octubre 21, 2011

Abusos en salud

Con bombos y platillos, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) denuncia la detección de significativas diferencias de precios en las prestaciones médicas, hasta de un 2 mil por ciento, y que el propio ministro de Economía llega a calificar como inexplicables y escandalosas. Si bien son escandalosas, no son inexplicables, y el propio ministro bien lo sabe. Se explica porque el afán de lucro metió su culebra en el campo de la salud, al igual que en el de la educación y de las pensiones.

La salud es un sector complejo, delicado, en el que no se trata de llegar y llevar. Es muy distinta una sociedad conformada por personas saludables que aquella constituida por personas enfermas, tanto en términos de productividad como de convivencia y estados de ánimo. En consecuencia, al Estado debe importarle.

Por otra parte, la salud es un sector en el que existe asimetría de información, esto es, donde una de las partes se encuentra a merced de la otra. El paciente no maneja la información que sí maneja el médico. Se requiere un clima de confianza, donde el paciente se entrega al médico, queda bajo su voluntad. La elección debe basarse en precios, sino que en confianzas, en la forma de relacionarnos. No es llegar y escoger la atención médica más económica. El mismo médico nos puede recomendar realizar una operación a la que debemos someternos en una clínica en particular por la confianza que dicha clínica le otorga. ¿Y qué hace uno? Va y se hace la operación en dicha clínica sin preguntar precios ni desconfiar en su médico.

Los adalides de los mercados de competencia perfecta deben reconocer que en salud, al igual que en otros sectores, la competencia perfecta no existe, aún más, es altamente imperfecta. ¿Acaso el enfermo se va a poner a “vitrinear” para ver dónde operarse? ¿Qué debe hacer el paciente: seguir la recomendación de su doctor o ir a operarse a una clínica más barata?

No es necesario ser comunista para darse cuenta que el libre mercado, al menos en salud, no funciona, y por tanto requiere cirugía mayor, al igual que en la educación. Ojalá se entienda antes que sea tarde. Claro que no ayuda en nada que quienes nos gobiernan sean los mismos que tienen intereses en estos sectores.

El ministro de Economía afirma que “éste es un sector donde falta mucha competencia y transparencia”. Se quedó corto, no basta con forzar a las clínicas a que tengan una pizarra con sus precios. Incluso están pensando en un SERNAC médico. Nos están emborrachando la perdiz.



1 comentario:

Anónimo dijo...

ola profe soy nolberto me gusto la pagina xau nos estariamos viendo

 
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