incluya a Kast y Kaiser. Escenarios poco probables, pero no descartables, lo que dependerá de cuán limpio o sucio se esté jugando.

En todo caso, de momento todo esto no es más que ciencia ficción, lo que se irá despejando con el correr de los días. Mal que mal, cada día tiene su afán.