febrero 12, 2015

Sebastián y la nuerísima

La empresa CAVAL, una sociedad de propiedad del hijo de Michelle, Sebastián Dávalos, y de su esposa, Natalia Compagnion, la nuerísima de Michelle, le echaron el ojo a una propiedad en la V Región que les aseguraría ganancias en el corto plazo. Para comprarla, no necesitaban un crédito por unos millones, sino que por 6,500 millones de pesos!!! A quién se lo pidieron? Al Banco de Chile, que no da crédito a cualquier hijo de vecino, pero en este caso, su vicepresidente Andróniko Luksic, accedió a tener una reunión en noviembre del 2013 con Natalia, quien llegó acompañada por Sebastián. Por obra y gracia del Espíritu Santo, el crédito fue concedido.

No escapará a la comprensión de nadie con dos dedos de frente, que la concesión del crédito no fue por bolitas de dulce. Tampoco escapa a la inteligencia de cualquiera que la petición no era por nada. La tentación de ganancia rápida y fácil, sin mayor riesgo, estaba ahí. Ni la nuerísima, ni el hijo de Michelle, el damo de Chile, no podían dejar escapar la “oportunidad”. Ellos, más que nadie, eran los llamados a rechazar la tentación.

Esto ocurre cuando la derecha, desnuda por el caso PENTA, que reveló la colusión del mundo de los negocios con la UDI, está en las cuerdas. Pero ojo, cuando un adversario está malherido, más peligroso se torna. Y hoy, aún desde el suelo, con toda razón celebra alborozada el “virtual” empate que le llegó desde el cielo, con oposición y gobierno maltrechos.

No faltarán quienes sostengan que no hay paralelismo alguno. Efectivamente se trata de hechos, errores, delitos o irregularidades de distinto tenor, no homologables. Legales o no legales, da lo mismo, pero éticamente reprochables. Lo que tienen en común es el tráfico de influencias, el uso de posiciones de poder y/o de información privilegiada que el común de los mortales no tenemos.
Para resolver este desaguisado, Sebastián no solo debe dar un paso al costado; su madre, Michelle debe despedirlo ipso facto. No hacerlo hecho, la compromete.

Sebastián y la nuerísima no estuvieron a la altura de las circunstancias. Avergüenzan. Su actuación constituye una afrenta para quienes lucharon por derrotar a la dictadura; para quienes siguen creyendo que los valores éticos son importantes, no solo para cacarearlos, sino que para vivirlos.

El día que no nos escandalicemos ante hechos de esta naturaleza, será el día en que como país habremos perdido la brújula. Tenemos el deber de denunciar estos hechos si queremos dar señales claras, sobre todo a las nuevas generaciones. Un país donde domina la política del “todo vale” no tiene futuro; un país cuyas élites son capaces de resistir las tentaciones de las “oportunidades” que provee el poder o el dinero, por el contrario, es un país digno y con futuro, donde sus habitantes pueden caminar con la frente en alto.

2 comentarios:

Víctor Ramió dijo...

Bien Rodolfo. Estamos en perfecta sintonía.
Mi opinión: cómo hecho grave, le asigno el primer lugar a Penta. Lo de Dávalos, lo impresentable es que viene del hijo de un gobierno que, como dices, cacarea sobre emparejar la cancha, igualdad de oportunidades etc. Porque eso de los negocios especulativos, tráfico de influencias y uso de información privilegiada, por feos, ilegales e inmorales que sean, han existido siempre.
Por lo mismo, y apoyando tu juicio, el periodismo que denuncia sin tintes políticos, esos hechos. Por eso le saco el sombrero a CIPER y Tomás Mosciatti. También son santos de mi devoción su hijo, Nibaldo y Fernando Paulsen
Un abrazo.

MANUEL dijo...

Creo que estos 2 hechos muestran que prima primero el dinero que las ideas, estas deformaciones deben terminar de una vez por todas , para que no olviden que primero estan las ideas junto con la etica.
Si quieren escarbar haganlo en las concesiones a los casinos hace algunos años y encontraran varias sorpresas.

 
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