junio 20, 2010

El triunfo de Chile y su relación con la Concertación

El triunfo de Chile sobre Honduras nos ha abierto el apetito. No es para menos porque se jugó bien, en forma abierta, desenfadada, a alta velocidad, tan alta que por momentos se estuvo impreciso. Al final, en la retina quedó la idea que debimos golear, lo que posiblemente nos pene si es que la serie se define por diferencia de goles.


Lo que nos descoloca es la derrota de España en manos de Suiza, escenario impensable hasta antes del partido. Incluso más, a España en su condición de aspirante al título se le asignaba el rótulo de primero en la serie, teniendo nosotros el desafío de disputar la segunda posición con Suiza. Ahora todo cambió y la serie se convirtió en una lotería. Tanto Chile, como Suiza y España pueden llegar a terminar la serie con seis puntos, en cuyo caso podemos verlas negras.

En consecuencia, nuestro desafío es ganar a Suiza y al menos empatar a España, ambas tareas difíciles, pero no imposibles. Con los jugadores, el entrenador y la dirigencia que tenemos, el desafío se puede sortear, pero en caso de no lograrlo no debe ser motivo para que nos hundamos en el pesimismo y volvamos a pensar de que somos un desastre.

Esta selección es un reflejo de un nuevo Chile que emerge luego de 20 años de gobiernos de la Concertación. Algunos pensarán que estoy intentando pasar gatos por liebre, relacionando la política con el deporte. No, nada de eso. Así como la dictadura rebajó las tasas arancelarias haciendo de Chile un país más abierto, la Concertación afianzó y concretó esa ruta, bajando aún más los aranceles y firmando tratados de libre comercio con numerosos países. Ya no estamos encerrados en nosotros mismos, tenemos más pachorra, salimos hacia fuera con confianza en nuestras posibilidades, dispuestos a superar escollos, con la cabeza en alto, lo que no ocurría décadas atrás.

Nuestra actual selección chilena es fruto de todo esto. Conformada por un plantel de jugadores veinteañeros que no salen por primera vez hacia el exterior, asustados, arratonados, defendiéndose para evitar ser goleados, abrumados por la responsabilidad que cargan sobre sus hombros. Muy por el contrario, la mayoría de ellos ya juega desde hace años en equipos extranjeros, algunos de ellos en los más poderosos campeonatos, como son las ligas alemana, española e italiana. Hoy tenemos un plantel, un cuerpo técnico y una dirigencia ciento por ciento profesionales. Da gusto ver jugar a estos chiquillos con un desparpajo, una velocidad, una alegría, desconocidas hasta no hace mucho. Sin lugar a dudas que Bam Bam (Zamorano) y el Matador (Salas) fueron la avanzada de esta nueva generación.
Como guinda de la torta debemos agregar la presencia de Michelle, ya despojada de las responsabilidades de gobierno, para animar a esta selección con su proverbial calidez y naturalidad, una selección construida a punta de mucho sudor.
El gobierno también puede sentirse contento, porque le permite cosechar lo sembrado por la Concertación. La dictadura capaz que también lo esté porque la Concertación no tiró por la borda la baja arancelaria, sino que la incrementó. De lo que no fue capaz la dictadura fue que le abrieran las puertas en el exterior, como sí se las abrieron a la Concertación. Bien sabemos todos, incluido Otero, porqué no se las abrieron.

Falta poco para que Chile juegue con Suiza y luego con España. En el papel Chile debe ganar a pesar que la FIFA está en Zurich (Suiza) y su presidente es de allá. Dios quiera ganemos, estos jóvenes se lo merecen; el país se lo merece a pesar de los 100 primeros días del gobierno de Piñera.

junio 09, 2010

La caída libre de Otero

Con sus declaraciones a un matutino argentino, Otero no dejó indiferente a nadie. Desde que se supo lo que dijo se supo que su caída era inevitable, la duda solo residía en cuándo y cómo tendría lugar. Mientras desde la oposición se procuró su salida inmediata, desde los partidos de gobierno, o mejor dicho, las órbitas pinochetistas, se intentó detener su caída libre.

No podemos afirmar que Otero sea un niño de pecho, muy por el contrario, es un viejo político que antes del 73 ya estaba en el Partido Nacional, que respaldó al gobierno militar en consideración a que admiró, admira y seguirá admirando “la obra” del general. En el 92 le tocó desempeñar un rol clave para el llamado caso PiñeraGate, cuando Ricardo Claro (QEPD) apretó el botón de la famosa Kioto para que el país supiera lo que Sebastián pensaba de Evelyn. Fue senador, no por elección popular, sino que en reemplazo de Jaime Guzman cuando éste fue asesinado. Tiene un bufete de abogados de alcurnia y ya se le consideraba un jubilado de la política. Sin embargo, como muchos políticos, resucitó como embajador en Argentina, cargo que alcanzó a ocupar por poco más de 60 días en virtud de lo que algunos consideran unas declaraciones “inoportunas”.

La verdad es que debe reconocerse que dijo lo que piensa, en bruto, sin eufemismos, y lo que piensan no pocos. Que si no fuera por Pinochet, Chile sería Cuba; que Chile es lo que es gracias a Pinochet. Lo ha pensado siempre. El tema de los DDHH es irrelevante al lado de “la obra”.

Tanto él como sus sostenedores pinochetistas intentaron sacarse el pillo con que fueron expresiones personales y que la Concertación estaba limitando su libertad de expresión. El problema es que lo hizo en una entrevista solicitada por él mismo y en su condición de embajador. No es llegar y afirmar que voy a hablar como persona y después como embajador. Eso él lo sabe muy bien. Como embajador es el representante de Chile en otro país. Y en este caso no es representante en un país cualquiera, sino que en Argentina, país vecino, cuyas relaciones debemos cuidar y sostener, amén de que es un país que también sufrió una dictadura y donde el tema de los DDHH no es baladí. Las dictaduras militares argentinas también fueron brutales, compañeras de ruta de la nuestra, hermanadas en la Operación Cóndor, que se echaron guaguas al bolsillo y tiraron al mar cuerpos vivos amarrados a rieles para que no reflotaran.

Cuando fue nombrado embajador sorprendió su nominación. Como que no calzaba poner a un pinochetista como representante nuestro en Argentina. No es diplomático de carrera y tampoco se caracterizó por ser un personaje muy diplomático en el ámbito político. Por tanto, su nominación solo puede explicarse como un pago de favores o de cuoteos, o como les gusta llamar ahora a sus defensores de “equilibrios”.

Los siúticos somos campeones de los eufemismos: a los golpes les llamamos “pronunciamientos”; a las dictaduras, “regímenes”; a los asesinatos de opositores, “excesos”, y ahora, a los cuoteos les denominamos “equilibrios”.

No faltarán quienes arisquen la nariz al ver que estamos retrotrayendo el pasado volviendo una y otra vez con la misma cantinela de siempre. Sin embargo debemos reconocer que en esta ocasión fue Otero quien abrió la caja de Pandora, quien al igual que quienes lo acompañan no se lamentan de lo que piensan ni de lo que hicieron y respaldaron. Si hay algo de lo que se arrepienten es de habernos dejado escapar y que estemos vivitos y coleando. Para la próxima se preocuparán de hacerla “mejor”.

Como afirmaba más arriba, Otero no es ningún caído del catre, por lo que sus declaraciones no creo que hayan sido al azar, ni un exabrupto, ni una arrancada de tarro. Más bien creo que fue un intento de los sectores pinochetistas, a inicios del primer gobierno de derecha después de 20 años, por “correr la cerca”, por reescribir la historia, por medir “fuerzas”, por posicionarse dentro del propio gobierno.

El resultado demostró que perdieron y si pensaron que la Concertación no tendría fuerza para reaccionar, se equivocaron medio a medio porque le dió un nuevo ímpetu y le recordó la necesidad de mantenerse vigente y unida para encarar los complejos tiempos que tenemos por delante.

junio 03, 2010

Sin chupete

Si bien la selección chilena está viajando al Mundial de Sudáfrica con chupete incluido en la plantilla, lo concreto es que al menos los dos primeros partidos los jugará sin chupete.

Algunos de los expertos afirman que es una estupidez llevar al chupete si no se podrá ocupar, en tanto que otros afirman que su presencia es importante a un nivel psicológico, además de que en las rondas que siguen podría contarse con chupete.

Que jugar sin chupete sea todo un problema revelaría que aún nos falta, que seguiríamos dependiendo de figuras desequilibrantes. Cualquiera diría que si además se nos cae el niño maravilla, entonces más vale quedarse en casa. Creo que la selección no es más que eso, si bien no tanto como se pregona por ahí en medio de un exitismo preocupante.

Pongamos las cosas en su lugar. Con o sin chupete, debemos pasar a la ronda siguiente. Nos toca una serie que es absolutamente abordable al menos en el papel, por los rivales que nos tocaron, por el plantel de jugadores que llevamos y el loco que tenemos como técnico. En teoría, debemos salir segundos, por detrás de España y por delante de Honduras y Suiza.

Digamos las cosas por su nombre. Si no pasamos esta primera valla significa que regresamos a casa con la cola entre las piernas, más allá de que hayamos tenido que jugar sin chupete. Sería una vergüenza que no clasifiquemos por estar jugando sin chupete. Se asume que ya estamos grandecitos como para tener que depender de un chupete.

De ahí para adelante todo puede ser. La vara que me pongo es que si clasificamos ya cumplimos y al menos quedamos a la altura de Francia 98. Clasificarnos es la meta mínima bajo la cual podremos decir que fracasamos, que todo lo vivido y bailado fue un veranito de san Juan. Una vez clasificados, todo avance es un éxito, que será mayor en la medida que más avancemos. Sería la gloria máxima, donde el país se vendrá abajo y donde habrá que decretar feriado al por mayor acompañados de suculentos bonos para tener con qué celebrar.

El chupete que llevamos no nos servirá ni siquiera para cuando se recupere porque para entonces estará falto de futbol y en Chile aún no estamos para jugar con uno menos. Sí nos sirve psicológicamente porque es buena onda y el plantel y los chilenos lo queremos. El aporte de chupete, en esta ocasión, estará fuera de la cancha, no dentro de ella.

PD: Para los despistados o extranjeros: Chupete le dicen a Humberto Suazo, jugador chileno que tiene un olfato goleador innato, que juega en el club de Zaragoza en la Liga Española y que en la actualidad se encuentra lesionado, ad portas del Mundial. Chupete es también un producto que emplean los bebés y que dejan de utilizar en la medida que se vuelven más autónomos, independientes.

junio 02, 2010

La crisis griega

Más que escribir sobre la crisis griega quisiera invitarles a ver un video con la intervención de Daniel Cohn Bendit, el famoso Danny el Rojo de la Revolución de Mayo del 68 en Paris en el parlamento europeo a propósito del tema. En su alocución contextualiza el supuesto rescate en circunstancias que lo que se está haciendo es proporcionando un salvavidas de plomo a Grecia agravando su ya desmedrada situación.

El video me hizo recordar las condiciones impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles al término de la Primera Guerra Mundial como consecuencia de su derrota: condiciones leoninas y humillantes imposibles de cumplir que no hicieron otra cosa mas que preparar el terreno para la aparición de un demagogo. Su nombre: Adolf Hitler, quien encontró terreno abonado para dar rienda suelta a sus ansias de poder y desencadenar lo que después sería la Segunda Guerra Mundial. Este terreno se abona cuando la especulación reditúa más que la producción.

Les invito a ver el video pinchando acá.

 
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