octubre 20, 2016

El dilema de no pocos: ¿votar o no votar?

Este domingo los chilenos están invitados a votar en las elecciones municipales que tendrán lugar en más de 300 comunas en que se subdivide el país y en el marco de inscripción automática y voto voluntario.

Chile es un país en el que hasta hace poco, la inscripción era voluntaria y el voto obligatorio. En este contexto el país se vanagloriaba de ser uno de los países con más bajos niveles de abstención. Sin embargo la comparación solía hacerse con países con voto voluntario. En las elecciones efectuadas en los últimos años, bajo la nueva legislación –inscripción automática y voto voluntario- se ha producido una suerte de sinceramiento respecto de la participación, comprobándose un bajo involucramiento de la ciudadanía en el quehacer político.

Esta tendencia hacia una mayor abstención se ha visto reforzada por diversos factores, entre los que destaca el comportamiento de los distintos actores políticos y empresariales, muchos de ellos implicados en formalizaciones judiciales que dan cuenta de la construcción de trenzas por debajo de la mesa, a espaldas de la ciudadanía, que decepcionan, frustran, e invitan a la ciudadanía a refugiarse en su respectivo metro cuadrado, para finalmente no concurrir a votar.

Lo expuesto se ve reforzado por estar insertos bajo un neoliberalismo impuesto en dictadura y que se ha ido consolidando a lo largo de estas décadas, en una transición hacia la democracia que hoy está siendo cuestionada a la luz de las manifestaciones de malestar que a diario se observan. Un neoliberalismo que valora e incentiva el individualismo, la competencia en desmedro de lo colectivo, la solidaridad, la colaboración.

El no concurrir a votar es consecuencia de una realidad que expresa una suerte de retraimiento de la sociedad. Desafortunadamente, al no votar lo que se logra es el efecto contrario al que se aspira: se refuerza el individualismo, el neoliberalismo, y se sigue debilitando el tejido social. La decisión de no votar implica que cada vez menos personas deciden quienes han de representarnos, implica replegarse en uno mismo, irse para la casa, no dar pelea, colgar los guantes, bajar la guardia, no asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos que aspiramos vivir en democracia. No dejemos que otros decidan por nosotros.

Votando no resolveremos los problemas que nos acosan, pero es un paso mínimo necesario. El siguiente es votar bien, lo que obliga a evaluar seria y conscientemente las alternativas en carrera en base a distintos factores, y no dejarnos llevar por cantos de sirena. Estos factores variarán según nuestros propios intereses: vocación de servicio, conocimiento personal, ideología, transparencia, comportamiento y trayectoria, entre otros.

Ánimo en tiempos de cólera.

octubre 14, 2016

Un país maltratador

No es para enorgullecerse estar en un país que maltrata a sus niños, sus mujeres, sus viejos, sus trabajadores. Al tenor de las noticias que recibimos a diario, desafortunadamente este parece ser el país que habitamos.

En poco más de una década han fallecido más de 200 menores que se asumía estaban bajo la protección del Servicio Nacional de Menores (SENAME), a los que habría que agregar más de 400 menores fallecidos que fueron derivados al sistema ambulatorio, esto es, en organismos colaboradores o al amparo de programas complementarios. La tercera parte menores de 6 años.

Desconozco la situación en otros países similares al nuestro, ya sea en idiosincrasia, o en nivel de desarrollo, o de ingreso per cápita. Para hilar más fino también debiésemos contar con indicadores tales como las tasas de niños fallecidos por cada mil niños dentro del total poblacional, como del total de niños bajo “los cuidados” del SENAME.

Pero más allá de las cifras, lo expuesto revela un “descuido” descomunal, para agarrarse la cabeza, un escándalo. Si ponemos el grito en el cielo cuando se denuncian maltratos a niños que se entregan al cuidado de hogares del mundo privado, con mayor razón debemos hacerlo cuando ello ocurre en el ámbito de las instituciones públicas. Al SENAME no se envía a los niños para que se mueran, sino para rescatarlos del abandono, del maltrato, de la promiscuidad, del desamor.

El SENAME es una institución estatal destinada a proteger, no atacar al menor. Surgirán infinitas explicaciones orientadas a explicar lo inexplicable, entre las que seguramente destacará la existencia de recursos limitados para albergarlos, protegerlos, encaminarlos, educarlos. Nada nuevo bajo el sol. Una y otra vez los mismos argumentos.

Acá no sobran niños, por el contrario, nuestra tasa de natalidad es una de las más bajas del mundo. Sin embargo, pareciera que sobraran. Lo señalado da cuenta de una realidad penosa, que lamentablemente es extensible a nuestras mujeres, nuestros ancianos, nuestros jóvenes, nuestros trabajadores. Pero esto ya es tema para otras columnas.

Algo huele mal en Chile.

octubre 12, 2016

Expo Proyectos en Empresas 2016

El jueves 13 de octubre, entre 10 y 14 horas se desarrollará en la plaza de armas de Talca la quinta exposición de proyectos realizados por alumnos de la carrera de Ingeniería en Informática Empresarial de la Universidad de Talca en las áreas de: gestión empresarial, desarrollo de sistemas web, innovación y emprendimiento, y procesos de negocios.

Esta exposición, se viene realizando desde el año 2012 a partir de una invitación que la Municipalidad de Talca extendiera a la carrera de Ingeniería en Informática Empresarial, en su intención de aprovechar y poner al servicio de la comunidad los espacios públicos disponibles. La carrera aprovechó esta invitación para dar a conocer a la comunidad su modelo de trabajo con empresas, por la vía de “aprender haciendo”, que constituye su sello, el que es altamente valorado tanto por los alumnos actuales, como por los egresados y sus empleadores. Valoración que se explica porque la realización de proyectos en empresas durante sus estudios ha promovido el desarrollo de competencias genéricas, en particular las relacionadas con el trabajo en equipo y de comunicación, tanto oral como escrita, sin perjuicio de otras competencias asociadas a la responsabilidad y el cumplimiento de compromisos.

Estas características hoy en día son esenciales para cualquier empleador, y en efecto, son las que han facilitado la rápida inserción laboral de los titulados de la carrera, quienes están egresando con una experiencia laboral que les provee el desarrollo de proyectos orientados a la resolución de problemas reales, destacándolos frente a otros postulantes al momento de buscar sus primeros empleos.

La exposición de los resultados de estos proyectos es una oportunidad para mostrar a la comunidad regional los aportes que se hacen desde una carrera joven a muchos emprendedores y empresarios de la región para mejorar la calidad de la gestión de sus negocios.

También, constituye una oportunidad para que los estudiantes de enseñanza media conozcan una opción académica distinta e innovadora que reporta alta empleabilidad a sus egresados. Por este motivo, habrá un stand especialmente equipado para ofrecer información sobre la carrera y sobre el intercambio académico que pueden efectuar los estudiantes.

Adicionalmente, los empresarios y ejecutivos de empresas pueden tomar conocimiento de lo que son capaces de hacer nuestros futuros profesionales, e inscribirse con sus propios proyectos para que sean también beneficiarios de las soluciones ofrecidas por esta carrera. Esta exposición se complementará con una charla sobre la importancia y las alternativas de emprendimiento existentes que se dará a mediodía en la pérgola de la plaza. Dado el carácter público del evento, están todos invitados.

octubre 02, 2016

Colombia: un complejo proceso de paz

Contra todo pronóstico, el pueblo colombiano ha decidido no avalar la firma del acuerdo de paz alcanzado por su gobierno con la dirigencia de la FARC, uno de los grupos responsables de la guerrilla que afecta a Colombia desde hace ya más de 50 años.

La firma del acuerdo se sustentó en la convicción del gobierno encabezado por Santos de que es hora de poner fin a más de medio siglo de enfrentamiento que ha sembrado muerte y destrucción de miles de familias, además de limitar el desarrollo del país.

El objetivo perseguido fue el de iniciar una senda de entendimiento en la esperanza de una paz duradera y fructífera que deje atrás décadas de protagonismo por parte de los narcotraficantes, los desplazados, los guerrilleros y los paramilitares. La frontera entre ellos es difusa, no siendo fácil en muchos casos discernir para quienes trabajan unos u otros. Lo concreto es que de aquí en adelante se esperaba que se pueda vivir en paz, y que toda la capacidad productiva que tiene el país pudiera desplegarse sin la distorsión que implica estar viviendo en un estado de guerra permanente.

Preciso es reconocer que aún con la aprobación del acuerdo por parte de los colombianos, tan solo se inicia un camino difícil y complejo, tal como lo fue el propio proceso que culminó con el acuerdo. Con el rechazo, este camino aparentemente se torna más difícil y complejo aún. Se inicia un camino no exento de obstáculos. La propia historia de Colombia obliga a ser cautos. Tiempo atrás, en la década de los 80, importantes grupos armados acogieron un llamado a insertarse en la vida democrática, abandonando las armas y configurándose como partido político. A poco andar fueron exterminados por grupos paramilitares y narcotraficantes. Sobre los 3,000 de sus militantes y dirigentes fueron asesinados, forzando a quienes sobrevivieron a la masacre a abandonar el país.

En concreto, Colombia ha sido un país con una historia política violenta, turbulenta, que Santos parece querer revertir. No depende solo de su voluntad, sino que de la voluntad de una gran mayoría de los colombianos, y particularmente de quienes se han amparado del aparato del poder estatal para sembrar el terror.

Armando Uribe, expresidente, ha sido contrario a este acuerdo firmado por su sucesor en la presidencia, Santos. La postura que Uribe ha sostenido hasta la fecha ha sido que no hay acuerdo posible con los guerrilleros, que solo cabe su rendición o exterminarlos. Esta tesis ha dominado la escena durante más de 50 años, demostrando con ello su fracaso.

El resultado del plebiscito refleja una partición del país en dos mitades, y obliga a todos, particularmente a persistir, no desanimarse frente a este eventual tropiezo. La paz no estaba garantizada ni con la firma ni con la aprobación del acuerdo; solo será posible si la gran mayoría es capaz de perseverar en este camino de búsqueda de la paz, contra viento y marea. Quizá el rechazo al acuerdo sea una oportunidad para ello. Como dice el dicho: no hay mal que por bien no venga. Ojalá así sea.

septiembre 29, 2016

Descentralización: ¿para qué?

Hemos sido testigos de formalizaciones a nivel nacional que involucran a personajes públicos del ámbito político, empresarial, deportivo, religioso y militar, por los más diversos motivos asociados a la corrupción: cohechos, colusiones, lucros indebidos, tráfico de influencias, manejo de información privilegiada, entre otros. Lamentablemente también se ha dado a nivel de regiones y comunas. Cuesta encontrar alcaldes, concejales, así como candidatos sin mácula.

No obstante lo expuesto, no deja de llamar la atención la formalización de quien es el alcalde de la comuna de Talca, Juan Castro, junto con la del administrador del municipio y director ejecutivo del programa Junto a ti, Juan Carlos Díaz, actual candidato a alcalde por Talca, y Juan Valdebenito, jefe del departamento de emergencia municipal, quien fuera candidato a diputado en las últimas elecciones bajo el lema, síganme los buenos.

Estos personajes configuran un trío cuyas actuaciones se encuentran en tela de juicio, esto es, bajo investigación por el delito de cohecho por parte de la fiscalía. Importa consignar que el cohecho es un delito asociado a un soborno para corromper a alguien con el propósito de obtener algún favor de su parte. Suele tratarse de entrega de dineros (o regalos) a alguien, por lo general a un funcionario, a cambio de algo que no puede ser obtenido lícitamente.

Que se encuentren formalizados, no significa que sean culpables, por lo que debe presumirse que son inocentes en tanto no se demuestre lo contrario. Pero también se sabe que nadie es formalizado porque sí. Importa señalar que la formalización es la actividad por la cual un fiscal comunica a un imputado de que se está desarrollando una investigación en su contra por uno o más delitos específicos.

Se presume que para que exista una formalización tienen que haber indicios, antecedentes que hacen presumir la existencia de un delito. Nada impide descartar la existencia de delito, y que se concluya que tan solo hayan existido, a lo más, faltas administrativas. Ello lo determinará la investigación en curso.

Desafortunadamente son muchos los municipios que están siendo investigados por presuntos delitos similares, asociados a la compraventa de terrenos y la contratación de los servicios de recolección de basura por parte de empresas del rubro. Investigaciones que han dado origen a peticiones por parte de distintas fiscalías para conocer los movimientos bancarios, esto es, depósitos, captaciones y otras operaciones sospechosas en las cuentas bancarias que posean las personas involucradas, todo con el propósito último de revelar si ha existido tráfico de influencias, apropiaciones indebidas, conflictos de interés.

El municipio, al igual que el aparato del Estado, está para servir a los más débiles, quienes necesitan apoyo; no está para servirse de él, en particular quienes son sus máximas autoridades. Desafortunadamente el negocio de la basura parece ser lo suficientemente atractivo para caer en tentación si no se cuenta con un sólido escudo ético-moral.

Para que la regionalización, la descentralización tenga sentido, es indispensable que tengamos municipios incorruptibles, con autoridades y funcionarios capaces de resistir la tentación de ser sobornados con ingresos recibidos bajo cuerda.

El caso en comento se arrastra desde el 2013. Dada la proximidad de las elecciones municipales, y que entre los implicados se encuentre uno de los candidatos a alcalde del municipio de Talca, es indispensable que se esclarezca cuanto antes su actuación bajo sospecha, al igual que la del alcalde actual. Por el bien de todos.

septiembre 21, 2016

Miigrantes somos (casi) todos

Las migraciones están concentrando gran parte de las agendas políticas en los más diversos países, sean estos de Europa como de América del Norte, Central y del Sur.

Las causas de los fenómenos migratorios con múltiples, pudiendo ser de naturaleza económica, como política. Unos, los menos, en busca de mejores horizontes; otros, los más, escapando de pobrezas, guerras, persecuciones religiosas, culturales. Tras un migrante, suele haber un drama, una tragedia no clasificable, la de dejar atrás a los suyos, su tierra, su cultura, sus costumbres.

Si bien las migraciones han existido siempre y tienen que ver con nuestra vertiente nómade, no sedentaria, probablemente ahora se den en mayor magnitud por las facilidades que provee el desarrollo experimentado por el transporte y las comunicaciones. Las migraciones también son consecuencia de desigualdades exacerbadas por una globalización que el mismo desarrollo científico-tecnológico ha generado.

Tambalean gobiernos abiertos a las migraciones por convicción y doctrina, cuya magnitud ha hecho resurgir los nacionalismos, azuzando los miedos al otro, la potencial amenaza que representaría el migrante. Unos los presentan como la causa del desempleo; otros como la causa de la inseguridad. Estos últimos, asimilando al migrante a la categoría de potencial terrorista y/o culpable de la situación del nativo.

Se observa un auge de la ultraderecha que no es posible menospreciar, reveladora de lo mucho que nos falta por avanzar, en términos culturales y educacionales. Basta observar a sus potenciales votantes: sin o con mala educación, con empleos mal pagados, inestables y/o informales. A ellos, los dirigentes ultraderechistas, les inculcan el rechazo al extranjero, al otro, al distinto, culpabilizándolo de su precariedad. Todo ello en un contexto de descrédito de la política.

Ahí está la opción de Marine Le Pen en Francia amagando a los partidos tradicionales en crisis; ahí está el avance de Alternativa para Alemania (AfD), organización nacionalista y xenófoba, que tiene en las cuerdas a Merkel, la CDU y el SPD, así como su política hacia los refugiados. Ahí está la decisión del Reino Unido, del brexit, esto es, salir de la Unión Europea, cansados de ver arribar a tanto extranjero. Mientras tanto, como la guinda de la torta, en USA, país forjado por inmigrantes, tiene ahora a uno de sus candidatos presidenciales, Trump, enarbolando la bandera del nacionalismo, para volver a “ser grandes”. Curiosamente Trump es un descendiente de inmigrantes que ahora arremete contra los inmigrantes. Las vueltas de la vida! Aspira “seleccionar” a los inmigrantes: estos sí, estos no; para ello postula nada menos que construir un muro en la frontera con México financiado por los mexicanos!

Termino afirmando que no estamos en tiempos para construir muros; si algún sentido tiene el progreso, lo que corresponde es destruir muros, construir puentes, reducir desigualdades, desarmarnos, ser capaces de mirarnos de frente, enarbolar las banderas de la solidaridad y la paz en contraposición a la guerra.

Por último sugiero leer https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2025/05/24/somos-o-no-somos-el-momento-de-la-izquierda-frente-a-la-migracion/ 

septiembre 15, 2016

El fenómeno Trump

El mundo se encuentra en estado de alerta ante la irrupción de un candidato fuera de molde para las próximas elecciones presidenciales en EEUU. Digo fuera de molde porque ha sacado a todos de los esquemas tradicionales.

No proviene del establishment político convencional, la élite o casta política norteamericana. Es un multimillonario que ha cambiado de domicilio político y que ninguno de estos domicilios lo reconoce como propio. Tanto es así que los propios líderes republicanos se agarran la cabeza pensando en el engendro que ganó las primarias donde se impuso contra viento y marea, sin atenuantes, sobre todos los rivales que se le opusieron.

Por más que intente moderar su discurso en la recta final, su impronta está marcada a sangre y fuego por sus declaraciones en el primer tramo de su ascenso, declaraciones que incendiaron la pradera: las vinculadas a poner freno a la inmigración y la decadencia del imperio expresada por la pérdida de influencia mundial.

Lo paradojal es que el propio Trump es un descendiente de inmigrantes. Mal que mal, los EEUU que conocemos fue construido sobre la base de sus inmigrantes, sus esclavos y el exterminio de sus aborígenes. Claro que entre los inmigrantes están los blancos sonrosados y los no tan blancos. A los que Trump no quiere es a los no tan blancos, los latinos, los que vienen del sur, particularmente quienes cruzan la frontera con México. Y lo quiere hacer con un muro financiado por los mexicanos.

Sus frases para el bronce se multiplican, violando todas las reglas de la sensatez, explotando la ignorancia en que parece estar sumida la población norteamericana. Trump representa al populismo en su máxima expresión. Su fortuna, al igual que los productos/servicios que generan sus actividades empresariales se basan en la explotación de la vaciedad que recorre a la sociedad de consumo estadounidense.

Trump representa el hastío con una clase política cerrada que se reproduce una y otra vez. Desafortunadamente, al partido demócrata no se le ocurrió nada mejor que poner al frente a Hillary Clinton, quien representa como pocos al prototipo político convencional que está siendo rechazado, no solo en USA, sino que en todo el mundo. Los demócratas se farrearon la posibilidad de llevar al contrincante de Hillary en las primarias, Bernie Sanders, quien no obstante ser biológicamente de avanzada edad, sus ideas cautivaron a la juventud por su frescura, su audacia, y su capacidad para levantar las banderas abandonadas en aras del pragmatismo. Una juventud que hoy por hoy no tiene candidato, y que por lo mismo se resiste a votar por un Trump o una Hillary.

Ambos representan la decadencia que afecta a la sociedad moderna. Nada muy distinto a lo que se vislumbra en Chile y el resto del mundo.

septiembre 08, 2016

En punto de quiebre

En Chile, progresivamente, las manifestaciones de protesta desde los más diversos sectores se multiplican cada vez con mayor frecuencia, dando cuenta de una nueva realidad que parece asomar con fuerza luego de un período de letargo.

La transición hacia la democracia desde 1990, ha sido un proceso complejo, difícil, para no pocos, interminable. En un primer período, se puede afirmar que estuvo marcado por una política de “acuerdos” forzada por la presencia del innombrable, la influencia y visibilidad de las FFAA, y el peso de una derecha sobrerrepresentada gracias a un sistema electoral binominal. Una política de acuerdos que condujo a perfeccionar un modelo neoliberal heredado, impuesto a sangre y fuego, y que en la transición se ha estado consolidando.

El segundo período está siendo marcado por un cierto malestar, descontento que se ha estado expresando socialmente, antes que políticamente, a través de movimientos sociales inicialmente inorgánicos, pero que lentamente buscan formalizarse. En breve, pareciera tenerse claro lo que no se quiere, pero no lo que se quiere. Ahí las diferencias persistirían, lo que explicaría la fragmentación y multiplicación de partidos políticos, lo que explica las dificultades para expresarse como una corriente de opinión contundente tras un objetivo compartido. Una vez que se superen estos obstáculos, se ingresaría a una suerte de tercer período, el cual aún no se vislumbra con claridad.

Los signos de malestar son innumerables. Ejemplos se tienen al por mayor: se aprueba una ley de pesca de corrupto origen en virtud de la cooptación de legisladores por parte de las grandes empresas pesqueras; por ley no se puede lucrar en las universidades, pero no obstante ello, y se sabiéndose que se lucra, poco o nada se hace para impedirlo; quien fuera nuestro máximo dirigente del futbol, se encuentra procesado en USA por corrupto; en la última elección de la CUT que agrupa a los sindicatos a nivel nacional, uno de los candidatos se proclama unilateralmente luego de una semana sin conocerse los resultados de la elección; en materia previsional el rechazo al sistema de capitalización individual junto a la administración privada de las pensiones, se toma la agenda noticiosa; y los grandes empresarios se coluden una y otra vez sin que se atine a nada.

La población se encuentra estupefacta ante la suma de tapones que van saltando diariamente, dando cuenta de un descontento soterrado que aún no encuentra cauce político. Este fenómeno no solo se da en Chile. Los paralelismos se multiplican por doquier. Haciendo un símil tenístico, podríamos afirmar que estaríamos ante una suerte de punto de quiebre, ad portas de un nuevo escenario.

agosto 31, 2016

Reanudando la conversación (imaginaria) con Fidel

Photo by Ban Yido on Unsplash

De la conversación que tuve la semana pasada se nos quedaron muchas cosas en el tintero, particularmente las que conciernen al futuro. Pensé que no tendría ocasión de volver a conversar con Fidel. Por suerte, antes de regresar a Chile pude volver a verlo, en la casa donde reposa. Flanqueado por su personal de seguridad, a quien ordenó retirarse para que pudiésemos estar a solas, y así dialogar sin interferencias, con total libertad, me volvió a recibir afectuosamente.

RS: ¿Qué tal? Un gusto volver a verte, ¿cómo has estado?
FC: Tú comprenderás que con 90 años a cuestas las cosas se ponen cuesta arriba, pero así y todo no me puedo quejar. Mi preocupación actual es ese futuro en el que no alcanzaré a estar.

RS: ¿Qué es lo que te preocupa específicamente?
FC: Nos vanagloriamos del progreso, somos capaces de producir alimentos para todo el mundo, y sin embargo en este minuto, mientras conversamos, del orden de mil millones de personas no tienen qué comer.

RS: Pero ya no hay hambrunas.
FC: No te creas! Lo que pasa que los medios de comunicación no las visibilizan. Si bien han desaparecido las hambrunas mundiales persisten a nivel de algunos países, como es el caso de Somalia y Corea del Norte.

RS: Ahora nos fuimos al otro extremo, el exceso de comida, cuya consecuencia es la obesidad.
FC: Así es. La obesidad es resultado del consumo de comida chatarra, comida basura, que genera adicción y un tremendo negocio para los productores. Es todo un problema de salud pública, de calidad de vida.

RS: Pero se está mejor que en el pasado.
FC: Sin duda, podríamos estar peor, pero también podríamos estar mejor. Y mis observaciones apuntan en esta dirección. El tema es que hay alimentos suficientes para todos y sin embargo no llegan a todos. El problema hoy ya no está centrado en la cantidad que se produce, sino que en la distribución.

RS: ¿Por qué crees que se da?
FC: Por la desigualdad, la mala distribución del ingreso. Tu capacidad de consumo depende del tamaño de tu bolsillo.

RS: Está escrito en la Biblia que te ganarás el pan con el sudor de tu frente.
FC: Rodolfo, ¿tú te crees realmente ese cuento?

RS: En realidad no, pero es lo que nos cuentan.
FC: El capitalismo es muy cruel, a los que la trabajan les pagan migajas; a los que controlan que los de abajo trabajen, se les paga más; y los dueños del capital, los que definen qué hacer se hacen pagar bien. Tú que vives en Chile debes saberlo muy bien.

RS: Lamentablemente así es.
FC: Rodolfo ¿cuéntame como ves el futuro de los sistemas de pensión? Entiendo que allá tienen lo que llaman AFPs que pagan pensiones miserables mientras los dueños de ellas agarran a manos llenas.

RS: Uff … vaya pregunta!!! Tú sabes que históricamente las nuevas generaciones se han hecho responsables de las viejas generaciones, como consecuencia de una suerte de conducta natural, de solidaridad intrínseca, la que está siendo rota bajo el actual modelo de convivencia basado en la competencia, en que cada uno se rasque con sus propias uñas.
FC: Por eso insisto en que la clave reside en el tema de la distribución. Reconozco que el capitalismo resuelve el problema de la producción, pero lo ha hecho a costa de generar una desigualdad irritante que está agudizando los problemas. Una desigualdad que alimenta la corrupción y las migraciones que campean por doquier.

RS: ¿Es posible otro mundo?
FC: Sin duda!!!! De nosotros depende! Basta que el motor del desarrollo deje de ser el egoísmo, la desconfianza. En vez de educarnos para ser más competitivos, más egoístas, debemos educarnos para ser más solidarios. Este otro mundo es posible, basta que pongamos manos a la obra y te aseguro que otro gallo cantará.

RS: Eso habría intentado el comunismo, con un Estado todopoderoso, pero fue un desastre.
FC: Eso fue el comunismo real, no el que soñamos. En este plano tenemos que hacernos un mea culpa y darle un espacio al mercado, al que no se le puede dar la espalda, pero tampoco corresponde santificarlo, así como tampoco debemos demonizar ni santificar al Estado. Abordar la producción y distribución de bienes/servicios en términos humanos, sin violencia, sin odio, ese es el gran desafío que tenemos por delante. Lo tenemos todo para salir airosos.

RS: ¿Y qué hacemos con el Estado?
FC: El Estado tiene un rol central, particularmente en los países con mayor desigualdad. Los principales problemas de los países subdesarrollados, de distribución del ingreso, de educación, de salud, de vivienda, de previsión, no son de carácter técnico que se resuelven con filantropía. Son cuestiones políticas. Al Estado hay que restituirle el poder que le arrebató el neoliberalismo, la contrarrevolución de Reagan y Tatcher.

RS: Vaya batallas que nos quedan por delante.
FC: Rodolfo, la vida es una lucha incesante. Esa es la gracia, es lo que le da sentido.

RS: Ha sido un gusto Fidel, ¿algunas palabras finales?
FC: Hasta la victoria siempre!

agosto 24, 2016

Desde Cuba (4 de 4): fragmentos de una conversación (imaginaria)

Al llegar, Fidel me saludó efusivamente, lo que no dejó de sorprenderme. Él sabía que no era santo de mi devoción, por el simple hecho que rechazo todo tipo de dictadura, venga de donde venga, cualquiera sea su origen, su contexto.

El encuentro fue en los días previos a la conmemoración de sus 90 años, poco después de cumplirse un año desde la reanudación de relaciones diplomáticas con EEUU, y a una década de delegar el poder político en su hermano. Luego de acomodarnos, como una forma de iniciar la conversación, le consulté si era cierto que alguna vez, allá por el 73 había afirmado que "Estados Unidos vendrá a dialogar con nosotros cuando tenga un presidente negro y haya en el mundo un Papa latinoamericano". Luego de mirarme fijamente me respondió le era imposible recordarlo, pero si dicen que dije eso, así habrá sido.

RS: ¿Siempre fuiste comunista o te hiciste comunista?
FC: Nadie nace comunista, uno se hace comunista, cada uno por distintas razones, por ver tanta injusticia, o por vivir uno mismo la injusticia originada por el imperio yanqui.

RS: Cuando iniciaste rebelión contra Batista, ya lo eras?
FC: Mi formación es católica, estudié en un colegio jesuita. Fue el imperio el que me forzó a abrazar el comunismo, ese imperio que respaldó la dictadura de Batista, fuente de todos los males del pueblo cubano y de todos los pueblos latinoamericanos. Todas las dictaduras de entonces, y las posteriores como la que te tocó vivir en Chile fueron impulsadas por los yanquis, quienes solo admiten gobiernos que adhieran a sus intereses, aún a costa de los intereses de los pueblos.

RS: Sin embargo, los EEUU no vieron con malos ojos tu ascenso.
FC: Claro, al ver que Batista no tenía defensa alguna, lo dejaron caer, convencidos que nosotros íbamos a seguir las pautas que nos dictarían los norteamericanos. Vieras tú la cara que nos pusieron cuando les dijimos que todas las riquezas mal habidas las íbamos a confiscar, expropiar, porque esas riquezas eran las responsables de la pobreza de nuestro pueblo, una pobreza que no te puedes imaginar, expresada en un pueblo sin educación, sin salud, desnutrida. Les dije en su cara, acompañado de Camilo (Cienfuegos) y del Ché, que no nos íbamos a dejar pautear por ellos. Y bueno, además de ponernos mala cara, nos amenazaron con hacernos la vida imposible restándonos todo apoyo.

RS: Esperabas acaso otra reacción?
FC: No lo sé, pero yo no podía actuar guiado por la reacción de ellos. Dime Rodolfo ¿te parece que uno deje de hacer lo que uno cree que hay que hacer, y ponerse a hacer aquello que uno no quiere para no contrariar a un poderoso? El espíritu revolucionario del que estábamos imbuidos nos permitía toda clase de sacrificios para dejar de vivir de rodillas.

RS: Eso no justifica que luego te hayas convertido en un comunista e impusieses una dictadura.
FC: Ubícate en el contexto existente a fines de los 50. Acá la dictadura de Batista estaba al servicio de los norteamericanos, particularmente de la mafia norteamericana. Al Capone tenía su mansión en Varadero donde hacía de las suyas dándose la gran vida, mientras los cubanos no tenían qué comer. Esta isla era el prostíbulo de los norteamericanos, quienes venían como amos y señores, dueños de este país. Apenas triunfa la revolución, EEUU me empieza a condicionar su apoyo amenazándonos con represalias y embargos si adoptaba decisiones que afectaban sus intereses, y de la amenaza pasaron a la acción. Ahí tienes la fracasada invasión en Bahía Cochinos en tiempos de Kennedy, el embargo que persiste hasta el día de hoy y todos los intentos por asesinarme. He perdido la cuenta de ellos y acá me tienes conversando contigo. Eran tiempos de guerra fría, cuando el mundo era repartido entre EEUU y la URSS, tiempos de polarización total, sin espacio para terceras posiciones. Y la URSS me tendió la mano cuando más la necesitábamos, apoyándonos totalmente. Frente a esta realidad no tenía por dónde perderme y me hice comunista.

RS: No por ello tenías que pasar a encabezar una dictadura.
FC: Rodolfo, sé que te choca el tema de la dictadura, pero otra cosa es con guitarra, sobre todo cuando tienes encima al imperio dispuesta a invadirte, cuando tienes a los poderosos que no estaban dispuestos a tolerar que les confiscaran sus propiedades mal habidas y que solo atinaron a arrancar a Miami.

RS: Pero llevas ya más de 50 años con ese discurso.
FC: No te imaginas lo que es vivir en una isla a frente a los EEUU con un embargo total y más encima con las relaciones diplomáticas rotas por los gobiernos latinoamericanos, por órdenes de ese organismo títere de los EEUU llamado OEA. Bajo esta realidad tú comprenderás que nos es imposible tener una democracia como la vuestra, donde quien pone el dinero pone la música.

RS: Para remate no se te ocurre nada mejor que te sustituya tu propio hermano, lo que indica que no tienen resuelto el tema de la sucesión. Y después de tu hermano ¿quién?
FC: Rodolfo, al final del día ¿en quién podía confiar más? Raúl no solo es mi hermano, ha sido el comandante en jefe de las FFAA cubanas y quien me ha acompañado toda mi vida. ¿qué habrías hecho tú en mi lugar?

RS: Pero Fidel, por favor, esto no es un asunto de familia, esto concierne a todo un país. ¿Acaso no eres capaz de confiar en la decisión del pueblo cubano después de más de 50 años de revolución?
FC: Confío plenamente, y de hecho tenemos elecciones.

RS: Claro, pero no tienen ninguna gracia bajo un sistema de partido único.
FC: No sigamos con esta cantinela.

RS: Bueno, y dime, con una mano en el corazón, estás satisfechos con los resultados alcanzados luego de todas estas décadas de revolución? En relación a la evolución mundial no veo bien parado a Cuba. Veo logros en educación y salud, pero también veo colas, tarjetas de racionamiento, deterioro en la infraestructura física.
FC: Vuelvo a recordarte que no te olvides del despiadado bloqueo norteamericano secundado por la ruptura de relaciones diplomáticas de los gobiernos títeres de EEUU.

RS: Bueno, gracias Fidel por esta conversación. No sabes cuánto te agradezco. Se me quedan interrogantes en el tintero, particularmente las relativas al futuro. Espero que tengamos otra oportunidad antes de pasar a mejor vida.
FC: Encantado Rodolfo, será hasta la victoria siempre, perdón, hasta la próxima!

agosto 23, 2016

El desafío de diseñar una organización

Photo by Sebastian Herrmann on Unsplash

En estos tiempos turbulentos, de un dinamismo y desarrollo científico y tecnológico sin precedentes, las personas y las organizaciones están enfrentadas a enormes desafíos si es que aspiran al menos a sobrevivir y no morir en el intento.

El imperativo de hoy pareciera ser renovarse o morir. Lo vemos en todas las esferas, tanto con los boliches de las esquinas de antaño como con los servicios de transporte urbano.

En este marco las organizaciones se ven en la necesidad de estar permanentemente revisando sus modelos de negocios, al igual que sus diseños organizacionales. Este último concepto va más allá de las estructuras organizacionales o de los conocidos organigramas, las que solo dan cuenta de la distribución y agrupamiento de los puestos de trabajo.

El diseño organizacional busca dar respuesta a interrogantes que son esenciales para visualizar si está alineado con un modelo y una estrategia de negocios en particular. A continuación haré mención a aquellas que no podrán obviarse.

La conformación de las unidades de trabajo, esto es, los departamentos, centros, direcciones, nos obligan a interrogarnos respecto del criterio de agrupación del personal con que se cuenta. Los hospitales y las clínicas suelen hacerlo en base a las especialidades (obstetricia, urología y otros); las empresas consultoras en base a proyectos, donde lo que une a las personas es estar embarcado en un mismo proyecto; otras empresas lo hacen en base a procesos (mantención y reparaciones). El formato tradicional de división del trabajo ha estado basado en las clásicas funciones al interior de las empresas, tales como producción, comercialización, contabilidad, recursos humanos, etc. También están aquellas que se estructuran en base a los mercados que atienden, ya sea de carácter geográfico (zona norte, centro, sur), etáreo (niños, hombres, mujeres, adultos mayores) u otros.

Una segunda interrogante tiene relación con la autoridad, la cadena de mando, lo que implica identificar a quienes reportar, a quienes supervisar, ordenar, esto es, identificar la relación jerárquica o de autoridad a establecer. Lo anterior, acompañado de la modalidad que adoptará: una relación de carácter autoritaria o democrática, de arriba hacia abajo, o entre iguales.

La próxima interrogante se refiere a la cantidad de personas que es posible dirigir eficaz y eficientemente, lo que está asociado a las respuestas dadas a las interrogantes anteriores, y que define lo que se denomina amplitud o tramo de control. Mientras más amplio sea un tramo de control, o sea, mientras mayor es la cantidad de trabajadores a dirigir o supervisar, se espera un menor número de niveles, una organización más plana, horizontal o “chata”.

Otra interrogante está referida al nivel en que se adoptan las decisiones; mientras más alto sea el nivel en que tienden a tomarse las decisiones, más centralizada será una organización, y por el contrario, una organización será más descentralizada en la medida que las decisiones, cualesquiera que estas sean, puedan ser adoptadas al más bajo nivel.

Una última interrogante está asociada al nivel de formalización de la empresa, esto es, en qué medida las personas se rigen por reglas, normas, protocolos, estándares, procesos definidos, preestablecidos. Debe tenerse presente que toda formalización resta espacios de libertad, con las ventajas y desventajas que ello conlleva.

Como se puede observar, el desafío de diseñar una organización es una tarea compleja, y para responder las interrogantes planteadas inciden distintos factores, que por lo general actúan en direcciones opuestas. Entre estos factores se deben considerar el tamaño, la historia, trayectoria, sector y entorno en el que opera la organización, así como el personal y la tecnología con que cuenta.

Una organización moderna, que opera en el sector de las nuevas tecnologías es un hecho que deberá disponer de personal altamente calificado, que muy probablemente requiera y demande una amplia libertad de acción para desarrollar su trabajo, así como un elevado nivel tecnológico ya sea para las comunicaciones internas como externas como para los sistemas que sus actividades demanden. En este esquema para tener éxito, muy probablemente la empresa deba tener un bajo nivel de formalismo para que su personal tenga espacio para decidir, crear, innovar y emprender. Ello implica que también deberá tender a la descentralización, confiando en las decisiones que se adopten al más bajo nivel. Por otro lado la forma en que se relacionen entre sí superiores y subordinados deberá tener un talante eminentemente democrático, de igual a igual, fundado en la confianza, en la responsabilidad de cada uno. No basta con tener estrellas en el ámbito de cada especialidad, sino que estrellas también en materia de calidad humana, en el trato, en la relación con el otro.

Por el contrario, una organización tradicional, convencional, estable, de larga data, cuya tecnología y mercado no ha cambiado mayormente en el sector en el que opera, y que tampoco aspira a alterar mayormente su presente, lo más probable que tienda a ser altamente formalizada, con rutinas predefinidas, donde cada trabajador sepa claramente lo que tiene que hacer y que se limita a ello. También es muy probable que sea altamente jerarquizada, cuyos trabajadores tienen un bajo nivel de escolaridad, y que por lo mismo necesitan que se les ordene y diga lo que tienen que hacer. También tenderá a ser una organización altamente centralizada, desconfiándose que en los niveles inferiores se esté en condiciones de tomar decisiones.

Como no escapará a los lectores, hay harto paño que cortar cuando se trata de diseñar una organización, sea esta pública o privada, con o sin fines de lucro, del sector productivo o de servicios.

agosto 17, 2016

Desde Cuba: lo feo (parte 3 de 4)

Tal como en una primera columna me centré en el contexto en que se sitúa mi actual visita a Cuba, y en una segunda en torno a lo bueno y lo malo, en esta ocasión lo haré sobre lo feo. Me limitaré a dos aspectos que más me llamaron la atención: uno, las colas (filas), y dos, a un ambiente de deterioro, particularmente de la infraestructura física.

Apenas llegué, por el calor reinante, intenté ir a comer un helado al Coppelia, una cadena estatal de heladerías, en una plaza que está entre las calles 21 y 23. Vi una gran fila que abarcaba más de una cuadra, y que no sabía para qué era. A la entrada me atajaron y quisieron encaminarme hacia un lugar donde no había nadie, pero donde vendían helados a extranjeros, porque la fila era para pagar con moneda nacional. Yo andaba con cucs, moneda paralela que dan a quienes venimos de afuera. El mismo helado tenía dos precios, uno en cucs, otro en moneda nacional; uno para extranjeros, otro para los cubanos.

Finalmente me desistí de comerme el helado porque no me interesaba comerme un helado solo sin conversar con los cubanos, y tampoco estaba disponible para hacer una fila. Discriminación odiosa que no se condice con la hospitalidad intrínseca a los cubanos. Cuando intenté consultar en torno al origen de esta discriminación, la respuesta general era el silencio, o simplemente afirmaban “no me meto en política, yo solo trabajo”; unos pocos la explican por el bloqueo norteamericano (el famoso embargo).

Lo expuesto revela la parcelación del país en dos: uno para los cubanos, y otro para los extranjeros. Para estos últimos, lugares resorts para los turistas de los distintos confines del mundo, construidos por cadenas internacionales, donde trabajan cubanos que residen en los poblados cercanos, cumpliendo labores domésticas –atención de público, aseo de habitaciones, mantención de jardines, servicio de vigilancia, cocineros, mozos y lavaplatos-, quienes viven esencialmente a partir de las propinas antes que de sus sueldos. Cubanos y cubanas sobrecalificados para los puestos de trabajo que ocupan. Me encontré con que una mucama era profesora de matemáticas.

También llama la atención el deterioro de las propiedades, particularmente las que parecen haber sido mansiones pertenecientes a una aristocracia, que con la revolución agarró sus pilchas y se fue a Miami. Propiedades que desde entonces, inicios de los 60 han sido ocupadas por quienes no disponen de recursos para su mantenimiento, y que las ocupan como cités. Es particularmente llamativo porque se trataría de construcciones que tuvieron un pasado esplendoroso.

Actualmente, el gobierno cubano encabezado por Raúl, el hermano de Fidel, está haciendo esfuerzos, después de más de 50 años de revolución, mediante un programa de viviendas sociales que facilite la salida de las familias que los ocupan, para recuperar estos edificios con propósitos turísticos. En este plano no deja de ser una paradoja que la recuperación económica de Cuba pase por el turismo, especialmente del proveniente de su vecino del norte, EEUU, en circunstancias que estuvieron enfrentados por más de medio siglo, y que justamente uno de los fundamentos de la revolución cubana se asentaba en que los gobiernos de entonces, no eran sino gobiernos títeres que habían hecho de Cuba el prostíbulo de los norteamericanos.

Quizá la diferencia ahora resida en que el gobierno cubano tenga la manija, la capacidad para regular el flujo turístico e imponer las condiciones, antes que se las impongan. Vamos a ver cuánto le dura esta capacidad, porque el poder que tiene el capitalismo para corromper es meridianamente alto. Ahí está lo que ocurrió a fines de los 80 al derrumbarse el imperio soviético, cuando las mafias y los más altos jerarcas comunistas se privatizaron para sí gran parte de las empresas del Estado, siguiendo el modelo de los Ponce Lerou. Ahí está lo que viene ocurriendo en China, donde a los que pillan corrompiéndose los fusilan ipso facto.

Disponer de un sistema económico basado en el capitalismo conviviendo con un sistema político totalitario no es sino una bomba de tiempo a favor de la corrupción, de la que ni siquiera se libran las democracias. Bien lo estamos palpando por doquier.

De todo esto tuve ocasión de conversar con Fidel, a semanas de celebrarse un aniversario más de la revolución, a un año de la reanudación de relaciones diplomáticas con EEUU, y a días de la celebración de los 90 años de Fidel. Una conversación imaginaria, de la cual espero dar cuenta fragmentos, en una próxima columna.

agosto 11, 2016

Desde Cuba (parte 2 de 4): lo bueno y lo malo

Photo by Alexander Kunze on Unsplash

Así como en la primera parte hice un racconto histórico, ahora escribiré sobre lo que vi, lo bueno, lo malo y lo feo, dentro de lo que he alcanzado a percibir durante mi estadía en Cuba.

Respecto de lo bueno, difícilmente pueden haber dos opiniones: la gente, los cubanos y las cubanas, acogedores, amables, alegres, expresivos, expansivos, pareciera que hablaran con los ojos y que sus cuerpos bailaran al son de la música tropical, como si nacieran con ella. Así como en otros países pocos saludan, acá todos saludan como si te conocieran de siempre. Hospitalarios, buena onda.

Parece un país congelado en el tiempo, en hace más de 50 años, sin congestión vehicular, con calles amplias, por donde circulan “guaguas”, que no son sino camiones habilitados, acondicionados para el transporte de pasajeros. Las calles parecen verdaderos museos por donde circulan vehículos de antes de los 60. La gran mayoría de ellos funcionan como taxis para pasear al creciente número de turistas que visitan la isla desde la reanudación de las relaciones con EEUU.

Lo malo tiene que ver con las comunicaciones, las colas y la política. En efecto, las comunicaciones son un desastre. Para conectarte con internet tienes que adquirir una tarjeta que te habilita para navegar por el lapso de una hora, pero en la práctica es una odisea porque cuesta hacer la conexión, y cuando te conectas, la bajada de las páginas es lenta en extremo. Una vez que te conectas, el tiempo empieza a correr irremediablemente, con lo que no alcanzas a hacer ni la mitad de lo que harías en tu país. Por tanto, hay que encomendarse al Señor para que a uno le vaya bien. Lo único decente en este tema es que la velocidad de la navegación es independiente de si eres pobre o rico, revolucionario o contrarrevolucionario. Claro que si eres pobre lo más probable que te importe un comino conectarte. Dicen que en las plazas existe wifi para conectarte, lo que no pude comprobar porque mis intentos en este plano fueron absolutamente infructuosos, aunque sí he visto a muchos extranjeros haciendo como que estaban conectados o intentando conectarse.

Colas hay para todo. De partida, al llegar en el aeropuerto había cola para cambiar la moneda. Así como en Chile cuando hay una persona atendiendo allí donde se necesitan dos, en Cuba parece existir la política contraria: allí donde se necesita una persona, hay dos o tres o cuatro. Así y todo hay colas, por lo general, porque uno es el que está atendiendo, otro está ordenando la cola, y los otros dos conversando. Consecuencia de dos modelos económicos diametralmente opuestos. Uno neoliberal, que busca maximizar utilidades sacándole el jugo a los trabajadores; y el otro, que no posee incentivo alguno para trabajar ni para mejorar la productividad o la eficiencia. Para consumir un helado en el Coppelia, también había una cola sideral, de más de una cuadra! Adonde vayas, te encontrarás con alguna cola.

Y en lo político resulta vergonzoso que a más de medio siglo de la revolución, Fidel no haya tenido más remedio que delegar su poder en Raúl, su hermano. Después de él ¿quién? Más parece dinastía. Uno de los mayores dramas no resueltos por las dictaduras pareciera ser el de la sucesión.

De lo feo ya escribiremos la próxima semana, mientras estoy gestionando una conversación con Fidel ad portas de su cumpleaños número 90, que estoy seguro será sabrosísima y de cuyo contenido espero poder rendirles cuenta.

agosto 05, 2016

Desde Cuba (parte 1 de 4)


Por razones “no laborales” me encuentro en Cuba a más de medio siglo de la revolución cubana, a cerca de diez años del momento en el que Fidel delegó todo el poder que tenía en su hermano Raúl. En La Habana me tocó alojar en las cercanías de la Embajada estadounidense, a metros del malecón, y a poco más de un año de la reanudación de las relaciones diplomáticas con EEUU. La leyenda dice que Fidel afirmó en su momento que ellas se reanudarían el día en que los norteamericanos tuvieran un presidente negro y el Papa fuera latinoamericano.

Sigue vigente el embargo, o bloqueo como le llaman los cubanos, que limita severamente las importaciones, exportaciones e inversiones entre ambos países. El levantamiento del bloqueo es resorte del congreso estadounidense, cuya mayoría republicana se opone tenazmente, por presiones de la colonia cubana residente en EEUU, en su mayoría familiares de los primeros que salieron de la isla –llamados gusanos por el gobierno cubano-. Sin embargo, más temprano que tarde, inevitablemente, el bloqueo será levantado.

Es mi primera vez en Cuba. Hace tiempo que quería venir sin tener la oportunidad para hacerlo. Tengo la suerte de hacerlo con Fidel en vida, aunque replegado a un segundo plano.

Quería venir porque los sentimientos que tengo respecto de este país son encontrados. Mi primer “contacto” con Cuba fue para el año de la revolución, en 1959, cuando iba caminando tomado de la mano de mi padre, quien luego de haber leído el diario y enterarse del triunfo de Fidel y sus compañeros de armas, y de las primeras acciones contra la dictadura de Batista, hizo un vaticinio que no olvido hasta el día de hoy: “Fidel es o será comunista”. Lo dijo con un tono que me sonó de reproche.

Con tan solo 12 años no logré capturar todo el significado de su frase. Pero las acciones expropiatorias de bienes de la alta sociedad cubana, así como de las propiedades que los estadounidenses tenían en Cuba, gatillaron una reacción de EEUU que hizo inevitable la búsqueda de protección en el mundo comunista por parte de Fidel, el Ché Guevara y Camilo Cienfuegos, en particular, de la URSS. Todo ello en pleno período de guerra fría, un período en el que o estabas conmigo o contra mí, un mundo bipolar que los jóvenes de hoy no conocieron.

Hasta entonces, Cuba era el patio trasero de EEUU, dónde los norteamericanos iban a pasarla bien, mientras la gran mayoría de los cubanos vivían sumidos en la pobreza, sin acceso al agua potable y electricidad, con altos índices de analfabetismo, desnutrición y mortalidad infantil. Todo ello con la complicidad de una dictadura encabezada por Fulgencio Batista, mientras EEUU hacía la vista gorda.

De allí la popularidad de los guerrilleros encabezados por Fidel, no solo en Cuba, sino que en toda América Latina, particularmente en la década de los 60. No pocos sucumbieron a su embrujo. En Chile, ya en 1958, las fuerzas de izquierda a través del FRAP, estuvieron a punto de ganar las elecciones presidenciales, cuando Allende estuvo a poco más de 30 mil votos por debajo de Alesssandri, gracias a un oscuro candidato que le arrebató los votos que le podrían haber dado la victoria, el famoso cura de Catapilco.

En la próxima columna seguiremos conversando sobre Cuba, un país con gente de una calidez.

julio 27, 2016

La crisis educacional chilena

En el ámbito educacional nacional se está viviendo una crisis de proporciones y de carácter múltiple, esencialmente, de calidad y financiamiento. Esto explica las dificultades para emprender caminos de solución, pero no por ello se deben bajar los brazos.

Se trata de una crisis de larga data. El país se vanagloria de logros en materia de cobertura en educación media, y muy especialmente en educación superior. Pero lo positivo que ello podría conllevar se ve eclipsado porque todo indica que no es consecuencia de que una mayor proporción de estudiantes egresados de la enseñanza media tengan los conocimientos y las capacidades para cursar exitosamente estudios superiores. Más bien pareciera que fuese consecuencia de que un gran número de las instituciones responsables de esta educación –centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades- han abierto sus puertas de par en par incrementando sus vacantes sin limitación alguna. Decisión impulsada por el afán de lucro antes que por el afán de formar, de educar.

Un afán de lucro que se aprovecha de las legítimas aspiraciones de movilidad social de gran parte de las familias, que desea lo mejor para sus hijos. Desafortunadamente, bajo el modelo educativo que tenemos, entre las nefastas consecuencias que se viven, destacan la elevada deserción que afecta esencialmente a las familias de menores ingresos, por factores socioeconómicos y/o académicos. Estos últimos se centran en la mala formación previa que les dificulta rendir exitosamente los desafíos que le impone la educación superior cuando ésta aspira a ser de calidad.

Otro factor de frustración, si es que se ha logrado finalizar los estudios superiores, tiene relación con las dificultades para insertarse laboralmente, ya sea por una deficiente formación o por la carencia de redes y contactos de los estudiantes, especialmente cuando son de primera generación, esto es, cuyos padres no son profesionales. Y en el caso de quienes se vieron en la necesidad de contratar un crédito que en algún momento habrá que pagar, sin tener la formación para cursar con éxito sus estudios, estaríamos ante una estafa educacional de proporciones dado que el servicio contratado tuvo un precio que no se condice con los beneficios generados. Por otra parte, el de arriba se asegura que el de abajo pague, y si éste no paga, se asegura que Moya pague. O sea, el de arriba nunca pierde.

Este es el drama de no pocos producto de un modelo educativo inspirado en tiempos del innombrable donde los de arriba lucran con los de abajo. Lo mismo que ocurre con el modelo previsional.

Es imperativo detener y revertir este flujo. En un país solidario, colaborativo, que se ve a sí mismo como una sociedad, como una comunidad, las cosas pueden y deben ser distintas.

julio 22, 2016

El proceso constituyente

A lo largo de estos meses se ha estado dando un proceso inédito destinado a sentar las bases para una nueva Constitución Política del Estado. Este proceso surge esencialmente por un conjunto de factores.

Uno de ellos, como expresión de un malestar que atraviesa a la ciudadanía respecto del país que tenemos. Los de arriba, una minoría, esencialmente por los niveles de inseguridad física y patrimonial que los fuerza a invertir fuertemente en la protección de sus familias y bienes; y los de abajo, la mayoría, por la precariedad en que deben vivir en virtud de bajos salarios o pensiones, trabajos informales o inestables que no les permiten llevar una vida más o menos razonable.

Un segundo factor se explica por la falta de legitimidad de la constitución que nos rige, la famosa Constitución del 80, la que fue concebida a espaldas de la ciudadanía, entre cuatro paredes, y aprobada mediante un plebiscito fraudulento, sin registros electorales, bajo una dictadura.

Un tercer factor, no menos relevante, reside en que a lo largo de estas más de tres décadas, tanto a nivel nacional como mundial, se han experimentado profundos cambios en el plano productivo-científico-tecnológico como en el político-socio-cultural que no están recogidos en la constitución actual.

En consecuencia, existen pocas dudas sobre la necesidad de una puesta al día respecto de su gestación y su contenido. Una gestación que emerja desde la base, que recoja las inquietudes, las aspiraciones de una población que desea vivir con libertad, dignidad y justicia. No están los tiempos para vivir en base a imposiciones; no resultan admisibles, en modo alguno, tutelajes de orden militar, tecnocrático o cualquier otro. En concreto, se aspira a ser dueños de nuestro propio destino.

Ad portas de los cabildos, luego de los encuentros ciudadanos que han tenido lugar no obstante los obstáculos, las confusiones, los tropiezos, pareciera que se está avanzando, pacíficamente, sin violencia y sin odio, hacia la construcción de una nueva constitución. Queda mucho camino por recorrer, y dificultades por superar, sin embargo, debemos confiar en que llegaremos a buen puerto, una propuesta constitucional para el Chile que viene, que reemplace una Constitución, la del 80, decidida y fraguada por oscuros personajes civiles fondeados tras los cuatro miembros de una junta de gobierno, representantes de las FFAA.

En este plano llama la atención las objeciones formuladas por gran parte de la oposición de derecha. Una objeción se centra en el bajo nivel de participación; la otra, en que se trataría de una temática que no estaría dentro de las preocupaciones reales de la gente. En estricto rigor, ambas objeciones son impresentables.

En relación al nivel de participación de la constitución que nos rige, a diferencia de las décadas de los 70 y 80, hoy pueden participar moros y cristianos. Respecto de la segunda objeción, es reveladora de la mirada de una derecha, la que nos ve como consumidores antes que como personas, con deberes y derechos, que aspira a algo más que sobrevivir.

julio 15, 2016

La singularidad de las universidades

En los tiempos actuales, se está observando una creciente mirada de las universidades como instituciones asimilables a organizaciones clásicas, empresariales, sin atender mayormente a sus singularidades. Las universidades poseen algunas características que las distinguen, particularmente por estar constituidas por trabajadores (académicos) altamente calificados, por operar sobre un intangible como es el conocimiento, por el rol social que deben cumplir, y por la naturaleza de sus actividades conducentes a generar, transmitir y difundir el conocimiento en la sociedad en que se inserta. A ello cabe agregar que las unidades académicas que conforman una universidad (facultades, institutos, departamentos, centros) suelen operar con elevados grados de libertad e independencia por la alta calificación de sus miembros, difíciles de dirigir y exigentes en orden a trabajar sin interferencias.

De lo dicho se desprende que una institución con trabajadores no calificados, o que no son capaces de trabajar con plena libertad y autonomía y/o que no aborden problemas que aquejan a la sociedad en que se insertan, no es una universidad. La alta calificación exigida a los académicos de las universidades no ha de limitarse al ámbito de los conocimientos, sino que se extiende al plano ético-moral por la responsabilidad que les incumbe como formadores no solo de profesionales, sino de personas íntegras, intachables. No se trata tan solo de formar profesionales para tener más o ser más productivos; se trata de formar profesionales para servir a la sociedad antes que al mercado. La sociedad lo conformamos todos, donde cada uno de nosotros “pesa” lo mismo, donde estamos entre iguales, a diferencia del mercado, donde cada uno pesa de acuerdo al tamaño de sus bolsillos.

En consecuencia, una universidad que es guiada por los requerimientos del mercado, es muy distinta de aquella que orientada por los requerimientos de la sociedad. En el ámbito de la investigación el tema ético-moral se expresa en el objetivo que se persigue y a quien se sirve con la búsqueda de nuevos conocimientos. En la actualidad se observan grandes progresos científico-tecnológicos, pero su dirección está dejando mucho que desear. La realidad está dada por una siempre creciente capacidad de destrucción de vidas humanas, pueblos y medio ambiente, por sobre la de la eliminación de pobrezas y desigualdades irritantes.

Se extraña una investigación orientada a revertir el proceso de degradación del medio ambiente, del cambio climático, del crecimiento de las desigualdades que posibiliten una vida de calidad para las generaciones que vienen. Se extraña una docencia que vaya más allá de la transmisión de conocimientos sin un marco ético-valórico.

Desafortunadamente el contexto político-económico en que estamos insertos está desdibujando la razón de ser de la universidad, dificultando el cumplimiento de lo que le es propio. Toda universidad debe ser referente, de lo contrario, no es universidad. Así de simple.

En este plano, las universidades son insustituibles, por cuanto son las únicas instituciones que tienen la obligación, el deber, de abocarse a los desafíos expuestos. Esta es su singularidad.

julio 08, 2016

En estado de júbilo

Estupefacto, el país ha tomado conocimiento que la ex esposa de un diputado, actualmente presidente de la Cámara de Diputados, tiene una pensión que supera los 5 millones de pesos mensuales, equivalentes a una cifra superior a los US$ 7,000 al mes.

Llama la atención por diversos motivos. Ya sea por tratarse de una persona vinculada a un partido de izquierda, el partido socialista, como por provenir de gendarmería, donde se asume que las rentas son bajas, porque quienes reciben este nivel de pensiones deben contarse con los dedos de una mano, y por último, porque estamos en un país donde los jubilados la está pasando mal al compás de los vaivenes del comportamiento de las bolsas mundiales donde se encuentran los fondos previsionales del grueso de los mortales.

La verdad que el hecho no resiste el más mínimo análisis y genera indignación. Es la gota que rebalsa el vaso que tiene a todo un país con la cabeza a dos manos, que explica y justifica la indignación ante una clase política que no atina, que en vez de actuar en representación nuestra, parecen hacerlo en representación de sí mismos, sus familiares y/o cercanos.

Nosotros algún grado de responsabilidad tenemos desde el minuto que votamos por quienes posibilitan esta clase de enjuagues, o que no votamos, dejando que otros decidan por nosotros. Estamos en una situación delicada, de una complejidad, y de consecuencias difíciles de dimensionar.

No basta la indignación, es necesario ir más allá. Estamos ante hechos inadmisibles que atentan contra la convivencia pacífica y los derechos que nos asisten. Mientras desde las alturas nos andan preparando comunicacionalmente para ver reducidos los ingresos de los jubilados, por una mayor esperanza de vida que obligaría a prorratear en más tiempo los fondos acumulados, no podemos seguir en una suerte de actitud contemplativa, de resignación a la espera de nuestro encuentro con el Señor.

Debemos aprovechar el momento, la circunstancia, para adoptar ciertas definiciones básicas que ordenen, acoten esta sinvergüenzura. Por ley, por constitución, o por lo que sea, por simples razones éticas, obligan a correlacionar la pensión mínima con una pensión máxima. Esto es, donde esta última no pueda superar en más de 5 veces la pensión mínima. Si la pensión máxima es de 5 millones 200 mil pesos, entonces la pensión mínima no puede ser menor a los 1 millón 40 mil pesos. Si no hay plata para pagar estas pensiones mínimas, pues disminúyase la pensión máxima hasta que alcance. Así de simple!

La expresión jubilado tiene su origen en que se asume que la persona entra a una suerte de estado de “júbilo” luego de una vida de trabajo. En la práctica parece ser lo contrario, donde quien ingresa al estado de “júbilo” no es aquel que se ha descrestado toda una vida, sino aquel que se ha avivado. Si queremos vivir en un país decente es hora de poner término a esta desvergonzada realidad.

julio 01, 2016

El camino al éxito

El país se vio estremecido por un triunfo espectacular de la selección chilena en la Copa América que le permitió coronarse bicampeón. Espectacular por múltiples factores: por no existir mayores expectativas al inicio del campeonato ante las magras actuaciones en los partidos preparatorios; por haber sido ante Argentina, con quien se había perdido en el primer partido; por ser la misma final del año pasado; por haber sido obtenido fuera del país; por la tensión imperante, el alargue y los penales; por el juego desplegado, por la garra con que se desenvolvieron los jugadores.

Un triunfo que eleva la autoestima a un país escaso de triunfos internacionales en territorios ajenos. De un país encapsulado hacia adentro, aislado, de espaldas al mundo, hemos pasado a ser un país abierto, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

Son muchas las reflexiones a las que nos invita este triunfo. De partida, estamos en presencia de una generación de excepción que ha llegado a estar donde está no por azar. El triunfo es la punta del iceberg, lo que se ve, pero por debajo hay todo un trabajo, esfuerzo, entrenamiento, sacrificio.

El éxito alcanzado no debe obnubilarnos. El verdadero éxito se alcanza al final de un camino pedregoso, complejo, tapizado de fracasos, de caídas y levantadas. No existe éxito sin fracasos ni esfuerzos sostenidos, que son los que le dan sentido. De lo contrario, son falsos, efímeros, volátiles, que no se sostienen en el tiempo.

Debemos valorar una generación dorada de jugadores, y para ello nada mejor que seguir su ejemplo; debemos valorar a quienes los formaron, muchos de ellos anónimos que disfrutan de sus triunfos en silencio, a quienes los encauzaron por el buen camino. Destaco con letras de oro a Sulantay, quien fue uno de los primeros entrenadores de esta pléyade de jugadores de excepción; al loco Bielsa que supo inculcarles confianza, espíritu triunfador, cabeza en alto, hacia adelante; al pelao Sampaoli, quien trabajó sobre tierra abonada, al igual que a Pizzi, quien recogió un equipo en medio de una crisis dirigencial de proporciones que nos tenía sumidos en el excepticismo del cual supo sustraernos a tiempo.

A todos ellos, gracias, muchas gracias!

junio 29, 2016

Chile campeón

Habiendo finalizado la copa América Centenario disputada en EEUU, aproveché de invitar a mis estudiantes a reflexionar en torno a lo que más les había llamado la atención. El resultado se acompaña a continuación, adobado con mis reflexiones y que agrupé en torno a seis temáticas.

1. El protagonismo de Messi: la presión de los medios de comunicación, su penal perdido, su renuncia. A mi modesto entender Messi demostró ser un gran jugador, un jugador desequilibrante que no ha podido desequilibrar con la camiseta de Argentina. De pocas palabras, sencillo, contrasta con la locuacidad y los aires de grandeza a los que nos tienen habituados los argentinos. Demostró que es de carne y hueso, que no resistió la presión, la responsabilidad que se le echó encima, a mi juicio, desproporcionadamente. Después de la batalla, ahora se le pide que siga, que no abandone la selección, que se le quiere y necesita.

2. El partido final entre Chile y Argentina, tanto por el equilibrio de fuerzas, la tensión, el arbitraje de Heber Lopes, un brasileño que alcanzó un protagonismo especial, las espectaculares atajadas de ambos arqueros, en particular de Bravo, el choque de pitbull Medel con uno de los palos del arco en su intención de evitar un gol, como por la euforia y emoción de los jugadores chilenos al ganar por segunda vez consecutiva un campeonato continental, por segunda vez consecutiva, con un plantel de excepción.

3. La reacción de los medios de comunicación internacional, más preocupados y asombrados de la derrota de Argentina que del triunfo de Chile y de una evolución futbolística que es resultado de un proceso de largo plazo, de mucho trabajo, y particularmente de una generación dorada que difícilmente se repetirá.

4. La temprana eliminación de Brasil y Uruguay, especialmente de Brasil, país que siempre ha sido protagonista de fuste, pero que parece atravesar una crisis de proporciones que se viene arrastrando desde hace tiempo.

5. La celebración del centenario del campeonato realizado en EEUU permitió visualizar los contrastes imperantes en dicho país. Por un lado, la infraestructura física existente, expresada en los descomunales estadios en los que se jugó la copa, y por otro lado, el primitivo uso de limpiapisos por parte de un “ejército” de trabajadores para extraer agua de la cancha luego de la copiosa lluvia caída en uno de los encuentros decisivos. Trabajadores que llamaron la atención por su obesidad, una de las lacras que vive una sociedad opulenta como la norteamericana, y que es expresión de una alimentación basada en comida chatarra.

6. El desempeño de Chile, de menos a más. Partió perdiendo con Argentina, en un partido cuyas características se asemejaron a los del partido final, con la diferencia que en el caso de Chile la pelota no quiso entrar al arco argentino, mientras que los argentinos lograron concretar en dos ocasiones mediante sendos contragolpes. Luego con Bolivia, tuvo una actuación para olvidar, donde se ganó en el minuto final con un penal que solo vió el árbitro. De ahí para adelante el equipo fue otro. Con México fue toda una sinfonía celestial, al igual que con Colombia y la final con Argentina. Todo esto en un contexto en el que se le tenía poca fe a la selección, ya sea por la crisis dirigencial por la que atravesó, expresada en la fuga de Jadue, como porque las actuaciones en los partidos preparatorios no ayudaban a hacerse mayores ilusiones.

En concreto, Chile ganó en buena lid, triunfo que le hace bien a su autoestima, no solo en el ámbito futbolístico o deportivo. Dejó atrás esa frase “jugamos como nunca y perdimos como siempre” a la que estábamos habituados gracias a una generación que ha sabido ganarse el respeto y la admiración de todos.

junio 23, 2016

Un partido electrizante

En un partido electrizante, en todo el sentido de la palabra, por haber sido jugado bajo una tormenta que obligó a su suspensión momentánea,Chile triunfó con clase, ante un potente rival, Colombia, pero que se vio impotente, tanto con la cancha en buenas condiciones, como con ella convertida en una piscina.

Después de la guerra, todos somos generales, razón por la cual voy a recordar las preguntas que se me hicieron antes del partido, y reflexionar en torno a ellas; además agregaré otras preguntas que surgieron al calor del partido.

1. Chile gana?
Dije que no lo sabía, que dependía de nosotros y del adversario. Se confirmó! En muchos pasajes del partido Chile jugó como los dioses, de memoria, triangulando. Me hizo recordar a la naranja mecánica holandesa de Cruiff, allá en la década de los ochenta.

2. Chile va de menos a mas?
Dije que no, que aún no habían signos de ello porque a veces jugábamos bien, otras no. Después de este partido me atrevo a afirmar que me habría equivocado, mal que mal ya son dos partidos consecutivos jugando de maravilla, lo que nos hace entrar en confianza para lo que viene. Mal que mal Chile logró imponer su clase, su condición de campeón de la última copa América ante dos rivales de fuste. No digo tajantemente que me equivoqué porque la prueba de fuego será justamente la final con Argentina. Enla cancha se ven los gallos.

3. Cuál es el equipo que le gusta más, el de Bielsa, Sampaoli o Pizzi?
Dije que entre los tres, me quedaba con Bielsa y que con Pizzi veía un retroceso. Sigo estando con Bielsa, pero Pizzi se está ganando mis respetos. Modestamente, sencillamente, calladamente, sin aspavientos, los dos últimos partidos han mostrado un equipo en todo el sentido de la palabra, que actúa como una orquesta tocando una sinfonía celestial.

4. Qué resultado vaticina?
Dije que no era pitoniso. No soy capaz de vaticinar resultado alguno, lo que reitero. Para el partido con Argentina tampoco me atrevo a vaticinar resultado alguno, solo que todo indica que será un partido de meta y ponga. Podemos ganar, como podemos perder. Argentina no es broma, pero tampoco es imposible.

5. Qué va a hacer?
Dije que iba a ver el partido y encomendarme al Señor, lo que hice y el Señor me escuchó. Lo mismo haré para el próximo partido.

Acá van preguntas adicionales recibidas:

1. Cuáles fueron las figuras que más lo deslumbraron?
Ninguna en particular. Todos los jugadores estuvieron atinados, rayaron a gran altura, mojaron la camiseta. No vi puntos débiles. Quizá Jara, quien perdió algunas pelotas, y/o erró pases que podían habernos producido daño.

2. Qué le llamó más la atención del equipo?
Que no obstante los cambios, Chile no se desdibujó, mantuvo su impronta ante México. Mal que mal, no estuvo en la cancha el rey Arturo ni el Pato Díaz, dos maestros en el medio campo. Sus reemplazantes supieron responder. Uno de ellos, Hernández, incluso tuvo que ser reemplazado por lesión, y no por ello se resintió el equipo.

3. Qué le llamó más la atención del estadio?
Su capacidad para absorber tanta agua caída, la espectacularidad de su diseño. No puedo dejar de mencionar que también me llamó la atención la obesidad de quienes tuvieron bajo su responsabilidad limpiar la cancha. todos los barrenderos, salvo excepciones, eran obesos, verdaderos sacos de comida chatarra.

4. Creyó que el segundo tiempo se postergaría para el otro día a raíz de la tormenta'
Vuelvo a reiterar que no soy pitoniso. Pero me temía lo peor. Mal que mal, Chile ganaba 2 a 0, y si el partido se reanudaba después de la lluvia, la cancha pasaba a ser otra; si se posponía para el otro día, era como jugar otro partido. Ambas coyunturas no las veía con buenos ojos. Por suerte se reanudó, y a pesar de que la cancha era otra, el juego de Chile no se resintió mayormente. Por momentos llegó a bailar rumba frente a los propios colombianos que se veían impotentes.

Y ahora a esperar la final. Argentina no es invencible, pero no es pan comido. Ahora tendremos al rey Arturo, ellos a Messi. Un duelo imperdible.

junio 21, 2016

Chile: ¿una lotería?

Ad portas del partido con Colombia por la copa Centenario, sobre la marcha van respuestas que he dado frente a consultas que se me han hecho:

1. Chile gana?
No lo sé, si juega como jugó ante México, gana; pero si juega como jugó ante Bolivia, pierde. Siento que Chile ha vuelto a la irregularidad, a veces si, a veces no. Perdí la seguridad, la confianza de que ganaba que me insuflaron Bielsa y Sampaoli. Ahora mi respuesta es que todo puede ser. Depende de nosotros y del adversario, en este caso, Colombia.

2. Chile va de menos a mas?
Eso se quiere creer, pero no es cierto, porque partió jugando bien ante Argentina, aunque perdió; y luego jugó muy mal ante Bolivia, aunque ganó; mientras que con México jugó a las mil maravillas, como los dioses, y ganó. Si jugara así todos sus partidos sería campeón del mundo por paliza.

3. Cuál es el equipo que le gusta más, el de Bielsa, Sampaoli o Pizzi?
De momento me quedo con el de Bielsa porque es el que le cambió el pelo al país. De un país que jugaba arratonado, refugiado en su arco, apostando a no perder, o a perder por poco, pasó a jugar hacia adelante, a ganar, a abrirse en vez de cerrarse, a encarar, siempre hacia adelante, aunque se estuviese ganando. Sampaoli mantuvo ese juego, ese estilo, ese esquema. Con Pizzi está por verse, pero siento un retroceso, mucho pase lateral, hacia atrás, como los brasileros, esperando el espacio, el error del adversario. Con México volvió el Chile del loco Bielsa o del pelado Sampaoli, pero no sé si por iniciativa de Pizzi o porque los jugadores se salieron de libreto.

4. Qué resultado vaticina?
Ninguno, no soy pitoniso, menos con este equipo; menos sin el rey Arturo en la cancha, con el Pato Díaz en las cuerdas y con el niño maravilla agotado. Todo puede ser, es una lotería.

5. Qué va a hacer?
Ver el partido y encomendarme al Señor!

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