enero 20, 2012

Zapato chino


A raíz de un llamado de Sebastián en orden a ponerse de acuerdo los distintos actores para modificar el sistema electoral binominal vigente, los presidentes de Renovación Nacional y la Democracia Cristiana dieron a conocer un documento titulado “Un nuevo régimen político para Chile” suscrito por ambas colectividades.

Todos sabemos desde la primera hora, en los primeros años de la década de los 90, que Sebastián, con la entonces llamada patrulla juvenil de RN –Allamand y Espina- la necesidad de abrir el sistema electoral vigente. Sin embargo, la oposición de su propio partido, entonces comandado por Sergio Onofre Jarpa, y el predominio de senadores conservadores vinculados fuertemente a la dictadura, habría impedido que cristalizara esta voluntad. También existe otra versión sosteniendo que en realidad Sebastián solo estaba blufeando como experto especulador, por cuanto sabría de antemano que no tenía el camino abonado. De tiempo en tiempo, se reactualiza este intento que nadie sabe si es de verdad o simplemente para entretener el almanaque.

El objetivo que parece perseguirse, es que en la actualidad resultaría imperioso modificar el sistema electoral porque la representatividad política ha ido perdiendo legitimidad. Quienes se oponen a su modificación, los de la UDI, por el contrario, valoran su estabilidad y la gobernabilidad que le han dado al país, imputándole estas características al sistema binominal imperante. En estricto rigor, la razón es más de fondo: han crecido gracias a dicho sistema, y consideran que “el horno no está aún para bollos”. Se abrirán a modificarlo cuando se hayan consolidado a punto tal que puedan avenirse a hacerlo, tal como en su momento lo hicieron con los senadores designados.

Lo llamativo es que este acuerdo entre RN y la DC es que se trata de un acuerdo entre partidos que pertenecen a distintas coaliciones políticas. Desde la UDI, el otro partido de la Alianza por Chile, la reacción no se hizo esperar, repudiando el acuerdo y conminando a RN a volver al redil. Desde la oposición la reacción no ha sido visceral, porque mal que mal, aunque no sea todo lo que se quiere ni bajo la modalidad esperada, al menos va en la dirección deseada, en “la medida de lo posible”, marco que ha regido la actuación política nacional en las últimas décadas.

Con todo, el cuadro actual revela la ausencia de un norte y de una conducción política por parte del gobierno atrapado en una contingencia cada vez más adversa.

1 comentario:

Víctor Ramió dijo...

Realmente lo ocurrido resultó inesperado. No sólo para el pueblo llano, sino para los propios políticos.
No sé que pensar. Podría ser que RN quiera realmente cambiar el sistema, sabe que con sus aliados el tema no tiene futuro, y una propuesta con la DC sería mejor aceptada que si lo hibiera hecho abietamente con toda la Concertación.
Pero pueden haber intereses ocultos. Como dices por ahí, instalar la primera piedra para un referente de centro y volver a los 3 tercios. O bien que la DC quiera podrucir un quiebre en la Coalisión para eliminar toda posibilidad de un segundo gobierno. O que RN quiera cambiar el sistema político para limitar las facultades de un próximo gobierno de Michelle. No conocemos las "segundas intenciones".
El sistema hay que cambiarlo: independiente si es bueno, regular o malo,el pueblo no lo queire,ha perdido legitimidad y por lo tanto el cambio debe ir. Ojala que lo que se proponga y se resuelva sea para mejor. Lo que no es muy seguro, pues cualquier cambio, TODOS los partidos lo aprobarán si las calculadoras les indican que tienen algo que ganar o muy poco que perder.
Saludos.

 
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