septiembre 14, 2018

¿Cuál democracia está más enferma? ¿la del 73 o la de ahora?

Con motivo del último 11 de septiembre, al cumplirse los 45 años del golpe, el presidente Piñera alude a la crisis política, económica y social que vivía el país, al afirmar que la democracia se encontraba gravemente enferma.

A diferencia de 5 años atrás, cuando por estas mismas fechas hizo alusión a los cómplices pasivos, ahora intenta ubicarse por sobre el bien y el mal, buscando balancearse como un equilibrista. Aquí todos seríamos responsables de lo ocurrido, lo que es lo mismo que decir que nadie lo es, y que sería la hora de dar vuelta la página, no quedarnos atrapados en el pasado, levantar la mirada hacia el futuro. En tan solo 5 años, ha pasado de la teoría de los cómplices pasivos a la teoría del empate de los errores con los horrores; en tan solo 5 años retornó al eufemismo de antaño, cuando no se podían decir las cosas por su nombre. Ya no habla de dictadura, sino de régimen o gobierno militar. Esto habla de un cambio, de un movimiento hacia la derecha.

Afirmar que Chile vivía una democracia gravemente enferma merece una mínima reflexión. Eran tiempos de convulsión, de rebelión, de altos niveles de conflictividad, de compromisos y donde los matices tendían a desaparecer. Por lo mismo se podría afirmar que la democracia estaba más viva que nunca, en pleno desarrollo con una elevada participación política, las mujeres tenían derecho a voto, las instituciones políticas funcionaban a tope, el ejercicio de la libertad de expresión en los medios de comunicación era total.

El 11 de septiembre del 73 clausuró todo esto. Si la democracia estaba gravemente enferma, con el “pronunciamiento” le dieron el golpe de gracia. La remataron bajo el anzuelo de convertir al país en “una gran nación”. Con mala cara en 1988 hicieron un plebiscito para perpetuarse con el mismísimo que la remató. El país, con lápiz en mano, sin bayonetas, decidió rechazar a quienes fueron los cómplices pasivos de entonces para entregar su confianza a los mismos políticos que habrían conducido al país a una “democracia gravemente enferma”.

La pregunta que debiéramos hacernos es si la democracia actual es sana. Como siempre, dependerá del cristal con que se mire, pero es como para pensarlo. Si algo no es del gusto de la derecha, ponen el grito en el cielo y recurren a la tercera cámara, el tribunal constitucional hecho a la pinta de ellos.

La pregunta de fondo es ¿quién diagnostica si una democracia está sana o no? ¿cuáles son los elementos determinantes del diagnóstico? ¿lo que digan los de arriba?

A veces pienso que es hoy cuando la democracia estaría gravemente enferma y que en el 73 estaba más viva que nunca. Mal que mal hoy la participación electoral está en descenso, al igual que la tasa de sindicalización, los grados de participación y actividades en juntas vecinales y centros de madres, la política cooptada por los negocios empresariales, la perpetuación de los mismos de siempre en los distintos cargos. Mientras tanto, las personas cada vez menos ciudadanas, subsumidas en su metro cuadrado, en su supervivencia, sin tiempo para involucrarse más allá de uno mismo.

Y cuando el individualismo gana la carrera, la democracia muere.

septiembre 06, 2018

Hay vida después del trabajo


Uno de los hitos de nuestras vidas está constituido por el paso de un estado de trabajador al de jubilado, expresión que se asume viene de “júbilo”. Se trata de un cambio de estado no menor, de cierta complejidad, razón por la cual se le suele temer, y por lo mismo, esquivar, posponer. Mal que mal somos hijos de rutinas, de disciplinas, y el trabajo nos provee de ellas.

Mi paso al estado de “júbilo” ha sido paulatino, de aterrizaje suave, pasando primero desde un trabajo a jornada completa a uno de tres cuartos jornada por 3 años, y luego a un cuarto de jornada durante un año. Finalmente, no sin cierto temor, colgué los guantes hace ya poco menos de un año.

Discrepo de quienes sostienen que se trata de un cambio de un estado activo a uno pasivo. Prefiero llamarlo de “júbilo” si se cumplen lo que identifico como cuatro condiciones.

Una, llegar en buenas condiciones de salud física, lo que si bien depende de factores genéticos y/o inesperados, uno también ayuda si ha llevado una vida sana, sin reventarse ni abusar de sus propias posibilidades, ya sea alimentándose sanamente, como realizando algún deporte.

Dos, llegar en buenas condiciones de salud mental, lo que si bien parece que ir más allá de nuestra voluntad, quizá podamos ayudar por la vía de llevar una vida intelectual intensa, con un pensamiento crítico y reflexivo que remueva nuestras neuronas para mantenerlas vivas.

Tres, tener una salud financiera básica que no la da la pensión básica ni mucho menos, y en este plano los países tienen una gran deuda con sus viejos. Los grandes avances científicos y tecnológicos de las últimas décadas, si bien han logrado elevar la esperanza de vida en términos de años, tienen pendiente mejorar la calidad de vida de muchos de ellos. A la salud financiera también la ayuda no dejarse llevar por los cantos de sirena del neoliberalismo y su presión para que consumamos más y más a costa de endeudamientos.

Cuatro, una salud familiar razonablemente sana, sin mayores problemas familiares, ya sea con hijos, nietos, maridos, esposas, parejas. Esto es, que no nos hagan sufrir, o les hagamos sufrir, sino que por el contrario, sean fuente de felicidad, de buenas vibras, de buena onda.

Si llegamos al ocaso de nuestra existencia con estas cuatro variables bajo control, me atrevo a asegurar que no hay razón alguna para pasarla mal. Por el contrario, es la etapa para hacer un alto en el camino con el fin de disfrutar y sentir la distensión, la paz, la tranquilidad que quizá haya sido tan esquiva en muchos parajes de nuestro devenir por esta tierra.

Es la oportunidad para levantar la frente, mirarse a sí mismo y el horizonte, para seguir luchando por aquello en lo que creemos, por fortalecer las amistades, por entregar lo mejor de nosotros mismos, por hacer aquello que siempre hemos querido, pero que una y otra vez hemos pospuesto por falta de tiempo.

Si, hay vida después del trabajo!

agosto 29, 2018

Un nuevo conflicto medioambiental

En Chile, una vez más se desata una crisis ambiental en la bahía de Quintero, Puchuncaví y Ventanas, localizadas en la zona costera norte de la región de Valparaíso. Es la que llaman zona de sacrificio, que se expresa en periódicas intoxicaciones masivas, enfermedades y una tasa de muertes por cáncer por sobre la media nacional, mala calidad de vida, como consecuencia de la contaminación generada por las empresas que allí operan. Esta realidad se ha ido repitiendo periódicamente no solo en esa zona, sin visos de erradicarse y con altos costos en la salud y desarrollo de sus habitantes.

Al igual que frente a otros hechos de similar tenor, como si de un temporal se tratara, las autoridades reaccionan sobre la marcha haciéndose eco de la indignación de los vecinos, anunciando medidas y responsabilidades, sin asumir sus respectivas responsabilidades. Anuncios que desafortunadamente, al menos hasta ahora, no son más que palabras que se lleva el viento. Pasada la emergencia todo vuelve a fojas cero, hasta un próximo episodio crítico.

En la zona afectada la contaminación a la que se hace referencia tiene relación con la emanación de gases tóxicos generados por empresas que allí operan. En otras oportunidades, la contaminación ha sido consecuencia de la evacuación de residuos líquidos al mar o derrames de petróleo, así como por la contaminación de los suelos por parte de una o más empresas públicas y privadas que operan en el sector.

En todos estos casos el gobierno, asociado al neoliberalismo, no ha desperdiciado la ocasión para inculpar, vía la Ministra del Medio Ambiente, desde el primer minuto a la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP), empresa autónoma estatal. Desde la oposición, esta temprana acusación ha llamado poderosamente la atención, por cuanto la mayoría de las empresas que se encuentran en la zona son privadas, y donde no pocos de sus dueños están fuertemente vinculados con el pinochetismo y el piñerismo.

Si queremos que de verdad estos fenómenos no se repitan, que suelen afectar a los más pobres, es imposible sustraerse a las siguientes razones que explican estos desastres con consecuencias tan nocivas.

1. Una legislación ambiental laxa con bajos estándares de exigencias medioambientales en beneficio del crecimiento económico y las fuentes laborales; 2. Las presiones de empresarios y políticos, orientadas a obtener altas rentabilidades por la vía de traspasar costos medioambientales a la población en que operan; y 3. Un modelo de sociedad –el neoliberal- que invita a la población a mirar los problemas individualmente, y no colectivamente, como si ellos fuesen de los responsables de las situaciones en que se encuentran.

Solo abordando estas razones de frente, sin escabullir el bulto, y teniendo en mente los derechos que nos asisten a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, podremos superar esta crisis socioambiental. Para ello, es indispensable una ciudadanía empoderada, organizada, que tome el toro por las astas y plenamente consciente de los derechos que le asisten, capaces de hacer enfrentarse a empresarios y políticos cooptados por ellos.

agosto 23, 2018

Póker de ases


La muerte de Andrés Aylwin Azócar es la de un hombre como pocos, muy pocos. Su figura honra a la especie humana, al país que se dio el lujo de tenerlo entre los suyos, a su partido, la democracia cristiana. Ya se ha escrito mucho en torno a su figura, su humanidad, su coherencia de vida, su austeridad, su sencillez, su sentido de justicia, su coraje. Todo lo que se diga y escriba, es poco para todo lo que significó para quienes fueron perseguidos en los días más oscuros de este país, para lo que fue su lucha permanente a favor de la dignidad del ser humano, y en contra de los atropellos a los DDHH.

La huella que ha dejado su paso por esta tierra no podrá ser borrada por nadie, y lo sitúa junto a los mejores hijos que esta telúrica tierra ha engendrado. Como pocos, se fue con la frente en alto, el deber cumplido y dejándonos una gran lección en términos ético-políticos en tiempos de cólera ciudadana. Y por lo mismo, nos deja una gran tarea por delante, tanto a cada uno de nosotros, como a su partido de toda la vida, la democracia cristiana: la necesidad de elevar la vara respecto de lo que hay que hacer, lo que debemos hacer, para que haya justicia en este país, para que el odio no se apodere de nosotros, para que tengamos paz. Lo tenemos todo para vivir en paz, con decencia, con austeridad. No solo unos pocos, sino que todos, sin distinción de clases sociales.

Sin buscar mayores protagonismos, se la jugó en tiempos bravos. Fue de los pocos demócrata-cristianos que visualizó con mucha claridad la negra noche que sobrevendría al golpe del 73. En oposición a la postura oficial de su partido, fue uno de los 13 valientes firmantes de la histórica declaración condenatoria del golpe que le costó la relegación al norte del país y ser, desde el primer minuto, un férreo opositor a la dictadura.

Al recuperar su libertad en 1978 se consagra por entero, junto a otros abogados, a la defensa de los perseguidos, sin importar su color político. Escribo estas líneas con profunda emoción porqué viví y supe de las dificultades, de los sacrificios que entrañaba en esos años jugársela como se la jugó él. Bajo el alero de la Vicaría de la Solidaridad, instancia creada por el cardenal Silva Henríquez, trabajó intensamente por salvar a tantos que eran perseguidos por sus ideales políticos, en tiempos de toques de queda, de ausencia del debido proceso y cuando los tribunales de justicia abdicaron de sus responsabilidades.

Se nos fue justo cuando el tema de los DDHH vuelve a estar siendo agitado y puesto en jaque. En este tema no podemos transar bajo contexto ni pretexto alguno, no por nosotros, sino que por nuestros antepasados y nuestros descendientes. Todo tiene un límite. Andrés Aylwin lo tenía claro como pocos.

Dado que su nombre y sus dos apellidos empiezan con la letra A, si le hubiese correspondido tener algún otro apellido, de seguro que éste habría comenzado con la letra A para completar las cuatro A, el póker de ases.

Gracias por todo lo que hiciste, gracias por haberte tenido entre nosotros, gracias por tu ejemplo de vida. Mil gracias!!!

agosto 16, 2018

El museo de la memoria y de los DDHH


La designación de Mauricio Rojas como Ministro de Cultura por parte del presidente Piñera volvió a enardecer el ambiente político, particularmente al mundo de la cultura y de los DDHH, por expresiones vertidas en el libro Diálogo de Conversos, escrito hace unos años junto con Roberto Ampuero, quien fue confirmado como Ministro de RREE. En el libro, Rojas sostuvo que el Museo de la Memoria era un montaje, afirmando que su “propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar”.

Esta expresión, junto con otras, impulsó la petición de renuncia por parte del grueso del mundo de la cultura que se sintió ofendido con la nominación de Rojas como el responsable de las políticas públicas en materias culturales.

Calificar como un montaje el museo supone un desprecio por su significado. Dado que no conocía el museo, decidí visitarlo estos días para poder escribir en torno a lo que había provocado la caída de un ministro que solo alcanzó a ser tal un fin de semana.

El museo no difiere mayormente de otros existentes en el mundo destinados a recordar los horrores producidos por regímenes dictatoriales. Son museos abiertos a la comunidad creados para no olvidar, pero cuyo fin esencial, es generar conciencia para que nunca más vuelva a ocurrir. Son museos que se caracterizan por mostrar hechos, vía fotos, documentos, medios de prensa, lo que son capaces de hacer quienes logran el control total del Estado, cuando todos los poderes se concentran en una persona, en un partido político o en una clase social.


Estos museos no están destinados a analizar las causas de los horrores, porque no existe causa alguna que justifique horror alguno. En la discusión que ha emergido en estos días, han surgido voces que apuntan a una suerte de sesgo por parte de lo que presenta el museo. No hay sesgo alguno por cuanto todo lo que se muestra es justamente el gran acuerdo que se supone que hemos alcanzado, y que no es otro, que los horrores –las torturas, las desapariciones, los lanzamientos de cuerpos vivos al mar, los asesinatos, etc.- no debieron haber ocurrido jamás, y que por lo mismo, no deben volver a ocurrir.

Donde no hay consenso, es respecto de las causas que condujeron al período más negro de nuestra historia. Quienes insisten en meter en un mismo saco las causas de este período con lo ocurrido en el período propiamente tal no buscan sino justificar, implícita o explícitamente, lo ocurrido. Con ello abren espacio para que de repetirse las condiciones que generaron esta negra etapa, los actores que emerjan incurran en los mismos horrores pasados.

Se equivoca Rojas al afirmar que uno de los propósitos del museo es el de impedirles razonar a quienes lo visitan. Muy por el contrario, nos invita a razonar, a reflexionar de modo que nunca más volvamos a vivir algo similar; también nos invita a evitar que se reproduzcan las causas que nos condujeron al desastre.

Por lo mismo, también se equivoca Ampuero cuando afirma que es un museo de la mala memoria. Bajo ningún contexto persona alguna, ni siquiera los criminales, tienen derecho a ser torturados, ni acribillados por la espalda, ni desaparecidos por agentes del Estado.

Que la caída de Rojas haya sido consecuencia de que hay personas que se pusieron de pie rechazando su nominación, es una muy buena noticia. Es signo de que el país mantiene su vitalidad, que está vivo.

agosto 13, 2018

Procedencia de una acusación constitucional

La Corte Suprema decidió otorgar la libertad condicional a oficiales en quienes se encontraban en Punta Peuco, todos condenados por delitos de lesa humanidad, esto es, crímenes contra los DDHH. Todos ellos participaron en secuestros y torturas sin que a la fecha muestren señales de arrepentimiento alguno. Cabe señalar que se trata de secuestradores y torturadores de connacionales que no tuvieron derecho a nada.

Dentro de los múltiples retrocesos que se observan en el mundo en materia de derechos humanos, podemos rescatar algunos avances. Entre ellos, la jurisprudencia internacional contra los delitos de lesa humanidad, y la pérdida de soberanía jurídica de los países que suscriben convenios sobre la materia. Pérdida de soberanía porque se reconoce que las leyes internacionales están sobre las leyes nacionales.

Esto implica que los dictadores no la tienen todas consigo, que sus crímenes no son prescriptibles, no son amnistiables. La idea es que aún cuando logren escabullirse de las respectivas justicias nacionales, se les agarre a nivel internacional. Es lo que ocurrió con el innombrable, quien en Chile era intocable en el sentido, ya sea porque tenía todo el poder en la mano, ya sea porque el dejar el poder político retomó el cargo de comandante en jefe, y de acá saltó a la senaturía vitalicia, conservando un fuero que lo ponía a recaudo de la justicia. Como se sintió intocable, tuvo la ocurrencia de viajar fuera del país. Ahí lo agarró la justicia internacional para someterlo a un proceso judicial que en Chile no era posible.

La decisión de un grupo de diputados de evaluar la presentación de una acusación constitucional contra los ministros de la Corte Suprema se fundamenta en el abandono de sus deberes al ignorar la existencia de tratados internacionales que impiden otorgar la libertad condicional a quienes hayan sido condenados por delitos de lesa humanidad.

Desde el gobierno, por boca de su ministro del interior, consideran grave la presentación de una acusación constitucional porque se haya emitido un fallo que no sea del gusto de los legisladores, con lo que se estaría afectando la autonomía y la independencia del poder judicial. Esta interpretación es equívoca, por cuanto en múltiples oportunidades los tribunales han fallado a disgusto de muchos legisladores, sin que por ello se presente acusación constitucional alguna.

El tema es que la autonomía tiene un límite, el cumplimiento de la legislación nacional e internacional. Si Chile aspira a ser un país serio, no puede darse el lujo de tener en libertad condicional a criminales de lesa humanidad que han abusado de todo el poder del estado que detentaban.

Más allá de si prospera o no la acusación constitucional, si logra la mayoría o no, su presentación no es un simple saludo a la bandera, es una obligación ético-moral con quienes sufrieron las consecuencias de los crímenes y con nosotros mismos para poder seguir mirándonos de frente.

agosto 09, 2018

Sala cuna universal

El gobierno de Chile acaba de promulgar una ley destinada a posibilitar que toda mujer trabajadora con hijos de menos de dos años puedan llevarlos a una sala cuna. Se trata de un importante logro que se estuvo persiguiendo por mucho tiempo y que recién hoy logra cristalizarse. Esta ley ha sido presentada por una de sus ministras como una de las reformas más emblemáticas del gobierno encabezado por Piñera.

No es para menos considerando que si desde 1973, cuando fue derrocado el gobierno de Allende, las mujeres trabajadoras vieron cercenados muchos de sus derechos en estas materias, los que han podido recuperarse tan solo parcialmente desde 1990. Si desde entonces no han podido consolidarse ha sido porque cada vez que se proponía desde los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría lo que hoy se promulga, la derecha se oponía una y otra vez apelando a la responsabilidad fiscal así como a no elevar los costos laborales en las empresas privadas.

Sin embargo hoy, el propio presidente de la república ha afirmado que “hay que compartir de forma justa el costo” y refiriéndose al artículo 203 del código del trabajo que estableció la obligatoriedad de la prestación de los servicios de sala cuna a quienes contrataban a 20 o más trabajadoras sostuvo: “Vamos a eliminar esta discriminación. Hoy día solamente los empleadores que contrataban tenían que pagar este costo, los que no, se iban absolutamente gratis”. A la hora que viene a percatarse! Más vale tarde que nunca.

Lo curioso es que esta discriminación la impuso la propia derecha para no encarecer los costos de las micro, pequeñas y medianas empresas. Discriminación que dejó fuera de la posibilidad de acceder a los servicios de salas cuna a todas las trabajadoras de estas empresas. Con ello se excluía a más del 70% de las mujeres trabajadoras de este país, las que ahora, si es que no viene con letra chica, se verían beneficiadas.

Algo similar ocurrió bajo el gobierno anterior de Piñera con el tema de la extensión de los permisos pre y postnatal, así como la exención del 7% de cotización de salud para los adultos mayores con bajos ingresos. Si estas acciones las realiza la izquierda serían populistas, pero viniendo de la derecha, parecen no serlo. El mundo al revés, tal como Trump imponiendo aranceles y el máximo gobernante de la China comunista defendiendo el libre comercio.

La verdad es que la nueva ley de sala cuna universal, asumiendo que no hay gato encerrado, no hace sino poner las cosas en su lugar. El empresariado debe estar ariscando la nariz, y como siempre lo ve como un impuesto al trabajo. Impuesto que inhibiría la creación de nuevos puestos de trabajo, que por lo mismo, alentaría la cada vez mayor informalidad que se observa en el mercado laboral, sin visualizar los enormes beneficios de todo orden que puede generar.

agosto 08, 2018

La fiesta del chancho muerto

Este fin de semana tendrá lugar una fiesta costumbrista en plena plaza de armas de Talca y cuyo nombre despierta la curiosidad de no pocos. Se trata de una fiesta que nació hace una década que identifica muy bien a Talca y a la región del Maule, en particular su vida campesina. Con los años ha ido subsanando sus ripios iniciales y ya el año pasado mostró su madurez, la que se espera confirmar en estos días.


El fuerte de la fiesta es la oferta gastronómica basada en el chancho, la que se ha extendido acogiendo cocinas del resto del país que permiten saborear la riqueza culinaria existente en el país y que no siempre se valora.

La expresión “Talca está de chancho muerto”, se asocia a aquellos momentos de alegría familiar en torno al chancho sacrificado en medio de su crudo invierno para saborear los productos que se derivan de él, entre los que se destacan las prietas, los arrollados, los costillares, los chuncheles y las longanizas.

La vida campesina por estos lares gira alrededor del chancho de tal forma que muchos de sus refranes se relacionan con él y que se han extendido a nivel nacional e internacional. Cuántas veces no “la pasamos chancho” expresando con ello lo bien que la hemos pasado; o cuando afirmamos que alguien anda “más perdido que chancho en misa”; o “ese chancho no da manteca” o “chancho limpio no engorda”, todas expresiones propias del campo chileno que se han ido extendiendo.

Ojalá la fiesta mantenga su origen costumbrista, regional que tan bien nos identifica y que su organización siga caracterizándose por su sobriedad, limpieza y orden. Cada uno de nosotros puede ayudar a ello, llevando sus propios cubiertos, sus ganas de pasarlo bien en familia degustando, saboreando los distintos platos campestres acompañados de un rico vaso de vino de la zona.

agosto 03, 2018

Manga ancha para los de arriba, manga angosta para los de abajo

Los nuevos tiempos, más que mejores, parecen ser de miedo. No solo el prestigio de los políticos está por el suelo. También lo está el de los miembros de las fuerzas armadas, incluyendo por cierto a los carabineros, el de los sacerdotes, los dirigentes deportivos, y el de los empresarios. Si bien todos salen salpicados, no debemos meterlos a todos están en el mismo saco dado que, aunque nos cueste creerlo, hay quienes se destacan por su honestidad, su limpieza de alma. Sin embargo, como dice el refrán “hay justos que pagan por pecadores”.

Lo preocupante es que los delitos implicados –fraudes, cohechos, colusiones- no son de ciudadanos de a pie, de soldados rasos, sino que de las clases dirigenciales, de las élites, las que se supone que deben dar el ejemplo, constituirse en modelos a seguir. Y vaya los modelitos que tenemos! Modelitos que avergüenzan, y no solo eso, sino que, de una u otra forma, se las arreglan para sortear los “debidos procesos” ya sea eternizándolos, ya sea “negociándolos” para reducir o eliminar las penas, o por último, acogerse a prescripciones.

Y cuando se trata de legislar sobre la materia con miras a aplicar penas más duras, no faltan quienes aducen toda clase de razones para que ello no ocurra. En paralelo los medios de comunicación nos atiborran con noticias en torno a crímenes -asaltos, portonazos, femicidios, etc.- o noticias faranduleras –mal que mal los diarios que más se venden son los sensacionalistas-. Simultáneamente algunos altos personeros políticos, diputados, ministros o el propio presidente de nuestra república buscan animarnos el almanaque con bingos, corbatas, sugerencias destinadas a invertir en el exterior, o con lecciones botánicas al recordarnos que para que crezca un nuevo árbol, hay que dejar atrás los arbolitos viejos, en alusión al cierre de empresas.

El “desliz” del ministro de economía es espeluznante, por venir de donde viene, del responsable, junto con el ministro de hacienda y todo el país de promover las inversiones en el país, sembrar confianza, de atraer inversión extranjera, y no andar promoviendo que los nacionales inviertan en el exterior. No es tan solo un asunto de forma, sino que un asunto de fondo. Este ministro de economía, Valente, es el mismo que en su momento editó un libro para celebrar los 30 años del sistema de AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) y en el que se resaltaban sus bondades. Consultado por sus cotizaciones en las AFP, muy suelto de cuerpo y sin arrugarse, tal como ahora, sostuvo que no cotizaba porque era independiente, y que prefería invertir en otros instrumentos. Como el cura Gatica, predica pero no practica.

Todo esto ocurre en tiempos en que los de arriba se abanican mientras los de abajo la están viendo perder, o precarizar, sus fuentes laborales, aumentar sus niveles de endeudamiento; y/o endurecer los castigos para sus delitos. Pareciera ser la hora de repensarlo todo, de aplicar una suerte de reingeniería en la forma en que nos organizamos, en que actuamos, en que hacemos las cosas.

Y si me apuran un poco, creo que lo descrito trasciende al país.

julio 28, 2018

Por la boca muere el pez

Foto de Markus Winkler en Unsplash
La región del Maule (Chile) está siendo testigo del cierre de emblemáticas empresas, en este caso, la planta que tiene la Industria Azucarera Nacional (IANSA) en Linares y la empresa de pastas Suazo en Curicó. Este hecho forma parte de una cadena de cierres o traslados de empresas regionales que se arrastra por décadas con las consiguientes consecuencias en términos de empleo.

En un caso, IANSA, se trata de una empresa nacional de origen estatal, privatizada en tiempos del innombrable. Una empresa creada en el marco de una estrategia de desarrollo y de seguridad nacional destinada a forjar una sólida base productiva en el ámbito industrial y alimentario. Contexto que explica la creación de múltiples empresas públicas (estatales). Entre otras, destacan la Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA), la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL), la Empresa Nacional del Carbón, la Compañía de Teléfonos de Chile (CTC), la Empresa de Aceros del Pacífico (CAP), la Empresa Nacional de Computación (ECOM), la Línea Aérea Nacional (LAN), la Empresa periodística La Nación, la Sociedad Chilena Química y Minera de Chile (SOQUIMICH) y Laboratorios Chile. Algunas desaparecidas, en tanto que muchas de ellas privatizadas en los últimos años de la dictadura en un proceso caracterizado por la falta de transparencia. Esta falta de transparencia permite explicar su traspaso a quienes estaban arrimados al poder de entonces. Ejemplos paradigmáticos son Yuraszeck y Ponce Lerou, este último entonces yerno del innombrable.

En el otro caso se trata de una empresa privada que sucumbe frente a la despiadada competencia de empresas nacionales oligopólicas y las importaciones. Aguantó hasta donde le fue posible, pero finalmente cayó al carecer de las espaldas financieras de sus competidores. Si bien en un comienzo los consumidores se ven favorecidos con menores precios, una vez despejado el panorama se genera una oferta oligopólica con alto riesgo de incurrir en colusiones. Productores oligopólicos que finalmente terminan por perjudicar a los consumidores.

En ambos casos, al amparo de la sacrosanta eficiencia, se adoptan decisiones en las que se sacrifica al ser humano. Es un imperativo revisar esta creciente realidad que está destruyendo nuestra convivencia. Todo país con dos dedos de frente fortalece su base agrícola, subsidiándola si es necesario, no la abandona como nosotros.

Lo llamativo es que esto viene a ocurrir en el marco de un gobierno que triunfó bajo el lema “vienen tiempos mejores”. Al menos para los trabajadores de la planta de Linares de IANSA, así como para los de la empresa de pastas Suazo, y de tantas otras empresas que están reduciendo personal, los tiempos actuales están lejos de ser tiempos mejores. La pregunta que cabe hacerse es ¿para quienes son tiempos mejores?

julio 23, 2018

Entre corbatas y bingos

Desde mi regreso a Chile la política está dando muestras del nivel de sus capacidades y pensamientos, ilustrados por medio de dos casos que la retratan de cuerpo entero. Un caso está referido a lo que representa una corbata para el abordaje de una política de defensa, y el otro, al rol que cumplen los bingos en la educación chilena.

El primero tiene relación con una invitación extendida al abogado y académico, doctor en Derecho, Jaime Bassa, para exponer en su calidad de experto en defensa, a la comisión de Defensa de la Cámara de Diputados. Al asistir sin chaquete ni corbata fue cuestionado por dos diputados, uno de la UDI y el otro del partido radical (PR), por considerarlo "una falta de respeto". Ante esta objeción, se le consultó respecto de sus antecedentes académicos, a lo que respondió: "Soy abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, doctor en derecho de la Universidad de Barcelona, magíster en Derecho de la Universidad de Chile, magíster en Filosofía de la Universidad de Valparaíso. No sé si la corbata agrega a algo a lo que tengo que decir”.

En el caso del bingo, la guinda de la torta la puso el Ministro de Educación, Gerardo Varela, quien en el marco del aniversario de la organización de apoyo a la educación Enseña Chile, afirmó que “Todos los días recibo reclamos de gente que quiere que el ministerio le arregle el techo de un colegio que tiene goteras, o una sala de clases que tiene el piso malo. Y yo me pregunto: ¿por qué no hacen un bingo?". Frase que llamó la atención por su crudeza. A modo de explicación, sin que se le arrugara la cara, remató sosteniendo: “Por qué desde Santiago tengo que ir a arreglar el techo de un gimnasio. Son los riesgos del asistencialismo, la gente no se hace cargo de sus problemas, sino que quiere que el resto lo haga”. A diferencia de anteriores desaguisados, en este no hubo improvisación alguna, por cuanto se trató de un discurso leído.

El caso de la corbata es revelador del nivel de formalismo imperante, de la importancia que se le asigna a las formas, antes que al fondo, al contenido de lo que se debate, así como al trato que se da a unos u otros en un país donde los delitos de los pobres se castigan con todo el peso de la ley, mientras que ante los delitos cometidos por los personajes de cuello y corbata se mira al techo.

El caso del bingo revela la mirada imperante a nivel gubernamental, del neoliberalismo que azota al país, donde se asume que cada uno debe arreglárselas como puede, donde el individualismo prima por sobre lo colectivo. Una mirada que empapa y rebalsa el ámbito educacional: lo empapa porque se educa para tener más antes que para ser más; para que prime un espíritu competitivo antes que colaborativo; y lo rebalsa porque invade otros ámbitos, particularmente el de salud y el previsional, donde cada uno tiene que rascarse con sus propias uñas, o a punta de bingos.

No obstante que estos hechos parecieran invitarnos al pesimismo, el optimismo no debe abandonarnos, porque aún no hemos perdido la capacidad de sorpresa, para asombrarnos ante este tipo de discursos y hechos. Mientras mantengamos y acrecentemos esta capacidad para sorprendernos y elevar nuestras protestas podemos seguir creyendo en que otro mundo es posible.

La solución a los problemas de Chile no pasa por bingos ni por corbatas.

julio 20, 2018

La tragedia de Nicaragua

Sandino debe estar revolcándose en su tumba por lo que está viviendo Nicaragua. Se asumía que luego de salir de la dictadura de Somoza, sobrevendría la democracia, y con ella el desarrollo. No hay que olvidar que el derrocamiento del Somoza en 1979 dio origen a lo que se llamó la revolución sandinista, la que debió enfrentar la agresión de los EEUU de Norteamérica en tiempos de Reagan a través del financiamiento de los “contra”, como se denominó a la guerrilla contrarevolucionaria. No obstante este adverso contexto, en sus primeros años, bajo la conducción de Daniel Ortega, se impulsó la participación, la alfabetización y la reforma agraria, entre otras acciones orientadas al mejoramiento de las condiciones de la población. Todo ello bajo un esquema democrático, lo que posibilitó que en 1990 triunfara la oposición a la revolución sandinista.

Esta oposición logra gobernar por más de 15 años, hasta el 2007, año en el que Daniel Ortega, el pueblo nicaragüense vuelve a depositar su confianza en él para encabezar el gobierno. Desde entonces, por ya más de 10 años, se encuentra gobernando un país, sin lograr sustraer a las grandes mayorías de la pobreza en que se encuentran.

Hoy, Nicaragua vuelve a concentrar la atención mundial, por el alto nivel de conflictividad social existente y la dura represión policial, militar y paramilitar por parte de los adeptos al gobierno sandinista para enfrentar lo que en un inicio fue una protesta universitaria contra la inacción gubernamental para encarar un desastre ecológico provocado por incendios, deforestaciones e invasiones ilegales en una reserva biológica. Posteriormente las motivaciones de las protestas se extendieron a otras esferas, destacándose las relacionadas con la reducción de las pensiones, así como los aumentos en los impuestos a trabajadores y empleadores.

La reacción gubernamental no pudo haber sido peor de la que fue. No obstante que el gobierno echó pie atrás en muchas de sus medidas, la violenta represión gubernamental no hizo sino agravar la situación. Daniel Ortega, ya no es ni la sombra de lo que fue, pasando a ser un represor más que solo busca sostenerse a como dé lugar.

Qué es lo que viene? No se sabe. Al igual que en Venezuela, no se visualiza que Ortega y su camarilla den un paso al costado, ni convocatoria a elecciones anticipadas con garantías a todos los sectores. Tampoco se visualiza una oposición unida capaz de vertebrar un proyecto nacional.

La izquierda latinoamericana ha perdido la brújula, su supremacía ético-moral, socavando sus propios ideales. Urge una reingeniería que restaure su razón de ser, oponiéndose con fuerza contra todo asomo de corrupción y autoritarismo, venga de donde venga.

julio 17, 2018

Trump: un peligro público

Pocas dudas caben que Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica para buscar camorra, jugar a la guerra como quien juega a las bolitas. Su actual periplo por Europa así lo ilustra. Le gusta estar en estado de lucha contra lo que sea. Eso parece energizarlo, darle adrenalina. Se las da de matón como lo ilustran sus gestos, sus actitudes, sus decisiones, sus polémicas. Está en su salsa.

En la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) subió y bajó a sus aliados por sus bajos gastos militares, conminándolos a aumentarlos significativamente. Cabe recordar que la OTAN nace con posterioridad a la segunda guerra mundial, en tiempos de guerra fría y de un mundo bipolar, como una suerte de fuerza disuasiva, en defensa de Europa, frente a la amenaza que podía representar la Unión Soviética. Hoy, Trump reta vía twitter a sus aliados, como un vulgar patrón de fundo. Pareciera que le será más fácil negociar con Putin que con sus aliados. Mal que mal, su acceso a la presidencia en el año 2016, se explica en gran parte gracias a la intervención rusa en el proceso electoral estadounidense. No pocos estiman que Trump está debilitando la democracia, que admira a Putin, y recelan de su forma de encarar tanto la política nacional como internacional, pasando por alto protocolos e institucionalidades. Como prueba de ello citan los encuentros sostenidos con los líderes norcoreano y chino, así como sus opiniones sobre distintas personalidades que encabezan gobiernos que se asumen aliados. En concreto, se entendería mejor con quienes son sus adversarios que con sus aliados.

De hecho, llega a Inglaterra, uno de sus aliados más fieles, disparando contra el plan para salir de la Unión Europea de la primera ministra May, el famoso brexit, y contra el alcalde de Londres, calificando su desempeño como terrible. Sus calificaciones son más propias de matones que de presidentes. ¿Qué se cree? Si bien posteriormente se desdijo, lo concreto es que sus dichos son pan de cada día.

Por otra parte, Trump también se ha declarado en guerra comercial con medio mundo, empezando con China, pero que se extiende a la Unión Europea. Todo por considerar que no han tratado comercialmente en forma justa a los EEUU, arrogándose el derecho a decirle a la primera ministra May lo que debería hacer. ¿Qué se cree?

Respecto de la inmigración, sin arrugarse siquiera, consideró que es una vergüenza la aceptación de inmigrantes por parte de Europa, la que estaría perdiendo su cultura. ¿Qué se cree? ¿Con qué derecho pretende restringir la inmigración cuando él mismo es un inmigrante?

En síntesis, Trump es un peligro público que nos desafía a todos.

julio 13, 2018

Una final de miedo

Este fin de semana se define quién será el nuevo campeón del mundo, Francia o Croacia. También se dirimirá quienes ocuparán el tercer y cuarto lugar entre Inglaterra y Bélgica. No manejo estadísticas, pero presumo que es primera vez que entre los cuatro primeros solo se incluyen dos países que han sido campeones una sola vez.

Ha sido un mundial lleno de sorpresas de todo orden. Sorprende que Croacia, esté en la final; sorprende que Alemania haya quedado tempranamente en el camino, al igual que Brasil, ambos países habitualmente protagonistas y serios postulantes a campeonar; sorprende la distancia entre el futbol que se practica en el viejo continente; y sorprende el impacto de la inmigración en el juego que se practica en los distintos países.

Durante el desarrollo del mundial de futbol pudimos distinguir al menos dos fases: la primera, los partidos correspondientes a los grupos donde, dos países de cuatro, pasaban a los octavos de final, y la segunda, la de los octavos hasta ahora. En la primera, salvo excepciones, los partidos se distinguieron por su naturaleza especulativa, conservadora, con mucho juego de medio campo, triangulaciones, esperando triunfar a partir de algún error del rival.

Esto cambió radicalmente en la segunda fase, dado que ahora se jugaba al todo o nada, donde la derrota significaba irse para la casa. Y los equipos empezaron a mostrar su real poderío. Los partidos empezaron a ser de meta y ponga, a toda velocidad. Cada país mostró su esencia y su verdad. Argentina, México, Brasil, Uruguay y Colombia sucumbieron ante el avance arrollador de equipos europeos enriquecidos por la inmigración tanto africana como sudamericana.

El campeonato nos ha permitido visualizar una creciente distancia entre el futbol nuestro y europeo. Quizá sea un poco prematuro especular respecto de sus causas, pero por el momento me atrevería a aventurar un par de motivos. Desgraciadamente nos llevan años luz en cuanto a profesionalismo, disciplina, trabajo físico. Si a ello le agregamos la técnica que han logrado incorporar gracias a los inmigrantes y jugadores venidos de estas latitudes, se podrá comprender la dinámica y vertiginosidad de los partidos, así como la resistencia física de jugadores capaces de resistir físicamente enteros partidos de más de 90 minutos.

A lo señalado podríamos agregar la corrupción que ha afectado a la confederación sudamericana de futbol, la CONMEBOL, y al futbol en general, así la temprana partida al futbol europeo de quienes son nuestros mejores jugadores, y la pobreza en que se debaten los principales actores.

Todo ello podría explicar por qué al lado de los partidos que hemos estado presenciando, los nuestros parecen pichangas de barrio.

Quién ganará la final? No lo sé, sólo sé que el mejor futbol de este minuto estará presente, y que quien gane será un digno campeón capaz de haber dejado en el camino a muchos equipos de fuste.

julio 11, 2018

Desde Alemania


Conversando en Berlín con un amigo, le consulté por su posición política respecto de la actual canciller de Alemania, Angela Merkel. Me dijo que no había votado por ella. No dejó de extrañarme, haciéndole ver mi admiración por ella en virtud de su postura frente a un tema álgido, como es el de la inmigración, al resistir las presiones por sumarse a las políticas antiinmigratorias de otros gobiernos europeos. Sí, se me respondió, su postura en esta materia es intachable, pero no olvidemos que Alemania se encuentra entre los 5 países mayores exportadores de armas, junto con Estados Unidos, Rusia, China y Francia.

Esto último no deja de ser una contradicción cuando estos mismos países son quienes están en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, organismo creado después de la segunda guerra mundial con el propósito de promover la paz en el mundo. Lo expuesto da cuenta de la hipocresía imperante en el ámbito político mundial. Mientras los dueños de las empresas fabricantes de armas de los mayores países exportadores de armas se enriquecen, los países que más compran se desangran en guerras que los empobrecen más y más.

Otros países que destinan una importante proporción de sus productos geográficos brutos a la compra de armamentos, lo hacen bajo el argumento de la necesidad de aplicar políticas nacionales de defensa disuasivas. Los países que más necesitan destinar recursos a educación, salud y previsión, terminan destinándolos a financiar a sus Fuerzas Armadas. Éstas, tal como la demuestra la historia de América Latina, han terminado por disponer de un poder político que ni siquiera las transiciones democráticas han sido capaces de desmontar como es debido.

Actualmente, el tema migratorio está condicionando la política alemana produciéndose una primera crisis en la coalición gobernante, gatillada por la postura antiinmigratoria de uno de los tres partidos de gobierno, la CSU (los otros dos son la CDU y el SPD). Esta posición de la CSU, así como la creciente oposición que está enfrentando Merkel al interior de su propio partido, la CDU, se explica por la gangrena que se está produciendo a su derecha con el crecimiento del AFD, una fuerza populista de ultraderecha y que se asocia a los neonazis, quienes alimentan la xenofobia y el populismo. Hasta la fecha, no sin grandes esfuerzos, Merkel ha logrado sortear las dificultades que la realidad actual plantea.

Alemania, y Europa en general, deben entender que el flujo migratorio no es por azar. Nadie se va de su país, de su hogar, por voluntad propia. Lo hace escapando de guerras, de pobrezas, de persecuciones. Cuando el diferencial social, económico, cultural excede ciertos rangos, las migraciones son imparables. La historia así lo señala. Mal que mal, todos somos hijos de migrantes. Incluidos quienes proponen restricciones que sus propios antepasados habrían sido incapaces de sortear.

junio 29, 2018

Repercusiones del triunfo de Erdogan

Una vez más, el presidente de Turquía ha vuelto a ganar las elecciones con mayoría absoluta, no obstante que existían ciertas expectativas de que no alcanzara a superar el 50% de la votación. La oposición fracasó en su intento por forzar una segunda vuelta. El debate electoral fue duro, intenso, y en la previa era difícil vaticinar resultado alguno.

El mismo ganador, Recep Tayyip Erdogan, durante la campaña se empeñó en afirmar que la batalla electoral no estaba ganada, por lo que urgió a sus adherentes a redoblar los esfuerzos para asegurar el triunfo, el más difícil de todos los que ha conseguido desde el 2002. Con todo, los resultados señalan que se está ante un país, Turquía, partido en dos. Nada nuevo bajo el sol. En dos mitades más o menos iguales, que piensan diametralmente distinto.

Las repercusiones de este triunfo no son menores. Mal que mal, una reforma constitucional aprobada el año pasado, por una leve mayoría, señala que Turquía deja de ser una democracia parlamentaria para dar paso a un modelo presidencialista en el que se refuerza la separación de los poderes ejecutivo y legislativo. En el caso de Turquía, simultáneamente se debilitan los múltiples controles sobre el accionar gubernamental. Por otra parte, ahora, bajo un régimen presidencial, Erdogan asume tanto el cargo de jefe de Estado como el de Gobierno, despareciendo la figura del primer ministro propia de todo régimen parlamentario. A ello se agrega el mayor poder que tendrá para designar a los jueces del poder judicial.

A lo expuesto se agrega que Turquía vive bajo un estado de emergencia, a raíz del intento de golpe de Estado del 2016, por el que han sido detenidas miles de personas, despedidos miles de empleados públicos, encarcelados más de 100 periodistas y clausuradas centenas de medios de comunicación. Esto da cuenta de una elección que no se dio en igualdad de condiciones, dada la desigual cobertura que se dio a cada candidatura, lo que también ayuda a explicar el resultado electoral. Así y todo, pocos dudan del apoyo que tiene Erdogan no obstante la crisis económica que vive la población turca, y que se expresa en la pérdida de poder adquisitivo de la moneda turca y la consiguiente inflación que se eleva por sobre el 10%.

Previendo una agudización de la crisis económica, para poder ganar, Erdogan resolvió, por un lado, adelantar estas elecciones que estaban previstas para el próximo año; y por otro lado, aliarse a un partido de extrema derecha, nacionalista. Esta alianza le pasará la cuenta.

El triunfo de Erdogan es un triunfo del islamismo, del nacionalismo, del autoritarismo, y una derrota del mundo occidental, del europeísmo, de la democracia tal como la entendemos, con poderes independientes y equilibrados. Bajo los cánones democráticos el triunfo de Erdogan no es una buena noticia.

El fundador de la república turca, Ataturck, debe estar revolcándose en su tumba al ver que todos los candidatos participantes en la elección lo invocaron, pero el triunfo de Erdogan representa justo lo contrario de los ideales impulsados por Ataturck. Turquía sigue siendo el puente a construirse entre dos mundos: el occidente y el oriente; el cristianismo y el islamismo.

junio 28, 2018

La resurrección argentina

Argentina logró sobrevivir y pasar a octavos de final. Lo hizo raspando, a duras penas, sufriendo. Un país exportador de jugadores de primera categoría ad portas de quedar fuera. Ni siquiera en su último partido ante Nigeria se puede afirmar que jugó como se espera de ella.

No obstante hay que reconocer que logró lo que se veía esquivo, pasar a la siguiente ronda. Su destino parecía asemejarse al de Alemania, quedar fuera. Sin embargo, un golazo en los últimos minutos logró impedirlo.

Su máxima figura, Messi, qué duda cabe, no logró estar a la altura de lo que se espera de él. Una lástima, porque guste o no, el equipo gira en torno a él, depende de él, pone todas sus fichas en él. Entre Messi y Maradona, me quedo con Messi, porque más allá de los logros futbolísticos de uno u otro, también importa la persona. Messi no es histriónico, no es vedette, es un artesano, que juega, que no busca su protagonismo. Simplemente no se le han dado las cosas con la camiseta albiceleste. Por eso fue tan importante el golazo que logró convertir ante Nigeria y que abrió la ruta. De allí su agradecimiento al que está arriba. Con ese gol se sacó un peso de encima, como para insuflar un nuevo ánimo a toda la selección.

México, Brasil, Uruguay y Argentina ya han pasado la primera valla, y muy probablemente también Colombia. Con todos los honores, Uruguay; Brasil, especulando; México, sorprendiendo; y Argentina a duras penas. Ahora viene otra fase, la del todo o nada, la de vida o muerte. De todos, el que se ve mejor aspectado es Uruguay, pero ojo, nadie puede cantar victoria antes de tiempo. Los partidos hay que jugarlos.

Este mundial está deparando muchas sorpresas, de las que hay mucho que conversar. Los chicos se han agrandado, y los grandes se han empequeñecido.

El desastre alemán

Tuve en suerte ver el partido de Alemania contra Corea del Sur estando en Berlín, junto con mis hijos y nietos. El primer partido contra México en que cayó derrotada sin apelaciones lo vi en un parque público, de los tantos existentes en Berlín. El siguiente contra Suecia lo vi en un restaurante en Turquía, en un pueblo balneario localizado en lo que llaman la riviera turca. Alemania ganó sufriendo con un gol en los últimos minutos.

Alemania siempre ha sido protagonista en los campeonatos mundiales, y es rara la ocasión en que no figure como favorita para ganar la copa. En esta ocasión también, avalada por su condición de campeón del mundo. Sin embargo, en términos futbolísticos, el plantel actual deja mucho que desear. Siempre pensé que se estaba reservando, especulando, que iría de menos a más. Por lo demás, esa ha sido su tónica histórica. No brilla, pero es efectiva.

En el partido con Corea del sur pensé lo mismo, que esperaba el desgaste de Corea y que en el tramo final, por arte del birbiriloque aparecería el gol del triunfo. Como que jugaban a desgano seguros del triunfo. Sin embargo ahora se toparon con un rival que las peleó todas consciente de sus limitaciones, y con un arquero que estuvo en su noche: las atajó todas. Y la velocidad surcoreana terminó haciendo lo suyo para asestar un dos a cero en los últimos minutos.

Un partido revelador en un campeonato no exento de sorpresas. Rusia no parece un territorio propicio para aventuras, al menos para los alemanes.

junio 22, 2018

Desde Turquía


El destino ha querido conducirme hasta llegar a Side, localizada al sur de Turquía, a unos 75 km de Antalya. Side que me hace recordar a Punta del Este en Uruguay, tanto por tratarse de una pequeña península, como por su carácter turístico, vacacional. Los diferencia que una se encuentra en plena costa del Mar Mediterráneo, su carácter histórico, y por sus turistas, esencialmente alemanes y de países nórdicos. Su clima mediterráneo incide en su temperatura, la que fluctúa en estos días entre los 20 y 30 grados, en su alimentación rica en verduras y especies, así como en el carácter de su gente.

La otra, Punta del Este, en cambio es una península que limita al río de la Plata del océano Atlántico, no tiene carácter histórico alguno, repleto de edificios en altura y su turismo es dominado por argentinos y brasileños, predominando uno u otro según el vaivén de sus respectivas monedas.

Por estos mismos días se desenvuelve el mundial de fútbol en Rusia, que está dando lugar a toda clase de sorpresas,, siendo la mayor, la derrota en su partido inicial del actual campeón mundial, Alemania, ante México. Una derrota que tuve ocasión de ver en medio de un parque de Berlín, rodeado de alemanes que vieron estupefactos la velocidad de los mexicanos dominaba abiertamente las acciones esterilizando los esfuerzos de los jugadores alemanes. De momento está siendo un mundial apretado, de mucho juego en medio campo, y donde aún no se vislumbra quién se llevará la copa.

Turquía, dentro de un contexto europeo, tiene rasgos tercermundistas, a medio camino entre el desarrollo y el subdesarrollo. País puente entre occidente y oriente, por donde confluyeron las migraciones pasadas, tuvo sus tiempos de gloria que los turcos reverdecen y de los cuales se enorgullecen. La actual república de Turquía fue fundada en 1923 por Mustafá Kemal Atatürk, quien en las primeras décadas del siglo pasado impulsó los cambios políticos que han dado origen al proceso de modernización que ha estado viviendo Turquía –separación de la religión del Estado, abolición del califato, cierre de las escuelas coránicas, derecho a voto a las mujeres, y a ser elegidas, levantamiento de la prohibición de consumir alcohol, el cambio de la gráfica árabe por la latina. Todo ello ha conducido a la europeización de Turquía y a su intento por incorporarse a la Unión Europea, hasta la fecha fracasado.

Casualmente, este domingo son las elecciones parlamentarias y presidenciales, las que encuentran a su actual presidente, Erdogan, caracterizado por una impronta autoritaria, debilitado por la alta tasa de desempleo, un creciente déficit comercial, las restricciones que ha estado imponiendo a los derechos y libertades fundamentales. No obstante ello, Erdogan ha ganado con  la mayoría absoluta, evitando una segunda vuelta, donde sus posibilidades se reducían en la medida que la actual oposición, conformada por laicos y musulmanes, fuese capaz de unir sus fuerzas. Las repercusiones de este resultado están por verse.

junio 13, 2018

El feminismo en acción

Dicen que en un pasado remoto, lo que existía era un matriarcado. La razón estaba centrada en que se creía que la procreación por parte de la mujer era por obra del azar, de su capacidad para dar vida. Se creía que era una capacidad inherente a la mujer sin que se sospechase siquiera intervención por parte del hombre. De allí que la mujer estaba en primer plano, se le rendía tributo. Tenía una capacidad de la que carecía el hombre. Con el tiempo se descubrió que todo nacimiento es consecuencia de la fusión de un espermatozoide con un óvulo. Y a partir de ahí la cosa cambió. El hombre se sintió que era el que ponía la guinda a la torta; que sin guinda no habría nueva vida. 

Desde entonces, surge el patriarcado, que es el mundo en el que nos movemos. La real academia española lo retrata sin pelos en la lengua: hombre público es todo aquel hombre que tiene presencia e influjo en la vida social, en tanto que mujer pública es toda prostituta. Así de simple. Este es el mundo en el que nos movemos, el que está en jaque, y que con muchas y poderosas razones está siendo combatido por el feminismo.

La misma expresión feminista está siendo caricaturizada y atacada sin misericordia e injustamente. La lucha del mundo feminista no es contra el hombre, ni odia al hombre, ni busca privilegio alguno para la mujer. Se la caricaturiza cuando se afirma que buscan igualarse al hombre, que buscan ser como los hombres, que son amargadas, que no usan desodorantes, que no se depilan, que son infelices. Se la ataca cuando se elude el fondo de sus objetivos, centrándose en las formas y expresiones de sus protestas –manifestaciones, desnudos, tomas, pechugas al aire-, así como la rabia con que se expresan.

El feminismo es un movimiento que se rebela ante una “normalidad” que rechaza. No tiene porqué ser normal que quien maneje un bus o un tren, o quien dirija una gerencia, o integre un directorio, sea un hombre. Que la totalidad de quienes conforman el Consejo de Rectores, sean hombres nos dice que hay algo que no funciona. Los cargos de poder y/o prestigio suelen ser ocupados por hombres: mientras más arriba estás en una organización, menos mujeres encontrarás.

En concreto, los hombres “gobiernan”. Esto quizá tenía algún sentido cuando la supervivencia humana requería fuerza física, asumiendo que por lo general los hombres tienen mayor capacidad física. Pero actualmente la supervivencia ya no exige fuerza física, sino que fuerza intelectual, más inteligencia, más conocimientos, más creatividad, más innovación, y en eso no podemos afirmar que los hombres llevamos la delantera.

El feminismo pone el acento en el vaso medio vacío. Otros pondrán el acento en el vaso medio lleno. En un pasado no muy remoto casi no existían establecimientos educacionales mixtos; hasta hace unas pocas décadas había asignaturas para hombres, con el fin de que fueran capaces de desarrollar trabajos manuales básicos, y asignaturas exclusivas para mujeres que las habilitaran para realizar labores domésticas. En la educación superior raleaban las mujeres, hoy por el contrario, suelen ser mayoría. En la primera mitad del siglo pasado, en Chile, las mujeres no tenían derecho a voto. Hoy sí lo tienen. Hay avances, pero el vaso aún no está lleno, y mientras no esté lleno es natural que se persista en llenarlo.

El feminismo es un mundo conformado por mujeres y hombres. No todas las mujeres ni todos los hombres. Hay mujeres que se oponen al feminismo. Muchas de ellas, las que han logrado salir adelante “sin apoyos”, sin ventajas, y que por ello no ven por qué asignar “cuotas”. Extrapolan su particular realidad, su mundo, sin percatarse que la realidad de muchas mujeres es muy distinta. Que para salir adelante todo se le pone demasiado cuesta arriba sin que medien poderosas razones. Han tenido la fortuna de no vivir episodios críticos. De no ver la diferencia salarial entre hombres y mujeres que cumplen idénticas funciones en una misma empresa; de no haber tenido que vivir el acoso y abuso de poder por parte de un superior en el campo laboral. De no tener que regresar a casa para seguir realizando labores domésticas mientras su pareja ve un partido por televisión con cerveza en mano.

La rabia que se expresa en las marchas, manifestaciones y tomas se explica por el cansancio que producen las dilaciones, las postergaciones, los ninguneos, los procesos indefinidos. Existe la sensación de que enojándose se consigue mucho más que si se dialoga. Existiría la convicción de que enrabiándose hay más posibilidad de cambios reales, de despertares, de esperanzas, que dialogando. Lo que el movimiento feminista demanda, no son declaraciones para el bronce, sino cambios reales.

Feminista es quien cree en una sociedad donde el sexo no hace la diferencia, quien cree en la igualdad social, política y económica, esto es, en la no discriminación. Este es el objetivo que se persigue, y por tanto, emulando a Chimamanda Ngozi Adichie, todos debiéramos ser feministas.

junio 07, 2018

La resurrección en política

En España, luego de haber presentado una moción de censura contra el gobierno presidido por Mariano Rajoy, contra todo pronóstico, ha sido relevado por el líder del partido socialista obrero español (PSOE), Pedro Sánchez.

La posición actual de Sánchez es todo un símbolo de su capacidad para resucitar políticamente una y otra vez. En política, rara vez se puede dar por muerto a alguien. Los políticos de sangre se levantan una y otra vez, siéndoles imposible vivir sin la política. En todos los países tenemos ejemplos de ello. Las derrotas pueden ser acicates para triunfos futuros.

Es el caso de Sánchez. Liderando al PSOE, en las últimas elecciones generales del 2016, no pudo evitar la peor derrota de su partido desde la llegada de la democracia a la muerte de Franco. El bipartidismo español conformado por el partido popular (PP) y el PSOE, se resquebrajó en cuatro, al tomar fuerza tanto Unidos Podemos como Ciudadanos, esta última liderada por Albert Rivera, que pregona de ser de una derecha moderna, liberal, nacional. Unidos Podemos, encabezada por Pablo Iglesias, surge por la izquierda como consecuencia de las movilizaciones de los indignados, contra lo que llama, la casta encarnada por el PP y el PSOE.

A pesar de su derrota, Sánchez se niega a dar el apoyo a Rajoy, que no obstante haber ganado, no obtuvo la mayoría suficiente para conformar gobierno. La postura de Sánchez se apoya en el slogan “No es no”, resistiendo las presiones de los “barones” del PSOE encabezados por quien fuera su otrora máximo líder: Felipe González. Ante la imposibilidad de Rajoy por conformar gobierno, el rey convoca a Sánchez para que intente ser gobierno. Para ello Sánchez busca el apoyo de UP, sin lograrlo. Luego de un largo período “sin gobierno” por falta de acuerdos, el rey vuelve a llamar a Rajoy, quien ahora sí logra en el parlamento la mayoría suficiente, gracias a una nueva postura del PSOE, para asumir la conducción gubernamental. Para Sánchez fue una derrota aplastante, porque desde sus propias filas estaba siendo fuertemente cuestionado por la intransigencia que conllevaba su “no es no”.

Dimite como secretario general del PSOE y como diputado, iniciando su travesía por el desierto. Vuelve a ser soldado raso, y como tal procura reconquistar al PSOE. En las últimas elecciones internas, postula a liderarlo nuevamente. Triunfa contundentemente ante la líder andaluza, Susana Díaz, quien era apoyada por los barones y el “aparato” del PSOE.

Conocida la sentencia del llamado caso Güertel, que condena a altos dirigentes del PP, por corrupción generalizada, y que terminó salpicando a Rajoy en su calidad de jefe de gobierno, Sánchez no trepida en presentar una moción de censura sin previa consulta alguna, salvo a sus más inmediatos colaboradores. Presentación que parecía ser un mero saludo a la bandera sin mayor destino por carecer de las mayorías necesarias en el congreso. Sin embargo, con santa paciencia, lentamente fue acumulando fuerza. Dentro de su propio partido, el PSOE, los barones no se convencían. Pero Sanchez, imperturbable, sostuvo que la presentación de la moción de censura era un imperativo ético, más allá de sus posibilidades de éxito.

Frente a la sentencia de los tribunales de justicia que condenaban a quienes habían ostentado altos cargos de gobierno, Sanchez sostuvo que no era posible hacer la vista gorda. Presentada la moción, dado su carácter eminentemente ético, no estuvo en disposición de negociar apoyos. Cada cual debe saber qué posición adoptar. Tampoco aseguró elecciones inmediatas, tan solo garantizó que dentro de un plazo de tiempo que no especificó, llamaría a elecciones generales. Ello, con miras a tomar las riendas del gobierno para estabilizar el país, dar confianza.

En su despedida, Rajoy pareció respirar por la herida al acusar a Sánchez de no haber ganado elección alguna, de ambiciones desmedidas y de encabezar un gobierno Frankestein por los más diversos y frágiles apoyos que tendrá. Como ya se dijo en un apartado anterior, efectivamente no llega al gobierno por vía electoral, pero sí por la vía constitucional; en cuanto a las ambiciones desmedidas, está por verse, pero en todo caso para Sánchez la no presentación de la moción de censura habría entrañado hacerse cómplice de la corruptela del PP. Y la afirmación de Rajoy respecto de que encabezará un gobierno Frankestein, está por verse. En efecto, la tarea que debe emprender el nuevo gobierno español no será fácil. Sin mayoría en el congreso, dependerá de los partidos que lo acompañaron para derribar a Rajoy y su partido, el PP.

Solo cabe confiar en que Sánchez y quienes le acompañan, estén a la altura de la responsabilidad que han asumido. Por mi parte tengo confianza, la que nace de su perseverancia, su tesón, su persistencia, su capacidad para caerse y levantarse una y otra vez.

mayo 30, 2018

Desde Torrelodones


El mundo político español toma posiciones en torno a la moción de censura que presentará el líder del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), Pedro Sanchez, contra el gobierno de Rajoy. Moción presentada como consecuencia de las condenas a un alto número de colaboradores quienes le acompañan en el gobierno por actos de corrupción. Al momento de escribir estas líneas, se desconoce si se contará con las mayorías suficientes para derribar a Rajoy.

Mientras tanto, en Torrelodones, pueblo localizado en las cercanías de Madrid, camino a La Coruña, la vida transcurre tranquilamente con un municipio que se caracteriza por estar en manos de una agrupación política vecinal. Partido que obedece al nombre de Vecinos por Torrelodones (VT) y que no existe más allá de las fronteras del municipio. Como su nombre lo indica, fue creado por un conjunto de vecinos cansados de los partidos tradicionales y cuya motivación esencial es servir a los vecinos, en la convicción de que más allá de las distintas concepciones políticas que pueda tener cada uno, existen temas a nivel municipal en los que es más fácil actuar de común acuerdo desde un partido distinto a los existentes a nivel nacional o regional.

Como botón de muestra tuve ocasión de comprobar la importancia que se asigna al interés común en la educación de los niños. A modo de ejemplo, se les invita al reciclaje, al respeto al medio ambiente, a la limpieza de la comuna mediante una significativa iconografía educativa pública. Por otro lado, para reducir la congestión vehicular particular, el municipio provee locomoción pública gratuita para el transporte de los escolares. A ello se agrega la provisión gratuita de receptáculos, a los hogares interesados, para la producción de humus a partir de la basura orgánica generada en los hogares.

El resultado es una comunidad entusiasta, activa e interesada por lo público, capaz de mirar más allá de sus intereses privados. Un fenómeno similar tuve ocasión de observar en una Junta de Vecinos de una urbanización no muy lejana, La Fontanilla. Allí se había eternizado una directiva que terminó por corromperse. Cuando los vecinos decidieron tomar el toro por las astas, se organizaron para derrotar electoralmente a los mismos de siempre, comprometiéndose a no estar más de dos períodos. Así lo hicieron, saneando la deuda que recibieron y dejando múltiples obras en beneficio de la vecindad.

Parece cuento, pero no lo es.

mayo 25, 2018

Desde Madrid


Dicen que España está en crisis económica, financiera, laboral, política. No pocos afirman que ya tocó fondo, y que se observa una recuperación en todos los planos, excepto la política. El gobierno, encabezado por Rajoy, del PP (partido popular), de derecha, está esterilizado por una corrupción que la golpea una y otra vez como consecuencia de acciones dolosas de no pocos de sus más cercanos colaboradores que están investigados, imputados y/o condenados. Esto, más la rebelión independentista que anima a Cataluña, constituye un lastre que debilita todo esfuerzo por su recuperación.

Sin perjuicio de lo expuesto, España sigue viva, en movimiento. Tuve ocasión de vivir en España en la década de los 80, en tiempos de la transición democrática, de las movidas madrileñas, cuando se abrió hacia Europa luego de décadas de autarquía franquista. Desde entonces, España ha sido capaz de ponerse a tono, de contagiarse del espíritu europeísta, iniciando una etapa de crecimiento y desarrollo que solo vino a desmoronarse con la crisis financiera de fines de la primera década del presente siglo.

El desarrollo científico-tecnológico también ha tenido su lado oscuro, al igual que en tantos otros países. Miles de pequeños y medianos locales comerciales, así como de industrias han quedado en el camino, arrastradas por la irrupción del comercio electrónico, de internet, de las empresas en línea, reemplazadas por unos pocos grandes conglomerados empresariales.

Madrid sigue teniendo el atractivo de antaño a pesar de la paulatina desaparición de sus clásicos bares atestados de gentes y sus suelos tapizados de servilletas. La modernización también los ha alcanzado. El toreo está de baja y el fútbol en alza, como lo ilustra el interés despertado por la final por la liga de campeones que tendrá lugar este sábado entre Real Madrid y Liverpool.

Mientras tanto, en Chile parecen soplar nuevos vientos. Las noticias que llegan a Madrid y a todo el mundo dan cuenta de una intempestiva irrupción de las causas feministas pospuestas una y otra vez, pero que ya no admiten mayor dilación. Dentro de las esferas de gobierno no pocos ariscan la nariz, por tratarse de causas que históricamente han estado asociadas a la izquierda. Sin embargo, la justicia que encierran las peticiones por una igualdad de trato, por la no discriminación, más allá de todo cálculo económico, está impidiendo que la derecha y al propio gobierno hagan la vista gorda. Hoy parecen estar obligados a asumir una postura que habría sido impensable tan solo unos años atrás. En buena hora!

mayo 16, 2018

El nepotismo en gloria y majestad

A raíz del fallido nombramiento del hermano del presidente como embajador en Argentina, se reflotó el tema del nepotismo. De rebote salpicó al hijo del ministro del interior y la oposición aprovechó la ocasión para airear otros innumerables casos. En la situación del hermano fue la Contraloría la que se interpuso, precisando que no podía tomar razón antes de un tiempo. Dada la premura que el propio gobierno se había fijado, no tuvo más remedio que echar pie atrás. En el caso del hijo del ministro del interior, quien es primo de primer grado del presidente, para que la oposición no se diera un festín, decidió dar un paso al costado. Sin perjuicio de ello, de todas formas, la oposición está dándole como al gobierno. No es para menos. Mal que mal, se la han dado en bandeja.

Reconozcamos que es difícil encontrar gobiernos en los cuales no se den situaciones de esta naturaleza. De hecho, desde la derecha rápidamente se encargaron de elaborar una suerte de dossier con todas las redes familiares implementadas en gobiernos anteriores. Por tanto, si esto se ha dado desde tiempos inmemoriales, cabe preguntarse: ¿por qué tanto escándalo?

Me centraré en cuatro razones. Una, la conducta adoptada cuando eran oposición las fuerzas políticas que ahora están en el gobierno; dos, por los avances que registra el país en materia de transparencia que permiten conocer hoy lo que antes no se sabía; tres, porque les guste o no, quienes ahora nos gobiernan, quienes cortan el queque son los de arriba, los pudientes, quienes viven en Las Condes, Vitacura, La Dehesa; y cuatro, porque al país pareciera que aún le queda una dosis de decencia, de capacidad para asombrarse, escandalizarse ante determinadas situaciones.

Cuando quienes nos gobiernan eran oposición, dentro de sus banderas estuvo la necesidad de hacer carne la igualdad de oportunidades, de la necesidad de abrir espacio a la meritocracia, asegurando que en caso de acceder al gobierno sacarían a los operadores políticos enquistados, que atacarían el nepotismo, el amiguismo, y el famoso pituteo.

Como discurso, impecable, inobjetable, tan impecable e inobjetable, que les permitió triunfar en las elecciones presidenciales. Sin embargo, en la práctica, dado que quienes nos gobiernan provienen de cunas de oro, que se distribuyan los cargos entre ellos, en familia, es altamente reprochable. Doblemente reprochable que bajo los gobiernos anteriores dado que sus dirigentes provenían de cunas de bronce o plata, antes que de oro. Mal que mal, dentro de las propias élites es posible distinguir a unos de otros.

Como sostuviera el gobierno pocos pueden dudar de las capacidades de quien iba a ser el embajador en Argentina. De igual modo, tampoco tenemos derecho a poner en duda de las capacidades del hijo del ministro del interior, contratado a honorarios. El punto es otro. ¿Acaso no hay otros con similares o mayores capacidades que el hermano del presidente para ser embajador? ¿Acaso no hay otros con las capacidades que el hijo del ministro?

Los hay y de sobra, y por más que se diga lo contrario, se optó por ellos por la confianza que despiertan, la que viene dada por los lazos familiares. Con esa lógica es como vamos metiendo a familiares, amigos y contactos. Esta observación, este reproche vale tanto para moros como cristianos, para quienes están en el mundo de izquierda y en el de la derecha.

El nepotismo no es algo nuevo, y se da en todas partes. Es cierto, pero ojo, porque ello no implica que haya que resignarse a su existencia o que esté en la naturaleza del ser humano como no pocos sugerirían. Muy por el contrario, su persistencia debe hacer redoblar nuestros esfuerzos por eliminar todo rasgo de nepotismo.

mayo 10, 2018

Berlín: el valor de lo público


No obstante que Berlín volvió a ser la capital de Alemania luego de la reunificación, hace ya casi 30 años, sus habitantes se empeñan en señalar que la Alemania profunda está fuera de Berlín. No pocos berlineses, con alguna dosis de exageración e ironía, afirman que mientras en Alemania todo funciona, en Berlín nada funciona. Pude comprobar que efectivamente hay cosas que no funcionan, pero ello no significa que nada funciona. Por ejemplo, una línea del tranvía no estaba operativa, no funcionaba. Ante esta situación, se activó inmediatamente una línea de bus de emergencia para que hiciera el mismo recorrido.

Berlín es una ciudad cosmopolita, se podría afirmar que el mundo está en ella. Por sus calles, parques, lagos y plazas podemos observar personajes de todos los colores y pelajes, procedentes del mundo entero. Me centraré en dos puntos que me han llamado la atención. Uno, la amabilidad de su población, rasgo que se expresa de mil maneras. Si te ven perdido, te preguntan si pueden ayudar en algo. En una ocasión estando en la salida de una estación del metro (U-bahn), en Friedrichstrasse, consulté a un joven que pasaba dónde estaba el Hackescher Market. Me indicó hacia dónde debía ir y para allá partí. En pocos segundos vuelve el joven para pedirme disculpas porque le bajó la duda, consultó a un tercero, comprobando que se había equivocado y que era para otro lado. Le agradecimos. Otro caso similar me ocurrió cuando quise ir a ver una alfombra de tulipanes en un jardín, el Britzergarten. Los buses, similares a los de Santiago, impecables, con choferes atentos que no trepidan en bajarse para ayudar a los discapacitados a subirse y bajarse del bus en sus sillas de ruedas. Todo con buena cara, no como si fuera un cacho.

El otro punto tiene que ver con el valor de lo público, trátese de la locomoción colectiva, de la salud, de la educación, de la previsión, del esparcimiento, de los espacios. Mientras en Chile denostamos todo lo que huele a público y sobrevaloramos lo privado, acá la relación público-privada es resultante de acuerdos entre trabajadores, empresarios y gobierno, donde nadie la pone el pie encima al otro. Acuerdos donde se impone el equilibrio con una justa distribución de los beneficios y costos entre las partes, sin necesidad de contubernios, colusiones, abusos o estafas que tanto nos caracterizan y que dificultan sobremanera nuestra convivencia.

El valor de lo público se expresa de mil maneras, pero destacaré especialmente lo concerniente al esparcimiento, a la cantidad, calidad y limpieza de espacios públicos –parques, estacionamientos, plazas, lagos, calles, juegos infantiles-. No se hace necesario que cada uno tenga su propio jardín. El jardín de uno es el parque, la plaza de juegos. No es necesario que cada uno tenga su piscina. Además de los preciosos lagos existentes y donde se sumergen los berlineses apenas sale el sol, también hay piscinas públicas a precios módicos. La buena locomoción pública inhibe la necesidad de que cada familia tenga su propio vehículo particular, y si lo tiene, no lo ocupa para la vida diaria, sino que tan solo para los fines de semana, reduciendo con ello los costos de la congestión.

Claro que todo esto es ayudado por una manera de ser de los berlineses, caracterizada por su sencillez y su responsabilidad, que de alguna manera ha sido asimilado por los inmigrantes.

mayo 04, 2018

Lecturas berlinesas


Luego de un abril ventoso, lluvioso, frío, irregular, Berlín aparece en todo su esplendor, irreconocible para quien solo había estado en sus inviernos. Sus parques en tiempos primaverales nada tienen que ver con esos mismos parques invernales. Rebosantes de bicicletas, viejos, jóvenes y niños, le sacan el jugo al sol y al día que se alarga. Los parques, las plazas, los jardines reverdecen con fuerza.

Aprovecho de caminar, mirar y leer. En casa, cerca de Wollankstrasse, leo un libro de la rusa Svetlana Alexiévich, Los últimos testigos. En él se vuelcan los relatos de quienes sobrevivieron a la segunda guerra mundial luego del paso de los alemanes en su ruta a Moscú y que vieron morir a sus padres y hermanos. Todos los relatos son dramáticos. En uno de ellos sacan a un matrimonio de su casa, la queman, los llevan al bosque y al marido y uno de sus hijos de 13 años los hacen cavar su propia fosa, mientras fuerzan a su madre e hija a verlos sin llorar bajo la amenaza de dispararles. Hecha la fosa, los acribillan para caer al fondo de la fosa. Son los estragos de toda guerra cuyas secuelas se perciben en el aire, en las calles, en los barrios de Berlín.

Donde mi hijo, que está en el barrio de Neukölln, leo Volver a los 17, un libro de varios autores que incluye relatos de quienes eran niños bajo la dictadura chilena del innombrable iniciada en 1973. Relatos que dan cuenta de las peripecias vividas, de las persecuciones sufridas, de la búsqueda de trabajo, de las detenciones, de la resistencia, de los abusos.

Donde mi hija, quien también vive en Berlín, cerca de Oestlerstrasse con Pankstrasse, leo Ensayo sobre la ceguera, del portugués José Saramago. En él se da cuenta de quien repentina, sorpresivamente, mientras va manejando se queda completamente ciego, viéndolo todo blanco. No puede seguir manejando, por lo que se produce una gran congestión. Un buen hombre lo ayuda para conducirlo hacia su casa. Luego la señora lo lleva al oculista quien lo examina. Le hace las preguntas de rigor, lo examina. No le encuentra nada, todo perfecto, pero no ve. Primera vez que se encuentra ante un caso de esta naturaleza que parece no tener explicación. No sigo para estimular su lectura.

Estando en Berlín, y cuando aún no se apagan los ecos de la guerra en Siria, Corea del Norte y Corea del Sur parecen estar iniciando el sendero hacia su reunificación de la mano de sus respectivos líderes. Quién lo hubiese creído. Constituye todo un hito, tal como en su momento lo fue la reunificación alemana a menos de medio siglo del término de la segunda guerra mundial.

Mientras tanto, en América Latina seguimos comulgando con ruedas de carreta en materias fronterizas. Cuándo será la hora de nuestra reunificación? De que nos veamos como los Estados Unidos de Latinoamérica?