septiembre 04, 2009

Nadie puede cantar victoria

Estando por entrar al período electoral propiamente tal, definido por el período legal de campaña, ya se tiene una fotografía del momento producida por el CEP, a quien todos parecen creerle. El cuadro muestra pocos cambios en relación a la foto tomada tiempo atrás. Sintetizando, se tiene una distribución del orden del 40% (Piñera), 30% (Frei), 20% (Enriquez-Ominami) y 10% (Indecisos, no saben, etc.).

En realidad todos tienen algo menos que esos porcentajes, pero más o menos, este es el panorama. Tanto Piñera como Frei aparecen estancados, en tanto que Marco crece. En estricto rigor, más allá de las sonrisas forzadas y el optimismo de la boca para afuera, todos debieran tener profundas razones para sentirse defraudados.

Piñera hace rato que está parado, que no crece, que es incapaz de cruzar el umbral del 50% a pesar del tiempo que lleva en campaña y de los millones que nos tira por la cara con una campaña publicitaria atosigante e ilegítima por estar fuera de los plazos legales. En términos económicos cada voto le está costando más de un ojo de la cara. Pareciera que tuviera recursos como para tirar por la ventana.

Frei parece una hormiga trabajadora, perseverante, que no se arruga ni se arredra ante nada, pero su porcentaje, a esta altura del partido, deja que desear. Y deja mucho que desear porque con la adhesión ciudadana que concita el gobierno, su candidatura debiera estar punteando. Ni siquiera sumando los porcentajes de todas las candidaturas, sin incluir a Piñera, alcanzan el porcentaje de aprobación de Michelle.

Este pareciera ser un fenómeno inédito, en el que la población ha disociado a Michelle de la Concertación. Como si ésta no tuviese nada que ver en el accionar de Michelle, como si el éxito de Michelle fuese a pesar, y no gracias a la Concertación. Como si la Concertación no tuviese nada que ver con las políticas que está implementando Michelle y que la ciudadanía califica como exitosas. Esto a pesar que Michelle se declara y actúa como concertacionista. Por tanto, lo que pareciera estar limitando las posibilidades de Frei, serían las peleas chicas que se han dado al interior de la coalición concertacionista a vista y paciencia de todos.

Marco en tanto crece por debajo de lo que necesita para el tiempo disponible, a un ritmo insuficiente para alcanzar a llegar a la segunda vuelta, aunque suficiente como para dañar a la candidatura de Frei. Por momentos da la sensación que su estrategia apunta a posicionarse para las elecciones del 2014, sin importarle el daño que su presencia y sus ataques generan en las posibilidades de Frei.

Los resultados de la encuesta lo confirman: Piñera no sube, pero no baja, o sea, la irrupción de Marco no le perjudica; Frei baja levemente, o sea, Marco crece a partir de la baja de Frei y de algunos indecisos. Para Piñera el mejor escenario es una segunda vuelta entre él y Marco, momento en el que sacará toda la artillería de ataque que mantiene guardada contra él.

Sin embargo este escenario lo veo muy poco viable, dado que de acá a diciembre será poco más lo que podrá avanzar. Por tanto, lo más probable, lo casi seguro, es que tendremos una segunda vuelta entre Frei y Piñera. Mientras más avance Marco, más debilita las opciones de Frei. En consecuencia, sin querer queriendo, está jugando a que gane Piñera, olvidando que una vez instalado, será muy difícil destronar a una derecha que haya logrado concentrar, acumular bajo su férula el grueso del poder económico, comunicacional y político.

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