mayo 22, 2009

Candidaturas al por mayor

Poco a poco se van calentando los motores con miras a las elecciones presidenciales y parlamentarias. No deja de llamar la atención la proliferación de candidaturas presidenciales.

En las presidenciales Sebastián viene corriendo desde las elecciones pasadas estando posicionado con una significativa ventaja sobre sus rivales. Eduardo también se encuentra en carrera desde que fue escogido como el candidato de la Concertación. Mientras Sebastián encarna la oposición de derecha, por la izquerda Navarro, Arrate y Marco Enriquez-Ominami intentan expresar el inconformismo desde la izquierda. En tanto que Navarro y Arrate se marginaron de la Concertación, Enriquez-Ominami ha osado desafiar el liderazgo de Frei desde dentro de la Concertación y en rechazo a la postura oficial de su propio partido, el PS. A ellos habría que agregar a Adolfo, quien ha intentado meter una cuña en el centro político.

A la fecha, todos estos candidatos alternativos, a excepción de Marco, están fracasando en su intento por jaquear la correlación de fuerzas políticas que se ha dado en nuestro país desde el 90. Quien ha llegado mas lejos ha sido el famoso Fra-Fra, sin embargo no logró trascender frente a la institucionalidad partidaria agrupada en la Concertación y la Derecha.

Llama poderosamente la atención que Navarro, Arrate y Adolfo, a pesar de sus respectivas trayectorias políticas no logren empinarse por sobre un par de puntos en la encuestas que se conocen. Navarro y Adolfo son senadores en ejercicio, este último incluso llegó a presidir la DC, y Arrate jugó un importante rol en la renovación socialista, amén de haber sido ministro de uno de los gobiernos de la Concertación. En cambio Marco, que recién cumple su primer período como diputado, no ha formado parte de la nomenklatura de su partido, y con alrededor de 35 años irrumpe con fuerza inusitada jaqueando a moros y cristianos.

Lo descrito invita a pensar en qué es lo que está ocurriendo. Algunos afirman que la derecha está inflando a Marco, que es parte de una estrategia divisoria de la Concertación; otros afirman que se trata de un fenómeno eminentemente mediático, y por lo mismo efímero, que se desplomará en el curso de los meses; otros que se trata de una rebelión contra la clase política tradicional representada por el binomio Derecha-Concertación que habría optado por el mantenimiento del statu quo.

Lo más probable que la realidad esté mas cerca de una mezcla de todos estos elementos que a una en particular. Una vez más se pondrá a prueba la capacidad de la Concertación para sortear el reto que tiene por delante. Al menos a la fecha, la Concertación ha sido capaz de sortear los múltiples desafíos que ha enfrentado en estos ya casi 20 años de gobierno, lo que no garantiza que lo logre una vez más. Dependerá de su capacidad para conjugar la aspiración ciudadana de continuidad y cambio; de estabilidad y renovación.

1 comentario:

Víctor Ramió dijo...

El "fenómeno" Ominami, me parece muy interesante.Creo hay dos factores destacables.El primero, una manifesración de rebelión de sectores frente a un esquema político que desaprueban. Apoyar algo porque no me gusta lo otro, creo no es constructivo.Lo segundo tiene más peso: una propuesta nueva, fuera del esquema aceptado como tradicional y que justa o injustamente, se encuentracon u alto grado de desprestigio. La sensación de "viento fresco".
No he estudiado las propuestas.Pero por lo que he escuchado, contiene elementos de todo el espectro político:desde la izquierda dura, hasta la derecha.
Pero como comentè en tu artículo anterior, no es un "todo de nuevo", sino un "cambiemos lo malo y mejoremos lo que sea factible de hacerlo".Como para seguir de cerca como se desarrollen los acontecimientos.
En todo caso, las posibilidades que sea presidente parecen nulas.Pero creo pondrá en el tapete de discusión temas que de otra forma, probablemente habían sido obviados.
Mencinaste "el famoso Fra-Frá".Yo hubiera puesto "el tristemente célebre..."

 
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