septiembre 15, 2011

La posición de estudiantes y profesores

Tanto la CONFECH, que agrupa a los estudiantes universitarios, como el Colegio de Profesores, en su misiva al Ministro de Educación, le plantean claramente “su disposición al diálogo y al trabajo en pos de una educación pública, gratuita y de calidad para terminar con el negocio, estafa y la segregación que se vive en Chile hasta el día de hoy”.

A pesar de la caridad del objetivo que se persigue y del procedimiento para alcanzarlo, no faltan quienes postulen que el objetivo planteado es irracional, utópico, imposible. La evidencia internacional dice lo contrario, esto es, que tener una educación pública, gratuita y de calidad, es un postulado racional, realista y posible. Y con mayor razón en un país con el nivel de desigualdad como el que tenemos en Chile. No es tarea fácil conciliar gratuidad con calidad, pero con voluntad y empoderamiento ciudadano capaz de exigir, es una tarea posible.

Para alcanzar a tener esta educación a la que se aspira, estudiantes y profesores sostienen que es preciso erradicar el negocio, la estafa y la segregación en el campo educacional. Quienes quieran incursionar en el ámbito educativo, con financiamiento estatal, deben hacerlo impulsados por una vocación de servicio antes que por la rentabilidad del negocio, porque en estricto rigor, solo una educación de mala calidad es un buen negocio. Una educación de verdadera calidad, aquella que exige buenos profesores, buenos investigadores, diálogos, conversaciones, es un pésimo negocio.
La erradicación de la estafa se explica porque a lo largo de todas estas décadas las familias han sido “beneficiadas” con créditos para financiar aranceles fijados a discreción y sin la más mínima garantía en torno a la calidad de la educación recibida. La máxima parece ser: endeudarse a todo dar por algo que no se sabe en qué terminará.
Si existe una palabra que nos permita caracterizar al modelo educacional chileno en su conjunto, es su capacidad para segregar, dividir, reproducir y amplificar las ya odiosas desigualdades de origen socioeconómico. La privatización de la educación ha agravado esta realidad que ofende.
El negocio y la estafa en la educación son causa y efecto de la segregación. Quienes más necesitan una educación de calidad, no la tienen. Para remate, el Estado, responsable del bien común, de integrar, de promover la unidad, en vez de concentrar esfuerzos en esta dirección, se esfuerza por lo contrario, esto es, por ausentarse, por mirar a otro lado, dejándolo a “manos de las familias”.
En su carta al ministro, estudiantes y profesores reiteran su disponibilidad para resolver el conflicto educacional “a través de un diálogo franco y abierto con el gobierno y la ciudadanía”. A diferencia de lo que plantean voces interesadas, no les interesa parar el país, estar marchando todas las semanas, ni andar tomándose universidades, colegios ni liceos. En simple: no quieren acuerdos entre cuatro paredes a espaldas de la ciudadanía, como ya ocurrió el año 2006.
Por eso exigen transparencia, sesiones de trabajo televisadas, de modo que cada uno se haga responsable de sus posturas. ¿Es mucho pedir? Para los partidarios del oscurantismo, del ocultismo, pareciera que sí.

1 comentario:

salvador urrutia dijo...

Se avanza a tropezones...estudiantes y gobierno parecen luchadores de sumo...tratan de levantar uno al otro,pero pesan demasiado y el combate se enlentece con lo que el resultado será empate técnico ...ambas partes ganaran y perderán algo...y así hasta el próximo match !!!!

 
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