junio 27, 2009

Hacia un mundo sin guerras

La Asociación Internacional Mundo sin Guerras ha organizado una marcha mundial por la paz y la no violencia. Desde octubre hasta enero del próximo año tendrá lugar la primera marcha a nivel mundial que recorrerá el mundo pidiendo el fin de las guerras, el desmantelamiento de las armas nucleares y el cese de todo tipo de violencia, tanto física, económica, racial, religiosa, cultural, sexual y psicológica.

Desde los más diversos sectores han surgido adhesiones en torno a esta causa, una causa noble, obvia, natural, de perogrullo. Sin embargo, a pesar de estas adhesiones, del peso de muchas de ellas por las posiciones de poder que ejercen, el mundo adolece de una enfermedad que algunos llaman de “guerra permanente”. Con quien conversemos, rasgamos vestiduras al respecto. A qué se debe esta conducta tan dispar, donde de la boca para afuera proclamamos la hermandad entre los pueblos, pero por debajo nos armamos hasta los dientes. El nivel de adhesiones que ha logrado concitar esta marcha demuestra el hambre, la necesidad de paz existente en el mundo, o que al menos la paz es un concepto que “vende”, no así el de la guerra.

Sin embargo, a la hora “nona” lo que tenemos es cualquier cosa menos paz. La violencia es pan de cada día en cualquier lugar del mundo. Las armas nucleares se multiplican, la cultura del miedo se impone lenta e inexorablemente mientras nuestras vidas siguen su curso como si nada. Esta marcha es un intento, un tremendo esfuerzo destinado a poner coto a esta tendencia en la que nuestras vidas actúan guiadas por el temor.

A nombre del miedo nos armamos, justificamos nuestras inversiones en defensa, en seguridad nacional, invadimos países. Este comportamiento sigue la máxima “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Bajo este esquema estamos fritos, entrando en una espiral de tensión creciente e imparable, excepto con iniciativas globales como el que motiva estas líneas, por el cual todos juntos y al mismo tiempo digamos basta. El desarme total es la meta y eso implica no permitir que nuestras actuaciones estén guiadas por el miedo.

En tiempos de la guerra fría la escalada armamentista entre los imperios norteamericano y soviético mantuvo al mundo en vilo durante décadas, la que pareció encontrar un respiro con el derrumbe soviético. Sin embargo, a poco andar, el sector armamentista, militarista, se encargó de sembrar inseguridades entre países, al interior de ellos, para continuar su desarrollo. Por nuestros hijos, por las generaciones futuras, por nosotros mismos, respaldemos con todas nuestras fuerzas esta noble iniciativa conducente a un mundo mas amable, un mundo sin guerras.

junio 19, 2009

Salió la madre de las encuestas

En la semana salió la que llaman la madre de todas las encuestas, cuyos resultados eran esperados por moros y cristianos en virtud de que, al parecer, en las últimas décadas, ha sido la que se ha anticipado a los resultados que efectivamente se han dado.

Al ritmo que vamos me asalta la duda si vale realizar periódicamente elecciones para elegir a nuestras autoridades. El nivel de idolatría que están alcanzando las encuestas en virtud de su capacidad de predicción es tal que estaríamos conduciéndonos por ellas, y la consecuencia no sería otra que la profecía autocumplida.

Con todo, como ya se ha dicho una y mil veces, toda encuesta, asumiendo que está bien realizada, representa una fotografía del momento dentro de un contexto. Ella por sí misma no dice mucho, salvo si tenemos varias fotografías, de distintos momentos. Con varias fotografías ya podemos ver tendencias y ellas son las que nos pueden decir mucho y deben “leerse” o “mirarse” con atención por parte de quienes están involucrados. Las tendencias pueden ser imparables, aunque no necesariamente lo sean, porque dependerán de las decisiones y acciones que se adopten. Pero reconozcamos que las tendencias cuesta atajarlas, cuesta revertirlas.

Veamos. Qué nos dice la encuesta CEP? Que si las elecciones fuesen hoy, la primera vuelta la gana Piñera, en tanto que la segunda es posible que también la gane; también nos dice que irrumpió un tercer candidato que está actuando como convidado de piedra, con un no despreciable porcentaje que va a ser decisivo para la segunda vuelta; cotejando con encuestas anteriores también nos dice que Piñera va a la baja y que Frei va al alza tanto en porcentaje de votos como de valoración de atributos; y por último, también nos dice que Navarro, Arrate y Zaldívar no cortan ni pinchan con un 1% para cada uno, porcentaje que no se condice con todo lo que la revuelven ni los años de circo que tienen en el cuerpo.

Los resultados de la primera vuelta revelan los votos duros -37% para Piñera y 30% para Frei- por tanto la gran tarea que tienen por delante es conquistar los votos restantes. Si bien Piñera va en punta, quien tiene el mayor potencial de crecimiento es Frei, ya sea porque la tendencia lo empuja, como porque más temprano que tarde el gran respaldo que la ciudadanía otorga a Michelle, terminará volcándose hacia el candidato de la Concertación.

Si bien la ciudadanía valora la simpatía de Michelle, valora mucho más que eso, valora una actitud, una forma de encarar los problemas, de abordar las tareas de Estado. Y ellas se asocian, necesariamente a la coalición que la respalda. Ella no gobierna sola, ella no es independiente, es concertacionista, gobierna con la Concertación. De allí que a la hora de la verdad, de contrastar lo bueno y lo malo, lo natural, lo más probable, es que gran parte del apoyo que tiene Michelle termine beneficiando a Frei. La magnitud de este traspaso dependerá de las propuestas que realicen los candidatos y de la campaña propiamente tal.

junio 13, 2009

Turbulencias electorales

Como si de una teleserie se tratara, finalmente se concretó la renuncia al partido socialista (PS) por parte de Marco. De esta forma regulariza una anomalía que mantuvo por meses. Digo anomalía porque no es normal que un militante de un partido que ya tiene su candidato presidencial esté postulando por su cuenta. El PS, con santa paciencia, dejó en manos de Marco la decisión de renunciar al partido sin ánimo de expulsarlo. Aún cuando pareciera no haber estado en su ánimo perjudicar al PS, no cabe duda que su actuación lo ha dañado.

Paradojalmente el PS no lleva candidato de sus filas a las elecciones presidenciales de fin de año, pero sí están corriendo 3 figuras salidas en él: además de Marco, Alejandro y Jorge. De ellos solo el primero –el más joven, el más nuevo- ha logrado romper el límite de los dos dígitos en las encuestas. Alejandro y Jorge, a pesar de sus respectivas trayectorias y esfuerzos, no han logrado superar el 1 o 2% de las adhesiones ciudadanas.

Algo está pasando en el PS. Muchos de los detractores de Camilo, su presidente, lo responsabilizan de esta situación por una conducción que estiman dictatorial. Desconozco lo que hay tras las bambalinas, pero creo que el mar de fondo es otro: al PS le cuesta ser gobierno y Camilo ha asumido, con todos los sinsabores asociados la tarea de respaldar férreamente al gobierno encabezado por Michelle. Camilo pareciera querer dejar atrás los tiempos de un nPS indisciplinado, rebelde, incapaz de sostener un gobierno, de renunciar a maximalismos, y de actuar en coalición con otros. Esta conducción reporta beneficios, entre los cuales se cuente la alta valoración que la ciudadanía otorga Michelle, militante desde sus tiempos mozos, pero también le reporta costos como el de la irrupción de Marco.

Despejando la parafernalia mediática que ha rodeado a esta irrupción, Marco está dando cuenta de algo que el sistema político no ha sido capaz de abordar: la renovación de las élites políticas, la incorporación de los jóvenes en las decisiones políticas. Hace rato que estamos observando el envejecimiento del padrón electoral, la no inscripción de los jóvenes, el incremento de la abstención, de los votos nulos y en blanco, la reiteración de los mismos nombres de siempre son advertencias que han sido desoídas por una clase política que pareciera estar mirando para otro lado.

Sin embargo, estamos en un país que tiende a la institucionalización, en extremo legalista, a punto tal que hasta la dictadura arbitró todas las medidas a su alcance para intentar que todas sus actuaciones fueran legales. La historia política chilena da cuenta de la preferencia ciudadana por actores que se encuadren en estructuras partidarias, desconfiando de mesianismos y aventuras, de caudillos y personalismos. Le gusta un presidencialismo fuerte, pero no un presidente que haga lo que quiera. Si bien la mayoría no desea estar adscrito a un partido político, a la hora de elegir prefiere a alguien que milite en algún partido, a alguien con domicilio político conocido, porque de esta manera los ciudadanos comunes y corrientes como tú y yo, sabemos por quién estamos votando. De otra manera es mucho más probable que seamos defraudados.

Al minuto actual ninguna candidatura puede cantar victoria. Si bien Marco ha agarrado vuelo, aún está en fase de despegue y hay que ver si logra consolidarse amén de que debe resolver un tema crucial, el de gobernabilidad, tema que en los metros finales son vitales; Sebastián no va como avión, por el contrario, se encuentra volando a menor altura, y no solo no logra superar el 50% de la adhesión ciudadana, sino que ni siquiera el 40%; mientras que Frei se encuentra estancado, viendo postergadas sus aspiraciones de crecimiento con la aparición en escena de Marco.

El mayor mérito de Marco reside en la puesta en escena de temas que habitualmente no se tratan, y que están produciendo un "corrimiento" en su abordaje, esto es, están influyendo en los programas, las propuestas de los otros candidatos, forzando a su adecuación a los tiempos actuales.

Con todas las cartas puestas en la mesa, quien tiene el mayor potencial de crecimiento pareciera que lo tiene Frei porque a medida que se acerca la hora de la verdad, de la "gran encuesta", la de las elecciones propiamente tal, pocos querrán jugar al todo o nada y cobrarán mayor fuerza variables altamente apetecidas por la gran mayoría ciudadana: la credibilidad, la seriedad, la capacidad para gobernar. En resumen, pasadas las turbulencias sospecho que las aguas retomarán su cauce natural.

junio 04, 2009

Local versus visita

A fines de año son las elecciones presidenciales y parlamentarias. Arica ya es región, sin embargo no es circunscripción, esto es, en términos electorales sigue igual que antes. Pareciera que a Arica todo se le hiciese difícil, y lo que es peor, nosotros también parece que se la hemos puesto cuesta arriba.

En efecto, para las elecciones parlamentarias, particularmente las senatoriales, desde los tiempos de Palza hemos tenido que elegir entre candidatos que provienen de la capital del Reino. Desde entonces hemos tenido que lidiar con forasteros, candidatos "afuerinos", "visitantes". Ya sea en la derecha como en la izquierda. Quien parece haber rebalsado el vaso es Flores, quien con su lema "Me tinca Flores" entró en escena bañado en innovación y tecnología. Partió como gacela y está llegando como burro al término de su mandato. Muchos son los arrepentidos de haberle dado el voto.

Corolario: basta de aventuras, de jugar al todo o nada que implica optar por "visita". Es hora de votar "local", de votar por lo nuestro, de dejar de apostar. En estas últimas décadas nos la hemos jugado por apuestas y el resultado ha sido paupérrimo. Pero para votar "local" es imprescindible que se levanten candidaturas locales, que surjan liderazgos locales. Que quieran a Arica, que vivan en Arica, que no consideren a Arica como ciudad de paso, que se involucren con ella, que su destino dependa también del destino de Arica. Alguien a quien sintamos que forma parte de la tripulación del barco llamado Arica.

Por estos meses hemos estado viendo una peregrinación de políticos provenientes de otros lugares "tanteando" la región, creyendo que los ariqueños tropezarán una y otra vez con la misma piedra. Es hora de decir basta, pero para ello es imprescindible que existan quienes estén dispuestos a jugársela.

Por ello en su momento me alegré que surgiera un joven como Vlado, y lamenté profundamente su bajada. Su entrada en escena demuestra que existen ariqueños capaces. Pareciera que no los cuidamos o no los reconocemos y nos dejamos llevar por desencuentros y rencillas. Debemos superar lo que nos separa y conformar un único frente respaldando, alentando lo nuestro. Por eso me reconforta la reaparición de Salvador, quien cual Quijote pareciera estar dispuesto a no arriar la bandera de la unidad y el desarrollo de Arica.


Es hora de jugar de local, de confiar en lo nuestro y de desconfiar de la visita.






 
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