febrero 12, 2013

Nerviosismo electoral

Desde las esferas de gobierno, los ataques se han concentrado en Michelle con el claro objetivo de que no triunfe en las próximas elecciones. Lo curioso, es que a la fecha ella aún no ha manifestado su voluntad de postular, o sea, ni siquiera es precandidata, al menos hasta el próximo mes, al afirmar a fines del año pasado, “en marzo hablamos”.

En el gobierno el nerviosismo se ha instalado porque asume que será candidata, o para evitar que lo sea; desde la oposición, también existe cierto nerviosismo, aunque en menor escala, porque no ha confirmado ni desmentido si será candidata. Se ha dejado querer. En todo caso, cuesta creer en la posibilidad de que no sea candidata, porque en este caso se supone que hace rato debiera haber rechazado ser candidata.

Los resultados de las encuestas en mano, respecto de las próximas elecciones presidenciales, otorgan una considerable ventaja a Michelle por sobre cualquiera de sus competidores, ya sea de la derecha gobernante, como en la oposición.

Las razones de los ataques se explican por la necesidad de horadar, destruir la credibilidad y la confianza que Michelle despierta en la ciudadanía. Tales ataques comenzaron desde el inicio de este gobierno y se centran en el rol jugado durante el trágico terremoto-maremoto del 27F. Sin embargo no han logrado mellar la popularidad de Michelle, la que sube ya sea tras un período en que el gobierno se abstiene de atacarla, como cuando la ataca sin descanso. Desde todos los flancos han intentado minar el respaldo sin lograrlo, al menos hasta la fecha.

Para desgracia del gobierno, la ciudadanía parece haberse formado un juicio de Michelle: le cree, le tiene confianza, la aprecia, valores que le son muy caros. Y respecto del 27F, es claro que la ciudadanía ya tiene su juicio formado en torno al escandaloso nivel de desinformación reinante en horas cruciales como consecuencia de la inoperancia de la institución clave para estos efectos: el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile.

Resulta curioso constatar que los ataques provienen desde esferas del gobierno antes que de los precandidatos oficialistas, Andrés y Laurence, lo que solo se explica por los bajos niveles de popularidad que posee el gobierno, que por tanto ya no tiene nada que perder. Aunque a medida que nos acerquemos a la recta final, si es que Michelle resuelve participar en las elecciones presidenciales, inevitablemente, el candidato de la derecha que emerja de las primarias, si es que hay primarias, tendrá que involucrarse en los ataques.

Si bien es inevitable que así sea, porque la política es así, de cara al sol, es lamentable porque la campaña debiera centrarse en el Chile que queremos y en lo que hay que hacer para tener ese Chile que ansiamos.

1 comentario:

Gabriel Antonio Ramírez Méndez dijo...

Parece ser que el gobierno olvidó lo que le diejeron especialistas en opinión pública: Atacar a Michell Bachelet sobre el terremoto es dispar y darse en el dedo gordo del pie.
... y lo que más impresiona en todo esto es que casi no se menciona que los super expertos en mares y mareas (nuestra ridícula y pesuntuosa Armada) afirmaban una y otra vez esa noche, que no habría tsunami, aún cuando Talcahuano (sede de una de las más importantes bases navales) estaba bajo las aguas. El verdadero problema de la ONEMI fue creerle a los supuestos expertos de la Armada y no a los hijos de vecino que creían que el maremoto era inminente.
Por lo peligroso, dudo que los marinos se hayan metido debajo del catre esa noche, lo más probable es que se metieron en la casa del perro a esperar que aclarara, porque en la Base Naval no pueden haber estado.

 
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