septiembre 26, 2019

Soplarán nuevos vientos

Los vientos políticos soplan en distintas direcciones, aunque por momentos lo hacen en una única dirección. En los tiempos actuales, se observa un ascenso de los populismos de derecha, que algunos denominan neofascismos, expresión que me resisto a utilizar porque no tengo claro su significado.

Sin embargo, hay signos en sentido contrario que dan cuenta de una reacción, de una suerte de despertar que se encuentra en curso. Veamos algunos de estos casos como botones de muestra.

Tenemos el caso de Trump, un presidente que nadie imaginó que pudiese llegar a ser presidente elegido en un país como los Estados Unidos de Norteamérica. Ascendió bajo el lema de volver a hacer grande al país con un discurso xenófobo, guerrero, y que gobierna a punta de amenazas, de twitts, rodeado de halcones, que se da el lujo de defenestrar de un día para otro a sus colaboradores, sin expresión de causa, y que se las da de hacer lo que se le antoja. Su conducta, su comportamiento, es el que en Chile se conoce como el del clásico patrón de fundo. Y no pocos le siguen. Desde que llegó a la presidencia ha estado bajo la amenaza del “impeachment” –la destitución- como consecuencia de lo que se conoce como la trama rusa, esto es, la filtración de información desde el Kremlin en torno a su rival en la contienda electoral, Hillary Clinton, con miras a perjudicarla. Ahora el impeachment se ha concretado por otro hecho de similar tenor. Una llamada al presidente de Ucrania para obtener información que perjudicara a quien se visualiza como su contendor en la próxima contienda electoral presidencial. Es la gota que rebalsó el vaso. No será fácil que se le destituya, pero lo expuesto es una clara y positiva señal de la resistencia existente en torno a una manera de mirar el mundo.

Otro caso es el de Bolsonaro, cuyo comportamiento en todos los planos está siendo fuertemente cuestionado no solo en el mundo, sino que en su propio país, donde fue elegido. Su popularidad, basado en un rancio anticomunismo absolutamente desfasado en el tiempo, se encuentra en rápido y franco descenso difícilmente reversible. Su concepción de soberanía entendida como que puede hacer lo que quiera en el Amazonas, así como en el plano de los derechos humanos y de las actuaciones policiales y militares, está empezando a ser debatida y rechazada por los propios brasileños.

En el Reino Unido, el nuevo primer ministro Johnson, personaje que compite con Trump con su peinado, convencido también que podía hacer lo que quiere, suspendió el parlamento británico para poder dar curso, por las buenas o por las malas, al brexit –la salida de la Unión Europea-. Suspensión que fue anulada por el Supremo británico por lo que el parlamento fue reactivado. En el interín, las huestes conservadoras han sufrido no pocas escisiones que han debilitado a Johnson, forzándolo a negociar el brexit con la Unión Europea, a lo que se resiste. Su lógica política es similar a la de Trump. Juega al todo o nada, visualizando la política como una guerra por medios distintos a las armas convencionales.

En Argentina Macri lleva todas las de perder en las próximas elecciones luego de haber sido aventajado en las primarias a pesar que dentro de la dupla opositora se encontraba su predecesora, la famosa Cristina. Los argentinos parecen decididos a darle la espalda a Macri, quien habiendo recibido un país desendeudado, la deja endeudado hasta más arriba de la coronilla con sus políticas neoliberales.

Otro caso interesante es el de Italia, donde Savini, primer ministro de un gobierno de coalición, otro xenófobo populista, de derechas, luego de patear el tablero con su renuncia para provocar elecciones anticipadas, ve frustradas sus expectativas al conformarse un nuevo gobierno sin su presencia.

En España, las derechas están al acecho, frente a un PSOE que se resiste a gobernar con Unidas Podemos, cuyas exigencias no le parecen aceptables. De allí que el país está siendo convocado a nuevas elecciones. El paso del bipartidismo al multipartidismo no cabe duda que dificultan la conformación de gobiernos constituidos por partidos que no se toleran mayormente. Lo mismo parece darse en Uruguay y Bolivia donde en los próximos meses el electorado está llamado a pronunciarse.

En todo caso, y esto vale tanto para las derechas como para las izquierdas, los llamados a la unidad no tienen ningún valor si no hay un objetivo común y un camino compartido para su logro.

A nivel global, el fenómeno, o huracán Greta, está dando que hablar rompiendo esquemas con la denuncia de la crisis ambiental o climática y la necesidad de actuar de inmediato para evitar el apocalipsis al que estamos siendo llevados. El llamado de Greta, desde el mundo de los niños al de los adultos, es respaldado desde el mundo científico y por el sentido común. No obstante ello, no faltan quienes se ven tentados a atacar al mensajero y difundir tales ataques por las redes sociales asumiendo oscuros intereses tras el llamado. Me pregunto: ¿cuál es el mal que promueve Greta?

Como puede verse, de todo hay en la viña del Señor.

septiembre 20, 2019

Desde Pullay

 
Entre las noticias de estos días, a media página de un diario nacional, se informó que los servicios de hoteles de mascotas, guardias y aplicaciones de transporte estaban colapsados para fiestas patrias.

Las cuentas alegres corrían a raudales en estos ámbitos. Muchos se quedaron con los crespos hechos por no haber obtenido cupo para sus mascotas. Algunos de los “hoteles” ya tenían sus cupos completados con más de 15 días de antelación. Las peluquerías caninas también veían incrementada la demanda por sus servicios para amononar a las mascotas.

Curiosamente, una de las cosas que más llaman la atención a los turistas extranjeros que nos visitan, aparte de la basura y el cablerío que observan por doquier, es la cantidad de perros callejeros que suelen encontrar. Solo faltaría que estos últimos solicitaran al gobierno, junto a diputados y senadores, que subsidie el financiamiento de nuevos hoteles y peluquerías caninas para que los acojan.

En paralelo, hay niños que no tienen hogar, que son derivados al servicio nacional de menores o a casas de acogida. Las familias parecen preferir recoger mascotas antes que recoger niños abandonados.

Las empresas de seguridad también se frotan las manos, ante la creciente demanda por sus servicios en estos días, tanto para resguardar los recintos donde se desarrollan los distintos eventos asociados a las fiestas patrias, como a casas particulares cuyos moradores salen de vacaciones. Lo mismo ocurre con las aplicaciones de transporte como Uber y Cabify, que por estos días ofrecen tarifas y servicios especiales.

Al leer estas noticias, uno pensaría que estamos en jauja, en el país de las mil maravillas, de un país desarrollado, en marcha, que ha resuelto sus problemas esenciales, que se da el lujo de preocuparse de sus mascotas –perros y gatos-, que está a otro nivel.

En paralelo, un pueblo al sur de Chile, Puerto Octay, celebra las fiestas patrias sin agua potable, pero no importa. Su alcaldesa afirma que los vecinos entienden la emergencia, en tanto que el gobernador sostiene que están replicando la experiencia adquirida cuando en Osorno se quedaron sin agua por más de una semana, y por último, un comerciante, en un alarde de infinita comprensión declaró que gracias a Dios pudo retomar sus actividades luego de estar parado tres días. Los camiones aljibe están permitiendo sortear la emergencia.

En el diario nacional al que se hizo referencia al inicio de la columna, en una misma página, también se informa que distintas autoridades nacionales –desde el ministro de Desarrollo Social hasta la ministra de Deporte- sugieren consumir comida saludable, celebrar con recato, y no dejar de hacer ejercicio, o al menos bailar cueca, dado que con 40 minutos de cueca nos permiten quemar una empanada de pino o un choripán. Simultáneamente, en avisos publicitarios a página entera, se nos invita a comprar vinos, empanadas, carnes, chorizos, con grandes facilidades de pago. Total, de la obesidad se hará cargo el país a través de sus servicios públicos colapsados.

Son las contradicciones del país en que vivimos. Mientras tanto, en nuestras manos está la libertad de caer en tentación y endeudarnos bajo la presión mediática, o de resistir alejándonos del consumismo, yéndonos a Pullay.

septiembre 12, 2019

Universidad de Talca: acreditación por 6 años

En estos días se ha dado a conocer la acreditación de la Universidad de Talca por 6 años en todas las áreas por parte de la Comisión Nacional de Acreditación. Se trata de un hecho de gran relevancia, porque constituye una suerte de sello de calidad, no solo para la universidad, sus estudiantes, egresados, personal administrativo, académicos y autoridades, sino para toda la región del Maule.

Relevante porque se trata de un logro que escasas universidades han alcanzado y que la sitúa dentro de un selecto grupo de ellas. Relevante porque es el logro de una feliz conjunción de producción académica, gestión administrativa y conducción estratégica, esto es, de sus instancias operativas, tácticas y estratégicas. Relevante porque es un logro que involucra a todos sus integrantes, de capitán a paje, de quienes formaron parte de ella en el pasado, están en ella en el presente, y para quienes ingresarán a futuro, ya sea a trabajar como a estudiar, o a vincularse con ella.

Se trata de un logro que nos demuestra que la adversidad es para superarla, no para amilanarse. Imposible no recordar su difícil nacimiento cuando se fusionan lo que eran sedes regionales de la Universidad de Chile y la entonces Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de Santiago para dar origen al Instituto Profesional de Talca en marzo de 1981. Fruto de la movilización de los más diversos sectores de la ciudad, que se sentían menoscabados por no tener una universidad en la región, en octubre del mismo año, nace la Universidad de Talca.

Imposible no resaltar que ella ha logrado, desde su nacimiento hasta la fecha, encumbrarse desde una de las regiones más pobres del país. Imposible no destacar su aporte al desarrollo económico de la región, a través de la formación de profesionales, la visionaria constitución de centros tecnológicos como medio de vinculación con el medio por la vía de potenciar los sectores productivos regionales, así como su aporte a la introducción de nuevas tecnologías en el aparato productivo regional. Imposible no mencionar su contribución al desarrollo cultural de la región. Allí están, entre otros, el Parque de Esculturas, el Jardín Botánico, sus espacios culturales, sus coros y orquestas. Todo ello en menos de cuatro décadas.

Merecido premio el obtenido por la Universidad de Talca que debe enorgullecer a todos quienes se sienten parte de la familia utalina, y que al mismo tiempo, representa todo un desafío, que no es otro que el de sostener, mantener y acrecentar lo ya alcanzado.

septiembre 11, 2019

Las olas que nos acosan

Tal como en tiempos no tan remotos, en los más diversos países se vivieron olas dictatoriales, transicionales (hacia la democracia), hoy parece que se estuviera ingresando a una ola nacionalpopulista.

Batista en Cuba, Trujillo en República Dominicana, Pérez Jimenez en Venezuela, Rojas Pinilla en Colombia, Somoza en Nicaragua, son algunos de los cabecillas de una ola dictatorial militar a mediados del siglo pasado. Tras todos estos gobiernos estaba el respaldo de una oligarquía que hacía la vista gorda ante las penurias que vivían sus respectivos pueblos. Dictaduras que no eran sino el aparato armado de los sectores más pudientes en sus respectivos países, y que contaban con la anuencia de USA, país que se había erigido como el adalid de la democracia a nivel mundial. No meto en este saco a Perón en Argentina, porque su retrato no calza cabalmente con el de las dictaduras mencionadas.

En la década de los 50 y 60, los niveles de pobreza eran tales que la prédica marxista, al influjo de la revolución bolchevique en Rusia, se hizo sentir fuertemente en el grueso de los países latinoamericanos, aunque sin la fuerza para acceder a las esferas de gobierno. A fines de los 50 con el triunfo de la revolución cubana al mando de Fidel Castro, alienta a las fuerzas de izquierda, pero sin lograr proyectarse mayormente. Las democracias se sostienen a duras penas, formalmente, con sus respectivos poderes ejecutivos, legislativos y judiciales de dudosas independencias en contextos de ebullición política marcados por aspiraciones de justicia difíciles de contener.

El desencuentro entre las demandas populares y la (in)capacidad del sistema social, político y económico para satisfacerlas, hacen crujir las frágiles democracias imperantes. Los poderosos sectores dominantes de lustrosos apellidos, no trepidan en invocar a las FFAA en sus respectivos países a poner coto al desorden que se estaba generando al orden existente. Así es como desde la caída de Goulart en Brasil, las FFAA brasileñas dan inicio a una nueva ola dictatorial de corte militar. Una ola caracterizada por la imposición de una doctrina de seguridad nacional fraguada en la Escuela de las Américas bajo la dirección de las FFAA de USA para extirpar el llamado “cáncer marxista”. Como un efecto dominó, Uruguay, Argentina y Chile caen en esta ola, de la que recién salen a fines de los 80, dándose inicio a lo que se ha llamado la fase de transiciones hacia la democracia, que no pocos dan por terminada, pero que otros aún no dan por concluida.

Hoy pareciera que estamos inmersos en una nueva ola cuyo perfil está en construcción, pero cuyas principales características están dándose a conocer. Una ola nacionalista, populista, derechista, ya no con las FFAA por delante, sino que por detrás, debido al desprestigio que su paso por los gobiernos en los distintos países. Desprestigio ganado por la brutalidad de sus acciones atropellando los más elementales derechos humanos de sus conciudadanos, como por el reguero de corrupción que han dejado, no solo en su propio seno, sino que en prácticamente todos los ámbitos, sean estos políticos, religiosos, sindicales como deportivos. Se trata de una ola que nace como consecuencia de la incapacidad de los gobiernos para resolver las dificultades que plantea la actual realidad social, económica y política de los países. Una ola no exenta de contradicciones, porque se postula como nacionalista, en circunstancias que sus principales líderes descienden de inmigrantes; se presenta con ribetes populistas, pero cuyos impulsores tienen raíces en los sectores más pudientes, cuyo razonamiento es de causa-efecto sin matices y parcial ante desafíos complejos que ameritan un mayor desarrollo; y se postula como derechista porque prioriza, por sobre toda otra consideración, el orden y el derecho a la propiedad.

La tragedia radica en que al amparo de las democracias vigentes no pocos países están sucumbiendo a esta ola de la mano de siniestros personajes, entre los que destaca con luces propias, Bolsonaro. Éste, sin pelos en la lengua, acumula una interminable cantidad de frases para el bronce por lo descalificatorias, propias de un anticomunismo que adquiere ribetes enfermizos, porque hace rato que el comunismo se batió en retirada, sepultándosele sin pena ni gloria.

Hagamos un esfuerzo para escapar de las olas y ser dueños de nuestro destino. Creamos en nosotros, en nuestra capacidad de reflexión, de decisión, sin dejarnos tentar por cantos de sirena.

septiembre 03, 2019

El cambio climático: ¿qué nos dicen los datos duros?

Hace poco un amigo me hizo llegar una pregunta que calificó de trascendental: ¿el calentamiento global –o lo que ahora se denomina cambio climático- obedece a un ciclo natural de la tierra o ha sido causado por el hombre? Quien me formuló la pregunta lo hizo acompañándola con un video titulado “La verdad sobre el cambio climático. El negocio de la ONU” donde un ingeniero chileno, Douglas Pollock, expone su pensamiento sobre la materia.

En el video se plantea que toda la parafernalia en torno al tema no sería más un nuevo gran fraude al que nos tendría acostumbrados la ONU (Organización de las Naciones Unidas) al hacerse eco de la “gran mentira” del calentamiento global para engordar su corte de burócratas, refugiar a izquierdistas, y/o lucrarse con las temáticas de la tecnología renovable, la economía circular y tantas otras yerbas que pululan por estos tiempos. Importa recordar que la ONU es una organización creada al término de la segunda guerra mundial con el propósito de generar una instancia global que reduzca la posibilidad de nuevas conflagraciones a nivel planetario.

Quien me formuló la pregunta afirmó no tener la formación ni siquiera para intentar dar una respuesta. Yo tampoco la tengo, así como tampoco la tiene el grueso de los mortales. Son pocos, muy pocos, quienes poseen la formación científica para responder la pregunta, y quienes la poseen, tienen respuestas discordantes. En concreto, no existe consenso en la materia, aunque la opinión ampliamente mayoritaria en el campo científico, es la que está tras la postura de la ONU.

¿Quién tiene la razón? No lo sé, y el caso es ilustrativo de una realidad. En este tema, así como en tantos otros, no existen respuestas únicas. Se han logrado grandes avances científico-tecnológicos, la frontera del conocimiento se ha extendido notablemente, pero así y todo, estamos lejos, muy lejos de tener respuestas o caminos únicos. A los expertos les encanta respaldar sus posturas, los resultados de sus experiencias, en base a evidencias. ¿Qué nos dice la realidad? Que allí donde existen controversias, encontraremos evidencias para todas las posturas.

Lo señalado no nos exime de opinar ni tomar postura, ya no en base a conocimientos que no tenemos, sino en base a la información que recogemos, a nuestras intuiciones, miradas, personalidades. Sin descartar que el cambio climático pueda obedecer a un ciclo natural de la tierra, me inclino a pensar, y quiero creer, que ha sido causado por las actividades del ser humano. Mi postura se sustenta esencialmente en que si el cambio climático es producto del ciclo natural de la tierra, independiente de lo que hagamos, entonces no tenemos remedio, estamos fritos; por el contrario, si es causado por nosotros, y estamos a tiempo de revertir el proceso, entonces pongamos manos a la obra para hacer todo aquello que se requiera para salvarnos. Sería triste que por creer que todo lo que ocurre es independiente de las actividades del ser humano no hagamos nada y nuestros hijos y nietos se vayan a la cresta cuando capaz que podían salvarse. Más vale prevenir.

Por lo demás, lo que se nos pide no tiene nada de malo, muy por el contrario, se nos exige una producción más limpia, mayor austeridad por parte de quienes están ahogados en el consumismo, un comportamiento más afín con la naturaleza, en sintonía con ella. No creo que haya una mano negra que guía las acciones de la ONU o que la minoría ni la mayoría de los científicos esté siendo cooptada por oscuros intereses capitalistas o socialistas.

Por último, respondiendo la pregunta que encabeza la columna: ¿qué nos dicen los datos duros? Nos dicen que tenemos que andar con pies de plomo, ojo al charqui.

agosto 27, 2019

¿La política divide?


Por esas cosas de la vida, en estos días, me reencontré con un compañero de infancia en tiempos de boyscout, cuya familia tenía un fundo en Collipulli, adonde fuimos de campamento en la década de los 60.

Por esos años, los de la guerra fría, del mundo bipolar, en América Latina no pocos cayeron bajo el embrujo de la revolución cubana. En Chile, las elecciones presidenciales del 64 estuvieron marcadas por este contexto, con una poderosa izquierda marxista, una derecha que no atinaba, y una pequeña democracia cristiana (DC) en ascenso. La derecha, luego del naranjazo en Curicó del 63 paralogizada ante la inminencia del triunfo del candidato del Frente de Acción Popular (FRAP), Salvador Allende, deja caer a su candidato, el radical Julio Durán, para respaldar al candidato DC, Eduardo Frei Montalva, cuyo lema era Revolución en Libertad. Triunfa este último, siendo uno de sus lemas más recordados, el de Chile 2 Rusia 1, rememorando la hazaña de chile en el mundial del 62 en el legendario estado Carlos Dittborn, en Arica, la puerta norte de Chile. Todo un símbolo de los tiempos que se vivían.

Para la derecha, el gobierno de Frei Montalva fue mucho más allá de lo que esperaban, en tanto que la izquierda le negó la sal y el agua. El ambiente político estaba crispado, y hasta en las mejores familias se respiraban las diferencias, entre cónyuges, entre padres e hijos.

En la familia de mi compañero boyscout, el padre era de derecha y la madre demócratacristiana. En casa, mi tío era alessandrista, los almuerzos eran tensos. En casa de mi amigo, el dueño de casa optó por lo que consideró lo más sano. En esta casa no se habla más de política, porque la política divide. Donde yo vivía, en medio de un almuerzo mi tío zanjó abruptamente una discusión, rechazando que rebatiéramos a quien nos daba de comer.

De lo expuesto ¿se puede afirmar que la política divide? ¿no será la realidad la que nos divide? Las distintas percepciones, miradas, énfasis sobre las más diversas temáticas, no son acaso naturales, consustanciales a nuestra naturaleza humana, a nuestros intereses, a nuestras respectivas vivencias. La política no haría más que desnudar, poner sobre la mesa estas miradas, las que pueden ser tan similares como opuestas a las que uno tiene.

Hay sectores que enfatizan la necesidad de la unidad nacional. Muy loable por cierto, pero no se puede forzar, sobre todo en un contexto marcado por las extremas desigualdades en todos los planos, tanto económicos, como sociales, culturales, educacionales.

La política no divide, por el contrario, hace posible que las divisiones se expresen, se relacionen, se comuniquen. La división existe, es consustancial a la existencia de distintos pensamientos sobre las más diversas materias. La buena política, la verdadera, supone la existencia de redes de comunicación e información para la resolución pacífica de los conflictos o diferencias inherentes a toda sociedad, procurando que ellas no se exacerben, buscando puntos de confluencia, de negociación, de conversación. La mala política, o la politiquería, supone que los políticos no conversan, que no se escuchan, que los espacios son más de confrontación que de conversación. La política supone el uso de la palabra por sobre la bayoneta, de la persuasión, de la negociación por sobre la imposición.

La unidad nacional sin política es una falacia, es esconder los problemas bajo la alfombra. Proscribir la política, se ha comprobado que abre espacio a lo peor de una sociedad, la imposición de la fuerza bruta, de la hipocresía y de la delación.

Si no nos gusta la política como está, la solución no está en desterrarla, sino que en mejorarla, en rescatar su sentido más pleno, que no es otro que el de ser un espacio de conversación en torno a los problemas que nos aquejan para resolverlos de común acuerdo. Si no nos ponemos de acuerdo en un plazo razonable, dirimir mediante un voto emitido en forma libre, sin violencia y sin presiones.

Así de simple. La política existe desde el minuto que vivimos en sociedad, junto con otros. Cuando creemos, o afirmamos que no existe, o cuando se dice o amenaza que acá no se habla de política, estamos dejando que ella sea usurpada por terceros para que trapeen con la política llevando agua a su molino.

agosto 22, 2019

Reflexiones en torno a los Juegos Panamericanos

Hace un par de semanas terminaron unos juegos panamericanos que posibilitaron el lucimiento de Perú en su calidad de anfitrión del evento por su capacidad organizativa y sus instalaciones deportivas. Por su parte, cada país participante saca sus respectivas cuentas, efectuando un análisis comparativo vertical y horizontal. El primero, comparándose con respecto de sí mismo en similares eventos pasados, y el segundo a través de una comparación con otros países. Normalmente esta comparación se centra en el total de medallas de oro, o en el total de medallas obtenidas por cada país. Como es de esperar, unos salen mejor parados que otros. En la tabla que sigue, junto con las medallas ganadas por país, se incorporó el PIB/per cápita y su tamaño en millones de habitantes.

Fuente: Elaboración propia a partir de información proveniente de:
PIB p/cápita (dólares): https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.PCAP.PP.CD?end=2018&start=2018&view=bar

Medallas p/país:
https://www.t13.cl/noticia/deportes13/polideportivo/lima-2019-asi-va-team-chile-medallero-juegos-panamericanos-10-08-2019

Población p/país (en millones de habitantes): https://es.m.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_y_territorios_dependientes_por_poblaci%C3%B3n

Si bien se trata de un ejercicio interesante, tiene sus limitaciones por referirnos a valores absolutos, los que suelen inducir a engaño o error por cuanto no dan cuenta de la realidad en su totalidad. A modo de ejemplo, si bien Estados Unidos tiene casi cuatro veces más medallas de oro que Argentina, no hay que olvidar que tiene una población de más de 6 veces la de Argentina. A ello se agrega un producto interno bruto per cápita tres veces mayor. Si hiciésemos una tabla basada en el total de medallas por millón de habitantes, las posiciones de los países sería otra. Lo mismo ocurriría si asociáramos el total de medallas ganadas por cada país con su respectivo PIB per cápita.

Otro ejemplo lo tenemos al comparar a Cuba con Chile. Cómo explicar que Cuba logre ganar más del doble de medallas de oro que Chile en circunstancias que su población es de poco más de la mitad de la población chilena y cuyo PIB per cápita sea un tercio del chileno? Como para agarrarse la cabeza si se tiene en cuenta que en Chile impera lo que no pocos consideren un exitoso modelo neoliberal, en tanto que en Cuba están bajo un fracasado modelo comunista.

Lo expuesto revela que debemos ser cuidadosos con los rankings y el uso de indicadores, los cuales rara vez logran dar cuenta de la realidad en su integridad, y por lo mismo, tiende a manipularse con fines non sanctos. La relación causa-efecto no es simple.

Tras las cifras hay políticas, en este caso, políticas deportivas, educacionales o de salud, poblaciones más o mejor dotadas físicamente, apoyos estatales, privados y/o faamiliares, que difieren de un país y otro, y que hacen y/o explican las diferencias. Conocerlas, identificarlas, nos ayudaría mucho a progresar en el sentido más profundo del término.

agosto 15, 2019

No llores por mí Argentina

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Fuente: http://www.record.com.mx/galerias/humor/no-llores-por-mi-argentina

Difícil resulta sustraerse a lo ocurrido en las últimas elecciones primarias presidenciales efectuadas en Argentina destinadas a definir los candidatos de cada una de las coaliciones políticas. Si bien estaba cantado quienes ganarían en cada una de estas coaliciones, la contienda electoral serviría para medir fuerzas, ver cómo viene la mano. Y así fue.

Si bien competían más de media docena de coaliciones, la atención estaba centrada en la votación que obtendrían la coalición oficialista, Juntos por el Cambio liderada por Macri, el actual presidente; la coalición opositora, Frente de Todos, encabezada por Alberto Fernández, quien fuera jefe de gabinete en el gobierno de Kirchner; y Roberto Lavagna, candidato de la coalición Consenso Federal. Esta última buscó romper la creciente polarización entre las dos primeras coaliciones embarcadas en una lucha frontal centrada en el eje peronismo-antiperonismo.

Para introducir una cuña en el peronismo, Macri se hizo acompañar como candidato a la vicepresidencia a un peronista moderado, en tanto que la candidata natural del peronismo, Cristina Fernández, en una jugada estratégica magistral, decidió dar un paso al costado, ofreciendo a Alberto Fernández, con quien ha tenido desavenencias no menores, que encabezara el Frente de Todos, relegándose ella como candidata a la vicepresidencia. Para sorpresa de no pocos, Alberto Fernández aceptó la oferta.

Los resultados de la elección fueron contundentes, echando por tierra todos los vaticinios de las empresas encuestadoras. El triunfo de la dupla peronista sobre la dupla oficialista, antiperonista, fue por paliza, bordeando el peronismo el 50% con una ventaja sobre los 15 puntos a la dupla encabezada por Macri.

Los resultados señalan que todos los esfuerzos, no solo ahora, sino que siempre, al menos hasta ahora por derrotar o dividir al peronismo han sido en vano. Ni las dictaduras militares, todas antiperonistas, han podido doblegar una fuerza política que puede pasar por altibajos, pero que de una u otra forma, resucita una y otra vez.

Cuál es la receta? La desconozco. El peronismo parece ser como una ameba, que se amolda según la ocasión, que es capaz de cobijar en su seno a moros y cristianos, que no encuentra parangón en ningún otro país. Si bien en sus inicios tuvo una ideología más o menos definida, a lo largo de su existencia ha logrado que se identifiquen con él, desde la izquierda montonera hasta la derecha neoliberal en tiempos de Menem.

El peronismo parece conservar la manija, seguir teniendo el sartén por el mango. Desde el advenimiento de la democracia en Argentina, los gobiernos no peronistas, el de Alfonsín y De la Rúa, no fueron capaces de terminar en el período constitucional para el cual fueron elegidos.

No obstante lo expuesto, si bien en las elecciones presidenciales de octubre está todo dado para que gane el Frente de Todos, no se puede cantar victoria antes de tiempo. Se ha jugado un primer tiempo, pero falta el segundo. Le ventaja parece irremontable, pero en política sabemos que todo es reversible.

Macri centró sus dardos en la corrupción olvidando dos cosas. Una, que en el tema de la corrupción no es un elemento diferenciador porque la ciudadanía asume que prácticamente todos están corruptos; y dos, que hay que gobernar pensando en la gente antes que en el FMI. Los argentinos están cansados de los préstamos del FMI que ellos no ven, pero que si ven que siempre deben terminar pagando. Esa es la madre del cordero. Quieren que se gobierne para ellos, no para el “mercado”, esto es, para los banqueros.

Aunque a destiempo, en forma forzada, ahora parece estar entendiéndolo. Le alcanzará para ganar en octubre? Ya lo sabremos.

agosto 06, 2019

Tiempo de aromos

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Por estos días, en la zona centrosur de Chile los aromos están en flor, luciéndose con su amarillo furioso, arrebatado, cuando el sol está radiante, en todo su esplendor, en pleno invierno. A pesar de los fríos que nos azotan, Imposible esquivar la sonrisa frente a los aromos que buscan alegrarnos el almanaque, ya sea en los campos, los caminos, como en las ciudades.

Me recuerdan la niñez, mi ciudad natal, Montevideo, donde por estos días también su aroma nos inundaba acompañando nuestros juegos en las plazas, parques y calles, cuando jugábamos a las bolitas, a los trompos, a las tapaditas con los figurines de antaño, con las pelotas de trapo.

Tanto los aromos como los árboles desnudos que se preparan para reverdecer sus laureles, invitan al optimismo en medio del frío, invitan a resucitar, a renovarnos una vez más. Es la invitación que por momentos también nos hace a nosotros mismos, a repensar lo que hacemos, lo que queremos en medio de un mundo que parece ir a la deriva, un mundo que hostiga a la naturaleza, que busca someterla, sin percatarse que al hacerlo, se está autoinfligiendo una herida mortal.

Cuando los problemas parecieran acosarnos por todos lados –la xenofobia, la homofobia, la inseguridad, la corrupción, el pesimismo- los aromos en flor nos sorprenden y llaman al optimismo, a mirar la otra cara de la medalla. Su amarillo brillante nos fuerza a levantar la vista en medio del frío invernal, a sonreir, a confiar, a abrirnos, a abrazar, a buscar puntos de encuentro, a recordar que hay caminos de solución, que la naturaleza es maravillosa.

En Europa los calores son de miedo, por sobre los 40 grados Celsius, el ártico se está derritiendo, China y USA agarrándose de las mechas, Bolsonaro afirmando que el Amazonas es suyo y que en él se podrá hacer lo que él quiera. En Chile una línea de buses opera con patente adulterada y una empresa proveedora de agua potable deja sin ese vital elemento a toda una ciudad por más de una semana por un error que deja al desnudo el nivel de precariedad bajo el cual opera. En Venezuela, si no fuera por la tragedia que encierra lo que se está viviendo en sus confines, uno creería que se trataría de una de esas telenovelas a las que nos tenían acostumbrados décadas atrás. Tragedia expresada en la emigración de millones de sus habitantes. En Argentina, su presidente haciendo malabarismos para reelegirse con el desembozado apoyo de plomo del FMI y la banca internacional.

La irrupción de los aromos en flor, en un ciclo que se repite todos los años, nos dice, una y otra vez, que no debemos bajar los brazos ni dejarnos llevar por el pesimismo. Muy por el contrario, nos recuerda que siempre existe una nueva oportunidad para hacer las cosas como corresponde, en base al sentido común. Tan simple como eso.

Aunque parezca mentira, el mundo no es una porquería. Otro mundo es posible. Renunciar a esto es como morir en vida. Hay que pelearla con la convicción de que sí, se puede. Los aromos nos señalan el camino.

julio 31, 2019

Estatutos universitarios

Por estos meses el grueso de las universidades estatales se ha abocado a la renovación de sus estatutos, en los que se establecen ciertas normas básicas asociadas a su gobernanza, funcionamiento y organización interna.

La razón de ello reside en la reciente promulgación de la ley de universidades estatales, la que obliga a las instituciones de educación superior a crear o actualizar sus estatutos. Cabe destacar que los estatutos actualmente datan de 1981, cuando la dictadura estaba en pleno apogeo encabezado por el innombrable. Por lo mismo, tiene su impronta, esto es, la concentración del poder, la no participación, el verticalismo. Huele y respira, autoritarismo, lo que no deja de ser una contradicción cuando de universidades se trata, las que se asumen templos del saber, responsables del desarrollo del conocimiento como fruto de la investigación, de la búsqueda de la verdad científica en un contexto de diálogo libre y abierto.

De todas las universidades estatales, las únicas que han logrado modificar sus estatutos son la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago. Las restantes han sido incapaces de hacerlo, ya sea por falta de voluntad política de sus rectores y/o de sus respectivas comunidades universitarias. La realidad al interior de las universidades ha sido tal, por los más diversos motivos, que las voces que han demandado cambios estatutarios han sido minoritarias y/o escuchadas. De hecho, tenía que venir una ley que lo exigiera para que las universidades estatales, particularmente las regionales, despertaran de su letargo y se sumieran en la construcción de los nuevos estatutos.

Los puntos clave, a mi entender, son dos. Uno, el de la distribución del poder. Bajo los estatutos actuales, la concentración del poder en las autoridades unipersonales, rectores y decanos, es manifiesta, y se expresa en su capacidad resolutiva y en la disponibilidad presupuestaria, de la que carecen las autoridades colegiadas, que son esencialmente consultivas y que no pueden levantar mayormente la voz sin que corran el riesgo de que les caiga todo el peso del poder de los rectores y/o decanos, ya sea por la vía de la calificación, de la jerarquización, de la asignación de trabajos y/o conformación de comisiones de la más diversa índole. Y dos, la participación de los distintos estamentos que constituyen la comunidad universitaria, la que bajo los estatutos actuales está concentrada en sus académicos. La participación de los estudiantes y personal administrativo, debidamente regulada, como toda participación, es esencial para el crecimiento de las organizaciones, particularmente en el mundo de hoy. Para los estudiantes, su participación es esencial en su proceso de formación, como espacio de aprendizaje para constituirse en los futuros líderes de una sociedad libre.

A casi 40 años de la vigencia de sus actuales estatutos, las universidades están frente a una oportunidad de dar un salto cualitativo de proporciones. Del empuje, la fuerza, del vigor y entusiasmo que logren desplegar sus respectivas comunidades, dependerá el surgimiento de estatutos que dinamicen el quehacer académico y que posibiliten una sana, respetuosa y fecunda convivencia interna.

julio 25, 2019

Camino al abismo

Hasta la fecha la idea de desarrollo que tenemos parece asumir que estamos ante un mundo con recursos infinitos y/o que funciona con una suerte de control automático de modo tal que de alguna manera se las arregla para que se logren sortear los problemas que se pongan al frente.

Las razones de esta postura se basan en que a lo largo de la historia el ser humano ha sobrevivido a catalismos naturales o provocados de las más diversas índoles. Históricamente los agoreros del fin del mundo han tenido que morderse sus premoniciones. Si bien esto ha sido cierto hasta ahora, ello no garantiza que siga siendo así.

Al paso que vamos, la sostenibilidad de la vida planetaria, está en jaque. No podemos seguir recorriendo el camino hacia el desarrollo promoviendo el crecimiento y el consumo sin fin. En algún minuto este comportamiento nos pasará la cuenta, quizás no a nuestra generación, pero sí a las que vienen.

El cambio climático parece confirmar lo señalado. Los significativos aumentos en las temperaturas extremas, cuyas consecuencias están generando desastres en los más diversos confines a un ritmo creciente, dan cuenta de una realidad de una magnitud difícil de dimensionar. En paralelo, estamos viviendo tiempos de progreso científico-tecnológico sin precedentes, un progreso dulce y amargo.

Dulce porque ha permitido eliminar algunos cataclismos, como enfermedades que diezmaban a poblaciones enteras, así como prevenir cataclismos como terremotos y maremotos, de modo de amortiguar sus nefastas consecuencias. Y también porque ha permitido elevar la calidad de vida de muchas personas.

Amargo porque incluye una capacidad de producción de armamentos y de destrucción nuclear inimaginables, junto con la de alterar negativamente el medio ambiente en forma irreversible.

Si nuestro comportamiento fuese esencialmente racional, debiéramos ser capaces de internalizar las consecuencias y los costos futuros en terceros de nuestras decisiones y actuaciones presentes.

Para desviarnos del camino al abismo en que pareciera que estuviésemos empeñados, es indispensable incorporar en nuestras cabezas los conceptos de sostenibilidad y economía circular.

julio 18, 2019

Osorno sin agua

En pleno siglo XXI, en una ciudad de Chile, su población se encuentra sin disponibilidad de agua potable desde hace ya más de una semana. Estamos hablando de un país que se vanagloria de estar adherida a la OCDE, de tener el más alto ingreso per cápita de América Latina, de ser la punta de lanza del neoliberalismo a nivel planetario. Del país que no pocos miran, unos embobados, otros con recelo.

Un país cuya producción y distribución de agua potable se encuentra totalmente privatizada, no en tiempos del innombrable, sino que bajo uno de los gobiernos de la Concertación, el encabezado por Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Se asumía que para encabezar la transición hacia la democracia, se había escogido a quienes se plantearon como alternativa a la continuidad de la dictadura, la Concertación de Partidos por la Democracia. Desconozco en qué minuto se le dio vuelta el paragua, pero lo concreto es que por razones que también desconozco, aunque imagino, en vez de plantarle cara al neoliberalismo, terminó por consolidarlo, restringiéndose a limarle sus aristas más ásperas.

El país, cansado de escoger a quienes han terminado por ser cooptados por la derecha, ha terminado por colocar en el gobierno a quienes son los auténticos impulsores del modelo político, económico y social que se tiene. Ahora a ellos les ha estallado este desastre en Osorno, revelador del contexto en que se mueven, se gestionan las empresas privadas cuyos objetivos uno, dos y tres, no es otro que maximizar utilidades a como dé lugar, sin mayores consideraciones. Revelador también de un gobierno que está haciendo el loco, y de un Estado que mira al techo, sin capacidad alguna de fiscalización al amparo del concepto predominante, que no es otro que dejar que las empresas privadas se muevan como pez en el agua.

Estamos ante un espectáculo digno de Ripley, donde la versión que circula señala que quien estaba a cargo de rellenar un estanque de petróleo de un motor ubicado cerca de la toma de agua potable, justo antes de los filtros, abrió la llave de paso para rellenar, y al parecer, habría omitido u olvidado cerrar la llave, provocando el rebalse de petróleo a los filtros, inutilizándolos y afectando la planta de tratamiento de aguas. Estos motores, localizados en las inmediaciones de la planta de tratamiento de aguas, suelen ser eléctricos justamente para evitar los motores a petróleo por los riesgos de manipulación que encierra, como el que estamos presenciando.

La razón por la cual la empresa sanitaria habría desechado el uso de motores eléctricos sería de orden económico: la electricidad en hora de punta es muy cara, razón por la cual no habrían encontrado nada mejor que instalar generadores diésel para generar energía propia durante las horas punta. Inteligencia pura guiados por la maximización de las utilidades. Cero gestión del riesgo. Cero consideraciones éticas.

Quien preside el directorio de la empresa responsable de este desaguisado de marca mayor, es Guillermo Pickering, quien fuera subsecretario de Interior en tiempos de Frei Ruiz-Tagle, subsecretario de Obras Públicas bajo el gobierno de Lagos, miembro del directorio de Ferrocarriles del Estado, director de Metro, hoy cooptado por el neoliberalismo y privatizado hasta la médula.

Este es el paisito en que nos movemos. Solo falta que venga un Trump para que nos diga: bueno, si no les gusta, váyanse a otra parte. Mientras tanto Piñera que estaba a punto de partir a un evento privado mundial gracias a una invitación de Google que nadie conocía, y que se vino a conocer a última hora, en un gesto que enternece, decidió no solo no viajar con su familia, sino que quedarse en el país, para “monitorear” el desastre y ponerle término cuanto antes. Con ello espera amortiguar y revertir la eventual caída en las encuestas que este evento le reportaría.

Lo ocurrido invita a pensar en la necesidad de una reingeniería profunda en nuestras propias cabezas de modo de situar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones siempre, no solo cuando queda la crema.

julio 13, 2019

Educación: deponer y continuar el paro

Desde un inicio se pudo constatar que el paro de los profesores no iba a estar exento de dificultades. En una primera columna afirmé que el diálogo con las autoridades gubernamentales iba a ser difícil, pero imprescindible. Desde el primer minuto se pudo observar a un Colegio de Profesores en disposición de sentarse a la mesa a conversar. No se vio igual disponibilidad por parte del gobierno, el que se abrió recién a la cuarta semana del paro al constatar la adhesión que lograba atraer el movimiento de los profesores y el rechazo a la conducta gubernamental.

Iniciadas las conversaciones, el gobierno se allanó a abordar puntos accesorios, pero no los sustantivos, manteniéndose en su posición, particularmente, la de no tener los recursos económicos para satisfacerlos, en especial, aquel relativo a la deuda histórica cuyo origen se remonta ya a casi cinco décadas, cuando eh 1974 se inicia un sostenido deterioro en las remuneraciones de los profesores, las que se ven congeladas y reducidas en un contexto inflacionario, y que se agudiza con el proceso de municipalización de la educación pública y la recesión económica a comienzos de la década de los 80. Este deterioro ha trascendido lo meramente económico-financiero afectando el valor que antaño la sociedad asignaba a la educación pública y a quienes cumplen un rol estelar en ella, sus profesores.

Todos los intentos por revertir este proceso se iniciaron con el retorno de la democracia, pero han sido discontinuos, parciales, marginales, siempre con la excusa, la permanente excusa de que no existen los recursos para financiar los gastos que involucra dejar atrás, de una vez por todas, la deuda histórica.

El Colegio de Profesores ha sido persistente, y sus máximos dirigentes a lo largo de todas estas décadas, han bregado al máximo en procura de resolver lo que es a todas luces injusto. Su dirigencia actual ha tenido una fuerte voluntad de diálogo, encontrándose con una débil respuesta por parte de un gobierno que parece apostar por el desgaste del movimiento.

Ahora se está en una de los momentos más complejos, al tener que decidir los profesores entre deponer o continuar el paro. La decisión adoptada por las bases refleja cabalmente esta complejidad, al revelar una división que no deja de ser profunda. La de quienes apuestan al todo o nada, y la de quienes, privilegian hacer un alto en el camino, una suerte de repliegue, para respirar, para repensar, para recuperar fuerzas, para evitar el desgaste de un paro que se prolonga por más de un mes y que ya estaba mostrando signos de agotamiento. La votación alcanzada por ambas alternativas es ilustrativa de una factura en partes prácticamente iguales que de hecho debilitan a todos.

Continuar el paro en las actuales condiciones, con una mitad disponible para deponerla, lo debilita fuertemente. Es hora que los dirigentes que pregonan una y otra postura se reúnan y acuerden un camino que considere el sentir de las bases. En el minuto actual, este sentir pareciera invitar a deponer y continuar. Deponer por un período de tiempo, para unificar criterios, plantear propuestas de solución concretas a las autoridades, y luego de un tiempo prudencial, de uno a dos meses, en caso de no verse satisfechas las demandas básicas, continuar el paro.

A las negociaciones hay que ir con papel y lápiz en mano, sabiendo sumar, restar, multiplicar y dividir, sabiendo cuántos son los recursos involucrados y no olvidar cuántos son los recursos que se han llevado por fraudes, por sobresueldos, por gastos reservados, por nepotismos, por compras directas sin licitaciones. A eso hay que hincarle el diente, porque ahí están los recursos.

julio 04, 2019

Una derrota dolorosa

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La derrota de Chile ante Perú en la Copa América es especialmente dolorosa por un conjunto de circunstancias, pero de la que hay que sacar las lecciones que correspondan si es que no se quiere caer en un estado depresivo.

A continuación paso a enumerar algunas de estas circunstancias. En primer lugar se perdió jugando mal. Más allá del infortunio, de los goles que se perdieron, en muchos pasajes del partido, el dominio de Perú fue manifiesto.

En segundo lugar, los pergaminos de los que venía precedido Chile eran sustancialmente mayores que los de Perú. Chile llegó precedido del cartel de campeón actual, además de que la cantidad de jugadores chilenos que juegan en los más importantes equipos europeos es sustantivamente mayor que la de jugadores peruanos. El favorito, sin lugar a dudas era Chile y tenía todas las de ganar.

En tercer lugar, si bien al inicio del campeonato en Chile no nos hacíamos mayores expectativas, con el correr de los partidos, tales expectativas fueron in crescendo, entusiasmando la solidez y ensamblaje de los noveles jugadores con quienes ya tienen su buen recorrido, llegando la convicción de que la llamada generación dorada estaría siendo sucedida por otra similar. Todo esto se vino al suelo.

En cuarto lugar, era el partido que en el papel asomaba como el más fácil. Ya todos veíamos a la roja en la final, lista para disputarla con Brasil en su propia casa y dar el batacazo, tal como lo dio Uruguay allá en 1950 con el legendario Maracaná.

En quinto lugar, al menos en el partido contra Perú, se perdió precisión, vértigo, ataque, al que nos acostumbraron los equipos del loco Bielsa y Sampaoli y que nos permitió figurar en el mapa del futbol mundial.

En sexto lugar, se miró en menos al rival, olvidando que los partidos hay que jugarlos, todos, con los dientes apretados, como lo hizo Perú. Que no hay partidos ganados de antemano. La historia está llena de resultados inesperados. El partido de Uruguay con Perú fue un buen antecedente que no parece haberse considerado. Allí Perú mostró claramente que no era pan comido. Uruguay tuvo su primer trago amargo.

Se me escaparán otros factores, pero creo que esos bastan.

Lo importante es rescatar las lecciones que nos deja esta frustración. Antes que nada, tener claro que no somos los mejores del mundo, aunque tampoco somos los peores.

Dos, que no hay partidos regalados, que a todos ellos hay que entrar concentrados, que no se puede mirar de arriba abajo a nadie, así como tampoco de abaja a arriba, como ocurría antes. Nos fuimos de un extremo a otro.

Tres, lo expresado nos dice que no hay que dejarse llevar por la soberbia, que es necesario conservar la humildad a como dé lugar.

Cuatro, que hay que acelerar el proceso de renovación, de formación de jugadores, que hay que trabajar más con los niños, con los jóvenes, con la cantera de los clubes. Quinto, que hay que recuperar el espíritu de ataque que nos inculcó el loco Bielsa, de llegar de atrás hacia adelante con el mínimo de toques posibles.

En fin, creo que con esto basta. Dejo a los lectores los agregados y las críticas que lo escrito sugiera. Salud.

Educación: el paro continúa

Luego de las conversaciones entabladas por los dirigentes del Colegio de Profesores con la Ministra de Educación y sus asesores, los resultados fueron expuestos a las bases para someter a votación tres opciones. Tres de cada cuatro profesores que votaron, resolvieron proseguir con el paro.

La decisión mayoritaria se sustentó en que si bien se accedía a algunas de las demandas, en otras se invitaba a seguir conversando, o bien, eran rechazadas de plano por el gobierno, esencialmente aquellas que involucraban recursos financieros. Respecto de esto último, la razón esgrimida se apoyaba en que no se disponía de tales recursos.

Cuesta entender la lógica de no disponer de recursos para financiar gastos en el campo de la educación cuando día a día somos sorprendidos, una y otra vez, con fraudes y/o actos de corrupción al por mayor, en las más diversas esferas, políticas, militares, religiosas. Los profesores observan, incrédulos, cómo miles de millones de pesos son destinados a gastos reservados de los que no se rinde cuenta, a financiar asesorías sin la más mínima justificación o a familiares de personajes del mundo privado que se trasladan al mundo público con sueldos que no se condicen con el discurso de “tiempos difíciles”.

A estas alturas de una movilización que se prolonga por más de un mes, no deja de llamar la atención la displicencia con que ha actuado el gobierno frente a un gremio que ha procurado, en todo momento, seguir la senda del diálogo, en la esperanza de que ella sea conducente al objetivo de tener una mejor educación con sus más importantes protagonistas, que no son otros que los profesores. Cualquier solución debe ser con ellos, no contra ellos o sin ellos. Ya no están los tiempos para imposiciones. En una columna anterior, afirmé que en el campo de la educación, así como en muchos otros, el diálogo es difícil, pero imprescindible. De otro modo no hay solución.

Desafortunadamente, por parte del gobierno no se observa interés por resolver el conflicto, más bien por el contrario, pareciera que se quiere agudizar. Es difícil entender que en medio del conflicto, la propia Ministra de Educación se haya dado el lujo de viajar al norte para ver el eclipse estando invitada al Congreso Nacional para tratar el tema del paro docente.

Cuesta imaginar el objetivo que persigue el gobierno. Podría pensarse que está apostando al desgaste, sin embargo parece ocurrir lo contrario porque la desaprobación al gobierno crece, al igual que respecto del manejo de la crisis. En cambio, el apoyo a los profesores ha estado creciendo.

La otra tesis que explicaría el comportamiento del gobierno en esta esfera, sostiene que busca destruir la educación pública por la vía de estimular la migración de la población escolar desde las escuelas municipalizadas a las escuelas subvencionadas pagadas y a las particular pagadas. Objetivo que se está dando desde hace tiempo y que se refuerza con el viaje de la ministra al norte en medio del conflicto, señal de estar más interesada en el eclipse solar que en el eclipse de la educación pública.

A pesar de los vertiginosos cambios que se han producido en los últimos tiempos, y no obstante que han transcurrido 80 años, aprovecho de recordar lo que expresara en su momento Pedro Aguirre Cerda, para quien gobernar es educar, y cuya vigencia creo que se mantiene en pie: "Para que la enseñanza pueda cumplir su misión social es necesario que sea: gratuita, única, obligatoria y laica”.

junio 27, 2019

Educación: un diálogo difícil, pero imprescindible

Los profesores se encuentran prácticamente un mes en huelga sin que se vislumbre solución alguna. Recién en la última semana la ministra del Ministerio de Educación (MINEDUC), Marcela Cubillos, se ha dignado reunirse a conversar con el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar. De mala manera Cubillos lo citó imprevistamente y todo indica que seguirán conversando, pero el paro no se baja hasta que los profesores no visualicen un camino de solución a sus demandas, una y otra vez pospuestas hasta el cansancio.

La ministra se ha resistido a conversar por considerar que se trata de un paro con un claro tinte político e ideológico. Cuesta entender este argumento difícil de recoger sin definir estos conceptos. Cualquiera sea la acepción que demos a lo que entendamos por un paro político e ideológico, sin duda alguna la postura ministerial también es política e ideológica.

En democracia las distintas posturas no se imponen, se conversan, y lo que hemos podido observar en estas semanas es una suerte de ninguneo al profesorado, por parte del gobierno y de sus medios de comunicación, un propósito de desperfilar un movimiento cuya convocatoria y prolongación ha superado todas las expectativas. Ello explicaría el giro copernicano en la postura gubernamental de abrirse a sentarse a conversar.

Las razones del movimiento descansan esencialmente en la persistente postergación de demandas que se arrastran desde tiempos del innombrable y de promesas que no se cumplen. Se busca el reconocimiento de una deuda histórica que se remonta al año 1974, cuando las remuneraciones de los profesores comienzan a disminuir significativamente, eliminándose su asignación profesional y rebajando el reajuste trianual que recibían. En 1981 se intenta compensar este deterioro por la vía de una asignación no imponible, y que por lo mismo afectaría sus futuras pensiones. Se asumía que cuando se municipalizó la educación pública los profesores traspasados este deterioro se iba a reparar. Nada de eso ocurrió ni ha ocurrido hasta la fecha.

Desde entonces son muchos que están esperando esta reparación, y no pocos han muerto en espera de ella. Afortunadamente las nuevas generaciones de profesores no bajan los brazos en defensa de quienes solo piden lo que se les quitó en tiempos de dictadura y que a la fecha la democracia ha sido incapaz de responder positivamente. Mientras se afirma que no hay recursos, el país observa estupefacto, entre ellos los profesores, cómo desde las más distintas esferas y al más alto nivel se defrauda al fisco en miles de millones de pesos.

Sobre la mesa, a lo anterior se agrega la necesidad de reconocer las horas fuera de aula que demanda el trabajo en aula, esto es la planificación y preparación de las clases, la confección de las pruebas, sus evaluaciones. La falta de recursos para el mantenimiento de los establecimientos educacionales, los atrasos en los pagos de los sueldos, las permanentes evaluaciones a las cuales son sometidos, los cambios curriculares sin la apropiada participación de la comunidad educacional. En síntesis, hay cansancio, agobio, el que se ve agudizado por estar frente a un gobierno que mira al techo, que pareciera buscar el deterioro de la educación pública creyendo que este deterioro será compensado con creces por la educación privada.

Frente a frente se encuentran dos personajes cuyas posturas los retratan de cuerpo entero. Por un lado, en representación del gobierno, se tiene a una ministra cuya ideología, historia, personalidad y postura tiene un fuerte sesgo autoritario, que pone todas sus fichas en la educación privada. Eso de abrir espacios de conversación sobre temas que supone zanjados, no le acomoda. Mal que mal, en sus tiempos mozos, para el plebiscito del 88 estuvo por el Sí, por la prolongación del régimen que encabezar el innombrable.

Al otro lado, luego de décadas de un Colegio de Profesores encabezado por dirigentes comunistas, por primera vez su dirigente máximo es un humanista, de tomo y lomo. En tal sentido, resulta lamentable que el gobierno y su ministra hayan estirado tanto la cuerda para sentarse a conversar con quien profesa un ideario humanista, cuya ideología pregona la paz, la no violencia activa, el entendimiento, el respeto por el otro, y que ha logrado concitar la adhesión de muchos gracias a su talante conciliador, no agresivo.

El gobierno debiera aprovechar la oportunidad de tener al frente a una figura respetada por sus bases y a quien solo le anima justicia, reconocimiento, valorización de la función docente, punto de partida indispensable para reconstruir la educación en Chile, no solo la pública.

junio 23, 2019

La educación superior ¿debe ser gratuita?

Acá les presento un video grabado en la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Talca donde me tocó participar como panelista junto con un colega, en torno a la gratuidad en la educación superior. Se trata de un video de hace 3 años atrás, pero creo que mantiene su vigencia.


junio 20, 2019

De tiempos mejores a tiempos difíciles

A poco más de un año del segundo gobierno encabezado por Piñera, los tiempos mejores parecen estar viviendo sus peores momentos. Durante la campaña electoral se puso énfasis en la necesidad de retomar la senda del crecimiento, de recuperar la inversión, la confianza empresarial, de reducir los altos niveles de inseguridad imperantes. La derecha ponía el acento en que ellos sabían cómo hacerlo, que en sus manos estaba la capacidad para hacer las cosas bien.

Ahora que tienen la oportunidad de hacerlo, observan que otra cosa es con guitarra, que la realidad es más fuerte, que los fracasos se suceden semana a semana en los más diversos ámbitos. No obstante que muchos de estos fracasos no son imputables directamente al accionar gubernamental, el tema es que la coalición de ChileVamos generó expectativas más allá, mucho más allá de las razonables.

El discurso gubernamental actual se centra en que está navegando en tiempos difíciles basados en tres factores: un contexto internacional más complejo en medio de una guerra comercial desatada o por desatarse; una mayoría opositora en el parlamento con un talante destructivo; heredar un gobierno que lo habría hecho todo mal.

Cualquiera con dos dedos de frente, sabía que era imposible que viniesen los famosos tiempos mejores por la simple razón de que el devenir del país está más sujeto a los vaivenes del mundo que nos rodea que al del país en que vivimos. El crecimiento del país depende más de lo que ocurre fuera de nuestras fronteras que de lo que acá se decida. Y esto es así porque estamos bajo un modelo económico abierto de par en par en el que hemos perdido toda autonomía. Cuando el mundo se resfría, a nosotros nos da pulmonía. El abandono de las políticas de sustitución de importaciones y de desarrollo de una base productiva industrial por las políticas de promoción de exportaciones nos está pasando la cuenta.

La excusa de la existencia de una mayoría opositora destructiva no tiene asidero alguno. No existe tal mayoría opositora, tanto porque se encuentra en los suelos, facturada. En ese contexto al gobierno le ha sido fácil negociar con parte de la oposición, lo que le ha generado críticas en su propio sector, en especial de quienes aspiran poner en marcha sus propias convicciones contra viento y marea.

Por último, la crítica al gobierno de Bachelet carece de todo asidero a la luz de lo que estamos observando. El nivel de violencia en las escuelas que tienen los jóvenes hoy es mayor que ayer, y lo mismo se puede afirmar respecto de la inseguridad laboral de parte de los trabajadores, y de precariedad en los adultos mayores. Importa destacar que ya entonces la realidad externa estaba llena de nubarrones, y no obstante ello, el gobierno apechugaba sin andar echándole la culpa al gobierno anterior.

Es hora que el gobierno aprenda a asumir su propia responsabilidad y dejar de inculpar a las piedras que encuentra en el camino. La consecuencia de lo señalado no es otra que una decepción generalizada, expresada en una significativa baja en la popularidad del gobierno. En poco menos de 2 años el apoyo obtenido a través de las urnas, se les escapa entre los dedos. Baja que se hace extensiva a la oposición, por lo que sería bueno que ésta no saque cuentas alegres sin hacerse un examen introspectivo de cierta profundidad. Examen que a la fecha no parece tener la voluntad de realizar y que le haría muy bien tanto a ella misma, como al país y al propio gobierno. Parte del problema del gobierno pareciera que reside en que está corriendo solo sin rival a la vista.

Lo mismo que le ocurrió al innombrable hace poco más de 30 años cuando corrió solo y salió segundo.

junio 13, 2019

El modelo de negocio automotriz chileno

En el ámbito automotriz, al menos en Chile, se ha institucionalizado un modelo de negocio que resulta imposible soslayar para quienes crecimos y creemos que cualquiera sea el bien/servicio, su precio contado siempre debe ser más bajo que el precio crédito. Hoy aparenta ser al revés.

El modelo de negocio imperante, para la venta de vehículos nuevos, se basa en un precio contado al que se rebaja lo que se denomina un bono de financiamiento para el caso que se quiera comprar al crédito. Por ejemplo, si un automóvil tiene un precio contado de 8 millones y un bono de financiamiento de un millón y medio, entonces su precio crédito sería de 6,5 millones con la posibilidad de comprarlo con un modesto pie de $500,000 y el saldo en cómodas 12, 24 o 36 cuotas mensuales. La trampa está en las tasas de interés que se aplican, cuyos valores son tales que se termina pagando dos a tres veces el precio del vehículo. Todo esto, libre y voluntariamente.

Este modelo de negocio es tal que la empresa comercializadora de automóviles no actúa sola, sino que en alianza con una empresa financiera, fundiéndose ambas en una sola. Sumando y restando, el verdadero negocio está en vender automóviles al crédito antes que al contado.

Para remate, cuando han pasado un par de años pagando cuotas, desde la empresa que nos vendió el vehículo te invitan a renovarlo, recibiéndolo en parte de pago por otro nuevo, pagando un valor contado que puede llegar a ser cero, y que tan solo implica un aumento en el valor de la cuota que se está pagando y/o extender el pago de la cuota por no pocos meses más. Así volvemos a creer que tenemos un nuevo vehículo. De hecho no somos dueños de nada hasta que no paguemos la última cuota, por lo que se trataría de un leasing como se denomina a este mecanismo de venta.

De esta forma el consumismo nos consume y explica gran parte de los problemas que nos afligen, del malestar que está ahí, en el ambiente, en el aire y que se expresa en los altos niveles de endeudamiento y depresión existentes.

Haríamos bien en hacer un alto en el camino para no dejarnos seducir por cantos de sirena. Es difícil e insoslayable, pero no imposible.

junio 06, 2019

La crisis que nos corroe

En estas últimas semanas hemos tomado conocimiento de hechos impensables en un pasado tanto reciente como lejano. No solo en Chile, sino que en cualquier país del mundo. Impensable porque dice relación con la más alta autoridad del país, de quien se espera una conducta pública irreprochable, al igual que de su entorno inmediato, tanto familiar como político.

Un hecho está asociado al viaje a China con su familia, y en el que dos de los hijos del presidente participaron en rondas de negocios. Más allá de lo legal o ilegal está lo que el sentido común dice a cualquier hijo de vecino, y por lo mismo, con mayor razón cuando de un presidente de un país se trate. Y ese sentido común nos dice que eso es un aprovechamiento, que es nepotismo ramplón, y que por lo mismo, no se hace, por decencia. Menos todavía se hace cuando se representa a una coalición que entre sus banderas esgrime el discurso de la igualdad de oportunidades, del mérito. Estamos en presencia de una flagrante violación a este discurso con el que tanto se atacó al gobierno anterior.

Inevitablemente este hecho le está pasando la cuenta. A propósito de ello, Piñera recientemente confesó que “si pudiera volver el tiempo atrás haría las cosas distintas”. Ojalá esta expresión sea fruto de una convicción ético-moral, y no por sus consecuencias en las encuestas.

El otro hecho está referido a la propiedad que tiene el mismo presidente de la república a orillas del lago Caburgua, en el municipio de Pucón, desde hace ya varias décadas, y por el cual hasta la fecha no habría pagado las contribuciones de bienes raíces. Por decir lo menos, resulta insólito que la máxima autoridad del país aparezca incumpliendo lo que es una obligación de todo propietario. Cabe destacar que el incumplimiento en el pago de este impuesto da origen a severas multas y/o remates, penas de las que se supone nadie queda eximido. Por este hecho, el mismísimo presidente de la república ha sido citado a declarar ante el Juzgado de Policía Local de Pucón. La infracción es por habitar un inmueble que no ha sido recepcionado en forma definitiva por el municipio correspondiente. Se trata de una argucia que no pocos realizan y que consiste en construir un inmueble y habitarlo sin efectuar la recepción municipal para evitar que se enrole la propiedad y que el Servicio de Impuestos Internos se deje caer para tasarla y definir el monto a pagar como impuesto.

Que el mismísimo presidente de la república, uno de los personajes más adinerados del país, haya incurrido en esta argucia revela la crisis que nos embarga. Si en las alturas observamos esto, qué queda para el resto del país.

Como botones de muestra, estamos haciendo referencia a dos hechos que revelan la crisis ético-moral que nos embarga, que por lo mismo, debiéramos ver como una oportunidad para zafarnos de ella por la única vía posible: hacer las cosas bien, como corresponde. No se necesita tener más de dos dedos de frente para saber que las conductas a las que nos estamos refiriendo son altamente reprobables. Sobre todo cuando en ellas incurren personajes sometidos a un escrutinio público permanente.

Ojalá estos dos botones de muestra sean visualizados como una oportunidad para que los de arriba empiecen de una vez por todas a hacer bien las cosas. No se puede andar pidiendo que los de abajo hagamos bien las cosas mientras quienes nos gobiernan actúan como gatos de campo.

La presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, afirmó que "se está haciendo una crisis en un tema que no es real" aludiendo a que Piñera habría pedido la regularización para pagar las contribuciones y responsabilizando al municipio de Pucón por la demora. Argumento impresentable cuando se trata de la máxima autoridad del país, de quien se espera sea un modelo de conducta.