junio 15, 2011

Los golpistas en acción

El fin de semana pasada, la dirigencia del principal partido de gobierno, la UDI, tuvo una jornada de análisis de la coyuntura política que culminó con un golpe a la cátedra: desbancar a la directiva a partir de una petición de Longueira, el dirigente más venerado entre sus militanteds. La causa de fondo fue un diagnóstico lapidario respecto de la directiva actual. De otra manera no hay cómo explicarse la decisión adoptada y que debe haber sido craneada con anticipación entre 4 paredes.

Para quienes en el exterior desconocen la realidad política chilena, se les debe recordar que la UDI es la heredera de “los gremialistas”, quienes con Jaime Guzmán a la cabeza, estuvieron tras el golpe del 73 que llevó a Pinochet al poder. los que constituyeron el soporte civil de la dictadura, y los encargados de cautelar que los amarres bien atados se mantengan hasta que ellos lo determinen. Estos amarres están contenidos en la Constitución del 80, que por más que haya sufrido cambios, estos han sido marginales, sin ver alterada su esencia, y en un sistema electoral binominal imposible de modificar sin la venia de ellos mismos. Levantarán el veto cuando les venga bien, al igual que cuando se eliminaron los senadores vitalicios.

Un diagnóstico que debe haber caracterizado a la actual directiva como débil ante el gobierno y para “leer” la coyuntura actual. Un diagnóstico que percibe a una UDI cuyo peso específico, como partido mayoritario en el gobierno, no se ve reflejado en la distribución de los cargos ni en las políticas que se están emprendiendo. No se sienten integrados, y de ello sería responsable la directiva nacional. En consecuencia, hay que cambiarla. De un plumazo, los tímidos avances registrados en estos años fin de democratizar su institucionalidad interna, son borrados de un plumazo. El golpe del fin de semana pasada representa un serio retroceso para la renovación interna de la UDI. Un golpe “a la uruguaya” donde los coroneles, los viejos tercios se apoderan del partido sin cambiar al presidente, pero un golpe al fin y al cabo, sin mediar elección alguna, confirmando que el golpismo está en el ADN de la UDI. Desconozco en qué otro partido, se haya dado un golpe de esta naturaleza. La institucionalidad interna saltó por los aires. El fin justifica los medios, Maquiavelo en acción.

El fin perseguido es claro: meter presión al gobierno, hacerle sentir que con la UDI no se juega, que como partido mayoritario tiene derecho a “más cuoteo”, a más cargos, a imponer sus políticas, tarea para la cual la directiva anterior habría sido débil. Si no cambiaron a Coloma fue para no ser tan brutos. El momento fue escogido con pinzas, cuando el gobierno está zarandeado por fuerzas y movimientos sociales que no se sienten representados bajo la institucionalidad política imperante. Esto se refleja en los bajos niveles de adhesión hacia el gobierno. En consecuencia, el diagnóstico de parte de los coroneles de la UDI incluyó la necesidad de desmarcarse del gobierno para no caer arrastrados. Si hubiesen podido, también habrían derrocado al gobierno. Si no lo han hecho es porque la pera no estaría aún madura para ello.

El drama de la UDI es que siente que no obstante ser el partido mayoritario, ninguno de los suyos esté encabezando el primer gobierno de derecha desde la salida de Pinochet. Y para remate, que el presidente sea Piñera, que no pertenece a sus entrañas y a quien ven como la antítesis de lo que representa la UDI. No soportan estar en un segundo plano, estar en el gobierno, pero sin encabezarlo. Eso les duele. Se sienten marginados, no ven el sello UDI en el gobierno. Les empelota una agenda de un gobierno centrada en acuerdos para la vida en común o en reformas políticas, que en nada la representan.

Quieren el Ministerio del Interior. El éxito o fracaso de la nueva directiva se va a medir por su capacidad para hacerse de dicho ministerio, para imponerse, para ver satisfechas sus exigencias en el corto plazo, antes de las próximas elecciones municipales. Ese es el gallito que viene.

1 comentario:

jota eme dijo...

"...el golpismo está en el ADN de la UDI" resume todo. De esta frase se puede derivar todo lo que es UDI, o derecha dura (y toda la derecha va en ese camino).

Gracias, Don Rodolfo, por decirlo claramente. Estaría bueno una nueva constitución, ¿no?

 
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