diciembre 12, 2013

Votar o no votar

Este domingo es la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile y las opciones que se tienen por delante abstenerse, votar nulo o en blanco, o por una de las candidatas en carrera. Entre mis amistades tengo de todo, no distribuidos uniformemente, pero tampoco parapetados en una única postura.

Quienes no voten, que muy probablemente sean los más, y de hecho probablemente la señora “abstención” sea la candidata ganadora, lo harán por los más diversos motivos. Están aquellos que no habían estado inscritos, como una manera de hacerle el quite al voto obligatorio, hasta que vino la inscripción automática y voto voluntario, como aquellos que votaban porque en su momento se inscribieron y ahora aprovechan que el voto dejó de ser obligatorio.

Se abstienen quienes a la fecha tienen más motivos para no votar que para lo contrario. Los motivos van desde que “votar no me cambiará la vida” hasta el rechazo a lo que llaman el duopolio que el sistema electoral binominal ha generado o el rechazo a la política en general, tal cual se expresa, o a lo que denominan la clase política.
Efectivamente, un voto no cambiará la vida de nadie, pero muchos votos sí pueden cambiarla. Tal como un grano de arena no da origen a una montaña, muchos granos de arena si la generan. Uno es parte de un todo. Si todos votamos podemos orientar al país hacia los objetivos que se aspiran.

No votar por oposición al duopolio Concertación-Alianza, es quedarse atrapado en un pasado que quedó atrás. Ni la Concertación ni la Alianza existen actualmente, pues han quedado sobrepasados. Una y otra coalición cumplieron un ciclo histórico, uno para derrotar a la dictadura, y el otro para defender su legado. Ambas coaliciones cumplieron exitosamente su misión: la Concertación derrotó, no solo electoralmente a la dictadura, sino que culturalmente. La Concertación es fruto de la rebeldía, del rechazo a los atropellos a los DDHH, de la promoción de las libertades políticas y de la resolución civilizada, no militarizada de los conflictos. Hoy por hoy, estas ideas ya están fuertemente instaladas mayoritariamente en la sociedad. A pesar del desprestigio de la clase política, son pocos los que piensan en volver atrás, en la necesidad de un “nuevo Pinochet”.

Por su parte, la Alianza logró mantener incólume la defensa de su legado, el modelo económico que tenemos, donde la sociedad se confunde con un mercado en todos los ámbitos, incluidos el de la educación, la previsión y la salud, convertidos todos ellos en bienes de consumo.

Las mayorías que ha tenido la Concertación fueron suficientes para reducir la pobreza, pero no para reducir las desigualdades y la precariedad de la vida diaria por parte de quienes han logrado escapar de la pobreza, pero que en cualquier momento pueden volver a caer en ella. El modelo político-económico que tenemos requiere cambios sustantivos, de envergadura, que pongan fin a los abusos, que miren más las externalidades positivas que generan gozar de una buena educación, una buena salud, una buena previsión. Quienes no votan, no contribuyen en nada a tales cambios, que solo son posibles con grandes mayorías.

Esto no significa que votando se aseguren tales cambios, pero sí asegura que sean más probables, y sí asegura que los cambios que muchos desean no se produzcan. Es una suerte de profecía autocumplida. No voto, porque no va a pasar nada, lo que efectivamente ocurrirá al no votar. Si la mitad del país no vota, por más mayoría que tenga quien triunfe en las elecciones, no tendrá las espaldas suficientes para tomar las decisiones que muchos de quienes no votan quisieran. A modo de ejemplo, si la candidata ganadora lo hace con un 60% de los votos, pero solo votó la mitad de quienes están habilitados para votar, significa que del universo electoral, solo un 30% votó por ella. Entonces, ¿con qué respaldo podrá emprender las acciones que muchos de quienes no votan aspiran?

En democracia, el voto es el instrumento clave, no la voz de la calle. La calle sirve para complementar, para expresarse, pero ningún gobernante puede adoptar decisiones en base a lo que diga la calle y a espaldas de quienes fueron elegidos, en tanto estos representan a las mayorías expresadas en las urnas. La voz de “la calle” tiene sentido en la medida que “la calle” vote, en caso contrario se transforma en un poder fáctico, como todos aquellos que repudiamos. Solo que en vez de estar en la sombra, lo hace a cara descubierta o encapuchado. La voz de “la calle” tiene sentido cuando quienes nos representan en las instituciones que se ha dado la democracia, no cumplen lo que prometen, o no estamos debidamente representados, lo que en cierta manera ocurre con el sistemita electoral que tenemos.

Por todo lo expresado, mi decisión es votar e invitar a votar a quienes lean estas líneas. Tengo la convicción de que no votando es más probable que las cosas se den como no quiero que se den.

No votaré por Evelyn ya sea porque no comulga en mi parroquia, como porque no me gusta quienes se visten con ropaje ajeno. Pretender ganar con un eslógan como “por un país más justo” cuando el modelo que preconiza tiende a exacerbar la injusticia, la segregación, y que por lo demás sus ideólogos no visualizan negativamente porque la encuentran consustancial a la naturaleza humana, me parece un despropósito. Y para rematarla, ahora habla de “cambios revolucionarios” en circunstancias que su sector ha sido el muro de contención de tales cambios que denomina como “revolucionarios”. Se equivoca si cree que los abusos se podrán eliminar bajo el modelo económico desregulado que tenemos. No quiero tener una gata a cargo de la carnicería.

Por lo expuesto, mi voto será por Michelle. Respeto a quienes desconfían, no se hacen muchas ilusiones, a quienes no voten por Michelle, quienes lo harán por motivos más que plausibles. Sin embargo, mi opción es Michelle. Lo es por los más diversos motivos, por trayectoria de vida, le creo, le tengo confianza. Me fío más de sus dudas que de las certezas de Evelyn. Michelle es buena onda, tranquila, humana, acogedora, cree en lo que yo creo, sabe que el país necesita otro rumbo, más cooperación, menos competencia desenfrenada, más y mejores trabajos, menos precariedad, un país a escala humana. Sabe que entre todos y todas podemos, sin exclusiones. Guardando las proporciones, siento que Michelle representa lo que Mandela representa a nivel mundial.

Voto por Michelle porque para hacer lo que hay que hacer, necesita una victoria contundente, abrumadora, que la empodere, que le de fuerza. No se trata de dar vuelta el país, se trata de enderezarlo! Una vez más se trata de decidir en torno al país que queremos.

En consecuencia, voto, e invito a votar este domingo por Michelle, con alegría, con esperanza, con fe de que “si, se puede”.

2 comentarios:

Gabriel Antonio Ramírez Méndez dijo...

Hay que liberarse de los prejuicios izquierdistas de la década del 60. Veamos:
i.- Tres décadas de crecimiento a mas del 5% anual, son un gran logro en cualquier economía del mundo y la reducción de la pobreza es por mu muy muy (tres veces muy) lejos lo principal. Los que hemos sido pobres lo sabemos mejor que nadie; mucho, mucho, mucho (tres veces mucho)más importante que reducir la diferencia entre altos y bajos ingresos.
ii.- El factor fundamental para esos logros han sido las políticas económicas que se han implementado sobre el modelo económico que impuso por la fuerza la dictadura.
iii.- La imposición de dicho modelo tuvo un alto costo social en vidas y en ingresos para los más pobres. El costo en ingresos ya se pagó, el costo en vida y restricciones de la libertad no se puede pagar, pero algo consuela saber que Contreras y algunos otros están presos por vida.
iv.- El que el modelo haya sido impuesto por la dictadura no lo hace HOY (¡2014!) menos eficiente.
v.- La inversión (nacional y extranjera)y la productividad son la clave para seguir reduciendo la pobreza y para alcanzar la categoría de País Desarrollado. Cosa que parece importarte poco, sin embargo a los que hemos sido pobres y hemos tenido también la experiencia de vivir en un país desarrollado SI, nos importa mucho.
vi.- Los que hemos tenido la experiencia de participar en la generación de movimiento sociales sabemos que éstos están fuertemente dirigidos por grupos y partidos políticos. NO SON LA VOZ DE LA CALLE, son el grito estridente de grupos políticos con políticos que también viven de la política.
vii.- Esos grupos son actualmente el Partido Comunistas y una variedad de grupos que reciben nombres curiosos, como Revolución Democrática a los que curiosamente hoy se agregan anarquistas.
viii. Esos grupos no tienen capacidad alguna para generar opciones políticas ni alternativas inteligentes al modelo que tu desprecias tan vehementemente.
En https://drive.google.com/file/d/0BxjBl01kB_jPSnVmamZfVFRpcG8/edit?usp=sharing está un modelito muy elemntal, pero bastante claro de la relación que existe entre esa "Voz de la Calle", la política del oportunismo populista el estancamiento económico y el incremento de la pobreza.
Por eso, para oponerme a la consolidación del círculo vicioso del populismo, voy a votar por la derecha. No por creer que ésta o sus actores políticos sean intrínsecamente mejores que los de la Nueva Mayoría. Voy a hacerlo para ayudar a evitar que se consolide el Circulo Vicioso del Populismo.
Rodolfo: Es hora de mandar al basurero de la historía la tradicional distinción izquierda-derecha y de actuar considenado las dinámicas socio-económicas que generan las distintas opciones políticas.
Una abrumadora mayoría a favor de Bachelet conduce, precisamente, a consolidar el círculo vicioso del populismo, por eso es mejor botar por la candidata de la Alianza. Una victoria estrecha de Bachelet hace menos probable la consolidación de este círculo vicios del cual ni la Argentina peronista, ni la Venezuela chavista ni el México del PRI han podido deshacerse del populismo en décadas.
Votar por Matthei no significa cambiar de bando, sólo implica evaluar la dinámica socio-política de manera creativa y verdaderamente distinta.

Rodolfo Schmal dijo...

he visto tu modelo de circulo vicioso y la verdad que me dejaste perplejo. lo veo y evelyn lo sigue a la pata de la vaca!!! la calle pide fin al abuso; evelyn se congracia con la calle; evelyn propone poner fin al abuso; para obtener dividendos electorales; con eso promueve activismo político radical y asi sucesivamente; por otra parte propone acciones redistributivas inmediatas ofreciendo 300 lucas a las mujeres; lo que segun tu modelo deteriora la inversion y productividad, reduciendo el crecimiento economico.. etc. etc.

lo que mencionas es válido para moros y cristianos .. me pregunto: en qué momento se produjo tu viraje tan extremo? en qué momento encontraste la verdad revelada? siempre la has tenido? cuando estabas en el PC tb? porqué entonces no y ahora sí? el mundo es algo más que blancos y negros .. lo veo mas matizado de grises ... no soy anticapitalista, pero al capital hay que ponerle atajo, al igual que a aquellos que abominan del capital .. mal que mal, el capital bien habido no es sino trabajo acumulado .... el tema es el capital mal habido, que por cierto no escasea ...... salud!

 
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