diciembre 03, 2009

Un escenario inédito

El domingo 13 son las elecciones presidenciales en Chile y el panorama que se vive y vislumbra es inédito para lo que hemos vivido en los últimos 20 años por muchos factores. Intentaremos mencionar al menos algunos de ellos.

Por primera vez la derecha ha estado punteando la tabla en forma persistente con un candidato que no es de la derecha dura, sino de la blanda, un candidato empresario, aunque no clásico, de esos rancios, de cuna, sino forjado por sí mismo, de los que en USA llamarían self made man, en los vericuetos financieros, bancarios. No es un empresario productivo, sino especulativo. Aunque se autodefine como un emprendedor, no lo es: un emprendedor crea empresas, Sebastián no ha creado empresas: las compra. Es en la compraventa de acciones como ha forjado su fortuna. Es un especulador que ahora está en proceso de compra del país. Lo prueba la inversión publicitaria en que ha incurrido. No debe ser por bolitas de dulce.

Por primera vez un gobierno exitoso de la Concertación no logra traspasar su popularidad al candidato de la coalición gobernante. Resulta dificil de comprender la distancia que marcan las encuestas entre la presidenta, el gobierno, la Concertación y el candidato de la Concertación. La presidenta se empina con una popularidad que bordea el 80%, algo que nunca había ocurrido y más encima en medio de una crisis económica mundial sin precedentes en los últimos 70 años, en tanto que el gobierno aprueba con algo más que un 50%. La diferencia puede explicarse por el peso del presidencialismo inscrito a sangre y fuego en la Constitución del 80 y por la tendencia a considerar que todo lo bueno que pueda hacer un gobierno es gracias a su presidente, en tanto que lo malo es imputado a sus colaboradores. Se cuida, se protege la figura presidencial. Por su parte la Concertación registra un nivel de adhesión cercano al 30% y su candidato poco menos. Con estos datos debiéramos pensar que el gobierno de Michelle no es de la Concertación, que las políticas del gobierno no son de la Concertación, y que el candidato de la Concertación está en las antípodas del gobierno.

Todo esto es falso, pero ha pasado piola, está siendo pasado por verdadero. El mundo al revés. Es falso porque el gobierno de Michelle no es un gobierno en el aire, en el que ella gobierna en base a ideas locas o sueltas, sino en base a un cuerpo de ideas, conceptos que son de la Concertación. Michelle es una fiel representante del espíritu de la Concertación. Cada gobierno de la Concertación ha estado marcado por un sello propio dado por su respectivo representante presidencial. Cada gobierno concertacionista ha sido distinto, ninguno ha sido igual al otro. El cambio es dentro de la Concertación, no fuera de ella. Al menos mientras la derecha no asuma su responsabilidad tanto en la creación de las condiciones políticas, económicas y sociales que condujeron al golpe, como en la complicidad y actuación que le cupo en el atropello a los derechos humanos durante la dictadura. Hasta la fecha ha mirado para otro lado, ni veo arrepentimiento alguno por el rol que le cupo en una etapa negra de nuestro país.

Michelle gobierna con el respaldo de la Concertación, respaldo expresado en sus parlamentarios, pero sobretodo, en la forma de abordar los problemas, de enfrentar los desafíos: conversando, dialogando, persuadiendo, negociando, como lo han hecho todos los gobiernos de la Concertación. Esta modalidad de gobernar es concertacionista y ha sido el sello de todos los gobiernos concertacionstas. Con todo lo bueno y malo que ello implica. Los costos no son menores: no siempre los resultados son del gusto nuestro; no siempre los problemas se resuelven y muchas veces se perpetúan. Gobernar democráticamente demanda paciencia, comprensión, que es lo que en este minuto pareciera esar faltando.

Por primera vez la continuidad de la Concertación está en riesgo. En realidad, la Concertación no está en riesgo, es la candidatura de la Concertación la que está en riesgo. La Concertación no está en riesgo, está agotada, ya no existe, ha estallado. De hecho dos de los cuatro candidatos presidenciales hasta hace unos meses pertenecían a uno de los partidos clave de la Concertación. Los desgajamientos no han sido menores y están mellando el espíritu concertacionista. Todo esto en medio del gobierno concertacionista más exitoso de la historia. Vaya paradoja!!!!

Muchos achacan la situación actual al candidato que lleva la Concertación. Creo que es un craso error. Es un tema que va más allá de eso. Lo que se está viviendo revela un agotamiento de una manera de hacer política, pero al mismo tiempo es consecuencia de una realidad económica-social, de un modelo de vida que degrada la política.

Por primera vez una minoría tiene posibilidad de alcanzar el gobierno gracias a la división de la mayoría que presenta tres candidatos. De ellos solo uno pasará a la segunda vuelta, pero cualquiera que éste sea, llegará tan debilitado que no tendrá fuerzas para superar al candidato de la derecha. Durante la campaña, uno de los candidatos en su afán de llegar a la segunda vuelta no ha encontrado mejor fórmula que golpear una y otra vez al candidato de la Concertación, coalición a la cual pertenecía hasta hace poco. Pareciera que su adversario no fuera el que está al frente, sino que al lado. Eso habla muy mal de él, habla de ambiciones desmedidas, de pérdida de brújula, y dificulta en grado sumo el traspaso de votos de uno a otro candidato para la segunda vuelta. De esta forma se está pavimentando el camino al candidato de la derecha y abre la sospecha de que el rol de Marco es el de cura de Catapilco, aquel oscuro personaje que impidió el triunfo de Allende hace ya más de medio siglo, en 1958 y posibilitó el de Alessandri. Por ello no debiera sorprendernos que la candidatura de Marco esté siendo aupada, inflada, financiada por Sebastián explotando la fisura existente en la Concertación. En todo caso preciso es reconocer que Marco representa una pateadura al tablero actual, claro que sin medir mayormente las consecuencias.

Por ello, mi pronóstico es al menos reservado, por no decir pesimista, aunque confieso que no pierdo la esperanza que la sensatez ciudadana se imponga. La derecha no merece ganar, y nosotros tampoco, pero así y todo creo que no debemos posibilitar el acceso al gobierno por parte de una derecha que en nueswtro país sigue siendo una de las más retrógradas a nivel mundial. Las consecuencias son impredecibles. La derecha tiene el poder económico y comunicacional, solo le falta el gobierno. Está a punto de tenerlo gracias a nuestra ceguera. Por ello, a pesar que no merecemos ganar, debemos ganar.

Falta poco para que nos pongamos a llorar. Pero como dicen por ahí, no hay mal que por bien no venga. Ya veremos cómo se barajará el naipe. De lo que sí podemos estar seguros es que la Concertación tal como la conocemos se encuentra, a lo menos, en un estado agónico. Habrá recomposición de coaliciones. La propensión hacia los tres tercios es fuerte. La tarea para el próximo gobierno será compleja, habrán díscolos por lado y lado.

5 comentarios:

Víctor Ramió dijo...

Comentaré un par de aspectos.
Primero: tampoco me parece entendible que si se evalúa bien la gestión de Bachelet, haya tanta diferencia con la adhesión al candidato que se supone seguirá en su senda. En Chile se tiene, por idiosincrasia, un gran respeto por la figura presidencial, sobre todo si su gestión ha sido positiva.
Segundo: me parece que el problema sí está en el candidato y la estrategia de campaña. Éste debería transmitir una mística y entusiasmo que creo hoy Frei no transmite. Tengo el recuerdo que en su campaña anterior parecía más sólido y carismático.
Tercero: eso que muchos dicen que Chile necesita un cambio, no lo comparto. Admiro como se han manejado las cosas en las últimas décadas. Lo principal: crecimiento y que todos se beneficien de los avances. Hay que ser muy equilibrado para permitir que ambas cosas se vayan dando simultáneamente. Decir "saquémosle a los ricos para dárselo a los pobres" es matar la gallina de los huevos de oro. Pero "que cada cual se rasque con sus uñas" además de falto de ética es estar sentado sobre un barril de pólvora.
Y ese énfasis equilibrado es lo que ha estado haciendo. Así que hay que perfeccionar, corregir, profundizar...pero las directrices fundamentales no veo requieran un cambio de fondo.

Víctor Ramió dijo...

Rodolfo: cuando venía de la casa de mi hija, y habiendo visto la última encuesta, creo de CERC, se me ocurrió un escenario de política ficción.
1. La Concertación hubiera hecho primarias como la gente.
2. Por lo tanto MEO participa y no se sale de ella.
3. Supongamos MEO gana y es el candidato. El tipo tiene carisma, es mentalmente muy ágil y tiene momentos de brillantez (ojo, digo momentos, pues le he visto sus caídas), joven (para muchos, sinónimo de cambio), y una mujer encantadora y querida.
4. Con esos atributos y la Concertación respaldándolo...otro gallo estaría cantando.
Pero como se han dado las cosas, los cuchillazos que se han cruzado dejarán huellas. Y MEO ha pasado a ser un renegado y muchos no se lo perdonan.
La culpa: de la Concertación. Falta de visión, de realismo político, de una estrategia mal diseñada, de no escuchar a la gente (lo que sí se hizo con Michelle y ahí tienen el resultado), de nombrar al candidato a dedo porque las primarias fueron un tongo.
No nos olvidemos que el otro candidato, de un partido chico, tuvo un apoyo mucho más allá de lo que yo esperaba, lo que interpreto que ya entonces Frei no calentaba demasiado.
En fin...la gente tiene que aprender de sus errores.

Anónimo dijo...

Rodolfo, en breve:
1)Coincido que Piñera no es un empresario, sino un especulador y un usurero.Nadie es tan rico, sino ha dejado a otros a un lado tan pobres.
2)La derecha chilena sigue un esquema económico obsoleto: aumentar el consumo (de cosas que no necesitamos y son desechables), para aumentar la producción, para aumentar el progreso, para aumentar el chorreo. Pero esto aumenta las necesidades de energía, agota recursos naturales, depreda al planeta, produce calentamiento global.
3) La concertación perdió su rumbo, es corrupta (está llena de apitutados que van rotando por distintos cargos, donde van dejando la cantada y/o robando), y es ineficiente (errores de planificación, obras mal hechas, etc).
4) Bachelet fue mala ministra de salud (errores planificación, no consultaba bases ni provincias, los funcionarios de salud nos enterábamos por la prensa de las nuevas normas); algo mejor en defensa; grandes problemas en sus 2 primeros años de gobierno (herencia que Lagos no reconoce), y en sus últimos dos años es salvada no por mérito propio, sino por el alto precio del cobre.
Su popularidad nada tiene que ver con la concertación, sino simplemente por su simpatía y el cobre. Su simpatía es tal, que se le perdona el haber dicho que gobierna por "tincadas" (cuando reconoció que no le tincaba que iba a funcionar el transantiago; una ofensa para la inteligencia de las mujeres). Frei no es simpático, y encarna la concertación corrupta, ineficiente y no renovada.
5)Marco E-O es un joven idealista, que si encarna los ideales originales de la concertación: democracia, libre mercado controlado y equitativo, protección del medio. Coincido con Victor Ramió, que mejores posibilidades tendría si lo dejan participar y gana primarias en concertación. El le pega una patada al mundo político, pero no con el afán de destruir, sino de construir nuevamente esperanzas. Pudo quedarse en casa, o postular nuevamente a un cómodo sillón de la cámara.
6)Arrate es idealista, pero su apoyo se restringe a una elite intelectual, y un voto tradicional duro popular (en extinción).
7)Por último, creo que ganará Piñera, porque la gente después de 20 años del fin de Pinochet, y de 50 años del último gobierno democrático de derecha (Alessandri), olvida lo que en Chile significa la derecha: un buen negocio para ellos, chorreo para el resto. Y del pobre Planeta Tierra, que se preocupen nuestros hijos y nietos (que ni siquiera eso los conmueve).
Atte, andres del rio

Rodolfo Schmal dijo...

estimado andrés!
te sugiero ver en "el mostrador" un anàlisis grafológico de las firmas de los candidatos (http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2009/12/11/conozca-quienes-son-los-candidatos-presidenciales-segun-su-firma/) que retrata muy bien a cada candidato y que confirma mis peores aprensiones respecto de tu candidato.

no todo lo que brilla es oro.

rodolfo

Anónimo dijo...

Amigo Rodolfo:
aunque la grafología es bastante general e imperfecta, aceptando que lo analizado fuese verdad, prefiero la creatividad de MEO, que la estabilidad (fomedad, plano, no audaz) de Frei. Amigo, el Planeta se está autodestruyendo; no necesitamos estabilidad, sino cambios radicales. Con Frei tendríamos más antenas de celulares, nos privatizarían el agua de nuestros pozos, la educación seguirá siendo muy cara, tendríamos termoelectricas y nucleares.
andres

 
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