abril 26, 2017

Reflexiones de cara a la segunda vuelta en Francia

Los resultados de las elecciones en Francia no constituyeron mayor sorpresa. Se esperaba una segunda vuelta y que a ella concurrirían Macron y Le Pen. Así se dio. Lo sorprendente estuvo constituido por la baja votación del candidato socialista del partido gobernante, que Macron haya aventajado a Le Pen, y la estrechez de los resultados de los dos candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta, el conservador Fillon y el izquierdista Melenchon.

Que Le Pen no haya logrado sostener la primera posición que ostentaba en los sondeos, no da para alegrarse mayormente si se toma en cuenta que fue aventajada por un exbanquero y que la segunda vuelta se dará en el marco de dos candidaturas de partidos no tradicionales, reveladora de la crisis que embarga a la política tal como la hemos entendido hasta ahora.

Desde fines de la segunda guerra mundial, las elecciones francesas estaban dominadas por una derecha expresada en los conservadores y una izquierda representada en los primeros años de la quinta república por los comunistas y socialistas, y en las últimas décadas, desde el derrumbe del imperio soviético, solo por los socialistas. Ninguno de los dos estará presentes en la segunda vuelta, hecho inédito en la historia política francesa de los últimos 50 años. Fillon, representante de la derecha conservadora tradicional, que partió como favorito, quedó fuera tras conocerse la corrupción reinante en el seno de su propia familia; y el candidato socialista, Hamon, con menos del 10%, sufrió las consecuencias de la crisis que embarga al socialismo francés, y que se extiende a nivel mundial.

Por primera vez se da que cuatro candidatos obtengan, cada uno del orden del 20% (Macron, Le Pen, Fillon y Melenchon), lo que da cuenta de una dispersión no vista en el pasado, que complementada con la abstención, revela la confusión imperante respecto del futuro al que se aspira en medio de un presente complejo. No se vislumbran líderes de talla capaces de dar el ancho para enfrentar los desafíos del mundo contemporáneo. A Macron difícilmente se le puede catalogar siquiera como un hombre de centroizquierda dada su condición de exbanquero, de un hombre del mundo de las finanzas. A su favor se contabiliza su talante europeísta, de una Francia abierta, en contraposición a la Francia cerrada de sus contrincantes, particularmente la Francia xenófoba, antieuropeísta de Le Pen.

La mayor sorpresa quizá estuvo constituida por la votación alcanzada por Melenchon, con un porcentaje cercano al 20% de un electorado que parece buscar retomar las riendas de una izquierda en busca de su destino en tiempos de globalización, de debilitamiento en la organización de los trabajadores.

En la segunda vuelta, Macron corre con ventaja dado el apoyo explícito que desde el primer minuto le han dado tanto Fillon y Hamon, desde el conservadurismo y el socialismo. Melenchon en cambio, ha resuelto desentenderse hastiado de tener que optar entre el mal menor y el mal mayor.
Como en tantas cosas de la vida, ni Macron ni Le Pen pueden cantar victoria antes de tiempo. La lucha será cerrada. Al conocerse los resultados de esta primera vuelta, quienes respaldan el espíritu de unión europea que emergió luego de la segunda guerra mundial, respiraron aliviados. No es para menos. Sin embargo queda mucho por resolver.

De ganar, Macron y Francia no la tendrán fácil. Mal que mal, tras Macron no hay partido fuerte alguno y deberá transitar por terrenos movedizos, enfrentando una situación política, económica, social y cultural que le demandará mucha lucidez y esfuerzo para sumar los apoyos que necesitará.

Para Chile, que a partir del segundo semestre se sumergirá en una vorágine electoral, lo que está ocurriendo en Francia debe ser observado con detención. Encontrar las similitudes y diferencias puede ayudarnos a vaticinar lo que ocurrirá en este tembloroso rincón del mundo.

abril 20, 2017

Francia amenazada

Este fin de semana Francia tiene un nuevo proceso electoral precedido por un acto terrorista que tuvo lugar a días de la elección. Francia, que ha sido uno de los países que ha acogido un mayor número de inmigrantes, junto con Alemania, está sufriendo los embates del terrorismo islámico.

El terrorismo busca sembrar terror y temor en la población por afectar a inocentes y su carácter indiscriminado. Un acto de terror a días de un proceso electoral, en países con altas tasas de inmigración, ayuda a llevar agua al molino de quienes postulan la necesidad de imponer restricciones, cerrar fronteras, agitar nacionalismos, perseguir y reprimir a grupos específicos.

La llegada de Trump a la presidencia de USA ha animado a quienes buscan expulsar a los inmigrantes, levantar muros, exacerbar espíritus nacionalistas. Es así como en el continente europeo está siendo puesto a prueba el espíritu comunitario que emergió después de la segunda guerra mundial.

Preciso es recordar que países que estuvieron en guerra, en bandos opuestos, fueron capaces de proyectarse hacia un futuro común, dando origen a la Unión Europea, la que hoy está siendo puesta a prueba. La decisión del Reino Unido de sustraerse a las exigencias que impone la pertenencia a la Unión Europea constituye un punto de quiebre en la tendencia. Así como en el pasado los países deseaban ingresar a la Unión Europea, hay no pocos ponen en duda la de seguir perteneciendo a ella.

Resulta toda una paradoja que en tiempos de globalización, de internacionalización, de reducción de costos de transporte y comunicación, cuando la tecnología está posibilitando intercambios comerciales, culturales, financieros y humanos sin precedentes, esté renaciendo un nacionalismo que creíamos superado.

Francia, el país de la revolución francesa, de la libertad, igualdad y fraternidad, está viviendo tiempos difíciles. Que la representante de la derecha nacionalista, Marine Le Pen, tenga la primera opción para salir ganadora en la primer vuelta electoral de este domingo, constituye toda una regresión en relación al camino que debemos seguir como seres humanos, el de aceptarnos, acogernos, querernos.

La información disponible indica que Le Pen gana y que habrá segunda vuelta. Lo que no se sabe es quien sale segundo. Salvo sorpresas de última hora, quien se vislumbra es Macron, exministro de Hollande, quien irrumpió con fuerza al caer los bonos del candidato conservador Fillon por acusaciones en su contra relacionados con actos de corrupción en que estaría involucrada su esposa.

abril 13, 2017

Escaramuzas electorales

Lentamente se está decantando el cuadro político chileno con miras a las próximas elecciones presidenciales de fin de año. Ya se puede afirmar que los principales protagonistas ya se encuentran en la cancha dejando en el camino a no pocos heridos.

En el lado de la oposición de la derecha, ahora bajo las banderas de Chile Vamos (ex Alianza por Chile y Coalición por el Cambio) todo parece decantarse a favor de Piñera, quien ya fuera presidente de Chile, en la esperanza de retrotraer las reformas llevadas a cabo en estos años y con el objetivo de consolidar el modelo económico-social imperante. Si bien hay otros candidatos –Ossandón y los Kast (tío y sobrino)- las encuestas les asignan escasas posibilidades de que lleguen a buen puerto. Por momentos da la sensación de que fueran parte de una operación de despiste, de simulación de competencia, o destinada a negociar cupos parlamentarios.

En la coalición gobernante de la Nueva Mayoría (ex Concertación) las aguas se encuentran más agitadas. Mal que mal, las decisiones del partido socialista (PS), primero, la de desahuciar la consulta abierta para seleccionar a su candidato que dejó en el camino a sus precandidatos Insunza y Atria, y luego, a puertas cerradas y en votación secreta, inclinarse por el candidato que aparece como el más competitivo ante Piñera, Guillier, en desmedro del expresidente Lagos. Si bien Lagos contaba con el respaldo del partido por la democracia (PPD), la decisión del PS, su partido histórico, lo llevó a deponer su postulación. En la democracia cristiana (DC), está por definirse si su candidata, Goic, irá a primarias o directamente a primera vuelta.

El escenario actual, ya sin Lagos en carrera, y con Guillier, ahora respaldado por el partido radical (PR) y el PS, a los que muy probablemente se sumen próximamente el PPD y el partido comunista (PC), no es el más favorable para la DC no obstante la trayectoria y solidez ideológica de su candidata. No lo es ni para ir a primarias ni a primera vuelta, pero la DC no resiste una nueva elección presidencial sin una presencia protagónica por la vía de un(a) candidato(a), lo que explica la tentación por ir directamente a primera vuelta.

A favor de esta opción está la realidad marcada por las dificultades en la relación entre la DC y el PC dentro de la Nueva Mayoría, las que afloran cada vez más frecuentemente y que se centran en el rol del Estado en la economía y los temas asociados al aborto y los derechos humanos. A ello se agrega la necesidad de la DC por perfilarse más nítidamente.

Por su parte, la oposición desde la izquierda, proveniente de las deserciones de la coalición gobernante y de las movilizaciones sociales, si bien son varios los nombres que circulan, los hechos están convergiendo en Beatriz Sanchez como la candidata natural destinada a atraer a quienes no se sienten interpretados por el modelo político-económico-social y que los esfuerzos de la Nueva Mayoría han sido insuficientes para desmontarlo y/o modificarlo sustantivamente.

En síntesis, a esta altura del partido, dejando de lado a candidatos sin posibilidades, todo indica que los escenarios más probables para fines del presente año, son dos. Un escenario A con Piñera, Guillier, Goic y Sanchez en primera vuelta, y un escenario B idéntico, pero sin Goic. En cualquiera de los dos escenarios, dado que nadie obtendría la mayoría absoluta, se prevé una segunda vuelta, donde si bien actualmente lo más probable es que en la papeleta de voto estén Piñera y Guillier, no se puede descartar que por los palos entre Sanchez en perjuicio de Guillier. Posibilidad que descansa casi enteramente en la capacidad de Sanchez y del Frente Amplio (FA) para atraer a quienes no han votado en las últimas elecciones. Para ello el FA deberá delimitarse más claramente de modo que deje de ser una maraña de partidos que cuesta identificar y diferenciar.

En política el tiempo que media desde hoy hasta las elecciones es una eternidad. Todo está menos nebuloso que ayer, pero aún no está despejado como para que alguien pueda cantar victoria.

abril 06, 2017

La tercera edad en la viña del Señor

Foto de Vlad Sargu en Unsplash
El país se está envejeciendo rápidamente porque la esperanza de vida está aumentando, y la tasa de natalidad va en descenso. La pirámide etárea se está dando vuelta. Cada vez son más los adultos mayores, “los viejos”, en cantidad y proporción.

Esto tiene repercusiones en los más diversos ámbitos, que van desde la demanda por servicios educacionales y salud, entre otros que inciden e incidirán en las políticas sobre la materia, políticas que no podrán soslayar esta realidad. Una realidad que se complica si se analiza el nivel socioeconómico del grueso de nuestros adultos mayores y que está en la base del malestar, del rechazo al sistema previsional imperante, del movimiento no más AFP.

Mientras el ingreso medio per cápita del país crece y se encuentra dentro de los mayores en el contexto latinoamericano, el grueso de los viejos solo atina a “mirar” este crecimiento, como quien ve una película. La cantidad de viejos con ingresos por debajo de los 200 mil pesos mensuales (equivalentes a unos 300 dólares) debiera invitarnos a repensar nuestro sistema previsional. Más allá de la productividad de cada uno, de lo que hemos entregado a la sociedad en nuestra fase laboral, el haber llegado al término de una etapa en nuestras vidas, no implica en modo alguno que los viejos pierdan su derecho humano a seguir viviendo con dignidad.

Si al sistema previsional que tenemos, le agregamos que gran parte de los viejos han sido abandonados por sus familias, debiéramos sentirnos avergonzados y preguntarnos ¿qué estamos haciendo para superar, resolver esta escandalosa inequidad que vemos a diario?

Recién bajo el anterior gobierno de Michelle logró introducirse un pequeño componente solidario en nuestro sistema previsional de capitalización individual. Bajo el actual gobierno, no sin dificultades se ha llegado a la convicción, más o menos generalizada, de la necesidad de elevar en 5 puntos porcentuales, de 10 a 15% la cotización individual.

Desgraciadamente, ahora la puja está centrada en la administración y el destino de ese 5% adicional, lo que revela el tipo de sociedad en que estamos. Se ha abierto el apetito a unos y otros. Las AFP quisieran administrar el 15% propuesto no obstante las fuertes, persistentes y fundadas críticas de que han sido objeto, las que han impedido su consolidación y legitimación.

La otra disputa está centrada en el destino del 5%, en un extremo están quienes postulan que en su totalidad debe sumarse al 10% de capitalización individual; y en el otro extremo, están quienes sostienen que debe destinarse a complementar, fortalecer el pilar solidario. Entre ambos extremos se postula distribuir una parte del 5% adicional a la capitalización individual, y otra parte al pilar solidario. Ambas disputas, en torno a la administración y el destino del 10% actual y del 15% que se espera en el futuro es reveladora de los niveles de solidaridad y egoísmo de la sociedad en que nos movemos.

Se nos queda en el tintero el tema del origen de los fondos previsionales, los que en el caso chileno, han estado centrados en el aporte de los trabajadores, y en el del Estado con su contribución al pilar solidario. Las empresas no aportan nada bajo el concepto que todo aporte encarecería el costo de la mano de obra, con las consiguientes consecuencias negativas en el nivel de empleo y el costo de vida, no mencionándose las positivas consecuencias en las utilidades empresariales. En economía todo tiene dos caras.

Los “expertos” sostienen que las bajas pensiones son consecuencia de la baja productividad de los trabajadores chilenos, dejando pasar piola las altas utilidades que son capaces de generar estos mismos trabajadores tan poco productivos. Por eso el país no se puede dejar en manos de “aficionados”.

Como pueden ver, de todo hay en la viña del Señor!

marzo 30, 2017

Venezuela se hunde

Venezuela se está hundiendo de la mano de un gobierno corrupto que tiene sus raíces en el combate a la corrupción. En efecto, el predecesor de Maduro fue Chávez, quien emergió a partir del derrumbe de los partidos tradicionales corrompidos hasta la médula al amparo de la bonanza petrolera. 

Los gobiernos de Chávez, respaldados por las FFAA y la mayoría ciudadana, lograron perpetuarse gracias a políticas sociales sostenibles gracias a un alto precio del petróleo, recurso del cual han usufructuado al por mayor en el corto plazo, pero sin visión de futuro. Pan para hoy, hambre para mañana. Ahora, ese mañana es hoy.

El precio del petróleo se derrumbó arrastrando consigo lo que estamos viendo. Sálvese quien pueda. Los militares están sosteniendo a Maduro a como dé lugar. Un golpe solo lo pueden dar ellos mismos, pero toda la oficialidad está manchada por la corrupción. Han cooptado al poder judicial que se ha prestado para suprimir al poder legislativo.

La derecha debe estar sobándose las manos, particularmente la derecha dura; de este trance, tanto las FFAA como la izquierda, salen muy maltrechas. Se la farrearon defraudando a todo un pueblo que confió en ellos.

Desde hace tiempo que Maduro no es sino un títere de las FFAA que lo sostienen. ¿Lo cambiarán por otro? ¿a cambio de qué? Hace rato que Maduro se cae de maduro. Las negociaciones que habrán bajo la mesa, serán de miedo. Lo más probable que las FFAA condicionen su salida a cambio de que en el futuro se haga la vista gorda ante todos los escándalos financieros perpetrados a lo largo de estos años. 

Solo cabe llamar a elecciones y que el pueblo decida en forma democrática quienes lo conducirán para salir de este tracne, ahora en un marco de escasez de recursos. Se farrearon los tiempos de abundancia como tantos otros pueblos ricos en recursos naturales. 

Lamentablemente esto se veía venir.  

Viéndonos las canillas

En un reciente reportaje televisivo se consultó a diputados de distintos partidos los precios de distintos bienes y servicios que la población consume diariamente. No estamos hablando de bienes o servicios sofisticados, sino que de consumo popular. Se les preguntó por el precio del pan, del transporte. Uno llegó a afirmar que el precio del transporte público era inferior a los 300 pesos. En relación al pan las estimaciones fueron de los 600 a los 1200 pesos el kilo.

Si los diputados consultados constituyen una muestra representativa de los políticos que legislan, esto es, discuten y aprueban las leyes que nos rigen, además de fiscalizar, significa que estamos e pampa, en manos de quienes viven una realidad que no es la nuestra. Se trata de personajes que no compran el pan nuestro de cada día, ni ocupan el transporte público. Esto significa que alguien les compra el pan, que el pan les cae del cielo, o que no comen pan; significa que andan en transporte privado y/o que les manejan.

Sería bueno aplicar el mismo cuestionario a los oficiales de nuestras FFAA. Probablemente las respuestas serían del mismo tenor. Quizá no falte el comandante que sostenga que “su misión es otra”. Son otros quienes les compran el pan nuestro de cada día. También sería bueno aplicarles el cuestionario a los empresarios, y las élites en general. Los Luksic, los Angellini, los Matte, ¿sabrán cuánto vale el pan y andar en micro?

En el caso de los políticos la responsabilidad es en gran parte nuestra porque, mal que mal, nosotros los elegimos. En el caso de los empresarios y los oficiales de las FFAA y Carabineros, la responsabilidad no es nuestra, pero también es hora que dejemos de endiosarlos, de verlos como seres de otro planeta, que merecen granjerías.

Es así como uno de los diputados consultados afirmó que al estar en la Cámara de Diputados “es como estar en un submarino, estamos fuera de la realidad. Esa es la sensación que tienen los ciudadanos". Era que no! Otro diputado sostuvo que “si tú estás acá 20, 24 o 28 años, como ocurre, es difícil no ser distinto de los demás". Y como para rematarla, una diputada dijo, sin pelos en la lengua que "es como un internado, un manicomio".

Esto significa que legislan desde las alturas, desde la eternidad, sin tener la más mínima idea de la realidad. Ello explicaría que los sueldos y pensiones mínimas tengan los valores que tienen. Más encima, diariamente, a vista y paciencia de todos, los grandes fraudes ocurren en las alturas sin que se les mueva un pelo.

¿Sebastián Piñera sabrá cuánto cuesta el pan? ¿cuánto cuesta movilizarse? ¿cuánto cuesta el agua? ¿el gas? ¿la gasolina? ¿el azúcar? ¿el aceite? ¿Ricardo Lagos sabrá? ¿Alejandro Guillier? ¿Beatriz Sanchez? ¿Carolina Goic?

Quizá vendría bien someterlos a una prueba SIMCE en torno a la realidad que vive el país para que estén en la papeleta de votación y no nos sigan viendo las canillas.

marzo 29, 2017

Camino al mundial

Se ha cumplido una nueva jornada dentro de la actual etapa eliminatoria para determinar qué países quedan dentro y fuera del próximo campeonato mundial de fútbol. Chile perdió ante Argentina, en el estadio monumental de Buenos Aires, y ganó a Venezuela en el estadio del mismo nombre en Santiago.

Si bien existía la esperanza de sacar algún punto en Argentina, al final se impuso la lógica o la historia. Esto, a pesar que Chile jugó bien, y Argentina mal. En largos pasajes del partido, Chile parecía la Argentina de antaño, jugando con la pelota a ras de suelo, dribleando, escondiendo la pelota. El partido terminó con un sabor amargo porque se pudo haber empatado o ganado. Faltó la puntada final. Goles son amores.

Frente a Venezuela el imperativo era ganar, por necesidad e historia. Venezuela, si bien ha progresado una barbaridad, aún le falta recorrido. En todo caso presentó un equipo que, si no pierde la brújula, dará que hablar. Es cosa de tiempo. Efectivamente, Chile entró a la cancha con todo, en un estado vestido de rojo, encandilado ante un juego brillante desde los primeros minutos. El tiro libre del niño maravilla, que en Buenos Aires no quiso entrar, rebotando en el travesaño, esta vez sí entró por el ángulo superior, sin que el arquero atinara a nada, tan solo a mirar cómo se clavaba la pelota. Un tiro libre perfecto, de antología, combeado, con efecto.

Los otros goles convertidos por Paredes, fueron la justa expresión del dominio incontrarrestable que imponía Chile. Venezuela no atinaba, su entrenador se paseaba incrédulo por la orilla de la cancha, sin saber qué hacer. La goleada se veía venir. La muchedumbre deliraba ante el espectáculo que observaba sin disimular su encanto. Vino el intermedio, el descanso. El público se frotaba las manos esperando la segunda parte: la goleada. Pero ella no vino, las oportunidades siguieron creándose al por mayor, pero no se concretaban. Puras farras, tiros o cabezazos a las nubes o alejados de los tres palos. Un penal que Alexis dispara al mismo lado que se tira el arquero venezolano. Venezuela descuenta con un cabezazo de su ariete, entusiasmándose. Chile no pierde los estribos, pero ya no ejerce ese talente, esa finura del primer tiempo que entusiasmó al público y que hizo imaginar que vería una goleada de punta a cabo. De allí la molestia y frustración no obstante el triunfo final y haber vuelto a posicionarse dentro de la zona clasificatoria.

En síntesis, Chile sigue en carrera de la mano del macanudo. Como en tantas otras oportunidades, el camino al mundial no es un lecho de rosas, pero se avanza. En el pasado, clasificar para un mundial era casi un milagro; hoy es una posibilidad cierta; antes jugábamos para no perder, hoy para ganar acá o allá, de local y de visita. Hoy Chile se para de igual a igual ante cualquiera, de la mano del loco, del pelao o del macanudo, posibilitanto que nos olvidemos de las escandalosas utilidades de las isapres, las afps, así como de los fraudes en carabineros, de la corrupción en las más diversas esferas, y de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. no solo de pan vive el hombre,

marzo 24, 2017

Concenso o consenso

Como para agregarle más pelos a la sopa, la presidenta de un partido político, la UDI, tuvo una desafortunada intervención en un foro empresarial en torno a la necesidad de que el país tenga una educación de calidad. Foro centrado en analizar cómo viene el presente año para Chile.
 
La atención prestada a este error se explica esencialmente por tres factores. Uno, por provenir de un alto dirigente político. Si los dirigentes de este país, a quienes uno les confía su representación política, cometen este tipo de errores, qué queda para el resto del país; dos, la contradicción que encierra que una persona pontifique en torno a una educación de calidad con errores de ese calado; y tres, por venir de quien ha sido educada en un establecimiento particular pagado y con estudios superiores.

No nos hemos referido al tema de fondo, que un alto dirigente de la derecha dura afirme que la izquierda no quiere consenso ni acuerdos. Por favor! Si alguien ha impuesto sus políticas a sangre y fuego, sin consensos ni acuerdos, ha sido justamente la derecha, la que representa Van Rysselberghe. Políticas impuestas en tiempos de dictadura, mantenidas en tiempos de binominalismo que otorgó a la derecha el poder de vetar consensos y acuerdos.

A lo largo de estas décadas el centro y la izquierda han estado buscando infructuosamente consensos y acuerdos en torno a políticas que satisfaga el interés de una mayoría que quiere un país más inclusivo, más justo, más amable, menos depresivo, menos agresivo, menos exclusivo. La capacidad de veto y cooptación de la derecha es la que ha impedido los consensos y acuerdos que el país necesita.
La conducta de la centroizquierda desde fines de los 80 ha estado permanentemente abierta a consensos y acuerdos. Hoy se observa cierto cansancio en su interior, como lo demuestran las fisuras y desgajamientos que la están afectando y que también se visualizan, aunque en menor magnitud, en aquella derecha interesada en la búsqueda de espacios de encuentro. Lo expuesto explica la tendencia que parece observarse hacia el retorno a los tres tercios que atraviesan gran parte de la historia política del país.

marzo 22, 2017

Los caballos en carrera

Piñera anunció, con bombo y platillos, lo que sus huestes esperaban, ser candidato presidencial en representación de la derecha. Su discurso se centró en la necesidad de restaurar el rumbo de un país que visualiza con la brújula perdida. Si bajo Michelle se aplicó la retroexcavadora, con Sebastián se aplicaría una retro-retroexcavadora, para poner las cosas en su lugar, para salvar al país de la barbarie en que la habría sumido la Nueva Mayoría. Sebastián competiría en las primarias que habría en la derecha con Ossandón y Felipe Kast.

Paralelamente, desde el Frente Amplio, una nueva fuerza disruptiva que agrupa múltiples movimientos atomizados de izquierda, la periodista Beatriz Sanchez, no sin dificultades, y sin tanta parafernalia, informa que estaría disponible para participar en las próximas elecciones presidenciales. Beatriz es periodista, sin pelos en la lengua, que se ha identificado con los múltiples movimientos sociales que han remecido el país en las últimas décadas. Beatriz viene a sumarse a los otros nombres dentro del Frente Amplio (Alberto Mayol y Luis Messina) para las primarias que tendrían lugar.

En la coalición de gobierno, la Nueva Mayoría, las figuras en carrera, a esta fecha, son Guillier, Lagos, Goic, Atria e Insunza, faltando solo por despejarse si el partido socialista hará primarias y si realmente habrán primarias en el bloque. Lo más probable que tanto en esta coalición como en las otras, tengamos primarias, a pesar de la tentación en muchos por escoger a dedo. Mal que mal las primarias sirven para calentar motores, animar a una ciudadanía escéptica que ha perdido la confianza en la política y los políticos.

La disputa en las últimas décadas ha estado entre la centro izquierda representada en el pasado por la Concertación y actualmente por la Nueva Mayoría, y la centro derecha, representada por Alianza por Chile en sus inicios, luego por la Coalición por el Cambio, y ahora por Chile Vamos. En ambos casos, por más que la mona se vista de seda, mona queda. La novedad está dada por el nacimiento del Frente Amplio como fuerza disruptiva que busca romper el duopolio dominante desde la salida del innombrable. ¿Será capaz? ¿Están dadas las condiciones? Dudas que se espera se vayan decantando.


marzo 19, 2017

Inmigración: derecho o privilegio

Recientemente, aprovechando la visita de la canciller de Alemania, Angela Merkel, Trump nos regaló otra de sus pildoritas declarando que la inmigración no era un derecho, sino que un privilegio.

En base a esta visión, al ser un privilegio, no cualquiera puede ingresar a un territorio, por lo que los inmigrantes deben ser seleccionados, lo que implica especificar requisitos a cumplir, imponer barrera de entrada que deben satisfacerse.

En la práctica, siempre han existido restricciones a las inmigraciones, pero ellas suelen ser de caracter general, sin alusión a aspectos raciales, religiosos, sociales, o culturales. Trump, explicita sin pudor alguno la prohibición de ingreso a inmigrantes procedentes de determinados países.

Asume que de dichos países provienen terroristas, asumiendo que todos los ciudadanos de determinados países lo son.

La inmigración es un proceso que no se da por azar. Tiene relación con diferencias entre países, donde unos buscan escapar de hambrunas, de persecuciones o guerras. Emigrar del país de uno no es broma, no es un acto voluntario en busca de mejores oportunidades. se emigra para sobrevivir, para poder vivir. De esa inmigración se está hablando.

La inmigración no es un privilegio, es un derecho que le asiste a toda persona, a todo ser humano para escapar de la muerte o de una mala vida.

Una medida del desarrollo de un país está dado por su capacidad para recibir con los brazos abiertos a los inmigrantes.

Con una mano en el corazón ¿quién no es un inmigrante? ¿acaso no lo somos? Trump mismo ¿no es acaso un inmigrante o hijo de inmigrantes?

marzo 17, 2017

Obesidad, diabetes y otras hierbas

Estaba en una clínica para hacerme los exámenes que el médico me había solicitado. En la sala de espera había un pequeño puesto para la venta de bebidas y alimentos varios. Prácticamente todos los productos estaban etiquetados con más de dos sellos que la nueva legislación ha impuesto.


Al día siguiente, cuando debía pasar a retirar los resultados de los exámenes aprovecho de ir a la clínica que había al frente donde había una cafetería, limpia, impecable, para tomarme un café. Me sorprendo al ver nuevamente que prácticamente todo lo que estaba en venta tenía uno o más sellos catalogándolos como altos en sodio, en calorías, azúcares y/o en grasas saturadas.

Mi sorpresa se explica tan solo porque me parece inconcebible que en establecimientos responsables de proveer servicios de salud se expendan productos nocivos para la salud. Hay algo que no funciona. Allí donde se supone que se va para tener buena salud, lo menos que se esperaría es que no tienten con productos que conducen, más temprano o más tarde, a tener mala salud.

Lo mismo me temo que esté ocurriendo con los establecimientos educacionales, donde se asume que se provee educación, y por lo mismo, sería una contradicción que en su interior se expendan productos que pueden afectar, en el corto o largo plazo la salud de los estudiantes. También me temo que esté ocurriendo en el interior de las empresas donde trabajamos, en sus casinos.

Allí donde nos educamos, donde trabajamos y donde buscamos tener salud, deberían ser ejemplos a seguir en materia de alimentación saludable. Me resulta una contradicción que en un establecimiento educacional se expendan, “completos”, donde la mayonesa chorrea por todos lados. Lo peor, es que suelen ser los productos de mayor consumo, al igual que las papas fritas y otros productos ultraprocesados nocivos para la salud.

El país ha dado un paso adelante con el etiquetado de los productos, y debemos alegrarnos, pero no por ello conformarnos. Es un gran paso que apunta a informar antes que a prohibir, y la respuesta nuestra debiera ser una disminución en el consumo de productos que conducen a problemas de salud pública. El aumento de la obesidad, la diabetes y enfermedades cardiovasculares en la población es una de las consecuencias de nuestros hábitos alimenticios, agravada por un modo de vida sedentario.

Todo ello en un país, Chile, y en una región, la del Maule, privilegiada por su capacidad para producir frutas y verduras, que no solo satisfacen nuestras necesidades alimenticias, sino que además son fuente de buena salud presente y futura.

En síntesis, lo tenemos para distinguirnos nos distingamos por liderar, tanto a nivel nacional como mundial, los rankings de buena salud, de calidad de vida. De nosotros depende, de nuestras decisiones, no solo de nuestras autoridades.

marzo 16, 2017

Odiosas diferencias

Para amenizar el momento, el comandante de la FACH (Fuerza Aérea de Chile) se mandó una frase para el bronce: “Las pensiones nuestras son diferentes, pues nuestra misión es diferente". Me pregunto: cuál es su misión? cuál es nuestra misión? ¿patear piedras?

Cualquiera diría que su misión es divina y la nuestra terrenal, o al menos que la de ellos, los aviadores, y por ende la de los uniformados -marinos, militares y carabineros- es de naturaleza superior.

La misión nuestra en cambio no les llegaría ni a los talones, estaríamos para patear piedras, para trabajar como negros para poder alimentarlos, a ellos, los que se sacrifican. Nosotros en cambio debemos valer callampa. De allí que sus pensiones "son diferentes".

¿Qué han hecho ellos para tener pensiones diferentes, por no decir privilegiadas? ¿bombardear La Moneda? No desconozco los servicios que provee la aviación, pero nada amerita la brutal diferenciación de unos y otros, de ellos y nosotros no obstante que habitamos un mismo país. Cumplimos roles distintos, pero ello no ayuda a explicar el abismo imperante en materia de pensiones.

¿Cuál es la misión de los médicos? Salvar vidas, una misión noble; ¿cuál es la misión de los panaderos? proveernos el pan nuestro de cada día. ¿qué misión más noble que esa? ¿cuál es la misión de los educadores? educar, formar personas ¿qué misión más noble, más "diferente" que esa?

¿Que unos se juegan la vida y otros no? ¿cuántos son los que se juegan realmente la vida? ¿Acaso los mineros no se juegan la vida en todo momento? ¿los obreros de la construcción que trabajan en altura bajo sistemas de seguridad que dejan mucho que desear?

¿Ello justifica las pensiones de unos y otros? ¿qué unos se rijan por un sistema u otro? Por favor!!! Cuando veo el historial de unos u otros comandantes, generales y demases de las distintas ramas de nuestras "gloriosas" FFAA me pregunto ¿cuándo dejarán de vernos las canillas?


marzo 08, 2017

Ni una menos

Con mucha fuerza, en todo el mundo se conmemoró el día internacional de la mujer. A pesar de los progresos registrados en las últimas décadas en el tema de los derechos de la mujer, desgraciadamente aún queda mucho camino por recorrer contra la violencia machista. Una violencia que destruye lo mejor de nosotros mismos.
Hace ya más de 100 años, en 1908, para reivindicar un sueldo digno, reducir la jornada laboral a 10 horas diarias y prohibir el trabajo infantil, más de 120 costureras de una fábrica estadounidense se declararon en huelga. La respuesta a esta huelga no demoró en llegar. El 8 de marzo de 1908 todas las costureras murieron carbonizadas, encontrándose al interior de la fábrica por un incendio provocado.

Fue en 1910, en el segundo encuentro internacional de mujeres socialistas realizado en Copenhague, Dinamarca, cuando Clara Zetkin, política feminista alemana, presenta su propuesta de conmemorar el día internacional de la mujer con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las mujeres en general, y de las mujeres trabajadoras en particular.

Clara fue una de las precursoras del feminismo en favor de los derechos de las mujeres, y a ella deben las mujeres alemanas su derecho a votar. Clara, socialdemócrata en sus inicios, quiso terminar con la servidumbre de las mujeres, procurando su autonomía para ser realmente independientes, promoviendo su participación activa tanto en la organización como en la producción laboral. Quería que la mujer dejase de ser esclava.

Siendo la realidad actual es sustantivamente superior a la de la época que le tocó vivir a Clara, queda mucho camino por recorrer para desplazar un marco cultural machista que se resiste a dar un paso al costado. Una cultura que está impregnada en todos los estratos sociales, de todos los niveles educacionales y culturales, que afecta tanto a hombres como a mujeres. No solo hay hombres machistas; también hay mujeres machistas.

En el presente año, hasta la fecha, en Chile se registran 6 femicidios, esto es, 6 asesinatos de mujeres por parte de sus maridos o convivientes. El año pasado fueron más de 30. Tras cada femicidio suelen haber hijos e hijas que quedan en el más completo abandono; tras cada femicidio suele haber una historia de violencia intrafamiliar.

En materia laboral, la inequidad en materia de remuneraciones entre hombres y mujeres que ocupan cargos con idénticas funciones y responsabilidades, sigue siendo una tarea por resolver, al igual que el acceso a los más diversos cargos.

En fin, aún queda mucho pendiente por qué luchar. Los varones, lo que debemos hacer es acompañarlas en esta lucha, o a lo menos, no oponernos. Por nosotros mismos, por nuestros hijos.

Como dicen en Argentina, no queremos más mujeres muertas por femicidio. Queremos a cada una de las mujeres vivas. A todas, Ni una menos.

marzo 02, 2017

Mala puntería

Chile, junto con los países que bordean el océano pacífico de América Latina, que comparten la majestuosa cordillera de los Andes, están dentro de los que se encuentran más afectados por el cambio climático que Trump ignora olímpicamente.

Las nieves eternas ya no son tan eternas, los deshielos, las abruptas pendientes, están generando aluviones que se llevan todo por delante. Si a ello agregamos los incendios podríamos afirmar que tenemos el cuadro completo. Sin embargo, no es así.

Somos países que no debiésemos tener problemas de agua. Nuestra cordillera ha sido el maravilloso estanque de almacenamiento natural que está dejando de serlo.

Todos los esfuerzos por detener el cambio climático están siendo tirados a la borda al asumir Trump la presidencia de USA, convencido que todo ello no sería más que producto de una campaña artificial guiada por grupos de interés. Mientras tanto, los multimillonarios están programando viajes a otras galaxias donde tipos como él y sus respectivas familias puedan vivir. Vaya paradoja!

Mientras tanto, nosotros, seguimos votando por ellos como si fueses santos varones. Total, tienen tanto, que no tienen para qué robar. Para no herir sensibilidades internas, tan solo mencionaré los casos de Berlusconi en Italia, Trump en USA, Macri en Argentina. Pero la lista es más larga.

Al mismo tiempo, quienes les votan, los pobres, andan por la vida pateando piedras, cuando no se mueren porque se localizan en las tierras no aptas para asentamientos humanos, por el alto riesgo que encierran, como es el caso de quebradas. Superada una emergencia, los afectados vuelven a construir sus casas en los mismos lugares, con los mismos materiales. No tienen salida, son quienes no tienen la libertad de elegir, son los que el modelito económico expulsa una y otra vez. Mientras tanto, nos refugiamos en nuestro mundo y miramos al techo encadenados a un modelo político-económico que ha derivado en un Estado que hace agua por todos lados, incapaz de actuar preventivamente, a tiempo. Ahí tenemos universidades a  las que se les permite operar sin que sus alumnos sepan si al terminar sus estudios seguirán existiendo; ahí tenemos un instituto de salud previsional (isapre) al que se le ha tenido que aplicar “un corralito”, esto es, al cual nadie puede afiliarse ni desafiliarse por un período de tiempo mientras se ve qué se hace. Se actúa después que haya quedado “la crema”.

No obstante estar viviendo tiempos de un progreso científico-tecnológico sin precedentes, el resultado es decepcionante: más fragilidad, más precariedad, más desigualdad. Para resolverlo, en vez de políticas preventivas, estamos optando por políticas represivas.

En USA, Trump incrementa el presupuesto militar en un 10% para “volver a ser grandes”. En Chile, el alcalde de una de las comunas más ricas de Chile, Las Condes, resuelve prohibir a quienes ofrecen sus servicios para limpian los vidrios de los coches que se detienen en las esquinas con semáforos de su comuna. Y después nos quejamos de la inseguridad reinante.

Está fallando la puntería. Como para agarrarse la cabeza.

febrero 16, 2017

Nacionalpopulismo a la vista

Con la irrupción de Trump, el tablero político mundial se encuentra en jaque. Pocos con dos dedos de frente se hubiesen imaginado que los dardos contra el neoliberalismo, la versión descarnada del capitalismo, provendrían del nacionalpopulismo. El comunismo, el socialismo, el humanismo, el liberalismo parecen verse sobrepasados por esta nueva ola nacionalista y populista.

Una ola que es consecuencia del descrédito de los principales actores de la política, quienes han defraudado las expectativas, las esperanzas de los ciudadanos que depositaron su confianza en ellos. Descrédito que tiene su origen en la corrupción, la que a su vez se explica por la subordinación de la política a la economía. Esta última es la que ha estado definiendo el quehacer político, reduciéndola a la más mínima expresión, máximo logro del neoliberalismo que se ha asociado al internacionalismo y a la globalización por la promoción de tratados de libre comercio, el derrumbe de las barreras arancelarias, de las restricciones al comercio exterior.

Lo curioso es que esta ola nacionalista y populista que está inundando al mundo entero está siendo encabezada por quienes más han usufructuado de estas políticas neoliberales. Es el caso de Trump en EEUU, quien ahora reivindica la protección de los intereses nacionales con independencia del resto del mundo. Y quienes se han visto más perjudicados con las políticas neoliberales no atinan sino a volcar sus ojos en personajes como Trump.

Los causantes últimos del descrédito de la política y los políticos, los dueños del dinero, lograron lo que parecía imposible, que los ciudadanos depositen su confianza en ellos. Desgraciadamente la historia es bastante elocuente al respecto. Basta recordar que los más grandes conflictos, tanto a nivel mundial, como nacional, han tenido lugar cuando la política ha sido asumida por personajes que se dicen ajenos a ella –independientes, apolíticos, militares, religiosos, empresarios-.

Lo expuesto no exime a la clase política de su responsabilidad en la situación actual que se está viviendo y nos obliga, más que nunca, a redoblar los esfuerzos por atajar una ola que nos retrotrae a tiempos de barbarie que lleva a vernos como enemigos antes que como hermanos.

febrero 10, 2017

Ardiente verano

Este verano ha estado marcado, en lo nacional, por los mayores incendios que se registran a lo largo de la historia del país, y en lo internacional, por la irrupción con todo por parte de Trump, como si de un superman se tratara, en sus primeras semanas en la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU).

Los incendios parecen estar ya bajo control, en fase de extinción de los últimos focos, luego de semanas de incertidumbre y dudas. Ahora se entra en fase de análisis, evaluación y reflexión. Ojalá se desprendan las conclusiones correspondientes, se diluciden las causas para poder abordarlas con efectividad y evitar que se repitan. Todo ello con la mirada puesta en el largo plazo de modo de no tropezar dos veces con la misma piedra.

El caso de Trump me hace recordar la expresión de la retroexcavadora con la que se acusó al gobierno de Michelle desde sus primeros días. Al lado de la retroexcavadora con que llegó Trump, la de Michelle era de juguete. Esto, a pesar que Michelle llegó a la presidencia con la mayoría de los votos, a diferencia de Trump, quien es presidente de EEUU gracias al peculiar sistema electoral vigente en ese país, no obstante que obtuvo 3 millones de votos menos que su contrincante demócrata, Hillary.

Lo que está impulsando Trump sí que es una retroexcavadora por cuanto está sacando de cuajo lo que ha sido la esencia del espíritu americano publicitado por décadas, desde que tengo uso de razón. Espíritu caracterizado por su talante abierto a la inmigración, multirracial, promotor de las libertades, no solo en su territorio, acogedor con los perseguidos, sino que en el mundo, la tierra prometida

Trump nos está mostrando la otra cara, la que estaba oculta, la cara por la cual sentían vergüenza, la de la discriminación, la del intervencionismo, la de aquel que se cree superior, la de quienes creen que pueden imponer su voluntad.

Lo que el mundo se pregunta es ¿cuál es la verdadera cara de EEUU? La que ha pregonado desde su independencia o la que representa Trump y sus seguidores?

febrero 02, 2017

Gestión de incendios

Todo indica que la fiebre de incendios que ha estado azotando al país, se está controlando, tanto gracias a los miles de voluntarios como a la colaboración nacional e internacional. Esta última muy significativa, además de encerrar todo un simbolismo que tanto USA como Rusia se encuentren representados con dos aviones de características tan diferenciados y especiales.

La cantidad de incendios en esta época de cada año, al igual que la superficie, y la cantidad de damnificados, aumentan año a año, tendencia que proseguirá inevitablemente si no reaccionamos, si no hacemos nada, si superado “el percance” damos vuelta la página hasta el próximo año. Sería el clásico caso de un país conducido por una agenda concentrada en lo urgente, sin abocarse a lo importante. Incapaces de prevenir, nos pasamos de urgencia en urgencia, tapando hoyos.

Tenemos que dar por hecho que el clima ha cambiado, que los veranos son cada vez más calurosos, que las abundantes y eternas nieves de nuestra majestuosa cordillera, que eran nuestra gran reserva, ya no son tan abundantes ni tan eternas, y por lo tanto aumentan las posibilidades que se incendien nuestras praderas y bosques.

Sobre esa realidad no podemos hacer nada, pero sí podemos actuar para que nuestras praderas y bosques no se incendien tan fácilmente, y para ser más eficaces y eficientes cuando se incendien actuando sobre la gestión de ellos. Esto implica revisar nuestras leyes, normas y comportamientos sobre la materia.

¿Tiene sentido que nuestro cuerpo de bomberos siga siendo voluntario? Si bien nos enorgullece su comportamiento, su sacrificio, su ejemplo, acá estamos frente a una realidad que demanda algo más que voluntarismo y solidaridad: se requiere profesionalismo, recursos tecnológicos y capacidad de manejo.

Lo ocurrido da como para pensar en tener más y mejores aviones para combatir incendios, o en reconvertir los aviones de guerra que tenemos y que por más de un siglo no han entrado en acciones de guerra, excepto para bombardear el palacio de gobierno.

¿Tiene sentido que no tengamos un capacidad mínima de acción por la vía aérea sabiendo que muchas áreas donde se encuentran nuestros bosques son de difícil acceso? Resulta un tanto grotesco observar como vecinos desesperados procuraban salvar sus modestas pertenencias apoyándose con lo que tenían a mano. Tercermundismo puro y duro.

Mientras no cambiemos este enfoque difícilmente saldremos del subdesarrollo. Quizá una de sus características sea justamente esta, la de no tener tiempo para abordar lo importante por estar sumergidos en resolver urgencias.

Así nos la hemos pasado en lo que concierne a la reforma educacional, la reforma de la salud, la reforma previsional, la reforma tributaria, la reforma laboral. Resultado: al final terminamos siendo un país a medias, con el desarrollo a la vista, inalcanzable para los más.

No he tocado el tema de los pirómanos, que es otro punto sobre el que no se me ocurre qué hacer salvo el de generar conciencia por la vía educacional, pero esto último solo serviría para reducir los incendios provocados por negligencias. Me cuesta creer que estemos ante una suerte de banda pirómanos concertados para actuar.

enero 27, 2017

Chile: en estado de catástrofe

Las especulaciones en torno a los incendios que ya han afectado a más de 300,000 hectáreas se suceden diariamente, minuto a minuto.

Unos ponen el acento en la reacción del gobierno, de sus autoridades y de las organizaciones públicas relacionadas. Podemos discutir ad infinitum al respecto y no llegaremos a acuerdo alguno. Todo esto es muy legítimo, pero inconducente en la hora actual. Mal que mal, no es el gobierno el que ha provocado los incendios. El momento sobre la forma cómo ha abordado esta catástrofe llegará una vez que lo hayamos logrado sortear, no antes.

Otros ponen el foco en las empresas forestales responsables de las plantaciones de pino y eucaliptus por tratarse de especies altamente combustibles y que secan los suelos. Es cierto, tales plantaciones consumen mucho más recursos hídricos que las especies nativas, lo que en las condiciones actuales de escasez de agua no deja de ser relevante.

Sin embargo, no son los pinos y los eucaliptos los que provocan los incendios en sí, sino que su mal manejo promovido y estimulado por un decreto ley (el famoso DL 701) establecido en tiempos del innombrable, a inicios de su gobierno, allá en 1974, siendo entonces el director de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el famoso Julio Ponce Lerou, el yernísimo, y que entregó millonarias bonificaciones, a familias relacionadas con la Papelera (CMPC) del grupo Matte, y con la empresa Arauco del grupo Angelini. Como puede observarse, no eran modestas familias que habían perdido sus enseres como consecuencia de desastre alguno.

Otros ponen el énfasis en el aumento de las temperaturas originados por el cambio climático, otros en un mal, o no mantenimiento de los cables de alta tensión; otros ponen el foco en la intencionalidad de pirómanos, cuatreros terroristas incendiarios: unos ven la mano negra de un terrorismo mapuche que se ha trasladado hacia las regiones del Bío Bío y del Maule; otros ven la mano mora de las propias empresas forestales interesadas en el cobro de los seguros comprometidos; otros en la precariedad de recursos disponibles para combatir los incendios.

Lo concreto es que en este minuto, más allá de las divagaciones, solo quedar concentrar toda nuestra energía en superar la emergencia. Si salimos airosos, ya habrá tiempo para analizar lo que pasó y adoptar las políticas, acciones, las medidas, los castigos que correspondan. Ojalá lo ocurrido sirva para tomar conciencia que más vale prevenir que curar.

enero 24, 2017

Chile en llamas

Foto de Christopher Burns en Unsplash
Por estos días es imposible no reflexionar en torno a los incendios que están afectando a Chile. Ya superan las 100,000 hectáreas las afectadas, esencialmente forestales y viñas. Se trata del mayor registro histórico de superficie arrasada por el fuego que está afectando a la zona central del país.

La envergadura del drama, más que buscar responsables, obliga a pensar en qué hacer para evitar que se repita y suframos las consecuencias que se derivan. Lo señalado no quita que de existir responsabilidades individuales, empresariales o de cualquier grupo, se deje caer todo el peso de la ley.

Para reducir el riesgo de incendio será preciso identificar sus causas gruesas. No siendo experto en el tema, me aventuro a explicitar las siguientes: las altas temperaturas que por estos meses se registran, que tienden a ir en aumento y que incrementan las posibilidades de que cualquier chispazo desencadene una tragedia. Altas temperaturas que están vinculadas con el cambio climático, el calentamiento global. Chile es una de los países que está siendo más afectado por este fenómeno que en USA su nuevo presidente Trump parece mirar a huevo.

La otra cara de la moneda está dada por la escasez de agua. Nuestra cordillera, verdadero contenedor de agua con sus nieves eternas, está dejando de serlo, razón por la cual la disponibilidad de recursos hídricos parece ser cada vez menor. A lo anterior se agrega que su demanda es cada vez mayor por parte de los distintos sectores –industrial, minero, agrícola, humano-.

A las reflexiones anteriores debemos agregar que el grueso de la superficie arrasada corresponde al sector forestal, con plantaciones de pinos o eucaliptus, especies no autóctonas que se inflaman con extrema facilidad. La CONAF, entidad estatal responsable del manejo forestal nacional, debe revisar sus políticas al respecto. No cabe duda que las capacidades, tanto de CONAF como de las empresas forestales, no guardan relación con los riesgos de incendios.

Por el lado de nuestra conciencia y capacidad para combatir el fuego deja bastante que desear como lo ilustra el carácter voluntario del cuerpo de bomberos que tanto nos enorgullece. Desgraciadamente los tiempos que corren obligan a revisar esta visión. Si deseamos un contingente de bomberos profesionalizado, capacitado, con los recursos y las tecnologías que los tiempos modernos proveen, necesariamente tenemos que cambiar nuestra actual mirada romántica, con bomberos dependiendo de la caridad, del municipio, o solicitando aportes voluntarios en peajes, cruces de calles.

Ojalá que pasada la emergencia, no se disipen todas las iniciativas que por estos días han estado surgiendo para que no volvamos a vivir este drama que nos destruye. De lo contrario volveremos tropezar una y otra vez con la misma piedra. En nuestras manos está reducir significativamente lo posibilidad de que esto vuelva a ocurrir.

enero 19, 2017

Trump: Jugando con fuego

Al momento de asumir Trump la presidencia de USA, Ronald Reagan quien fuera presidente en la década de los 80, debe estar revolcándose en su tumba. No sé si agarrándose la cabeza a dos manos por el estilo de su correligionario republicando Trump, y la relación que tiene éste último con Putin, el jerarca ruso; o aplaudiéndolo.

El mundo está expectante. Algunos temen lo peor, que concrete lo que sostuvo durante su campaña, esencialmente que expulse a millones de inmigrantes “ilegales”, que se desate una guerra comercial a través de políticas impositivas a empresas que han instalado sus fábricas en terceros países, y que los tratados de libre comercio vivan su ocaso.

Durante su campaña el eslogan de Trump caló hondo, “great again” (para volver a ser grandes) especialmente entre los trabajadores blancos, semianalfabetos, que han perdido su trabajo, que ven programas de televisión de chatarra y que se alimentan de comida chatarra. El país imperial, que no pocos admiran por su nivel de desarrollo, será gobernado por la antítesis de lo que es y fue Obama, su predecesor. Pasando a llevar todos los conductos regulares, diplomáticos, formales, desde que fue elegido hasta el momento de asumir, ha tenido la desfachatez de usar una red social (twitter) para pautear a quienes serían sus colaboradores, a sus compatriotas y al mundo entero, respecto de lo que hará.

Otros, los menos, afirman que no pasará nada, porque USA posee un sistema democrático consolidado, con equilibro de poderes, donde ningún presidente puede hacer lo que quiere. Se reafirman en que otra cosa es con guitarra. Y que de saltarse las reglas establecidas, no alcanzaría a terminar su presidencia. Es lo que apuestan no pocos si es que pretende concretar algunas de las acciones comprometidas a lo largo de su campaña.

El mundo está expectante porque percibe que la responsabilidad de gobernar una potencia atómica no es broma, porque teme un regreso a los tiempos de la guerra fría, ya no con la Unión Soviética ni con Rusia, sino con China. Una China muy distinta a la China campesina y empobrecida de Mao, una China que ya es una potencia mundial. Una China comunista en el plano político, con una férrea dictadura impuesta por un partido único, pero que abraza el libre mercado en lo económico. En qué terminará este cuento, pocos lo saben.

No deja de sorprender que frente a las amenazas de Trump se levante China defendiendo las banderas de los tratados de libre comercio. Si alguien de mediados del siglo pasado resucitara hoy, no entendería nada, encontrándose con un mundo al revés.

enero 10, 2017

Festival de candidatos presidenciales

Este período estival está siendo amenizado por un festival de candidatos presidenciales en medio de una apatía ciudadana sin precedentes, lo que demuestra que en este país, y muy probablemente también en muchos otros países, se está transitando por dos pistas, la del mundo político y la del mundo de las personas comunes y corrientes, cuya mayoría le está dando la espalda a los políticos.

No cabe duda que existe un desencanto con la democracia que tenemos. Al parecer, porque nos habíamos hecho expectativas, defraudadas, no obstante los innegables progresos que se registran desde la última década del siglo pasado. Progresos que se expresan esencialmente en términos de la reducción de los índices de pobreza y los aumentos en las capacidades de acceso a bienes y servicios que en el pasado nos estaban vedados.

Estos progresos debieran llevarnos a mayores niveles de satisfacción. Sin embargo, no es precisamente esto lo que observamos, sino que por el contrario, un malestar, desencanto, como consecuencia de un creciente sentimiento de marginalidad, fragilidad y precariedad que termina por sembrar inseguridad.

No pocos han dejado atrás la pobreza para conformar lo que podría llamarse una capa media baja, pero a costa de más horas de trabajo, más informalidad, más trabajos temporales y/o más endeudamiento, más dependencia de subsidios, por lo que ante cualquier crisis están ante la posibilidad cierta de volver a la pobreza. Y bien sabemos que las crisis están a la vuelta de la esquina y no dependen tanto de nosotros mismos, de nuestros méritos, de nuestra capacidad para aprovechar oportunidades, como de ”terceros”, quienes tienden a ser tanto políticos como empresarios o ejecutivos llamados a cumplir órdenes o normas.

En medio de este escenario llama poderosamente la atención el énfasis puesto en torno a las distintas candidaturas presidenciales sin que exista similar énfasis en las propuestas o programas, así como en los equipos de trabajo. Como si se pensara que da lo mismo, lo importante es el candidato. El programa sería lo de menos.

Desafortunadamente la experiencia nos dice que no da lo mismo, que el programa de gobierno es tanto o más importante que el candidato, sobre todo cuando tras el candidato hay una coalición. Si soslayamos el programa de gobierno, lo reducimos a unas pinceladas gruesas, corremos el riesgo que cada uno interprete su contenido a su pinta, decorándolo con sus respectivos matices. Y la credibilidad de un programa está dada por el candidato.

Urge que cada candidato, y su respectivo equipo de trabajo, vayan más allá de generalidades, de expresiones de sentido común y se la jueguen con posturas claras sobre cada una de las temáticas públicas de interés ciudadano que hemos visto posponer una y otra vez sin que nadie le ponga el cascabel al gato.

¿Hasta cuándo seguiremos jugando a las escondidas? El país no puede continuar con este diletantismo sin que su convivencia se vea afectada. Es hora de cada candidato visibilice su propuesta y equipo de trabajo con absoluta claridad, y deje de andar jugando a los bandidos. De lo contrario se corre el riesgo que la abstención ciudadana siga en ascenso.

enero 05, 2017

La cara obscena de la democracia en USA

A punta de twitteos Trump ya está gobernando USA, aún cuando oficialmente recién el 20 de este mes asuma la presidencia.

Vía twitter ya no insinúa lo que va a hacer, sino que está afirmándose en lo que fue su campaña electoral y que le permitió romper todos los pronósticos. El triunfo de Trump es la derrota del neoliberalismo, de las políticas pregonadas desde los tiempos de Reagan y continuadas sin mayores escrúpulos por demócratas y republicanos. Todos tocaron las teclas económicamente “correctas” siguiendo las directrices de la Escuela de Chicago, del FMI y del Banco Mundial. El paralelismo con el caso chileno y de tantos otros países no deja de impresionar.

Trump ganó porque la gente se cansó de ver cómo mientras unos pocos se arreglaban los bigotes, el grueso de los mortales pasó a vivir en la cuerda floja. En el duelo entre el capital y el trabajo, el primero salió ganando por paliza, mientras el factor trabajo se precarizó, perdió peso y el capital ha terminado por inclinar la balanza a su favor de la mano de gobiernos obsecuentes con los de arriba y duros con los de abajo.

El centro y la izquierda, no obstante los innumerables triunfos electorales obtenidos en los más diversos países, han sido incapaces de revertir un proceso de desmantelamiento de la limitada base industrial que con mucho esfuerzo se había logrado levantar. Desmantelamiento preconizado como dogma por quienes abrazaron un neoliberalismo ramplón bajo la tabla de los nuevos mandamientos de mercados supuestamente libres, pero más falsos que Judas. Neoliberalismo que terminó por cooptar a buena parte de políticos y académicos economistas supuestamente “expertos”.

La pérdida de la brújula por parte de lo que fue históricamente el centro y la izquierda es la que está propiciando el ascenso de la derecha extrema, de un nacionalismo que creíamos haber dejado atrás.

Si Trump no fuese Trump, un magnate, un engendro del neoliberalismo, muy probablemente ya estaría descalificado por comunista. Esto de amenazar a un par de empresas norteamericanas, Ford y General Motors con aplicarles impuestos si persisten en fabricar sus automóviles en México, habla de un lenguaje y una actitud reveladora de una prepotencia. Habla mal de USA y su democracia. Qué democracia es esa donde quien fue electo presidente se dé el lujo de decir lo que se le antoje como si no tuviese que rendir cuentas a nadie? En una democracia se asume un equilibrio de poderes, equilibrio destinado a que nadie se salga de madre.

Las expresiones, las conductas, las acciones de Trump –en USA, en México, con Rusia, China- están desnudando la naturaleza de los distintos poderes en USA, y pone en jaque su condición de modelo de democracia ante el resto del mundo. Viendo a Trump, me recuerda al innombrable por decir y hacer lo que quiera. Eso es cualquier cosa menos una democracia.

diciembre 29, 2016

¿Qué es lo que se nos viene para el 2017?

Parece ser claro que vivimos tiempos turbulentos, de ebullición, como si nos hubiese agarrado una ola de la que no sabemos cómo saldremos: bien o mal parados.

Todos los años se concatenan entre sí, por lo que difícilmente un año puede ser muy distinto al anterior. Sin embargo cada año tiene su sello, que al año siguiente se quiere reforzar o modificar, ya sea marginal o sustancialmente.

A nivel nacional, el país parece transitar por dos vías, como las corrientes de un río: las superficiales y las profundas. Estas últimas las podemos asociar al país real, del día a día, del ciudadano de a pie, que está andando, en marcha, a menor o mayor velocidad, con mayor o menor dificultad, para bien o para mal.

Por otro lado tenemos un país atascado, trancado, que no sabe cómo salir del embrollo. Un país con una casta (élite) que se resiste a desprenderse de privilegios irritantes que en los tiempos actuales son difíciles de sostener. Lo peor es que este esquema de castas, que viene de los tiempos de latifundios, se resiste a morir y tiende a reproducirse por doquier. Así se observa en el ámbito político, militare, económico, religioso o universitario. El nepotismo campea convirtiendo la meritocracia y la igualdad de oportunidades en palabras vacías, sin significación alguna. La corrupción, las colusiones, los jubilazos, son algunas de las realidades que destacaron el 2016 que quisiéramos ver eliminadas, o al menos disminuidas, en el 2017.

A nivel internacional el 2016 parece haber representado un punto de inflexión en el camino hacia la globalización. Lo que se vio como un proceso imparable, hoy está puesto en jaque, lo que se encuentra reflejado en la elección de Trump en USA y la decisión en el Reino Unido por salirse de la Unión Europea, junto con el auge de los nacionalismos. Como si se volviesen a erigir muros allí donde se buscó tender puentes, imperfectos, pero puentes al fin y al cabo.

Muy probablemente en el 2017 esta tendencia continúe como reacción a las fuertes corrientes migratorias que se observan. Muros que se expresarán en términos físicos, como vía aranceles, visas, restricciones que buscarán limitarlas, pero que darán cuenta de tensiones.

Hemos estado viviendo tiempos de paz, o de guerras marginales, locales, y que lo que viene no es broma. Trump procurará que USA “vuelva a ser grande” (great again), en un contexto en que China está lejos de ser la misma de los tiempos de Mao, con Rusia procurando tener el protagonismo de los tiempos de la URSS, un Medio Oriente que sigue siendo explosivo, un sudeste asiático inestable. Una Europa buscando redefinirse y una América Latina en ascuas.

Parecen venirse tiempos difíciles, donde los tambores de guerra buscan su espacio.

diciembre 23, 2016

Desde Arica en tiempos de Navidad

Ya es Navidad, tiempo de celebrar el nacimiento del niño Jesús, de renovar la fe, la esperanza de un mundo mejor, de creer en el ser humano, en nosotros mismos. Me encuentro en Arica, con viejos amigos, con el imponente morro a la vista y su valle de Azapa que se extiende de la mano del esfuerzo humano y de la innovación tecnológica capaz de transformar la aridez del desierto en un vergel en el que destacan los olivos con sus hojas plateadas.

Es tiempo de renovarnos, replantearnos, reflexionar, poner en jaque nuestros comportamientos a la luz de nuestro deber ser. ¿Estamos satisfechos de la vida que llevamos? ¿del mundo en que vivimos? ¿de nuestras actuaciones? ¿de las de los demás? Estas son algunas de las interrogantes que el nacimiento de Jesús invita a formularnos.

Las respuestas que emerjan de tales interrogantes son las que debieran orientar las conductas y decisiones que adoptemos a futuro. Cada uno de nosotros tiene motivos, tanto para estar satisfechos como no satisfechos, por el camino que hemos recorrido hasta la fecha. Sumando y restando cada uno sacará sus cuentas y extraerá las conclusiones, lecciones, decisiones correspondientes.

Esto vale tanto para nuestros ámbitos personales, familiares, laborales como sociales. Son días en los que se nos invita a reforzar los aspectos positivos que se asume deben caracterizarnos. Si aspiramos a vivir en un mundo mejor, la invitación es a ser más generosos, solidarios, colaboradores, a abrir nuestros corazones; a ser más tolerantes, acogedores, consecuentes, dejando atrás egoísmos, resquemores, desconfianzas, dobles estándares.

Estamos en tiempos revueltos con signos negativos. Los fuertes flujos migratorios dan cuenta de las angustias de muchas familias que procuran escapar de hambrunas, persecuciones, pobrezas. La degradación del medio ambiente, el cambio climático, las guerras, entre otros, dan cuenta de una realidad que no podemos soslayar. Una realidad que es consecuencia de nuestras acciones, de nuestras decisiones adoptadas libremente. El nacimiento de Jesús nos interpela directamente a rectificar, a un profundo viraje. En nuestras manos, particularmente en manos de los más poderosos, pero también en cada uno de nosotros, está querer y actuar consecuentemente en armonía con Dios y la naturaleza, esto es, con los demás, con nosotros mismos, y las futuras generaciones.

diciembre 14, 2016

El machismo al desnudo

Al igual que todos los años, la Asociación de Exportadores de Manufacturas (ASEXMA), comandada desde tiempos inmemoriales por el empresario Roberto Fantuzzi, en su cena anual se dio el gustito de regalarle al ministro de Economía, Luis Céspedes, una muñeca inflable. Todo ello bajo la sonriente presencia de dos precandidatos presidenciales de la Nueva Mayoría, Insulza y Guillier, y del propio ministro de Economía.

Una muñeca inflable con un mensaje en su boca donde se lee "para estimular la economía", haciendo una analogía entre las mujeres y la economía, en el sentido que a ambas hay que estimularlas.

La reacción vino con posterioridad, tanto en las redes sociales, como en las diversas esferas políticas. Como en muchos otros casos, los involucrados recién vinieron a percatarse del “desliz” ante la reacción generada y no tardaron en disculparse, partiendo por el propio Fantuzzi.

No se trata de hacer leña del árbol caído, mal que mal acá cayeron en el “desliz” moros y cristianos, de izquierda a derecha, como lo delatan las sonrisas al momento de posar para las fotos que terminaron por dar vuelta al mundo.

La reflexión que cabe es en torno a lo que delata el hecho. Más allá de los avances en términos de género, persiste una sociedad predominantemente machista e hipócrita, que se resiste a batirse en retirada. Persiste la desigualdad en el trato a la mujer, en el acceso a puestos de trabajo, en las remuneraciones, en la educación.

Está quedando atrás una sociedad explícitamente machista, en el que la mujer estaba relegada a funciones domésticas, cuyo rol es procrear y/o ser objeto de deseo para los varones. Se está transitando a una sociedad donde se reconoce que el machismo mata, daña las relaciones humanas, familiares, laborales, afectivas. Por lo tanto el machismo está siendo arrinconado, se está batiendo en retirada, pero sigue existiendo implícitamente, se resiste a morir.

Lo prueban los femicidios, expresión de desesperación de machos que no soportan que la mujer adopte iniciativas, los abandone, reemplace o complemente el rol de proveedores que les ha sido habitual. Machos que no soportan la igualdad de trato.

Tal como el regalo de la muñeca inflable fue un mal signo, la reacción despertada es un buen signo, es señal de una sociedad despierta, que aspira a avanzar hacia la eliminación de un machismo que sigue presente, reprimido o no, y que se resiste a morir.

Es tarea pendiente seguir avanzando a mayor velocidad en este, y en tantos otros temas. Se agradece a Fantuzzi haber puesto el tema sobre la mesa.

diciembre 05, 2016

Todos somos migrantes

Foto de The New York Public Library en Unsplash
Adoptar posturas claras, tajantes, sin medias tintas, consistentes y consecuentes tienden a ser buenas señales, cuando se trata de propuestas positivas, en favor del ser humano. No lo son cuando tales posturas están dirigidas contra grupos de personas, incriminándolas, discriminándolas aduciendo los más diversos motivos.

En USA acaba de triunfar un candidato a la presidencia, Trump, con un discurso basado, entre otros, contra los inmigrantes, en específico, “los ilegales”, sin importar el tiempo que llevan como tales, sus lazos familiares, sus aportes, ni los motivos de su situación, ni que USA fue construido por inmigrantes y arrinconando a los nativos.

Desde antes de Trump, pero especialmente desde su triunfo electoral, las banderas del nacionalismo están recuperando terreno alentadas por las crisis económicas, las incertidumbres, los temores “al otro”, “al distinto”. Olvidamos nuestra común condición humana buscando un chivo expiatorio. Así lo hizo Hitler en la primera mitad del siglo pasado cuando puso la mira en los judíos, los gitanos y todo aquel que no fuese ario, a quienes sindicó como responsables de la crisis económico-financiera en que estaba sumergida Alemania; así lo hizo en la segunda mitad del siglo XX el innombrable y sus compañeros de ruta latinoamericanos vía operación Cóndor, cuando puso el foco en los marxistas, los comunistas, como los responsables de la crisis económico-política que vivía Chile.

Así se está haciendo en el presente siglo en los más diversos rincones del mundo, ahora con el foco puesto en los inmigrantes. En Europa contra quienes provienen de países africanos escapando del hambre y de la guerra en Siria; en USA contra los latinos y musulmanes. En Chile, la derecha se está agarrando de esta veta que le permite emborrachar la perdiz y entroncar tan bien con su filosofía de generar crisis y luego inculpar a terceros.

En Alemania, para frenar a una ultraderecha nacionalista que está tomando vuelo, Merkel ha resuelto repostularse sobre la base de ideas positivas, del aporte de los inmigrantes, de su condición humana, del derecho de todo hombre y mujer a vivir en paz en cualquier lugar del mundo. En Austria, a duras penas acaba de evitarse el triunfo de ese nacionalismo rancio fundado en el temor a quien ve como un enemigo. En USA el nacionalismo está contenido en el reciente triunfo de Trump al amparo del slogan “para volver a ser grandes”, donde una de las medidas para su logro reside en la expulsión de los millones de inmigrantes ilegales que residen en ese país.

No olvidemos que ante todo somos personas, con iguales derechos y deberes, que habitamos un mismo mundo, que no elegimos la familia ni el país en que nacemos. No olvidemos que la inmensa mayoría de las migraciones no son voluntarias, sino consecuencia de circunstancias, persecuciones o en busca de un trabajo esquivo en la tierra que nos vio nacer.

No olvidemos que los delitos son cometidos tanto por chilenos como extranjeros y que los chilenos no tenemos más “derechos” para delinquir que los inmigrantes. No discriminar es de la esencia del verdadero desarrollo. No olvidemos que la tasa de delitos cometidos por inmigrantes no es mayor que la de los chilenos. No nos dejemos llevar por titulares efectistas que ya se están enarbolando en los medios de comunicación.

El nacionalismo es expresión de subdesarrollo, de la explotación del miedo. Resistir esta tentación es uno de los grandes desafíos que tenemos por delante. El nacionalismo ignora los aportes y la riqueza que traen consigo los migrantes.

Por ello, con mucha fuerza proclamo: todos somos migrantes! Y sugiero leer 
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2025/05/24/somos-o-no-somos-el-momento-de-la-izquierda-frente-a-la-migracion/ 

diciembre 02, 2016

Cuba sin Fidel

Photo by Guille Álvarez on Unsplash

Escribo estas líneas a una semana de la muerte de Fidel y a 4 meses de haber estado por primera vez en Cuba, cuando tuve la oportunidad de entrevistarlo imaginariamente.

Los ríos de tinta que se han escrito se explican por la particular personalidad de Fidel, porque gobernó por casi medio siglo una isla que por su tamaño no tiene mayor significación, pero que sí la tuvo por su posición geográfica; se explican porque le plantó cara al imperio de entonces, USA, sin el más mínimo escrúpulo; porque bajo nuestros parámetros su gobierno tuvo las características que identifican a las dictaduras.

A mediados de la década de los 50, Fidel encabezó una resistencia de guerrillas tanto urbanas como rurales que logró concitar un amplio apoyo popular y que culmina el día de año nuevo del 59 con el derrocamiento de Batista.

Desde entonces, Fidel ha sido el líder indiscutido, por su capacidad para encabezar una revolución capaz de derrotar a una dictadura amparada por los norteamericanos. Dictadura que se caracterizaba por la corrupción, el enriquecimiento de los poderosos y las mafias que dominaban la economía cubana y explotaban los negocios de la prostitución, las drogas y los juegos. Cuba era el patio trasero de Estados Unidos. Todo ello en tiempos de gobiernos latinoamericanos rastreros y obsecuentes a los intereses norteamericanos.

La figura de Fidel tuvo su época de oro en la década de los 60 y 70, en plena guerra fría. De ser un país dependiente de USA con la dictadura de Fulgencio Batista, bajo Fidel, pasó a depender de la Unión Soviética. Hasta la fecha se discute si ello fue consecuencia del bloqueo norteamericano que lo forzó a abrazar el comunismo en plena guerra fría, o si lo fue por sus convicciones que en su momento mantuvo ocultas.

La estrella de Fidel se empieza a apagar a fines de los 80 con la caída del muro de Berlín y el derrumbe del imperio soviético. Las dificultades en Cuba se ven incrementadas desde la década de los 90 en consideración a un contexto internacional muy distinto.

Los valores de los indicadores sociales de Cuba bajo Fidel son positivos al lado de los de muchos de nuestros países. En términos del nivel educacional y de salud de su población, nos superan con creces. De hecho, los sectores de más bajos ingresos tienen acceso a servicios educacionales y de salud que acá no tienen.

Fidel no fue ni es santo de mi devoción, como no lo es ninguno de los dictadores ni ningún gobierno sin contrapesos, cualquiera sea su signo, capaz de vulnerar los derechos humanos en circunstancias que ellos mismos califican como excepcionales. No quiero tener doble estándar en esta materia ni en ninguna otra. Estimo que no existe circunstancia excepcional alguna que justifique atropello alguno a ninguna vida humana.

Con la muerte de Fidel, Cuba inicia una nueva fase. A su hermano Raúl le toca transitar hacia una nueva Cuba. El riesgo de que Cuba vuelva a ser lo que fue, y sea recapturado por los intereses económicos norteamericanos está y estará siempre presente. La independencia de Cuba, al igual que la de todos nuestros países sigue siendo una tarea pendiente.