abril 21, 2011

La desconfianza nos está costando cara

Recientemente, la OCDE emitió un informe que desnuda nuestras fortalezas y debilidades. Uno de los logros más significativos de la Concertación, obtenido en las postrimerías del gobierno de Michelle, fue la incorporación de Chile a la OCDE, organismo que agrupa a una treintena de países, entre ellos, los de mayor desarrollo.

Chile es el primer país sudamericano en formar parte de este selecto club y constituye un reconocimiento a la reducción de la pobreza alcanzada en las últimas décadas y al compromiso por lograr el tan esquivo desarrollo al que aspiramos.

Desde hace poco más de un año nuestra presencia en la OCDE nos plantea nuevos y mayores desafíos. Implica cotejarnos con los países de las grandes ligas. y adoptar los correctivos que nuestro país requiere, particularmente en los planos político, social y económico.

En lo político el sistema binominal debe abrirse porque los elegidos cada vez nos representan menos, solo está conduciendo a congelar el padrón electoral, incrementar la apatía ciudadana. Pocos son los jóvenes que se inscriben. Resulta una vergüenza que mientras el sistema político peruano faculta a los peruanos residentes en el exterior a votar, nosotros sigamos excluyendo a nuestros compatriotas que viven en el extranjero y estemos entrampados en condicionamientos con calculadora en mano.

En lo económico se reconocen los esfuerzos por regular la libre competencia y proteger a los consumidores, pero ellos son claramente insuficientes. Existe una sensación muy extendida de indefensión por parte de los consumidores y trabajadores cuyos niveles de estres, tristeza y depresión están por sobre el promedio de los países de la OCDE.

En lo social, nuestra convivencia está marcada por la desconfianza. El nivel de desconfianza en el otro, en nuestro país es más de cuatro veces el promedio existente en los países de la OCDE, desconfianza que tiene su base en la gran desigualdad de ingresos que tenemos, la mayor en toda la OCDE.

La desconfianza nos está costando cara, porque con ella será imposible alcanzar el desarrollo. Y para superar esta desconfianza, necesariamente debemos reducir la brecha de ingresos existente.

abril 18, 2011

Otra cosa es con guitarra

Se ha generado un interesantísimo debate en torno a un proyecto que está en el Congreso en torno a la venta y publicidad de la comida chatarra en establecimientos educacionales. El objetivo que se persigue es reducir la obesidad en los niños y que el tema se transforme en un problema público sanitario. En consecuencia, se presume que existen evidencias de la existencia de una alta asociación entre el consumo de comida chatarra y la obesidad, entendida esta como una enfermedad.

La obesidad, es un eufemismo para denominar a la gordura, y que posibilita denominar a las personas gordas como obesas. Cabe destacar que nuestra cultura tradicional tiende a asociar la gordura, u obesidad, con la buena salud. En simple, la obesidad se caracteriza por el exceso, la acumulación de grasa en nuestro organismo y es medida mediante un índice de masa corporal (IMC). Es una enfermedad porque este exceso de grasa es factor de riesgo de enfermedades tales como las cardiovasculares, diabéticas, gastrointestinales y otras.

Estas consecuencias de la obesidad y la creciente proporción de personas que la padecen, son las que la han convertido en un tema de salud pública en consonancia con lo que se está dando en el mundo. El sedentarismo que vivimos en estos tiempos modernos, no hace sino agravar la situación como lo demuestra el que tan solo hace 30 años atrás, mientras nuestros niños de 6 años eran obesos, hoy esta cifra es del 23%. O sea, casi uno de cada cuatro niños son obesos. Si lo son a esa edad, qué cabe esperar cuando mayores y la consecuente demanda de servicios de salud asociados.

El tema ha terminado por ser político en el que se rasgan vestiduras en torno a la libertad de los individuos, de las familias y el rol del Estado. Y cada uno de los actores políticos van tomando posiciones, observándose cruces interesantísimos tanto en la izquierda como en la derecha, y en el mismo centro político.

La derecha desde siempre ha pregonado, privilegiado la libertad, particularmente la económica, porque la libertad política, cuando la aceptan, es a regañadientes. Y no han faltado las voces que se levantan contra el proyecto por considerar que se inmiscuye en la libertad que tenemos para elegir. Llegan a hablar de que le estamos “quitando un caramelo a un niño” y vaticinan la generación de un mercado negro de golosinas o comida chatarra. La lógica parece impecable, sin embargo, no es la misma que aplican a la hora de legislar sobre el aborto o la píldora del día después. Por la izquierda esta libertad la ponen en jaque por las consecuencias que en materia de salud pública se generan al reducirse las potencialidades de desarrollo de las personas afectadas.

Sin embargo, desde la propia derecha están asomando posiciones más realistas, en particular desde el gobierno, porque otra cosa es con guitarra. Desde los think tanks de derecha, particularmente desde Libertad y Desarrollo, alimentador de ideas de la UDI y financiada por los más poderosos grupos empresariales nacionales, se escuchan los gritos más destemplados contra el proyecto. A veces está la duda si esta oposición es por el amor a la libertad para elegir, o al lucro que les genera la producción de comida chatarra.

Debo confesar que soy escéptico a soluciones basadas en leyes que no hay cómo verificar que se cumplen, aunque de todas formas pueden servir para ir generando conciencia del problema que se está abordando. Confío más en una concepción de combatir los males con la provisión de información clara respecto de los daños que producen dichos males y aplicarles impuestos, y destinar los recursos recaudados a promover los bienes mediante la aplicación de subsidios para la producción de estos bienes. En consecuencia me inclino a aplicar fuertes impuestos a la producción de comida chatarra y subsidiar la producción de comida sana.

abril 08, 2011

Las élites contra Humala

Este domingo son las elecciones presidenciales en Perú, donde se da por sentado que nadie obtendrá la mayoría absoluta, por lo que habría una segunda vuelta. También se presume que pasará a esta segunda vuelta Ollanta Humala, el candidato calificado -por la llamada “prensa seria”- como nacionalista, estatista, cercano a Chavez y antichileno. Humala no me simpatiza para nada, pero al ver cómo las élites se lanzan en su contra, confieso que me dan ganas de simpatizar con él.

Las élites le temen con justa razón. En el pasado Ollanta Humala no ha tenido pelos en la lengua para expresar su animosidad hacia las inversiones e inversores extranjeros por la expoliación de las riquezas que a lo largo de la historia han sumido al Perú en la pobreza a la inmensa mayoría de su población. Hoy su lenguaje ha variado, se ha moderado, intentando llevar tranquilidad, sin embargo, las élites no le creen, más bien creen que es un lobo con piel de cordero. En realidad, las élites no creen en alguien que no salga de sus entrañas, salvo que se lo hayan podido comprar.

El comportamiento del electorado peruano es difícil de predecir. Los partidos políticos tradicionales prácticamente han desaparecido y por tanto la institucionalidad política es precaria, por lo que gira más en torno a las personalidades que a los partidos. Primero se levantan candidaturas y luego los movimientos destinadas a viabilizarlas. Hoy postulan 11 candidatos, de los cuales 4 son los que tienen chance de pasar a la segunda vuelta –Ollanta Humala, Seiko Fujimori, Alejandro Toledo y Pedro Pablo Kuczynski- centrándose la incertidumbre respecto de quien será el que acompañará a Humala en la segunda vuelta.

Hace un par de décadas estas mismas élites, frente a la irrupción de un entonces desconocido Fujimori, respaldaron a Vargas Llosa. Este respaldo le costó la derrota a este último. Los pobres estaban cansados de las élites, y parecen seguir estándolo. Escuchando a las élites, tanto Humala como Seiko representan un populismo trasnochado que desatará el caos. Confieso que no me lo creo. No sería la primera vez que la derecha anticipa un caos que finalmente no tiene lugar. En Chile amenazaron con el caos si la Concertación ganaba en el 90; en Brasil dijeron lo mismo si ganaba Lula. No puede ganar alguien que no sea de su camada sin que amenacen con el caos.

Ese es el gran problema de la derecha, amén de los que tiene cuando gobierna. Ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio. Basta remitirnos al autogol de media cancha que se infligieron con la Jacqueline, a quien finalmente tuvieron que “renunciarla” para después venir a hablar del “gesto grande”, de unidad, de dar vuelta la página. Esta aspiración del Gobierno duró menos de 72 horas, revelando que esto recién empieza.

marzo 30, 2011

Liberarse de los miedos

Los resultados de la reciente gira de la selección chilena de fútbol por Europa no pudieron ser más positivos. La huella del loco sigue vigente, ahora de la mano del Bichi. Tuvimos suerte que la funesta directiva actual de la ANFP ofreciera la dirección técnica al Bichi, y que éste la aceptara. Ningún otro técnico habría estado más habilitado para asumir la herencia que dejó el loco. Quizá Pellegrini, el Ingeniero, pero Bichi corría con ventaja porque conoce, ha estado más cerca de la generación futbolística actual, y ha sido partícipe en su formación. Siendo de distintas escuelas, ambos comparten el gusto por el buen fútbol, el ofensivo y un particular trato técnico-psicológico con los jugadores que permite sacar lo mejor de cada uno.

Tanto en el encuentro con Portugal como con Colombia se observó una continuidad respecto de lo que venía haciendo la selección con el loco, particularmente en lo que más interesa: mantener esa hambre de gol que tanto nos deleitó durante las eliminatorias pasadas y en el mismo mundial. Atrás ha quedado ese espíritu arratonado con que se solía salir al exterior, temiendo lo peor, renunciando anticipadamente al triunfo, buscando el empate. El loco nos liberó del miedo, nos elevó la autoestima, la confianza en nosotros mismos, en el valor de la disciplina, el trabajo persistente.

Eso se agradece porque el miedo paraliza, el miedo inhibe, impide el despliegue de todas las capacidades. El Bichi, inteligentemente, sabiendo lo que tiene entre manos, deposita confianza en los suyos. Matías, quien por más de 4 años no había convertido ni un gol de tiro libre, ahora, en dos partidos seguidos marca dos golazos con pelota detenida. Consultado al respecto, el Bichi solo atinó a afirmar que “A Matías hay que saber cómo tratarlo”.

Una frase para el bronce, como las que en su momento nos deleitara el loco. Filosofía pura. No solo a Matías hay que saber cómo tratarlo, a todos hay que saber cómo tratarlos. El gran problema que nos aqueja es que no sabemos cómo tratar a las personas. De hecho, en vez de confiar, desconfiamos; en vez de alentar, desalentamos; en vez de conversar y dialogar se procura imponer, poner la bota encima, poner por delante los galones, introducir el miedo, el poder duro, la amenaza.

Este camino propio de esquemas autoritarios, patronales, es el de la perdición, el de la baja productividad, de la no innovación. Desafortunadamente Chile, como país, tiene una fuerte tentación por este camino de perdición con su impronta autoritaria. Lo prueba el que somos de los países con más horas de trabajo y que rendimos poco.

Esta tentación por imponer el miedo es lo que impide que se desate la productividad, se liberen las capacidades y energías de las personas. Los países desarrollados, los ganadores son los que se han sacado de encima los miedos atávicos que impedían su despegue. Los resultados obtenidos por la selección chilena de fútbol nos muestran de lo que es capaz de realizar una organización conducida por quienes saben cómo tratar a las personas que la conforman.

marzo 25, 2011

Libia: ¿Gaddafi tiene los días contados?

Hoy, los nuevos vientos que soplan en el norte de África están llevando a USA y sus aliados a darle la espalda a Gaddafi. Y hoy, al igual que ayer, Gaddafi vuelve a ser motejado como dictador y terrorista. La industria armamentista debe estar celebrando que Libia sea un nuevo teatro de operaciones para dar salida a la producción armamentística mundial y poner a prueba las nuevas tecnologías de destrucción masivas. Mientras tanto el pueblo libio sigue reclamando su derecho a vivir en paz.

En Libia, país localizado al norte de África, hace ya más de 40 años que Muamar el Gaddafi con menos de 30 años, con un grupo de oficiales jóvenes derrocó al rey Idris, concentrando todo el poder político. Eran tiempos en que corrían aires de descolonización y nacionalismo por aquellos lares. Militar y político, a poco de asumir nacionalizó el petróleo e implementó una política de estatización. Su ideología parecía ser la anticolonialista, nacionalista y socialista. En su momento fue visualizado como el Che Guevara africano y como el sucesor de Gamal Abdel Nasser.

Por muchos años los medios de comunicación nos mostraban un Gaddafi terrorista que con los recursos petroleros financiaba el terrorismo a nivel internacional apoyando, entre otros, al FARC en Colombia, al ETA en España, al IRA en Irlanda. También se le ha acusado de estar detrás de sendos atentados en Alemania, del derribamiento de aviones, de desestabilizar y derrocar gobiernos, de comprar y desarrollar armas de alto poder destructor como podemos observar por estos días.

En la década de los 80, Estados Unidos intentó derrocarlo en más de una oportunidad amparado en la sospecha de estar tras la caída de un avión norteamericano. El entonces presidente de USA; Ronald Reagan, llegó a calificar a Gaddafi como un perro loco. Sin embargo, a partir de la década de los 90, por arte del birbiriloque, Gaddafi deja de ser tratado como un paria, como un terrorista por las potencias occidentales.

Los enemigos de ayer pasan a ser los amigos de hoy. A cambio del retorno a Libia de las empresas petroleras extranjeras, USA y sus aliados pasaron a hacer la vista gorda frente al nepotismo, la corrupción y dictadura libia que por décadas han tenido que soportar los libios.

La gran desgracia de los Estados Unidos de Norteamérica es que su política exterior no guarda relación alguna con los ideales de libertad y democracia que pregona, los que se mete en el bolsillo cuando están involucrados sus intereses económico-financieros.

marzo 17, 2011

Tsunami en Japón

Japón nos quitó el 5° puesto que ostentábamos con un terremoto de grado superior al último nuestro y que vino acompañado de un maremoto de dimensiones inconmensurables. Las imágenes televisivas dicen más que mil palabras y sus consecuencias aún no se logran dimensionar.

El tema no es irrelevante para nosotros porque estamos hermanados con Japón gracias a la sismicidad de nuestros suelos. Los terremotos y maremotos son nuestro común denominador, razón por la cual debemos sacar las lecciones que el caso amerita. Tenemos que compartir experiencias, aprender de las consecuencias que las catástrofes generan.

Desde el punto de vista emocional no parece ser el momento de tomar decisiones, pues serían en caliente, pero sí es la oportunidad para reflexionar, debatir aquello que no debatimos o descalificamos a priori y darnos cuenta que abordar con ligereza el tema de los asentamientos poblacionales y/o centrales nucleares, no es broma. Lo ocurrido en Japón es prueba de ello.

Digámoslo con claridad. Entre las lecciones que debiésemos madurar quisiera destacar dos de ellas. La primera, es que en las zonas potencialmente inundables no deben existir asentamientos poblacionales. Así de simple, y por tanto deben ir elaborándose estrategias de relocalización de corto, mediano y largo plazo; la segunda, es que debemos descartar de una vez por todas, la alternativa de las centrales nucleares.

Afortunadamente, el tsunami no alcanzó a llegar a nuestras costas con la fuerza suficiente como para provocar mayores daños, sin embargo, si hubiese llegado con mayor energía, los daños habrían sido mayúsculos. Si bien la probabilidad de ocurrencia de estos fenómenos es baja, ella existe, y por tanto, debemos adoptar las medidas precautorias mínimas, al menos en beneficio de las futuras generaciones. Las imágenes que vimos del tsunami nos mostraron la magnitud del fenómeno telúrico y de la impotencia humana para enfrentarlo.

Cuando creíamos dominada la naturaleza gracias al desarrollo científico-tecnológico, la misma naturaleza nos viene a recordar y demostrar que estamos a años luz de ello. En consecuencia, estamos también ante una invitación a ser más modestos, a no creernos el cuento.

Esto viene a darse justo cuando en Chile se estaba abriendo cauce a la alternativa de la energía de origen nuclear para cubrir el creciente consumo energético nacional como consecuencia de nuestro desarrollo. El peligro que entrañan las plantas nucleares ha sido puesto al tapete gracias a las consecuencias de sus fallas originadas por el terremoto japonés. Este peligro no debe, ni puede ser minimizado. Chile, y el mundo, deben renunciar a esta opción, y con ello, modificar su patrón de desarrollo, por otro menos demandante y dependiente de energía. Aún cuando estadísticamente la probabilidad de ocurrencia de estas fallas sean reducidas, cuando ellas ocurren sus daños son inconmensurables –en términos genéticos, malformaciones congénitas y cánceres- tanto para las generaciones actuales como futuras.

No tenemos derecho alguno a producir tales daños. Nada justifica proseguir por esta senda, ni siquiera las razones económicas. Es falso creer que la producción de electricidad por la vía nuclear sea barata. Las centrales nucleares requieren sistemas de seguridad de altísimo costo –que por lo general se tienden a eludir-, y generan dependencia de los escasos proveedores de uranio enriquecido.

En consecuencia, es la oportunidad para promover e impulsar el desarrollo de energías renovables no convencionales, descartar las centrales nucleares, y modificar nuestro modelo de desarrollo para encaminarnos hacia otro a escala humana.

En Chile, el gobierno aprovechó una vez más la ocasión para sobreactuar, exagerando su capacidad de prevención y efectuando afirmaciones indebidas. El mensaje que se procuró transmitir fue que este gobierno actuó responsablemente, oportunamente, eficazmente, a diferencia del gobierno de Michelle. La idea es dejar en el aire que los daños del 27F en nuestro país habrían menores con Piñera en el gobierno.

Sin embargo la farsa está demasiado a la vista. No es comparable un evento ocurrido en el país sin previo aviso, con un SHOA impávido, que uno ocurrido en un país a miles de kilómetros y con un aviso de al menos 12 horas y un SHOA que por momentos parece haber perdido la brújula. Sin un 27F quizá qué hubiese hecho el gobierno: gracias al 27F uno espera que algo hayamos aprendido. Ahora sería bueno que aprendamos a sacar las lecciones correspondientes, entre ellas, la de que el gobierno no sobreactúe y se tire flores a sí mismo. Más vale dejar que la ciudadanía juzgue.

marzo 10, 2011

Balance del primer aniversario

En estos días se cumple el primer año del gobierno encabezado por Sebastián. El primer gobierno después de 20 años de Concertación y ya es posible visualizar sus características gruesas, las que difícilmente cambiarán en el curso de los próximos años.

Convengamos que la partida no fue simple, difícilmente podría serlo con un terremoto ocurrido menos de 15 días antes de iniciar su gobierno y cuyas réplicas se hicieron sentir incluso al momento de asumir la primera magistratura. Convengamos también que la oposición que ha tenido el gobierno no le ha hecho ni cosquillas, y de hecho desconozco que algún proyecto relevante haya sido rechazado. Por tanto no estamos, ni mucho menos, ante una oposición esquizofrénica como ha querido calificarla algún gobiernista.

Quienes optaron por rechazar un quinto gobierno de la Concertación al amparo de las banderas levantadas por la Coalición por el Cambio deben estar exigiendo una explicación.

Recuerdo que se hablaba del gobierno de los mejores, de la excelencia, de que saben cómo hacerlo, del ataque frontal a la corrupción, del término de la fiesta de los delincuentes y del cuoteo político. Sin embargo no se observa que la gestión haya mejorado, sino que por el contrario, aumentan los desaguisados. La corruptela anda a la orden del día. Ahí están el puente mecano, los conflictos de interés y las mentiras de una intendenta para asignar subsidios a quienes no corresponden.

El primer gabinete tuvo una impronta gerencial y de aparente prescindencia política que duró poco. Pareciera que pensaban que gobernar un país era lo mismo que gerenciar una gran empresa. Gobernar es una tarea de mucha mayor complejidad, que incluye factores sociales y políticos imposibles de soslayar. En una empresa privada no se necesita escuchar a la gente que trabaja, lo que importa es escuchar a sus dueños, pero no se puede gobernar sin escuchar a la gente. La Coalición por el Cambio no fue más que un slogan que desapareció del mapa desde el primer día del gobierno, incluso la Alianza por Chile se haya desaparecida. No se ve coordinación alguna entre los partidos gobernantes, la UDI y RN, que con mucha frecuencia se muestran los dientes. Si hay algo que ha molestado sobremanera a la UDI en este primer año, es la sobreexposición de Sebastián, la baja consideración hacia los partidos que lo respaldan, y la no institucionalización del gobierno y de la Alianza. Pareciera que se gobernara a punta de arrancadas de tarros. Es el caso de lo resuelto en Punta Choros mediante una simple llamada telefónica; o el de la fiesta del gas en Magallanes.

El cambio de gabinete reveló el fracaso del gobierno gerencial y el destape de un cuoteo milimétrico al incorporarse un senador de cada partido gobernante. Hasta la fecha la UDI no se resigna a que el presidente no sea uno de los suyos no obstante ser el partido mayoritario. De allí que sostenidamente efectúa demandas que en más de una ocasión han puesto en aprietos al gobierno. La exigencia de mantener a Jacqueline en la intendencia a pesar de engañar a las autoridades centrales rebalsó todo límite, a punto tal que su fundador, Jaime Guzmán, debe haberse agarrado la cabeza una y otra vez en su tumba. También reveló que el anzuelo lanzado a Ravinet para integrar el primer gabinete no produjo ganancia alguna y solo condujo pérdidas. No logró quebrar a la DC y ningún DC lo siguió; por otro lado solo generó resquemores dentro de los partidos de la derecha. Los mismos resquemores que no pocos en la derecha sienten por Sebastián dado su origen DC y que algunos quieren ver en la agenda social.

Sin embargo, esa misma agenda es la que a algunos hace creer que se está ante un quinto gobierno concertacionista. Mal que mal, la agenda incluye medidas que en su momento fueron propugnadas por la Concertación pero que no fueron aprobadas por el permanente rechazo de la derecha. Ahí está el 7% de descuento por salud para los jubilados, y para qué hablar del tema de la delincuencia, donde la derecha solo veía mano blanda y por lo tanto se resistía a cualquier liberalización en este plano. Exigía tolerancia cero con la delincuencia, y por esta vía ahora tenemos cárceles abarrotadas, y la propia derecha, por la fuerza de un incendió que desnudó las falencias en este ámbito, se ha abierto. Pareciera que en vez de terminar la fiesta de los delincuentes, ahora estaría comenzando. Lo mismo vale respecto del permiso postnatal y de las salas cuna, acciones siempre deseadas por la Concertación pero torpedeadas desde la derecha por su alto costo para las empresas.

En este primer año, el punto alto de este gobierno está centrado en el épico rescate de los 33 mineros, donde el gobierno de Sebastián mostró lo mejor: resolución, trabajo mancomunado entre empresas públicas y privadas. Después de eso, el retorno a la mediocridad, a la falta de contenidos en las palabras. Se habló de reforzar la seguridad laboral. Palabras que se llevó el viento.

Tanto la alta política –la estratégica- como la baja política –la operativa, la del día a día, la real- están por los suelos. Por estos días estamos viendo un caso ejemplar de baja política, de politiquería más bien dicho, en la comuna de La Florida, donde la renuncia del alcalde ha desatado toda clase de pasiones. Por un lado una concejala de la oposición que ha anunciado que concurrirá con su voto por un concejal de gobierno bajo el argumento de estar asqueada de los procedimientos y máquinas imperantes, pero sin sentir el más mínimo asco de votar por quien parece ser el niño símbolo de DICOM por la cantidad de deudas que posee. Si esta es la clase de personas que nos gobiernan solo resta rezar 100 padres nuestros y un millón de aves marías.

En resumen, el gobierno parece estar haciéndolo todo para no repetirse el plato, pero así y todo capaz que se lo repita porque la oposición no logra articularse para constituirse en una alternativa como lo fue en el pasado. De allí que podríamos estar ante la paradoja de que un mal gobierno sea sucedido por otro del mismo signo, así como un buen gobierno no necesariamente es sucedido por uno de la misma coalición. La política tiene esas peculiaridades.

marzo 03, 2011

Desde Postdam

Poco antes de regresar a Chile tuve ocasion de visitar Postdam, situado en las cercanías de Berlin, a orillas del río Havel, con un compañero de colegio y amigo de mi infancia a quien no veía hace ya 50 años. Llegamos mediante una combinación de tren y bus con un ticket válido por el día. La lógica del sistema de transporte alemán es muy interesante por varios factores. Uno, porque tienes la opción de comprar un ticket, entre otros, para un viaje, para el día, para el mes; dos, funciona, lo que para un chileno no deja de ser un factor llamativo; tres, no existen torniquetes y se asume que estás viajando con un ticket válido en base a la confianza; tres, el control es tan solo ocasional ejercido por jóvenes que se encuentran cobrando el seguro de desempleo, quienes verifican si estás en posesión de un ticket válido; y por ultimo, la tarifa es alta, más de tres veces el valor del sistema de transporte público chileno. Si viajas sin ticket válido para el viaje que estás efectuando, la multa a pagar te hace ver estrellas, razón por la cual la gente tiende a viajar con ticket.

Llegando a Postdam caminamos por un parque bordeando el río Havel, semicongelado por donde no faltaban quienes osaban esquiar. El día asoleado en pleno invierno, con los árboles desnudos, invita a salir e inundar los parques y las cafeterias que extienden sus mesas de cara al sol. Atravesamos el Castillo de Cecilienhof donde tuvo lugar en 1945 la conferencia de Postdam entre los gobernantes de las fuerzas aliadas y donde se acordó la repartición de Alemania y su capital, Berlin. Distribución que alcanzó a durar casi 50 años.

Destacan en Postdam sus aceras y calles adoquinadas, amplias, con construcciones históricas que revelan una fuerte influencia holandesa, construcciones que alcanzaron a salvarse del bombardeo que sufrió de las fuerzas aéreas británicas en las postrimerías de la última guerra mundial.

Acá se percibe el peso de la historia, de las grandezas y miseries del ser humano que desafortunadamente, de tiempo en tiempo, se observan, com mayor o menor fuerza, en uno u otro lugar.

Salí de Chile, iniciando mi periplo por la vieja Europa cuando se iniciaban nuevos tiempos en el norte de Africa con la rebelión tunecina. Alllegar a Berlin ya Mubarak, el faraon egipcio, estaba caido. Regreso a Chile con Libia en ebullición y Kaddafi con sus minutos contados. Los sátrapas están viviendo sus últimos días. Estamos asistiendo a a un movimiento telúrico de proporciones que cambiará el mapa politico del norte de África, del Medio Oriente y del conjunto de países árabes. Los pueblos, más tarde unos, más temprano otros, se cansan de ser traicionados. El caso más patético es el de Kaddafi que ha gobernado Libia por varias décadas, calificado por el mundo occidentalcomo el terrorista número uno a nivel mundial en sus primeros tiempos, y luego, por obra del birbiriloque, como aliado, permitiendo que se enriqueciera sin medida al mismo tiempo que sumergía a su pueblo en la pobreza. Todo sea por el petróleo existente bajo sus suelos y por atajar el fundamentalismo islámico.

Lo que está ocurriendo está marcando el fin de una etapa sin que se esté dibujando con claridad la etapa que viene. La incertidumbre se asemeja a aquella de hace dos décadas atrás, cuando  el muro de Berlin se vino abajo y se desintegró la Unión Soviética.

Regreso a mi querido Chilito, con el privilegio de haberme saltado la farándula del Festival de Viña, donde quizá lo más recatable haya sido el espectacular piscinazo de Andrea Dellacasa, cuyo escultural cuerpo hizo las delicias de muchos.

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febrero 28, 2011

Desde Seebad Binz, Alemania

Estando en Berlin tenía proyectado viajar a Grecia para arrancar de los fríos, pero las circunstancias de un norte de Africa en llamas, me aconsejaron ir hacia el norte, a un balneario en la isla de Rüggen a orillas del mar Báltico. Este balneario, con mas de un siglo de existencia ha sido descrito como un suenho blanco por su mezcla de mar,playa y su luminosidad. Surgió como una caleta de pescadores, pero desde hace anhos es un sofisticado y tradicional lugar de descanso, solaz y relax en toda época. Actualmente, sus temperaturas son del orden de menos 10 grados, pero sus villas o casas se encuentran tan bien equipadas que en su interior la calidad de vida no tiene parangón. Las caminatas alrededor de un lago gélido, infinito invitan a mirar la existencia desde otro plano al habitual. Si bien en la actualidad es un balneario muy concurrido, en un pasado no muy remoto fue privilegio de pocos por las limitaciones de acceso tanto geográficas como económicas.

Después de la segunda guerra mundial perteneció a la Alemania comunista, y sus villas -como se llaman a las mansiones existentes- fueron habilitadas como espacio vacacional para los sindicatos obreros, construyéndose también edificios que rompen la armonía del espacio en una parte de este balneario. Con la caída del muro y la consiguiente reunificación de Alemania, desde 1992 se han estado remodelando estos edificios y las villas para retomar su espíritu original y cuya construcción se caracteriza por sus balcones y una arquitectura basada en el art nouveau, donde el material dominante es la madera y los colores el blanco, azul, celeste y gris.

Para llegar a este idílico paraje, abordamos un tren que se desliza con suavidad y una puntualidad poco común en nuestro querido Chilito. En el trayecto divisamos molinos de viento que se multiplican por todas partes. En el viaje terminé de ller el último libro de Ampuero, La otra mujer, novela centrada en dos mujeres que representan a los dos chiles, en los tiempos del innombrable. Actualmente, con el lago congelado frente mío, Las pistas de hielo, de Robverto Bolanho, conjunto de relatos de seres desamparados.

Por estos pagos nada se sabe de las historias inventadas de Jacqueline, pero sí del plagio de la tesis doctoral del ministro de Denfensa alemán, al que la oposición tiene por las cuerdas sin que por ello la coalición gobernante califique a la oposición de ezquisofrénica. En todo caso esto está que arde mientras Kaddafi en Libia sigue haciendo de las suyas, quizá por cuanto tiempo más.

febrero 17, 2011

Desde Berlín

Estando en plena Alexander Platz de Berlín, puedo observar parte de la huella que dejó la era comunista a través de la arquitectura dominante en aquella parte de la ciudad que estuvo bajo su férula. Cemento, mucho cemento, todo grisáceo, líneas rectas, edificación simétrica, todo igual como queriendo hacer juego con el igualitarismo que pregonaban los próceres comunistas.

Produce cierto escozor caminar por donde hubo un muro que dividía la otrora capital de Alemania, y que fue repartida entre los países triunfadores como una suerte de botín al término de la segunda guerra mundial. Berlín del este quedó en manos de los comunistas, y Berlín del oeste en manos de las llamadas fuerzas aliadas, compuestas por USA, Inglaterra y Francia. Geográficamente Berlín quedó inserta dentro de lo que fue Alemania Oriental, la llamada República Democrática de Alemania, la comunista, la de Erik Hoenecker, primer ministro que terminó sus días refugiado en Chile en los albores de la transición chilena. Berlín del este se constituyó en la capital de la Alemania comunista.

La otra Alemania, la Occidental, instaló su primer gobierno posguerra en Bonn, con Konrad Adenauer como Primer Ministro. Berlín oeste se encontraba aislada de Berlín oriental por el muro, y de la República Federal de Alemania, como se llamó a la Alemania Occidental, por alambradas.

La caída del muro a fines de los 80, como consecuencia del derrumbe del imperio soviético, es todo un símbolo de un cambio de época, del término de los tiempos de la guerra fría que imperó desde el fin de la última guerra mundial. Alemania se reunificó, no sin dificultades, y Berlín es todo un símbolo. El esfuerzo por dejar atrás el pasado y mirar el futuro es mayúsculo. Allí donde campeó la intolerancia y la discriminación, hoy avanza a pasos agigantados hacia la tolerancia, la integración, la no discriminación.

Da mucho gusto caminar por las planas calles de Berlín y respirar multiculturalidad. Los alemanes están experimentando un proceso acelerado hacia una modernidad sin renuncia a su pasado, sin olvido. Por estos días una exposición titulada Hitler y el pueblo alemán nos recuerda lo que fue el Tercer Reich mostrándonos el contexto en el que surge y sus consecuencias. Su objetivo no es otro que el de reflexionar respecto de cómo fue posible que el gobierno de Hitler llegara a los extremos de crueldad que llegó, y también reflexionar en torno a la pasividad y complicidad del pueblo alemán frente a las medidas que fue adoptando hasta llegar a lo que se denominó “la solución final” fraguada en las afueras de Berlin.

Mientras veía esta exposición, me fue imposible evitar una cierta analogía, guardando las proporciones, con nuestro país, e imaginé una exposición equivalente en Chile, y que por analogía llamaría “Pinochet y el pueblo chileno”.

Impacta observar el dinamismo de Alemania, su resurgimiento de entre las cenizas de una guerra y de una división que alcanzó a durar casi medio siglo, que ha abierto sus brazos a la inmigración, y que hoy parece que tendrá que resignarse a asumir el liderazgo de la recuperación económica de Europa.
Escribo estas líneas mientras en los países árabes sus gobiernos tambalean como consecuencia de manifestaciones populares incitadas por sectores medios instruidos vía internet –facebook, twitter, etc.-  que se esparcen como regueros de pólvora. Salí de Chile con Mubarak al frente del gobierno de Egipto, y llegué a Europa con Mubarak renunciado y con cuentas bancarias por totales inimaginables. Bastó que Obama le quitara el piso para que se cayera. Pero esto es tema para otra columna.

En Chile, aún buscan entrenador para su selección nacional de fútbol. Dudo que encuentren a alguien que le llegue a los talones del loco, y si lo encuentran dudo que lo dejen trabajar. Desafortunadamente los dirigentes que tenemos creen que son los dueños del boliche.

En lo político, el verano chiliensis ha sido aderezado con la historia inventada por la Jacqueline para allegar recursos. Al final de algunas vueltas de carnero el gobierno de Piñera la ha confirmado en su puesto de intendenta, pero dejando a la vista grietas entre los partidos aliados que han aprovechado la ocasión para mostrarse los dientes.

En Alemania, la noticia del día está dada por la acusación al ministro de Defensa alemán de haber plagiado partes de su tesis doctoral. Este escándalo está afectando al político alemán más popular del momento. Como podemos ver, en todas partes se cuecen habas.

febrero 10, 2011

Las lecciones del loco

A una semana de la partida del loco, resuenan los ecos, mientras los dirigentes ven que las conversaciones con los nombres de cierto peso que tenían en carpeta se diluyen.

No cabe duda que todo no fue sino una crónica de una partida anunciada desde la derrota de Harold, cuando sus artífices montaron la candidatura de Segovia, una candidatura tan impresentable que poco costó anular legalmente su triunfo en las urnas. Pero al menos lograron sacarse de encima a Harold. Para la siguiente convocatoria, los dirigentes de los clubes llamados “grandes”, incapaces de dar la cara, levantaron la candidatura de Jadue. Los clubes chicos, muchos incapaces de actuar con autonomía, pauteados por los grandes, consagraron la pírrica victoria de Jadue.

De la boca para afuera, el nuevo presidente de la ANFP pregonaba a los cuatro vientos que deseaba la permanencia del loco, haciéndose eco de la voluntad de la hinchada, del mundo futbolero. Sin embargo, sus palabras sonaban a falsas como lo demostraron los hechos. Como si fuese un patrón de fundo, impuso un ultimátum al loco. Pasado el plazo, dio por sentado lo que todos sabíamos que era falso: la continuidad del loco, forzando a éste a denunciar que a pesar de su interés y ganas de seguir en Chile, de seguir trabajando con la selección, le era imposible hacerlo con esta clase dirigencial.

¿Cuáles son las lecciones que nos deja el caso? Son innumerables, pero solo voy a destacar algunas de ellas. En primer lugar, el loco dejó sentado que la plata no es todo. No faltaron quienes apostaban que no renunciaría para no perder una jugosa indemnización de 12 millones de dólares. Olvidaban que el loco está cortado por otra tijera, muy distinta a la de los comunes mortales. Claro que puede darse el lujo que pocos se podían dar, pero al menos se lo dio, porque la mayoría agacha el moño. Su gran activo no es su cuenta bancaria, sino que el cariño, afecto y admiración que se ganó de parte de los chilenos.

Una segunda lección que nos deja es que el trabajo no tiene porqué estar supeditado al capital, por el contrario, quien pone su trabajo tiene todo el derecho a pararse de igual a igual frente a quien pone su capital. No se dejó trapear por los empresarios dirigentes del fútbol. El loco no fue rastrero como muchos.

Por último, demostró que el trabajo bien hecho, disciplinado, perseverante, sacrificado, honesto, más temprano que tarde, genera beneficios por sobre sus costos. Este trabajo, en pocos años, logró cambiarle el pelo al fútbol nacional.

Ojalá no hayamos matado a la gallina de los huevos de oro.



febrero 04, 2011

La telenovela del verano

Gracias al loco este verano está más sabroso que nunca. Aunque no le faltan competidores, como la Jacqueline, Carlitos y algunos generales. Sin embargo, en estricto rigor, nadie le gana al loco.

Jacqueline, la intendenta estrella de Concepción ahora se dio el lujo de afirmar que se pasó por el aro al gobierno para ayudar a unas viejitas. Lo que se llama una mentirilla piadosa, destinada a beneficiar a terceros. En un proyecto destinado a ser financiado con platas para la reconstrucción de casas destruidas con motivo del terremoto, metió a gente cuyas viviendas no se vieron afectadas por el terremoto. El punto es que usó platas destinadas a un fin, con otro fin, y eso no se debe hacer, menos una persona pública. Así de simple, y menos una persona que cree estar por encima de los mortales y de los políticos.

Por su parte, Carlitos, el presidente de RN, ni se arrugó para entrar por la ventana al Senado con el fin de sustituir a Allamand cuando éste fue nombrado Ministro de Defensa. Lo curioso es que llegó incluso a promover una presentación ante el Tribunal Constitucional cuando Michelle como presidenta nombre como su vocera a Carolina Tohá cuando era diputada. Presentación realizada por Miguel Otero Lathrop, otrora embajador de Chile en Argentina hasta que se le ocurrió afirmar, sin arrugarse siquiera, que estábamos felices con el innombrable, Augusto. Carlitos lo hizo argumentando que el gobierno de entonces estaba tratando de torcerle la nariz a la ley.

Para seguir endulzando el verano, se toma conocimiento que un uniformado logró hacer carrera hasta llegar a ser general, sin arrugarse siquiera, no obstante haber sido parte de la CNI, organismo que el tiempo ha colocado en su lugar, esto es, como una organización delictual por el régimen de entonces para cometer los horrores que en su tiempo se callaron. Y ahora estamos en pleno debate si su pertenencia lo inhabilita o no, si se trata de un hecho relevante o no. Resultaría extraño, por decir lo menos, que estando allí, en la papa misma, no se enterara de las barbaridades que se hacían. Solo falta que los que las hacían no se dieran cuenta.

Sin embargo, la telenovela que acapara todos los titulares y la atención pública es la del loco, quien con su silencio dice más que mil palabras, pero así y todo, ha tenido que dar una conferencia de prensa para que la ANFP entienda lo que quiere decir a pesar de lo que le gusta estar en Chile.

enero 28, 2011

¿Sigue o no el loco?

Marcelo Bielsa, alias el loco está con la disyuntiva de si sigue o no. En su momento, frente a la elección en la ANFP entre Harold y Segovia, sostuvo en forma clara y tajante que no estaba en condiciones de trabajar con este último por las más diversas razones. Se dio el lujo incluso de afirmarlo en la antesala del acto eleccionario en una prolongada conferencia de prensa que concitó la atención que se quisieran muchos. En su estilo, filosofó sobre las más diversas materias. Aunque cueste creerlo, se trata de un tema relevante porque el fútbol despierta pasiones, y porque en pocos años el loco ha logrado cambiarle el pelo al fútbol chileno.

Los electores, dirigentes de los equipos de primera y segunda división, ya tenían la decisión tomada y la postura del loco no logró alterar el resultado: la derrota de Harold. La actuación de los clubes fue a espaldas de la hinchada, del pueblo futbolístico. La gestión de Harold, exitosa en términos de resultados en el ámbito deportivo, no fue valorada por los dirigentes de los equipos de mayor peso, quienes privilegiaron la necesidad de modificar la distribución de las platas que el éxito deportivo estaba generando.

Después vino la impugnación de la candidatura de Segovia por la existencia de intereses cruzados. A pesar de sus pataleos, finalmente no pudo concretar su aspiración de presidir el futbol chileno no obstante haber sido electo. El tribunal correspondiente convoca a nuevas elecciones que no hace sino repetir el escenario anterior, aunque con nuevos actores: Jadue en reemplazo de Segovia, y Corona en representación de quienes habían estado tras Harold. El resultado de esta nueva elección fue similar, triunfando Jadue. Como bandera todos querían la continuación del loco en la banca chilena, aunque unos lo querían más que otros.

Mientras tanto el loco se deja querer, hasta el momento de escribir estas líneas, se desconoce su decisión definitiva. Presumo que la decisión la tiene tomada. Los escenarios que se abren son: a) que decida continuar; b) que acepte bajo determinadas condiciones; y c) que decida irse. Las probabilidades de cada escenario se desconocen y depende de la mirada de cada uno. Si opta por la alternativa a) sería porque primó en su decisión el afecto y la especial relación que ha logrado entablar con la hinchada, con la gente, con el pueblo de Chile; la alternativa b) se explicaría por su deseo de continuar pero planteando exigencias que le aseguren la posibilidad real de trabajar y que los clubes se comprometan a no ponerle obstáculos para disponer de los jugadores; y a alternativa c) es aquella en que no confía que los actuales dirigentes le faciliten la continuación del trabajo desarrollado, razón por la cual preferiría dar un paso al costado.

enero 20, 2011

La política en jaque

Luego de estar dando la hora por un buen tiempo, el gobierno se recupera con la aprobación de una reforma educacional, la que pasa a dar cuenta de la hora que está dando la Concertación, o lo que queda de ella, si es que algo queda. Estamos ad portas de una suerte de crónica de una muerte anunciada, del fin de un ciclo.

Iba a titular esta columna bajo el nombre de “la política por los suelos”, pero me sentí llamado a cambiarlo porque la verdad es que siempre ha andado por los suelos. Es un deporte nacional, por no decir mundial, despotricar contra los políticos, excepto cuando su espacio es ocupado por otros –militares, clérigos, empresarios, tecnócratas-. En la actualidad, militares y clérigos están suficientemente desprestigiados y/o avergonzados como para intentar siquiera aproximarse a la arena política.

Hoy es la hora de los empresarios y tecnócratas, luego de décadas de ensalzamiento a ellos y de vituperios hacia la clase política. Esto, hasta que los políticos sean llamados a ocupar el espacio que les es propio, el de gobernar en el gobierno, y el de parlamentar en el parlamento. Así como el de los empresarios es el de crear y dirigir empresas y el de los tecnócratas proveer alternativas técnicas viables de solución a los problemas. En el ámbito nacional, regional, comunal y en cualquier otro que vaya más allá del grupo familiar o de una organización en particular, la tarea de negociar, decidir qué hacer y qué priorizar, es esencialmente una tarea política.

Así como Michelle, a poco andar del inicio de su gobierno tuvo que modificar su gabinete “ciudadano” por uno más político, en esta ocasión, Sebastián tuvo que “corregir” su gabinete gerencial, el de la excelencia, de la nueva forma de gobernar. Michelle lo hizo gatillada por la “revolución pingüina”, en tanto que Sebastián lo hace forzado por la “fiesta del gas”. Más temprano que tarde, los políticos vuelven al sitial que les corresponde. Lo prueba el hecho que luego de la dictadura de Pinochet, de años en que se trapeó con los “señores políticos”, desprestigiándolos sin piedad, la ciudadanía, en un simple papel  y un lápiz, expresara su voluntad a favor de los políticos de ayer.

Quien escribe estas líneas no es político, ni vive de la política ni ha vivido nunca de ella, pero tiene un profundo respeto por ella y por quienes la ejercen, cualquier sea la acera en que se hallen, porque más allá de sus debilidades e insuficiencias, ejercen su función pública de cara a la ciudadanía, están disponibles para ser sujetos al escrutinio público, tarea a la que pocos de nosotros estamos dispuestos. Son los llamados a representarnos, a precisar y conducir el país que soñamos.

Más que despreciar la política, debiéramos centrar nuestras energías en mejorar la política de forma de atraer a la ciudadanía a ella y evitar que nuestros mejores hombres y mujeres rehúyan de la política. Hoy estamos observando no sin vergüenza cómo la nominación de dos senadores en el gabinete de Sebastián está posibilitando que ingresen al senado “por la ventana” dos falsos representantes de la ciudadanía porque nadie ha votado por ellos. No es primera vez que esto ocurre en el Congreso Nacional, pero ahora tiene mayor dramatismo porque es primera vez que se da en el Senado. El binominalismo es otra figura que también desprestigia a la clase política, y que más temprano que tarde tendrá que modificarse.

Tanto gobierno como oposición están en crisis, en jaque, por los suelos. El primero me atrevería a afirmar que está ante una crisis operativa, en tanto que el segundo en una crisis estratégica.

Operativa por parte del gobierno porque tiene que ver con la forma de gobernar, con la falta de prolijidad, con el talante, la forma de enfrentar los problemas. Le cuesta asumir que gobernar un país no es lo mismo que gerenciar una empresa, concibe el país como una empresa. En una empresa, si un trabajador no hace lo que quieren sus superiores, sale disparado para afuera; en un país no es llegar e imponer una decisión y expulsar del país a alguien o hacerlo desaparecer como ocurría en tiempos no tan remotos.

Se está ante una crisis de carácter estratégico en la oposición, o más concretamente en la Concertación porque se ha perdido el norte, o este se encuentra en duda, reflotándose las dos almas que desde su origen la ha cruzado, pero que hasta ahora se matizaba en aras de la unidad, de la gobernabilidad, de la transición. Ya fuera del gobierno, la fuerza de la unidad se ha ido perdiendo y no hay razón de ser para que cada componente despliegue su propia visión del país que quiere. La unidad existe cuando se tiene un propósito común cristalizado en un proyecto compartido. La gran tarea que tiene por delante la oposición en el minuto actual es construir este propósito común si es que quiere volver a ser gobierno. Para alcanzarlo, no son suficientes los errores del gobierno: será necesario tener un propósito común que vaya más allá de querer ser gobierno y disponer de un proyecto de gobierno para alcanzarlo. Este propósito común se ha perdido como lo demuestran las sucesivas deserciones y declaraciones de altos dirigentes políticos opositores.

Cada uno a su redil. a río revuelto, ganancia de pescadores, en este caso, del gobierno. Perdedor opertativo, ganador estratégico.

enero 13, 2011

La fiesta del gas

Cuando Jaime Ravinet dijo que “el puente vale callampa” llegué a pensar que había sido una maniobra distractiva destinada a volcar la atención en el puente en vez de la fiesta del gas magallánica. Sin embargo, a poco andar, en un dos por tres, el puente pasó a ser “extraordinariamente importante”. Después de esa vuelta de carnero, su renuncia al gabinete que fue recibida con beneplácito por moros y cristianos. Espero tener la posibilidad de escribir en otra ocasión acerca de los conceptos implicados en “el puente”, como son el de la transparencia en los gastos militares, la concepción de gastos reservados, el celo por el secretismo en unos ámbitos, y el de la ventilación en otros.

El tema del gas en Magallanes no se limita al alza en su precio del 16,8%, sino que se extiende a la reducción del tope –o umbral- sobre el cual se aplican los subsidios desde los 25 mil metros cúbicos a 1,000 metros cúbicos. En buen chileno, la “sugerencia gubernamental” es a reducir drásticamente el consumo para hacerte acreedor al subsidio.

Desde una oficina santiaguina, expertos cargados de apellidos, títulos y grados, en medio del fragor veraniego, deben haber llegado en forma unánime, a la convicción de que había que cortar el drenaje de gas, la fiesta del gas magallánica. El Ministro de Energía, para reforzar la línea argumental sostenida hasta la fecha, no titubea en lanzar con tutti sus dardos afirmando que mientras una familia magallánica paga por su consumo alrededor de 25 mil pesos mensuales, en cualquier otra parte de este paisito, pagaría casi 200 mil pesos, esto es, casi 8 veces más.

El mensaje que entrega este gobierno es clarito: “baja tu consumo o pagarás las ganas porque te quitaré el subsidio y mas encima te subo la tarifa”. Y esto es a nombre de la patria, para “racionalizar el consumo y promover la producción de gas y petróleo en Magallanes”; no hacerlo, significaría que el gas y el petróleo se terminarían.

Todo calza a la perfección dentro de una lógica neoliberal, donde el ser humano vale maní en aras de un bien superior y donde todo se da a entender como que no existe ninguna otra salida razonable, donde la única salida racional, lógica, sensata, es la “de ellos”, la de los “expertos” que no saben que el consumo de gas no es para inflar globitos sino que para soportar los rigores climáticos. No se consume más gas por darse el gustito, sino que para protegerse del frío.

Décadas atrás se aplicó la misma filosofía con Arica, cuyos habitantes fueron perdiendo beneficios en aras de la lógica neoliberal. Así Arica se quedó sin Junta de Adelanto, sin Zona Franca, sin Barrio Industrial, y solo falta que se quede sin gente.

La solución la provee la misma lógica neoliberal el día que “los expertos” en la capital del Reino entiendan que las alternativas de solución no son únicas y que la vida humana vale algo más que un maní.

Algunos se quieren entretener discutiendo si se trata de una mala decisión o una equivocada estrategia comunicacional la que se habría llevado a cabo. No es necesario que pierdan el tiempo en este falso dilema: se trata de una mala decisión política acompañada de la aplicación de una pésima estrategia comunicacional que parte del supuesto que somos estúpidos a todo evento.

Más les vale que eliminen los subsidios que aplican a los sueldos reguleques.

enero 06, 2011

En aras de la eficiencia: el caso mediaguas

Al iniciarse el nuevo año nos hemos enterado de la existencia de un millonario sobrepago por mediaguas para los damnificados del terremoto. Así se denuncia el pago de más de 800 mil pesos por una mediagua y la emisión de órdenes de compra por fuera del sistema de compras públicas por un total superior a los 10 mil millones de pesos. Estos hechos, detectados por la Contraloría han generado las más dispares reacciones, desde el gobierno y desde la oposición. Desde ésta se habla de un negociado, de un uso abusivo de los recursos que son de todos los chilenos, agravado porque aún hay familias que no reciben la mediagua que se les ofreció en su momento. Incluso, están dispuestos a estudiar acciones legales para sancionar a los responsables. Se destaca que a pesar que el informe de Contraloría ya era conocido por el gobierno desde el mes de noviembre, y de las responsabilidades que implicarían al director de ONEMI y al Jefe de la Oficina de Seguridad Pública, estos habrían sido ratificados como tales.

Desde el gobierno, siéndoles imposible negar la existencia de sobreprecio, afirman que no hay nada anómalo porque se estaba frente a una emergencia mayor, un cataclismo que había que enfrentar sin reparar mayormente en costos. La proximidad del invierno y la necesidad de proveer las mediaguas al más breve plazo justificarían lo obrado. Incluso se ejemplificó con casos caseros, tal como sería la reparación de un objeto en un tiempo determinado a un costo específico, la urgencia endecha reparación haría elevar dicho costo. Otro argumento al que se apeló se centró en que frente a un intempestivo aumento en la demanda de mediaguas como consecuencia del terremoto, la oferta de insumos y materiales para la construcción de las mediaguas no es capaz de reaccionar con la misma velocidad, razón por la cual sus proveedores resuelven aumentar sus precios.

El punto es que en una coyuntura como esta, el Estado no puede ausentarse, mirar hacia otro lado, hacerse el leso. Muy por el contrario, tiene la obligación de intervenir para evitar el aprovechamiento de una emergencia por parte de unos pocos. Acá, con lo detectado en el informe de Contraloría, pareciera que se dio todo lo contrario: El Estado en vez de evitar el aprovechamiento, el negociado de unos pocos con la desgracia de muchos, habría abierto cancha al negociado, habilitando el pago de sobreprecios saltándose todos los conductos formales y regulares existentes amparándose en una catástrofe de marca mayor. Lo anterior se agravaría por la multiplicidad de vasos comunicantes existentes entre el Estado y el mundo privado, dado que el grueso de las actuales autoridades públicas se desempeña fueron hasta hace no poco altos ejecutivos o directivos de importantes empresas nacionales.

Si la nueva forma de gobernar consiste en pasarse a llevar toda una institucionalidad construida en décadas bajo el argumento de ganar eficiencia y velocidad, entonces sálvese quien pueda. No vaya a ser que esté empezando la fiesta de los delincuentes en circunstancias que uno de los caballitos de batalla en la campaña presidencial del actual bloque gubernamental era que se iba a acabar la fiesta de los delincuentes.

diciembre 30, 2010

Balance 2010: un año movido

No cabe duda que se va un año movido en todo el sentido de la palabra. Comenzó con el terremoto político que significó la derrota de la Concertación en la segunda vuelta, la primera en 20 años. Una derrota que la dejó en un estado de trance de la que aún no logra salir. La derecha, por primera vez en más de 50 años, triunfa electoralmente. A fines de febrero, a 11 días del cambio de mando, la tierra se remece y el mar se sale de madre con repercusiones más allá de los daños a la infraestructura física y productiva nacional de la que nos costará recuperarnos.

Y el 11 de marzo, en medio de las réplicas, asume el nuevo gobierno con un gabinete que hace recordar al primero de Jorge Alessandri, dominado por aires gerenciales, la nueva forma de gobernar, gestión y más gestión. Al igual que la Concertación, ya en el gobierno, la derecha aún no logra percatarse que el país ya no es el mismo de antes, que lo que se toleraba ayer, hoy ya no se admite.

Y los desaguisados gubernamentales han estado a la orden del día, partiendo con el del entonces embajador en Argentina, Miguel Otero, que se sintió llamado a defender a Pinochet y terminando el año con el de la directora de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), Ximena Ossandón, al afirmar que su sueldo de casi 4 millones era “reguleque”. Esto en un país donde el 90% del país gana menos de 500 lucas. Lo rescatable, es que todos estos personajes, se fueron cortados. El Chile de hoy, ya no es el mismo de ayer. Algo parece que hemos avanzado.

A mitad de año el país se ve envuelto en el mundial de fútbol en Sudáfrica gracias a la conducción del loco Bielsa de un grupo de jugadores de excepción, muchos de los cuales brillan en las principales ligas nacionales del mundo. Sorteamos las primeras fases gracias a un juego limpio, audaz, no arratonado, energizando el orgullo nacional. El retorno fue apoteósico, sin embargo, las secuelas de un saludo forzado en la recepción oficial por parte del gobierno, no se hicieron esperar.

Luego vienen las celebraciones del bicentenario, en las que se tira la casa por la ventana en un desfile de luces y colores, de juegos de artificio, como para olvidar la dura realidad. A poco andar, ésta aparece en toda su crudeza en el norte del país cuando 33 mineros quedan atrapados en una mina. El hecho mostró la peor cara del país: su realidad laboral, precaria, frágil, incierta. Luego de unos primeros momentos dubitativos, el gobierno asume la difícil, compleja tarea de organizar una operación rescate cuya probabilidad de éxito se avizoraba escasa. Y desde sus entrañas, el país entero mostró lo mejor de sí, ante el mundo entero: su solidaridad, su espíritu de cuerpo, su capacidad organizativa.

Y terminamos el año con dos botones de muestra: el incendio en la cárcel y el resultado de las elecciones en la ANFP, ambos hechos que de vuelta nos estallan en la cara como testimonio de las contradicciones que tenemos. Ambos hechos, así como muchos otros que por razones de espacio he omitido, nos vuelven a invitar a reflexionar en torno al país que estamos construyendo. Desafortunadamente, con una simplicidad que asombra, no pocos creen que la aplicación de políticas de “mano dura” son las pertinentes. Lo peor es que las desean para “los de abajo”, no para “los de arriba”.

diciembre 26, 2010

No me gusta trabajar con negros

Como sociedad no podemos aceptar ni tolerar que autoridad alguna se exprese en términos denigratorios contra ninguna persona. La discriminación por atributos no controlables es impropia en la sociedad actual y debe ser denunciada sin miramentos. En esta ocasión, un modesto servidor público, afrodescendiente como muchos en Arica, tuvo la grandeza de no responder la pequeñez de una autoridad investida como tal por el actual gobierno.

De confirmarse la veracidad de la denuncia, la autoridad implicada, Patricio Piña, debe ser repudiado y defenestrado en forma inmediata. Resulta humillante proferirse en los términos que titulan esta columna. La condición de negro, ni de ninguna raza, inhabilita a nadie. De ser cierto lo denunciado, el Sr. Piña pertenecería a una especie que por desgracia persiste a nivel mundial y en nuestro propio país. La de los racistas, la de quienes se creen superiores en razón de su origen despreciando a los que no son como ellos.

Arica debe ponerse de pie, respaldando con todas sus fuerzas a José Corvacho, auxiliar de FOSIS, por la vejación de que ha sido objeto. Los antecedentes del Sr. Piña, desafortunadamente le dan credibilidad a la denuncia. Fue Director de ZOFRI en tiempos del innombrable, además de ocupar otros cargos, y en los primeros tiempos de la transición Gerente de la empresa CONTEX, además de haber oficiado de Director en la Junta Directiva de la Universidad de Tarapacá.

La región debe reaccionar como un solo cuerpo defendiendo a uno de los suyos, y el gobierno, necesariamente, debe tomar cartas en el asunto en forma inmediata. No es primera vez que tendría que hacerlo. Ya lo ha tenido que hacer en varias oportunidades, siendo el caso más grotesco el del exembajador en Argentina, Miguel Otero Lathrop, a quien se le salieron las ojotas, tal como ahora pareciera que le ocurrió al Sr. Patricio Piña. Hay que ser bien caradura para creer que por estar en el gobierno tienen licencia para arrastrarnos. Tenemos que estar atentos y no dejar pasar estos hechos.

diciembre 23, 2010

Concurso de lomitos de toro

No muy lejos de la capital regional, en uno de sus condominios más sofisticados, donde cada uno paga sus cuotas con una religiosidad que llega a dar miedo, se abrió un apasionante concurso para el mundo tuerca. Un concurso para instalar lomitos de toro, que en otros países de mayor tropicalismo, llaman policía acostado. Este último nombre se explicaría por el supuesto placer que produciría a los conductores una conducción lenta, como si se estuviese cocinando a un policía.

El concurso abierto ha puesto de realce la infinita imaginación de los parceleros del condominio. Unos lo hacen más bajos, otros más altos; unos más anchos, otros más angostos; unos con figuras, otros con filigranas. Su gracia es que carecen de letreros de advertencia con el fin de que se ensarten los amantes de la velocidad.

El espíritu que parece animar a los organizadores de este festival inédito, no solo en la región, sino que en el país, está atrayendo la atención a nivel mundial. vía satélite. De hecho, google earth ya está poniendo sus ojos en estos lomitos para que el mundo entero pueda apreciar sus bondades. Entre ellas, hacer entender a como de lugar a los amantes de la velocidad, que ésta no es gratis. Así lo están constatando afuerinos y connotados vecinos, por las secuelas que los benditos –o malditos, según el cristal con que se mire- lomitos están ocasionando en sus modestos vehículos. Los 4 por 4, todo terreno se ríen de los peces de colores, no obstante, en el largo plazo pareciera que también están siendo afectados.

La conmoción generada no es menor. Algunos incluso están pensando que se está dando origen a una nueva atracción turística en la región; otros, en entablar demandas legales ante posibles accidentes.. El condominio cuyo nombre no puedo recordar, pero que está siendo tentado por cambiarlo por uno que está sonando firme, el de los lomitos de toro. De hecho algunos ya están ensayando conversaciones del siguiente tenor: Hola, ¿como estás? bien, y donde estás viviendo? donde los lomitos de toro. ¿y donde está eso? camino a San Clemente, por el km 3.6 doblas a mano derecha donde están las carmelitas, y ahí preguntas hasta que en un dos por tres estarás donde los inconfundibles lomitos de toro. Son tan simpáticos, que incluso están dando origen a furtivos encuentros amorosos cuando dos coches se cruzan justo ante un lomito de toro. Un par de guiños y ya está. Las probabilidades no son menores, mal que mal hay ya unos 4 lomitos de toro en un tramo que no supera los 800 metros, y la tendencia va en aumento. La idea es que cada parcela tenga su propio lomito de toro de acá a fin de año porque en la primera semana de enero habrá un concurso con premios millonarios.

Para celebrar la llegada del hijo de Dios, en ese idílico sector el plato de fondo de la cena navideña fueron sabrosos lomitos de toro bañados en una portentosa salsa provencal que ninguno de los comensales olvidará por el resto de su vida. Aunque la verdad es que creo que el Señor hubiese preferido un menú basado en la cordura y la sensatez, disfrutado con parsimonia y paz entre la vecindad.
La PSU quedó atrás

Ya todos los interesados en ingresar a la educación superior rindieron la PSU, dejando atrás el estrés, la angustia, y ahora quedan en estado de espera, la que puede ser tan angustiante o relajante como los mismos estudiantes lo determinen. Desafortunadamente, como todo en la vida, la PSU no constituye sino un hito más, dentro de muchos hitos que nos depara nuestro paso por la tierra.

En efecto, si bien ahora se está en fase de espera, esta espera debe contemplar la preparación de las postulaciones, porque apenas se conozcan los resultados, se iniciará el proceso de postulación. Y no solo deberá tenerse claridad respecto de qué universidad escoger, sino qué carrera, y en qué orden de postulará. Los estudiantes también deberán estar preparados para encarar el aluvión de ofertas educativas que le lloverán de todos lados, las que intentarán mostrar su mejor cara, ocultando la peor.

En esta columna intentaré dar algunas luces respecto de las variables que deben tenerse presente en toda postulación. De partida, las variables clave en el ámbito de quienes postulan son la vocación y la capacidad. La vocación está asociada a lo que se quiere ser, a la voluntad, en tanto que la capacidad está vinculada a lo que se puede hacer, a las aptitudes. Es el caso de quien ansía ser arquitecto, aunque no tenga aptitudes, las que quizá vayan por otro lado. Esto no significa que no pueda ser arquitecto, pero muy probablemente la carrera se le haga cuesta arriba, y lo que es peor, observará que otros compañeros con más aptitudes, avanzarán más rápido y con menos esfuerzo. Lo ideal es que la vocación y la aptitud vayan de la mano, lo que no siempre se da.

En los tiempos actuales se agrega otra dificultad en muchos jóvenes: no tener claridad respecto de lo que se quiere, lo que se ve agudizado por la variedad de las ofertas educativas. Décadas atrás, la oferta se reducía a un bajo número de carreras, pero ahora el panorama ha cambiado con una oferta que supera la centena de carreras. En medio de este enjambre deberán postular nuestros estudiantes.

Por último, una variable de significación se relaciona con el campo laboral de la carrera a escoger. Si la vocación y la aptitud nos inducen a pensar en una carrera sin mayor proyección laboral, el cuadro se complica. Pero esta es una variable entrar en juego solo una vez dilucidado el tema vocacional y el de la aptitud, puesto que lo contrario sería poner la carreta por delante de los bueyes. No sacamos nada con definirnos en base a la seguridad laboral que nos pueda proveer una determinada carrera, si no es acompañada por vocación y/o aptitudes. Se correría el riesgo de que el estudiante actual llegara a ser a futuro un profesional amargado y/o mediocre.

diciembre 10, 2010

Incendio en la torre

Todas las semanas la realidad nos provee de temas sobre los cuales escribir para todos los gustos. Iba a escribir sobre los resultados de la prueba PISA cuando se declara el incendio en la torre de la cárcel de San Miguel.

Centrémonos en la tragedia carcelaria, el infierno en la cárcel. Todo habría partido de madrugada, ante una clásica riña, claro que las riñas entre bandas rivales al interior de los recintos carcelarios no son bromas, son con tutti, de vida o muerte, sobre todo cuando los gendarmes no están o miran para otro lado. Es la energía vital que emerge de una población penal en plena edad activa que busca salida en un contexto marcado por el hacinamiento.

Estamos hablando de una cárcel concebida para unos 900 presos pero que tenía del orden de 1900 presos. Esto es, la tasa de presos por metro cuadrado es del doble del que debería tener. En mayor o menor grado, esto se repite en todas las cárceles del país. No solo del país, sino que en todos los países subdesarrollados como el nuestro. Hoy la tragedia nos tocó a nosotros, pero con cierta periodicidad esto se repite en los distintos países

¿Qué hacer? ¿Qué se ha estado haciendo? Lo de siempre, construir más cárceles, claro que a un ritmo que siempre está por debajo de lo que “se debe” o “como se debe” por razones presupuestarias. Por otra parte, la sociedad exige cada vez más mano dura, sobre todo la derecha, tolerancia cero con la delincuencia. Parte del discurso de Piñera como candidato en las últimas elecciones presidenciales se centraba en este punto. Incluso uno de sus slogans era “se les acabó la fiesta a los delincuentes”, “fin a la puerta giratoria”, aludiendo a la necesidad de tener más carabineros y de aplicar las penas del infierno a los delincuentes. Incluso reprochaba a los gobiernos de la Concertación por tener a los delincuentes en la calle y eso que somos de los países con mayor tasa de presos por millón de habitantes.

¿Qué nos dice esto? Que estamos ante una sociedad esquizofrénica, que ve delincuentes por todas partes, y con esta lógica, cualquiera que sea la cantidad de cárceles que construyamos, se nos harán agua. Pero pasado el temporal, cuando los ecos de la muerte de los reclusos se apaguen, todo volverá a tomar su cauce “normal”, esto es, nos volveremos a olvidar de los presos bajo el racional de que la prioridad deben tenerla las víctimas de los delitos que sus victimarios. Siguiendo esta lógica, los recursos para construir cárceles, para contar con la planta de gendarmes adecuada siempre serán paupérrimos. La noche de la tragedia había 5 gendarmes “vigilando” a casi 2000 reclusos!!! Esto es, un gendarme por cada 400 reclusos. ¿Ha hecho usted la prueba de “vigilar” a 400 "patos malos" y todo por un sueldo que le haría llorar?

El mar de fondo, digámoslo con todas sus letras, es que estamos ante una sociedad que tiene una capacidad para “producir” delincuentes a una “tasa” mucho más alta que la “tas” de construcción de metros cuadrados de cárcel. Así de simple. Creo que lo dije en su momento, hace unos 10 años atrás, cuando bajo el gobierno de Lagos dijo que se duplicaría la cantidad de metros cuadrados de cárceles.

Creo que nos hace falta una reflexión más a fondo respecto de la sociedad que estamos construyendo.

diciembre 02, 2010

Wikileaks

Wikileaks es un sitio web que se ha constituido en depósito virtual de las filtraciones de documentos secretos, reservados o delicados, que por lo mismo contiene información no conocida por el grueso de los mortales. Recientemente, tal como se venía anunciando hace meses, se hicieron públicos 250 mil documentos de la más variada índole cuya información no había visto la luz pública que salpican a las más diversas esferas, tanto a nivel de gobiernos como de privados, a países de distintos continentes, a diplomáticos, políticos y empresarios. Nadie se salva. La pregunta que cabe hacerse es acerca del valor de la información que se está filtrando.

La verdad es que los contenidos que se están dando a conocer son de una banalidad que asombra, puro cahuín, cotilleo, chismes al por mayor sin el más mínimo valor, esto es, basura. No obstante, está causando furor y abriendo debates de todo orden en torno a conceptos asociados, entre otros, a la transparencia, la seguridad, la responsabilidad y la confianza.

El punto es que no todas las filtraciones son basura como se nos quiere dar a entender. En Wikileaks hay información de valor. En 2008 dio a conocer documentos secretos que consignaron la ejecución extrajudicial, en Kenia, de 500 jóvenes opositores al régimen de turno. En Costa de Marfil Wikileaks dio a conocer el vertido tóxico de 40 mil toneladas de gasolina de baja calidad por parte de una empresa local que causó la muerte de 6 personas. Este año Wikileaks liberó un video que muestra la matanza de 12 civiles en Bagdad, Irak.

El creador de esta plataforma que está poniendo patas arriba al Pentágono, espías y gobiernos al desnudar tanto conversaciones intranscendentes como decisiones trascendentes, es un australiano de 39 años, Julián Assange, un modesto editor, hijo de una familia australiana común y corriente que se vio atraído por los computadores y la programación, convirtiéndose en un hacker, convencido que la información no era para ser guardada, sino que para ser compartida. Se convirtió en un activista a favor de la información libre, de la transparencia, destapando toda clase de secretos.

En una entrevista, Julián afirma estar cansado de que los periodistas se limiten a poner sus firmas a notas de prensa, comunicaciones, fotos y videos pauteados, tutelados por los gobiernos, los ejércitos o las empresas. Lo que estaría persiguiendo es que los mercados funcionen de verdad, no de mentira, y por ello Wikileaks estaría diseñado para hacer más libre y ético el capitalismo por la vía de imponer un feroz impuesto sobre la reputación de personas y/o empresas no éticas, las malas prácticas; parece interesarle hacer crujir a los políticos, empresarios y militares deshonestos.

La vía que está utilizando es de alto riesgo, de hecho ya lo están acusando de toda clase de delitos y habrían órdenes de detención en su contra. Nada mejor que agarrar a quien está destapando la olla para volver a taparla y así el mundo pueda seguir su curso “normal”. Mal que mal ahora está amenazando con reventar a un par de bancos denunciando la corrupción reinante en su seno. El reino oficial no puede aceptar que se le ponga en jaque.

noviembre 26, 2010

De un día para otro

El impacto del accidente carretero protagonizado en la autopista del sol por una conocida línea de buses con un camión, con un saldo de 20 muertos a este minuto, y múltiples heridos de diversa gravedad no ha dejado indiferente a nadie.

Aún se desconocen las causas del accidente, las que se están investigando, aunque ya se esbozan las más diversas hipótesis, al igual que acciones a adoptar para elevar el nivel de seguridad en nuestras carreteras, más propios de un país tercermundista que de un país desarrollado.

Sin embargo, mis reflexiones van por otro lado. Más allá de las hipótesis que se barajan y las responsabilidades que se están investigando, el punto es que lo ocurrido nos obliga a hacer un alto en nuestra andadura por este mundo, a percatarnos de nuestra fragilidad, de los azares que nos acosan. Cuando creemos que lo tenemos todo controlado, de un día para otro, nuestras vidas cambian, se ven tronchadas, quedando familiares y amigos/as sumidos en la tristeza, el abandono, la sensación de orfandad, sin piso.

De la noche a la mañana, todo cambia. La normalidad de nuestras vidas se ve alterada. Si bien se estima que los creyentes están más preparados para enfrentar estas coyunturas que los no creyentes, así y todo el dolor y la impotencia nos afecta a todos por igual. Nuestras prioridades cambian al percatarnos de cuán frágiles somos, de cómo nuestras voluntades pueden verse alteradas por factores absolutamente fuera de nuestro control.

Lo ocurrido, al igual que tantos otros accidentes de similar tenor, nos sobrecoge porque todos estamos implicados potencialmente. Cada uno de nosotros pudo haber sido partícipe de este accidente. Nuestros hijos, nuestros familiares. Quienes lograron sobrevivir, enfrentarán la vida con otros ojos a partir de este instante. Este hecho, constituirá un hito que marca un antes y un después, que nos hará cambiar, inexorablemente. Al igual como a tantos de nosotros nos cambió la vida, que de un minuto a otro, por los más diversos motivos –sobrevivientes de accidentes como estos, o de enfermedades que se habían definido como terminales-.

Desde entonces, la vida se mira de otra manera, dejando pasar lo intrascendente, poniendo el foco en lo relevante, elevando la mirada hacia el horizonte no dejarnos llevar por el pesimismo, sino que al contrario, apreciando a quienes nos rodean, agradeciendo e irradiando optimismo. Tarea difícil, compleja, pero imprescindible si no queremos dejarnos abatir.

noviembre 19, 2010

Mandó el negro

La expectativa por el partido de Chile con Uruguay no estaba tanto por el resultado, ni por la celebración del centenario del fútbol chileno, ni por el desarrollo del partido en sí, sino por lo que ocurriría en las graderías, la reacción de los espectadores. Mientras que al comenzar el partido el color dominante era el rojo, poco antes del término del primer tiempo, ese color cambió radicalmente, trocándose por el negro. Impresionante ver las graderías de negro mientras en la cancha las filigranas de los jugadores nacionales deleitaban al público. Como en una orquesta, los jugadores no eran sino los músicos que operacionalizaban, interpretaban la filosofía, la partitura, las directrices, orientaciones emanadas del director de la orquesta. El resultado fue música celestial.

Música celestial por el juego que se vio en la cancha, por el comportamiento del público, por el respaldo a una selección de lujo conducida por un loco que se nos va. El público exteriorizó sus sentimientos sin remilgos, sin esconderlos. Desde el corazón expresó su agradecimiento a un entrenador admirable en todo el sentido de la palabra. Regalarle una bandera chilena gigante a un argentino con la leyenda “Don Marcelo Bielsa, Chile le agradece”, tiene un significado muy profundo.

Habla bien de Marcelo y de Chile. A pesar de la mercantilización, la privatización y la banalización que inunda a nuestro país, aún hay espacio para aquello que no se vende ni se compra: la seriedad y honestidad a toda prueba, el sueño, la aspiración por ser más. Aún hay patria señores!!!!

Habla mal de los responsables de la salida. Marcelo lo dijo clara, taxativa y oportunamente: “No puedo ni voy a trabajar en común con el señor Segovia, es imposible que yo lo haga”. Sus valores se lo impiden. Marcelo llegó por un proyecto que le apetecía, cuando no había nada que repartir; gracias a ese proyecto que asumió con mucha responsabilidad hoy hay mucho que repartir. Antes nadie daba un peso por la ANFP; hoy los buitres están al acecho, listos para repartirse un jugoso botín.

Le resulta imposible trabajar con quien ha violado las normas laborales con la intención de disminuir las obligaciones tributarias y previsionales. El Sr. Segovia debiera inhabilitarse para presidir la ANFP, y no tiene vergüenza en no hacerlo amparándose en que se trata de una práctica extendida a muchos clubes, argumento aducido en el informe solicitado por la directiva actual de la ANFP.

Cuando el Sr. Segovia afirma que le produce pena que Marcelo no siga, podría guardarse la pena dando un paso al costado. Esto por muchos y poderosos motivos, pero esencialmente para que los valores que impulsa Marcelo se afiancen y pueda continuar el más exitoso proceso que registra el fútbol chileno en su historia, y para que Chile siga luciéndose con un patrón de juego alegre, abierto, ofensivo.

Gracias Bielsa por el ejemplo que nos estás dando.

noviembre 12, 2010

Conflictos de interés

Lo que hemos estado observando desde antes de la última elección en la ANFP es un amasijo de argumentos y razones para explicar lo inexplicable destinado a emborracharnos la perdiz.

En efecto, como lo expresara en mi columna anterior, que después de un período en que por primera vez en mucho tiempo se hicieran las cosas bien, con un plantel de jugadores de lujo, un cuerpo técnico encabezado por un entrenador de renombre, y un presidente en la ANFP, profesional y honesto, no tiene explicación alguna en el ámbito racional ni en el campo de la ética.

En consecuencia, para que se produjera el resultado que se dio, esto es, que perdiera quien encabezara esta exitosa fase, necesariamente tienen que ver con anomalías fuera de serie que eran la tónica de siempre y que se querían desterrar.

Estas anomalías tienen relación con la turbia vinculación público-privado por un lado, y la vinculación política-deporte-negocios. Es imposible no pensar en la existencia de mano mora aunque se corra el riesgo de ser injusto, pero los antecedentes dan pie para al menos presumir que hubo una férrea voluntad de algunos próceres por sacarse de encima a Harold.

Es imposible no pensar mal cuando el presidente de este país tiene más del 10% de las acciones del club más popular; cuando el actual subsecretario de deportes, antes de serlo era el presidente de dicho club, y solo por presión de la opinión pública vendió su importante paquete accionario; cuando el comprador de este paquete es un yerno del presidente de la república. No es necesario tener pruebas contundentes ni ser un canalla, ni ser opositor para andar pensando lo que se está pensando.
No faltó quien acostumbrado a mandar como patrón de fundo lanzara la frase “nosotros los dueños somos los que aquí decidimos y ustedes no cuentan”. El grado de autonomía con que se manejó Harold en sus 4 años en la testera del fútbol profesional, les resultó intolerable para quienes han tenido siempre el sartén por el mango. Impresiona ver cómo algunos nombres de dirigentes se repiten desde tiempos inmemoriales; impresiona la desvergüenza que poseen unas decenas de dirigentes para no oír el clamor de los hinchas y del país; impresionan las relaciones financieras que establecen los dirigentes y dueños de los clubes con sus propios negocios personales y que inhabilitarían a quien Jorge Segovia, triunfador en las últimas elecciones.

noviembre 04, 2010

El negocio del fútbol

La reciente elección en la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) estuvo marcada por una expectativa sin precedentes por motivos difíciles de comprender, incluso para quienes tienen mas de dos dedos de frente. Postulaban a la presidencia, el mandamás actual, Harold, y su contendor, el español, Jorge Segovia. Se asumía carrera corrida para el primero por muchas razones, pero en lo fundamental, porque durante su gestión el fútbol profesional vivió un período sin parangón en la historia, cuyo resultado se puede resumir en que le cambió el pelo al fútbol chileno. Harold, de la mano de Bielsa, y éste de los jugadores, encabezó un proceso que permitió convertir al fútbol en un negocio redondo, allí donde en un pasado no tan remoto solo se acumulaban deudas: dentro del ranking de la FIFA Chile estaba en el puesto 80, al asumir Bielsa la conducción del seleccionado nacional, hoy está en la décima posición; y el valor de los jugadores nacionales se multiplicó por 10.

Por eso resulta tan difícil explicar la derrota de Harold. Todo parece señalar que no tenía santos en la corte, ni él ni Bielsa. No eran los jugadores ni los hinchas los que votaban. Y en la corte estaban hartos con Harold y Bielsa, ambos intratables, autónomos, imposibles de corromper.

Hace meses que la corte había dictado sentencia: la necesidad de poner en la testera del fútbol profesional a alguien que fuera funcional a ellos. Y donde manda capitán, no manda marinero. Lentamente, fueron preparando el terreno, primero con Antonio Bolies, luego con Jorge Segovia, cuyos antecedentes hicieron que Bielsa afirmara “No puedo ni voy a trabajar en común con el señor Segovia".

Habiendo ahora recursos para repartir donde antes no había nada, el apetito arreció a punto tal que se dieron el lujo de tirar por la borda una de las etapas mas exitosas que registra el fútbol nacional. Nos hicimos el harakiri. Por eso cuesta tanto entender lo ocurrido; por eso se tiende a pensar que hubo mano mora.

Nuestro país parece arrastrar un sino: cuando vamos bien, algo pasa que nos impide dar el salto hacia un estado de mayor desarrollo. Volvimos a estar a fojas cero. Es cierto que ahí están los jugadores, que no se van a desvalorizar de la noche a la mañana. Es cierto que se contratará a otro entrenador, que se buscará uno de fuste que compense la desazón producida entre la hinchada por la interrupción de este proceso, pero difícilmente se encontrará alguno de pergaminos y que al mismo tiempo tenga el nivel de autonomía de Bielsa a quien Harold siempre respaldó.

Cuando uno ve las caras de algunos de los protagonistas que gestaron este resultado se percibe que los apetitos e intereses en el meollo de una decisión que trunca una fase auspiciosa y cuyas repercusiones muy probablemente lamentaremos más temprano que tarde.