julio 13, 2017

Los niños de Chile

Por estos días todos rasgamos vestiduras por las muertes y abusos que han vivido y están viviendo los niños que se asume están bajo la responsabilidad de SENAME (Servicio Nacional del Menor). Han saltado por los aires toda clase de realidades que parecieran tener a toda una sociedad en estado de shock. Desafortunadamente, así como llegó el shock, lo más probable que se vaya sin que nada haya cambiado y volvamos a mirar al techo. Esto se arrastra por años, por décadas, por más que nos enjuaguemos con dosis de “los niños primero” o “los niños son el futuro de Chile”.

Un reciente estudio del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) reveló que uno de cada cinco niños en los centros bajo la responsabilidad del SENAME denunció maltrato físico, esto es, apremios ilegítimos, torturas y agresiones; uno de cada siete denunció maltrato; y uno cada quince denunció abuso o explotación sexual.

Es una vergüenza que un servicio creado para proteger a los menores vulnerables, termine abusando de ellos, y sus escasos recursos dilapidados en el pago de favores políticos a algunas supuestas organizaciones “colaboradoras”. Se ha llegado demasiado lejos.

Se trata de una tragedia de marca mayor en la que unos y otros se enrostran responsabilidades sin percatarse que en la práctica la han estado eludiendo una y otra vez. Por más vueltas de carnero que nos demos, el drama en vez de disminuir, se acrecienta a ojos y paciencia de todos sin que nadie tome el toro por las astas.

Sin mayor reflexión, por estos días se levantan alternativas de solución como para levantar cortinas de humo que no resuelven nada y que tienden a ser meros analgésicos para capear la tormenta. La oposición quiere aprovecharse del pánico responsabilizando al gobierno y eludiendo la suya. El gobierno tiene responsabilidades, sin duda alguna, al igual que cada uno de nosotros.

Estamos inmersos en un modelo de sociedad con una tremenda capacidad para producir niños y familias vulnerables -sin oportunidades o sin capacidad para aprovecharlas-, mucho mayor que la de sacarlos de este estado. Lo mismo que ocurre con la delincuencia. Ponemos el grito en el cielo por la delincuencia, pero olvidamos que estamos en una sociedad con una capacidad para producir delincuentes a una velocidad muy superior a la que tenemos para producir cárceles y rehabilitarlos. Por eso enarco las cejas cuando autoridades inauguran nuevas cárceles para superar el hacinamiento. Las cárceles que hagamos se hacen agua en una sociedad como la que tenemos. Eso vale para Chile como para cualquiera de nuestros países subdesarrollados, donde de tiempo en tiempo vemos amotinamientos y muertes producto de la violencia.

Mientras no cambiemos este modelo de sociedad basado en la competencia, en la mercantilización de todo lo que nos rodea, la desigualdad, difícilmente veremos luz al final del túnel. Bajo este paradigma no hay sistema de gestión, por más eficiente que sea, capaz de superar el drama que significan los niños sin futuro.

Los países que lo han resuelto, cuyas cárceles se están vaciando y habilitando para otros usos, son sociedades basadas en la solidaridad, la cooperación y la integración. Mi opinión es que mientras no entendamos esto, seguiremos hipotecando nuestro futuro.

julio 10, 2017

La lección de Bolivia

Imposible sustraerse a lo ocurrido recientemente en la frontera chileno-boliviana. Ahora fueron detenidos dos carabineros chilenos por parte de efectivos bolivianos; no hace mucho, en marzo último, hace unos tres meses atrás, las autoridades chilenas habían detenido en el lado chileno de la frontera a 9 bolivianos, dos de ellos militares.

Ahora se temió una represalia y que el asunto escalara. Afortunadamente no fue así, por el contrario, primó la cordura, la sensatez, el equilibrio. Si me apremian, más allá de las eventuales diferencias entre los dos incidentes, y de las explicaciones que podamos enarbolar los chilenos, diría que Bolivia nos dio una lección de madurez, de magnanimidad.

En efecto, Bolivia podía haber judicializado el proceso contra nuestros dos carabineros, haciendo lo que hicimos nosotros. Podemos aducir a nuestro favor que los bolivianos detenidos en nuestro país incurrieron en diversos delitos por los cuales fueron procesados y condenados antes de ser expulsados previo pago de una multa. Y que los carabineros nuestros no habrían cometido delito alguno, sino que por el contrario, estaban persiguiendo un vehículo que eludió un control, internándose por ello en terreno boliviano. Lo concreto es que el gobierno boliviano pudo perfectamente haber hecho lo mismo que nosotros, esto es, someter a proceso a los dos carabineros, dejar que pasara el tiempo, tensando las relaciones. Pudiendo hacerlo, no lo hizo. Optó por la vía diplomática, por no escalar, por poner paños fríos.

Ahora andamos diciendo que el gobierno chileno fue el que realizó gestiones conducentes a la liberación de los carabineros. Las autoridades bolivianas lo niegan, ateniéndose a que tomaron la decisión libremente. Da lo mismo lo que digan unos y otros. Lo importante es rescatar la esencia de lo ocurrido, sacar las lecciones correspondientes. Dejar de mirar con displicencia, con soberbia a Bolivia.

El caso ilustra la estupidez de las fronteras, particularmente en zonas donde no existen límites específicos dados por la naturaleza como pueden ser los ríos, las montañas o cualquier otro accidente geográfico que nos separe. Pero cuando se está en planicies, donde la mirada se pierde en el infinito, donde no se sabe dónde se está parado, si se está a un lado u otro de la frontera, resalta por lo ridículo que dos gobiernos armen todo un incidente.

julio 03, 2017

¿Quién ganó? ¿Quién perdió?

Conocidos los resultados de las primarias realizadas por dos de los tres bloques políticos existentes: ChileVamos (ChV), en representación de quienes defienden el modelo socioeconómico imperante, y del Frente Amplio (FA), representando a los opositores acérrimos del modelo, no hubo sorpresas respecto de quienes ganarían: Piñera por ChVs, y Beatriz por el FA.

La vara para medir el éxito de ChV estaba dada por su capacidad para convocar a más votantes que en las primarias de 4 años atrás, esto es, sobre los 800,000 votantes; y para verificar si a Piñera le iba bien o no, sus propios adherentes se habían propuesto ganar por más del 70% de los votos, con la intención de imponerse con holgura, muy especialmente respecto de Ossandón, por sus punzantes y sostenidas críticas centradas en la puerta giratoria entre los negocios y la política de que hace gala Piñera.

Los resultados indican que ChV superó con creces su convocatoria de hace 4 años, muy por sobre sus propias expectativas lo que justifica que saque cuentas alegres. Se sospecha que la gran convocatoria fue gatillada por el debate televisivo que tuvo lugar entre los candidatos, que fue de meta y ponga, a punto tal que todos salieron tan machucados. Este debate en vez de desanimar a sus huestes para participar en las primarias, terminó por generar el fenómeno inverso al que se temía.

Sin embargo, Piñera no logró acercarse siquiera al 70%, obteniendo menos del 60% y Ossandón poco menos del 30%, relegando a un tercer lugar a Kast. En concreto, Piñera parte con un buen piso dado por el casi millón y medio de votos obtenidos por su coalición, pero deberá asegurárselos antes de aspirar a ampliarlos, en especial los votos alcanzados por Ossandón cuyo discurso estuvo centrado en combatir frontalmente la corrupción.

La vara para medir el éxito del FA es más difícil de identificar dado que es primera vez que se presenta en estas instancias. Quizá una medida razonable sería contrastarla con la votación que alcance Piñera; o con el total de votos que obtuvieron en las últimas elecciones municipales los candidatos de los partidos que lo constituyen. Si la suma de la votación de Beatriz y Mayol se hubiese acercado a la de Piñera, habría quedado muy bien posicionado al Frente Amplio de cara a las elecciones de noviembre. Sin embargo, los resultados indican que si bien Beatriz triunfó con holgura sobre Mayol, pero le pena que la votación del FA haya sido decepcionante. No le fue bien tanto porque la votación total del FA no creció mayormente respecto de las últimas elecciones municipales, como porque no alcanzó a ser ni siquiera un tercio de la que obtuvo Piñera. A duras penas logró una votación similar a la de Ossandón. La visibilidad que le otorgó la franja electoral televisiva, y el esfuerzo desarrollado, no redituó mayormente en términos de votos. A ello se agrega que el FA no parece haber sido capaz de atraer a quienes habitualmente no votan. Si no lo hicieron ahora, difícilmente lo harán en la primera vuelta presidencial de noviembre.

Quienes no participaron en estas primarias, y que están vinculados a los partidos que conforman la Nueva Mayoría (NM), deben estar analizando con lupa los resultados: viendo con preocupación los niveles de participación en las primarias de ChV; y respirando con cierto alivio porque el FA no parece haber logrado horadar mayormente al tradicional electorado de la NM. Pero con su no participación en las primarias ha dado una gran ventaja tanto a ChV como al FA. Si ChV no hubiese alcanzado el millón de votos en estas primarias, la NM podría haberse alzado como “la ganadora”, aún sin jugar siquiera.

En términos futbolísticos podríamos hacer el siguiente símil: las primarias son el primer tiempo; el período que viene hasta la primera vuelta, el segundo tiempo; y de no alcanzar la mayoría absoluta ninguno de los candidatos, se entraría a un período complementario. Transcurrido el primer tiempo, los contendores se fueron al descanso con una coalición que va ganando por dos a cero, ChV, con Piñera como su capitán. Aún queda el segundo tiempo para remontar el marcador por parte de la NM. Para ello, en este entretiempo, necesariamente la NM debe encontrar su norte, concentrarse en lo que los une, no solo en los objetivos que se persigan, sino en el camino a seguir para alcanzarlos.

Se está por iniciar el segundo tiempo. En política, tal como en el futbol, dentro de ciertos límites, todo puede ser, nada está escrito de antemano, nadie puede dormirse en los laureles.

julio 02, 2017

Una derrota dolorosa

Considerando las expectativas que se tenían, Chile perdió, objetable o inobjetablemente, pero perdió. El resultado es elocuente. Podemos matizarlo con que fue producto de un error, que el equipo jugó bien, de igual a igual, dominando gran parte del partido, y que mereció ganar. Era la oportunidad, mal que mal Alemania se impuso con un equipo formado por juveniles, en tanto que Chile llegó con un equipo fogueado. Desgraciadamente, goles son amores. Y la expectativa era ganar, la parrilla estaba servida. Nos quedamos con los crespos hechos. Con todo, Chile termina con la cabeza en alto.

Si bien ya se ha iniciado una etapa de renovación con la inclusión de jugadores jóvenes, su columna vertebral siguen siendo Vidal, Sanchez, Bravo, Medel, Díaz, Aránguiz. Habrá que perseverar en este proceso, aunque debemos reconocer que difícilmente volveremos a tener una constelación de estrellas como la que nos ha deleitado a lo largo de estos años.

Solo nos resta dar vuelta la página y seguir soñando.

julio 01, 2017

Chile como su selección

Reproduzco palabras que no son mías, sino que de un chileno llamado Juan Pablo Leiva, que me interpretan fielmente:

"Me gustaría que la selección fuese algún día campeón del mundo; pero más me gustaría que Chile fuese como la selección...

un lugar donde personas provenientes de estratos económicos tan distintos como un Fuenzalida y un Sánchez son pares…

un lugar donde el hijo de una madre soltera como Vidal pudo doblarle la mano al destino…

un lugar donde un extranjero como el Tucu Hernández abraza este país como su patria sin discriminaciones de por medio…

un lugar donde el hijo de un Haitiano y una Mapuche como Beausejour es admirado y motivo de orgullo para todos…

un lugar donde colocolinos, chunchos y de la católica vibran, se respetan y trabajan juntos…

un lugar donde nortinos, del centro y sureños dan alegrías a un país completo…

un lugar donde se demuestra que la universidad no es el único logro para tener un mejor futuro, sino que el deporte es un sueño para aquellos que son buenos para correr, saltar, nadar y patinar…

un lugar donde los elegidos lograron su puesto en base a su esfuerzo…

Me gustaría que la selección fuese algún día campeón del mundo; pero más me gustaría que Chile fuese como la selección".

Este es el país que quiero!

junio 28, 2017

Un partidazo

En un partidazo Chile se impuso a Portugal, campeón de Europa con Ronaldo en la cancha. Fue un triunfo después del alargue y una tanda de tan solo 3 penales, porque el portero Bravo les atajó los 3 penales a los portugueses y los chilenos convirtieron los tres. A este partido Chile llegó luego de un deslucido empate con Australia, pero con todos sus titulares. Con este triunfo Chile entra a la final de la copa confederaciones.

Sería injusto destacar a uno o varios jugadores, porque todos estuvieron a la altura de la responsabilidad que tenían, y si me fuerzan a destacara a alguien en particular, menciono a Bravo, un arquero que da tranquilidad a sus compañeros. Fue un trabajo en equipo brillante que delata a una generación de jugadores de lujo como nunca tuvo antes Chile, y que difícilmente se repetirá. Un equipo con pasta de campeón, que lo quiere todo.

Nací en Uruguay, en tiempos que Uruguay fue campeón mundial, en tiempos del maracanazo, de la garra charrúa: Hoy, en el último tramo de mi existencia, vivo en Chile adonde llegué hace ya más de 50 años, y tengo el privilegio de ver la garra charrúa, el espíritu de lucha, de no darse jamás por vencido, de creérselas todas, en este extraordinario equipo chileno.

Ahora se nos viene la final. Lo tenemos todo para ganarla.

junio 22, 2017

Los paraísos fiscales

A raíz de las inversiones efectuadas en paraísos fiscales por parte de uno de los candidatos presidenciales, de la coalición de ChV, Sebastián Piñera, la gente se pregunta: ¿qué es un paraíso fiscal?

La respuesta que da la OCDE, organización que agrupa a los países más desarrollados del mundo, y a algunos otros que aspiran a serlo, entre los cuales está Chile, sostiene que un paraíso fiscal se caracteriza porque en él las cuentas bancarias no están sujetas a impuestos, o a muy bajas tasas impositivas, y por su secretismo, esto es, los bancos no exigen información respecto del origen y/o destino de las inversiones, y están comprometidos a no informar a nadie de ellos. De esta forma garantizan a quienes dejan sus recursos en estos paraísos que nadie los va a tocar ni preguntar de dónde vienen, ni a dónde van.

De allí que quienes obtienen recursos por actividades “non sanctas” –tráfico y venta de drogas, robos, evasiones de impuestos, secuestros- no dudan en dejarlos en estos paraísos. El propio Sebastián Piñera lo sostuvo en un foro realizado en Ecuador al postular que los paraísos fiscales deben desaparecer porque suelen utilizarse “para actividades reñidas con la ley y con la moral, como lavado de dinero u ocultamiento de dineros que provienen del narcotráfico o el crimen organizado y la evasión de impuestos”.

Lo curioso es que el propio Piñera ha constituido sociedades en estos paraísos fiscales, lo que hace suponer que se trataría de sociedades con dineros mal habidos. Cuando se le hizo ver esto respondió que “los paraísos fiscales son como un bisturí, se pueden usar para operar o para degollar”. Pero no respondió el meollo de la consulta: ¿por qué y para qué puso sus dineros y los de su familia allá y no en Chile, su país, el que aspira presidir? ¿de dónde provienen?

De allí que uno de sus opositores en las primarias Manuel José Ossandón enfatice como una de sus características el tener las manos limpias, como para contrastarlas con las de su contendor. Las primarias de la derecha están hechas para que las gane Piñera. Kast compite esencialmente para posicionarse, antes que para ganar. Ossandón, si bien lo hace para ganar, debe enfrentar a la máquina que se ha montado en su contra, simbolizado en la actuación de una periodista (Pilar Molina) que intentó vincular a Ossandón con corruptelas (boletas truchas o falsas). Este hecho hace recordar el “kiotazo” de hace ya más de 25 años y en el que estuvo involucrado el propio Piñera.

En cuanto a los niveles de adhesión a Piñera, ellos bordean el 25%, porcentaje que se mueve tan solo marginalmente, tanto hacia arriba como abajo, a pesar de su último “chiste”, de marcado tinte machista y mal gusto, prueba de la incontinencia verbal que lo afecta de tiempo en tiempo.

Esto es, una adhesión dura, a prueba de balas, que va a votar a como dé lugar, lo que significa que si vota menos del 50% de los inscritos, sus votos pueden llegar a estar sobre el 50%, ganando en primera o segunda vuelta. Por tanto, su objetivo debe ser que vote el mínimo de personas y que todos los suyos voten. El objetivo de sus adversarios es el inverso, que vote el mayor número de inscritos. En el caso límite, si votara el 100% de los inscritos, la votación de Piñera se reduce al 25%. De allí que el resultado electoral estará dado esencialmente por los niveles de abstención y la composición etárea de quienes voten.

Para terminar, tiene razón Piñera cuando sostiene que todo individuo es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Está en la esencia de un estado de derecho. Sin embargo, a un candidato a la presidencia tenemos derecho a exigirle algo más que al común de los mortales, en todos los planos. No es ilegal tener las platas en paraísos fiscales, pero es mal visto que uno tenga su fortuna en paraísos fiscales, con mayor razón lo es si se trata de un candidato presidencial.

junio 13, 2017

El desafío de la unidad

Las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales en Chile están poniendo a prueba la capacidad para conformar coaliciones entre los distintos partidos políticos. No basta con unirse para ganar una elección si después son incapaces de dar soporte al gobierno, esto es, asegurar un mínimo de gobernabilidad para los años que vienen.

Esta capacidad para gobernar viene dada por la correlación de fuerzas que emerja como resultado de ambas elecciones y del nivel de radicalidad/moderación de los programas de gobierno que se presenten. Por experiencia sabemos que para implementar un propuesta de cambios radicales, no basta una simple mayoría; por el contrario, necesariamente se requerirá que esté acompañada de una mayoría contundente y real. Al mismo tiempo, la propuesta debe ser suficientemente clara como para que no existan “matices” que abran espacio a interpretaciones que terminen para esterilizar la andadura gubernativa.

Lo señalado implica que no basta estar de acuerdo con lo que no queremos, si no estamos de acuerdo con lo que queremos. Esto implica dejar de lado retóricas y entrar en el terreno de la política real, de la negociación, de la búsqueda de acuerdos. En consecuencia quienes aspiran a gobernar de verdad deben mantener abiertos los canales de comunicación entre fuerzas con idearios afines. Para ello, el lenguaje y las formas importan. Cuando se cierran estos canales, se pierde fuerza, el horizonte se obnubila, nos quedamos en el saludo a la bandera, remando hacia atrás, posibilitando el triunfo de los adversarios. Esto vale a diestra y siniestra. Ejemplos tenemos por doquier.

Uno de ellos lo tenemos en España, donde existe un gobierno de derecha gracias a la imposibilidad de acuerdos entre el partido socialista obrero español (PSOE) y Podemos. Este último, partido surgido al calor de las movilizaciones sociales ha capturado gran parte del descontento hacia el duopolio que ha gobernado España durante los últimos 40 años desde la muerte de Franco. Sin querer queriendo esta incapacidad de llegar a acuerdos es la que está facilitando gobernar a la derecha.

En Chile, existe el riesgo de un fenómeno similar. El surgimiento del Frente Amplio, también como expresión del malestar que distintos movimientos sociales sienten por un modelo que si bien ha disminuido la pobreza, perpetúa y acrecienta niveles de desigualdad y discriminación –social, económica, cultural- que ya no son aceptables para una convivencia en forma.

En síntesis, los candidatos que compiten en primarias por el Frente Amplio –Alberto y Beatriz-, como Alejandro y Carolina, deberán ser capaces de: uno, ofrecer una idea de país con alguna base mínima común; dos, abordar y superar desconfianzas acumuladas no sin razones de peso; y tres, mantener abiertos los espacios de comunicación entre sí y un lenguaje que facilite a sus votantes el respaldo entusiasta a quien logre pasar a una eventual segunda vuelta. Si lo logramos, podremos ganar y gobernar bien.

De lo contrario, se corre un alto riesgo de que sobrevenga un desastre electoral que nos salpique a todos, y que la derecha vuelva a gobernar el país con las consiguientes consecuencias, particularmente la consolidación del modelo de sociedad que la mayoría afirma no querer.

junio 09, 2017

Las primarias presidenciales en marcha

Las próximas elecciones presidenciales en Chile están demarcadas por al menos dos hitos, las primarias y la primera vuelta. Eventualmente es muy posible que haya un tercer hito, la segunda vuelta si ninguno de los contendores obtiene la mayoría absoluta.

Al momento de escribir estas líneas nos encontramos en la fase que precede a las elecciones primarias, esto es, procedimiento por el cual las coaliciones definen sus abanderados. Es el caso del Frente Amplio (FA) y Chile Vamos (ChV), no así la Nueva Mayoría (NM), la coalición gobernante que a pesar de haber promovido las primarias, a la hora de la verdad ha sido incapaz de concurrir a ellas. Con ello, sin querer queriendo, otorga una ventaja al FA y ChV que puede costarle caro. Salvo movimientos de última hora difíciles de prever, todo indica que a la primera vuelta concurrirá con dos candidatos, la que da cuenta de la crisis que la afecta. Una crisis que no es total desde el momento que ninguna de las fuerzas que componen la NM ha abandonado las responsabilidades de gobierno, lo que mantiene las esperanzas de sortear las dificultades que impone una centro izquierda fisurada, por no decir facturada.

Estando a menos de un mes de las dos primarias que tendrán lugar el próximo dos de julio, los cinco precandidatos, dos del FA – Beatriz y Alberto-y tres de ChV -Felipe, Manuel José y Sebastián- ya están mostrando sus cartas. Si bien las encuestas favorecen a Beatriz y Sebastián en sus respectivas coaliciones, no hay que fiarse mayormente de ellas, ya sea por el sesgo de muchas de ellas, como por lo volátil que está el escenario por el desprestigio que afecta a los partidos políticos como consecuencia de los vasos comunicantes existentes entre los negocios y la política. Este desprestigio ha generado desconfianza, la que se ha estado expresando en un paulatino aumento de la abstención.

Por el lado del FA la apuesta, tanto de Beatriz como de Alberto, va por el lado de sustituir el modelo mercantilista imperante por un modelo de sociedad distinto. Una sociedad solidaria, respetuosa de las personas y del medio ambiente, que opere bajo la lógica de políticas públicas orientadas a soluciones colectivas para problemas individuales. Al tenor de lo que se ha dado a conocer, la apuesta de Alberto pareciera ser más clara y más radical, en tanto que la de Beatriz tiende a ser más realista, consciente de las dificultades que impone la tarea de gobernar, y más gradual, paso a paso, despacito. Ambos precandidatos, en sus sucesivas presentaciones públicas han ido de menos a más, aprovechando a full la ausencia de la NM en esta fase de primarias.

Por el lado de ChV, los tres precandidatos buscan consolidar el neoliberalismo, reforzando el rol del mercado y renovando la confianza en él y la desconfianza en el Estado. Las diferencias se centran en el perfil personal de cada uno. Manuel José es el más díscolo dentro de la derecha y reconoce que en una sociedad tan desigual como la nuestra es imposible dejarlo todo a merced del mercado. Pero lo que lo distingue es cuando pone el énfasis en que tiene las manos limpias, que no tiene nada que esconder, centrando su fortaleza en lo que le diferencia de Sebastián. Felipe por su parte intenta aportar savia nueva, con un nuevo lenguaje, pero en esencia es prisionero de un neoliberalismo asistencialista. Quienes respaldan a Sebastián no trepidan en destacar su capacidad de gestión y de trabajo, obviando la turbiedad de algunas de sus actuaciones y decisiones, y la de quienes formaron parte de su gobierno. En este plano Sebastián es un fiel reflejo del maridaje que se da cuando no se separan los negocios de la política.

El desafío de ambas coaliciones, es convocar para estas primarias al máximo de los militantes y adherentes de los partidos que las conforman. En ChV se han propuesto superar el millón de votos. Desde el FA , no se dan cifras, por tratarse de una coalición que hace su estreno en sociedad, pero sospecho que querrá superar la cantidad de votos que tenga ChV, un reto mayúsculo.

junio 01, 2017

Navegando en aguas turbulentas

El Frente Amplio (FA) está emergiendo y chasconeando el habitual ambiente reinante desde los primeros años de la transición. Lo está haciendo con cierta dosis de insolencia.

Debe reconocerse que no es el primero. Fra Fra lo intentó desde una perspectiva lúdica, con su cuento de los pollitos, la eliminación de la UF, dando la sensación que todo era papaya. Creó un partido a su pinta, la Unión de Centro Centro. Manfred Max-Neef fue otro candidato que lo intentó desde una perspectiva académica-ecológica. Cristian Reitze y Tomás Hirsch también estuvieron en la papeleta presidencial desde un prisma humanista. Eugenio Pizarro y Gladys Marín postularon como representantes de una visión comunista.

A lo largo de este último cuarto de siglo, todos ellos, junto con Parisi, MEO y Marcel Claude, entre otros, han procurado ofrecer una alternativa distinta a las representadas por quienes se han autodenominado como fuerzas de centro derecha y centroizquierda. Hasta la fecha sin mayor éxito si se considera que los votos de obtenidos por estos candidatos “alternativos” que han participado en las elecciones presidenciales, no alcanzan a sumar más del 20% en cada una de estas contiendas.

Considerando esta realidad, todo indica que para el candidato que emerja de sus primarias, el FA tiene por delante un camino con viento en contra. Sin embargo, en la actualidad también existen algunos antecedentes que podrían favorecerle.

Recordemos que hasta hace unos años la inscripción era voluntaria y el voto obligatorio, en tanto que desde las últimas elecciones rige la inscripción automática y el voto voluntario. Una de las consecuencias ha sido la paulatina reducción del universo de votantes. Hoy vota menos del 50% de los inscritos y la mayoría de quienes no votan son jóvenes para quienes votar no tiene mayor significación. Atraer la atención a este mundo que no se siente atraído por las coaliciones dominantes desde los 90, es uno de los retos que debe enfrentar el(la) candidato(a) del FA si aspira a un destino distinto al de quienes postularon en el pasado.

Otro reto es el de aprovechar la coyuntura dada tanto por la Nueva Mayoría (NM) como por Chile Vamos (ChV). La NM por presentarse con dos candidatos, todo un símbolo de la división que la aqueja y que inevitablemente la debilita, por más que se procure mitigar sus consecuencias. Por su parte, en la derecha, si bien el candidato saldrá de sus primarias, salvo alguna sorpresa mayúscula, todo indica que Piñera será el ganador de ellas. De confirmarse su nombre, pocas dudas caben que tiene muchos flancos abiertos que al menos para una segunda vuelta, le pasarán la cuenta. Mal que mal representa el paradigma de los conflictos de interés, del mundo de la especulación, del manejo de información privilegiada, del maridaje entre la política y los negocios.

Por último, tiene la oportunidad de aprovechar las ganas que tiene el país por renovar sus cuadros dirigenciales, por ver caras nuevas, por nuevos aires, por algo más decente de lo que tenemos ahora y que vemos a diario, no sin estupor. El país no está para aventuras a tontas y locas, pero tampoco está como para quedarse de brazos cruzados.

mayo 24, 2017

Cansados del mal menor

La constitución en Chile del Frente Amplio (FA), una coalición de 12 partidos y movimientos sociales que se estrenará para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, está siendo una de las novedades políticas del año. Entre los partidos destacan los partidos humanista, revolución democrática y el liberal, estos dos últimos, con sendos diputados en el Congreso Nacional, Giorgio Jackson y Vlado Mirosevic. Su objetivo es construir un país para todos donde los derechos sociales sean la base de una sociedad democrática.

El FA surge esencialmente como fuerza alternativa a la derecha representada por Chile Vamos (ChV) y a la Nueva Mayoría (NM) con miras a superar el sistema neoliberal que domina la escena nacional, con independencia del poder empresarial, mediante un programa construido desde las bases de la sociedad.

Entre sus logros inmediatos destaca haberse constituido como unidad a pesar de la diversidad de los partidos y movimientos incluidos en él y haber superado los escollos para realizar primarias legales, lo que ayudará al posicionamiento de(l) (la) candidato(a) que representará al FA en la primera vuelta presidencial.

Entre sus desafíos se cuenta el de romper el duopolio político que ha dominado la escena nacional desde los 90. Desafío que es muy probable que sea capaz de sortear exitosamente, por la necesidad de una renovación generacional y en la manera de mirar la política, la que coincide con un cierto cansancio/agotamiento con los partidos políticos convencionales.

El FA es un feroz crítico de las características que ha tenido la transición chilena, y en consecuencia, tanto con la derecha como con la centroizquierda. No hay dudas que su distancia con la derecha es significativamente mayor por el simple hecho que nace para superar el sistema neoliberal, objetivo que también persigue la NM. Su objeción a la NM reside en que ha sido incapaz de lograrlo, y que, por el contrario, ha terminado por consolidarlo en alianza implícita con la derecha.

Por su parte, la NM hace presente al FA que otra cosa es con guitarra, que los obstáculos para alcanzar un modelo de desarrollo distinto capaz de superar una sociedad mercantilizada exigen unidad antes que división. En tanto que el FA es la expresión de un cansancio de tener que optar por el mal menor.

El FA inicia un camino lleno de espinas, que requiere de una épica y una ética que harta falta hacen en los tiempos actuales. Lo hace de la mano de una nueva generación y con un(a) candidato(a) presidencial que no saldrá de cuatro paredes, sino de primarias legales que pondrán a prueba su capacidad de convocatoria.

El FA representa una suerte de maduración de lo que ya se veía venir desde fines del primer decenio del presente siglo cuando el MEO decide patear el tablero renunciando a su partido, el socialista, para crear un partido a su pinta, el PRO, y presentarse por su cuenta denunciando lo que ya en ese tiempo denominaba el duopolio. Tuvo un éxito pírrico, dado que no logró llegar a la segunda vuelta, porque terminó pavimentando el camino a Piñera, y porque en su segunda incursión presidencial su peso electoral disminuyó a la mitad.

Es el riesgo que corre hoy el FA si no es capaz de diferenciar a unos y otros, dado que al final del día tendrá que gobernar con unos u otros y que la política es el arte de negociar, en oposición a la imposición.

Finalmente es necesario destacar que el éxito del FA estará dado esencialmente por su capacidad para convocar a los desencantados, a quienes no creen en la política, a quienes no votan. De lograrlo, serán el factor sorpresa en tiempos de cólera.

mayo 17, 2017

Las primarias en la derecha

La semana pasada escribimos sobre los tropiezos de la Nueva Mayoría (NM). En esta ocasión lo haremos en torno a la coalición de la derecha, o centro derecha, como prefiere denominarse ChileVamos (ChV).

Si nos atenemos a las principales fuerzas que la componen, la UDI y RN, llama la atención que el grueso de sus principales figuras, han estado en el tapete noticioso, no precisamente por sus méritos, sino que en razón de estar investigados, condenados, formalizados o imputados por actuaciones non sanctas. Ahí están los casos de cohecho, boletas falsas, enriquecimientos ilícitos, negociaciones incompatibles, lavados de activos, fraudes tributarios. En este campo la derecha corre con ventaja, encabezados por la UDI con un senador desaforado (Orpis) y un exsenador condenado (Novoa), amén de otros dirigentes de primera línea, todos vinculados al gobierno de Sebastián desde el 2010 al 2014.

Las demás fuerzas que estructuran la coalición opositora, Evópolis y el PRI, no son sino la guinda de la torta, tal como para oportunidades anteriores lo fue Chile Primero cuando el marketing aconsejaba incorporar un barniz centrista al antecesor de ChV, la Coalición por el Cambio, la que a su vez fue precedida por la famosa Alianza por Chile conformado solo por la UDI y RN.

A pesar que Sebastián acapara las portadas y los minutos de los medios de comunicación masivos, lo concreto es que no obstante su intenso despliegue y las dificultades internas de los partidos de gobierno, en las encuestas no ha logrado atraer a más allá de un cuarto a un tercio de la población.

A diferencia de la NM, ChV tendrá primarias, donde Sebastián competirá con Felipe Kast, quien va en representación de Evópoli, y con Manuel José Ossandón. Salvo una sorpresa mayúscula, se prevé que Sebastián será el ganador dado que la derecha ha puesto prácticamente todas sus fichas en él. Si bien su figura pareciera incombustible, en orden a que no le entran balas por más denuncias que se le hagan por los más diversos conceptos, no se descarta que sus múltiples conflictos de interés, los que se han hecho extensivos a su familia, le terminen pasando la cuenta.

Mal que mal, en las elecciones presidenciales pasadas, por mucho menos de los delitos por los cuales se le imputa actualmente a Sebastián –uso de información privilegiada, participación en negociaciones incompatibles y existencia de gran parte de su fortuna invertida en paraísos fiscales-, la UDI bajó a Golborne y levantó a Pablo Longueira, tan solo para evitar que las primarias fuesen ganadas por Allamand. Una vez logrado su propósito, un súbito estado depresivo de Pablo forzó a la UDI a nominar a Evelyn, cerrándole así el paso a Allamand.

Por lo expuesto sorprende que el grueso de las apuestas estén puestas en Sebastián, así como que la derecha le dé la espalda a Ossandón, quien fuera un exitoso alcalde en dos comunas, Pirque y Puente Alto, y que postula asegurando tener las manos limpias y poder pasearse por la calle con la frente en alto.

Quizá esto explique que José Antonio Kast esté corriendo por fuera, esto es, no participando en primarias. En una de esas es la carta bajo la manga de la UDI para dejar caer a Sebastián, si así lo aconsejan las encuestas, las imputaciones que se le hacen, y/o las circunstancias.

mayo 10, 2017

Tropezando con la misma piedra

Como era de esperarse, a uno y otro lado del espectro político chileno se están empezando a vivir las consecuencias de decisiones adoptadas en el seno de las respectivas coaliciones –Nueva Mayoría, Chile Vamos y Frente Amplio-.

En la Nueva Mayoría (NM), la fisura que se observaba, se está transformando en factura a partir de lo resuelto por el partido socialista (PS), en orden a respaldar a Guillier en desmedro de las figuras de su propio partido. Resolución tomada en base a encuestas que colocaban en mejor posición a Guillier, tanto respecto de Lagos, como de Insulza y Atria. Para nadie era un misterio que la democracia cristiana (DC) estaba pendiente de esta decisión para definir si iba o no a primarias. No era necesario tener más de dos dedos de frente para darse cuenta que si el PS daba la espalda a sus precandidatos, que Lagos se bajaría y que la candidata DC, Goic, desecharía las primarias para ir directo a la primera vuelta. Habría sido surrealista ver a Goic compitiendo con un candidato respaldado por 4 partidos (PR, PS, PPD y PC) por más que se advirtiera que de no haber primarias, tener una lista parlamentaria única se haría altamente improbable, como es lo que se está viendo.

Este surrealismo se complementa con el hecho que pronto tendremos unas primarias que fueron promovidas por los partidos de la NM, pero donde esta coalición no estará presente. En cambio sí lo estarán la coalición opositora, Chile Vamos (ChV), y el Frente Amplio (FA), quienes tendrán el privilegio de concentrar la atención pública en torno a sus debates e ideas, junto con acceder a recursos financieros públicos que para estos efectos estarán disponibles. A todo esto renunciaron los partidos de la NM cegados por la trampa de las encuestas, para apostar por quien ven como carta ganadora, dejando de lado sus propias convicciones. Lo lógico habría sido que cada partido llevara su propio candidato, para después sumarse a la carta triunfante. De esta forma se aprovechan las primarias para calentar y afinar motores.

A esto se suma que el candidato del PS, PR, PPD y PC, si bien es cercano a uno de estos partidos, el PR, en estricto rigor, para los efectos legales, es un independiente, que no milita en ninguno de los partidos, y por tanto ahora tiene que enfrascarse en la búsqueda de firmas para poder hacer efectiva la postulación.

Lo razonable hubiese sido que en la NM las primarias estuvieran protagonizadas por al menos 5 candidatos, uno por cada uno de los partidos que la conforman. Haber escabullido este debate le costará caro y ha abierto el apetito en terceros.

Todo esto me recuerda errores históricos de algunos de los partidos que conforman la NM. Es el caso del PC que se apoya la candidatura de Gabito, del PR, para después sufrir la persecución y relegación; es el caso del PS cuando a mediados del siglo pasado le da la espalda a Allende para respaldar a Ibañez, y es el caso de 1970, cuando la Unidad Popular (UP) y la DC se dan la espalda. Pareciera que una y otra vez nos tropezáramos con la misma piedra.

En concreto, mi opinión es que los partidos que actualmente conforman la NM no han sopesado las previsibles consecuencias de decisiones que conllevan a un punto de quiebre en una coalición parida en dictadura, no sin dificultades, pero en la que tantas esperanzas cifró el país. Convivencia que será necesario recomponer con mucho afecto y laboriosidad si se aspira gobernar los destinos del país. La crisis en que está sumida se inscribe en un contexto mundial de la caída de partidos políticos históricos en distintos países. La ciudadanía parece buscar una suerte de "refresh". 

mayo 09, 2017

San Agustín (parte 2)

Por más que se intente minimizar el rol jugado por Agustín Edwards en su calidad de dueño de una cadena de medios de comunicación escritos encabezada por El Mercurio, es un dato de la causa que su influencia en el devenir nacional no se puede soslayar.

En la primera parte es enfatizó su incidencia en la formación de economistas que promovió con singular entusiasmo abriéndoles espacio en sus columnas para que difundieran las ideas del neoliberalismo. Estos economistas, formados inicialmente en la cantera de la Universidad Católica, y posteriormente en la Escuela de Chicago de la mano de Milton Friedman, debieran estar prendiéndole velas a Agustín.

Pero no bastaba la difusión del ideario neoliberal, además era preciso conquistar el poder político para que las empresas pudieran desenvolverse sin las ataduras que imponía un sistema donde el poder sindical se fortalecía inhibiendo la libertad de actuación de los dueños del capital.

El respaldo a la candidatura de Alessandri en 1970 apuntaba en esta dirección. Su derrota ante Allende forzó a activar un primer plan conducente a impedir su proclamación. La constitución de entonces estipulaba que si ninguno de los candidatos obtenía la mayoría absoluta, el congreso nacional en pleno –diputados y senadores- debía optar por una de las dos primeras mayorías. En esos tiempos no existía la segunda vuelta electoral. En consecuencia, la decisión estaba en manos de los congresistas. Las presiones, desde la cadena mercurial comandada por Agustín, no se hicieron esperar.

No era primera vez que ninguno de los candidatos presidenciales había logrado la mayoría absoluta, y la tradición señalaba que el congreso avalaba la primera mayoría que había emergido de las urnas. Sin embargo, en esta oportunidad, la derecha, de la mano de Agustín y sus medios de comunicación, se la jugaron porque el congreso nacional se inclinara a favor de la segunda mayoría, Jorge Alessandri.

Las presiones sobre los congresistas demócratacristianos no se hicieron esperar. Para tentarlos se les aseguró que una vez proclamado Alessandri, éste renunciaría para convocar a nuevas elecciones en las que se podría presentar el mismísimo presidente saliente, Eduardo Frei Montalva. Opción que se encontraba inserta en la legalidad vigente, pero impresentable políticamente.

La idea de que asumiera Allende, un socialista marxista, quitaba el sueño de Agustín y sus boys. Desde sus páginas encabezó la cruzada aludiendo a la necesidad de defender la democracia y las libertades que veían amenazadas. La bancada demócratacristiana, no obstante estas presiones, resiste la oferta de la derecha y resuelve respetar la voluntad ciudadana mayoritaria expresada en las urnas.

En este contexto, el general Schneider, comandante en jefe del Ejército, consultado una y otra vez por la conducta que adoptarían las FFAA, sostiene firmemente que el Ejército respeta la legalidad vigente y que, por tanto, acatará lo que resuelva el congreso.

En su desesperación, un comando de derecha, resuelve secuestrar al general Schneider, como una forma de impedir la proclamación de Allende en el congreso. El secuestro, fallido, culmina con la muerte del general, fracasando la intentona por evitar que Allende asumiera la primera magistratura.

Si se le consultara a Agustín cuál fue el mayor fracaso en su vida, lo más probable que su respuesta sería del siguiente tenor “no haber podido evitar que Allende condujera los destinos del país”. Y si se le preguntara cuál fue el mayor éxito de su vida, la respuesta sería “haber logrado derrocar a Allende de la mano del innombrable para instalar un modelo político, económico y social que ni sus más feroces adversarios han podido desmantelar”.

Con estos antecedentes, no cabe duda que no faltarán quienes inicien gestiones conducentes a su canonización por los servicios prestados y quienes escucharán su voz provenientes del más allá.

abril 28, 2017

La DC en la encrucijada

Este fin de semana tiene lugar la junta nacional de la democracia cristiana (DC) donde se definirá el curso a seguir en relación a las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias.

La relevancia de esta junta está dada porque de la decisión que se adopte –ir a primarias o a primera vuelta- dependerá el devenir político nacional, junto al hecho que la decisión que adopten otros partidos, depende de lo que de allí emerja.

La junta se reúne para adoptar una decisión difícil, compleja, en un contexto también difícil y complejo. El eje PS-DC que ha dominado la escena política en las últimas décadas se encuentra resquebrajado. El signo más visible de este resquebrajamiento fue la reciente decisión del PS de no levantar candidatura propia alguna y respaldar la de Alejandro Guillier.

Esta junta tiene lugar en un momento que invita a la reflexión de quienes están en una u otra postura. Los partidarios de ir derechamente a la primera vuelta se basan en la necesidad de desmarcarse de la Nueva Mayoría (NM), donde no pocos se sienten incómodos, para perfilarse, identificarse con nitidez, desde ya con miras a las elecciones de fin de año. Este perfilamiento sienten que no están en condiciones de ponerla en marcha para las primarias en virtud del escaso tiempo disponible. Además, perciben un aislamiento y distanciamiento por parte de los restantes partidos de la NM, aparte que nunca les ha acomodado estar junto al PC.

Quienes privilegian ir a primarias se basan esencialmente en la necesidad de preservar la coalición de gobierno y la actual representación parlamentaria, dado que asumen que de no haber primarias, difícilmente pueda haber una única lista parlamentaria. De hecho, tanto el partido radical (PR), como el partido por la democracia (PPD) y el PS han advertido que sin candidatura única, no habrá lista parlamentaria. Los partidarios de ir a primarias temen que ir a primera vuelta facilita la elección del candidato de la derecha, particularmente si éste emerge de elecciones primarias. Sería una paradoja que al final del día el candidato de la derecha emane de una primaria promovida por la NM, y que ésta no sea capaz de resolver el tema d ela candidatura presidencial por esa vía.

Como puede verse, la DC se encuentra en una encrucijada, que si bien no tiene que ver con aspectos estratégicos, sino tácticos, la decisión que se adopte tendrá consecuencias estratégicas de corto, mediano y largo plazo.

Todo ello en momentos en que la agenda política ha estado centrada en la corrupción que está afectando los más diversos ámbitos, tanto empresariales, como políticos y militares. Entre quienes integran la junta DC estará muy presente la expresión de Renán Fuentealba, expresidente del partido y militante histórico asociado a los sectores de avanzada dentro de la DC, cuando a sus 100 años afirmó que "prefiero un partido chico, pero decente; a uno grande corrupto”.

abril 26, 2017

San Agustín (parte 1)

Ad portas de cumplir 90 años, falleció Agustín Edwards, dueño del diario El Mercurio y de la cadena periodística correspondiente. Así como para la derecha política Jaime Guzmán encabeza el listado de candidatos a la santidad sin competencia alguna, para la derecha económica ya debería estarse hablando de San Agustín. No faltarán los milagros que posibiliten iniciar el proceso de canonización conducente a su santidad.

Como sostuvo Lagos, en su condición de presidente del país, es difícil entender la historia de Chile sin El Mercurio. Sin ostentar cargo público alguno, desde las sombras, su vida ha estado marcada por una influencia que pocos osarían poner en dudas. Desde el imperio periodístico familiar que él contribuyó a consolidar, influyó decisivamente en el devenir político económico del país, muy especialmente en la segunda mitad del siglo pasado.

Esta influencia está marcada a fuego, tanto en el ámbito político como económico. En lo político, la cadena mercurial fue la representante de los intereses norteamericanos en tiempos de guerra fría, así como diario El Siglo lo fue del imperio soviético. Es así como respalda la persecución a los comunistas en tiempos del Gabriel González Videla (Gabito), y para evitar el triunfo de Allende en la contienda presidencial del 64 adhiere a Frei Montalva. Siempre en aras de la defensa de los ideales democráticos. Para las elecciones de 1970, se inclina a favor de Alessandri, en contra de Allende y Tomic. En el clásico lenguaje y estilo que lo caracterizaría, estos dos últimos no serían sino representantes de ideologías extranjerizantes que solo traerían un triste destino al país.

Por una suerte de designio familiar, Agustín sentía interés y preocupación por el devenir nacional más allá de su persona. Con buenas espaldas familiares y financieras, ya en esos tiempos a Agustín le interesaba promover la libre empresa en un contexto que visualizaba como muy proclive a la intervención estatal. Es así como los economistas le deben mucho a Agustín, al alentarlos a estudiar en la Escuela de Chicago (USA) para compenetrarse de las ideas del neoliberalismo, quienes harían historia de la mano del innombrable. Lo que no pudo imponerse electoralmente, se terminó imponiendo vía militar. Es así como la economía que se enseña hoy en casi todas las universidades, incluidas las estatales, está marcada por ellos como una verdad única, incontrarrestable, indiscutible. Este es uno de los mayores triunfos de Agustín.

En el ámbito político, la derecha le debe el acceso el aparato del Estado de la mano de los militares. Lo que la derecha política fue incapaz de imponer democráticamente, lo logró por la vía de un golpe militar. Golpe que Agustín traía en mente cuando visualizada lo que a su modesto entender eran los desvaríos de la política convencional. Las páginas mercuriales daban cuenta de su pesimismo ante el curso de los acontecimientos mientras en la trastienda buscaba torcer el curso de la historia.

La derrota de Alessandri en manos de Allende en 1970 lo obliga a poner en marcha su plan B. De eso conversaremos en la columna que viene!

Reflexiones de cara a la segunda vuelta en Francia

Los resultados de las elecciones en Francia no constituyeron mayor sorpresa. Se esperaba una segunda vuelta y que a ella concurrirían Macron y Le Pen. Así se dio. Lo sorprendente estuvo constituido por la baja votación del candidato socialista del partido gobernante, que Macron haya aventajado a Le Pen, y la estrechez de los resultados de los dos candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta, el conservador Fillon y el izquierdista Melenchon.

Que Le Pen no haya logrado sostener la primera posición que ostentaba en los sondeos, no da para alegrarse mayormente si se toma en cuenta que fue aventajada por un exbanquero y que la segunda vuelta se dará en el marco de dos candidaturas de partidos no tradicionales, reveladora de la crisis que embarga a la política tal como la hemos entendido hasta ahora.

Desde fines de la segunda guerra mundial, las elecciones francesas estaban dominadas por una derecha expresada en los conservadores y una izquierda representada en los primeros años de la quinta república por los comunistas y socialistas, y en las últimas décadas, desde el derrumbe del imperio soviético, solo por los socialistas. Ninguno de los dos estará presentes en la segunda vuelta, hecho inédito en la historia política francesa de los últimos 50 años. Fillon, representante de la derecha conservadora tradicional, que partió como favorito, quedó fuera tras conocerse la corrupción reinante en el seno de su propia familia; y el candidato socialista, Hamon, con menos del 10%, sufrió las consecuencias de la crisis que embarga al socialismo francés, y que se extiende a nivel mundial.

Por primera vez se da que cuatro candidatos obtengan, cada uno del orden del 20% (Macron, Le Pen, Fillon y Melenchon), lo que da cuenta de una dispersión no vista en el pasado, que complementada con la abstención, revela la confusión imperante respecto del futuro al que se aspira en medio de un presente complejo. No se vislumbran líderes de talla capaces de dar el ancho para enfrentar los desafíos del mundo contemporáneo. A Macron difícilmente se le puede catalogar siquiera como un hombre de centroizquierda dada su condición de exbanquero, de un hombre del mundo de las finanzas. A su favor se contabiliza su talante europeísta, de una Francia abierta, en contraposición a la Francia cerrada de sus contrincantes, particularmente la Francia xenófoba, antieuropeísta de Le Pen.

La mayor sorpresa quizá estuvo constituida por la votación alcanzada por Melenchon, con un porcentaje cercano al 20% de un electorado que parece buscar retomar las riendas de una izquierda en busca de su destino en tiempos de globalización, de debilitamiento en la organización de los trabajadores.

En la segunda vuelta, Macron corre con ventaja dado el apoyo explícito que desde el primer minuto le han dado tanto Fillon y Hamon, desde el conservadurismo y el socialismo. Melenchon en cambio, ha resuelto desentenderse hastiado de tener que optar entre el mal menor y el mal mayor.
Como en tantas cosas de la vida, ni Macron ni Le Pen pueden cantar victoria antes de tiempo. La lucha será cerrada. Al conocerse los resultados de esta primera vuelta, quienes respaldan el espíritu de unión europea que emergió luego de la segunda guerra mundial, respiraron aliviados. No es para menos. Sin embargo queda mucho por resolver.

De ganar, Macron y Francia no la tendrán fácil. Mal que mal, tras Macron no hay partido fuerte alguno y deberá transitar por terrenos movedizos, enfrentando una situación política, económica, social y cultural que le demandará mucha lucidez y esfuerzo para sumar los apoyos que necesitará.

Para Chile, que a partir del segundo semestre se sumergirá en una vorágine electoral, lo que está ocurriendo en Francia debe ser observado con detención. Encontrar las similitudes y diferencias puede ayudarnos a vaticinar lo que ocurrirá en este tembloroso rincón del mundo.

abril 20, 2017

Francia amenazada

Este fin de semana Francia tiene un nuevo proceso electoral precedido por un acto terrorista que tuvo lugar a días de la elección. Francia, que ha sido uno de los países que ha acogido un mayor número de inmigrantes, junto con Alemania, está sufriendo los embates del terrorismo islámico.

El terrorismo busca sembrar terror y temor en la población por afectar a inocentes y su carácter indiscriminado. Un acto de terror a días de un proceso electoral, en países con altas tasas de inmigración, ayuda a llevar agua al molino de quienes postulan la necesidad de imponer restricciones, cerrar fronteras, agitar nacionalismos, perseguir y reprimir a grupos específicos.

La llegada de Trump a la presidencia de USA ha animado a quienes buscan expulsar a los inmigrantes, levantar muros, exacerbar espíritus nacionalistas. Es así como en el continente europeo está siendo puesto a prueba el espíritu comunitario que emergió después de la segunda guerra mundial.

Preciso es recordar que países que estuvieron en guerra, en bandos opuestos, fueron capaces de proyectarse hacia un futuro común, dando origen a la Unión Europea, la que hoy está siendo puesta a prueba. La decisión del Reino Unido de sustraerse a las exigencias que impone la pertenencia a la Unión Europea constituye un punto de quiebre en la tendencia. Así como en el pasado los países deseaban ingresar a la Unión Europea, hay no pocos ponen en duda la de seguir perteneciendo a ella.

Resulta toda una paradoja que en tiempos de globalización, de internacionalización, de reducción de costos de transporte y comunicación, cuando la tecnología está posibilitando intercambios comerciales, culturales, financieros y humanos sin precedentes, esté renaciendo un nacionalismo que creíamos superado.

Francia, el país de la revolución francesa, de la libertad, igualdad y fraternidad, está viviendo tiempos difíciles. Que la representante de la derecha nacionalista, Marine Le Pen, tenga la primera opción para salir ganadora en la primer vuelta electoral de este domingo, constituye toda una regresión en relación al camino que debemos seguir como seres humanos, el de aceptarnos, acogernos, querernos.

La información disponible indica que Le Pen gana y que habrá segunda vuelta. Lo que no se sabe es quien sale segundo. Salvo sorpresas de última hora, quien se vislumbra es Macron, exministro de Hollande, quien irrumpió con fuerza al caer los bonos del candidato conservador Fillon por acusaciones en su contra relacionados con actos de corrupción en que estaría involucrada su esposa.

abril 13, 2017

Escaramuzas electorales

Lentamente se está decantando el cuadro político chileno con miras a las próximas elecciones presidenciales de fin de año. Ya se puede afirmar que los principales protagonistas ya se encuentran en la cancha dejando en el camino a no pocos heridos.

En el lado de la oposición de la derecha, ahora bajo las banderas de Chile Vamos (ex Alianza por Chile y Coalición por el Cambio) todo parece decantarse a favor de Piñera, quien ya fuera presidente de Chile, en la esperanza de retrotraer las reformas llevadas a cabo en estos años y con el objetivo de consolidar el modelo económico-social imperante. Si bien hay otros candidatos –Ossandón y los Kast (tío y sobrino)- las encuestas les asignan escasas posibilidades de que lleguen a buen puerto. Por momentos da la sensación de que fueran parte de una operación de despiste, de simulación de competencia, o destinada a negociar cupos parlamentarios.

En la coalición gobernante de la Nueva Mayoría (ex Concertación) las aguas se encuentran más agitadas. Mal que mal, las decisiones del partido socialista (PS), primero, la de desahuciar la consulta abierta para seleccionar a su candidato que dejó en el camino a sus precandidatos Insunza y Atria, y luego, a puertas cerradas y en votación secreta, inclinarse por el candidato que aparece como el más competitivo ante Piñera, Guillier, en desmedro del expresidente Lagos. Si bien Lagos contaba con el respaldo del partido por la democracia (PPD), la decisión del PS, su partido histórico, lo llevó a deponer su postulación. En la democracia cristiana (DC), está por definirse si su candidata, Goic, irá a primarias o directamente a primera vuelta.

El escenario actual, ya sin Lagos en carrera, y con Guillier, ahora respaldado por el partido radical (PR) y el PS, a los que muy probablemente se sumen próximamente el PPD y el partido comunista (PC), no es el más favorable para la DC no obstante la trayectoria y solidez ideológica de su candidata. No lo es ni para ir a primarias ni a primera vuelta, pero la DC no resiste una nueva elección presidencial sin una presencia protagónica por la vía de un(a) candidato(a), lo que explica la tentación por ir directamente a primera vuelta.

A favor de esta opción está la realidad marcada por las dificultades en la relación entre la DC y el PC dentro de la Nueva Mayoría, las que afloran cada vez más frecuentemente y que se centran en el rol del Estado en la economía y los temas asociados al aborto y los derechos humanos. A ello se agrega la necesidad de la DC por perfilarse más nítidamente.

Por su parte, la oposición desde la izquierda, proveniente de las deserciones de la coalición gobernante y de las movilizaciones sociales, si bien son varios los nombres que circulan, los hechos están convergiendo en Beatriz Sanchez como la candidata natural destinada a atraer a quienes no se sienten interpretados por el modelo político-económico-social y que los esfuerzos de la Nueva Mayoría han sido insuficientes para desmontarlo y/o modificarlo sustantivamente.

En síntesis, a esta altura del partido, dejando de lado a candidatos sin posibilidades, todo indica que los escenarios más probables para fines del presente año, son dos. Un escenario A con Piñera, Guillier, Goic y Sanchez en primera vuelta, y un escenario B idéntico, pero sin Goic. En cualquiera de los dos escenarios, dado que nadie obtendría la mayoría absoluta, se prevé una segunda vuelta, donde si bien actualmente lo más probable es que en la papeleta de voto estén Piñera y Guillier, no se puede descartar que por los palos entre Sanchez en perjuicio de Guillier. Posibilidad que descansa casi enteramente en la capacidad de Sanchez y del Frente Amplio (FA) para atraer a quienes no han votado en las últimas elecciones. Para ello el FA deberá delimitarse más claramente de modo que deje de ser una maraña de partidos que cuesta identificar y diferenciar.

En política el tiempo que media desde hoy hasta las elecciones es una eternidad. Todo está menos nebuloso que ayer, pero aún no está despejado como para que alguien pueda cantar victoria.

abril 06, 2017

La tercera edad en la viña del Señor

Foto de Vlad Sargu en Unsplash
El país se está envejeciendo rápidamente porque la esperanza de vida está aumentando, y la tasa de natalidad va en descenso. La pirámide etárea se está dando vuelta. Cada vez son más los adultos mayores, “los viejos”, en cantidad y proporción.

Esto tiene repercusiones en los más diversos ámbitos, que van desde la demanda por servicios educacionales y salud, entre otros que inciden e incidirán en las políticas sobre la materia, políticas que no podrán soslayar esta realidad. Una realidad que se complica si se analiza el nivel socioeconómico del grueso de nuestros adultos mayores y que está en la base del malestar, del rechazo al sistema previsional imperante, del movimiento no más AFP.

Mientras el ingreso medio per cápita del país crece y se encuentra dentro de los mayores en el contexto latinoamericano, el grueso de los viejos solo atina a “mirar” este crecimiento, como quien ve una película. La cantidad de viejos con ingresos por debajo de los 200 mil pesos mensuales (equivalentes a unos 300 dólares) debiera invitarnos a repensar nuestro sistema previsional. Más allá de la productividad de cada uno, de lo que hemos entregado a la sociedad en nuestra fase laboral, el haber llegado al término de una etapa en nuestras vidas, no implica en modo alguno que los viejos pierdan su derecho humano a seguir viviendo con dignidad.

Si al sistema previsional que tenemos, le agregamos que gran parte de los viejos han sido abandonados por sus familias, debiéramos sentirnos avergonzados y preguntarnos ¿qué estamos haciendo para superar, resolver esta escandalosa inequidad que vemos a diario?

Recién bajo el anterior gobierno de Michelle logró introducirse un pequeño componente solidario en nuestro sistema previsional de capitalización individual. Bajo el actual gobierno, no sin dificultades se ha llegado a la convicción, más o menos generalizada, de la necesidad de elevar en 5 puntos porcentuales, de 10 a 15% la cotización individual.

Desgraciadamente, ahora la puja está centrada en la administración y el destino de ese 5% adicional, lo que revela el tipo de sociedad en que estamos. Se ha abierto el apetito a unos y otros. Las AFP quisieran administrar el 15% propuesto no obstante las fuertes, persistentes y fundadas críticas de que han sido objeto, las que han impedido su consolidación y legitimación.

La otra disputa está centrada en el destino del 5%, en un extremo están quienes postulan que en su totalidad debe sumarse al 10% de capitalización individual; y en el otro extremo, están quienes sostienen que debe destinarse a complementar, fortalecer el pilar solidario. Entre ambos extremos se postula distribuir una parte del 5% adicional a la capitalización individual, y otra parte al pilar solidario. Ambas disputas, en torno a la administración y el destino del 10% actual y del 15% que se espera en el futuro es reveladora de los niveles de solidaridad y egoísmo de la sociedad en que nos movemos.

Se nos queda en el tintero el tema del origen de los fondos previsionales, los que en el caso chileno, han estado centrados en el aporte de los trabajadores, y en el del Estado con su contribución al pilar solidario. Las empresas no aportan nada bajo el concepto que todo aporte encarecería el costo de la mano de obra, con las consiguientes consecuencias negativas en el nivel de empleo y el costo de vida, no mencionándose las positivas consecuencias en las utilidades empresariales. En economía todo tiene dos caras.

Los “expertos” sostienen que las bajas pensiones son consecuencia de la baja productividad de los trabajadores chilenos, dejando pasar piola las altas utilidades que son capaces de generar estos mismos trabajadores tan poco productivos. Por eso el país no se puede dejar en manos de “aficionados”.

Como pueden ver, de todo hay en la viña del Señor!