abril 27, 2016

Los taxistas y Uber

La ciudadanía ha podido ser testigo de las últimas escaramuzas entre los taxistas y Uber, no solo en nuestro país, sino que a nivel mundial. Se trata de un fenómeno nuevo ilustrativo de los vertiginosos cambios que las nuevas tecnologías de información y comunicación están produciendo. Cambios que afectan esencialmente a quienes se duermen en los laureles creyendo que pueden vivir al margen de tales cambios.

En este caso el cambio es tal que ha producido reacciones destempladas, propias de quienes se sienten fuertemente afectados. En este caso, los taxistas, que prestan servicios de transporte a quienes lo requieren bajo regulaciones específicas.

Hoy este servicio está siendo provisto por conductores, y ocupado por usuarios, gracias a una aplicación de búsqueda y servicio de transporte que se instala en los celulares tanto del usuario como del conductor del vehículo. Uber es la empresa de tecnología que ha desarrollado esta aplicación que proporciona una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, que conecta los pasajeros con los conductores. Este software opera sobre internet facilitando el transporte de personas de un lugar a otro; ofreciendo un plano virtual de la ciudad señalando la localización de los vehículos; y desplegando las características tanto del vehículo como de la persona que lo conduce.

Por tanto, la propuesta de valor de Uber es la utilización de una aplicación para solicitar el servicio de vehículo con las características especificadas por el cliente y con un conductor cuyos antecedentes pueden ser conocidos, ofreciendo en consecuencia, una comodidad, seguridad y rapidez con precios competitivos.

Esta propuesta está dirigida a quienes se encuentran dentro de la cobertura de Uber, cuentan con celulares conectados con internet, poseen tarjetas de débito/crédito internacionales, esto es, a los segmentos de más altos ingresos.

Los taxistas tienen razón cuando sostienen que se trata de una competencia desleal porque ellos están sometidos a regulaciones específicas que no poseen quienes conducen vehículos al amparo de la tecnología desarrollada por Uber. Pero eso no se resuelve amenazando a los conductores ni destruyendo los vehículos que transportan pasajeros bajo esta tecnología, sino que exigiendo las mismas reglas de juego. Ya sea relajando las regulaciones que imperan sobre los taxistas, o elevándoselas a Uber.

Ocurra o no esta equiparación, más temprano que tarde, veo a los taxistas inscribiéndose en Uber, o creando otra aplicación con más y mejores características que Uber.

Lo concreto es que por décadas, los taxistas han actuado como un cartel, creyendo que el mundo no ha cambiado, sin percatarse que, nos guste o no, no tenemos otra salida que subirnos al carro de la modernidad para seguir ganándonos el pan nuestro de cada día. La precariedad, la volatilidad ha llegado para quedarse. Se acabaron los tiempos en que teníamos un boliche que trabajábamos en las mismas condiciones que nuestros abuelos. Los que lo hicieron, desaparecieron o están por desaparecer.

abril 21, 2016

En la medida de lo posible

En 1971, Patricio Aylwin con Sergio Onofre Jarpa dan forma a la Confederación Democrática (CODE) para unir fuerzas contra el gobierno de la Unidad Popular (UP). Esta alianza de la DC con la derecha, da origen a una nueva división en la DC, cuando gran parte de la juventud demócratacristiana da forma a la Izquierda Cristiana (IC) para sumarse a la UP. Estos jóvenes, colocados en la coyuntura histórica de aliarse con la derecha o la izquierda, abandonaron la DC para estar con Allende y su gobierno. Ya en 1969 se había dado origen al MAPU por considerar que el gobierno de Frei Montalva no satisfacía sus aspiraciones.

La polarización de esos años va ganando terreno, estimulada por la intervención norteamericana. Todo intento de moderación se lo llevaba el viento. Para unos, Frei Montalva, como Presidente del Senado, y Aylwin como senador, procuraron establecer vasos comunicantes conducentes con el gobierno para evitar el quiebre institucional; para otros, para desestabilizar al gobierno. En medio de esta vorágine llega el golpe de la mano menos pensada: del innombrable que había sido el segundo de Prats, y que al asumir como Comandante en Jefe, había jurado lealtad hacia el gobierno de Allende.

Frei Montalva y Aylwin, así como la mayoría de la DC respaldaron el golpe como un hecho inevitable no obstante los esfuerzos desplegados para evitarlo, en tanto que otros estaban convencidos que no hicieron otra cosa que contribuir a posibilitar el golpe. Pero ni Frei Montalva, ni Aylwin, ni ningún DC imaginó siquiera lo que habrían de hacer las FFAA con el respaldo de la derecha. Solo unos pocos DC, los famosos 13 que firmaron una carta histórica donde disienten de la directiva de entonces, fueron capaces de visualizar lo que vendría. La DC nunca imaginó, ni en sus peores sueños, las actuaciones de las que serían capaces nuestras FFAA, ni que se tomarían el poder para quedarse indefinidamente.

Es así como a poco andar, la DC toma distancia de la dictadura e inicia su andadura por el desierto, sufriendo muchos de los suyos el destierro, la tortura, la desaparición, la persecución. La adversidad la unió con la izquierda. Y Aylwin vuelve a ser protagonista buscando convocar, junto a otros, para dar forma a una oposición capaz de derrotar a la dictadura con las armas de la democracia.

Se reconcilia con la izquierda y ésta le confía el privilegio de encabezar el primer gobierno postdictadura con su respaldo. Un gobierno que se inicia con un discurso magistral en el Estadio Nacional y que marca el inicio de la transición, un discurso en el que afirma su intención de unir a civiles y uniformados, ocasión en la que las pifias lo inducen a sostener que “Chile es un solo país”. Expresión que parece seguir siendo más un deseo que una realidad.

No obstante, a más de 20 años de distancia, pocas dudas caben que Aylwin lideró un gobierno que el país y la DC pueden mirar con la cabeza en alto.

En toda la trayectoria de Aylwin muchos quieren ver volteretas, zigzagueos, cambios de marcha. Sin embargo, una mirada holística, sistémica, permite visualizar un común denominador, una línea recta, clara, rotunda: el diálogo, la negociación, la persuasión, sin metralletas sobre la mesa ni bajo ella. Todo en la medida de lo posible, la razón de ser de la política. Buscando extender los límites de lo posible, correr el cerco para que haya más diálogo, menos incomunicación, convencido que es más lo que nos une que lo que nos divide. Y todo esto respaldado por un dato no menor: una vida sencilla, austera, que en medio de la modernidad se extraña y agradece.

Al César lo que es del César.

abril 15, 2016

Juventud, divino tesoro

Todos los fines de semana, los sábados o domingos, voy a la feria, más conocida como el CREA a comprar frutas y verduras. Aprovechando que allá también hay un sector con puestos de venta de pescados, suelo comprar a uno de mis caseros, pescados o mariscos frescos. Inevitablemente conversamos de lo divino y lo humano, resolviendo mentalmente los múltiples problemas que acosan a la humanidad.

En medio de estas conversaciones surgió el tema de la juventud a raíz de una pregunta que le hiciera por su familia. El orgullo le afloró por todos los poros porque tiene el privilegio de ver los frutos de los esfuerzos de una de sus hijas, Roberta, quien es deportista, nadadora, desde hace ya 10 años, cuando tenía tan solo 4 años. Actividad incentivada por sus padres, que desarrolla con placer y que le ha proporcionado múltiples oportunidades y satisfacciones.

Para conciliar los estudios con sus entrenamientos, diariamente se levanta a las 5:30 AM para entrenar en la piscina de la Universidad Católica del Maule desde las 6:30 hasta las 8:00 AM, e ir rauda a su establecimiento educacional, el Colegio Esmeralda de Talca, donde está cursando enseñanza básica. Por las tardes vuelve a sumergirse en la piscina desde las 17 hasta las 19 horas para luego efectuar casi una hora de preparación física. Todo esto, bajo la atenta mirada de sus entrenadores que guían este proceso conducente a generar una persona capaz de importantes y significativos logros.

Estos esfuerzos no han sido en vano. Roberta es hoy una adolescente que goza de buena salud, que se siente feliz, que disfruta con lo que hace. A través del deporte, en este caso la natación, ha conocido la disciplina y el rigor; ha aprendido a ordenarse, a gestionar sus tiempos.

Por otro lado, estos esfuerzos, que para otros serían sacrificios, le han posibilitado, representar a la ciudad y a la región, participar en campeonatos regionales, nacionales, e internacionales, conviviendo con otras personas, conociendo otras culturas, otros espacios naturales. Participación que ha reportado títulos y múltiples satisfacciones a ella, su familia y la región.

En medio de tantas noticias que enfatizan lo negativo, un ejemplo reconfortante que es necesario destacar. Esta es la juventud que la región y el país debemos destacar. Prueba de que con voluntad, ganas, los obstáculos ceden.

abril 07, 2016

La detención por sospecha

Mientras nos ven las canillas los de abajo y los de arriba, la clase política parece entrar en estado de pánico. Los de abajo son los que entran y salen de las cárceles una y otra vez por falta de espacio; los de arriba ni siquiera entran, no vaya a ser que se los mezcle con la chusma.

Los más diversos hechos delictuales son puestos en vitrina a través de medios de comunicación que se encargan de atizar el fuego. Los “serios”, denunciando la delincuencia callejera, las protestas capturadas por el lumpen, y submarineando los delitos cuyos protagonistas son de “cuello blanco”.

En medio de este escenario, a los iluminados no se les ocurre, ni más ni menos que “prevenir” mediante la política de detención por sospecha. Sería interesante que luego de implementada esta audaz y original política se lleve una estadística respecto de quienes son las personas a las cuales se les pide identificarse. Lo más probable que sean más los bajos, morenos, mechas tiesas; menos los blancos y rubios; lo más probable que los escogidos por los encargados de implementar la detención por sospecha lo hagan en los sectores y barrios “marcados” por sus antecedentes.

Me pregunto si se hará detención por sospecha a quienes residen en La Dehesa, en Vitacura o en Las Condes. Me pregunto: dónde viven quienes haciendo gárgaras con su amor por la patria sacan sus dineros para invertir fuera del país, o para evadir el pago de impuestos invirtiendo sus recursos en paraísos fiscales. Dónde puso sus recursos el innombrable? ¿Agustín Edwards, propietario de El Mercurio y toda su cadena? ¿se le detendrá por sospecha? Lo dudo.

Me pregunto quienes hacen más daño. Leyendo la prensa “seria” no hay por donde perderse. Es la delincuencia del día a día, a vista y paciencia de todos. Sin embargo me asiste la duda. Sería interesante que los economistas evaluaran los costos que generan al país unos y otros, los de abajo y los de arriba, con sus actividades delictuales. Sospecho que los de arriba puntearían la tabla por paliza. Por tanto no puedo dejar de ver el interés hacia la detención por sospecha como un volador de luces, orientada a distraernos de las denuncias por corrupción que afectan a las élites empresariales, políticas, deportivas y eclesiásticas.

No sé porqué, pero toda la faramalla armada en torno a la detención por sospecha me hace recordar la famosa ley de control de armas que precedió al golpe del 73. Recuerdo que el espíritu que se presumía era el de desarmar, pacificar el país. En la realidad sirvió para tantear el terreno y prepararlo para lo que vendría. En vez de impedir el golpe, la ley terminó por asegurar el éxito de los objetivos del golpe y de quienes estaban tras el golpe, los mismos que aprobaron la ley de control de armas.

Estamos pagando caro el preocuparnos solo de nuestro respectivo metro cuadrado, del cosismo al cual es tan adicto el neoliberalismo, y no del contexto en que nos encontramos, de la realidad que nos rodea.

Por momentos siento que estamos dando palos de ciego.

abril 01, 2016

Papel mojado

Poco antes de cumplirse un año más del asesinato de Jaime Guzmán, el partido que fundó en 1983, la UDI anunció urbi et orbi y con bombos y platillos, una serie de cambios. No es el primero. Años atrás, en pleno apogeo de uno de sus coroneles, Longueira, se bautizaron como la UDI popular. Hoy, buscan eliminar la expresión UDI para dejarla como la Unión Democrática Independiente.

Cuando sus máximos dirigentes explicaron la metamorfosis, enfatizaron el espíritu originario que los anima. Unión, como expresión de una vocación de unidad; Democrática, como expresión de un espíritu de compromiso con la democracia; e Independiente, por su capacidad para sostener posturas con independencia frente a los distintos temas de la contingencia.

Este cambio, así como el del logo, tiene su origen en una marca, la UDI, que está por los suelos, por la vinculación de sus prohombres con delitos tributarios, denuncias de cohecho y su cohabitación con una clase empresarial que la ha apoyado financieramente en una magnitud tal que permite explicar los altos gastos de campaña en que ha incurrido en elección tras elección. Gastos que han contribuido a configurar a la UDI como el partido más grande de Chile, y por ende con más parlamentarios, quienes han retribuido generosamente a las empresas con leyes que han favorecido sus intereses, y que de hecho, siguen favoreciendo. Toda reforma orientada a equilibrar las relaciones de poder entre empresarios y trabajadores, entre oferentes y demandantes, es persistentemente bloqueada o reducida a su más mínima expresión.

Desafortunadamente los cambios impulsados no van al fondo de la cuestión. Resulta inverosímil postular la unión sobre la base de mantener un vasallaje de una mayoría a los intereses de una minoría; resulta difícil de creer en una vocación democrática en quienes nacieron de las vísceras de una dictadura cuyas brutales características se niegan a rechazar; y resulta imposible de pensar que sean independientes cuando dependen tan fuertemente de los intereses empresariales.

Si bien, la crisis que afecta a la UDI es extensiva a toda la clase política, no cabe duda que a la UDI la afecta sobremanera porque es su leitmotiv el que está en las cuerdas. Su salida, es renegar de su pasado, cortar lazos con los intereses de los poderosos, pero eso sería cortarse las venas, arrepentirse de sus actuaciones. Mal que mal, de los arrepentidos será el Reino de los Cielos, pero así y todo, dudo que algún día se arrepientan de haber respaldado lo que respaldaron.

Lo que deben hacer los restantes partidos políticos no es circunscribirse a cambios de forma, de marketing; por el contrario, deben mirarse introspectivamente, críticamente, en relación a la sociedad a la que se asume que deben servir, abandonando todo intento por servirse de ella. El país agradecerá a quienes lo hagan.

En concreto, la mona, por más que se vista de seda, mona queda. Toda frase de buena crianza, si no es evidenciada por hechos y convicciones, no es más que papel mojado.

 
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