mayo 27, 2026

El rearme alemán

Foto de Pascal Bernardon en Unsplash

Por estos días estamos viendo, gracias a Trump, que Alemania está volviendo por sus fueros. Una suerte de resurrección del nazismo y de volver a armarse. Todo, como consecuencia de unos EEUU que en manos de Trump postula la necesidad de que la Unión Europea se las arregle por su cuenta, al mismo tiempo que alienta el resurgimiento de la ultraderecha. Para ello apoya a los regímenes nacionalistas, eufemísticamente llamados euroescépticos, que comulgan con su visión del mundo. Trump olvida que fueron los mismos EEUU quienes prohibieron el rearme de Alemania a fines de la década de los cuarente del siglo pasado.

Pocas dudas caben que busca horadar las bases de los países que conforman la UE, unidad política, económica y social que se alcanzó a fraguar a medio siglo del término de la segunda guerra mundial (2GM). La gran paradoja es que, al término de la 2GM, con una Alemania derrotada, dividida, con su economía por los suelos, para que no volviese a verse tentada por rearmarse, las potencias ganadoras -EEUU, URSS, Francia e Inglaterra-, los aliados, acordaron prohibir el rearme alemán, al igual que el rearme japonés.

Todo esto me recuerda el término de la primera guerra mundial (1GM) de 1914-18, las condiciones impuestas por las potencias vencedoras a través del tratado de Versalles a Alemania, también derrotada en esa oportunidad. Entre ellas, las de prohibir su rearme. Esta prohibición, junto con la ausencia de ayuda para recuperar la economía, fue generando un contexto político y social que posibilitó la emergencia de un populismo que se hizo carne en el nacionalsocialismo -nazismo en Alemania- bajo la figura de un personaje, Adolf Hitler, quien tuvo la paciencia para esperar su hora, no trepidando en violar las disposiciones que impedían el rearme alemán, impulsándolo bajo cuerda con la venia de las élites políticas alemanas de entonces.  

Para estos efectos, no dudó en explotar la realidad que se vivía enfocando el blanco a grupos específicos de quienes conformaban la sociedad alemana: los judíos, los comunistas, los gitanos, los homosexuales y otros grupos minoritarios. La experiencia nazi ya sabemos cómo terminó: con su hundimiento, dejando tras sí millones de muertos y familias destruidas. Como consecuencia de esta 2GM uno de los acuerdos, al igual que cuando finalizó la 1GM, se acordó prohibir el rearme alemán. Pero ahora esta prohibición fue complementada con un programa de ayuda para la recuperación no solo de Alemania, sino que, de Europa, el llamado plan Marshall, concebido a partir de la experiencia vivida después de la 1GM.

Este plan fue una iniciativa de EEUU con dos objetivos explícitos y uno implícito. Los explícitos fueron contribuir a reconstruir una Europa que estaba en escombros, y detener la expansión del comunismo de la URSS. El implícito, fue evitar que Alemania volviese a tentarse a rearmarse.

El resultado de este plan, en Alemania, de la mano de Ludwig Erhard, entonces ministro de finanzas del gobierno encabezado por Konrad Adenauer, junto con la laboriosidad y disciplina del pueblo alemán, dieron forma a lo que suele llamarse como el milagro económico alemán. La prohibición de destinar recursos al rearme militar terminó siendo una ventaja para Alemania, porque la forzó a concentrar sus recursos económicos y capacidades humanas en su recuperación para convertirse en la potencia industrial que es actualmente.

Por eso, no se entiende la presión de Trump para que la UE aumente su presupuesto militar, que inevitablemente deberá provenir de una disminución de recursos que se destinan a otros sectores. Lo más probable es que con la mirada puesta en los negocios, Trump esté pensando en que el mayor gasto militar de los países de la UE esté destinado a la compra de armamentos estadounidenses. En el minuto actual, como están las cosas, Trump le está dando alas al extremismo. Dijo que, con él en el gobierno, al otro día terminarían las guerras. No está haciendo otra cosa que, todo lo contrario. Pero esto ya es tema para otra columna.

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