octubre 19, 2017

Hacia la empresa inteligente

Las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) están produciendo una revolución a gran escala cuyo impacto en todos los planos no resulta fácil predecir. Los cambios que se están produciendo en el mundo que nos toca vivir está afectando tanto la forma en que se organizan las empresas, como su producción y la interacción con los clientes.

El impacto de los cambios se expresa en el incremento de las ventas en línea vía internet, en la intensa interacción humana a través de las redes sociales, en el aumento de aplicaciones para los celulares que han pasado a ser dispositivos imprescindibles para quienes no quieran quedar “fuera de sistema”, en la masividad del marketing digital. Todo ello de la mano de pequeñas empresas que en la actualidad son grandes empresas globales, que no conocen fronteras, como es el caso de Google, Facebook, Apple, Amazon, entre otras.

La industria 4.0, también llamada industria inteligente o conectada es aquella que digitaliza sus procesos productivos mediante la introducción y aplicación intensiva en las fábricas de las nuevas tecnologías digitales, esto es, sensores, comunicación entre máquinas en tiempo real y sistemas de información. Todo ello con miras a hacer más eficientes los procesos productivos, en términos de tiempos de producción, de calidad de los productos, y de menores costos. Todo ello con miras a una mayor productividad, a la satisfacción de los clientes, a añadir servicios a los productos físicos, a proveer servicios de postventa, disponer de información respecto de los intereses y demandas de los clientes que facilite el mercadeo digital.

La industria 4.0 se apoya esencialmente en el análisis de grandes volúmenes de datos, la computación en la nube, la ciberseguridad, la robótica y la integración de los procesos. Se aspira es que toda empresa funcione como un reloj suizo, esto es, tiquitaca.

No se trata de empresas autodirigidas y gestionadas por robots, aun cuando existan actividades y procesos robotizados, sino que de un profundo cambio en los ambientes laborales como consecuencia del desarrollo de sistemas de software y de análisis de datos capaces de transformar grandes volúmenes de datos (big data) en información útil y valiosa para la producción de bienes/servicios que se ajusten a las necesidades de clientes específicos.

Mientras la primera revolución industrial tuvo que ver con la mecanización del trabajo, la segunda se relaciona con el ensamblaje en la producción en serie. Y así como la tercera revolución se asocia a la computación y la automatización, en esta cuarta revolución cobra relevancia la convergencia entre la automatización de los procesos industriales y las TICs, las que permiten optimizar las operaciones, reducir costos y mejorar la calidad de los productos y/o servicios finales.

El desafío de quienes lideran las empresas es iniciar y gestionar este proceso de transformación digital. De lo contrario se corre el riesgo de quedar a la vera del camino.

octubre 13, 2017

El maridaje entre la política y el futbol

La historia nos muestra que la relación del fútbol con la política es fuerte, tan fuerte que muchos inician su vida política a través del futbol. Así como en el pasado existía el refrán “a falta de pan bueno es el circo”, hoy podríamos sustituirlo por “a falta de política bueno es el futbol”. Ejemplos tenemos por doquier.

En Italia, antes de iniciar su vida política, Berlusconi optó por tener medios de comunicación y ser presidente del equipo de fútbol de Milán. Con tales antecedentes, y una fortuna en su bolsillo, se lanzó a la política. Los electores votaron por él confiados en que como tenía tanta fortuna, no necesitaría robar. Terminó su carrera política involucrado en escándalos faranduleros y financieros. Por estos días parece querer resucitar.

En Argentina, Macri, antes de ser alcalde de Buenos Aires y presidente de la república fue presidente de Boca Juniors. La tribuna, la cobertura que provee el futbol es inmejorable. Si a eso le agregas tener la propiedad de un medio de comunicación masivo, miel sobre hojuela.

En Chile, luego de perder la elección presidencial del 2005 ante Michelle, Piñera, que no da puntada sin hilo, decidió comprar Colo Colo y el canal de televisión ChileVisión. Se le conocía como hincha de la Católica, pero “business is business”, y sacando cuentas, con Colo Colo en la mano, el triunfo en las elecciones presidenciales sería pan comido. Y así fue, facilitado por la primera incursión presidencial de Marco Enriquez-Ominami, desertor del partido socialista. Conquistada la presidencia de la república el año 2009, vende Colo Colo. Ya había logrado su propósito. Y como ministro del deporte no encontró nada mejor que designar a su amigo Gabriel Ruiz-Tagle, a quien había colocado en la testera de Colo Colo.

También lo hemos observado en las elecciones municipales, y ahora en las parlamentarias. La lógica de este sendero para conquistar a los electores es impecable. Con futbol en mano todo se ve facilitado. Accedes a los potenciales electores por una vía no política, yendo a los clubes deportivos, participando en bingos, donando camisetas, banderas o llaveros, compartiendo asados, sonriendo y abrazando a la gente, conversando sobre lo divino y lo humano, de los “problemas” de la gente, no de política. La idea es pasarla bien. Pura buena onda. Pareciera que su filosofía fuera no calentarse la cabeza, que la vida es más simple de lo que parece. Unos golpecitos de espalda y listo, no nos enfrasquemos en el tema de las AFP, las Isapres, la mala educación o el modelo económico, o el cambio de la constitución. ¿Para qué? No nos compliquemos la existencia, mejor veamos el tema de la pelota y que sea redonda.

Reflexiones al alero de la eliminación de Chile del mundial de Rusia 2018. Estábamos con una política banalizada, pero que pasaba desapercibida gracias a una generación futbolística dorada. Ahora, al quedar eliminados, cuando la soberbia nos hizo creer dioses, nos quedamos sin futbol y sin política. No nos dejemos emborrachar por el futbol al precio de vaciar la política.

Es imperativo revalorizar, reivindicar la política, la verdadera política, no la política vacía, sin contenido, que no es otra cosa que la politiquería, particularmente por parte de los jóvenes, lo que no votan. Deben dejar de mirar la política desde afuera e involucrarse fuertemente. De lo contrario corremos alto riesgo de no ser partícipes de nuestro destino.

octubre 09, 2017

Las cartas están echadas

Foto de Romina BM en Unsplash
Chile enfrenta a Brasil en la última fecha por las eliminatorias al campeonato mundial de fútbol a realizarse en Rusia. Una análisis desapasionado de las posibilidades arroja un panorama sombrío. No todo está perdido, pero haber llegado a esta instancia sin asegurar la clasificación nos puede costar caro.

Chile de visita en Brasil las tiene negras. Las estadísticas son lapidarias. Solo favorece que Brasil ya está clasificado y no pierde nada si gana Chile. Con todo, Chile puede ganar, pero es difícil, muy difícil. Lo más probable que Chile se quede con los 26 puntos que tiene.

Uruguay recibe a Bolivia como local. Bolivia está fuera de carrera y solo se juega el honor, pero sus posibilidades son prácticamente nulas de llevarse algún punto. Lo más probable que Uruguay gané y sume 31 puntos.

Argentina va a Ecuador que está eliminada. Argentina se juega el todo por el todo. Sampaoli está en las cuerdas, clasifique o no Argentina. Por plantel e historia, Argentina debe ganar, pero no es seguro porque el estado anímico no parece ser de los mejores. Con todo, lo más probable que Argentina gane, en cuyo caso sumaría  28 puntos.

Paraguay de local recibe la visita de Venezuela que está fuera del mundial. No hay por dónde perderse, Paraguay debe ganar con lo que sumaría 27 puntos.

En Lima, Perú enfrenta a Colombia, un partido a muerte, donde Perú llega con el ánimo en alto y Colombia decaído por farrearse la clasificación. Perú debiera ganar, por lo que terminaría la clasificatoria con 28 puntos.

Esto implicaría que al término de estas eliminatorias tendríamos la siguiente tabla de posiciones:

1. Brasil        41 puntos
2. Uruguay    31 puntos
3. Argentina  28 puntos
4. Perú           28 puntos
5. Paraguay   27 puntos
6. Chile         26 puntos

Son 4 los cupos directos al mundial y un quinto indirecto vía repechaje. Esto significa que lo más probable es que estemos fuera del mundial. En este plano me llama la atención las espectativas que se han generado sin un mínimo de realismo que limite frustraciones.

Para clasificar directamente basta con que ganemos, lo que es altamente improbable. De empatar estaríamos peleando el repechaje.

En síntesis, prefiero abstenerme de pasarme películas respecto de la posibilidad que Chile esté en el mundial. Sería una lástima, pero es lo que visualizo como lo más probable. Afortunadamente, en futbol no hay nada escrito de antemano, por lo que la esperanza está. Mal que mal, los partidos hay que jugarlos y de cuando en cuando no se da la lógica. Y el análisis que he hecho está asentado en la lógica. Solo nos queda confiar que esta vez, como en tantas otras veces, la lógica no se de. Oremos!

octubre 06, 2017

Cataluña en el ojo del huracán

El domingo pasado tuvo lugar en Cataluña un referéndum organizado por el gobierno catalán declarado como ilegal por el gobierno español. Referéndum destinado a consultar al pueblo catalán si quiere independizarse de España. El gobierno español había advertido la ilegalidad del referéndum y que no permitiría su realización; el gobierno catalán se empecinó en realizarlo contra viento y marea.

En las instancias previas, todo diálogo había sido inconducente, no mostrando ninguna de las partes voluntad de acuerdo alguno. Uno, el gobierno español, imponía la condición de la necesidad de enmarcarse en la legalidad provista por la constitución, legalidad que no contempla referéndum alguno; el otro, el gobierno catalán, imponía la necesidad de consultar la opinión de los catalanes respecto del deseo de independizarse de España.

Lo que ha hecho saltar los tapones del tablero ha sido la violencia de la policía nacional frente a la no violencia activa que representa el intento por expresarse mediante un referendum calificado como ilegal. No deja de ser digno de Ripley que la violencia policial sea legal, y un referéndum, expresión de no violencia activa, sea ilegal. Esto es lo que está en juego, revelador de las concepciones reinantes por parte de quienes se declaran a favor de una u otra opción.

Cabe destacar que ambos gobiernos, el nacional encabezado por Rajoy, y el autonómico dirigido por Puigdemont son de claro corte derechista, y que no se hayan podido poner de acuerdo es señal de algo más profundo. Si bien el espíritu independientista catalán ha estado siempre presente, el concepto de autonomía vigente en España, al menos hasta la crisis actual, había permitido procesar las diferencias y alcanzar un modus vivendis razonable entre españoles y catalanes.

De hecho, hasta hace unos cuantos años atrás el deseo de independizarse de los catalanes se había mantenido a raya, no superando al 20% de la población, el que se ha catapultado gracias a este “juego” entre Rajoy y Puigdemont. En el contexto de la realidad mundial actual, dudo que la mayoría de los catalanes aspiren a la independencia. más bien creo que este juego está ocultando la corrupción que aqueja tanto al gobierno nacional español como al autonómico catalán, corrupción que viene de la mano de la crisis económica que ha afectado a España y a Cataluña. Españoles y catalanes debieran abstenerse de caer en este juego y unirse en el combate a los verdaderos males que afectan a unos y otros: la corrupción que afecta a las más altas esferas de ambos gobiernos.

Rajoy y Puigdemont han fracasado en lo que es la esencia de la política: llegar a acuerdos, negociar, entenderse sin pasar por encima del otro. Frente a esta incapacidad, la obligación de ambos es renunciar y dejar de jugar y engañar.

octubre 01, 2017

Jugando con fuego

La humanidad parece estar afectada por el virus de la violencia, no solo la física sino que también, la psicológica, soterrada, observable en comportamientos, conductas, actitudes, tanto en forma individual como colectiva a nivel nacional e internacional. Si bien la violencia ha estado presente a lo largo de toda la historia, su actual capacidad de destrucción, indica que su virulencia está llegando a extremos que imposibilitarán toda forma de vida, al menos tal como la conocemos.

Una violencia física que se expresa en la forma de guerras, de agresiones físicas para imponer voluntades y cuyas consecuencias no prevenimos oportunamente en términos de destrucción ambiental, vidas truncadas, esperanzas desechas. Guerras interminables que prolongan agonías, y que por lo mismo, no resuelven absolutamente nada, a lo más posponen soluciones.

Una violencia psicológica que se expresa verbalmente, en discriminaciones que rebajan la calidad de vida a la que todo ser humano tiene derecho. Somos criaturas distintas, merecedoras de todo respeto con independencia de nuestro origen, raza, credo religioso, sexo o limitaciones físicas de cualquier índole.

Una y otra vez se juega con fuego. Ahí están Trump y Kim Jung Un enfrascados en bravatas que nadie sabe en qué terminarán, pero que son expresión de una manera de ver el mundo que es necesario erradicar. En Cataluña, ahí están Rajoy y Puigmont por el mismo camino, guardando las proporciones, a raíz del referéndum. Ahí está el conflicto mapuche en el sur de Chile.

Los retos que se tienen por delante, que involucran más a unos u otros, son múltiples. No obstante el progreso científico-tecnológico sin precedentes en que estamos insertos, persiste una pobreza que afecta a millones de personas. A pesar de que habitamos un planeta con recursos suficientes para alimentar a toda la humanidad, millones de seres humanos sufren privaciones y viven en condiciones que nos interpelan, mientras lanzamos a miles de nuestros jóvenes a guerras insensatas.

Como consecuencia de un modo de producción contaminante por parte de los países más poderosos del planeta estamos viviendo un período de calentamiento global sin precedentes, que está alterando nuestro habitat. La paulatina destrucción del medio ambiente, como asimismo la lucha por el control y la distribución del agua, condimentado por una creciente corrupción, son algunos de las consecuencias que se derivan de una violencia que se ejerce directa o indirectamente, implícita o explícitamente.

Hace falta abrir nuestros corazones, abandonar el camino de la violencia y sustituirlo por el de la no violencia activa, el único conducente al desarme, al de la verdadera paz.

septiembre 20, 2017

Choque de trenes

Estupefactos observamos la beligerancia, de momento en el lenguaje, entre quienes tienen en sus manos los destinos de USA y Corea del Norte, Trump y Kim Jong-Un. No solo de ambos países, sino que de todo el mundo gracias a la posesión de armas nucleares.

No es primera vez que el mundo se encuentra en este trance. En tiempos de guerra fría, particularmente quienes vivimos en la década de los 60, conocimos la amenaza de la destrucción nuclear. El frágil equilibrio entonces existente entre la Unión Soviética y USA fue puesto a prueba con ocasión de la crisis de los misiles en Cuba. Tiempos de Kennedy y Krushov que ambos fueron capaces de sortear sin desencadenar una tercera guerra mundial.

En la actualidad, desafortunadamente, tanto USA como Corea del Norte, están en manos de líderes incapaces de asumir la responsabilidad que tienen en sus manos. Parecen dos niños jugando a los bandidos, pero niños que no andan con pistolas de juguete, sino que con una capacidad de destrucción inimaginable.

En referencia a Corea del Norte, en la reciente Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump afirmó que “nadie quiere ver a estos criminales con misiles y armas nucleares”, señalando que Corea del Norte debe abandonar su programa orientado a la producción de bombas nucleares. De otro modo, a USA no le quedaría más remedio que “destruir totalmente a Corea del Norte”.

Esta es una política improcedente, al igual que la adoptada por Corea del Norte, propia de quien tiene la manija y se cree dueño del mundo (USA) y de quien se resiste a ser manejado. Lo que Kim Jong-Un le está diciendo a Trump es ¿por qué tú puedes tener armas nucleares y yo no? Si tú tienes, yo también tengo derecho a tener.

La solución la conocemos todos. No es necesario ser muy astuto para darse cuenta que ella pasa por la desnuclearización total, por el desarme total, por abandonar la violencia de cualquier tipo. Esto es, la solución pasa por sentarse a conversar donde cada una de las partes ponga todas sus cartas sobre la mesa, sin pistolas, metralletas o bombas nucleares arriba o debajo de la mesa. Sin chantajes inadmisibles.

Por último, ¿alguien cree realmente que destruir a Corea del Norte es una solución? Después de Corea del Norte ¿quién vendría? Por sí y ante sí USA define quienes son los buenos y los malos, autodefiniéndose ellos siempre como los buenos. Como en las películas.

En concreto estamos adportas de un choque de trenes de consecuencias imprevisibles. Tal como lo ha planteado Trump, como fruto del choque tendremos a Corea del Norte desaparecida y al resto del mundo en manos del gendarme mundial. O bien desaparecemos del mapa, al menos tal como lo conocemos.

septiembre 14, 2017

Fundamentalismos religiosos

Lo ocurrido el domingo último en el templo evangélico para participar en el Te Deum al cual fue invitada la presidenta para atacar su política de gobierno, es resultado de un fundamentalismo que creíamos olvidado en nuestro país.

Hoy por hoy, en Chile y el mundo asocian la expresión al fundamentalismo islámico, olvidando que puede hacerse extensiva a otros entornos. En el ámbito católico el fundamentalismo se expresa en el integrismo católico que tuvo como su máximo exponente al obispo Lefebre en la segunda mitad del siglo pasado; en el ámbito judío, se asocia al sionismo.

La expresión propiamente tal nace en un entorno religioso, el protestantismo evangélico, conservador, de derechas, en Estados Unidos de América, que aspira restaurar la pureza allí donde se ha perdido. Restauración que se preconiza mediante la exigencia intransigente de la aplicación de las Tablas del Corán, de las Sagradas Escrituras o de cualquier documento cuyos seguidores estimen de origen divino.

El fundamentalismo no admite matices. Se da no solo en el ámbito religioso, sino que también en otras esferas, entre ellas la económica. La santificación del mercado por parte del neoliberalismo es una expresión de fundamentalismo económico, así como también lo es la idolatría del Estado. El fundamentalismo no admite medias tintas ni negociaciones.

Las inquisiciones, las guerras santas, las guerras civiles, las imposiciones a sangre y fuego, las dictaduras, suelen ser consecuencia de mentalidades fundamentalistas, donde la moderación, el diálogo ha sido excluido, donde quienes se sienten llamados a tener la verdad no están disponibles para escuchar al otro, ni para debatir o poner en duda su propia opinión, la que presumen que emana de un ser superior.

En esta ocasión se invitó a la presidenta Michelle para abusar de su talante democrático. En vez de ser un espacio de reflexión y unidad, el templo fue aprovechado para dividir, expresar diferencias conocidas, olvidando que Michelle es la presidenta de todos los chilenos, de todos los mundos, no solo del mundo evangélico.

Por su trayectoria de vida, Michelle no merecía esto. Ojalá que el derecho por la vida que hoy pregonan lo hubiesen expresado con la misma fuerza en tiempos del innombrable cuando éste era invitado al mismo templo. No recuerdo que lo hayan hecho en su momento cuando bajo su gobierno muchos de nuestros compatriotas fueron asesinados, torturados, desaparecidos y/o exiliados. Ser pastor entraña una responsabilidad y hoy, algunos de ellos no han estado a la altura de dicha responsabilidad.

septiembre 07, 2017

Rehuyendo el debate

La próxima semana tendrá lugar un primer debate en torno al futuro entre los distintos candidatos a la presidencia que ha sido organizado por dos medios de comunicación. Los temas en debate se centrarán en el desarrollo científico-tecnológico y la innovación.

Han confirmado su participación todos los candidatos con excepción de Piñera, quien adujo problemas de agenda no obstante que invitado con suficiente antelación, al mismo tiempo que a los demás. Llama poderosamente la atención su renuncia a participar en un espacio de reflexión sobre el futuro en circunstancias que en su discurso insiste permanentemente en mirar hacia el futuro y en que necesitamos dar un impulso a la innovación, la creatividad y el emprendimiento.

Si bien no se han dado a conocer las razones de fondo que impulsaron a su comando y al propio Piñera a rehuir el debate, todo indica que hay dos razones claves. Una de ellas, el sabor amargo que les dejó el debate entre los precandidatos de ChileVamos –Kast, Ossandón y Piñera-, donde este último se vio incomodado por los otros precandidatos, pero muy especialmente por Ossandón, quien lo encaró en varias oportunidades, particularmente cuando se abordaron la relación entre los negocios personales y familiares, así como los de sus colaboradores más inmediatos, y la legislación patrocinada por el gobierno que encabezó en las más diversas materias, como es el caso de la pesca y la minería.

La otra razón, y que estimo como la más relevante, tiene que ver con su posicionamento de cara a las elecciones de noviembre. De acuerdo a las distintas encuestas que se manejan, Piñera estaría aventajando a los restantes candidatos por un margen relativamente cómodo, lo suficiente como para que no sea necesario concurrir a debate alguno. De hecho, si de él y su comando dependiera, lo ideal es que no haya debate, dejar pasar el tiempo manteniendo el statu quo. Y si se ve obligado a debatir, habría solicitado hacerlo tan solo con Guillier y Sánchez, menospreciando a los restantes candidatos. Como que sería perder el tiempo debatir con ellos.

No es primera vez que quien se encuentra en una posición expectante, intenta no debatir. Craso error, dado que el debate es de la esencia de la democracia. Para que la ciudadanía vote en conocimiento de lo que está en juego, de las distintas propuestas, nada mejor que informarse de primera mano, sin intermediarios. Sin debate la ciudadanía queda presa de la publicidad, de lo que cada comando desea comunicar sin que los mensajes, sus contenidos puedan ser replicados en vivo y en directo por sus oponentes.

Su lógica se basa en que “como voy ganando, no tengo necesidad de debate alguno, no quiero correr riesgos innecesarios”. Esta lógica resulta contradictoria en un personaje que en materia de negocios proyecta una imagen de emprendedor, de asumir riesgos, salvo que en los negocios opere con las cartas marcadas, sin arriesgar nada.

No le hace bien a la democracia que los candidatos rehuyan el debate. Al rechazar su concurrencia a un debate con los restantes candidatos presidenciales, Piñera está despreciando el profundo significado democrático que posee todo debate más allá de las conveniencias o inconveniencias que reporte.

septiembre 05, 2017

De meta y ponga

En un partido de meta y ponga, Uruguay se impuso a Paraguay a punta de garra charrúa. Tenía ante sí a un rival crecido por su triunfo ante Chile de visita. Pero Uruguay no se amilanó. En el mítico Estado de los Defensores del Chaco, Uruguay se plantó de igual a igual jugándosela, sin arrinconarse mientras Paraguay apelaba al pelotazo a la olla y a la destreza y velocidad de sus punteros Romero.

Con este triunfo Uruguay queda adportas del mundial de Rusia, mientras que Chile deberá esperar un milagro.

Con la pólvora mojada

La derrota con Bolivia nos sumerge en las tinieblas. Una derrota inapelable, con todas nuestras figuras en la cancha. debimos haber ganado como locales ante Paraguay, pero perdimos, sin hacer un gol. Ahora con Bolivia teníamos la obligación de ganar. También perdimos sin poder hacer ni un gol. Estamos con la pólvora mojada.

Ahora nos toca con Ecuador y Brasil. No es imposible clasificar, pero ya no es pan comido. Para esos partidos tendremos un plantel diezmado. Las tarjetas amarillas nos pasarán la cuenta. Pero no solo eso. Hemos perdido chispa, sorpresa. Como que nos han calado. Ya no sorprendemos. Todo lo que hacemos es predecible. A eso agreguemos que nuestras figuras están dejando de serlo y el relevo no raya a la misma altura.

Hay mucho paño que cortar. Como sea debemos recuperar terreno. No será fácil. De partida tenemos que regresar a la humildad, a no creernos el cuento, a trabajar duro, a no creer que en los tiempos libres podemos hacer lo que queremos. Hay una responsabilidad, la de representar a un país.

Hoy hicimos agua, tal como en el partido anterior. En adelante ya no podremos seguir haciendo agua si queremos ser protagonistas. Tenemos que recuperar el profesionalismo, la seriedad, el trabajo bien hecho.

septiembre 01, 2017

Un monumental desastre

Sin pena ni gloria cayó Chile ante Paraguay en estas eliminatorias de cara al mundial de Moscú. Cayó sin apelaciones, sin atenuantes ante un equipo paraguayo que mostró lo suyo; cayó como local perdiendo puntos que asumía en el bolsillo. El camino a Moscú, una vez más, se pone cuesta arriba.

Chile perdió jugando mal, peor imposible, no obstante contar con su plantel estelar, rubricando una semana de miedo. Hizo agua por todos lados. Un partido para el olvido que nos hizo recordar tiempos no muy remotos.

A los paraguayos no se les puede jugar con centros a la olla esperando el cabezazo providencial; ellos son mucho más altos que nosotros. El único cabezazo que acertamos fue el de nuestro rey Arturo. De antología, desgraciadamente contra nuestro propio arco. A ellos debimos jugar con la pelota a ras de piso, en base a velocidad. Pero nosotros parece que estábamos en otra.

Al final, producto de la frustración, la bronca se fue transformando en una sucesión de tarjetas amarillas que nos costarán caro: no podremos contar con ellos para el próximo partido.

Sin luces este equipo no fue ni la sombra de lo que este mismo grupo de jugadores ha sido capaz en ocasiones anteriores. Con esta actuación, nos deja sumidos en la inseguridad, la desconfianza en nuestras capacidades, en el temor al regreso a ser lo que quizá hemos sido siempre.

Con este monumental desastre los triunfos alcanzados en la última década quizá no sean sino un veranito de san juan de la mano de una generación dorada que estaría viviendo su ocaso sin relevo alguno.

agosto 31, 2017

La caída de una mirada

El rechazo del proyecto minero Dominga por parte del Consejo de Ministros gatilló la renuncia de dos ministros, el de Economía y Hacienda, junto al secretario de esta última cartera. El impacto está dado esencialmente por la caída del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, el verdadero poder factótum de todos los gobiernos de la transición de acuerdo a los cerrojos heredados de la dictadura. Como él mismo lo señala, habría perdido el gallito sostenido entre dos fuerzas, la de quienes privilegian el crecimiento a toda costa y la de quienes postulan un crecimiento sustentable.

Como era de suponer, el mundo empresarial, las élites, los expertos, los economistas ortodoxos, el “mercado”, lamentan la caída de Valdés, Céspedes y Micco. Lo ocurrido debe constituir un hito, un punto de inflexión respecto del modo de desarrollo que hemos tenido a la fecha. Por ello lo visualizo como una oportunidad para pasar, como país, de la adolescencia a la adultez. Una oportunidad para cambiar nuestra matriz productiva, para visualizar el desarrollo como un proceso que no se reduce al mero crecimiento, para abandonar un modelo extractivista, basado en exportaciones de recursos naturales sin mayor valor agregado.

A pesar de que después de medio siglo nuestra cobertura de educación superior se ha más que duplicado, nuestra canasta exportadora conserva una estructura que no ha variado mayormente. Casi medio siglo en que nuestras empresas han hecho lo que han querido con trabajadores sin capacidad de negociación, con la política subordinada a la economía. Resultado: seguimos comulgando con ruedas de carreta.

Por ello, estimo que Michelle, la presidenta, al respaldar lo obrado por el Comité de Ministros, ha dado un paso muy significativo difícil de aquilatar. Nos dice que llegó la hora de levantar la mirada pensando no solo en las actuales, sino que también en las futuras generaciones. Está invitándonos a respetar nuestro medio ambiente y a nuestros trabajadores con empleos que no los enfermen ni condenen a una vejez prematura.

El gran debate para las próximas elecciones tiene que ver justamente con esto: consolidar un modelo que no da para más, o pasar a otro modelo de desarrollo que nos respete a todos.

agosto 24, 2017

La política despolitizada

Uno de los candidatos presidenciales, José Antonio Kast, sostuvo que había que despolitizar la política, expresión que no dejó de llamar la atención respecto de su significado. Si nos atenemos a lo que ocurre no solo a nivel nacional, sino que internacional, en un escenario donde lo económico parece dominarlo todo, no cabe duda que en la actualidad a la política se le ha despojado de todo su significado. En este plano, ya no habría nada que despolitizar, dado que se encuentra completamente despolitizada.

Sumergidos en un individualismo extremo, donde cada uno debe arreglárselas con sus propias uñas, la política parece haber perdido todo su sentido, toda su razón de ser. Con organizaciones sociales empresariales empoderadas y organizaciones sociales laborales, léanse sindicatos, sin poder de negociación alguna, y actores políticos temerosos de generar reformas laborales, dan cuenta de una realidad donde el factor trabajo se encuentra subordinado al factor capital, desequilibrio que la política ha sido incapaz de corregir.

Esta incapacidad se explica porque el poder de la política se ha reducido la mínima expresión, subordinada al poder económico de los grandes intereses financieros que se reservan para sí las grandes decisiones que involucran los destinos de cada uno de nosotros. Es así como la política parece haber sido transformada en una suerte de instrumento para que juguemos a la democracia, con actores capturados por los grandes poderes económico-financieros. Instrumento orientado a hacernos creer el cuento de que en cada contienda electoral nos jugamos el destino de nuestro futuro.

De aquellos tiempos en los que creíamos que la política era la instancia para soñar en torno a un mundo mejor, pareciera que estamos pasando hacia tiempos en los que la política es la instancia para subir/bajar candidatos o cambiarlos de una región a otra sin escrúpulo alguno.

La política no requiere ser despolitizada porque ya lo está; lo que se requiere ahora es todo lo contrario, politizarla, dotarla de significado, recuperar su esencia, su razón de ser, para que nos devuelva la capacidad para soñar y concretar un mundo mejor mediante el sutil arte de negociar, de conversar, de ponernos de acuerdo sin tener que poner sobre la mesa pistolas, ni metralletas, ni billetes. Esto es, sin la imposición de poder militar o económico alguno.

En un contexto donde cada uno está preocupado de su metro cuadrado, se ve como una tarea difícil, aunque no imposible si levantamos la mirada más allá de dicho metro cuadrado.

agosto 17, 2017

Atentado en Barcelona

Una vez más el terrorismo, sin compasión alguna, deja su huella, esta vez en Barcelona, en pleno período estival. Lo que identifica al terrorismo es amedrentar y sembrar el miedo poniendo el foco en seres indefensos y víctimas inocentes. Nadie está libre de ser víctima, porque no discrimina. Su objetivo es doblegar psicológicamente.

La condena debe ser sin dobleces, sin atenuantes, creíble, sin cálculo de por medio. Afortunadamente, la condena y la solidaridad se han dado a todo nivel.

En este contexto Trump invita a los españoles ser duros y fuertes, y expresando sus condolencias por las pérdidas de vidas y heridos, resulta chocante. Esta invitación ha sido complementada por su Secretario de Estado, Tillerson, al afirmar su disponibilidad a ayudar en la aplicación de la ley y la seguridad nacional en España.

Las declaraciones de Trump resultan particularmente chocantes porque recientemente, no reaccionó de similar manera cuando en Chalottesville, Virginia (USA), un automóvil arremetió contra un grupo de manifestantes que se oponían a grupos racistas que proclaman la supremacía racial blanca, resucitando los tiempos del Ku Klux Kan que sembraban el terror entre los negros. En efecto, sostuvo que ambos grupos eran responsables de la violencia. Con esta lógica “equipara” ambos grupos, los hace empatar, y a ser todos responsables de la violencia, finalmente nadie lo es. En su momento Trump afirmó que la violencia provenía de “muchos lados” sin condenar a la extrema derecha responsable de la tragedia.

Con este raciocinio, el atropello en Barcelona sería no solo responsabilidad del grupo terrorista islámico que se lo adjudicó, sino que también de “muchos lados”. Entre esos muchos lados podríamos señalar aquel en el que está Trump.

Frente a coyunturas de esta naturaleza la condena debe ser explícita, tajante, sin miramientos, sin atenuantes, sin excusas. Todo atentado contra un ser humano, o grupos humanos, cualquiera sea su condición, pensamiento, su raza, su religión, su color, es un atentado contra la humanidad entera. Cuando estos atentados son cometidos por personas o grupos, hablamos de terrorismo; cuando estos atentados son cometidos al amparo del aparato del Estado, hablamos de terrorismo de Estado, lo que vivió Chile en tiempos del innombrable.

En esto, como en tantas otras cosas, para ser creíbles, no podemos tener doble estándar, a uno u otro lado. Todo terrorismo debe ser condenado, venga de donde venga. Justificarlo es una forma de validarlo.

agosto 11, 2017

Eduardo Frei Montalva: la verdad tiene su hora

Luego de 15 años de investigación, se ha dictado el procesamiento de tres personas acusadas del asesinato del expresidente Eduardo Frei Montalva en el año 1982, otra persona en calidad de cómplice, y de otros dos como encubridores. Para estos efectos no se contó con colaboración alguna, por el contrario, se debieron superar obstáculos interpuestos por quienes se han esmerado en ocultar los antecedentes que han llevado a este procesamiento.

Los antecedentes recopilados señalan que fue asesinado mediante dosis de talio y gas mostaza, sustancias tóxicas conducentes a envenenar a un expresidente de la República. No cabe duda que los ejecutores de la macabra acción lo hicieron a instancias del Estado, por órdenes superiores, lo que no les exime de responsabilidad, pero revela un delito de marca mayor por partes de agentes de Estado, los mismos que se supone están para protegernos, no para matarnos. En tiempos donde no se movía una hoja sin que se enterara el dictador Pinochet. Todo un signo de descomposición moral.

Fue con saña, para debilitarlo, bajando sus defensas, con el fin de neutralizar cualquier posibilidad de recuperación frente a cualquier operación a la que se le sometiera o infección que lo afectara.

La derecha, impertérrita, la misma que ocultó por décadas su complicidad, como siempre, llega tarde y ahora critica la resolución de un juez debido a la cercanía de las elecciones. Es la misma derecha que permanentemente boicoteó todo avance en la materia, interponiendo obstáculos. Se trata de un crimen de Estado que debió haberse dilucidado hace mucho tiempo atrás: estamos hablando de un asesinato de hace ya 35 años, de un asesinato cuyo móvil fue político, para sacar del camino a una personalidad de fuste que se estaba erigiendo en el líder de la oposición. Del mismo que Eduardo Frei Montalva a quien invocaban para justificar el golpe de Estado del 73 blandiendo su famosa carta a Mariano Rumor, escrita cuando nunca se imaginaba que la dictadura podía llegar a los extremos que llegó.

Que recién ahora se esclarezca, se haga luz allí donde la derecha quiso imponer la oscuridad, no es responsabilidad del juez ni nuestra, sino que de quienes detentaron el poder en aquellos años y que durante todo este tiempo han estado haciendo lo imposible para dejarnos en penumbras.
Pero como dijera el propio Eduardo Frei Montalva, la verdad tiene su hora.

agosto 10, 2017

Liderazgos presidenciales

Estando próxima la contienda presidencial que tendrá lugar en noviembre he querido indagar en torno a las características esperadas en un presidente, en alguien que tiene la responsabilidad de conducir los destinos de la nación. ¿Cuáles serían estas características? En general, más allá de su ideología, de un presidente, así como de toda autoridad o dirigente que debe conducir una organización o un proyecto, se esperan capacidades organizativas, políticas y comunicacionales.

Las capacidades organizativas le permitirán seleccionar apropiadamente a sus colaboradores inmediatos, trabajar con ellos y dirigirlos, conducirlos. Las capacidades organizativas se expresan al “interior” del gobierno, con quienes lo conforman, esto es, ministros, subsecretarios, jefes de servicio y otros.

Las capacidades políticas son las que le conferirán un conocimiento del terreno que pisa, del ámbito en que se moviliza, de tomar decisiones, particularmente en situaciones críticas que inevitablemente deberá sortear, así como para relacionarse con los distintos actores políticos, que la función presidencial conlleva. Esta capacidad es la que pondrá a prueba su autoridad y el poder que ostenta, y se expresa al “exterior” del gobierno, en la forma de sortear eventuales conflictos con la oposición, o con su propia coalición política, con el parlamento, con los otros poderes del Estado.

Las capacidades comunicacionales son las destinadas a da a conocer las decisiones adoptadas, las acciones emprendidas y obtener el respaldo de la ciudadanía. Estas capacidades se expresan en la empatía que logra establecer con la comunidad y los medios de comunicación. Estos últimos son especialmente importantes por su capacidad para poner sobre la mesa temas de interés para opinión pública.

Estas capacidades se ven potenciadas si están acompañadas de una visión, de una mirada de largo aliento, de un sueño a alcanzar.
Por otro lado, importa consignar que cada una estas capacidades las podemos ejercer de distintas maneras, en forma democrática o consultiva (blanda), o bien, en forma autoritaria o impositiva (dura).

Desde que tengo uso de razón, esto es, desde los tiempos de Jorge Alessandri, hemos podido observar distintos tipos de presidentes, o liderazgos presidenciales, para todos los gustos. Sería interesante hacer el ejercicio de identificar lo que creemos son las capacidades dominantes, junto con la manera con que han sido puestas en juego, en cada uno de los presidentes que hemos tenido (tabla 1), así como de los candidatos presidenciales que están en carrera (tabla 2).

Tabla 1: Capacidades de los presidentes en los últimos 60 años

Para ello invito a completar las tablas asumiendo la escala de Lickert: 1(baja); 2(media baja); 3(media); 4(alta); 5 (muy alta) en una de las dos columnas abiertas para cada capacidad. Para la última columna debe sumarse el puntaje de cada fila, en tanto que para la última columna debe sumarse el puntaje de cada columna.

Tabla 2: Capacidades de los candidatos a presidente en 2017

A partir de los resultados obtenidos saquemos nuestras propias conclusiones.

Para saber más: La democracia semisoberana. Chile después de Pinochet de Carlos Huneeus, Editorial Taurus. 2014

agosto 07, 2017

Lagos en su salsa

Lagos afirmó que la tarea n° 1 es crecer, lo demás es música. Lo dijo en un encuentro con los empresarios. Parece que es el espacio en el que se encuentra más cómodo. Lo aplaudieron a rabiar. Estaba en su salsa. Hizo recordar los tiempos en que el presidente de la agrupación de empresarios del país, Hernán Sommerville, en un arrebato de locura juvenil, sostuvo que los empresarios lo amaban.

Con su afirmación, Lagos no hace sino subirse al discurso de la derecha. Lo que dijo Lagos podía haber sido dicho sin asco por Piñera. Creo que omite lo que nos diferencia, el porqué estamos a la izquierda de la derecha. A la derecha lo que le importa es el aumento del producto interno bruto (PIB). Subiendo el PIB canta victoria. Asume que creciendo, nos desarrollamos, confunde crecimiento con desarrollo, enfatiza y totaliza lo económico. Nos dice, con plata se compran huevos, lo demás sería música.

A nosotros nos importa el desarrollo que tiene que ver con mucho más que crecimiento económico. A lo largo de estas décadas hemos crecido como nunca y sin embargo no estamos satisfechos. Ha sido un crecimiento que no se ha traducido en desarrollo. Seguimos exportando recursos naturales en bruto, sin mayor valor agregado, nuestra canasta exportadora sigue siendo la misma de siempre con cambios marginales. Si bien ya no tenemos los niveles de desnutrición del pasado, ahora tenemos problemas de salud pública relacionados con un crecimiento sin desarrollo: ahí está la obesidad, especialmente la infantil; ahí están los niveles de depresión que nos aquejan y que se expresan en licencias médicas producto de extensas e improductivas jornadas laborales; ahí están los basurales; ahí están las organizaciones de trabajadores debilitadas, sin poder de negociación. Tener más plata sin cultura, nos hace consumir comida e información chatarra, ser abusados una y otra vez, asume que debemos arreglarnos por nuestra propia cuenta, renunciando a nuestro ser social, más allá de nosotros mismos.

Por eso creo que la tarea n° 1 es desarrollarnos, lo demás sí es música. Y desarrollarnos es mucho más que crecer.

¿Nos va bien o mal? ¿de qué depende? ¿del modelo o del gobierno?

Para unos, cuando las cosas se dan bien, es gracias al modelo, al sistema; para otros es gracias al gobierno. Cuando las cosas no se dan bien, los primeros, los que respaldan el modelo, se defienden afirmando que la responsabilidad es del gobierno; los segundos se parapetan en las deficiencias del modelo.

Todo gobierno tiene objetivos que aspira satisfacer a partir de lo que hay, de los recursos que están a su disposición, institucionales, culturales, sociales, políticos, económicos. Conduce administrando lo que se tiene, un modelo, un sistema configurado a partir del conjunto de recursos que se dispone. Configuración que está dada por la lógica o el racional dominante, esto es, un marco cultural determinado. El que se tiene en Chile es la lógica neoliberal, de libremercado, competitiva, que se impuso en dictadura y que mantiene su impronta luego de más de 25 años de transición democrática.

Desde los 90 los gobiernos han estado administrando este modelo neoliberal, buscando introducir regulaciones orientadas a limar sus aristas más duras. Un modelo que se mantiene incólume, ya sea por la capacidad de veto que ha ejercido la oposición de derecha, como porque desde los propios gobiernos ha habido cierta renuncia a insistir en sustituirlo. Renuncia que se explica por el peso de la dictadura en los primeros años, por un contexto de caída de los socialismos reales y falta de claridad respecto del modelo de reemplazo, como por los amarres con que fue instalado y que la derecha ha defendido con uñas y dientes; y también, porque parte importante del país, con el paso del tiempo, se subió al carro del individualismo, de arreglárselas cada uno por su cuenta.

Es así como hoy tenemos un país de al menos dos velocidades: aquel en el que están quienes repletan los restaurantes y las carreteras los fines de semana, quienes viajan más que nunca y tienen los aeropuertos y terminales de buses colapsados, que aprovecha las oportunidades, que atrae a inmigrantes en búsqueda de un mejor destino. Desgraciadamente también está este otro país que sigue pateando piedras, aquel constituido por quienes están al margen de la modernidad, o quienes se suben a duras penas, que sobreviven con horarios de trabajo extenuantes, en condiciones laborales precarias, sin contrato, los marginados, los endeudados de por vida, los vendedores ambulantes, los cuidadores de automóviles. Este otro país es el de los condenados, el de los perdedores; el otro es el de los ganadores.

Estos dos países, son consecuencia ¿del modelito o de los gobiernos que tenemos? ¿o de ambos? ¿o depende más de lo que pasa afuera? Estas son las preguntas del millón. Personalmente quiero vivir en un país, no en dos o más países que no se miran ni se tocan. Quiero vivir en un país donde podamos mirarnos de frente, sin exclusiones, sin abusos, sin privilegios, donde la meritocracia no sea una mentira, donde el pillo no sea el ganador, donde todos tengamos una pensión respetable, no dos o más pensiones, donde el fraude no sea la tónica, donde la política tenga sentido, donde el comportamiento ético no valga callampa. ¿Es mucho pedir?

agosto 03, 2017

Contra viento y marea

Finalmente, parece que Carolina Goic estará en la papeleta presidencial de la primera vuelta en representación de la Democracia Cristiana (DC). Luego de una Junta Nacional para el olvido, Carolina se vio forzada a reflexionar en torno a la continuidad de su candidatura. No era para menos, dado que ella había planteado con mucha claridad el sello que caracterizaría a su candidatura respecto de otras, y que distinguiría a un eventual gobierno futuro encabezado por ella. Un sello centrado en elevar los estándares éticos políticos en todos los planos.

Lo resuelto por la Junta Nacional, en orden a aprobar en bloque las candidaturas parlamentarias presentadas, era incompatible con las banderas levantadas por Carolina. De allí una crisis porque se venía abajo todo un castillo construido a partir de lo decidido en su momento por la DC: desechar las primarias y llevar a Carolina a primera vuelta. Una decisión compleja, pero que refleja el ánimo imperante en sus filas y las crecientes dificultades en las relaciones con quienes han sido sus aliados durante ya más de un cuarto de siglo.

Por ello el gran impacto, mucho más allá de la DC, que se generó al abrirse la posibilidad de una eventual bajada de Carolina. La DC quedaba en la estocada, a mal traer, sin candidatura propia, o levantando una a última hora.
La decisión de Carolina habla bien de ella. Las encuestas no la han favorecido hasta la fecha, y por lo mismo, lo más fácil era largar la esponja, decir "esto no va más". Era la oportunidad para zafarse. Motivos tenía de sobra. Pero no, resolvió seguir en la pelea contra viento y marea. Como bien dijera la candidata del Frente Amplio (FA), Beatriz Sanchez, Carolina fue valiente al resolver continuar con su candidatura.

Es una decisión que le hace bien al país, a la Nueva Mayoría, a la DC. Representa una voz que no se observa en las otras candidaturas presidenciales. Desde que se dio a conocer como abanderada de la DC han llamado la atención su capacidad reflexiva, sus ideas dotadas de profundo significado las que dan cuenta de una mujer con convicciones sólidas.

Su moderación en un contexto que tiende a la polarización puede hacer la diferencia. La moderación no es sinónimo de "ni chicha ni limonada", ni ausencia de ideas respecto de lo que se quiere, como no pocos postulan. La moderación está asociada a la capacidad de escuchar al otro, de buscar entenderlo, y al mismo tiempo tener claridad de que hay tiempos para escuchar y tiempos para decidir y actuar en base a las mayorías y con pleno respeto a las minorías.

Lo ocurrido en la semana, con una candidatura presidencial a punto de naufragar, puede constituirse en un punto de inflexión que termine por catapultarla.

julio 30, 2017

Tiempos de irresponsabilidad política

Es increíble la cantidad de desaguisados en que se está incurriendo en la política chilena con miras a la presidencial, particularmente en las huestes oficialistas, en la centroizquierda, la cuasi extinta Nueva Mayoría. Se han estado adoptando decisiones, una tras otra, sin evaluar sus consecuencias. Y cuando afloran estas consecuencias, no hayan nada mejor que recriminarse mutuamente. Pareciera que las responsabilidades políticas quedaran a la vera del camino. Los errores en política no son gratis, se pagan caro y lo estamos viendo. Todos sabemos que por el sendero que estamos recorriendo vamos camino al abismo. La izquierda y la centroziquierda están defraudando con mayúscula, y quizá por cuánto tiempo más lo harán si siguen con la brújula perdida.

La gota que está rebalsando el vaso es lo ocurrido en la Junta Nacional de la Democracia Cristiana (DC) a raíz de la decisión de respaldar la candidatura a diputado de Rincón no obstante que la candidata presidencial, Carolina Goic, había solicitado su rechazo en consideración a la necesidad de elevar el estándard ético, esto es, las exigencias éticas a quienes postulan a cargos públicos. Como era absolutamente previsible, fruto de esta decisión, Goic ha resuelto evaluar si mantiene su postulación presidencial. A nadie con dos dedos de frente le debe caber duda que en estas circunstancias la continuidad de su candidatura ha perdido todo sentido.

Cuando la DC resolvió levantar la candidatura presidencial de Goic se asumía que lo hacía para reivindicar su identidad, para restaurar su credibilidad, para elevar los estándares éticos de la política chilena. Estas eran las banderas que Goic estaba intentando levantar, no sin dificultades y que hoy están tirando a la basura.

Cuando la DC decidió no ir a primarias sabían que una de las consecuencias previsibles era que no habría lista única parlamentaria, ya que así lo habían advertido los otros partidos que conforman la Nueva Mayoría. Por tanto se asumía que la DC iba en una lista propia en línea con dos candidaturas presidenciales y dos listas parlamentarias. Sin embargo, en el camino pareciera que las convicciones fueran dejándose de lado para dar paso a las conveniencias y las calculadoras. Solo falta que se baje Goic, la DC se sume a la candidatura de Guillier condicionado a que le abran espacio a sus candidatos en una única lista parlamentaria.

En esta ocasión es lo que está ocurriendo en la DC lo que es para agarrarse la cabeza, pero la verdad es que en todos los partidos se están viendo problemas similares. El propio PS, teniendo candidatos de peso para las primarias no encontró nada mejor que que dar la espalda a los suyos para respaldar a un independiente, sabiendo que era una decisión con consecuencias, como las tuvo: la bajada de Lagos y el descarte de las primarias por parte de la DC.

Otro gallo habría cantado si el PS hubiese levantado su propio candidato presidencial, dado que ahí habríamos tenido unas primarias con al menos 3 candidatos, Guillier, Goic y Lagos; digo al menos 3 porque el PS podría haber nominado a Lagos, Insulza o Atria. El candidato que habría emergido de estas primarias estaría corriendo fortalecido con todos los partidos cuadrados tras él. El espectáculo que tenemos hoy dista mucho de ello y vemos, con la boca abierta, como al otro lado Piñera está corriendo prácticamente solo sin que nadie la haga cosquillas siquiera.

La DC ha perdido una oportunidad preciosa de reivindicar la política, bandera que estaba intentando levantar Goic. Su eventual paso al costado representaría una derrota de esta bandera. De seguir dando la pelea, lo que está ocurriendo es una señal de lo áspero que será el camino a recorrer.

Por mi parte adhiero a la tesis de Goic, así como el de todo otro candidato que procure reivindicar el sentido ético de la política. Una vida sin un mínimo de estándares éticos no tiene sentido. El diferencial respecto de la candidatura del otro lado debe estar dado en este plano. Es la ética la que debe orientar nuestros pasos, lo que le da sentido a la centroizquierda y la diferencia de la centroderecha.